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Menú para Bebé de x meses

Menú para Bebés de X meses.

¿No sabes qué preparar en el Menú Para Bebés de una edad determinada? No te puedes perder este artículo. Tras leerlo no necesitarás más menús.

Es un tema que pedís sin parar. Os gustaría que os dé un menú para bebés de cada edad desde que se empieza la alimentación complementaria.

Quisieras tener una especie de dieta organizada con una comida específica para cada toma. El objetivo sería tener la seguridad de que alimentas bien a tu bebé.

Pero ¿y si te digo que es más simple y que en realidad no necesitas un menú para bebés?

Todo depende del planteamiento que hagamos.

No es necesario un Menú para el Bebé

En los primeros meses de vida el menú para el bebé es muy simple: Leche.

Ahí va todo lo que el niño necesita. No le hace falta infusiones ni nada más. La leche le aporta una dieta equilibrada para su edad.

El tema llega con la introducción de la alimentación complementaria.

Pero hay muchas formas de hacer esto. Se han usado durante mucho tiempo listas de introducción de la alimentación complementaria. Pero para mí estas listas son un error. Aunque yo las he usado. Es lo que me enseñaron durante mi formación como pediatra.

En la actualidad lo que recomiendo es una opción que tal vez muchos conozcáis: El Baby Led Weaning o BLW.

Uno de los principios del BLW es precisamente que el bebé no tiene que tener un menú diferente al nuestro. Que son muy pocos los alimentos que no debe tomar antes de una edad concreta.

Básicamente debemos excluir:

  • Antes del año: Verduras de hoja verde (intoxicación por nitritos), miel (intoxicación botulínica).
  • Antes de los dos años: Pescado azúl grande y marisco (metales pesados), huevo crudo (salmonelosis).
  • Mientras te acuerdes de la última vez que se atragantó: Frutos secos (causa más frecuente de muerte por atragantamiento).

Quitando esos alimentos un bebé puede tomar en su menú de todo lo demás que incluiríamos en una dieta sana para nosotros.

Así que vamos al tema fundamental.

El menú para bebé más sano es el mismo menú de sus padres mientras sea una dieta equilibrada

Voy a darte unos consejos concretos:

  • No te preocupes por el menú del bebé, preocupate de tener una dieta equilibrada en casa para todos. Y esto se basa en:
    • Intentar que la dieta incluya todos los grupos alimentarios:

      • Lácteos. Mientras siga tomando pecho no precisa otros, pero puede tomarlos:
        • Leche artificial: Podría tomar leche adaptada hasta el año, a partir del año leche de vaca entera.
        • Yogur: Desde el momento que le llame la atención y haga por probarlo. Yogur natural (azucarado o no, no edulcorado).
        • Queso: Una vez que muestra interés por tomarlo puede hacerlo. Cualquier tipo de queso.
      • Cereales. Los mismos que tomas tú: Arroz cocido, harina de maiz, pastas, pan, galletas, bizcochos, migas, cuscús. Y si pueden ser integrales mejor.
      • Frutas. TODAS.
      • Verduras. Todas menos las de hoja verde antes del año. A partir del año además las de hoja verde.
      • Carnes. TODAS.
      • Pescados. Pescado blanco y pescado azul pequeño todo. Pescado azul grande y marisco a partir de los dos años y en poca cantidad hasta los 6-8 años.
      • Legumbres. Todas desde el momento que muestre interés por probarlas.
    • Si te preocupa la calidad consume todo lo que puedas en Alimentos Ecológicos.

    • Evita Conservantes y Colorantes.

    • Usa para cocinar sal y especias, pero en cantidad moderada.

    • Mejor si cocináis en casa que alimentos precocinados. Si recurres a precocinados mejor si son ecológicos, sin conservantes, sin colorantes y sin azúcar añadida.

    • Hacer que estos grupos estén presentes en el menú del bebé de forma equilibrada:

      • A diario debemos ofrecer: Lácteos, Cereales, Frutas y Verduras.
      • Unos días carne y otros pescado intentando que haya un equilibrio de casi mitad y mitad.
      • Legumbres entre 2 y 4 veces por semana.
      • Huevo y derivados un par de días por semana.
    • Respetar que el niño tome la cantidad que le apetezca y si toma cantidades pequeñas símplemente ofrecer más veces. Nunca pelees con tu hijo para que coma.

    • Plato único. Si ofrecemos de todo en cada comida los niños tienden a escoger siempre los mismos alimentos, los que prefieren. Para evitarlo:

      • Haz 5 comidas al día: Desayuno, media mañana, comida, merienda, cena.
      • En cada una de esas comidas ofrece un plato único. No hagas 1º, 2º y postre. La mayoría cuando haces eso pasan del 1º, picotean el 2º y se toman el postre.
      • Los horarios son flexibles. Si ofreces una toma y muestra poco interés o rechazo, simplemente retírala y ofrece de nuevo la misma comida un rato después. Algunos niños no hacen las 5 tomas, pueden hacer 3, o hacer 10…
    • Evitar en la dieta lo que la distorsiona:

      • Bebidas distintas del agua. Por lo general todas contienen azúcar. El azúcar regula el apetito. Si toman bebidas con azúcar comen menos. Ofrece sólo agua, ni siquiera zumos de frutas naturales.
      • Supuestos alimentos para niños. Por desgracia gran parte de los productos alimentarios que se crean para niños son sólo productos de consumo. Básicamente son productos muy ricos en azúcar, porque se sabe que a los niños les encanta (y a los adultos). Luego se pretende que aportan suplementos de «esto o aquello» para venderlos como «buenos para que el niño esté sano». Pero la realidad es que desplazan de la alimentación de los niños a otros alimentos mejores, empobreciendo la dieta. Mi consejo es claro: Compra comida sana para la familia. No compres nada específico para el niño. Los suplementos están indicados sólo cuando, a pesar de tener una dieta equilibrada, tiene una carencia concreta.
      • Evita lo que sabes que no es sano. No pretendo que tu hijo sea el único que no tome una chuchería, unos gusanitos, un poco de tarta, un helado o un dulce navideño… Pero no los compres. Que sea algo que llega de forma esporádica a su alimentación, no una constante. Si tú no los compras jamás siempre habrá en su entorno quien se lo ofrezca. Mientras sea algo excepcional (con excepcional me refiero a una vez a la semana o menos frecuente) no hay problema. Pero si hay quien entiende la relación con el niño sólo como ofrecerle lo que no debe comer o tú haces un hábito del consumo de estos productos, tenemos un problema.

Si eres capaz de aplicar todo lo que te he recomendado en este artículo, de verdad, no te preocupes por el menú correcto.

Los menús con cantidades exactas son falsos, agobiantes, imposibles de sostener en el tiempo y sobre todo INNECESARIOS.

Si de verdad un niño recibe una Dieta Variada y Equilibrada, ya se encarga su intestino de absorber más de lo que necesita y dejar pasar lo que le sobra en cada momento.

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Los 1000 primeros días de la vida definen el futuro del bebé

Los 1000 primeros días de la vida del bebé

Los 1000 primeros días de vida ocurren los cambios en la expresión de nuestros genes que puede inducir el entorno en el que crecemos. Su influencia en la infancia y en el resto de nuestra vida son clave.

Se habla cada vez más de los «1000 primeros días de vida» y de su importancia en la salud durante el resto de nuestra existencia.

Yo he hablado ya en alguna ocasión de la programación de conductas y de la programación metabólica. Con estas ideas me refiero a algo que hoy voy a explicar con algo más de profundidad.

Los 1000 primeros días de vida y la Epigenética.

Adaptación al entorno

Somos seres muy adaptativos. La clave de los seres vivos para sobrevivir en distintos entornos consiste en adaptarse lo mejor posible a ellos.

Pero hay muchas condiciones del entorno que cambian de una generación a otra de forma importante. La genética aquí tiene su papel.

Los individuos con determinados genes tienen una mejor capacidad de adaptación al entorno y eso les permite llegar a reproducirse, transmitiendo esos genes a sus descendientes.

A su vez, cuando se genera un individuo nuevo, pueden aparecer ciertas variaciones del ADN que lo hacen diferente del que heredó de sus padres. A esto lo llamamos mutaciones. Aquellas que supongan una ventaja para adaptarse al entorno se transmitirán con más facilidad a la generaciones siguientes. Las que impliquen una desventaja se irán extinguiendo solas.

El problema es que este proceso de adaptación genética es mucho más lento que la velocidad a la que cambia el entorno. Desde el punto de vista genético poco hemos cambiado en los últimos 100,000 años. Pero sin embargo el cambio del entorno como consecuencia del desarrollo de la civilización humana ha sido radical.

Por eso cada vez cobran más importancia otros mecanismos de adaptación de la especie. Son mecanismos que afectan sólo al individuo concreto y a sus descendientes una o dos generaciones más adelante.

Epigenética

Es lo que llamamos Epigenética. Son cambios en la expresión del ADN. Nuestra información genética no se expresa totalmente. Tenemos mucha más información de la que usamos. Estamos preparados para dar distintas respuestas al entorno modificando las partes del ADN que usemos.

Destacamos los 1000 primeros días de vida porque son el período en el que la capacidad adaptativa Epigenética está al máximo. Estos 1000 primeros días de vida incluyen el período de embarazo (desde las condiciones en que los progenitores llegan a la propia concepción) hasta el final de los 2 primeros años de vida.

Cuando superamos esa edad nuestra capacidad de adaptación se va reduciendo lentamente, aunque sigue estando ahí.

Es como si estos 1000 días sirviesen al organismo para entender las características del entorno en el que va a tener que desarrollarse. Disponemos en nuestra genética de una gran abanico de herramientas para adaptarnos a entornos muy diferentes en los que nuestra especie ha ido viviendo durante su evolución. En esta primera fase vamos probando cuáles son los más útiles y cuáles deshechar.

Programación emocional, inmunológica y metabólica en los 1000 primeros días de vida

Hay tres aspectos esenciales el resto de nuestra vida que se definen en gran medida en esta etapa inicial:

– Emociones.

– Inmunología.

– Metabolismo.

Estos tres campos, que además se comunican entre sí, son nuestra caja de herramientas para adaptarnos al entorno.

Programación Emocional en los 1000 primeros días de vida

Las emociones son las respuestas psicológicas básicas. Son inconscientes. Podemos meditar sobre ellas y en cierta medida modificarlas de forma conscientes. Pero se desencadenan y modifican nuestra conducta sin intervención de la razón.

Todos tenemos un abanico de conductas que pueden llevarnos a lograr lo que necesitamos. Las emociones se modulan durante los primeros años de vida en función del resultado que las conductas nos dan. De modo que si obtienen lo que se necesita aparece el placer, que premia a las conductas que han llevado a ese resultado, y si no se obtiene lo que se necesita aparece el dolor. La forma en la que nos adaptamos en ese juego va modulando nuestras emociones.

Aunque podemos modificar en el futuro esas conductas y las emociones ligadas a ellas, es mucho más difícil hacer estables esos cambios en la edad adulta que en la primera infancia.

Programación Inmunológica en los 1000 primeros días de vida

En este campo también es esencial lo que hagamos. No es igual criarse en un ambiente aséptico que en uno en el que hay muchos gérmenes y parásitos. La modulación del sistema defensivo debe ser muy diferente. Incluso en el segundo caso, depende mucho de cuál sea el tipo de gérmenes y parásitos con los que nos relacionamos.

Este es uno de los aspectos que más ha cambiado con la civilización actual y que más está favoreciendo la aparición de alergias, problemas de autoinmunidad y cáncer.

Programación Metabólica en los 1000 primeros días de vida

La alimentación de los padres antes de la concepción, la de la madre durante el embarazo y la lactancia, y la del bebé durante los 2 primeros años de vida, influyen de forma clarísima en la modulación de nuestro metabolismo para el resto de nuestra vida.

Cada vez conocemos más sobre la importancia de ciertos momentos y ciertos nutrientes clave cuya carencia (o el exceso de otros) puede determinar cambios adaptativos en el metabolismo.

La Epigenética es un tema apasionante. Porque significa que cuidando ciertos aspectos de lo que hacemos en los primeros 1000 días de vida del niño podemos ayudarle a tener una vida mucho más sana en el futuro. Es Medicina Preventiva con mayúsculas. Seguiremos hablando de este tema.

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Mi bebé no quiere comer

Mi bebé no quiere comer más

Las causas más frecuentes por las que un bebe no quiere comer. Cómo saber si come lo suficiente o tiene algún problema.

Como pediatra y como padre sé que una de las principales preocupaciones cuando estás criando un bebé es que se alimente bien. Cuando un bebé no quiere comer suenan todas las alarmas. Sabes que es una necesidad básica y que si no se alimenta bien va a afectar a su salud, a su crecimiento…

En la consulta soléis expresarlo tal cual: «Mi bebé no quiere comer».

Si ya me conocéis sabréis que para mí lo útil son los matices. Que son los detalles que diferencian cada caso los que pueden llevarnos a soluciones concretas y útiles. Así que voy a ir desgranando las variantes que veo en esa frase.

La primera distinción importante es el tiempo. ¿Tienes la sensación de que tu bebé come poco o rechaza la comida desde siempre o es algo nuevo que ocurre hace poco tiempo?

Esta distinción es esencial, porque cuando es desde siempre es el resultado de un problema crónico o parte de su forma de ser, mientras que si ocurre desde hace poco es fruto de un problema nuevo o una variante normal en los seres vivos.

Vamos a tratar cada uno de los casos.

Mi bebé no quiere comer desde nunca

Hay problemas crónicos que pueden hacer que un niño sea mal comedor durante años. Voy a poner un ejemplo que me gusta: El niño que tuvo cólico.

Seguramente sabrás que el Cólico del Lactante es un tema que me encanta. Básicamente hablamos de él en bebés que durante los primeros meses de vida lloran de forma inconsolable sin que haya un problema identificado que lo justifique.

En mi experiencia eso no existe. Todo bebé que llora lo hace para comunicar que no estamos cubriendo adecuadamente sus necesidades o que tiene molestias.

En los primeros meses de vida el bebé debe adaptarse a un montón de cambios. Algunos los lleva mejor y otros peor. Entre los problemas que pueden causar esas molestias que llamamos cólico están alergias e intolerancias alimentarias, reflujo ácido y otras cuantas más.

Primer ejemplo, lo rechaza todo: el Reflujo Ácido

Cuando un bebé nace casi no produce ácido en su estómago. Pero va a ir aumentando esa producción en las primeras semanas de vida.

Esto lo notamos porque cuando al principio echa alguna bocanada de leche, sale tal cual, sin cortar. Pero llega un momento en que si echa sale cortada. Huele a agrio y vemos como líquido transparente con grumitos blancos. Eso es leche cortada por el ácido del estómago.

El problema viene cuando se produce demasiado. Si esto ocurre aparecen las molestias. Lo más típico es que un bebé que antes comía tranquilo empiece a interrumpir las tomas llorando de dolor y arqueándose hacia atrás una y otra vez. Una toma tras otra.

Hay veces en que estos bebés no echan bocanadas y a pesar de todo ganan peso. Si esto ocurre puede que el Reflujo no se diagnostique. Y sin tratamiento este problema puede prolongarse durante meses. Suele acabar revirtiendo por sí solo, pero a veces tras más de un año de molestias en cada comida.

Esto puede marcar la relación del niño con la comida durante años. Que cada vez que comes acabes con dolor es la mejor forma de generarte un rechazo por el alimento. Son niños que por ser catalogados como cólico no resolvieron un problema que ha prolongado su efecto durante mucho más de los «para los 3 meses dicen que se quita».

Segundo ejemplo: Rechaza la leche, acepta queso y yogur

Algo similar puede ocurrir en las intolerancias o alergia alimentarias, en las que la molestia aparece tras tomar el alimento que se tolera mal. El más típico en nuestro medio son los niños que rechazan la leche líquida, pero aceptan el yogur o el queso. ¿Cuál es el motivo? ¿Qué diferencia hay entre una forma y otra de lácteos?

Pues la Lactosa. Yogur y queso son lácteos fermentados. Esto significa que la lactosa ha sido transformada en ácido láctico por los gérmenes que hacen el yogur o el queso. Por tanto son alimentos en los que la lactosa es casi inexistente.

La lactosa es un azúcar que no podemos absorber sin romperla. Para hacerlo producimos un enzima en nuestro intestino, la lactasa.

Pero hay gente que no produce cantidad suficiente. El resultado es que cuando toman cantidades importantes de lactosa (leche líquida) no la absorben. Queda en el intestino, donde algunas bacterias la aprovechan para alimentarse y generan gases y algunas sustancias que irritan el intestino.

Entonces ocurre que cada vez que el niño toma leche líquida tiene molestias al poco rato. Una y otra vez. Acaba relacionando la leche líquida con dolor y llega un momento que la rechaza.

Tercer ejemplo: Poco interés y se enfada si le insisto pero no para

Este grupo es importante. De hecho es el más frecuente en la consulta.

Hay bebés cuyas madres dicen que come mal, pero que no tienen molestias como los casos anteriores. Son bebés que están alegres, sanos y muy activos. Pero llega la comida y la liamos…

Incluso muchas madres me hacen una descripción pormenorizada de las cantidades que toma en el día y objetivamente son escasas comparado con la mayoría de bebés de su edad o peso.

Pero ellos están bien. Son activos, no paran y a excepción de las comidas, en las que el niño se pone a la defensiva y no paramos de pelear, el bebé está contento y sin molestias.

¿Qué ocurre? Pues que hay un problema. Pero no es del bebé, es nuestro. Tenemos unas expectativas sobre la cantidad que debería comer que superan lo que él necesita. Y el problema es nuestro, no suyo. Porque si realmente no estuviese cubriendo sus necesidades sería imposible que estuviese bien, activo y sano.

Yo suelo decir en broma que hay niños «diesel de bajo consumo».

Lo malo es que ante eso hacemos cosas que sí generan problemas reales con la comida.

Los dos errores más frecuentes que cometemos en esta situación son:

  • Pelear con el niño para que coma un poco más. Hacer esto de forma habitual no va a hacer que el niño coma más. En la práctica lo único que logramos es que la comida sea una experiencia desagradable para él. Un día tras otro, durante años.
  • Escoger para ofrecerle al niño aquellos alimentos que sabemos que toma con más facilidad. Cuando lo hacemos estamos empobreciendo la dieta del niño.

Ambas reacciones por nuestra parte empeoran realmente la alimentación del niño y generan problemas reales por no entender que cada niño tiene sus propias necesidades.

Mi bebé no quiere comer desde hace x días

El apetito es algo que puede variar mucho de un día a otro. De hecho es algo que se afecta con facilidad en cuanto un niño no está bien.

Sea porque se sienta triste, porque esté muy entretenido o porque tenga alguna enfermedad, comer es una necesidad que puede evitarse.

Cuando un niño está enfermo es habitual que pierda las ganas de comer momentáneamente. Pero no es ninguna catástrofe. Es normal que en esta situación puedan perder algo de peso. Pero una vez curados se recuperan con mucha facilidad.

Primer ejemplo: Tiene diarrea y mi bebé no quiere comer

Cuando un niño sufre una infección de barriga el intestino intenta expulsarla moviéndose con más rapidez de lo normal. Esto hace que aparezca la diarrea.

Es normal que un niño con diarrea, a pesar de tener hambre no sea capaz de comer la cantidad de comida que suele tomar cuando está bien. Suelen comer más veces, pero cantidades pequeñas. La razón es que el intestino se mueve cuando se llega. Cuando tienen diarrea el movimiento es más intenso aún llenándolo muy poco. Con lo que en cuanto toman una cantidad pequeña aparecen los retortijones. El niño siente molestia y evita comer.

En realidad es lo que tiene que hacer, cuando el intestino está mal pierde capacidad para digerir los alimentos y sólo lo tolera si las cantidades son pequeñas.

Por lo que cuando hay diarrea lo recomendable es ofrecer alimentos y bebidas fraccionando las tomas. Muchas veces, cantidades pequeñas. El niño hace de forma instintiva lo adecuado.

Si en esa situación le forzamos a comer más a pesar de los retortijones suele acabar en expulsión en forma de vómito o diarrea.

Segundo ejemplo: Mi bebé no quiere comer cuando toma antibióticos

Esto suele hacerme gracia. Tengo otro artículo en el que hablo de cuándo es adecuado dar antibióticos y cuándo no a un niño.

Hay madres que suelen decirme que no les gusta darle el antibiótico al niño aunque sea necesario porque cuando lo toman no comen nada.

Algunos de estos medicamentos pueden afectar al apetito. Pero en la mayoría de los casos no es el antibiótico el causante de la falta de hambre: La razón real es que siempre que lo toma es porque está enfermo. Y es la propia enfermedad la que le hace comer menos.

Como en el caso anterior no te preocupes. En cuanto ceda la infección, lo que hará antes gracias al antibiótico, el niño volverá a comer más y recuperara lo perdido.

Tercer ejemplo: Mi bebé no quiere comer cuando tiene mocos

Otro comentario muy normal: «Desde que está con moco come poco.»

El moco está compuesto principalmente de glucoproteínas y mucopolisacáridos. Es decir, básicamente, azúcar y proteínas. ¡Alimenta mucho!

Si un niño tiene abundantes mocos y los está tragando todo el día es normal que tenga menos hambre. Alimentan mucho, Aunque como son reciclaje de recursos no podemos esperar que engorde precisamente tomando mocos. Pero como lo anterior, es pasajero.

En todos estos casos en los que un niño reduce claramente la cantidad de comida que toma la clave es buscar la causa que lo provoca y tratarlo. Para ello, acude a tu pediatra.

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Nutrición y Asma Infantil

La Dieta Mediterránea en el tratamiento del Asma

Fernando Calatayud, Pediatra autor de pediatrianutricional.com colabora por primera vez en esta web con un tema que espero os atraiga tanto como a mí.

¿Qué es el asma infantil?

No se conoce la causa por la que se inflaman los bronquios de los niños. ¡Y si modificamos los hábitos alimenticios! ¡Y si comemos como lo hacían nuestros abuelos!

  • ¡Cada vez hay más niños con Asma infantil!
  • ¡Que son las enfermedades de la civilización occidental!
  • ¡La característica principal del asma infantil, es la inflamación bronquial!
  • ¿Por qué se inflaman los bronquios de nuestros niños, en esta sociedad híper-industrial? ¿Que estamos haciendo mal?
  • ¡Y si modificamos los hábitos alimenticios!
  • ¡Estáis dispuestos a comer como lo hacían nuestros abuelos! 

El asma infantil es una de las patologías más frecuentes y más angustiosas de la infancia. En los últimos años ha ido aumentando su incidencia hasta alcanzar a uno de cada tres niños españoles.

¡Cada vez hay más niños con Asma infantil!

  • De la misma manera que cada vez tenemos más niños con sobrepeso, obesidad y otras patologías metabólicas.
  • De la misma manera que cada vez hay más niños con alergia, dermatitis atópica, rino-conjuntivitis e intolerancias digestivas.
  • De la misma manera que cada vez hay más niños con diabetes juvenil, hipotiroidismo, artritis reumatoide y otras afecciones de origen inmunitario.

Son las enfermedades de la civilización occidental

Esto no siempre ha sido así. En el área mediterránea y en particular en nuestro país, antes de que llegara la industrialización, estas enfermedades eran casi desconocidas.

En la actualidad en los países del tercer mundo, donde no han llegado las garras de la sociedad híper-industrial, son enfermedades muy poco frecuentes. Tienen otras enfermedades, sobre todo las infecciosas, y las deficitarias de alimentos, pero las «enfermedades de la civilización occidental» no son frecuentes.

Se ha dicho que son enfermedades de causa genética, ya que hay una mayor incidencia en determinadas familias. No parece lógico que pueda atribuirse a este motivo, ya que aparecen justo cuando se incorporan a los hábitos de la sociedad occidental. Es probable que determinadas familias tengan déficits enzimáticos que dificulten la asimilación de los nuevos alimentos, no conocidos anteriormente por sus ancestros.

El asma infantil es una enfermedad que ocasiona muchos problemas importantes a tu familia:

  • Dificultades para asistir a la escuela y no perder días de escolarización
  • Dificultades para participar en las disciplinas deportivas, sin que aparezcan toses y «ahogos»
  • Dificultades para obtener permisos en el trabajo, para poder asistirlos por su enfermedad
  • Sobrecarga económica para pagar la asistencia médica y el tratamiento farmacológico.
  • Permanente agobio de estar pendientes de quién puede hacerse cargo del chiquillo o del sobresalto de tener que acudir al servicio de urgencias con alguna frecuencia.

La característica principal del asma infantil, es la inflamación bronquial

El asma infantil se caracteriza por la inflamación de las vías aéreas, por la híper-respuesta de éstas a una gran variedad de estímulos y por la obstrucción bronquial reversible.

Al estar los bronquios inflamados aumentan las secreciones bronquiales, con abundantes flemas y secreciones mucosas.

Aumenta la tos, en ocasiones productiva y saludable, para expulsar las flemas del aparato respiratorio.

Y a veces seca, irritativa, violenta, espasmódica, que parece que se le van a saltar los ojos a los muchachos, amén de vómitos y noches de insomnio.

A causa de la inflamación de la mucosa, los bronquios se contraen por bronco-espasmo, y entonces aparecen síntomas de dificultad respiratoria con fatiga, pitos y ahogos.

El diagnóstico en la infancia es fundamentalmente clínico, y no es sencillo, ya que está basado en síntomas subjetivos, a veces difíciles de evaluar por los padres.

No existe una prueba universal o dato complementario que determine con exactitud el diagnóstico.

Los factores desencadenantes del asma infantil pueden ser muy dispares, como los catarros de vías respiratorias, la polución atmosférica, el humo de tabaco, el ejercicio físico, la calefacción central, la polinización estacional, y la obesidad.

El tratamiento actual está basado en la utilización de fármacos bronco-dilatadores como el salbutamol que disminuye la espasticidad de la musculatura bronquial,  y anti-inflamatorios como los corticoides y los anti-leucotrienos, que reducen la híper-reactividad bronquial y la sintomatología clínica.

Todos ellos son muy eficaces en el tratamiento del asma infantil pero no exentos de efectos secundarios, como producir un estado de excitación (a veces se ponen como una moto) y el hecho de que pueden afectar al crecimiento infantil aunque levemente.

En este artículo de Jesús Garrido, podéis complementar más datos sobre el tratamiento del asma, y en este otro artículo sobre los omega-3.

¿Por qué se inflaman los bronquios de nuestros niños, en esta sociedad híper-industrial? ¿Que estamos haciendo mal?

Acabamos de publicar en Agosto del 2015 en la revista Allergología et Inmunología un artículo titulado: Mediterranean Diet and childhood asthma en la que relacionamos el asma infantil con el abandono de la dieta tradicional.

Hemos obtenido unos magníficos resultados en niños que padecían de asma infantil, a los que propusimos un cambio en la dieta alimenticia, basada en la Dieta Mediterránea Tradicional.

¡Y si modificamos los hábitos alimenticios!

Nuestra propuesta es sencilla, volvamos a la dieta tradicional, a la dieta que seguían nuestros abuelos y que aún todavía se sigue en algún rincón del mediterráneo donde todavía no ha llegado la industria.

Nuestra propuesta está basada en la Dieta Mediterránea, que ha sido proclamada por la UNESCO como «patrimonio cultural  inmaterial de la humanidad» en el año 2010.

Algunos os preguntareis con estupefacción: ¿qué diferencia hay entre la alimentación tradicional de nuestros abuelos y la dieta continental que se practica hoy en día?

Incluso pensaréis que la dieta actual es muy superior a la dieta tradicional, en la que había poca variedad de alimentos, y muchas veces había escasez y hambre.

También os preguntaréis: ¿Que tiene que ver la dieta alimenticia con el asma infantil? ¿O con las enfermedades de la civilización occidental?

Vamos a intentar contestar a estas preguntas:

¿Cuáles son las características de la Dieta Mediterránea Tradicional?

Está caracterizada por un alto consumo de alimentos frescos de origen vegetal como frutas, hortalizas y verduras, preferentemente de huertas próximas y mercados locales; cereales no refinados e integrales, es decir procedentes de la molienda de granos enteros y frescos no manipulados, legumbres, aceite de oliva extra virgen y frutos secos.

Un consumo de bajo a moderado de alimentos de origen animal como lácteos fermentados, preferiblemente de cabra y oveja; carnes magras, principalmente de aves y conejos; pescados, mariscos, crustáceos y huevos.

En el mediterráneo siempre han estado limitadas las carnes rojas y los derivados cárnicos procesados, debido a su escasez y a su alto precio. Ha resultado que esta limitación está plenamente acorde con las consideraciones que nos ha notificado recientemente la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Un consumo de bajo a muy bajo de alimentos de origen industrial o sea de alimentos que han sido manipulados y transformados en alimentos «momíficados» o «indestructibles». Alimentos que han sido desprovistos de fermentos y pueden resistir el paso del tiempo sin estropearse, como el azúcar, las harinas refinadas, la bollería industrial, las conservas y los alimentos precocinados.

Ver el Decálogo de la dieta mediterránea que recomienda la Fundación de la Dieta Mediterránea.

dieta mediterránea

¡Estáis dispuestos a comer como lo hacían nuestros abuelos!

  • Eliminaremos todos los alimentos que no son de nuestro estilo. No nos van a sentar bien y vamos a «ensuciar» a nuestro organismo, que tendrá que deshacerse de ellos.
  • Tendremos que acudir al mercado de abastos, al mercadillo local, a la tienda de la esquina y a las grandes superficies en las que primen los alimentos frescos de alta calidad.
  • Tendremos que aprender a cocinar como los abuelos. Volver a pedirles sus recetas, y comentar nuestros progresos. No es nada complicado, y todavía nos resultará muy familiar.
  • Tendremos que establecer normas precisas para comer. No habrá posibilidad de comer a la carta. Cada día se podrá comer o desechar lo que se haya establecido, pero no se dará una segunda opción.
  • Los alimentos sanos no producen empachos ni atascos encimáticos, se digieren bien, por lo que el apetito reaparecerá enseguida. Si hoy se come poco, seguro que mañana se tendrá hambre.
  • Toda la familia comerá a la vez, y se utilizará como punto de reunión en donde se comentarán las anécdotas y los quehaceres de cada día.
  • Habrá silencio tecnológico programado. Nada de televisión ni de móviles a la hora de comer.

¿Que tiene que ver la dieta alimenticia con el asma infantil?

Fundamentalmente tiene que ver con los nutrientes que intervienen en los mecanismos inmunitarios e inflamatorios del organismo humano.

Hay una desproporción acusada de la relación omega-3 /omega-6. Las grasas de origen animal, son precursores de hormonas pro-inflamatorias. Esta descompensación origina una grave alteración en los mecanismos inflamatorios.

Los alimentos inadecuados alteran estos mecanismos. Están defectuosos e híper-excitables. Originan un estado permanente de inflamación bronquial. Lo explicamos con más detalle en el artículo antes reseñado.

¡Tendréis que arremangaros para luchar contra las fuerzas híper-industriales!

¡No va a ser fácil, os lo advierto!

Estamos sometidos a un lavado de cerebro intensivo, y no nos podremos escapar de sus garras fácilmente.

  • Primero empezaran los familiares a llamarnos «puristas» y exagerados, y querrán que claudiquemos como ya lo han hecho ellos.
  • Después vendrán los cumpleaños, las fiestas familiares y las comidas en casa de los amigos, donde será casi imposible comer adecuadamente.
  • Por último, nuestros propios hijos se quejarán de que sus amigos toman comida basura y sus padres nunca les dicen nada.
  • Además los anuncios de los medios de comunicación y sobre todo de la televisión promocionan productos poco saludables que recomiendan sus héroes favoritos.

¡Os pido un poco de paciencia!

No penséis qué vais a tener resultados positivos en unos pocos días.

Nuestro organismo está en un permanente estado de renovación, y todos los días renacen millones de nuevas células que reemplazan a las que han terminado de realizar sus funciones.

Las nuevas generaciones celulares se pueden aprovechar de los nuevos materiales y micronutrientes que les vamos a proporcionar.

¡Vamos a traer materiales de primera!

  • Os sorprenderá la manera de defenderse frente a infecciones banales, que antes producían síntomas de gran intensidad y ahora apenas les inquietarán.
  • Os sorprenderá que no les bajen los catarros de vías altas al pecho, que sus síntomas catarrales sean más leves, que sus toses sean más productivas y que vaya desapareciendo su dificultad para respirar y su fatiga.
  • Os sorprenderá su alegría y su vitalidad. Su manera de desenvolverse y de correr.

¡Estamos utilizando el combustible para el que hemos sido preparados!

¡Estamos de enhorabuena!

¿Os resulta  extraño? 

Esto no es un fármaco, lleva un tiempo equilibrar los sistemas inflamatorio y auto-inmune.

Poco a poco los mecanismos auto-inmunes e inflamatorios van a alcanzar su equilibrio y las mucosas respiratorias van a dejar de estar inflamadas e híper-reactivas.

Pero necesitamos unas semanas para alcanzar este equilibrio.

Como podéis imaginar, el cambio alimenticio no es el tratamiento de elección en una crisis aguda de asma. No es una medicina que actúa a los pocos minutos de haberla tomado.

¡Seguiremos utilizando las medicinas anti-asmáticas mientras sean precisas!

Pero nuestro objetivo ha sido marcado y vamos a intentar alcanzar la salud dando a nuestro organismo lo que necesita para que resuelva sus problemas mediante la Vis medicatrix naturae o fuerzas auto-curativas de la naturaleza.

En nuestro trabajo de investigación, hemos utilizado un programa de educación alimenticia, al que hemos llamado «Aprendiendo a comer del Mediterráneo».

Ha sido preciso establecer en primer lugar un Informe Nutricional que nos indique los alimentos está tomando tu hijo y cuales son los no adecuados. Tu puedes establecer, con los datos que te estamos dando, que alimentos han de tomar y cuáles han de desechar.

Una vez establecido el Informe nutricional, iniciaremos la Terapia Nutricional, que no es otra cosa que seguir la Dieta Mediterránea Tradicional.

En nuestro estudio estuvimos monitorizando a los niños durante un año, pero bastan cuatro meses para establecer una dieta de calidad. ¡Y para notar los resultados de manera positiva!

No solo vamos a corregir el asma infantil. ¡Lo notará toda la familia!

El establecimiento de la Dieta Mediterránea Tradicional está dirigido a toda la familia. No es una dieta especial para los asmáticos.

Pronto lo notarán en el resto de la familia.

  • Aquellos que tienen sobrepeso, bajarán de peso.
  • Los que tienen síntomas digestivos, mejorarán sus molestias.
  • Los que tienen catarros de repetición mejorarán su resistencia a ellos y disminuirán su frecuencia.
  • También los abuelos mejorarán de sus achaques.

Tenemos que validar nuestros estudios de investigación

Los estudios que hemos realizado necesitan validación, ya que no son ensayos clínicos, que precisan de muchos recursos económicos de los que nosotros no disponemos.

Son estudios antes-después, cuasi-experimentales, que tienen un aceptable grado de evidencia.

Queremos pediros que valoréis con vuestras incursiones en la Dieta Mediterránea Tradicional, los resultados de estas experiencias.

Si obtenéis los resultados que nosotros hemos obtenido, lo digáis en los foros y lo comuniquéis a vuestros pediatras.

¡Entre todos podemos llegar a desentrañar los misterios de las «enfermedades de la civilización occidental» y en particular del asma infantil!

¡Al fin y al cabo solo os pedimos que comáis bien, como manda la madre naturaleza!

Autor: Fernando Calatayud Sáez

Pediatría Nutricional en Ciudad Real.

Pediatra Fernando Calatayud

Trabajo codo a codo con una nutricionista, mi hija: Blanca Calatayud Moscoso del Prado.

Estamos estudiando la relación entre las enfermedades infantiles y el abandono de la Dieta Mediterránea Tradicional.

Nunca la Pediatría y la Nutrición estuvieron tan cerca.

Autor de la web y del blog: pediatríanutricional.com,

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Productos Naturales, Biológicos y Ecológicos en Salud Infantil

Productos Naturales, Biológicos y Ecológicos en Salud Infantil

Cuando nos preocupa la Salud con Mayúsculas empezamos a hablar de conceptos como Natural, Biológico o Ecológico. ¿Qué aportan en salud infantil?

Cada vez nos preocupa más la contaminación, los aditivos, los conservantes, los colorantes, pesticidas, hormonas…. Son miles las sustancias que en la actualidad están en nuestro entorno, en nuestra alimentación y en la de nuestros hijos.

Más y más gente toma conciencia cada día de que estos productos no son inocuos y que la Salud de los más pequeños es las más sensible a su influencia.

El problema es que tenemos una gran confusión de conceptos. Se usa indistintamente Natural, Biológico, Ecológico. Y siendo conceptos relacionados aportan ideas diferentes e importantes.

Vamos uno por uno:

Producto Natural

Yo con esto suelo bromear un poco. Incluso la droga sintética de última generación es parte de la naturaleza. Y por tanto Producto Natural lo es todo.

A lo que nos referimos es a Natural como contraposición de Síntesis Artificial.

Aclarándolo. Hay millones de moléculas que encontramos en la naturaleza porque son producidas por seres vivos. Pero gracias al desarrollo de la química en los últimos dos siglos somos capaces de desarrollar en laboratorio otras que no tienen su equivalente en la naturaleza.

Son moléculas que hacemos modificando algunas Naturales o creadas desde cero con Síntesis Artificial.

Aquellos que defienden el uso de productos naturales basan su preferencia en un concepto que puede o no compartirse, pero tiene su lógica: Somos seres que nos hemos desarrollado en conjunción con el resto de organismos vivos de este planeta. Y si el origen de todos es común, los productos Naturales no nos son ajenos. Son una variante posible de un tronco único.

Al tomar un producto natural y usarlo, estaríamos tomando prestada la sabiduría biológica de otros seres vivos, para responder a desafíos nuevos frente a los que no tenemos una solución propia por nuestra evolución. Son productos que otros seres vivos han desarrollado durante miles o millones de años y cuya compatibilidad con el resto de sistemas biológicos está probada por ese proceso.

Pero la Síntesis Artificial es un arma peligrosa. Podemos crear y usar sustancias que ningún otro ser vivo ha probado que no genere problemas con su supervivencia. Lo que en la práctica nos convierte en cobayas de nuestra propia arrogancia.

Producto Biológico

Va un paso más allá del producto natural. Podemos por ejemplo usar una sustancia natural como los fitosteroides de la soja, con sus propiedades naturales. Tal vez no modificamos la molécula que vamos a usar como terapia. Pero podemos modificar la forma en la que se cultiva la soja y usar métodos de extracción del principio activo que alteran más o menos esa sustancia.

Cuando hablamos de producto biológico nos referimos a que:

  • Respetamos la forma de cultivo tradicional, sin usar por ejemplo fertilizantes o plaguicidas de Síntesis Artificial.
  • No modificamos tampoco genéticamente al ser vivo que produce la sustancia natural que vamos a usar. Excluyendo por tanto a los transgénicos.
  • Y en la extracción de la sustancia natural activa vamos a usar los métodos que tenga menor riesgo de deteriorarla o modificarla.

Producto Ecológico

Cualquier actividad humana genera un impacto en el entorno natural en el que la realiza. Esto es imposible de evitar. Pero sí podemos escoger entre distintas formas de hacerlo. Unas son más respetuosas y otras menos.

Llamamos ecológico al producto que intenta minimizar este impacto en la naturaleza o que en el proceso de producción incluye al final la reconstrucción de la naturaleza en la medida de lo posible para dejarla como estaba antes de intervenir en ella.

No es lo mismo, por ejemplo, recoger productos naturales de un entorno que los produce de forma espontánea que hacer una plantación de los mismos. Aunque se trate de un producto natural y biológico, para hacer una plantación debemos eliminar el resto de seres vivos que en el entorno natural comparten ecosistema con la especie concreta que nos interesa.

En un ejemplo: No es igual recoger setas silvestres que arrasar una hectárea de bosque y construir una nave en la que criamos champiñones.

¿Qué supone que un producto sea natural, biológico y/o ecológico?

Lo más evidente. Supone que sea más caro.

La Síntesis Artificial, los Pesticidas y Fertilizantes sintéticos, los Piensos y la producción en plantaciones se han ido extendiendo simple y llanamente porque abaratan el producto final. O eso parece…

Sin duda un kilo de tomate de invernadero, transgénico, criado con pesticidas y fertilizantes sintéticos es más barato que uno natural, biológico y ecológico, si lo que comparamos es precio en el mercado.

En un balance superficial es lo que aparenta.

Pero si tenemos en cuenta otros factores, las cuentas no son tan claras:

  • La alteración del entorno que supone arrasar lo que había para allanar el terreno sobre el que se asienta el invernadero.
  • El transporte o extracción de agua para explotar una tierra no apta para el cultivo en condiciones normales.
  • La extracción de petróleo y la producción de los plásticos usados en las cubiertas del invernadero o para mantener unas condiciones de temperatura y humedad estables que no se vean alteradas por el clima.
  • El riesgo para la salud por la contaminación que generan la producción y transporte de los fertilizantes y pesticidas sintéticos.
  • Los efectos directos sobre la salud de esas mismas sustancias.
  • El empobrecimiento biológico que supone la modificación genética artificial buscando una mayor productividad.
  • El empobrecimiento que también supone la eliminación de las especies para las que en este momento no vemos un rendimiento económico inmediato, sustituyéndolas por otras que consideramos más productivas.
  • ….

El resultado es algo muy caro: Un mundo más pobre en ecosistemas, en variedad biológica y más contaminado de sustancias que nunca han estado presentes en la naturaleza durante nuestra evolución y ahora lo están de forma masiva.

Es una apuesta en la que el precio puede ser nuestra salud y la de nuestros hijos.

 

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Orden de introducción de alimentos y alergias en bebés

Alergias a alimentos en Bebés

¿Debemos establecer el orden en que introducimos los alimentos en la dieta de un bebé en función de su capacidad de generar alergias? ¿Cuándo puedo dar…?

Yo soy de cerebro inquieto. A lo que me refiero es que si día a día tengo que explicar a los padres un mismo tema, conforme me plantean dudas nuevas voy matizando. Y cada vez lo que recomiendo se parece menos a lo que me dieron como pauta en la Especialidad de Pediatría hace ya más de 15 años.

Lo que a mí me dijeron para justificar la lista de introducción de la alimentación complementaria que me dieron (como si me hubiesen entregado las Tablas de los Diez Mandamientos en el Monte Sinaí) es que había algunos alimentos que generaban alergias con más frecuencia que otros y que se ordenaban para evitar esas alergias.

Desde entonces no he visto nada más que argumentos que siguiendo ese mismo planteamiento desmontarían la lista que me dieron.

Según esa lista, se empieza sólo con Leche: Pecho y/o biberón.

Baste decir para empezar, que los que toman biberón toman leche elaborada en su mayoría a partir de Leche de vaca. Y que este es el alimento al que con más frecuencia se detectan alergias con diferencia. O sea que de hay en adelante teoría desmontada.

Cualquiera de nosotros puede desarrollar una alergia a las fresas, el marisco, el melocotón… con la edad que sea al tomarlos por primera vez.

Entre introducir las berenjenas a los 8 meses o a los 14 no hay diferencia.

Objetivos en el proceso de introducción de la alimentación complementaria

Desde hace ya un tiempo la forma en la que explico a los padres la introducción de la alimentación complementaria es muy diferente a una lista.

El objetivo es:

  • Descargar a los padres de la preocupación innecesaria de atenerse a algo que es totalmente arbitrario.
  • Convertir la introducción de la alimentación complementaria en algo más normalizado. Un proceso en el que el protagonista sea la curiosidad del bebé que le lleve a descubrir nuevos sabores y texturas de la forma más natural para él.
  • Llegar a los dos años con una alimentación igual a la del resto de la familia. Lo más variada posible. Y si no lo era, que en ese proceso la dieta de la familia se transforme en sana.
  • Que todo este proceso se haga conservando una buena relación del bebé con la comida en la que sea un placer comer y algo en lo que el protagonista es el propio niño.

Para que esto sea así es mejor introducir los alimentos siguiendo la curiosidad del niño que una lista arbitraria. Las únicas excepciones justificadas son ciertos alimentos que tienen un riesgo real de producir problemas si se toman con frecuencia antes de cierta edad.

Alimentos que en la actualidad recomiendo dejar para más tarde: «La lista negra».

Entre los alimentos a los que pongo «límite» no hay ninguno que lo sea por su capacidad de generar alergia.

Lo son por ser difícil de digerir : La leche entera no antes del año.

Por ser foco de infecciones graves: Miel Cruda no antes del año (intoxicación botulínica) y Huevo crudo no antes de los dos años (salmonelosis).

Por ser origen de intoxicaciones: Verduras de hoja verde no antes del año (Nitritos), pescado azul grande y marisco no  antes de los dos años(Metales pesados).

Por ser causa de accidentes:  Frutos secos en niños que aún se atragantan con facilidad, suelo decir que no antes de los 3-4 años. Los frutos secos son la causa más frecuente de muerte por atragantamiento.

¿Cómo aparecen las Alergias en los bebés cuando introducimos alimentos nuevos?

Como decía al principio algunos de los alimentos que introducimos antes son precisamente de los que generan alergias con más frecuencia. ¿Quiere eso decir que deberían introducirse más tarde? Pues parece que no.

Un ejemplo es el gluten. La alergia al gluten o Celiaquía no aparece en cualquier persona. Son personas predispuestas genéticamente. En las que si se dan ciertas condiciones la alergia puede aparecer. No está aún totalmente definido cómo.

Pero para poder entenderse sería algo así:

La tendencia a generar alergias es algo que se hereda en nuestros genes. Por tanto lo primero es tener la predisposición.

Un día, un bebé que la tiene sufre una infección intestinal. En realidad nuestro intestino está constantemente sufriéndolas. Lo que ocurre es que la mayoría son abortadas antes de que generen problemas llamativos. Pero el intento de los gérmenes por entrar en el organismo atravesando la pared del intestino es constante.

Cuando se detecta una agresión se activa el sistema defensivo y empieza a buscar al culpable. Cuando cree encontrarlo lo procesa y busca cuál de sus moléculas es más fácil de diferenciar para generar anticuerpos contra él que le permitan reconocerlo y destruirlo.

El problema es que a veces el sistema defensivo se equivoca y piensa que el causante es quien no lo es.

En el caso del gluten. Si tiene la predisposición a ser celiaco y da la casualidad de que en una de esas agresiones aparece el gluten por primera vez por ahí, es una proteína grande y que el sistema defensivo reconoce como extraña con facilidad, lo que lo convierte en sospechoso automático.

En la actualidad, y digo en la actualidad porque en los últimos 15 años he visto ya muchas recomendaciones contradictorias en este tema, se recomienda no empezar con el gluten antes de los 6 meses, pero tampoco mucho más tarde. Porque a partir de los 4-6 meses y especialmente si un bebé se escolariza pronto las infecciones se hacen más frecuentes. Si ya toma le gluten de forma habitual para entonces, el cuerpo cuando busque culpables lo ignorará. Pero si hasta ese momento no lo había tomado las probabilidades de que lo reconozca como extraño y culpable de la agresión aumentan.

¿Cómo identificar una alergia a un alimento?

Lo malo de las alergias es que hay muchos grados. Hay bebés que la primera vez que toman leche de vaca la vomitan de forma inmediata y el cuerpo se les llena de erupciones muy intensas.

Diagnosticar que es alérgico a la leche en casos así es, digamos, para que no te presentes al premio Nobel.

Si al tomar cualquier alimento nuevo aparecen claramente vómitos, diarrea o erupciones en la piel, lo prudente es retirar ese alimento de su dieta y consultar.

Pero hay alergias que no son tan evidentes. Muchos alérgicos lo que sufren tras desencadenarse una alergia es una leve inflamación de la piel o las mucosas que puede verse como una Dermatitis atópica leve, como molestias intestinales intermitentes o como un estancamiento en la ganancia de peso. Muchas veces es tan leve y tarda en ser detectada que identificar el causante es mucho menos evidente.

Para evitar las alergias no hay una lista, pero deberías tener «la lista de tu hijo» para poder detectarlas.

En introduccion de la alimentación complementaria, cuando pensamos en alergias hay una única lista que me resulta útil. Y es la que registra cuándo le has empezado a dar cada alimento en su dieta.

No hay una lista correcta que ordene cuándo debería darse por primera vez el tomate, el huevo, el pescado… Pero saber cuando lo has hecho de verdad en cada niño puede ayudar mucho a detectar alergias. Especialmente en esos casos en los que no son evidentes.

Cuando un bebé presenta signos crónicos de alergia en forma de dermatitis, dolor abdominal o escasa ganacia de peso, la pregunta inmediata es:

¿Desde cuándo?

Y la segunda es ¿Tienes una lista del orden en el que has introducido los alimentos en su dieta?

Lo que hacemos cuando disponemos de esos dos datos es ver la lista, cuáles son los alimentos que se introdujeron poco antes de que apareciesen los síntomas, y entre ellos ver si hay alguno de los sospechosos habituales.

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Azúcar Alta en niños

Situaciones en las que un niño puede tener el Azúcar Alta sin ser Diabético

Hay varias situaciones en las que un Niño puede tener el Azúcar Alta sin ser Diabético. Es más habitual de lo que creen los Padres. ¿Quieres conocerlas?

En esta web podéis encontrar otro artículo en el que hablo de la Diabetes en Niños.

Pero en esta ocasión lo que quiero tratar es una situación mucho más frecuente: El Azúcar alta sin Diabetes.

Lo que sí es diabetes

Para que no liarnos, la Diabetes Mellitus tipo I es una enfermedad en la que los niños dejan de producir Insulina. La Insulina es la hormona que se encarga de que el azúcar entre en las células del cuerpo. De modo que si un niño no puede producirla el azúcar se mantiene alta en sangre y acaba escapando por la orina.

El resultado es que se orina mucho, porque el azúcar al salir arrastra líquido. Esto produce en el niño una sensación constante de sed, que le hace beber mucho. Pero además, como el azúcar es lo que determina la sensación de hambre y no puede entrar en las células, el niño come más de lo habitual. A pesar de lo cual pierde peso, porque como no puede usar ese azúcar para generar energía en las células, consume la grasa y las proteínas del cuerpo como alternativa.

Así aparece la Tétrada Típica de la Diabetes:

Orina mucho + Bebe mucho + Come mucho +Pierde Peso.

Sabemos que cuando un niño reúne estas 4 condiciones debemos hacer una analítica de sangre y orina buscando cifras altas de azúcar. Y si las encontramos, es diabético.

La diabetes suele aparecer en niños por una destrucción de las células del páncreas que producen la insulina. Es un proceso muy rápido en el que aún no se conocen exactamente las causas (predisposición genética y virus parecen implicados, pero aún no están identificados todos los genes y virus concretos).

Situaciones en las que se puede tener el azúcar alto sin ser diabético

Ya creo que os queda claro lo que sí es Diabetes. Pero con más frecuencia aún vemos niños en los servicios de urgencias con el azúcar alto sin que lo sean.

Podemos resumirlo en una situación: Estrés intenso.

Cuando el cuerpo se siente amenazado desencadena una serie de reacciones para defenderse. Una de las cosas que hace es liberar azúcar a la sangre para que las células que lo necesiten dispongan de la energía necesaria para la defensa.

Con mucha frecuencia vemos a niños sanos que de repente sufren una situación que les supone un desafío importante, pero momentáneo.

Las más frecuentes son:

  • Vómitos intensos
  • Crisis de Asma intensas
  • Infecciones de rápida evolución
  • Quemaduras extensas
  • Traumatismos serios
  • Miedo intenso
  • Crisis de ansiedad….

Ante cualquiera de esas situaciones u otras similares el cuerpo desencadena la liberación de azúcar en sangre para garantizar el suministro.

Pero es una subida de azúcar que desaparece en cuanto mejora la situación de Estrés. Mientras que el auténtico diabético sigue con el azúcar alta cuando mejoran los demás síntomas.

En estas situaciones en las que el azúcar está alta para responder a una amenaza no hacemos nada para que se controle el azúcar. Es una respuesta adecuada que ayuda al cuerpo a superar la situación que la ha generado. Y el azúcar bajará sola en cuanto el cuerpo interprete que no la necesita.

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Omega 3 en embarazo y lactancia

Importancia de los Omega 3 en el Embarazo y la Lactancia

Cada vez se habla más sobre las propiedades de los Omega 3 en el desarrollo cerebral infantil. Y se habla cada vez más de aportes en embarazo y lactancia.

Qué son los Omega 3

Los Omega 3 son grasas que el cuerpo no es capaz de producir por sí mismo. Pero que forman parte de él. Son uno de los componentes esenciales del cerebro. Pero también tienen funciones importantes en otros órganos y regulando algunos mecanismos del cuerpo, como la inmunidad, la coagulación de la sangre y el equilibrio de grasas en el cuerpo.

La importancia del Equilibrio de Omegas en la salud

Los Omega 3 actúan en equilibrio con otras grasas, los Omega 6 de origen animal (grasas malas). Y es el equilibrio de ambas en sangre y en la composición de los tejidos lo que determina la aparición o no de muchos problemas en el desarrollo inmunológico y nervioso.

El problema es que la dieta occidental tiene un claro desequilibrio en el aporte de Omega 3/6 de origen animal. Siendo el de los segundos mucho mayor que el de los primeros.

Hay cada vez más estudios que respaldan su importancia de este equilibrio en el desarrollo de funciones cerebrales como:

  • La memoria.
  • La agudeza visual.
  • El control de impulsos.
  • La capacidad de concentración…

Y su papel en la prevención de alergias (alimentarias, respiratorias…) y enfermedades autoinmunes, ya que interviene en la regulación de la inflamación en el cuerpo.

Actúan también manteniendo un equilibrio de grasas en sangre que evita la arteriosclerosis y reducen la tendencia de la sangre a coagular. Ambos combinados reducen la incidencia de infartos y trombosis.

Importancia de los Omegas desde antes de nuestro nacimiento

Cada vez más se destaca la importancia de mantener  este equilibrio a largo plazo y desde etapas lo más precoces posibles.

Se recomienda mantener un aporte suficiente en la dieta de Omega 3 y reducir el de Omega 6 de origen animal desde que una mujer se plantea la posibilidad de buscar un embarazo. Porque cuanto antes se tenga un equilbrio adecuado mejor es el desarrollo del feto y después del niño.

Es típico que hablemos de suplementos de ácido fólico, iodo, hierro… Pero cada vez se están haciendo un hueco más importante en las recomendaciones los suplementos de Omega 3 o tener una dieta rica en pescados azules y vegetales que lo aporten.

Este aporte de Omega 3 es importante en la salud de cualquier individuo, pero garantizarlo desde el inicio del embarazo y durante la lactancia ayuda al desarrollo del niño.

Y una vez el niño alcance una dieta completa es importante mantener ese equilibrio en su propia alimentación.

Por tanto podemos hablar de 4 fases en las que las acciones a realizar son diferentes:

  1. Cualquier adulto se beneficiaría de tener un equibrio adecuado de Omegas. Para ello lo mejor es tener una dieta rica en Omega 3 de origen vegetal y pescado azul y en Omega 6 de origen vegetal y reducir el aporte de Omega 6 de origen animal. Cuando no logramos ese equilibrio en la dieta (que es lo ideal) se puede compensar con aportes de Omega 3 en suplementos.
  2. Si una mujer está planteándose un embarazo conviene tener una dieta lo más variada posible y reforzarla con ciertos suplementos (por si una malabsorción dificulta unos niveles normales a pesar de tener una buena dieta). Entre los elementos clave a tener en cuenta están los Omega 3.
  3. Durante el embarazo sigue siendo esencial una dieta sana y garantizar el aporte de ciertos componentes que son necesarios para un correcto desarrollo y que nuestro cuerpo sólo puede obtener de la alimentación o los suplementos. De nuevo entre ellos no olvides los Omega 3. Pero hay un detalle a tener en cuenta. Los pescados azules grandes de mar tienen tendencia a acumular metales pesados en su grasa. El mercurio por ejemplo tiene efectos perjuciales en desarrollo tanto en el embarazo como tras el nacimiento. Eso hace que mantener un equilibrio de Omegas adecuado en el embarazo se vuelva algo más complicado. Porque para hacerlo deberíamos recurrir a pescado azul pequeño o de río, con menores niveles de mercurio y otros metales pesados. Hay aceites grasos de origen vegetal ricos en Omega 3, pero algunos estudios demuestran mayores beneficios del procedente de pescado azul. Una opción es el aporte de suplementos de Omega 3 que se fabrican teniendo esto en cuenta.
  4. En la lactancia. Estás pasando a tu hijo a través del pecho un alimento que es reflejo de tu dieta. Esta debe seguir siendo variada y equilibrada. Lo hablado sobre los metales pesados en el embarazo es aplicable a la lactancia. Especialmente en los 2 primeros años de vida de los niños en los que su cerebro es más sensible a la intoxicación por metales pesados. Un suplemento en el que se prioriza el aporte de Omega 3 de alta calidad es esencial ante la dificultad de hacerlo por el consumo de pescado azul.

Cuando el niño tiene ya una dieta variada vuelve a estar en la situación 1 en la que todo ser humano debe obtener de la dieta un equilibrio adecuado de Omegas. Pero a veces esto no es fácil o resulta imposible de conseguir a corto plazo y se manifiesta ya en problemas de salud. Los más habituales en niños son:

  • Dermatitis atópica.
  • Alergias respiratorias y alimenticias.
  • Trastorno por déficit de atención.
  • Hiperactividad.
  • Bajo rendimiento escolar.
  • Dificultad para el control de impulsos en la conducta.

En todos estos casos se debe buscar una dieta que equilibre el nivel de Omegas del cuerpo. Pero mientras se logra a medio y largo plazo podemos necesitar un aporte en suplementos de Omega 3 para ayudar en su solución a corto plazo.

Omegafort Premium DHA, Omega 3 para favorecer el desarrollo del bebé durante embarazo y lactancia

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Importancia del los Omega 3 en los niños

La importancia de los Omega 3 en la Salud de los niños

Los Omega 3 son grasas que el cuerpo no puede producir y que son importantes en la salud de niños y bebés. Su carencia es importante en problemas frecuentes

Qué son los Omega 3

De todos los componentes de nuestro cuerpo, cuando pensamos en la grasa, automáticamente nuestra mente viaja a los «michelines».

Pero la realidad es que la grasa forma parte de todas y cada una de las células de nuestro cuerpo. Forma la membrana que separa cada una de esas células del resto.

En zonas como el cerebro o la piel su presencia es también especialmente importante.

Pero no todas las grasas son iguales. Hay algunas que nuestro cuerpo no puede sintetizar por sí mismo y debe obtener de los alimentos. Una de ellas son los Ácidos Grasos Omega 3.

Y cuando hay carencia de ellos se ha relacionado con problemas en el desarrollo del cerebro, de la inmunidad y de la piel. Y también ayuda a limpiar otras formas de grasa perjudiciales de nuestro organismo. Por eso tener una dieta que aporte esta «grasa beneficiosa» en cantidad suficiente es importante. Y cuando no es posible hacerlo a través de la dieta puede ser necesario asegurarlo con suplementos.

Existen otros Ácidos grasos esenciales, los Omega 6 que también son necesarios. Los hay de origen vegetal que son también beneficios.

Pero los Omega 6 de origen animal son perjudiciales tomados en gran cantidad. Cuando la proporción de estos Omega 6 de origen animal supera en mucho a los Omega 3 puede generar problemas de salud. Por tanto es importante reducir el consumo de Omega 6 de origen animal  y aumentar el de Omega 3 (animal o vegetal) y 6 de origen vegetal.

Cuáles son las principales funciones de los Omega 3

  1. Son un componente esencial de las neuronas. Por eso su carencia se ha asociado a alteraciones de memoria, de conducta y falta de concentración. El trastorno asociado a ello más frecuente es el TDAH (Déficit de Atención, Hiperactividad).
  2. El la piel forman parte de la secreción grasa que protege la piel con efecto anti inflamatorio, lo que reduce la sensibilidad de la piel a irritantes. Su carencia se asocia con la aparición o empeoramiento de la Dermatitis atópica.
  3. En la sangre son parte de las «grasas buenas» que limpian el «colesterol malo» de las arterias, evitando la formación de arteriosclerosis que es el origen de infartos y embolias en la edad adulta. Pero se ha visto que es un proceso muy largo que empieza ya en la infancia
  4. Aumenta el tiempo de coagulación. Esto significa que hace que la sangre tenga menos tendencia a formar trombos (obstrucciones) que pueden ser graves. Las culturas que toman más Omega 3 en su dieta tienen una cifra de infartos mucho menor.
  5. Reducir la tendencia a la inflamación de las vías respiratorias. Cuando hay una carencia de Omega 3 o un exceso de Omega 6 las vías respiratorias tienen una mayor tendencia a inflamarse produciendo patologías como el Asma.

Cuáles son los alimentos más ricos en Omega 3

La forma ideal de cubrir las necesidades de Omega 3 de nuestro cuerpo es tener una dieta que los incluya en cantidad suficiente.

Los alimentos más ricos en Omega 3 son:

  • Aceites vegetales: Son muchos los aceites de origen vegetal ricos en Omega 3. De ellos los más ricos y conocidos son:
    • La más rica conocida es la Chía o Salvia Hispánica.
    • El más conocido es el Aceite de Oliva.
    • Otros ricos son el de Onagra, Lino, Pipas de Calabaza….
  • Pescado azul: Salmón, sardina… Tienen la desventaja en niños pequeños de que los pescados azúles marinos tienen, debido a la contaminación un alto aporte de mercurio y otros metales pesados. Se puede subsanar sometiendo a esta grasa a un proceso de eliminación de metales pesados o usando peces no marinos (salmón) de ríos con bajos niveles de contaminación.

Cuáles son los alimentos ricos en Omega 6

Los omega 6 son como decimos necesarios  también para el funcionamiento del cuerpo.

Pero hay dos tipos con características diferentes: Los de origen animal y vegetal.

Los de origen vegetal son beneficiosos y reducen los procesos inflamatorios del cuerpo y la coagulación de la sangre.

Pero los de origen animal (grasa y piel animales) tienen un efecto perjudicial aumentando los procesos inflamatorios y al coagulación de la sangre.

Alimentos ricos en Omega 6 buenos: Aceites vegetales como el de nuez o el de oliva.

Alimentos ricos en Omega 6 malos: Carnes grasas y piel (pollo frito… con lo bueno que está, buaaaa).

Lo importante no es solo el aporte en cantidad suficiente de estos «Omegas», sino la proporción entre Omega 6 malos y Omega 3-6 buenos.

Se recomienda que esa relación sea inferior a 4:1. Pero la dieta occidental puede llegar a niveles de 30:1 en los casos más exagerados.

Hay dos formas para equilibrar ese balance: Reducir la presencia de Omega 6 de origen animal en nuestra dieta y aumentar la de Omega 3 y 6 buena (grasas vegetales y pescado azul).

Suplementos de Omega 3 en niños

Todos sabemos que conseguir que un niño coma lo que debería para estar sano es a veces complicado. Y esto se hace más difícil conforme crece y empieza a tener cierta autonomía para acceder a la comida que le gusta y evitar la que no.

Problemas como el Asma, la dermatitis atópica, las alergias alimentarias y el TDAH son importantes en estas edades y tienen como uno de sus orígenes el desequilibrio de «Omegas». No podemos reducirlo sólo a un desequilibrio de «Omegas», pero es un factor importante.

En algunos casos, en la práctica resulta casi imposible lograr que durante periodos prolongados de tiempo los niños mantengan dietas adecuadas.

Yo no soy muy partidario de reducir la solución a dar suplementos. El objetivo debe ser siempre alcanzar una dieta sana y equilibrada. Para eso el principal agente es quien hace la compra en casa. Porque al final, aunque el niño puede rechazar ciertos alimentos y buscar sustituirlos por otros que le gustan más, la realidad es que si no tiene alternativas que elegir el Hambre hará su papel.

Pero hasta que conseguimos esto en algunos casos, cuando aparecen problemas relacionados con una carencia de Omega 3 y 6 buenos, es razonable aportarlos en forma de suplemento. Y de ellos los más difíciles de incluir en la dieta son los Omega 3 ya que aparecen en aceites vegetales menos habituales y en pescados azules que muchos niños no admiten.

¿Son iguales todos los Omega 3 para niños? Pues no.

El factor más importante en seguridad es la concentración de metales pesados.

Dar a un niño Omega 3 para mejorar su salud y que estén contaminados con Mercurio tiene poco sentido.

Las dos fuentes más importantes de Omega 3 son el pescado azul y algunos aceites vegetales. En teoría la forma más sencilla de evitar los metales pesados sería consumir los de origen vegetal. Pero parece ser que los de pescado azul contienen menos colesterol que los aceites vegetales y hay estudios que destacan que los mejores efectos a largo plazo de los omega 3 en la dieta aparecen en regiones en las que se consume más pescado azul. 

Como los niveles de metales pesados en el pescado azul (especialmente en peces grandes) es algo conocido, algunos laboratorios usan técnicas para eliminarlos:

  1. La fuente. No es lo mismo extraer el Omega 3 de peces grandes que hacerlo de pequeños. Peces como la «anchoveta del pacífico» son ricos en Omega 3, pero tienen un ciclo vital corto, lo que reduce su capacidad de acumular metales pesados y esta especie concreta vive sólo en aguas frías (con bajos niveles de metales pesados). Otra opción es el salmón criado en ríos limpios.
  2. El modo de extracción. Hay sistemas que extraen el Omega 3 con calor o con disolventes. Pero en la actualidad hay métodos, como la Concentración Supercrítica que logran extraer Omega 3 de alta pureza eliminando metales pesados (si los hubiese) sin recurrir a disolventes ni a calor (que degradaría el Omega 3).

Por tanto a la hora de escoger un suplemento de Omega 3 para un niño es importante que tenga niveles bajos de metales pesados y que se extraiga de forma que no lo degrade. 

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Diabetes Mellitus Infantil

Diabetes Mellitus Infantil

Explicación para padres de que es la diabetes mellitus en niños ¿Porqué aparece? ¿Cómo se trata? ¿Cuál es su evolución y qué supone en la vida de un niño?

Qué es la Diabetes Mellitus Infantil

La diabetes mellitus es una de las enfermedades crónicas más conocidas en niños.

Diabetes significa orinar mucho. Porque uno de los síntomas más llamativos de esta enfermedad es que se orina mucho más de lo normal. Pero no empecéis a poneros nerviosos si vuestro hijo orina con frecuencia. Es normal que algunos niños orinen con mucha frecuencia por otros motivos. El sólo hecho de orinar mucho no es signo de diabetes.

Mellitus significa dulce. En la antigüedad, cuando se empezó a definir la diabetes mellitus se hablaba de que la orina era dulce. Sé que puede resultar «asquerosillo», pero se diagnosticaba saboreando la orina del enfermo. Es que no había laboratorios de análisis clínico…

Hablamos de Diabetes Mellitus porque hay otro tipo, la diabetes insípida: Es una enfermedad en la que se orina demasiado, hasta el punto de deshidratar al paciente, pero no hay un exceso de orina en sangre ni en orina. Se produce porque el riñón deja escapar demasiada cantidad de orina.

Por tanto Diabetes Mellitus es orinar mucho y con altas concentraciones de azúcar (glucosa) en orina y en sangre.

Cualquier analítica de sangre y orina puede diagnosticar la diabetes mellitus en cuestión de minutos. Y las determinaciones de azúcar en sangre capilar (pinchazo en el dedo) puede hacerlo en segundos. Hoy en día se están desarrollando incluso sistemas para controlar el nivel de azúcar en sangre sin necesidad de pinchar al enfermo.

Tipos de Diabetes Mellitus

Hay dos tipos fundamentales de Diabetes Mellitus:

Diabetes Mellitus Tipo 1. Se produce porque el Páncreas (uno de los órganos que tenemos en el abdomen) deja de producir insulina. Es la más frecuente en niños y su causa es en la mayoría de los casos Autoinmune. Esto significa que en algunos niños que tienen predisposición genética, a veces a partir de una infección producida por un virus el cuerpo empieza a producir defensas contra ese virus pero se confunden con las células que producen insulina en el Páncreas. Si esto ocurre el propio cuerpo puede acabar con esas células en cuestión de horas o pocos días. El resultado es que de repente el niño deja de producir insulina (la hormona que regula la concentración de azúcar en nuestra sangre), y el nivel de azúcar sube de forma incontrolada. Es irreversible. Aquél que la sufre ha perdido la capacidad de generar insulina de por vida, aunque se están experimentando técnicas para revertirla.

Diabetes Mellitus Tipo 2. Se produce porque el cuerpo pierde la sensibilidad a la acción de la insulina. Se asocia siempre a sobrepeso importante. Es cada vez más frecuente debido al aumento de la obesidad infantil. Es reversible si se reduce el peso del paciente.

Síntomas que deben hacernos sospechar de Diabetes Mellitus en un niño o bebé

La diabetes puede aparecer en cualquier edad, pero es mucho más frecuente en menores de 30 años.

En el caso que nos centramos, la Diabetes Mellitus Infantil, puede aparecer en cualquier momento desde el nacimiento.

Los 4 síntomas que nos suelen orientar a pensar que un niño pueda tener Diabetes Mellitus son:

Bebe mucho, orina mucho, come mucho y pierde peso.

IMPORTANTE: Son los cuatro síntomas juntos los que nos hacen pensar en Diabetes Mellitus. Si no reúne los 4 a la vez no sospechamos diabetes mellitus:

– Un niño puede beber mucho porque use el líquido como forma para tranquilizarse (potomanía) y si lo hace orinará mucho. Pero habitualmente estos niños no comen demasiado porque llenan su estómago de líquido y eso les hace sentirse saciados. Cuando esto es así a veces pierden peso. Pero como vemos en el ejemplo reúne 3 de los 4, y no es Diabetes Mellitus.

– También hay niños que beben mucho, orinan mucho y comen mucho (bulimia-potomanía). Pero no suelen perder peso, sino ganarlo en exceso.

– Hay también niños que orinan con mucha frecuencia, pero lo hacen en cantidades muy pequeñas. En este caso la causa sueles ser que se trate de niños nerviosos, vejiga hiperactiva o infecciones más o menos intensas de la vía urinaria.

Por tanto para sospechar Diabetes Mellitus, los cuatro síntomas a la vez.

Diagnóstico de la Diabetes Mellitus

Se diagnostica mediante analíticas:

Nivel de azúcar en sangre: El valor de glucosa en sangre con el que se considera que un niño tiene Diabetes Mellitus ha ido cambiando con el tiempo y no os lo voy a dar para que el diagnóstico se haga como debe ser por un profesional. La razón es que hay situaciones en las que podemos ver niveles de glucosa elevados sin que sea una Diabetes Mellitus. Los más frecuentes, en vómitos persistentes o en situaciones graves de estress (por ejemplo en infecciones graves, accidentes o quemaduras extensas). Pero además cuando se diagnostica una Diabetes Mellitus el tratamiento debe iniciarse en un hospital hasta que nos aseguramos de que los padres están preparados para seguir el tratamiento adecuadamente en su casa.

Nivel de azúcar en orina: La detección de azúcar en orina es prácticamente diagnóstico claro de Diabetes Mellitus. Pero me remito a lo dicho en el punto inferior. Debe confirmarse siempre y empezar a tratarse en un hospital.

Nivel de Insulina en sangre: Es lo que nos diferencia la Diabetes tipo 1 de la tipo 2. En la primera el nivel de Insulina es muy bajo o indetectable. Mientras que en la tipo 2 el nivel de insulina es normal o incluso alto, pero no hace efecto.

Evolución de peso: En la Diabetes Mellitus tipo 1 vemos una pérdida de peso desde que aparece hasta que se controla. Mientras que en la Diabetes Mellitus tipo 2 ha habido una ganancia de peso importante antes de la aparición de la enfermedad.

Tratamiento de la Diabetes Mellitus Infantil

En la Diabetes Mellitus tipo 1

Insulina

Dado que la Diabetes Mellitus tipo 1 significa que el niño no produce insulina, debemos dársela. Se administra por inyecciones bajo la piel. Pero también puede hacerse con bombas de infusión.

No me extenderé demasiado en esto porque sería tema para un artículo completo. Pero ningún niño diabético tipo 1 debe ser dado de alta de un hospital sin que los padres controlen adecuadamente la administración y modificación de dosis de insulina de su hijo.

Dieta

Evidentemente como estos niños no regulan bien sus cifras de azúcar en sangre, es recomendable que la dieta elimine alimentos ricos en azúcar de fácil absorción y que tomen alimentos con azúcares de absorción más lenta y más estable.

Es decir: Eliminar azúcar como tal (alimentos industriales, salsas tipo ketchup y todo tipo de bebidas diferentes al agua) y aumentar la cantidad de fibra en la dieta (frutas, verduras, legumbres y cereales integrales).

Ejercicio

Es importante realizar ejercicio en los diabéticos, porque la ausencia de ejercicio favorece en estos niños la pérdida de masa muscular que se va consumiendo cuando el cuerpo necesita otros recursos de los que obtener energía.

Regularidad

Controlar el azúcar sin tener ascensos importantes pero tampoco hipoglucemias (bajadas, que son más peligrosas aún que las subidas) es algo complicado. Pero casi imposible si la dieta y el ejercicio físico tienen altibajos importantes. Y conseguir esa regularidad en niños y más aún en adolescentes es muy complicado. Pero esencial para la evolución a largo plazo.

En la Diabetes Mellitus tipo 2

Insulina o Hipoglucemiantes

En la diabetes mellitus tipo 2 lo que tenemos en una pérdida de sensibilidad a la insulina. Se puede tratar administrando dosis mayores de insulina, pero habitualmente no es útil a medio plazo. Lo que se usa son otros medicamentos que actúa reduciendo la cantidad de azúcar en sangre por otras vías. Suele empezar a tratarse en casa. No es necesario el ingreso hospitalario en la mayoría de los casos.

Los demás elementos del tratamiento son similares a la forma de actuar en la diabetes tipo 1.

Disminución de peso

Es lo más importante en la diabetes mellitus tipo 2. Lo recomendable es aplicar una estrategia estable guiada y seguida por un nutricionista.

Control de complicaciones en Diabetes Mellitus

Ser diabético significa que el exceso de azúcar daña los vasos sanguíneos de quien lo padece cuando el azúcar se mantiene en cifras altas. Por eso es importante el control adecuado.

Cuanto peor se controla el azúcar y más alta es de forma mantenida más fácil es que los capilares se dañen y acabe afectando a distintos órganos. Los más sensibles son 3:

Ojos: Al dañar los capilares de la retina, aparece lo que llamamos retinopatía diabética, que puede acabar en ceguera.

Riñones: Al dañar los vasos de los riñones puede producir insuficiencia renal. Muchos diabéticos acaban precisando diálisis.

Piel de los pies: Al dañar el riego de sangre de la piel, especialmente en los pies pueden aparecer úlceras en la piel que se infectan con facilidad y si no se tratan adecuadamente pueden acabar en amputaciones (cortando trozos de carne muerta, primero los dedos, a veces después porciones completas de los pies).

No enumero estas complicaciones para ser sensacionalista. Ser diabético tipo 1 es una faena. Para los padres de un niño pequeño es una de las peores noticias que pueden recibir, porque significa que su hijo va a tener toda su vida problemas de salud y va a tener que ser cuidado de forma especial. Lo contrario pasará una factura muy dura en secuelas y pérdida de esperanza de vida.

Pero hoy en día disponemos de más herramientas que nunca para que eso pueda reducirse si lo hacemos bien. Y seguimos avanzando de forma constante. Lo que pasa es que a veces entender esto se transforma en una carga de responsabilidad difícil de soportar.

Por eso os recomiendo que si vuestro hijo es diagnosticado de Diabetes Mellitus tengáis en cuenta dos recursos esenciales:

Apoyo Psicológico. Para vosotros y cuando llegue su momento para vuestro hijo. Convivir con esta enfermedad puede ser duro y puede generar ansiedad o depresión. La solución no es recurrir a medicamentos que te hacen depender de ellos, sino desarrollar las actitudes y habilidades necesarias para tener una vida plena a pesar de la Diabetes Mellitus.

Asociaciones de Diabéticos. Conocer a otros padres que están pasando por esta situación y recibir apoyo, comprensión y consejos por su parte (y darlos) es esencial para convivir con esta enfermedad.

Por último. Si tu hijo es diagnosticado de Diabetes Mellitus, es sin duda algo que todos preferiríamos que no hubiese ocurrido. Pero si es la realidad que ha tocado afrontar, hazlo con buen ánimo. Es un reto, pero va a fortalecer tu papel como padre o madre. Serlo con responsabilidad nunca es fácil. Esto es un matiz que debe serviros de impulso para afrontar la paternidad con más dificultades, pero también de forma más vital.