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Qué hacer si mi bebé recién nacido está resfriado

Recién nacido resfriado. Casi nunca. Rinitis seca del lactante, casi siempre

Resfriado en bebés recién nacidos: Algo muy poco común. Pero con frecuencia parece que lo estén. Te explico cómo diferenciarlo y qué hacer.

En las primeras revisiones no es nada raro que las madres me comenten que su bebé se ha resfriado.

Sin embargo es muy raro que un bebé se resfríe en los primeros meses de vida.

Cuando un bebé nace, parece indefenso. Pero en realidad tiene en su sangre los anticuerpos de su madre. Es lo que llamamos inmunización pasiva. Y le defienden de los gérmenes contra los que su madre ha generado defensas en toda su vida. Estos gérmenes son la mayoría de los que haya en el entorno del bebé.

Diferencia si está resfriado o no: ¿Se le cae el moco?

Esta es la pregunta inmediata: “¿Se le cae el moco?”

La respuesta en la mayoría de los casos es: “Sí, tiene mocos.”

No es eso lo que pregunto: “¿Se le cae?”

“No, pero se los saco yo.”

Lo que realmente tienen casi la totalidad de los bebés es congestión de nariz.

Pero el moco no cae.

Cuando un bebé está resfriado el moco cae, gotea.

Pero en la mayoría de estos casos lo que notan es que el bebé tiene la nariz atascada, y si le hacen lavados y le aspiran sale el moco. Pero si no hacen esto el moco raramente aparece. Si acaso algo de moquito seco.

Rinitis seca del lactante

Lo que está ocurriendo es realmente que el bebé tiene la nariz congestionada porque durante los meses del embarazo ha estado siempre mojada de líquido amniótico.

Al nacer la nariz tiene que adaptarse a un ambiente más seco. Y además sufre cambios bruscos de temperatura. Ambas cosas hacen que la nariz se defienda congestionándose.

Cuando la congestión se escucha, respirando como si fuese un cerdito, pero el niño está bien, comiendo y durmiendo como siempre, no hay que hacer nada.

Si en algún momento está tan congestionado que come mal o duerme mal, podemos aliviarle simplemente con una gota de suero fisiológico en cada orificio de la nariz.

El error más habitual es hacer lavados y aspirar

Para que te quede claro. Antes de hacerle el lavado ¿estaba llorando el bebé? Después del lavado ¿está llorando el bebé?

Si no lloraba antes y llora después, es que no le has hecho un favor. Le has hecho la puñeta.

Un lavado es algo molesto. Más que la molestia que pretendíamos corregir con él.

Pero además irrita la muchosa de la nariz, que se defenderá secretando moco y congestionándose cada vez más.

En casos excepcionales corticoide nasal

Hay casos en que algunos bebés tienen la nariz muy estrecha y la congestión es tan intensa que dificulta de forma muy llamativa la respiración. Cuando esto ocurre y no mejora simplemente con una gota de suero fisiológico, podemos usar corticoides nasales. Funciona muy bien, pero conviene no abusar de ellos, ya que si se usan  mucho pueden atrofiar la mucosa nasal favoreciendo que sangre con facilidad.

¿Y si realmente se le cae el moco en abundancia y no respira bien?

Si esto ocurre en un bebé con pocas semanas conviene que lo vea el pediatra. Ya que un catarro como decimos no es frecuente en un bebé, pero a veces ocurre. Y cuanto más pequeño es el bebé, más posibilidades hay de que se complique.

 

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Qué hacer si mi hijo tiene tos

Qué hacer si tiene tos mi bebé, mi hijo, un niño

¿Tu bebé tiene Tos? Te explico claramente cómo actuar, si merece la pena o no tratarla y en caso necesario cómo decidimos los pediatras el tratamiento.

¿Qué es la tos?

La tos es un mecanismo de defensa. Sirve para expulsar de la vía respiratoria aquello que la irrita o puede entorpecer el paso de aire.

Cuando lo que se pretende es expulsar algo de la nariz se estornuda.

La tos aparece cuando lo que se quiere expulsar está en la garganta, la tráquea o los pulmones.

Lo que se produce es primero un intento de llenar los pulmones, inspirando con fuerza y después se contraen de forma brusca los músculos que actúan en la espiración. Así actúa un golpe de tos.

A veces ocurre sin que podamos controlarlo. Otras veces lo hacemos de forma voluntaria.

¿Merece la pena tratar a mi bebé cuando tiene tos?

Si entendemos que la tos es un mecanismo de defensa, no deberíamos tratarla nunca. Pero… sabéis que me encantan los peros….

No siempre los mecanismos de defensa actúan de forma adecuada.

Por ejemplo, en una alergia podemos responder tosiendo frente a algo, como el polen, que no es agresivo en absoluto.

Y el propio mecanismo de la tos puede empeorar seriamente la calidad de vida:

  • Candando. Hay toses muy persistentes que llega un momento en que resultan agotadoras. Pueden llegar a generar dolor por el daño que generan en la mucosa o en los músculos que actúan en la tos.
  • Probocando el vómito. Algunos bebés y niños tienen facilidad para vomitar. Pero, incluso en los que no tienen esa tendencia, una tos persistente puede dar lugar al vómito.
  • Impidiendo dormir. Cuando la tos dificulta que un bebé se duerma o le despierta con frecuencia en la noche, puede afectar seriamente al bienestar de una familia.

En estos casos en los que la tos ya empeora claramente la calidad de vida de un bebé, por supuesto que está indicado tratar la tos. 

Pero hay muchos niños que pueden tener siempre algo de tos. Si es poco frecuente o poco intensa y no afecta mucho a la calidad de vida lo mejor sería no tratarla. 

Hay niños que son bastante malos para darles cualquier medicamento. Aquí aplicaremos el sentido común. Si el tratamiento no es necesario para curar la enfermedad, y el bebé está mejor con su tos que con el cabreo que lía para darle la medicación, no se la des.

Causas más frecuentes de tos en un bebé, como se diferencian y cómo se tratan

Podemos distinguir dos tipos de tos principales:

  1. Tos productiva. Es la que consigue expulsar algo que está irritando la vía respiratoria o entorpeciendo el paso de aire por ella. Lo más habitual es que mueva moco. La llamamos también tos húmeda o con moco. En estas toses, si se trata es para reducir la producción de moco o para ayudar a expulsarlo.
  2. Tos improductiva. Es la que sólo expulsa aíre. A ver, toda tos, hasta la más seca del mundo expulsa siempre algo de moco, gérmenes o irritantes. La solemos llamar tos seca. En estas toses, cuando tratamos, lo que buscamos es reducir la irritación que desencadena la tos y la tos en sí misma.

Muchos problemas empiezan con un tipo de tos y luego cambian al otro. Por ejemplo en la Laringitis es frecuentes que aparezca con una tos seca, y que en pocos días pase a ser una tos productiva.

Otras características de la tos:

  1. Horario:
    1. Nocturna:
      1. Laringitis: Lo típico es que empiece durante la noche. El bebé o niño se acostó bien y de repente se despierta con una tos seca característica que suele describirse como de foca. Suele tratarse con corticoides inhalados y/o orales y antitusivos.
      2. Hipertrofia de adenoides o Vegetaciones: Es una tos con moco que aparece a las pocas horas de acostarse en episodios cortos que cesan cuando el bebé o niño elimina el moco de la garganta. Cuando tienen las vegetaciones grandes pueden toser también al despertarse por la mañana o cuando se agitan durante el día. Suele tratarse con corticoides nasales o en los casos más intensos operando para reducir el tamaño de las vegetaciones.
      3. Bronquitis: Cuando un niño con bronquitis se tumba el moco se acumula en los bronquios lo que suele acabar desencadenando una tos más intensa. Es muy parecida a la de la hipertrofia de adenoides, pero mucho más insistente. El motivo es que en las vegetaciones el moco está en la garganta y es más fácil limpiarla que cuando está en los bronquios. Suele tratarse con corticoides y broncodilatadores inhalados.
    2. Diurna:
      1. Tos irritativa: Es también llamada tos nerviosa. Su origen puede ser una alergia o una infección leve que produce una irritación de la mucosa de la garganta o la tráquea. El problema es que una vez que aparece esa irritación la propia tos puede perpetuarla. En muchos casos un simple catarro puede producir esta irritación. El niño nota el picor de garganta y tose para intentar eliminar aquello que le irrita. Pero esa tos puede también irritar la mucosa dando lugar a un círculo vicioso: Cuanto más tose, más pica, más tose…. De forma que puede mantenerse la tos incluso semanas después de que la causa desaparezca. Suelen tratarse con antihistamínicos y antitusivos.
    3. Tos alérgica. Podría considerarse un tipo concreto de tos irritativa y a veces puede llegar a generar bronquitis. Lo que las diferencia de las toses causadas por infección es que las alergias son más intensas cuando se exponen al alergeno. La más frecuente es la tos por alergia a pólenes. En esta es típico que aparezca por la mañana si salimos a la calle temprano, mejore a lo largo de las horas de más calor si no hay viento y empeore mucho en la tarde-noche cuando las temperaturas empiezan a bajar. Este horario corresponde al de concentraciones mayores de polen en el aire. En otras alergias como las causadas por ácaros o epitelios animales es típico que aparezcan tras exponerse a ellos. Suelen tratarse según su intensidad con antihistamínicos, corticoides…

Si quieres más información sobre cualquier cuadro concreto puedes hallarla aquí:

Catarro en niños y bebés.

Vegetaciones en niños y bebés.

Bronquitis en niños y bebés.

Laringitis en niños y bebés.

 

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¿Puede el Sacaleches o Extractor generar problemas?

Problemas por un uso incorrecto del Sacaleches o Extractor de Leche Materna.

El Extractor de Leche Materna o Sacaleches puede ser una herramienta muy útil, pero también puede generar problemas si no entendemos algunos matices.

Con el resurgir de la lactancia materna, cada vez se usan más instrumentos asociados con ella. Si por algo se caracteriza la lactancia materna es por necesitar poco más que a la madre y su hijo para funcionar.

Pero hay situaciones y dificultades en las que pueden ser útiles ciertos elementos.

Uno de ellos es el Extractor de leche materna o Sacaleches.

¿Qué es un Sacaleches o Extractor de Leche Materna?

En algunas ocasiones el bebé no puede vaciar el pecho adecuadamente.

Hay muchas circunstancias que pueden llevar a esto:

  • Separación del niño y la madre por patologías del niño que le impiden alimentarse directamente del pecho por un tiempo. Usamos el sacaleches en estas situaciones para mantener la lactancia materna. Ya que si, hasta que el bebé se recupere, dejamos el pecho sin vaciar se retirará la leche.
  • Separación del niño y la madre por actividades que la madre tenga que hacer separada del bebé. Muchos trabajos, viajes, algunas patologías de la madre.
  • Aliviar la presión por una producción de leche que supera momentáneamente lo que el bebé necesita.
  • Estimular la producción de leche cuando el bebé está débil y no es capaz de hacerlo él sólo.

Hay algo que creo necesario dejar claro aquí:

  • No hay mejor sacaleches que tu bebé. Todos los sacaleches son imitaciones imperfectas. Ningún sacaleches vacía el pecho tan bien como un bebé que no tenga problemas para hacerlo.
  • Usar sistemáticamente el sacaleches en lugar de poner al bebé al pecho es un error. Me refiero a una situación que veo con cierta frecuencia. A algunas madres les agobia pensar que el bebé no come suficiente con el pecho. En ocasiones deciden sacar la leche con el sacaleches para poder medirla y se la dan con biberón. Lo hacen para saber cuánto está tomando el bebé con exactitud. Error importante. Porque saber eso sólo genera nuevas preocupaciones innecesarias. Ya que no existe una cifra correcta de leche que debe tomar.

Retenciones de leche por el uso del sacaleches

Aquí quiero comentar un detalle en el que no suele pensarse y que veo con frecuencia en las mujeres que usan el sacaleches son asiduidad.

Básicamente un sacaleches es una bomba de presión negativa que succiona la leche del pecho.

El problema es cuando lo usamos sin tener claro para qué.

Porque según nuestro objetivo debe utilizarse de una forma diferente:

  1. Puede usarse en momentos de separación de madre y bebé para vaciar la leche que si no es extraída se acumularía haciendo que el pecho reduzca su producción. En estos casos interesa hacer un vaciado completo, como lo haría el bebé, para mantener la misma producción de leche.
  2. También puede usarse para aliviar la presión excesiva cuando hay más cantidad de leche de la que el bebé necesita en ese momento. Cuando esto ocurre debemos vaciar sólo hasta que se alivie la presión. Ya que si persistimos hasta vaciarlo del todo lo que hacemos es aumentar la producción de leche aún más.
  3. Y puede utilizarse para estimular al pecho a producir más leche si es nuestro objetivo. Para aumentar la producción lo que haremos es dejar al bebé que tome cuanto quiera directamente y una vez que no quiere más, vaciar algo más el pecho de forma que aumentamos progresivamente la producción.

Usar el sacaleches más de lo necesario puede dar lugar a un aumento de la producción de leche que además no afecta por igual a todo el pecho. Sino que se concentra en unas zonas concretas.

Os pongo un ejemplo. Este tema lo he tratado varias veces en la consulta, pero hoy me pongo a escribir el artículo por un caso concreto que he atendido en la consulta:

«Una madre con un bebé de 5 meses y medio se ha incorporado al trabajo. El bebé toma sólo lactancia materna. Así que la madre ha decidido seguir dándole el pecho a demanda cuando está con él y en el trabajo se extrae la leche del pecho cuando lo nota lleno. Esa leche la guarda para que el bebé la tome al día siguiente cuando ella está separada de él.

La madre ha notado que los fines de semana tiene una retención en ambos pechos en la zona externa que le resulta muy molesta.

La primera semana pensó que era casualidad, pero tras varias semanas ve que el patrón se repite, y que sábado y especialmente domingo la retención vuelve. Y de forma extraña el lunes se resuelve.»

A ver si alguien supone el motivo….

 

La respuesta

El sacaleches tiene una campana que de adapta al pezón. Esta campana es redonda. Cuando usamos el sacaleches la presión negativa succiona leche por igual de todo el pecho.

Pero un bebé no lo hace así. De hecho dependiendo de la postura en la que ponemos al bebé podemos vaciar mejor una zona concreta del pecho.

Si separamos el pecho en cuñas, el bebé vacía mejor siempre la cuña que va desde el pezón hacia la barbilla del bebé.

Lo habitual es que pongamos al bebé en brazos cruzado sobre nuestro cuerpo de forma que su barbilla suele apuntar hacia la parte inferior interna de cada pecho. Es la zona que vacía más.

Mientras el sacaleches tiende a vaciar todo el pecho con la misma intensidad.

Cuando esta madre se saca la leche en el trabajo está estimulando la producción de leche en zonas que el bebé no suele vaciar tanto. La cara externa del pecho y especialmente la superior externa.

Como el fin de semana está con el bebé todo el día no necesita el sacaleches.

El resultado es que tras estimular 5 días la producción de leche de la zona externa del pecho, pasa dos días en los que casi no la vacía. Es la retención que nota. 

Solución en este caso: Seguir igual, pero en los momentos del fin de semana en que nota retención en la cara externa del pecho, puede usar el sacaleches tras darle la toma al bebé hasta aliviar la presión.

Y es que lo que parece simple, tiene muchos matices….

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Qué hacer si mi bebé vomita el medicamento

Qué hacer si mi bebé vomita al tomar un medicamento

Cuando un bebé vomita el medicamento hay varias opciones. ¿Repetir la toma? ¿Saltársela? ¿Cómo lograr que se tome el medicamento sin echarlo?

El bebé está malito. Vas al pediatra, lo explora, descubre lo que le pasa, te manda un medicamento y tras tomarlo mejora. ¡Qué bien el plan! Ahora llegas a casa, intentas darle el medicamento y el bebé:

  • No quiere tomarlo y lo escupe.
  • O tras tomarlo echa una bocanada y lo expulsa.
  • O entre los síntomas que tiene uno son los vómitos y da la casualidad de que vomita tras tomarlo.

Entonces surgen las dudas:

  • ¿Le ha dado tiempo a absorberlo?
  • ¿Habrá que repetir la toma?
  • ¿Y si se lo doy y es una dosis excesiva?

Repetir la toma o no cuando un bebé vomita el medicamento

Lo primero que tenemos que plantearnos ante esta situación es si un medicamento es para curar o para aliviar.

Medicamentos que alivian

Tal vez no lo tengas claro, pero hay medicamentos que curan y otros que simplemente alivian.

A veces, ante un problema, recomendamos usar medicamentos simplemente para aliviar los síntomas y hacer más llevadera la enfermedad hasta que se cura. Porque en muchos casos no hay nada que cure. Es lo que ocurre por ejemplo en las infecciones causadas por virus. Que son la mayoría.

Una infección viral se cura sola. No hay tratamiento para eliminarla en la mayoría. Cuando en un catarro recomendamos tomar algo para la fiebre o los mocos no se hace con intención de que se cure. Sino para hacer más llevadero el catarro hasta que el sistema defensivo del bebé lo elimina.

Esto quiere decir que esos medicamentos son prescindibles. Si el bebé lo pasa peor para que se tome el medicamento que las molestias que sufre si no se lo toma, está claro: Prescindimos de él. En el caso de la fiebre podemos recurrir a medios físicos para aliviarla (como quitarle ropa, paños húmedos o bañarlo) y  no intentar darle más el medicamento.

Medicamentos que curan

En otras ocasiones sí que son necesarios para curar. Es el caso de Antibióticos, Corticoides, Broncodilatadores, Tratamientos para los vómitos, sueros de rehidratación…

Cuando no tomarse el medicamento puede suponer un riesgo importante para la salud del bebé debemos garantizar que lo tome. Si es imposible deberemos administrarlo por otro camino diferente a la boca. Muchos de estos medicamentos se pueden administrar por una vía intravenosa. Cuando es imposible que los tome de otra forma y son realmente necesarios para curar al bebé esto implica ingresarle en un hospital.

Pero ¿Lo habrá absorbido o lo habrá echado?

Cuando un bebé vomita el medicamento nada más tomarlo o en menos de 5 minutos es difícil que haya podido absorber nada. Podemos intentar de nuevo que lo tome.

Pero cuando pasa más de media hora desde que lo tomó asumimos que esa toma se ha absorbido y no la repetimos.

Esto es una orientación aproximada. Pero puedes tomarla como regla mientras no te indiquen lo contrario en un medicamento concreto.

Trucos para lograr que tome el medicamento sin vomitarlo

Hay muchas trucos para que un bebé pueda tomarse un medicamento que necesita.

Porque cuando sólo alivia, puede que lo más razonable sea simplemente prescindir de él.

Centrarse en los medicamentos importantes y prescindir de los secundarios

Si han mandado varios medicamentos al bebé viene bien saber cuál o cuáles de ellos son los más importantes. A veces resulta difícil que los tome porque son demasiados. Tal vez consigas que tome uno sólo o dos. Pero no más. Si te han dicho cuáles son los esenciales céntrate en ellos.

Mezclar los medicamentos en la comida

Hay medicamentos que recomiendan no mezclar porque son más efectivos tomados en ayunas. No porque mezclados sean malos, sino porque pierden efectividad. Pero es más efectivo tomarlos mezclados que no tomarlos. Y en los bebés las tomas son tan frecuentes, que realmente vacío no tienen el estómago casi nunca.

Por lo tanto si resulta casi imposible que tome directamente el medicamento y consigues que lo haga mezclado con alimentos, pues se mezcla.

Intenta para lograrlo que sean alimentos que camuflen el sabor del medicamento:

  • Uno amargo (que es el sabor más rechazado) puede mezclarse con cosas dulces para que lo amortigüe.
  • Un medicamento ácido puede mezclarse con leche y hará la acidez menos evidente.

Darlo con el chupe

Si un bebé tiene chupe podemos darle el medicamento con una jeringuilla introducida en la comisura de la boca mientras tiene el chupe. Si vamos introduciendo cantidades pequeñas por el lateral el bebé lo va tragando mientras chupetea.

Cambiar la vía de administración

No son muchos los medicamentos disponibles en supositorio. No hay por ejemplo antibióticos ni corticoides en supositorio. Pero sí que hay para la fiebre o los vómitos por ejemplo. Son una alternativa útil en los niños a los que es difícil dar jarabes sin que los echen.

Otra opción son los aerosoles o nebulizaciones.

Por tanto, si un niño tiende a echar las medicinas cuando se las damos por boca:

– Establezcamos prioridades, eliminando los que no sean imprescindibles para curar.

– Probemos a darlos mezclados en la comida, con el chupe, por otra vía (supositorio o nebulización si es posible).

– Si es imposible y son necesarios de verdad, valoraremos ingresarlo para tratarlo por vía intravenosa.

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Infección de Garganta en Niños. ¿Necesita Antibiótico o no?

Es necesario dar antibiótico en las infecciones de garganta de los niños?

¿Es recomendable dar Antibiótico a un niño en una Infección de Garganta? Te explico el criterio que usamos para decidirlo los pediatras.

De todas las infecciones que puede tener un bebé la mayoría entran por la nariz y la boca. Y el punto común al que todas se dirigen es la garganta. Por lo que no es nada raro sufrir infecciones en la garganta que den lugar a dolor, mucosidad e irritación de esa zona o faringitis.

Algunos niños, de hecho, tienen una mayor tendencia a sufrir infecciones en la garganta que en ninguna otra localización.

Fiebre alta con o sin dolor de garganta y sin casi nada más: «Eso va a ser la garganta».

Y en ocasiones acompañado de todo lo que quieras: Tos, mocos, vómitos…

Causantes de infección en la garganta de los niños

La gran mayoría son causadas por virus. 2 de cada 3 son culpa suya.

Pero hay un tercio aproximadamente causadas por bacterias. Aunque son menos frecuentes son las más interesantes. De estas bacterias el Streptococo pyogenes es uno de los más frecuentes y tiene la peculiaridad de que en algunos niños puede asentarse una y otra vez. Cuando ocurre puede generar infecciones de garganta de repetición que precisan tratamiento con antibiótico una y otra vez y que si no se eliminan pueden dar problemas en otras partes del cuerpo.

Mucho menos frecuentes, pueden también asentarse aquí los hongos. Ocurre en personas con el sistema defensivo muy débil: SIDA, prematuros, enfermos de cáncer, trasplantados en tratamiento con inmunosupresores para evitar el rechazo del trasplante….

Cuándo usar el antibiótico y cuándo no en una infección de garganta

La respuesta «oficial» es simple: «Cuando te lo recomiende tu pediatra«.

Pero muchas veces los padres tenéis dudas. Dudas sobre si algunos pediatras mandamos los antibióticos demasiado a la ligera o nos resistimos a hacerlo aún cuando sería necesario.

Creo que lo mejor es que dedique un rato a explicaros cómo decidimos si se debe o no dar un antibiótico a un niño con una infección en la garganta. Ese rato que a veces no tenemos para hacerlo en la consulta con calma.

Distinto tratamiento para distintos tipos de infección de garganta

Los antibióticos sólo funcionan en las infecciones causadas por bacterias. Los virus y los hongos son inmunes a ellos.

Si una infección de garganta está causada por virus, que como he dicho son las más frecuentes, vemos una garganta enrojecida. En ella solemos ver bultitos que llamamos vesículas y puede haber saliva y moco sobre ellas. Pero no suelen tener lo que llamamos placas. En las faringitis virales sólo podemos usar cosas para aliviar, sean medicamentos o remedios caseros. Se curan solos hagas lo que hagas.

Las placas en la garganta se generan sobre la mucosa de la garganta cuando crecen bacterias. Pero no es tan simple.

Ya he dicho que la bacteria que con más frecuencia puede generar infecciones de garganta es el Streptococo Pyogenes. Pues muchas veces no hace placas. 

Y para rizar el rizo: Hay virus como el de Epstein-Barr (mononucleosis), que pueden dar lugar a placas en la garganta. Pero son unas placas de un aspecto característico.

Sin complicarlo más, no es tan simple como algunos lo pintan. Podría decirte: «mira la garganta de tu hijo y si tiene placas dale antibiótico, y si no las tiene no le des». Pero no es así.

Hay una serie de Signos que pueden orientar a que la infección de garganta sea causada por bacterias, y en eso solemos basarnos:

  • Mal aliento. De hecho algunas amigdalitis bacterianas no hay ni que verlas, se huelen. Es cierto que yo en esto soy un poco peculiar. Tengo el olfato bastante desarrollado para algunas cosas y una de ellas es esta.
  • Placas en la garganta, cuando las hay. Hay que descartar las causadas por algunos virus ya mencionados. Y diferenciarlas de los restos de comida que pueden acumularse en los huecos de las anginas que pueden verse como puntos blancos. Pero cuando son realmente placas es indicativo de bacterias.
  • Enantema en el paladar. El enantema es un punteado rojo llamativo en el paladar que aparece a veces en la infección de garganta por Streptococo Pyogenes. Aún sin placas, si vemos el enantema y tiene el olor típico suele ser bacteriana.
  • Lengua aframbuesada. Otra de las formas en las que puede aparecer la amigdalitis por Streptococo Pyogenes es con una lengua en la que las papilas están inflamadas de forma llamativa aparentando una frambuesa.

Cuando hay dudas y especialmente si el niño está muy afectado en su estado general podemos salir de dudas por medio de analíticas:

  • Hemograma: Es un análisis de sangre rápido que puede hacerse en menos de una hora en cualquier hospital. Lo que nos interesa en este caso es cómo están los leucocitos (glóbulos blancos defensivos de la sangre) y dentro de ellos si predominan los neutrófilos (cuando es una infección bacteriana), o los linfocitos y monocitos (cuando es una infección por virus).
  • PCR y Procalcitonina. Son marcadores de reacción rápidos. Suben cuando la infección es por una bacteria y no se alteran casi nada en infecciones por virus.
  • Frotis faríngeo. Sirve para recoger secreción de la garganta y buscar al germen causante. Hay dos formas de identificarlo:
    • Cultivo y antibiograma. Sembramos ese moco y esperamos a ver qué crece. Este sistema tarda días en dar el resultado pero nos da una información muy interesante: los antibióticos a los que el germen es sensible o resistente.
    • Test rápido de detección de Streptococo Pyogenes. Detecta rápidamente si este germen está o no en la secreción. Su resultado es casi inmediato, pero es un test que no está disponible en todas partes.

Cuando los signos son claros o nos lo confirman las pruebas indicando que es una infección de garganta por bacterias, tratamos con antibiótico.

Lo hacemos porque tratando con antibiótico:

  • Curamos antes la infección. 
  • Evitamos complicaciones como la neumonía, las otitis, los abscesos alrededor de la garganta, las sepsis, las meningitis, mastoiditis….
  • Impedimos que se desencadenen reacciones reumáticas, en el riñón, en el corazón… que pueden aparecer si el Streptococo Pyogenes se mantienen en la garganta con frecuencia.

¿Qué pasa si tratamos con antibiótico en las infecciones de garganta que no son bacterianas?

Lo primero, que no va a mejorar en nada su evolución. Los virus pasan de los antibióticos.

Lo segundo, que eliminaremos a gérmenes de nuestra garganta que no son agresivos. Todos tenemos siempre bacterias creciendo sobre nuestras mucosas. Pero habitualmente son bacterias no agresivas que simplemente crecen ahí. En ocasiones incluso son beneficiosas, porque cubren una función de protección frente a otras más perjudiciales.

Cuando tomamos antibiótico matamos bacterias de forma indiscriminada: A las malas, si. Pero también a las buenas. 

Nadie te garantiza que tras usarlo las primeras que colonicen sea buenas de nuevo. Por lo tanto no abras esa caja si no es necesario. Y cuando lo es y tomamos antibiótico, mi recomendación es, tras el tratamiento aportar probióticos para repoblar de gérmenes beneficiosos.

Espero que entiendas ahora mejor cómo tomamos las decisiones en este tema los pediatras.

Verás que no es tan simple como parece y que aunque puedas entenderlo mejor tras leer información como esta, tu pediatra tiene una experiencia que le permite decidir con más base.

Con lo cual, ante la duda, consulta.

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♨Temperatura normal en un Bebé

¿Cuál es la temperatura normal en un bebé?

¿Cuál es la ♨ Temperatura normal en un Bebé? Valores de referencia según el sitio donde la mides y cómo interpretarla. ¿Es grave o no?

El cuerpo humano tiene capacidad de adaptarse a los cambios de temperatura que hay a nuestro alrededor. De forma que mantiene una temperatura estable entre unas cifras que son las adecuadas para que nuestro organismo funcione.

Los bebés cuando nacen tienen menos capacidad para compensar estos cambios lo que los hace más sensibles a temperaturas extremas.

Una de las dudas más habituales de los padres y madres novatos es: ¿Cuándo es fiebre en un bebé? ¿Cuándo debo preocuparme si la temperatura es muy baja?

Temperatura normal en un bebé

Es la misma que un adulto: Entre 35 y 37º Centígrados.

Estas cifras son tomadas en la axila.

Las temperaturas normales son diferentes en sitios distintos del cuerpo:

  • Temperatura normal del bebé medidas en la boca:
    • Entre 35,5 y 37,5.
  • Temperatura normal del bebé medidas en la ingle:
    • Igual que en la boca: Entre 35,5 y 37,5.
  • Temperatura normal del bebé medidas en el recto (introduciendo el termómetro en el culo):
    • Algo más que las anteriores: Entre 36 y 38º Centígrados.

Si la temperatura está por encima del límite superior en cada sitio, hablamos de febrícula.

Cuando supera en un grado el límite superior hablamos de fiebre.

Por tanto será fiebre si tiene más de 38º en la axila, más de 38,5º en la boca o en la ingle o más de 39º en el recto.

¿Qué hacer cuando la temperatura del bebé sube?

Si el bebé tiene febrícula

En los bebés más pequeños la febrícula puede aparecer simplemente porque esté muy abrigado o en un sitio donde hace mucho calor. Para saber si es por eso o realmente tiene febrícula:

  1. Lleva al bebé a un lugar con temperatura normal (20-25º) y quítale ropa. 
  2. Espera 5 minutos y vuelve a tomarle la temperatura.
  3. Si ha bajado a cifras normales simplemente estaba demasiado abrigado o en un ambiente muy caluroso.
  4. Si sigue con la febrícula o sube es que realmente tiene algo que le causa esa febrícula.
  5. Lo más frecuente es que sea una infección. Pero en bebés puede subir también con facilidad si están un poco deshidratados, tras una comida abundante o por reacción a una vacuna.

Si el bebé tiene fiebre

Cuando sube por encima de lo que consideramos fiebre asumimos que tiene una infección, está deshidratado o es una reacción a una vacuna.

La gravedad de la fiebre y por tanto la urgencia para que sea valorado por un médico depende de:

  • Edad del niño. Cuanto más pequeño más importante es que sea valorado pronto. Especialmente en menores de 3 meses en los que no relacionamos la fiebre con una vacuna puesta hace 24-48 horas.
  • Estado general. Cuanto más decaído esté el bebé más importante puede ser el problema que causa la fiebre.
  • Lo alta y persistente que sea la fiebre. No es lo mismo una fiebre de 38,2 que una de 41º. Y no es igual un sólo pico de fiebre que ha cedido y pasan horas sin que vuelva a aparecer que una fiebre casi constante.

De los tres factores, el principal es el Estado General. Aunque la fiebre sea alta, si el estado general es bueno, resulta tranquilizador. Aunque no sea muy alta, si el estado general es malo incluso cuando la fiebre baja, puede ser más serio.

Cómo controlar la fiebre hasta que lo vea el médico

Hay tres opciones:

  • No hacer nada. Es lo indicado en la febrícula con buen estado general.
  • Medios físicos. Es decir bajar la temperatura refrescando al bebé.
    • Llevando al bebé a un lugar fresco. Si estamos por ejemplo en la playa bajo una sombrilla, ten en cuenta que con un sol intenso puede haber más de 40º grados bajo la sombrilla. Vete de la playa y entra en algún edificio. Busca una temperatura por debajo de 25-28º. Si vas en coche abre las ventanas, busca una sombra o pon el aire acondicionado.
    • Quitándole ropa. Al quitar ropa facilitamos que el cuerpo elimine calor a través de la piel.
    • Hidratándolo. Como he dicho en los bebés puede subir la temperatura con facilidad si se deshidratan. Dale líquido. Si toma pecho, basta con el pecho.
  • Con medicamentos. Cuando los medios físicos no son suficientes y tiene fiebre o malestar podemos usar antitérmicos. Los más usados en España para los niños son el paracetamol, el ibuprofeno (mayores de 6 meses) y el metamizol. Puedes pulsar sobre cada uno de ellos y te llevará a la calculadora de la dosis en función de su peso.
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Qué hacer si mi bebé se cae de la cama

Qué hacer si un bebé se cae de la cama

Se cae de la cama el bebé y todos entramos en pánico. Tranquilidad. Te explico lo que realmente debes saber y qué tiene sentido hacer.

Todo bebé se cae antes o después.

Todos nos sentimos culpables cuando ocurre la primera vez.

Y en casi todos los casos el susto se queda en casi nada.

Así que lo primero, como siempre: Tranquilidad. La clave para resolver los problemas es no agobiarse y tener ideas claras.

Un par de conceptos claros sobre las caídas en bebés

Un bebé pesa poco. Si se cae de la cama el golpe no es fuerte

Esto hace que la fuerza del golpe suela ser escasa. La fuerza de un golpe depende de dos cosas:

– El peso del bebé. Por su propia naturaleza es muy bajo. Mucho menos que un adulto. Con lo que los golpes en lactantes suelen ser menos intensos que los de niños mayores o adultos.

– La velocidad que alcanza antes del golpe. Cuando se cae de la cama la altura no es muy grande y por tanto la velocidad que puede alcanzar es escasa. Está más alto, por ejemplo, un cambiador.

Los huesos del bebé son más elásticos que los nuestros

Un bebé tiene unos huesos blandos y elásticos. En comparación es como si se caen una taza de porcelana (nuestros huesos) y una de plástico (los del bebé). Los nuestros suelen romperse. Los del bebé es más fácil que no sufran daño o simplemente se deformen.

Nuestros huesos tienen capacidad de reparación. Los del bebé se van a remodelar por completo

Cuando un adulto se rompe un hueso va a reparar la fractura. Pero un bebé va a remodelar con el crecimiento sus huesos por completo. Por eso a largo plazo no queda señal alguna de la gran mayoría de las lesiones en los bebés.

El bebé tiene la cabeza abierta

Lo que más preocupa cuando un bebé se cae de la cama, o de cualquier otro sitio, es que se haga daño en la cabeza. En seguida pensamos si puede haber una hemorragia dentro…

Tenemos que entender que la cabeza es como una olla a presión. Cualquier aumento de presión en su interior puede tener consecuencias graves. Pero los bebés tienen la fontanela abierta y los huesos separados unos de otros.

Si en algún momento hay un aumento de presión el cráneo del bebé puede hacer algo imposible para el del adulto: Puede dar de sí y aliviar la presión.

Qué hacer si mi bebé se cae de la cama

Entendido todo lo demás vamos a lo concreto:

  1. Tranquilidad. En la mayoría de los casos el susto acaba en nada.
  2. No te culpes. A todos, incluido el que escribe, se nos puede caer un bebé. El mío cayó del cambiador mientras le ponía un pañal… Fué un segundo, girarme a por el pañal nuevo… Claro, ten más cuidado para la próxima vez. Pero que pase esto no te convierte en la peor madre o el peor padre del mundo.
  3. ¿Ha perdido el conocimiento? Cuando un golpe en la cabeza es intenso puede producir pérdida de conocimiento. Si lo que hace tras el golpe es llorar, aunque nos dé pena, es tranquilizador. Es lo normal. Si pierde el conocimiento conviene que sea visto en el servicio de urgencias más cercano.
  4. ¿Ha vomitado inmediatamente tras el golpe? Cuando tras caer de la cama vomita inmediatamente el golpe en la cabeza puede haber sido intenso. Que tras un rato llorando acabe vomitando es algo normal que no implica nada. Si es inmediato y sobre todo si tras ese siguen otros vómitos y el bebé está muy decaído, conviene que le vean en urgencias.
  5. ¿Lo notas muy adormilado? Si tras el golpe un bebé llora intensamente y tras un rato calmándolo acaba dormido, es normal. Sé que muchas veces suele decirse a los padres que intenten que no se duerma tras el golpe, para valorar su evolución neurológica. Pero en un lactante, tras una llantina, y especialmente si era su hora de dormir, mantenerlos despiertos es casi imposible. Lo que no implica que haya un problema. Cuando más nos preocupa es cuando el adormilamiento es inmediato al golpe. Sin crisis de llanto. En ese caso, a urgencias.
  6. Cuando no hay ninguna de las 3 últimas, es decir, si no pierde el conocimiento, no está adormilado y no vomita ¿qué hago?
  7. Quita toda la ropa al bebé y explora a ver si ves signos de traumatismo. En muchos casos sorprende. Vemos la caída, puede incluso hacer un ruido preocupante al caer, y cuando buscamos signos de golpe.… No encontramos nada. «Es que son de goma». Busca especialmente lo siguiente:
    1. Signos de golpe en la cabeza cuando se cae de la cama: Un chichón o simplemente una zona de la piel coloradita es normal. Lo que nos preocuparía más es un hundimiento de los huesos o un abombamiento evidente de la fontanela.
    2. Clavícula rota: Tras el golpe en la cabeza lo más frecuente si hay alguna fractura son las clavículas. Yo de hecho, me la rompí con 6 meses por una caída cuando iban a bañarme. Cuando ocurre vemos que el bebé mueve menos el brazo cuya clavícula se ha roto y muestra dolor cuando tocamos sobre la clavícula. Por si alguien no lo sabe, la clavícula es el hueso horizontal que todos tenemos en la parte alta del pecho, desde la raíz del cuello al hombro.
    3. Otras fracturas en brazos y piernas. Si vemos inflamación evidente en un brazo o una pierna, que el bebé no lo mueve y que ante un intento nuestro de moverlo mínimamente hay un llanto intenso, puede haber una fractura. Si lo sospechas no muevas, dentro de lo posible, el miembro dañado y a urgencias.
    4. Golpes en pecho, espalda y abdomen. Es muy raro que aquí ocurra nada más allá de un moratón, a no ser que la caída sea sobre un objeto con aristas. Si se golpea con algo así los sitios que más nos preocupan son la parte alta de la barriga, justo debajo de las costillas, porque ahí están hígado y bazo. En la espalda la zona de los riñones.

Si tu bebé se cae de la cama, no pierde el conocimiento, no vomita inmediatamente tras el golpe, no ves signos llamativos de un golpe en una zona definida y al rato notas que está normal…. Susto y nada más.

Si aparece alguna de las cosas mencionadas o tienes dudas, visita a urgencias.

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Dosis de Estilsona en niños o bebés y el prospecto explicado

Calculadora para la dosis de estilsona en niños y bebés

Calculadora para la Dosis de Estilsona (Prednisolona) en niños y bebés. Es el corticoide más usado en España. Prospecto resumido y explicado a los padres.

Calculadora de Dosis de Estilsona cada 24 horas.

Peso en Kg

ml cada 24 horas.

¿Qué es la Estilsona?

La Estilsona (Prednisolona) es un corticoide.

Se puede usar cada 6 – 8 – 12 – 24 – 48 h.

Yo recomiendo darla en una sola dosis por la mañana si es posible. Porque dándola por la mañana respeta más el ciclo de secreción de corticoides del propio cuerpo.

Es un medicamento que se usa desde 1969, por lo que conocemos muy bien sus efectos.

Dosis máxima de Estilsona:

La dosis máxima recomendada de estilsona es de 2 mg /kg /día. Sin sobrepasar 60 mg al día.

Es decir que en niños con más de 30 kg la dosis máxima es de 60 mg sea cual sea el peso.

Pero hay algunos casos graves en los que puede ser usado a dosis mayores.

Puedes ver el Prospecto completo de la Estilsona aquí.

Composición de la Estilsona

Se vende en presentación «gotas«. Cada ml tiene 7 mg de prednisolona.

En la caja tienes una pipeta para medir la dosis en gotas.

1 ml = 1 cc = 40 gotas = 7 mg

Cada ml de jarabe tiene 40 gotas, por lo que puedes calcular en gotas multiplicando lo que te ha dado la calculadora por 40.

Pero yo prefiero medirlo en ml y no en gotas:

  • Es más exacto.
  • Más rápido.
  • Mucho más fácil que el niño se tome la estilsona de la jeringuilla que gota a gota o echando las gotas en una cuchara.

¿Para qué sirve la Estilsona?

Se usa para reducir la inflamación en enfermedades en las que el cuerpo responde de una forma tan intensa que genera más problemas de los que resuelve.

Todos sabemos que la inflamación es en realidad un mecanismo de defensa del cuerpo. Hay quien dice que interferir con estos mecanismos es contraproducente.

Pero a veces el cuerpo se defiende con una intensidad mayor de lo necesario y empeora más que arregla.

Estos medicamentos ayudan a modular la inflamación a niveles más adecuados en:

  • Bronquitis.
  • Laringitis.
  • Alergias.
  • Enfermedades auntoinmunes

No usar Estilsona en los siguientes casos

Si el niño es alérgico a la prednisolona o alguno de los excipientes. En teoría uno puede ser alérgico a cualquier cosa. Pero no se sabe en muchos casos hasta que se prueba.

Hay infecciones agresivas que empeoran si tomamos Estilsona. Las más frecuentes son Varicela, Herpes, Hongos y Tuberculosis.

Puede reducir el efecto de las vacunas. Para no interferir lo ideal sería no tomar Estilsona 2 meses antes de una vacuna ni hasta dos semanas después de ponerla. Pero hay edades en las que eso es casi imposible. No te preocupes demasiado. La mayoría de las vacunas se ponen en varias dosis porque así garantizamos un efecto suficiente.

Precauciones al usar Estilsona

Bajar la dosis poco a poco. El cuerpo produce corticoides y si le damos el trabajo hecho suprimimos la producción del propio cuerpo. Bajar poco a poco es la forma de que el cuerpo retome el control de los corticoides.

Si se da mucho tiempo y a dosis altas suprimiendo el tratamiento de golpe puede dar una bajada de azúcar y de tensión importante.

Haciendo pautas de descenso adecuadas esto no ocurre. Evitarla si es posible cuando haya problemas del estómago. Los corticoides pueden hacer algo de daño en el estómago. Especialmente cuando ya está dañado.

Vigilar el azúcar en diabéticos. Los corticoides pueden subir el azúcar.

Puede afectar al cartílago de crecimiento si se usa en períodos prolongados. Por lo que los corticoides es mejor usarlos sólo en períodos cortos y cuando esté justificado.

Para reducir estos efectos secundarios es mejor dar los corticoides aplicados directamente en la zona que necesitamos que actúen en lugar de darlos por vía oral. Por ejemplo como crema en la dermatitis atópica o como inhaladores en la bronquitis.

No necesita ser conservado en frigorífico, pero como todos los medicamentos, es conveniente mantenerlo en lugar fresco y seco.

Efectos en sobredosis de Estilsona

Si un niño toma una dosis excesiva de Estilsona podemos notarlo ansioso, confundido, con retortijones, sangre en las heces o los vómitos, azúcar alta, tensión alta, y retención de líquidos con edema.

No hay antídoto. Se tratarán los síntomas hasta que ceda el efecto del medicamento.

 

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? Infección del Pene: Qué hacer si al niño le pica al hacer pipí.

Balanitis, infección del pene, le pica al orinar

Infección del pene en niños. La Balanitis o irritación del prepucio y el glande. Te explico porqué se produce, cómo actuar y cómo evitarla.

El pene de los niños nace cubierto de una piel que llamamos prepucio. Antes o después esa piel debe poder retirarse con facilidad dejando al descubierto el glande.

Entre el prepucio y el glande queda un huevo que llamamos espacio balano prepucial. En él hay glándulas que producen secreción para mantener bien hidratado al glande.

Qué es la fimosis en un niño o en un bebé

Decimos que hay fimosis cuando la abertura del prepucio es tan escasa que no permite retirarlo hacia atrás para dejar el glande al descubierto.

Cuando esto ocurre las secreciones que se producen en ese espacio tienen dificultad para salir y pueden infectarse por una higiene deficiente. En realidad, porque resulta imposible realizarla.

Cuando se infecta produce una irritación en el pene del niño. 

Para resolver este problema os recomiendo que leáis el artículo sobre fimosis y cuidados del pene en el bebé.

Otras causas que pueden generar escozor en el pene de un niño que no tiene fimosis:

  • Lavarse mal a pesar de que pueda bajarse el prepucio.
  • Usar jabones agresivos en la zona.
  • Tocarse el pene con las manos sucias.
  • Dejarse restos de jabón por no enjuagarse bien.
  • Una infección de orina. En las infecciones de orina suele haber más síntomas:
    • Le pica o le duele al hacer pipí.
    • La orina tiene un olor más fuerte.
    • Puede tener fiebre.
    • Comen peor.
    • Dolor abdominal.

Si aparece alguno de estos síntomas o varios de ellos con el picor al orinar podemos saber si realmente hay infección de orina con una analítica.

Hay tiras reactivas que son muy rápidas y pueden descartar la infección de orina. Si la tira no detecta infección es casi seguro que no la hay.

Si la tira dice que puede haber infección, lo recomendable es confirmarlo con un sedimento de orina. Es una prueba que en cualquier hospital pueden realizar en menos de una hora. 

Cuando el sedimento confirma la infección se inicia el tratamiento con antibióticos y se hace un cultivo de la orina para identificar al germen que causa la infección y los antibióticos a los que es sensible o resistente. Pero este cultivo puede tardar entre 3 y 7 días en dar un resultado. En muchos casos, el resultado llega cuando el niño ya está bien. Pero si no va bien puede decirnos qué hacer. Hay veces que el antibiótico que hemos usado de entrada no mata al germen que causa la infección de orina. Si llega el resultado del cultivo nos puede decir cuál es el mejor tratamiento en ese caso.

Cuando no hay ningún signo de infección más que los que vemos en el pene y las analíticas son normales hablamos de balanitis (sólo infección del pene en su parte final).

Los síntomas que suelen aparecer en la balanitis son:

  • Inflamación del prepucio. A veces con un enrojecimiento llamativo y un abultamiento que puede asustar.
  • Mal olor por el crecimiento de bacterias en la secreción.
  • Dolor en el pene que empeora con el mínimo roce o al orinar. Cuando el niño puede expresarse suele decir que el pene le escuece, le pica, le duele
  • Es raro que haya fiebre. Si la hay valorar si hay infección de orina y si necesita tratamiento antibiótico por boca.
  • Secreción purulenta en la apertura del prepucio.

Diagnóstico y tratamiento cuando hay una infección del pene de un niño

No hace falta ninguna prueba complementaria para diagnosticar y tratar una balanitis.

Es algo muy evidente y suele responder muy bien al tratamiento con cremas antibióticas (mupirocina por ejemplo) y un anti-inflamatorio en jarabe, por ejemplo el ibuprofeno del que puedes calcular la dosis en esta calculadora.

La mayoría con esto ceden en 2-3 días como mucho.

Si no es así puede ser recomendable hacer un cultivo de la secreción para averiguar el germen causante y a qué antibióticos es más sensible o resistente.

Raramente es necesario dar antibiótico por boca. En casi todos los casos basta con aplicarlos directamente en la zona.

Pero además tenemos que pensar en la causa por la que se ha producido la infección del pene

Deberemos mejorar la higiene, en la mayoría de los casos siendo menos agresivos. No es necesario bajar la piel a diario y frotar con jabón. Eso es demasiado irritante.

Suele bastar con retirar el prepucio y enjuagar un poco con el mismo agua del baño. Y con hacerlo un par de veces por semana suele bastar.

Cuando el problema es una fimosis o adherencias balano prepuciales pueden resolverse de forma «civilizada» como te explico en el artículo anteriormente citado sobre cuidados del pene.

Dar tirones fuertes es contraproducente. Puede empeorar el problema por generar cicatrices que estrechen aún más el prepucio. Y además hacerlo es muy doloroso para el niño.

Lo que os recomiendo es que solucionéis este tema cuando el niño es aún pequeño. Muchos a partir de los 3-4 años ya no permiten que les hagas nada en la zona y entonces puede prolongarse el problema dando lugar a infecciones repetidas en el pene.

Si esto ocurre puede dar lugar a una fimosis cada vez más marcada, ya que la inflamación y las cicatrices sucesivas en el prepucio pueden ir estrechando cada vez más a apertura.

Para mí una buena edad para arreglar el tema es entre los 6 meses y el año de vida.

Por tanto si ves el pene de tu hijo irritado o inflamado y se queja de picor o escozor al orinar:

  • No te preocupes. No suele ser grave y tiene fácil solución.
  • Si tiene fiebre acude al médico por si puede necesitar tratamiento antibiótico por boca y descartar infección de orina.
  • Si no hay fiebre, ni dolor de barriga. Cuando sólo está la inflamación y el escozor de la zona suele bastar con un jarabe que baje la inflamación y un crema que combata la infección.
  • Tras resolver el problema inmediato de la infección, debemos intentar resolver la fimosis si la hay y replantearnos la higiene que hacemos. 
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Fiebre amarilla en niños. ¿Cuándo se vacuna?

Fiebre amarilla en niños

Fiebre amarilla: Una de las infecciones tropicales más importantes. Infórmate de cómo proteger a tu hijo si vas a una zona endémica.

¿Qué es la fiebre amarilla?

Es una enfermedad causada por un virus. Por lo tanto no hay un antibiótico que la cure.Fotografía por microscopio electrónico del virus que causa la Fiebre Amarilla

Afecta a las zonas tropicales de África y América del Sur.Zona afectada por Fiebre Amarilla en África y América del Sur

Es una infección grave que puede llegar a causar la muerte en un porcentaje importante de casos.

Fiebre amarilla y picadura de mosquito

La fiebre amarilla no se contagia directamente. Sólo lo hace por picadura de un mosquito que previamente picó a alguien infectadol

Se contagia por la picadura de un mosquito que previamente ha picado a otra persona que la sufre.

No puede contagiarse directamente de persona a persona, como lo haría un resfriado.

Vacuna contra la Fiebre Amarilla

Disponemos de una vacuna que es segura en niños a partir de los 9 meses. Contraindicada en menores de 6 meses.

Se considera protegido al niño 10 días después de la vacunación. Su efecto dura 10 años, con una efectividad del 99%.

Algunos países exigen el certificado de vacunación para viajar a ellos.

¡Atención alérgicos!

Esta vacuna está elaborada en embrión de pollo. Por lo que hay que tener precaución al ponerla si se sospecha alergia al huevo, proteínas del pollo o gelatina.

Efectos secundarios de la vacuna de la fiebre amarilla

Fiebre y dolor, enrojecimiento o inflamación local en un 25% de los vacunados.

Puede mejorar con frío local y un antitérmico.

Raramente, pero puede generar reacciones graves por alergia o por afectación grave en uno de cada 125,000-250,000 vacunados. Cuando hay una reacción grave puede llegar a causar la muerte.

En la práctica esto implica que la infección es mala, y la vacuna no es inocua. Por lo que si puedes evitar viajar a una zona en la que hay fiebre amarilla… Tal vez deberías pensártelo.

Información para viajar con niños a países donde son necesarias vacunas especiales

Aprovecho aquí para recomendaros un recurso poco conocido y que puede ser muy útil si vas a viajar a otro país.

Información para viajar con niños a países donde es necesario vacunaciones especialesEn esta web del CDC de Atlanta (EEUU), puedes encontrar información sobre las infecciones más importantes de cualquier zona del mundo donde tengas previsto viajar.

Si lo haces con niños marca la primera casilla. Así te dará información referente a niños.

Escoge el país al que vas a viajar y pulsa «Go».

Síntomas de la fiebre amarilla en niños

La enfermedad cursa con síntomas parecidos en niños y adultos:

  1. Fiebre. Como su nombre indica es uno de los síntomas más llamativos. Puede tratarse con anti-térmicos. No usar el ácido acetil salicílico (Aspirina) porque puede generar un fallo del Hígado y empeorar los sangrados que pueden aparecer en esta infección. Algo llamativo en la Fiebre Amarilla es que el corazón late más lento durante la fiebre. Habitualmente en cualquier otra fiebre se acelera.
  2. Hemorragias. Por eso no debe tratarse con aspirina. La Aspirina reduce la capacidad de coagulación de la sangre y la infección también. Pueden aparecer sangrados en cualquier parte del cuerpo.
  3. Ictericia. Los glóbulos rojos se rompen liberando bilirrubina que tinta la piel y los ojos de amarillo.
  4. Dolores musculares y debilidad. 
  5. Puede afectar a casi cualquier órgano del cuerpo.

Según las estadísticas afecta a unas 200,000 personas cada año en el mundo. De ellas mueren unas 30,000. Por lo tanto es una infección bastante seria.

Tratamiento de la Fiebre Amarilla en niños

Disponiendo como es el caso de una Vacuna efectiva contra la Fiebre Amarilla, es irresponsable viajar a zonas afectadas sin vacunar a los niños. Y a los adultos, claro está. De hecho algunos países obligan a vacunarse para poder viajar a ellos.

Si un niño la contrae no disponemos de ningún medicamento que cure la Fiebre Amarilla. No lo confundas con el Paludismo. Es otra infección también transmitida por picadura de mosquito en zonas tropicales contra la que sí hay tratamientos.

El tratamiento cuando un niño tiene Fiebre Amarilla es aliviar los síntomas y contrarrestar en la medida de lo posible el daño que hace en los distintos órganos.

Con frecuencia necesitan ser ingresados en el hospital. Y como hemos dicho no es raro que aún así pueda causar la muerte.

En la práctica: Si vas a viajar a una zona endémica de Fiebre Amarilla es recomendable y en algunos países obligatorio vacunarse.

Si lo haces con un niño menor de 6 meses mi recomendación es que no viajes si puedes evitarlo.

Entre 6 y 9 meses si el viaje no es aplazable y vas a una zona de alto riesgo lo recomendable es vacunar.

Por encima de los 9 meses se recomienda / exige la vacunación.

Si está vacunado pero hace más de 10 años: Revacunación.