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Anafilaxia Alimentaria en Niños

Anafilaxia Alimentaria en Niños

La Anafilaxia Alimentaria es la reacción más intensa del sistema defensivo que puede desencadenarse cuando un niño toma un alimento. Puede ser muy grave.

Este artículo ha sido escrito en respuesta a la duda de Yaira en nuestra Comunidad de Facebook:

Alergias alimentarias con anafilaxis. Cacahuate, frutos secos. Por qué de estas alergias cuando los padres no lo son. ¿Se superan? ¿Cuál es la diferencia entre los exámenes de sangre y el examen de la piel? ¿Por qué en sangre sale positivos a muchos alergenos y en piel solo a uno o varios?

¿Qué es la Anafilaxia Alimentaria?

La Anafilaxia es una reacción alérgia, pero la más severa que puede ocurrir. Porque afecta al sistema circulatorio en general y al sistema respiratorio, lo que puede llegar a generar una situación de riesgo para la vida y muy rápida. Y es Alimentaria cuando el desencadenante es el contacto con un alimento.

Las preguntas de Yaira son algunas de las que pueden surgir. Os aclaro estas dudas y otros conceptos que son importantes para entender y manejar este problema.

¿Qué es una alergia alimentaria y por qué aparecen cada vez más?

La Alergia Alimentaria es un error del sistema defensivo. Ocurre cuando hay algo que daña al cuerpo, el sistema defensivo busca al culpable, y por casualidad, ese día el niño tiene contacto con un alimento que no toma habitualmente.

El sistema defensivo comete un error y atribuye ese daño al alimento. Esto hace que allá donde lo encuentre a partir de entonces el sistema defensivo genere una reacción inflamatoria para eliminarlo.

Es algo que ocurre cada vez con más frecuencia. Hay muchas teorías para explicar porqué. Yo os explico lo que en mi opinión más influye en el aumento de las alergias alimentarias en este artículo.

Frutos secos y Anafilaxia

Yaira menciona en su pregunta específicamente a los frutos secos. No es raro hablando de anafilaxia que sean precisamente los frutos secos los culpables en muchos casos.

Si habéis leído el artículo que menciono sobre la razón por la que cada vez son más frecuentes las alergias puede entenderse porqué.

Los frutos secos son uno de los últimos alimentos que tradicionalmente se introducen en la dieta. La razón es el miedo al atragantamiento y a las alergias.

Cuanto más tarde se introduce un alimento en la dieta más fácil es que coincida con una infección. Ya que en los primeros meses de vida las infecciones son muy escasas. Se hacen más frecuentes a partir de los 6-8 meses y suben a su máximo en torno a los 18-36 meses. Etapa en la que suelen tomar los niños frutos secos por primera vez.

Esto hace que las alergias a este alimento sean muy frecuentes e intensas.

¿Acaban desapareciendo estas Alergias Alimentarias?

La mayoría de las alergias alimentarias son leves y desaparecen antes de los 4 años de edad. Pero a veces pueden permanecer de por vida.

Hoy en día disponemos de protocolos de desensibilización para reducir y llegar a veces a eliminar estas alergias cuando no desparecen antes de los 4 años y suponen una limitación importante en la vida del niño.

Diagnóstico de la Anafilaxia

Cuando sospechamos que un niño sufre alergia a un alimento podemos confirmarlo con dos pruebas diferentes:

En sangre.

Es una analítica en la que detectamos anticuerpos IgE contra el alimento sospechoso. Cuando son positivos hablamos de sensibilización alérgica. No de alergia. La razón es que tener anticuerpos no hace que siempre se genere reacción frente al alimento. Hay niños con sensibilidad a montones de alimentos, pero que sólo reaccionan frente a unos pocos.

En piel.

La prueba consiste en hacer un arañazo sobre la piel y aplicar una gota de líquido en el que va disuelto el alimento que sospechamos que genera alergia. Lo que se valora es la inflamación que aparece en la piel.

Si no hay inflamación pero los IgE en la analítica de sangre eran positivos, tiene sensibilidad al alimento, pero no alergia.

Si hay inflamación, aunque en la analítica de sangre no se detectaran IgE contra el alimento, es alérgico.

Por tanto la prueba de piel es más fiable. Pero también más peligrosa. Ya que ponemos al niño en contacto con el alimento que puede generarle alergia. Y en algunos casos la reacción puede ser tan intensa que genere la Anafilaxia alimentaria de la que hablamos en este artículo. Por eso estas pruebas deben hacerse siempre en un centro médico con los medios necesarios para atender de forma inmediata una anafilaxia, si se desencadena.

Tratamiento de la Anafilaxia

La mayoría de las alergias son mucho más leves y no llegan nunca a desarrollar una reacción tan intensa como la Anafilaxia.

En los casos en los que en la analítica de sangre se detectan niveles muy altos de IgE o cuando un niño ha sufrido ya una reacción anafiláctica en alguna ocasión, debemos estar preparados por si sufre una anafilaxia.

Adrenalina

Lo que hacemos es recetar Adrenalina subcutánea a los padres. Se trata de una jeringuilla en la que viene ya cargada la adrenalina para que sin perder tiempo podamos inyectársela al niño si empieza una reacción alérgica intensa.

La Adrenalina es un medicamento cuyo efecto es poner al cuerpo en situación de alerta máxima. Reduce el riego de sangre a los órganos no vitales, para garantizar que llega a lo esencial.

Precísamente en la Anafilaxia el problema es que hay una reacción inflamatoria generalizada. Y eso significa que todo el cuerpo pide sangre y líquidos a la vez. La tensión puede bajar y falta riego de sangre en lo esencial (corazón, cerebro, riñones). La adrenalina lo que hace es reducir el riego de sangre a piel, intestinos, mucosas… y dirigirlo hacia los órganos principales.

Puede salvarle la vida a un alérgico. Porque la reacción anafiláctica puede ser tan intensa que no de tiempo a que los servicios de emergencias lleguen a tiempo.

Por eso, en todo alérgico que haya sufrido una anafilaxia o tenga cifras de anticuerpos que pueden llegar a generarla si contacta con el alimento al que tiene alergia, la adrenalina debe ir siempre con él y conviene que esté acompañado por personas que sepan cómo administrarla.

Si tu hijo reúne esas condiciones tu médico te prescribirá la Adrenalina y te enseñará a usarla.

Siempre debe haber Adrenalina donde haya un niño que pueda sufrir Anafilaxia

Debes tener siempre un par de dosis. Por si una falla.

Y esas dosis deben estar donde esté el niño.

Debes llevarlas a donde vayas con él y deberían tenerlas en el colegio, conocer el problema del niño, evitar el contacto con el alimento que le genera alergia y saber cómo administrar la adrenalina si hay un contacto accidental.

Tras administrar la adrenalina hay que llamar siempre a los servicios de emergencia para que sea atendido cuanto antes y trasladado a un Hospital.

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IPediatra.com ¿Qué hago cuando mi hijo tiene una Infección?

IPediatra. La App que te dice Qué hacer cuando tu hijo tiene una infección

Ipediatra.com es la Aplicación Web del Pediatra Jesús Garrido que te indica cuándo acudir a Urgencias con tu hijo y qué hacer si no está para ir a Urgencias.

Los Servicios de Urgencias Pediátricas se llenan a reventar en Invierno por las infecciones.

Las Urgencias reales deben ser atendidas y no deberíamos saturar los Servicios con Infecciones no Urgentes.

Pero ¿qué puedes hacer si tu pediatra no tiene citas libres hasta dentro de muchos días?

¿Cómo saber si tu hijo debería ir a Urgencias?

Y si está enfermo pero no es Urgente, ¿qué hacer hasta que lo vea su Pediatra?

Cuando tu hijo tiene una infección, Ipediatra.com puede ayudarte a responder ambas preguntas:

  1. Regístrate Gratis y prueba la Aplicación durante 24 horas.
  2. Introduce el peso de tu hijo.
  3. Marca los síntomas que tiene.
  4. IPediatra te dice:
    1. Qué medicamentos puedes darle para aliviar sus síntomas hasta que lo vea su pediatra.
    2. A qué dosis según su peso.
    3. Con qué frecuencia.

IPediatra: Dile el peso y los síntomas y te indica el medicamento y su dosis.

Y además te enseña:

  • Cuáles son las infecciones más frecuentes.
  • El botiquín básico para manejar los síntomas en las infecciones.
  • Los 6 síntomas que tu hijo tiene cuando sufre una infección y cómo manejarlos.

Puedes usarla gratis ahora registrándote.

 

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Varicela en Niños

Varicela en niños, qué es, cuánto dura la incubación, cuándo deja de ser contagiosa, cuántos días dura, tratamiento para reducir las marcas tras pasarla.

¿Qué es la Varicela?

La varicela es una infección provocada por un virus de la familia herpes (varicela-zoster).

Puede aparecer en dos formas, la varicela como tal, que es la primera infección.

Pero a veces el virus queda durante mucho tiempo en el cuerpo pudiendo activarse cuando bajan las defensas: La culebrina o Herpes Zóster.

La primera infección por varicela:

Es lo que la mayoría de la gente llama varicela, también llamado payuelas o china.

Suele aparecer en la infancia, aunque algunos no tienen esa suerte y la sufren de mayores.

 

varicela

Lo más característico es una erupción con granos por todo el cuerpo con una burbuja con agua clara en cada grano.

Es una burbuja que se rompe con facilidad dejando una herida que al secarse forma una costra dura que tarda en caer varios días y en algunos casos deja una cicatriz en forma de hueco que puede seguir notándose de por vida.

Puede cursar con fiebre o sin ella.

Varía mucho en intensidad de unas personas a otras. Los hay sin fiebre y otros con más de 40º. A algunos no le salen más de 5-10 granos y a otros no les deja 2 centímetros de su cuerpo libres.

A veces puede ocasionar complicaciones (neumonía o encefalitis por varicela) que pueden ser graves.

Estas complicaciones son frecuentes en adultos, especialmente en personas con las defensas bajas (enfermos de cáncer con tratamiento…) y en niños muy pequeños (especialmente menores de 6 meses) y muy poco frecuentes en niños sanos entre el año y los 12-14 años.

Es contagiosa durante el período de incubación (que dura de 7 á 10 días) y durante la erupción hasta que todas las lesiones se secan.

Es aconsejable evitar el contacto durante el periodo de contagio con los grupos de más riesgo:

Embarazadas. Especialmente si no han pasado la varicela o no saben si lo han hecho.

Inmunodeprimidos. Personas con las defensas bajas. Por ejemplo en enfermos con quimioterapia por cáncer, una varicela puede llegar a ser mortal.

Menores de 6 meses. Especialmente si su madre no ha pasado la varicela. Si la madre la ha pasado el niño suele tener anticuerpos de la madre hasta los 3-4 meses.

Suele pasarse una sola vez en la vida. Aunque hay documentados hasta un 4% de repetidores.

La culebrina o herpes zóster

Los virus de la familia herpes tienen afinidad por los nervios.

Una vez pasada la varicela, la mayoría de la gente no elimina del todo al virus, que puede quedar inactivo en algunos ganglios nerviosos durante años.

Coincidiendo con una bajada de defensas se puede activar y afectar una zona de la piel siguiendo el trayecto de un nervio.

Suele acompañarse de escozor y mucho dolor en la zona afectada.

Aparecen burbujas como las de la varicela, pero muy concentradas y siguiendo una línea que en las extremidades aparece a lo largo de ella (brazo o pierna) y en el tronco como un cinturón que girase en torno a una sola mitad del cuerpo (estas líneas llamadas metámeras son el trayecto de un nervio desde la médula hasta sus terminaciones en la piel.

Hasta que se secan del todo las lesiones, es contagiosa. Aquellos que se contagian no hacen una culebrina, sino la varicela. Así aparecen los brotes de varicela, a partir de un adulto (la culebrina es muy, muy rara en niños) con una culebrina.

Tratamiento de la Varicela para pasarla lo mejor posible y evitar las marcas

La gran mayoría de los niños pasan la varicela como una enfermedad benigna.

Voy a centrarme aquí en el tratamiento que yo recomiendo a los padres para pasarla con las menos molestias posibles y evitando las cicatrices. Aunque casi siempre queda alguna.

Aliviar los síntomas de la varicela

En primer lugar, puede dar fiebre o no. A veces muy alta con una duración de 3 á 5 días (los días en los que van saliendo lesiones nuevas en la piel). Para la fiebre se puede dar paracetamol.

Aunque es poco frecuente, hay una reacción (síndrome de Reye) que parece desencadenarse con la varicela si se toma Ácido acetil salicílico (por eso han retirado la aspirina infantil). Por lo que no debe darse para la fiebre en varicela (tampoco en gripe). Se han descrito también algunos casos con Ibuprofeno, aunque muchos menos.

El picor. La varicela pica bastante. Si pica se rasca. Si se rasca se infecta. Y si se infecta deja señales.

Por lo tanto hay que evitar el picor. Para eso suelo usar un antihistamínico (la dexclorfeniramina) hasta que deja de picar una vez que se caen las costras.

Evitar que se sobreinfecten las vesículas de la varicela

Hay niños que tienen 5-10 vesículas y otros que tienen cientos. Cada vesícula, cuando se rompre es una puerta abierta para que los gérmenes que viven en la piel y no tienen capacidad de atraversarla lo hagan generando infecciones. Lo habitual es que no sean graves, pero pueden llegar a serlo si se extienden rápido, el germen es más agresivo o el niño tiene menos capacidad para defenderse.

Uno de los remedios habituales para el picor de la varicela ha sido el polvo de talco. Yo no aconsejo usarlo, porque cuando las vesículas se rompen y echamos polvo facilitamos el crecimiento bacteriano y por tanto que se sobreinfecte.

Os aconsejo usar clorhexidina en spray 3 ó 4 veces al día en todas las lesiones. La clorhexidina es un antiséptico transparente que reduce las posibilidades de que se sobreinfecte.

Es mejor en spray que la solución con aplicador. Se acaba antes y es más higiénico. Si una vesícula está sobreinfectada y vas aplicando el antiséptico tocando una a una las lesiones, es más fácil que disemines la infección. Especialmente si el germen no es muy sensible a la Clorhexidina.

 

Lesiones de la varicela en la piel

Si alguna se infecta, se nota porque el líquido de las burbujitas se vuelve amarillento o aparece una costra como miel. En esas conviene aplicar una crema antibiótica como la mupirocina, 3-4 veces al día.

 

Lesiones de varicela infectadas

Pero a veces incluso aplicando Mupirocina la infección se propaga. Lo que vemos entonces es una erupción con muchas lesiones más pequeñas que las de la varicela y que no tienen la ampolla típica de 3-5 mm sino simplemente rojas y algunas con una pústula amarillenta de 1 mm o menos.

Si esto ocurre es que se está complicando la cosa. Conviene que te vea su pediatra. En la mayoría de los casos el tratamiento consiste en administrar un antibiótico por boca y aplicar Permanganato Potásico. Un antisétpico que reseca más que la Clorhexidina.

A veces, si la infección se ha extendido ya mucho y el niño tiene mal estado general puede ser necesario tratarla incluso con antibióticos intravenosos.

Evitar las Cicatrices tras pasar la Varicela

Las señales típicas tras la varicela son las cicatrices circulares en forma de hueco de 1-2 mm de profundidad. Se forman porque la costra que forma la varicela al secarse es dura y de 2-3 mm de grosor. Impide que el tejido de cicatrización ocupe ese espacio dejando el hueco. Para evitarlo yo recomiendo aplicar vaselina o ácido hialurónico en las costras.

Ésta las ablanda, haciendo que deje libre el hueco y así crezca hacia arriba la cicatriz hasta la altura de la piel normal.

Si aún así queda el hueco, puede aplicarse cremas de silicona una vez que se han caído las costras. Son cremas que se suelen usar para mejorar las cicatrices tras una operación. La silicona cuando se seca se tensa, estirando la piel para que el tejido de cicatrización se nivele con el resto de la piel.

El Sol tras pasar la Varicela

Las lesiones de la varicela tienen la profundidad suficiente para que tras curarse, incluso cuando no queda hueco, deje una piel de un tono diferente. Es más rosada, ya que la cápa córnea superficial es más fina. Ese tono puede mantenerse durante bastantes semanas.

Al tener menos capa córnea son zonas de la piel más sensible a cualquier cosa que las agreda. Y el sol puede hacer más daño en estas zonas que en piel más madura.

Habitualmente el verano siguiente a la varicela, cuando un niño se pone moreno las zonas en las que ha tenido las lesiones de varicela se pigmentan menos que el resto. Vemos como lunares blancos. Se debe a que al ser una piel más inmadura tiene menos melanocitos que son las células que producen el pigmento que nos protege del sol (melanina).

Conviene proteger del sol estas cicatrices. Por lo que el año que el niño pasa la varicela es aconsejable aumentar las precauciones con el sol en verano.

La Vacunación contra la Varicela

Hay dos vacunas contra la Varicela:

  1. Antes de la adolescencia. Está incluida en calendario vacunal en torno a los 12 años para aquellos niños que no hayan pasado la varicela.
  2. A partir del año. Es una vacuna diferente. Incluida en calendario vacunas a partir de los 15 meses desde 2016.

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Qué hacer si mi bebé recién nacido está resfriado

Recién nacido resfriado. Casi nunca. Rinitis seca del lactante, casi siempre

Resfriado en bebés recién nacidos: Algo muy poco común. Pero con frecuencia parece que lo estén. Te explico cómo diferenciarlo y qué hacer.

En las primeras revisiones no es nada raro que las madres me comenten que su bebé se ha resfriado.

Sin embargo es muy raro que un bebé se resfríe en los primeros meses de vida.

Cuando un bebé nace, parece indefenso. Pero en realidad tiene en su sangre los anticuerpos de su madre. Es lo que llamamos inmunización pasiva. Y le defienden de los gérmenes contra los que su madre ha generado defensas en toda su vida. Estos gérmenes son la mayoría de los que haya en el entorno del bebé.

Diferencia si está resfriado o no: ¿Se le cae el moco?

Esta es la pregunta inmediata: “¿Se le cae el moco?”

La respuesta en la mayoría de los casos es: “Sí, tiene mocos.”

No es eso lo que pregunto: “¿Se le cae?”

“No, pero se los saco yo.”

Lo que realmente tienen casi la totalidad de los bebés es congestión de nariz.

Pero el moco no cae.

Cuando un bebé está resfriado el moco cae, gotea.

Pero en la mayoría de estos casos lo que notan es que el bebé tiene la nariz atascada, y si le hacen lavados y le aspiran sale el moco. Pero si no hacen esto el moco raramente aparece. Si acaso algo de moquito seco.

Rinitis seca del lactante

Lo que está ocurriendo es realmente que el bebé tiene la nariz congestionada porque durante los meses del embarazo ha estado siempre mojada de líquido amniótico.

Al nacer la nariz tiene que adaptarse a un ambiente más seco. Y además sufre cambios bruscos de temperatura. Ambas cosas hacen que la nariz se defienda congestionándose.

Cuando la congestión se escucha, respirando como si fuese un cerdito, pero el niño está bien, comiendo y durmiendo como siempre, no hay que hacer nada.

Si en algún momento está tan congestionado que come mal o duerme mal, podemos aliviarle simplemente con una gota de suero fisiológico en cada orificio de la nariz.

El error más habitual es hacer lavados y aspirar

Para que te quede claro. Antes de hacerle el lavado ¿estaba llorando el bebé? Después del lavado ¿está llorando el bebé?

Si no lloraba antes y llora después, es que no le has hecho un favor. Le has hecho la puñeta.

Un lavado es algo molesto. Más que la molestia que pretendíamos corregir con él.

Pero además irrita la muchosa de la nariz, que se defenderá secretando moco y congestionándose cada vez más.

En casos excepcionales corticoide nasal

Hay casos en que algunos bebés tienen la nariz muy estrecha y la congestión es tan intensa que dificulta de forma muy llamativa la respiración. Cuando esto ocurre y no mejora simplemente con una gota de suero fisiológico, podemos usar corticoides nasales. Funciona muy bien, pero conviene no abusar de ellos, ya que si se usan  mucho pueden atrofiar la mucosa nasal favoreciendo que sangre con facilidad.

¿Y si realmente se le cae el moco en abundancia y no respira bien?

Si esto ocurre en un bebé con pocas semanas conviene que lo vea el pediatra. Ya que un catarro como decimos no es frecuente en un bebé, pero a veces ocurre. Y cuanto más pequeño es el bebé, más posibilidades hay de que se complique.

 

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¿Es un problema que se chupe el dedo para dormir con 3-6 meses?

Qué es mejor, que un bebé se chupe un dedo o que use el chupe?

Muchos dicen que es malo que un bebé se chupe el dedo para dormir y pretenden sustituirlo por el chupe. Te explico mi opinión sobre este tema.

Escribo este artículo a petición de Verónica como Peketema en nuestra comunidad de Facebook.

“Chuparse el dedo para dormir en bebes de entre 3 y 6 meses… Qué hacer para que conciliar el sueño sino sabe usar el chupete. Cómo hacer para evitar por la noche que se lo meta y no morir de sueño en el intento….. ¡Gracias!”

Sé que esta respuesta va a descolocar a Verónica. Pero ¿Por qué quieres que no haga lo que describes?

¿Por qué no dejarle que se duerma chupando su dedo?

¿Por qué morir en el intento de evitar algo natural que da al niño autonomía para dormirse?

Ahora voy a explicarlo:

¿Es malo que un bebé se duerma chupándose el dedo con 3-6 meses?

Mi respuesta es clara: ¡Por supuesto que no!

Un chupe no es otra cosa que un dedo de plástico. Antes de la invención de los chupes, la mayoría de los niños se chupaban el dedo.

Un chupe es un material inerte, sin capacidad de defenderse. Un dedo es un material vivo que se defiende para evitar é que en su superficie (como la del resto de la piel) crezcan gérmenes agresivos.

Chuparse el dedo puede deformar la encía. Pero es una deformidad reversible hasta cierta edad. Lo que pasa es que con el chupe ocurre exactamente lo mismo. Para evitar deformidades permanentes de la boca la clave es eliminar el chupe o el dedo antes de cierta edad. En esto hay quien es más restrictivo y quien menos. Mi opinión es que podemos hacerlo desde el momento en que el bebé tiene su arcada dentaría completa, en torno a los 2 años. Para esa edad tendrá ya 16 dientes. Le faltarán por salir únicamente los molares de atrás, que suelen aparecer en torno a los 3 años. Y a los que ni el chupe ni el dedo llegan ya para ayudar a aliviar la molestia.

Cuando llegue ese momento de retirar dedo o chupe hay trucos. En el caso que nos ocupa, el dedo, lo que suelo recomendar es poner un esparadrapo en ambos pulgares (si son los que usa) y mantenerlos tanto de día como de noche durante un par de semanas. Lo cambiamos las veces que haga falta según se deteriore el esparadrapo.

Haciéndolo así podemos conseguir fácilmente que deje de chuparse el dedo cuando está justificado que lo haga. Pero hasta entonces:

La autonomía para la que el bebé está preparado gracias a su dedo (ese chupe de carne que nunca se pierde).

Esto es algo en lo que no se piensa. Verónica preguntaba cómo lograr que su bebé no se durmiese con el dedo. Y mi pregunta es ¿para qué?

En la edad en la que consulta, entre los 3 y 6 meses, es precisamente el periodo en el que los bebés configuran su ritual de sueño. Os voy a aclarar lo importante que es esto.

La mayoría de los bebés durante los 3-4 primeros meses de vida duermen cada vez más de noche reduciendo el número de despertares.

Pero a partir de esa edad los ciclos de sueño se hacen más claros y se definen los rituales de sueño. El resultado es que cada vez que un bebé sale de un ciclo de sueño y quiere entrar en el siguiente aparece una pregunta: ¿sabe hacerlo sin que nosotros hagamos nada o no?

Rituales de sueño dependientes e independientes.

Y aquí surge una diferencia importante que va a definir el descanso de toda la familia durante muchos meses o años:

  1. Ritual dependiente. Cuando un niño sólo sabe dormirse con un ritual que precisa la ayuda de sus cuidadores va a pedir esa ayuda cada vez que se despierte, aunque lo único que necesite sea volver a dormirse. En el caso del que hablábamos, con el chupe, va a pedir que se lo pongas. Y ahí estarás, de ponedor oficial de chupe a las 3 de la mañana, a las 4, a las 5….
  2. Ritual independiente. Si por el contrario su ritual de sueño es algo que puede hacer sin ayuda, como chuparse el dedo, se despertará con la misma frecuencia que el niño anterior. Pero si su única necesidad es volver a dormirse, introducirá su dedo en su boca, chupará su dedo y se dormirá. Así en todos los ciclos de sueño en los que no haya ninguna otra necesidad.

No pretendamos que los bebés prescindan de nosotros, pero dejemos que adquieran la autonomía que su desarrollo les permite

Claro que tener un bebé supone asumir sacrificios. Nadie duda eso. Y para un defensor de la crianza con apego como yo  dar esa atención con el máximo agrado es muy importante.

Pero los niños van creciendo y se van haciendo cada vez más autónomos a una gran velocidad. Tanto, que en muchos casos los padres sentimos miedo o no vemos que el bebé tiene ya esa capacidad.

El que trato hoy es un ejemplo. Cuando un bebé se lleva su mano a la boca y después su dedo no está más que cubriendo etapas de su desarrollo normal.

Llevarse las manos a la boca es una forma de conseguir estímulos, y un paso previo a la autoalimentación.

Pero como todo en la naturaleza, cada nuevo paso tiene implicaciones en otros aspectos: Jugar con el dedo en la boca y chuparlo va a dar a la lengua una agilidad y fortaleza necesaria para el proceso de masticar y deglutir adecuadamente.

Y en el aspecto en el que tratamos, chuparse el dedo, da a bebé la capacidad de calmarse sin ayuda, no porque no queramos dársela. Sino porque llega el momento en que puede elegir entre perdírnosla o cubrirla por sí mismo. Es su primera técnica de autorelajación.

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Mi bebé no hace pis

Qué hacer cuando creo que mi bebé no hace pis

Si te preocupa tu bebé porque no hace pis o crees que es poca cantidad, te aclaro tus dudas para que sepas diferenciar lo que es normal y lo que no.

La orina es necesaria para eliminar del cuerpo muchas sustancias que sobran tras su funcionamiento normal. Un mal funcionamiento de los riñones que impida que esto se produzca adecuadamente puede dar lugar a una intoxicación.

Pero hay muchas situaciones en las que un bebé puede producir una cantidad de orina menor de lo habitual sin que sea nada preocupante.

En este artículo quiero aclararte cómo diferenciar unas y otras.

El bebé no hace pis de noche

Esto es algo relativamente frecuente.

Se trata de un bebé ya grandecito, habitualmente por encima de los 9 meses, que de repente nos llama la atención porque empieza a despertar con el pañal seco.

Es algo que pongo como ejemplo cuando hablo precísamente de lo contrario, de la enuresis nocturna primaria. Es decir, de esos niños que por encima de los 5 años siguen sin controlar la orina durante la noche.

Lo que ocurre es que hay una hormona llamada Vasopresina o también Hormona Anti Diurética, cuya función es reducir la producción de orina durante la noche. Es algo que casi todos los adultos producimos en un pico nocturno. Su objetivo es que de noche podamos descansar, reduciendo las veces que necesitamos vaciar la vejiga.

Los bebés pequeños no producen este pico de hormona al dormirse. Unos antes y otros después llegarán a hacerlo. Y algunos lo hacen muy pronto, con meses.

Cuando ocurre, notamos que de repente, un bebé que previamente llenaba los pañales tanto de día como de noche, deja de hacerlo durante la noche. Aunque sigue produciendo tanta orina o más que antes durante el día.

Si hay una distribución tan clara de la producción de orina y el bebé está bien por lo demás, no te preocupes. Es simplemente que ya controla la orina de noche y llegado el momento será más fácil prescindir del pañal.

El bebé no hace pis y pienso que puede estar deshidratado o que no come suficiente

Otra duda que nos asalta cuando un bebé no hace pis como antes es si puede ser por falta de líquidos.

A parte de eliminar sustancias tóxicas, la función fundamental de la orina es regular la cantidad de líquido en el cuerpo.

Cuando bebemos más agua eliminamos más en forma de orina.

Si bebemos menos o perdemos líquido por el sudor o en vómitos o diarrea es normal que orinemos menos. Por lo que en principio orinar poco puede ser un signo de deshidratación.

Pero cuando la deshidratación llega al punto de reducir de forma importante la producción de orina en un bebé, hay también otros signos de deshidratación evidentes:

  • Boca seca. Los bebés suelen babear mucho. Si se deshidratan se reduce de forma evidente la producción de baba y la lengua se reseca. Si tiene baba abundante, aunque orine poco, no es por falta de líquido.
  • Caca dura. Si el bebé dispone de poca agua intentará absorberla de donde pueda, y lo que hay en su intestino es la primera fuente disponible. Si la caca no se endurece puede ser un signo de que no hay deshidratación. Pero mientras no sufra diarrea, ya que si un niño tiene diarrea, la caca puede ser líquida y estar deshidratándose.
  • Decaimiento. Si un bebé está deshidratado hasta el punto de afectar la secreción de orina debe estar decaído. Si lo ves activo y contento es casi imposible que la falta de orina sea por deshidratación.

El bebé no hace pis y me preocupa que sus riñones no funcionen bien

Cuando un bebé no orina porque sus riñones no funcionan, deben aparecer dos signos claros:

  • Mal estado general. Cuando los riñones no filtran la sangre se acumulan toxinas que hacen que el bebé se vuelva primero irritable y después muy decaído. Si esto no ocurre, a pesar de que orine poco es porque los riñones hacen su trabajo.
  • Retención de líquidos. Cuando hay poca orina porque el riñón no elimina el exceso de líquidos del cuerpo aparecen edemas. Especialmente en as extreñimidades cuando están incorporados y en los párpados cuando están tumbados.

Si hay poca orina y el bebé está activo, contento y sin edemas, es que la causa de la falta de orina no es un fallo de los riñones.

Mi bebé no hace pis y me preocupa que tenga una infección de orina

Cuando tenemos infección de orina nos escuece al orinar. Eso hace que muchos niños con infección de orina hagan menos pis porque la retienen para evitar el dolor.

Pero en la infección de orina hay otros síntomas:

  • A veces fiebre. Si no la hay es muy probable que no sea una infección de orina. Aunque no siempre aparece la fiebre.
  • Comen mal. Cuando un bebé tiene infección de orina suele comer fatal. Que coma bien casi descarta la infección.
  • Cuando por fin orina, llora. Un bebé no va a decirte que le escuece al orinar, pero llorará cuando lo hace. Si ves que orina poco y cuando lo hace le desencadena dolor, puede ser infección. Pero si cuando hace no muestra molestias, posiblemente la falta de orina no es por eso. Si llora cuando orina viene bien hacer una analítica.
  • La orina es oscura o huele peor de lo habitual. En una orina infectada están creciendo bacterias que cambian el color y el olor de la orina. Si orina poco y huele más fuerte o es más turbia de lo habitual conviene hacer analítica de orina.

Otras situaciones en las que el bebé hace menos pis

Hay otras muchas situaciones en las que un bebé puede reducir la producción de orina y que no reflejen un problema serio:

  • Calor. Si sudamos perdemos líquido a través de la piel. Y el riñón reduce entonces la secreción de orina para ahorrar agua. Pero sin que eso signifique que llega a tener una deshidratación. Tenemos mucha capacidad de compensación antes de llegar a eso. Simplemente ofrece al bebé líquido con más frecuencia (si toma leche a demanda, basta con la leche para hidratarle)
  • Fiebre. Cuando tenemos fiebre, sudamos y respiramos más rápido, eliminando agua a través de la piel y la respiración. Eso puede hacer que orine menos tras tener fiebre, sin que implique que tenga que ser por una infección de orina.
  • Que coma un poco menos. No siempre comemos igual. Hay días que nos comeríamos las piedras y otros que estamos desganados. Que un niño en una de esas rachas en las que tiene menos hambre orine menos es muy frecuente sin que suponga un problema serio.

Resumiendo: Cuando un bebé hace menos pis lo importante es si va acompañado de otros síntomas de malestar. En casi todas las situaciones graves va acompañado de decaimiento intenso o mucha irritabilidad. Si no los hay no te preocupes mucho y sigue observándole por si aparecen otras señales.

Ante cualquier duda los pediatras estaremos encantados de valorar cada caso y aclarar vuestras dudas.

 

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Qué hacer si mi hijo tiene tos

Qué hacer si tiene tos mi bebé, mi hijo, un niño

¿Tu bebé tiene Tos? Te explico claramente cómo actuar, si merece la pena o no tratarla y en caso necesario cómo decidimos los pediatras el tratamiento.

¿Qué es la tos?

La tos es un mecanismo de defensa. Sirve para expulsar de la vía respiratoria aquello que la irrita o puede entorpecer el paso de aire.

Cuando lo que se pretende es expulsar algo de la nariz se estornuda.

La tos aparece cuando lo que se quiere expulsar está en la garganta, la tráquea o los pulmones.

Lo que se produce es primero un intento de llenar los pulmones, inspirando con fuerza y después se contraen de forma brusca los músculos que actúan en la espiración. Así actúa un golpe de tos.

A veces ocurre sin que podamos controlarlo. Otras veces lo hacemos de forma voluntaria.

¿Merece la pena tratar a mi bebé cuando tiene tos?

Si entendemos que la tos es un mecanismo de defensa, no deberíamos tratarla nunca. Pero… sabéis que me encantan los peros….

No siempre los mecanismos de defensa actúan de forma adecuada.

Por ejemplo, en una alergia podemos responder tosiendo frente a algo, como el polen, que no es agresivo en absoluto.

Y el propio mecanismo de la tos puede empeorar seriamente la calidad de vida:

  • Candando. Hay toses muy persistentes que llega un momento en que resultan agotadoras. Pueden llegar a generar dolor por el daño que generan en la mucosa o en los músculos que actúan en la tos.
  • Probocando el vómito. Algunos bebés y niños tienen facilidad para vomitar. Pero, incluso en los que no tienen esa tendencia, una tos persistente puede dar lugar al vómito.
  • Impidiendo dormir. Cuando la tos dificulta que un bebé se duerma o le despierta con frecuencia en la noche, puede afectar seriamente al bienestar de una familia.

En estos casos en los que la tos ya empeora claramente la calidad de vida de un bebé, por supuesto que está indicado tratar la tos. 

Pero hay muchos niños que pueden tener siempre algo de tos. Si es poco frecuente o poco intensa y no afecta mucho a la calidad de vida lo mejor sería no tratarla. 

Hay niños que son bastante malos para darles cualquier medicamento. Aquí aplicaremos el sentido común. Si el tratamiento no es necesario para curar la enfermedad, y el bebé está mejor con su tos que con el cabreo que lía para darle la medicación, no se la des.

Causas más frecuentes de tos en un bebé, como se diferencian y cómo se tratan

Podemos distinguir dos tipos de tos principales:

  1. Tos productiva. Es la que consigue expulsar algo que está irritando la vía respiratoria o entorpeciendo el paso de aire por ella. Lo más habitual es que mueva moco. La llamamos también tos húmeda o con moco. En estas toses, si se trata es para reducir la producción de moco o para ayudar a expulsarlo.
  2. Tos improductiva. Es la que sólo expulsa aíre. A ver, toda tos, hasta la más seca del mundo expulsa siempre algo de moco, gérmenes o irritantes. La solemos llamar tos seca. En estas toses, cuando tratamos, lo que buscamos es reducir la irritación que desencadena la tos y la tos en sí misma.

Muchos problemas empiezan con un tipo de tos y luego cambian al otro. Por ejemplo en la Laringitis es frecuentes que aparezca con una tos seca, y que en pocos días pase a ser una tos productiva.

Otras características de la tos:

  1. Horario:
    1. Nocturna:
      1. Laringitis: Lo típico es que empiece durante la noche. El bebé o niño se acostó bien y de repente se despierta con una tos seca característica que suele describirse como de foca. Suele tratarse con corticoides inhalados y/o orales y antitusivos.
      2. Hipertrofia de adenoides o Vegetaciones: Es una tos con moco que aparece a las pocas horas de acostarse en episodios cortos que cesan cuando el bebé o niño elimina el moco de la garganta. Cuando tienen las vegetaciones grandes pueden toser también al despertarse por la mañana o cuando se agitan durante el día. Suele tratarse con corticoides nasales o en los casos más intensos operando para reducir el tamaño de las vegetaciones.
      3. Bronquitis: Cuando un niño con bronquitis se tumba el moco se acumula en los bronquios lo que suele acabar desencadenando una tos más intensa. Es muy parecida a la de la hipertrofia de adenoides, pero mucho más insistente. El motivo es que en las vegetaciones el moco está en la garganta y es más fácil limpiarla que cuando está en los bronquios. Suele tratarse con corticoides y broncodilatadores inhalados.
    2. Diurna:
      1. Tos irritativa: Es también llamada tos nerviosa. Su origen puede ser una alergia o una infección leve que produce una irritación de la mucosa de la garganta o la tráquea. El problema es que una vez que aparece esa irritación la propia tos puede perpetuarla. En muchos casos un simple catarro puede producir esta irritación. El niño nota el picor de garganta y tose para intentar eliminar aquello que le irrita. Pero esa tos puede también irritar la mucosa dando lugar a un círculo vicioso: Cuanto más tose, más pica, más tose…. De forma que puede mantenerse la tos incluso semanas después de que la causa desaparezca. Suelen tratarse con antihistamínicos y antitusivos.
    3. Tos alérgica. Podría considerarse un tipo concreto de tos irritativa y a veces puede llegar a generar bronquitis. Lo que las diferencia de las toses causadas por infección es que las alergias son más intensas cuando se exponen al alergeno. La más frecuente es la tos por alergia a pólenes. En esta es típico que aparezca por la mañana si salimos a la calle temprano, mejore a lo largo de las horas de más calor si no hay viento y empeore mucho en la tarde-noche cuando las temperaturas empiezan a bajar. Este horario corresponde al de concentraciones mayores de polen en el aire. En otras alergias como las causadas por ácaros o epitelios animales es típico que aparezcan tras exponerse a ellos. Suelen tratarse según su intensidad con antihistamínicos, corticoides…

Si quieres más información sobre cualquier cuadro concreto puedes hallarla aquí:

Catarro en niños y bebés.

Vegetaciones en niños y bebés.

Bronquitis en niños y bebés.

Laringitis en niños y bebés.

 

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¿Por qué las Alergias Alimentarias son cada vez más frecuentes?

Por qué las Alergias Alimentarias son cada vez más FrecuentesLas Alergias Alimentarias son cada vez más frecuentes en los niños. ¿Por qué?

Durante años como pediatra recomendé cosas que ahora contradigo. Voy a explicar en este artículo cuáles son esas diferencias y los motivos que me llevan a defender lo contrario de lo que hace pocos años defendía.

Empezaré aclarando algo: Este artículo no es una crítica a mis compañeros Pediatras. Es una autocrítica. Tal vez alguno se sienta identificado y, espero que no, atacado. Estoy abierto a seguir aprendiendo reconociendo mis errores y desde ese punto de vista, bienvenido sea el debate.

El Evidente aumento de las Alergias Alimentarias

Desde hace un tiempo, cuando llega el momento de explicar la introducción de la alimentación complementaria, pregunto a las familias:

«¿Tienen vuestros padres (los abuelos del bebé) alguna alergia alimentaria?»

La respuesta sistemáticamente, y también en mi caso, es que no.

Surge sin dudarlo la pregunta del millón:

«¿Por qué actualmente las alergias alimentarias son mucho más frecuentes que en la generación de nuestros padres?»

Hay muchas teorías que intentan explicar el porqué. Voy a enunciar la mía. Desde la humildad, pero también desde la convicción cada vez más clara de que «los tiros van por ahí».

¿Qué es una alergia alimentaria?

Es una respuesta inadecuada del sistema defensivo frente a un alimento. 

Un Alimento es algo que tomamos de nuestro entorno para nutrirnos.

Está claro que defendernos contra algo que necesitamos para nutrirnos es contraproducente.

¿Cómo se originan la alergia alimentarias?

Para que se produzca una alergia alimentaria hacen falta una serie de pasos:

  1. Predisposición genética: Es evidente que hay familias en las que las alergias son mucho más frecuentes que en otras. Hay factores que se heredan y hacen que en las circunstancias actuales en unos individuos aparezcan alergias con más facilidad que en otros.
  2. Factores ambientales: La contaminación ambiental está actuando sobre el sistema defensivo modificando sus respuestas. Hoy en día vemos una mayor tendencia a respuestas exageradas del sistema defensivo. La causa es que está sometido a una agresión química excesiva.
  3. Desencadenante: Para que la alergia aparezca es necesario que un sistema defensivo irritado que busca culpables de esa irritación se encuentre al alimento en el lugar y momento «inadecuados». Toda alergia aparece en algún momento concreto, un momento en el que se desencadena la «Tormenta Perfecta».

Voy a hacer un pequeño relato de una de esas «Tormentas Perfectas»:

Un bebé de una familia con tendencias atópicas prueba el huevo por primera vez.

Tener tendencias atópicas significa que el sistema defensivo es un guardia de seguridad de «gatillo fácil».

Puede que haya determinados contaminantes en su cuerpo que estén alterando a su sistema defensivo haciendo que no funcione demasiado bien. Es como un guardia de seguridad con los ojos irritados por el humo de un incendio.

Pero da la casualidad de que ese día que hemos dado el huevo, el bebé tenía una pequeña gastroenteritis viral. Estamos pasando constantemente infecciones de este tipo. Tan leves que casi no producen síntomas.

El sistema defensivo está en la zona irritada (el intestino), buscando al culpable.

Y de repente aparece por ahí un desconocido bastante llamativo: El huevo.

Nuestro guardia de seguridad, de «gatillo fácil» y con los ojos irritados por el humo, en plena búsqueda del culpable en una zona agredida: ¡Dispara!

Enhorabuena bebé: Ya eres alérgico al huevo.

¿Qué ha cambiado en sólo dos generaciones, para que las alergias alimentarias sean mucho más frecuentes en nuestros hijos que en nuestros padres?

Es evidente que tienen que ser factores ambientales.

Debemos buscar cuáles son esos factores ambientales que han cambiado de forma significativa y puedan influir en la generación de «Tormentas Perfectas».

Candidatos son todas las diferencias significativas entre la generación de nuestros padres y la de nuestros hijos:

  1. Contaminantes: Aquí podemos incluir químicos como conservantes, colorantes, disruptores hormonales, un exceso de omega 6 «malos», un exceso de azúcar en la dieta… La forma de evitar esto sería una Alimentación Ecológica, Biológica y Orgánica.
  2. Un exceso de Higiene: Una de las teorías que intenta explicar el aumento de las alergias es la Higienista. Se dice en ella que el sistema defensivo está preparado para una actividad mínima que no recibe en un ambiente actual excesivamente «esterilizado». Ante esa falta de estímulos adecuados empieza a responder a estímulos inadecuados. La forma de evitar esto sería exponer más a los niños a la Naturaleza y evitar la Esterilización. 
  3. Los Pediatras: He advertido al principio que este artículo no es una crítica a mis colegas. Sino una autocrítica. Pero si buscamos cosas que han cambiado entre la generación de nuestros padres y la de nuestros hijos, hay que ser claros. Nuestros abuelos no contaron con la asesoría de Pediatras. Nuestra generación sí masivamente. Algo podemos haber influido.

Los Pediatras y el aumento de alergias alimentarias

Aún a riesgo de ser pesado, no critico a mis colegas. Hago un ejercicio de autocrítica.

Desde que en este mundo hay pediatras a la disposición de la mayoría de las familias las alergias alimentarias han subido. 

También es justo decir que la mortalidad infantil ha bajado y a cifras impensables en otros tiempos. O sea, que malos, malísimos tampoco somos.

De hecho, sé que este grupo al que pertenezco está formado de personas que buscan el bienestar de los niños. Y debemos hacer autocrítica continua de todo lo que hacemos. Por si algo de todo ese balance positivo general es mejorable.

Creo que es el caso en el tema de las Alergias Alimentarias.

¿Qué hemos hecho los Pediatras, en dos generaciones, que haya cambiado significativamente la relación del Sistema Defensivo con los Alimentos?

Pues fundamentalmente dos cosas:

  1. Promover la higiene. Hace 65 años las condiciones de higiene dejaban mucho que desear en nuestro país. Los pediatras formamos a las familias indicando como tener una higiene mejor. El objetivo era proteger a los niños frente a las infecciones. 
  2. Retrasar la introducción de alimentos. Antes de que un pediatra dijese a las familias cómo introducir la alimentación complementaria se hacía de forma espontánea. Estabas todo el día con tu hijo y cuando mostraba interés evidente por probar un alimento, simplemente se lo dabas. Como especialidad nueva la Pediatría actuó en ese «desorden» intentando ver cuál sería el mejor orden de introducción. De partió de dos premisas:
    1. Establecer un orden que facilite la detección de alergia e intolerancias.
    2. Empezar con lo más fácil de digerir y retrasar para más tarde los alimentos que son más difíciles de digerir o que generan alergia con más frecuencia.

Cuando en la actualidad reximiendo alternativas al planteamiento que me enseñaron según estas premisas, vuelven a darme los mismos argumentos que ya conozco.

No he olvidado esos argumentos y no es que no los sepa. He recomendado lo que me enseñaron durante 18 años. 18 años en los que he defendido esos argumentos que lo justifican. 18 años en los que lamento haber aconsejado a los padres algo, que actualmente creo un error.

Si en la actualidad he cambiado mis recomendaciones es porque he entendido lo suguiente:

¿Cómo puede la suma de ambos factores favorecer la aparición de alergias alimentarias?

Desarrollo Inmunitario en los primeros meses de vida

Cuando un bebé nace, tiene las defensas que su madre le ha pasado a través de la placenta. Es lo que llamamos inmunización pasiva.

Esas defensas se mantendrán en la sangre del bebé durante los primeros meses de vida.

Son la causa de que durante los primeros meses de vida los bebés no suelan sufrir infecciones. O eso parece. En realidad sí que están expuestos a ellas. Pero con ayuda de los anticuerpos maternos bloquean un gran número de ellas sin manifestar síntomas. Pero desarrollando una respuesta que elimina la infección y genera anticuerpos propios para identificar a la infección la próxima vez que venga.

Un exceso de higiene en esta primera fase es perjudicial. Con ella lo que estamos haciendo es desaprovechar una fase en la que el bebé tiene ayuda para defenderse.

Si metiésemos a los bebés en una urna de cristal que evitase el contacto con gérmenes hasta los 6 meses estaríamos haciéndole una faena. Porque cuando los anticuerpos maternos vayan desapareciendo a partir de esa edad será el bebé el que tendrá que defenderse sólo.

Si en los primeros meses, en los que cuenta con ayuda, contacta con un número de gérmenes lo más amplio posible, serán menos las infecciones que le quedarán por pasar cuando por fin tenga que enfrentarse sólo a ellas.

Sin hacer esto ya en torno a los 9-12 meses va aumentando la frecuencia de infecciones. Pero con la obsesión actual por la asepsia y la higiene a ultranza estamos haciendo que el número de infecciones que va a pasar tras quedarse sin anticuaerpos de su madre aumente.

Es algo muy llamativo, un bebé que apenas pasaba infecciones en los primeros meses de vida, de repente, parece que no tiene tregua entre una y otra.

Esto aún sin ir a guardería. Si además pasa de esa burbuja aséptica en que han convertido la casa del recién nacido, a la jungla de la guardería…

Retraso de la introducción de alimentos

Por el otro lado está la alimentación.

Los niños que toman pecho están recibiendo pequeñas porciones de los alimentos que toma la madre a través de su pecho. Eso hace que para ellos cuando aparece el alimento en sí en el intestino no sea algo nuevo del todo. Es uno de los factores por los que la lactancia materna actúa como protectora frente a la aparición de Alergias Alimentarias.

En aquellos niños que toman lactancia artificial, no tendrán contacto con ninguno de esos alimentos en su intestino hasta que inicien la Alimentación Complementaria.

Los Pediatras retrasamos la introducción de alimentación complementaria en comparación con lo que se hace si no intervenimos. No sólo en el momento de empezarla, también en el ritmo al que se hace.

Antes de que nadie explicase a los padres la «forma correcta» de introducir los alimentos, ¿cómo se hacía? ¿Y cómo se hace ahora?

El niño estaba con el resto de la familia en cada comida. Y un día de repente mostraba interés por la comida. Ante eso, como no había nadie que les dijese que hacerlo podía perjudicar a su hijo, le dejaban probar.

En torno a los 2 meses la mayoría de los bebés se mete la mano en la boca. Eso que muchos interpretan como un signo de salida de los dientes (cosa que raramente es), no es sino una búsqueda de estímulos.

Desde aquí subo el tono sarcástico. Disculpadme por ello, pero no puedo evitarlo.

Entre los 4 y los 6 meses habitualmente la mayoría de los bebés ya manipulan y se llevan a la boca todo lo que queda a su alcance. Bueno, ya todo no. Pueden llevarse lo que esté «esterilizado» y que No sea comestible…. Porque hemos convencido a los padres de que deben evitar que prueben la comida, o corren el riesgo de producir una alergia a su bebé.

Ahí vemos a los niños de 4-5-6 meses chupándose un zapato pero sin poder probar la comida. Eso sí, el zapato es limpiado con toallitas de forma compulsiva cada 5 minutos. Dan igual los productos químicos usados para curtir la piel de vaca con la que está hecho el zapato, pero no se te ocurra dejarle probar la carne de la ternera con cuya piel está hecho, porque «su intestino no está preparado para digerir algo así»….

Entonces decidimos que el bebé puede tomar alimentos porque ha cumplido los 6 meses. «Es una suerte que alguien lleve la cuenta». Porque si lo hacemos 3 días antes o 3 días después «sería el acabose».

Y empezamos a hacerlo muy, muy, muy despacito. Y siguiendo una pauta «instaurada por alguna divinidad de la Pediatría» día arriba, día abajo de los Diez Mandamientos.

El pescado a los 9 meses, el huevo a los 11, las cocochas de bacalao no recuerdo en que fecha eran…

Y despacito, muy despacito… Esta semana la patata, la semana que viene la zanahoria….

Y todo triturado, que se puede ahogar…. Me pregunto cómo sobrevivió la especie humana antes de las batidoras….

Por supuesto los alimentos que con más frecuencia generan alergia los dejamos para más adelante, para cuando el sistema digestivo del bebé sea más maduro y pueda digerirlos mejor….

Así, regañando al abuelo para que no le dé al nieto ni un trocito de nada que no diga la «Lista Sagrada», van pasando los meses.

Y aquí se acaba el tono sarcástico para volver a hablar totalmente en serio.

Hemos dejado pasar un tiempo precioso. Un tiempo en el que nuestro bebé contaba con los anticuerpos maternos y en muchos casos con lactancia materna. Un tiempo en el que durante toda la evolución de la especie humana se introdujo la alimentación a los niños sin norma alguna, porque no había pediatras que las dictaran.

Cuando los anticuerpos de la madre ya están dejando al niño desprotegido contra todas las infecciones del entorno y cuando muchos bebés ya no toman lactancia materna, llegamos al momento que la «Lista» indica para introducir los alimentos que con más frecuencia producen alergia.

Hemos creado la auténtica «Tormenta Perfecta». 

En los niños que no han seguido el «orden establecido» esos alimentos llevan presentes en el intestino del bebé desde hace meses. Cuando una infección irrita la pared del intestino despertando la respuesta del sistema defensivo, busca al culpable y ve a los alimentos como el huevo, el gluten, la fresa, la leche y pasa de ellos. Los identifica como algo que lleva meses ahí sin generar problemas.

Pero si nuestro bebé toma por primera vez uno de esos alimentos llamativos cuando tiene una irritación intestinal, las posibilidades de que el sistema defensivo lo identifique como el causante suben claramente.

Las posibilidades de que se junten infección y primer contacto con alimento potencialmente alergénico se multiplican.

Ya hace años se demostró que la introducción tardía del gluten favorecía la aparición de celiaquía. Y a estos estudios se están añadiendo otros de forma constante que demuestran que la introducción precoz de alimentos alergénicos reduce claramente la aparición de alergias a esos alimentos. Los hay sobre leche, huevo, cacahuete….

En Canadá ya hay campañas de organismos públicos con el lema «Don´t Delay, Feed Today» que recomiendan la introducción precoz de alimentos alergénicos para evitar la sensibilización.

Os añado el enlace del vídeo de esta campaña. Está en Inglés.

Pero creo que puede seros de gran utilidad.

Otros factores que han contribuido a aumentar la frecuencia de alergias en los niños

Como en casi todo, cuando algo llamativo ocurre no suele haber una sola causa.

Hay muchos indicios de que otros factores pueden haber participado en el aumento de las alergias de los niños. Los más destacados son:

  • Dieta pro-inflamatoria. Aquí destaca el desequilibrio de omegas.
  • Exposición tardía a gérmenes y flora intestinal pobre.

Autocrítica

De nuevo aclaro que todo este artículo, perdonad por lo largo que es, es un ejercicio de autocrítica. No es mi intención atacar a mis compañeros. Yo hasta hace pocos años aconsejaba seguir «La Lista». Cada día en mi consulta veo niños en los que tengo que disculparme a los padres porque en su hijo lo hice y ahora les recomiendo que con un hermano menor hagan lo contrario.

Me veo como un detective buscando al culpable de un crimen, que tras evaluar todas las pistas, llega a la conclusión de que el asesino desconocido al que buscaba, soy yo mismo.

En la actualidad la hoja de recomendaciones de introducción de la Alimentación Complementaria que doy a los padres es ÉSTA.

 

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¿Puede el Sacaleches o Extractor generar problemas?

Problemas por un uso incorrecto del Sacaleches o Extractor de Leche Materna.

El Extractor de Leche Materna o Sacaleches puede ser una herramienta muy útil, pero también puede generar problemas si no entendemos algunos matices.

Con el resurgir de la lactancia materna, cada vez se usan más instrumentos asociados con ella. Si por algo se caracteriza la lactancia materna es por necesitar poco más que a la madre y su hijo para funcionar.

Pero hay situaciones y dificultades en las que pueden ser útiles ciertos elementos.

Uno de ellos es el Extractor de leche materna o Sacaleches.

¿Qué es un Sacaleches o Extractor de Leche Materna?

En algunas ocasiones el bebé no puede vaciar el pecho adecuadamente.

Hay muchas circunstancias que pueden llevar a esto:

  • Separación del niño y la madre por patologías del niño que le impiden alimentarse directamente del pecho por un tiempo. Usamos el sacaleches en estas situaciones para mantener la lactancia materna. Ya que si, hasta que el bebé se recupere, dejamos el pecho sin vaciar se retirará la leche.
  • Separación del niño y la madre por actividades que la madre tenga que hacer separada del bebé. Muchos trabajos, viajes, algunas patologías de la madre.
  • Aliviar la presión por una producción de leche que supera momentáneamente lo que el bebé necesita.
  • Estimular la producción de leche cuando el bebé está débil y no es capaz de hacerlo él sólo.

Hay algo que creo necesario dejar claro aquí:

  • No hay mejor sacaleches que tu bebé. Todos los sacaleches son imitaciones imperfectas. Ningún sacaleches vacía el pecho tan bien como un bebé que no tenga problemas para hacerlo.
  • Usar sistemáticamente el sacaleches en lugar de poner al bebé al pecho es un error. Me refiero a una situación que veo con cierta frecuencia. A algunas madres les agobia pensar que el bebé no come suficiente con el pecho. En ocasiones deciden sacar la leche con el sacaleches para poder medirla y se la dan con biberón. Lo hacen para saber cuánto está tomando el bebé con exactitud. Error importante. Porque saber eso sólo genera nuevas preocupaciones innecesarias. Ya que no existe una cifra correcta de leche que debe tomar.

Retenciones de leche por el uso del sacaleches

Aquí quiero comentar un detalle en el que no suele pensarse y que veo con frecuencia en las mujeres que usan el sacaleches son asiduidad.

Básicamente un sacaleches es una bomba de presión negativa que succiona la leche del pecho.

El problema es cuando lo usamos sin tener claro para qué.

Porque según nuestro objetivo debe utilizarse de una forma diferente:

  1. Puede usarse en momentos de separación de madre y bebé para vaciar la leche que si no es extraída se acumularía haciendo que el pecho reduzca su producción. En estos casos interesa hacer un vaciado completo, como lo haría el bebé, para mantener la misma producción de leche.
  2. También puede usarse para aliviar la presión excesiva cuando hay más cantidad de leche de la que el bebé necesita en ese momento. Cuando esto ocurre debemos vaciar sólo hasta que se alivie la presión. Ya que si persistimos hasta vaciarlo del todo lo que hacemos es aumentar la producción de leche aún más.
  3. Y puede utilizarse para estimular al pecho a producir más leche si es nuestro objetivo. Para aumentar la producción lo que haremos es dejar al bebé que tome cuanto quiera directamente y una vez que no quiere más, vaciar algo más el pecho de forma que aumentamos progresivamente la producción.

Usar el sacaleches más de lo necesario puede dar lugar a un aumento de la producción de leche que además no afecta por igual a todo el pecho. Sino que se concentra en unas zonas concretas.

Os pongo un ejemplo. Este tema lo he tratado varias veces en la consulta, pero hoy me pongo a escribir el artículo por un caso concreto que he atendido en la consulta:

«Una madre con un bebé de 5 meses y medio se ha incorporado al trabajo. El bebé toma sólo lactancia materna. Así que la madre ha decidido seguir dándole el pecho a demanda cuando está con él y en el trabajo se extrae la leche del pecho cuando lo nota lleno. Esa leche la guarda para que el bebé la tome al día siguiente cuando ella está separada de él.

La madre ha notado que los fines de semana tiene una retención en ambos pechos en la zona externa que le resulta muy molesta.

La primera semana pensó que era casualidad, pero tras varias semanas ve que el patrón se repite, y que sábado y especialmente domingo la retención vuelve. Y de forma extraña el lunes se resuelve.»

A ver si alguien supone el motivo….

 

La respuesta

El sacaleches tiene una campana que de adapta al pezón. Esta campana es redonda. Cuando usamos el sacaleches la presión negativa succiona leche por igual de todo el pecho.

Pero un bebé no lo hace así. De hecho dependiendo de la postura en la que ponemos al bebé podemos vaciar mejor una zona concreta del pecho.

Si separamos el pecho en cuñas, el bebé vacía mejor siempre la cuña que va desde el pezón hacia la barbilla del bebé.

Lo habitual es que pongamos al bebé en brazos cruzado sobre nuestro cuerpo de forma que su barbilla suele apuntar hacia la parte inferior interna de cada pecho. Es la zona que vacía más.

Mientras el sacaleches tiende a vaciar todo el pecho con la misma intensidad.

Cuando esta madre se saca la leche en el trabajo está estimulando la producción de leche en zonas que el bebé no suele vaciar tanto. La cara externa del pecho y especialmente la superior externa.

Como el fin de semana está con el bebé todo el día no necesita el sacaleches.

El resultado es que tras estimular 5 días la producción de leche de la zona externa del pecho, pasa dos días en los que casi no la vacía. Es la retención que nota. 

Solución en este caso: Seguir igual, pero en los momentos del fin de semana en que nota retención en la cara externa del pecho, puede usar el sacaleches tras darle la toma al bebé hasta aliviar la presión.

Y es que lo que parece simple, tiene muchos matices….

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Qué hacer si mi bebé vomita el medicamento

Qué hacer si mi bebé vomita al tomar un medicamento

Cuando un bebé vomita el medicamento hay varias opciones. ¿Repetir la toma? ¿Saltársela? ¿Cómo lograr que se tome el medicamento sin echarlo?

El bebé está malito. Vas al pediatra, lo explora, descubre lo que le pasa, te manda un medicamento y tras tomarlo mejora. ¡Qué bien el plan! Ahora llegas a casa, intentas darle el medicamento y el bebé:

  • No quiere tomarlo y lo escupe.
  • O tras tomarlo echa una bocanada y lo expulsa.
  • O entre los síntomas que tiene uno son los vómitos y da la casualidad de que vomita tras tomarlo.

Entonces surgen las dudas:

  • ¿Le ha dado tiempo a absorberlo?
  • ¿Habrá que repetir la toma?
  • ¿Y si se lo doy y es una dosis excesiva?

Repetir la toma o no cuando un bebé vomita el medicamento

Lo primero que tenemos que plantearnos ante esta situación es si un medicamento es para curar o para aliviar.

Medicamentos que alivian

Tal vez no lo tengas claro, pero hay medicamentos que curan y otros que simplemente alivian.

A veces, ante un problema, recomendamos usar medicamentos simplemente para aliviar los síntomas y hacer más llevadera la enfermedad hasta que se cura. Porque en muchos casos no hay nada que cure. Es lo que ocurre por ejemplo en las infecciones causadas por virus. Que son la mayoría.

Una infección viral se cura sola. No hay tratamiento para eliminarla en la mayoría. Cuando en un catarro recomendamos tomar algo para la fiebre o los mocos no se hace con intención de que se cure. Sino para hacer más llevadero el catarro hasta que el sistema defensivo del bebé lo elimina.

Esto quiere decir que esos medicamentos son prescindibles. Si el bebé lo pasa peor para que se tome el medicamento que las molestias que sufre si no se lo toma, está claro: Prescindimos de él. En el caso de la fiebre podemos recurrir a medios físicos para aliviarla (como quitarle ropa, paños húmedos o bañarlo) y  no intentar darle más el medicamento.

Medicamentos que curan

En otras ocasiones sí que son necesarios para curar. Es el caso de Antibióticos, Corticoides, Broncodilatadores, Tratamientos para los vómitos, sueros de rehidratación…

Cuando no tomarse el medicamento puede suponer un riesgo importante para la salud del bebé debemos garantizar que lo tome. Si es imposible deberemos administrarlo por otro camino diferente a la boca. Muchos de estos medicamentos se pueden administrar por una vía intravenosa. Cuando es imposible que los tome de otra forma y son realmente necesarios para curar al bebé esto implica ingresarle en un hospital.

Pero ¿Lo habrá absorbido o lo habrá echado?

Cuando un bebé vomita el medicamento nada más tomarlo o en menos de 5 minutos es difícil que haya podido absorber nada. Podemos intentar de nuevo que lo tome.

Pero cuando pasa más de media hora desde que lo tomó asumimos que esa toma se ha absorbido y no la repetimos.

Esto es una orientación aproximada. Pero puedes tomarla como regla mientras no te indiquen lo contrario en un medicamento concreto.

Trucos para lograr que tome el medicamento sin vomitarlo

Hay muchas trucos para que un bebé pueda tomarse un medicamento que necesita.

Porque cuando sólo alivia, puede que lo más razonable sea simplemente prescindir de él.

Centrarse en los medicamentos importantes y prescindir de los secundarios

Si han mandado varios medicamentos al bebé viene bien saber cuál o cuáles de ellos son los más importantes. A veces resulta difícil que los tome porque son demasiados. Tal vez consigas que tome uno sólo o dos. Pero no más. Si te han dicho cuáles son los esenciales céntrate en ellos.

Mezclar los medicamentos en la comida

Hay medicamentos que recomiendan no mezclar porque son más efectivos tomados en ayunas. No porque mezclados sean malos, sino porque pierden efectividad. Pero es más efectivo tomarlos mezclados que no tomarlos. Y en los bebés las tomas son tan frecuentes, que realmente vacío no tienen el estómago casi nunca.

Por lo tanto si resulta casi imposible que tome directamente el medicamento y consigues que lo haga mezclado con alimentos, pues se mezcla.

Intenta para lograrlo que sean alimentos que camuflen el sabor del medicamento:

  • Uno amargo (que es el sabor más rechazado) puede mezclarse con cosas dulces para que lo amortigüe.
  • Un medicamento ácido puede mezclarse con leche y hará la acidez menos evidente.

Darlo con el chupe

Si un bebé tiene chupe podemos darle el medicamento con una jeringuilla introducida en la comisura de la boca mientras tiene el chupe. Si vamos introduciendo cantidades pequeñas por el lateral el bebé lo va tragando mientras chupetea.

Cambiar la vía de administración

No son muchos los medicamentos disponibles en supositorio. No hay por ejemplo antibióticos ni corticoides en supositorio. Pero sí que hay para la fiebre o los vómitos por ejemplo. Son una alternativa útil en los niños a los que es difícil dar jarabes sin que los echen.

Otra opción son los aerosoles o nebulizaciones.

Por tanto, si un niño tiende a echar las medicinas cuando se las damos por boca:

– Establezcamos prioridades, eliminando los que no sean imprescindibles para curar.

– Probemos a darlos mezclados en la comida, con el chupe, por otra vía (supositorio o nebulización si es posible).

– Si es imposible y son necesarios de verdad, valoraremos ingresarlo para tratarlo por vía intravenosa.