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Hitos del Desarrollo en el Bebé

Hitos del desarrollo en bebés, la escala de Denver II

Cómo seguir los hitos del desarrollo de un bebé. Olvídate de fechas exactas y entiende que hay muchas variantes normales. Porque cada niño tiene su ritmo.

Los bebés son seres vivos. En su crecimiento y desarrollo siguen un proceso más o menos común. Pero como cada uno tiene una carga genética diferente y se tiene que adaptar a unas condiciones distintas tendrá un ritmo personal en el que va alcanzando los Hitos del Desarrollo Neurológico.

Puede ser útil seguir ese ritmo y comprobar si se desvía mucho de lo normal, porque puede alertarnos de que hay algún problema en el desarrollo. Y hoy disponemos de herramientas para corregir esos problemas. Herramientas que son más efectivas cuanto antes empiezan a usarse.

Pero digo puede, porque también, mal entendidas, pueden ser una fuente de angustia innecesaria para muchas familias.

La guía más básica que casi todos los padres conocen es: “Sostiene la cabeza en torno a los 3 meses, se sienta en torno a los 6, se pone en pie en torno a los 9 y anda sobre los 20 meses.”

Pues es mentira.

Esto no es más que una regla de memorización simplista que no se ajusta a la realidad.

Lo que realmente usamos los profesionales para seguir los hitos del desarrollo de los bebés es lo que llamamos Escala de Denver II.

Es bastante más complicada de esa simplificación. No la añado aquí porque tiene derechos de autor. Pero podéis buscar en Google imágenes de la Escala de Denver II y ahí están.

En ella se tienen en cuenta más de 120 hitos del desarrollo distribuidos en 4 categorías. Cosas que todos los niños acaban haciendo antes o después. Y lo que establece no es una fecha fija, sino un rango desde la fecha en la que ya suelen hacerlo el 25% de los niños y la fecha en la que ya lo hacen el 90%.

Y se añade una valoración del comportamiento del niño durante la exploración que es subjetiva por parte del examinador.

O sea, algo bastante más completo. Pero que para ser bien valorado necesita a un explorador con experiencia.

Las categorías que usa para agrupar los hitos del desarrollo son:

  • Desarrollo personal-social.
  • Movilidad fina.
  • Lenguaje
  • Movilidad burda o gruesa.

Que un niño supere el rango de fechas de la tabla para un hito del desarrollo por arriba o por abajo no es un problema en sí mismo. Sólo nos dice que lo ha logrado antes que el 25% de los niños, lo que suele interpretarse como positivo, o que está entre el 10% de los niños sanos que no lo hacen aún con esa edad.

Aunque están ordenados como una escalera no siempre siguen el mismo orden. Hay “escalones” que se solapan entre sí. Y algunos niños pueden hacer primero uno que aparece más arriba cuando no ha completado los inferiores.

Hay también escalones que se influyen mucho de si hacemos por que el niño los cumpla o no. Por ejemplo “beber de una taza”. Pues depende evidentemente de que se lo hayamos ofrecido.

Y hay escalones más importantes que otros.

Todo esto significa en la práctica que hace falta una valoración hecha por alguien con la suficiente experiencia para no dejar pasar un signo de alarma importante, pero tampoco generar una preocupación innecesaria.

Habitualmente es algo que debe hacerse en los controles del niño sano, aunque la mayoría de las veces un pediatra con experiencia no te pasa la encuesta.

El motivo es que las tablas, los protocolos, las encuestas, son guías que los profesionales usamos más cuanto menos experiencia tenemos. Conforme un profesional acumula experiencia va prescindiendo más de las guías establecidas y haciendo más valoraciones subjetivas. Porque la experiencia le permite valorar de forma más rápida y fiable lo que queremos saber: Si un niño concreto está teniendo un problema en su desarrollo neurológico o no.

Lo que sí es esencial es que esas revisiones se hagan con la regularidad necesaria y sean realizadas siempre por un mismo profesional que conoce al bebé y su evolución. Porque cuando es así la valoración resulta mucho más fiable.

Si quieres, echa un vistazo a la Escala de Denver II (como te digo puedes buscarla en Google y la encontraras con facilidad), pero antes de poner el grito en el cielo si tu hijo no cumple cualquiera de los hitos del desarrollo para su edad, consulta a tu pediatra de confianza.

Si confirma tu apreciación lo que hará es derivarlo al Neurólogo infantil para que valore la necesidad de pruebas diagnósticas o ayudas para corregir el problema si lo es.

Pero no te preocupes más de la cuenta. La mayoría de las alteraciones son puntuales y se corrigen con la ayuda adecuada.