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Qué hacer si mi bebé tiene fiebre y escalofríos

Qué hacer si mi bebé tiene fiebre y escalofríosEl Pediatra Jesús Garrido te explica de forma clara cómo actuar cuando tu bebé tiene fiebre y escalofríos. La respuesta sin rodeos que necesitas.

Qué hacer si mi bebé tiene fiebre y escalofríos:

  1. No te preocupes. Es algo normal en los niños que tengan escalofríos al subir la fiebre. Algunos padres se agobian porque creen que es una convulsión. En la convulsión hay sacudidas con pérdida de conciencia. En los escalofríos el bebé no pierde el conocimiento y son temblores, como cuando tenemos frío.
  2. Toma la temperatura. Lo normal es que en un rato haya subido. Ya que los escalofríos son la forma de aumentar la temperatura quemando energía en los músculos.
  3. No abrigues al bebé. Si abrigas al bebé la fiebre subirá con más fuerza. Tampoco te recomiendo que le quites ropa aún. Porque si lo hacemos el cuerpo necesitará quemar más energía para aumentar la temperatura.
  4. Si la temperatura ya está subiendo dale un antitérmico ya. Los escalofríos aparecen para subir la temperatura. Si los escalofríos son intensos la fiebre va a subir con fuerza. Y los antitérmico tardan en hacer efecto. Adelántate. Si tiene menos de 6 meses te recomiendo el paracetamol. En mayores de 6 meses otra opción es el ibuprofeno.
  5. Calcula la dosis de Paracetamol o Ibuprofeno.
  6. Cuando cedan los escalofríos y la piel empiece a ponerse enrojecida quítale ropa. Cuando la fiebre ha terminado de subir, el cuerpo intenta bajar la temperatura llevando más sangre a la piel para eliminar calor. Es el momento de ayudarle a bajar descubriendo la mayor superficie de piel posible.

¿Voy a urgencias o puede esperar?

Si al bajar la fiebre el bebé sigue teniendo mal estado general conviene que vayas a urgencias. La orientación más fiel de lo grave que es una infección es el estado general. Más importante que lo alta que sea la fiebre. En los bebés conviene que el bebé sea explorado por el pediatra para averiguar la causa y tratarla. Es más urgente que le vean cuanto menor sea su edad y peor sea el estado general tras bajar la fiebre. 

Si quieres más información sobre la fiebre en bebés puedes acceder al artículo «Fiebre en Niños y Bebés«

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El recorrido del agua en el cuerpo de un niño o bebé

El agua es el principal componente del cuerpo del bebé. Es importante mantenerlo hidratado y hacerlo con agua de buena calidad.

El agua es el principal nutriente del organismo. Este vídeo explica fácilmente el camino que sigue en el organismo de un niño o bebé.

El agua es el nutriente más importante de los seres vivos. Para los seres humanos no es una excepción.

Y los niños tienen una mayor proporción de su cuerpo en forma de agua.

El vídeo nos muestra de forma esquemática algunos detalles importantes:

  • El agua entra en forma de líquido o con los alimentos.
  • En el intestino la absorbemos y pasa a la sangre.
  • La circulación la lleva a todos los puntos del organismo. Sirve de base de transporte, pasa a los tejidos ocupando espacio entre las células y en su interior.
  • Arrastra además los desechos del organismo que son purificados en el riñón y expulsados en la orina.
  • Pero no todo el agua que ingerimos es absorbida. Una parte debe quedar en las heces. Cuando esa cantidad es muy baja nos estreñimos. Cuando es demasiada aparece la diarrea.
  • La perdemos además a través de la respiración, en la mucosidad y con el sudor…

El cuerpo debe mantener una cantidad casi constante de este elemento. Y está muy bien preparado para hacerlo. Pero cuando hay pérdidas extraordinarias puede necesitar un aporte de agua por encima de lo normal.

Las situaciones que pueden hacer perder agua con más facilidad a un bebé o un niño son:

  • Diarrea. Cuando hay una irritación en el intestino que impide que absorba el agua que el cuerpo necesita. Aunque estemos tomándola en cantidad adecuada, se pierde.
  • Vómitos. Una irritación del estómago hace que lo que entra en él no pase hacia el intestino, sino que se retenga y sea expulsado por arriba. Suele ocurrir cuando el estómago detecta algo que le daña y se activan mecanismos para expulsarlo en lugar de permitir que pase hacia el intestino y lo dañe.
  • Fiebre. Cuando el cuerpo sube su temperatura puede perder agua por dos vías: Sudando y con la respiración, ya que cuanto más sube la fiebre más se acelera la respiración y más agua sale en ella.
  • Exceso de calor en el ambiente. Por ejemplo si dejamos a un bebé en la playa en las horas centrales del día. Aunque esté bajo una sombrilla puede estar a temperaturas muy superiores a 40º C. Y en esas condiciones la única vía para mantener la temperatura del cuerpo es sudar.

Aporte adecuado de agua

En todas estas situaciones es especialmente importante aportar cantidad suficiente a niños y bebés para evitar la deshidratación. Y será mucho más acuciante cuanto menor sea la edad del bebé. Ya que en los más pequeños la capacidad de adaptación es menor.

Cuando falta en el organismo hablamos de deshidratación. En un bebé suele notarse porque la boca está seca, la piel pálida y las ojeras marcadas.

Lo ideal para evitarlo es aportar cantidades pequeñas pero frecuentemente. Así suele ser mejor tolerada que si damos mucha cantidad de golpe. Especialmente será recomendable fraccionar las tomas cuando el bebé presente vómitos o diarrea. Porque cuando toma cantidades más pequeñas es más fácil que se retenga y asimile. Cuando toma cantidades mayores es más probable que se desencadene el vómito o el retortijón que acabe en diarrea.

En el cuerpo hay un equilibrio importante entre minerales y agua. Cuando aportamos un exceso de minerales deben ser eliminados por el riñón. Es parte de su trabajo. Entre las cualidades a destacar de un agua buena para niños y bebés está el hecho de que tenga una mineralización baja. Ya que si no es así, para el riñón supone una sobrecarga tener que eliminar constantemente una cantidad mayor de minerales que el cuerpo no necesita.

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La importancia de una correcta hidratación en los niños

Hidratación en Bebés y Niños.

Hidratación adecuada en niños. Calidad del agua. Una de las bases de una dieta sana, porque el agua es en porcentaje nuestro nutriente más abundante.

El agua es el componente más abundante del ser humano. Supone una parte importante de nuestro peso.

En los niños más que en los adultos. Conforme crecemos y envejecemos aumenta poco a poco la proporción de grasas y calcio, por ejemplo, reduciéndose la de agua.

Mantenerse bien hidratado es fundamental en todas las etapas de la vida, y se habla mucho de los beneficios que un consumo suficiente de agua aporta para la salud y las funciones vitales del organismo.

Aparte de ser una parte fundamental de nuestro cuerpo, gastamos agua con la respiración, con el sudor y debemos eliminar agua en las heces y en la orina. Por lo tanto hay una parte importante de agua que sale cada día de nuestro cuerpo y debemos reponer.

Lo que entra en el cuerpo con el agua

Disponer de un agua de calidad es importante. Es una de las partes esenciales de una dieta sana.

Un agua contaminada puede contener cantidades importantes de sustancias tóxicas para el organismo.

Por ejemplo en las Islas Canarias hay una alta concentración de metales pesados que hace desaconsejado el uso del agua del grifo para consumo humano.

Y muchas zonas del mundo no reúnen las condiciones mínimas de salubridad para evitar que el agua corriente sea una vía de contagio de infecciones.

¿Cuánta agua debe beber un bebé para mantener su correcta hidratación?

Sabéis que yo soy de pocas cifras exactas. Establecer una cantidad concreta de agua a beber es irreal. Ya que cada día es diferente y cada niño también:

  • Un día de calor, sudando puede necesitarse más agua. Un día de frío puede necesitarse menos.
  • Una diarrea, vómitos o fiebre pueden aumentar la pérdida de agua necesitando aumentar su aporte.

En este sentido, las recomendaciones generales en adultos aconsejan un consumo mínimo de 2 litros de líquidos diarios (unos 8-10 vasos), de los cuales, un 80 % deben ser de agua y el 20 % restante se puede completar con alimentos u otras bebidas como infusiones, frutas, caldos, verduras, etc.

Además, se debe prestar especial atención a aquellos colectivos en los que el riesgo de deshidratación es mayor. Entre ellos, se encuentran los lactantes, los bebés y los niños por el contenido en agua en relación a su peso.

Debemos tener en cuenta que los bebés menores de 6 meses toman sólo líquido (leche). Y que esta leche aporta una cantidad de líquido suficiente. Un bebé bien alimentado con leche a demanda no se deshidrata.

Aunque en esta edad tampoco podamos decir que darles agua sea perjudicial, es innecesario.

Es a partir de la introducción de la alimentación complementarias cuando debemos plantearnos qué va a beber nuestro hijo.

Y en esto soy muy claro: Bebida sana para quitar la sed, sólo una, el agua.

Calidad del agua que toma tu hijo

Por otro lado, no sólo hay que tener en cuenta la cantidad sino también la calidad del agua de bebida. Aguas aptas para el consumo humano hay muchas, desde la del grifo, según localización, tal y como explico más detalladamente en este artículo: http://www.mipediatraonline.com/agua-de-grifo-embotellada/, hasta infinidad de aguas minerales embotelladas.

La diferencia entre la gran oferta de estas últimas depende, principalmente, de su contenido en minerales. La mayor o menor concentración de estos en el agua embotellada varía en función del origen, y queda reflejado en el etiquetado de las botellas bajo el nombre de residuo seco.

En este sentido, las aguas de mineralización muy débil son las que menor contenido en minerales tienen ya que su residuo seco es menor de 50 mg/l. Un exceso de sales en el agua puede causar una sobrecarga de los riñones. Por lo que es recomendable especialmente en niño dar aguas con una mineralización débil o muy débil.

Además, son una buena opción para preparar biberones y alimentos infantiles ya que su baja mineralización ayuda a preservar el sabor original de los alimentos.

Por todo esto, elegir un agua que se adapte a las necesidades y permita facilitar el alcance de las cantidades recomendadas para cada etapa es de vital importancia en la edad infantil.

Crear unos buenos hábitos de hidratación, junto a una dieta variada y equilibrada, un buen descanso, bienestar emocional y la práctica de ejercicio físico regular son los pilares que marcarán una vida saludable en un futuro.

Pistas que pueden hacerte pensar que tu hijo necesita tomar más agua por falta de hidratación

Más que contar la cantidad de agua que un niño toma para intentar que se ajuste a una cifra, lo que os recomiendo es que estéis atentos a algunos signos de falta de agua:

  • Boca seca.
  • Orina oscura.
  • Heces duras.
  • Facilidad para que le suba la fiebre, o dificultad para que baje.
  • Pérdidas extraordinarias como sudor abundante, vómitos o diarrea.

En todos estos casos ofrece agua a tu hijo con más frecuencia de lo habitual.

No puedes pelear con él para que la tome. Pero ofrécela con frecuencia.

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Origen del Cáncer Infantil

Cáncer Infantil, Por qué aparece, cómo prevenirlo y diagnosticarlo

¿Cómo es posible que un niño tenga cáncer? ¿Cuál es el origen del Cáncer Infantil? ¿Podemos hacer algo para evitarlo o diagnosticarlo a tiempo?

Escribo este Peketema en respuesta a la petición de Luisana desde Panamá: «Por qué se origina el cáncer infantil. Que se puede hacer para evitarlo. Gracias y por favor esto es importante», en nuestra Comunidad de Facebook.

Sin duda este es uno de los mayores miedos en salud. Cualquier familia teme un diagnóstico así en su hijo. El Cáncer es una de las enfermedades graves más comunes hoy en día.

Se suele asociar a la edad. Nos parece casi normal que antes o después, viviendo en un mundo con el nivel de contaminación actual el cáncer acabe apareciendo en un porcentaje amplio de la población en la vejez. Pero ¿en niños? Nos resulta difícil de entender.

¿Cómo es posible que un niño desarrolle Cáncer?

Esto es igual que preguntar cuáles son las causas del cáncer y qué es el cáncer en sí mismo.

Nuestro cuerpo está formado por millones de células. Cada una de ellas está especializada para hacer una función concreta. Y en nuestro cuerpo esa función va asociada a un plan vital concreto. Hay células que están preparadas para vivir unos meses, como las de la piel. Otras que pueden vivir semanas como las de la pared del intestino, y otras como las neuronas que pueden vivir toda la vida del ser humano.

Algunas tienen capacidad de seguir multiplicándose durante toda nuestra vida, para regenerar tejidos que tienen esa función. Son algunas células de los huesos, los vasos sanguíneos, la piel, las mucosas… Pero incluso esas lo hacen siguiendo una plan predefinido que bloquea su crecimiento más allá de ciertos límites.

El Cáncer aparece cuando una célula empieza a multiplicarse sin control. Creciendo más allá del límite asignado a su estirpe. Es como si en una comunidad en la que todos actúan para mejorar la convivencia apareciese una célula egoísta cuyo único fin fuese la supervivencia y el crecimiento de su propia estirpe. Aunque eso suponga la muerte de la comunidad. Aunque suponga al final su propia extinción.

Debemos entender que esta capacidad está en realidad en nuestro origen. Todos los seres evolucionados aparecimos como asociación de distintos tipos de células que se agruparon para vivir mejor. Pero al principio los seres pluricelulares no eran más que un grupo de células similares que vivían y crecían juntas. El Cáncer es como si una de las estirpes olvidase cómo convivir con las demás.

Lo que hizo posible que distintas estirpes conviviesen fue la presencia de genes que evitaban que unas agrediesen a las otras. El cáncer se origina cuando esos genes se averían y no son reparados adecuadamente.

Estamos expuestos a agresiones constantes del exterior que alteran nuestros genes y son el origen del Cáncer:

  • Radiaciones naturales como el Sol.
  • Radiaciones artificiales como las radiografías o la contaminación radioactiva (Chernobyl, Fukishima, Hiroshima, Nagasaki…)
  • Contaminación ambiental, por la polución del consumo de hidrocarburos, por el tabaco, por otros productos químicos…
  • Infecciones producidas por virus, como el del papiloma, el vírus de Epstein-Barr, el de la hepatitis….
  • Una Alimentación Inapropiada: Exceso de azúcar, grasas saturadas, conservantes y colorantes, edulcorantes…

Todas estas causas y algunas más pueden dañar nuestros genes. Pero tenemos capacidad de repararlos y cuando esto no es posible nuestro sistema defensivo puede eliminar células cancerosas. Es algo que ocurre cada día en nuestro cuerpo. De los millones de células que forman nuestro cuerpo, todos los días alguna se «desmadra». Y todos los días nuestro sistema defensivo elimina células así.

Pero a veces nuestro sistema defensivo no es capaz porque tampoco él funciona adecuadamente. Para que lo haga necesita:

  • Recursos suficientes. Una nutrición adecuada. Una nutrición rica en sustancias agresivas puede generar cáncer. Las llamamos sustancias cancerígenas. Ciertos nutrientes son esenciales para la regeneración de los genes dañados y para que el sistema defensivo funcione.
  • Descanso. Para regenerarse a sí mismo. Una falta de descanso sistemática aumenta el riesgo de desarrollar cáncer.
  • No estar sometido a un estrés excesivo. Porque cuando lo hace su capacidad de acción se resiente. El estrés emocional puede favorecer la aparición y el desarrollo de Cáncer.

¿Cuál es el origen del Cáncer Infantil?

Como en cualquier otro cáncer es una combinación de factores:

  • Predisposición genética. Algunas personas tenemos genes que con más facilidad pueden alterarse y originar cáncer de un tipo concreto. Hay familias con más tendencia al cáncer de Colon, Mama….
  • Exposición a factores ambientales. El cáncer es más frecuente en las zonas donde el agua está más contaminada, con más polución, en familias donde se fuma o se tiene una dieta rica en azúcar, grasa saturada o alimentos quemados (carne a la brasa y similares)….
  • Algunas infecciones virales. Que en la infancia son mucho más frecuentes que en adultos.

¿Podemos hacer algo para evitar el Cáncer Infantil?

Pues sí. Yo suelo decir a los padres que cuando tienen un hijo acaban de introducir en sus vidas el mayor estimulante para cambiar su vida y hacerla sana:

  1. Si fumas, deja de fumar. Porque tu hijo fuma si tu lo haces y es más fácil que en el futuro adopte este hábito si lo ve normal en aquellos a quienes admira.
  2. ¿No comes sano? Empieza a hacerlo. Porque los días en los que haces una dieta para tu hijo y otra para ti están contados y acabará comiendo lo que tú le proporcionas. No hay una dieta para curar el cáncer. Peor sí dietas que favorecen que aparezca y otras que protegen contra él:
    1. Evita el azúcar. No está el primero por poner algo. Es uno de los factores más importantes, especialmente en niños. No compres nada que tenga azúcar en sus ingredientes.
    2. Evita las grasas saturadas.
    3. No tomes con frecuencia alimentos asados o fritos.
    4. Limita el consumo de proteínas y grasas animales.
    5. Elimina conservantes, colorantes y edulcorantes. No es una catástrofe que cada alimento tenga su sabor. Es una bendición.
    6. Si puedes, come alimentos ecológicos.
    7. Bebe agua, solo agua y de buena calidad. 
  3. Si tienes un ritmo de vida estresante, hazlo más relajado. Porque las emociones son esenciales en la salud y un ambiente en el que las emociones son dañinas afecta a tu hijo más allá que los contaminantes químicos.
  4. Si vives en un lugar contaminado y puedes cambiar, hazlo. Aunque las ciudades aportan muchas posibilidades, vivir fuera de ellas supone reducir estrés y contaminantes en muchos caso.
  5. Si no haces ejercicio de forma regular, empieza a hacerlo. El ejercicio ayuda a eliminar «toxinas», tanto químicas como «emocionales».
  6. Respeta el tiempo de descanso. Es esencial para mantener la capacidad de regeneración del cuerpo y luchar contra las agresiones que llegan cada día.

Hacer todo esto en nuestra vida es la mejor forma de prevenir el Cáncer en nuestros hijos. Porque el consejo ilustra, el ejemplo arrastra.

¿Cómo detectar a tiempo el Cáncer Infantil?

Una de las características del Cáncer Infantil, es que aún siendo una enfermedad terrible, las posibilidades de superarla son mucho mayores en niños que en adultos.

A la hora de superar el Cáncer Infantil, uno de los factores más importantes es detectarlos a tiempo. Para ello, en familias donde hay tendencia a sufrir un tipo concreto de Cáncer se pueden hacer chequeos periódicos que lo detecten si aparece en fases muy precoces.

Pero no es el caso de la mayoría de las familias. En la mayoría de las familias si hay cáncer es en edades avanzadas y si hay algún caso de cáncer infantil es esporádico.

Lo que sí puede ser útil es saber cuándo pensar en que tal vez pueda ser un cáncer. La orientación que puedo daros en eso es clara. El cáncer es un proceso que cuando empieza crece sin parar. Eso hace que su característica más llamativa sea que los síntomas cuando aparecen van a más de forma constante. No son algo esporádico o que viene y va:

  • Un tumor cerebral, si da dolor es un dolor constante y cada vez más intenso, no en horas, sino en semanas.
  • Un tumor óseo es un dolor en un punto concreto sin antecedentes de golpe y que va cada vez a más no cediendo en unas semanas.
  • Una fiebre por cáncer es una fiebre que no cede tras semanas.
  • Un sangrado en la caca puede ocurrir por una gastroenteritis sin importancia. Si hay un tumor que sangra en el intestino sigue sangrando conforme destruye más y más tejido…

Si un dolor viene y va, hasta desaparecer durante semanas o meses para volver de nuevo, raramente será un cáncer.

Pero ante cualquier duda, especialmente como os digo en síntomas que no eran habituales en el niño y se convierten en permanentes, acude a tu médico. Si hay «algo malo», cuanto antes se descubra, mejor es el pronóstico.

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Vermix caseoso

vérmix caseoso del recién nacido

El vérmix caseoso es la grasa que envuelve a los niños cuando están en el útero y que muchos tienen al nacer. Va cambiando con la edad gestacional.Durante el embarazo se va formando una capa de grasa que envuelve al bebé.

Es el resultado de la acumulación de células muertas de su piel junto con la grasa producida por sus glándulas sebáceas. Va acumulándose conforme avanza el embarazo.

Al final del embarazo suele desaparecer poco a poco. De modo que es más abundante en los recién nacidos prematuros que en los que nacen por encima de las 38 semanas de embarazo.

Aunque algunos niños nacidos a término pueden conservar mucho vérmix.

Hubo un tiempo en que se lavaba a los niños nada más nacer y se les retiraba todo el vérmix caseoso.

Pero hoy en día sabemos que es bueno dejarlo, ya que protege la piel durante los primeros días de vida:

– Forma una barrera que dificulta la entrada de infecciones.

– Ayuda a mantener la temperatura.

– Hidrata la piel evitando que se reseque demasiado tras el nacimiento.

Si no la retiramos va desapareciendo poco a poco, pegada a la ropa o reabsorbida en parte por la piel.

Es frecuente que sigamos encontrando restos de esa grasa en los pliegues de axilas, ingles, orejas y genitales bastantes días después del nacimiento.

El vérmix caseoso y la descamación de la piel tras el nacimiento

Muchos bebés tras el nacimiento sufren una descamación llamativa de su piel.

Se debe a que cuando un bebé nace, tiene una piel que ha estado durante todo el embarazo sumergida en líquido amniótico.

Cuando la exponemos al aire y se reseca, la piel debe adaptarse. Lo hace descamando la capa superficial. La piel que se va formando por debajo ya tiene unas características que se adaptan a ese nuevo ambiente seco.

Esta descamación es mucho más llamativa cuando no hay vérmix caseoso o cuando lo retiramos. Por eso preferimos dejarlo. La grasa que lo compone se va diluyendo y es absorbido por la piel ayudando en esta adaptación.

El vérmix caseoso y la edad gestacional

Esta grasa aumenta su secreción en el final del embarazo. De forma que los bebés muy prematuros apenas tienen Vérmix.

Poco a poco se va acumulando y en torno a las 38-40 semanas alcanza su máximo.

A partir de este momento se va perdiendo el vérmix, diluido en el líquido amniótico. De modo que los bebés que nacen tras un embarazo más prolongado tienen una menor cantidad de vérmix. Esto hace que la piel se reseque más y descame.

Podemos verlo en lo que llamamos bebés postmaduros. Han nacido con 41 o 42 semanas de embarazo y una de las cosas llamativas es que tienen muy poco vérmix caseoso. Las palmas de sus manos y las plantas de sus pies están arrugadas, como cuando dejamos las manos metidas en agua mucho rato. Y tras unos días es habitual que la piel descame de forma llamativa en todo el cuerpo. Pero especialmente en las zonas donde más se dobla, se descama más: tobillos, muñecas, caderas y hombros.

En resumen: Deja su vérmix caseoso. Ponle la primera muda directamente sobre esa grasa y deja que se absorba poco a poco en la piel para ayudar en su primera adaptación.

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Estímulos: La 3ª Necesidad del Bebé

La 3º necesidad del bebé: EstímulosEstímulos para que se desarrolle su cerebro. Esa necesidad básica del bebé con la que nadie cuenta. Junto a Comer y Dormir lo más necesario para crecer.

Cuando se habla de las necesidades de un bebé casi todo el mundo espera que un «buen Bebé» sea «comer y dormir».

Efectivamente el bebé necesita comer para obtener nutrientes que usa en su actividad y en su crecimiento. Necesita dormir, para regenerarse y descansar.

Pero mucha gente olvida una tercera necesidad que no es sólo importante en los bebés, también en nosotros. Esta necesidad esencial son los Estímulos.

Evolución de las 3 necesidades básicas del bebé en los primeros días de vida.

Voy a hacer una pequeña descripción de cómo evolucionan las tres necesidades básicas del bebé durante los primeros días de vida para que lo entendáis y lleguemos a comprender la importancia de los Estímulos. Sus 3 necesidades básicas se mueven en un equilibrio constante en el que el bebé actúa atendiendo o pidiendo en cada momento aquella de la que tiene más necesidad.

Cuando un bebé nace, tras unos minutos de adaptación inicial, tiene una necesidad imperiosa de dormir. El parto es un proceso duro para la madre y también para el bebé. Ha hecho un gran esfuerzo, primero soportando la expulsión del útero e inmediatamente adaptándose a controlar la temperatura, respirar, cambiar la circulación para llevar la sangre a los pulmones en vez de hacerlo hacia la placenta….

Hasta ese momento se ha estado alimentando de forma constante a través de la placenta y si lo logramos habrá tomado el pecho justo al nacer. Tras eso estará agotado y habrá recibido una gran carga de estímulos en poco tiempo. Va a dormirse y durante los primeros 2-3 días de vida esta va a ser su prioridad, descansar.

En estos primeros días recibe estímulos sin que hagamos nada a un ritmo muy superior al que estaba acostumbrado. La luz, el tacto, el ruido, el olfato y los sabores, son mucho más intensos de lo que nunca ha sentido y sin que hagamos nada recibe un torrente de estímulos que cubre su necesidad de sobra.

Dormirá muchas horas al día, despertando cuando tenga hambre para saciarla lo justo y volver a dormir enseguida.

Tras descansar lo suficiente, para el 3º o 4º día hacen su aparición de verdad la necesidad de comer y la de estímulos.

Es como si hubiésemos «despertado al monstruo». Empieza a llorar si nos retrasamos un instante en alimentarlo. Ésta ha pasado a ser la necesidad esencial y puede demandarla cada pocos minutos, dejando en muchos casos no más de 2 horas sin pedir comida en ningún momento.

Si, como es lo adecuado, le damos de comer cada vez que pida, sueño y comida irán equilibrando su balance y comerá cada vez más tranquilo, espaciando poco a poco las tomas.

Es entonces cuando empezamos a notar que el bebé empieza a llorar por el tercer motivo.

Ha dormido, acaba de comer, lo dejamos en la cuna o a nuestro lado en la cama… y llora. Lo tomamos en brazos y se calla. Volvemos a soltarlo y de nuevo llanto… Vuelves a tomarlo, lo paseas y se calma…

Ha aparecido la necesidad de estímulos.

Los distintos tipos de Estímulos para el Bebé

Todo intento de esquematizar cualquier cosa es una simplificación. Pero a veces pueden ser útiles. Podríamos distinguir tres tipos básicos de estímulos que el bebé consume:

  • Afectivos. Contacto, seguridad, comunicación son estímulos necesarios para cualquier ser humano. Se puede vivir sin ellos, pero empeorando mucho la calidad de vida si faltan.
  • Posturales. Todos necesitamos cambiar de postura con cierta frecuencia. Pero un bebé tiene muy limitada su capacidad de hacerlo, de modo que cuando tras mantener un rato la misma postura necesita hacerlo, muestra su incomodidad y si no se le ayuda a moverse, llora.
  • Sensoriales. Estímulos visuales nuevos (cambio del ambiente o del punto de vista desde el que se observa), sonidos nuevos, olores cambiantes… Nuestro cerebro consume estos estímulos como la comida o el oxígeno. Si agota la novedad de los que recibe y no hay cambios, llora.

Para qué usa el bebé los Estímulos y por qué pide tantos

Un bebé es un ser humano en rápido desarrollo en muchos aspectos. Uno de los más importantes es el desarrollo cerebral. Un cerebro de bebé es un gran mar lleno de conexiones posibles, de las que tendrá que eliminar aquellas inútiles en su adaptación al entorno y reforzará las que le sirvan para hacerlo.

La forma en la que se produce este proceso es reaccionando a estímulos del entorno en el que crece. Su supervivencia, su bienestar, su felicidad, dependen de que este proceso se produzca pronto y bien. Por eso no puede permitirse ralentizarlo por debajo de cierto ritmo. Cuando detecta que el flujo necesario de estímulos no está cubriéndose llora para conseguirlos.

No hay un proceso consciente en esto. Es como el hambre, es una sensación de malestar que crece conforme la necesidad va creciendo sin ser cubierta.

Dar estímulos no es malcriar, es colaborar en su desarrollo

Cuando un bebé pide estímulos y no se los damos llora. Cuando se los damos deja de llorar. Pero es una necesidad importante y variable. No la cubres y ya está para x horas.

Pretender que un  bebé pase x tiempo sin recibir estímulos nuevos por parte de sus cuidadores es tan ilusorio en esta fase como establecer una pauta fija de alimentación. No hay una pauta correcta y constante. La pauta es darle los estímulos al ritmo que su cerebro los consume.

Ante esto hay dos opciones: Dejarlo llorar o darle lo que pide.

Dejarlo llorar es absurdo, estás negando a tu hijo algo que necesita, que sabes lo que es y que no le perjudica.

La educación no consiste en negar algo así. Si lo hacemos, como para el bebé es algo que necesita para sobrevivir y desarrollarse, va a luchar por conseguirlo. La única pregunta es ¿hasta dónde quieres empeorar su relación contigo haciendo que te vea como alguien que le niega lo que necesita?

Educar es ayudarle a entender cuándo lo que pide no debe tenerlo porque le perjudica. Pero es algo que no ocurrirá hasta bastantes meses más adelante. Al principio el bebé sólo demanda que se cubran necesidades elementales. Y atenderlas no es malcriar es cuidar. No atenderlas no es educar, es descuidar.

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Mi bebé no duerme en todo el día

Mi Bebé no duerme en todo el día, tendrá algún problema.«Mi bebé no duerme en todo el día». Cuándo es por un problema y cuándo es parte de su carácter. Otras características en bebés que casi no duermen de día.

Mi bebé no duerme en todo el día

¿Es posible? Hablamos de bebés de pocas semanas o pocos meses. ¿Puede un bebé de esa edad estar bien sin dormir durante horas y horas?

Todas habréis leído que los bebés duermen mucho más cuanto más pequeños son. Y que conforme crecen van reduciendo el número de horas que duermen al día estando cada vez más activos, especialmente durante el día.

Esto se debe a dos motivos:

  • Conforme un bebé crece se hace cada vez más marcado el ritmo día/noche. De forma que tienden a estar más activos y alimentarse más durante el día y de noche tienden a espaciar las tomas y dormir más.
  • Al crecer las dos necesidades básicas de comer y dormir van dando espacio a la tercera esencial: Estímulos. Son necesarios para desarrollar su cerebro y conforme el bebé crece vemos que destina cada vez menos tiempo a dormir y más a buscar estímulos.

El resultado es que hay muchas estadísticas que te dicen cuánto es el tiempo normal que duermen los bebés en función de su edad. Hay que entender que estas cifras que te ofrecen son las medias. Pero que sin tener problemas hay bebés que duermen bastante más o bastante menos de las cifras que se mencionan en estas escalas.

Respecto a la pregunta ¿Hay realmente algún bebé que no duerme en todo el día? Puede que lo haya. Pero no conozco a ninguno. Me refiero en este caso a bebés menores de un año. Lo que sí que hay son bastantes que pueden estar activos durante 10, 12, 14 horas al día con muy breves siestas. A veces son siestas de no más de 10 minutos. Pero casi siempre estas siestas están ahí. Ahora después hablaremos de estos casos.

Por tanto la realidad en casi todos los casos es:

Mi bebé no duerme en todo el día. Bueno, sí que duerme algo, pero muy poco y está mucho más activo que la mayoría de bebés de su edad.

La clave cuando esto ocurre es diferenciar dos situaciones:

  • Mi bebé no duerme en todo el día más, porque tiene un problema. Si no duerme más y notamos que el bebé no está bien, si tiene fiebre o llanto inconsolable, si come mal, si vemos signos de que algo no va bien como una piel irritada, mucosidad, tos…. debemos descartar que el bebé no duerma bien porque tenga algún problema. Cuando esto ocurre, la situación de no dormir en todo el día es algo nuevo. Son bebés que siempre han dormido más y de repente dejan de hacerlo con signos de que algo no va bien. Si esto ocurre mi recomendación es que lo lleves al Pediatra para que lo explore e identifique la causa.
  • Mi bebé no duerme en todo el día más, porque él es así y está sano siendo así. Pero hay bebés que desde siempre han sido así, en los que dormir poco o casi nada durante el día es la norma desde hace tiempo y sin embargo el bebé parece estar bien. Se alimenta bien, no tienen signos de dolor ni un llanto inconsolable. Estos bebés suelen llorar con frecuencia, pero suelen calmarse cuando le damos estímulos: Si lo tomas en brazos, si te levantas con él y le das un paseo, si cambias de ambiente, si sales a la calle… Cuando un bebé ya desde los primeros días o semanas de vida se comporta así solemos hablar de Bebés de Alta Demanda.

Mi bebé no duerme en todo el día, o casi ¿Será un Bebé de Alta Demanda? ¿Qué significa esto?

No todos los bebé son iguales. Podemos simplificar diciendo que un bebé tiene tres necesidades básicas: Comer, Dormir y Estímulos.

Hay bebés comilines, dormilones y De Alta Demanda. Dependiendo de cuál de las tres necesidades es la prioritaria para ellos.

El Bebé de Alta Demanda muestra que lo es ya desde los primeros días de vida. Habitualmente a partir del 2º o 3º días de vida, en cuanto supera la primera fase de agotamiento tras nacer.

Son llamativos porque demandan muchos estímulos y además cambiantes y eso se refleja en su relación con la comida y con el sueño.

Cómo come un bebé de alta demanda

Habitualmente hacen muchas tomas de poca cantidad. Como todos los bebés necesita comer. Pero como su necesidad prioritaria es buscar estímulos nuevos aguanta lo que puede mientras está distraído. Cuando por fin el hambre es ineludible parece que de repente lo estuvieses matando sin comer desde hace días. Pide comer desesperado. Pero en cuanto se sacia un poco se distrae con cualquier estímulo nuevo.

Por tanto son bebés que comen con ansiedad, pero hacen tomas muy numerosas y cortas.

Cómo duerme un bebé de alta demanda

Pueden pasar casi todo el día activos. Es llamativo que algunos de estos bebés, con pocas semanas, sean capaces de estar activos durante más de 10,12,14 horas, interrumpiendo esa actividad sólo con siestas cortas y a las que se resisten cuanto pueden. Su necesidad prioritaria es buscar estímulos y aunque estén reventados intentan aguantar despiertos.

Una cosa característica es que estas siestas sólo llegan si lo tomas en brazos cuando está agotado. Y que la siesta puede durar algo más si lo mantienes en brazos. Pero si lo separas de ti la siesta se acabó en 10-15 minutos. Dejándolo en brazos puede prolongarse hasta 1 hora o más. Pero como lo sueltes ya se ha acabado.

Esto se debe a que mientras lo tienes en brazos está recibiendo estímulos, con lo que puede prolongar la siesta ya que su necesidad primordial no está desatendida. Pero si lo dejas separado cesan los estímulos que recibía y si ha superado el agotamiento inaplazable que le llevó a dormir vuelve a la carga a por más estímulos.

Qué implica ser un bebé de alta demanda

Son bebés cuyo desarrollo neurológico es más rápido y el cerebro para desarrollarse necesita estímulos. Los consume para este proceso. Cuanto más rápido es el desarrollo cerebral de un bebé más estímulos consume. Por lo tanto ser bebé de alta demanda no es una mala noticia pero tiene su precio: Son agotadores.

Pero para su salud, dormir menos de lo que lo hacen los demás bebés de su edad no supone un problema. Y además es imposible conseguir que duerman mucho más.

Lo único que puede lograrlo es el porteo. Como el contacto le ofrece unos estímulos afectivos constantes si lo llevas mucho en mochila, fular o en tus brazos es más fácil que cuando necesite dormir lo haga. Mi recomendación en estos niños es que busques una buena mochila ergonómica y la uses tanto tiempo como veas que el bebé la acepta. Permite darle esos estímulos de forma más cómoda y dejando tus manos libres.

Si quieres saber más sobre los bebés de alta demanda puedes leer en estos artículos:

¿Cómo son los niños de alta demanda al ir creciendo?

Niños de alta demanda o Hipereactivos con déficit de atención

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Cerumen del Bebé

Cerumen de los oídos en niños y bebés. Qué podemos y qué no debemos hacer.El Cerumen del oído de los bebés. Qué es normal y qué no. Cómo limpiarlo. ¿Es bueno o malo usar bastoncillos o sprays para limpiar el cerumen del oído?

Este tema lo escribo en respuesta a la petición de Peketema en Facebook de Andrea:

Buenos días doctor. Me gustaría que hablara sobre cómo cuidar los oídos de los bebes y niños, cómo debemos limpiarlos y qué pasa cuando le dio otitis.

¿Qué es el Cerumen y para qué sirve?

El Cerumen es la secreción que todos producimos en el Conducto Externo del Oído. Es una secreción blanda grasienta que tiene como función limpiar y proteger esta zona.

Debemos entender que el Conducto Auditivo Externo es como un saco. Está abierto hacia afuera pero no tiene más que esa salida. Eso significa que las cosas pueden entrar y acumularse en él. Por eso es necesario algo que retenga lo que entre y lo expulse: Eso es el Cerumen.

Retiene y expulsa suciedad, pequeños insectos, contaminantes, objetos de todo tipo, siempre que sean de pequeño tamaño.

Además tiene una condiciones que dificultan el crecimiento de gérmenes que pueden provocar infecciones bacterianas. Y por su composición grasa repele la humedad protegiéndonos de los hongos.

¿Es bueno eliminar completamente el Cerumen?

Es evidente que no. Si entiendes que el cerumen es una barrera defensiva, es fácil deducir que eliminarlo nos deja sin defensas y que esto no es nada positivo.

Por eso, la obsesión por mantener impoluto el Conducto Auditivo Externo eliminando el Cerumen por completo es absurdo y contraproducente.

Además, es imposible eliminarlo por completo. Ya que el conducto tiene unas glándulas que lo producen constantemente.

El ritmo adecuado para eliminar el cerumen es el que el propio cuerpo tiene marcado. Se produce en un flujo constante que va saliendo hacia fuera. Hay temporadas y personas que producen más y otras que menos.

¿Puedo usar Bastoncillos para limpiar el Cerumen?

Bastoncillos para la nariz o para la oreja por fuera. No los introduzcas en el oído.Uno de los instrumentos más comunes en las casas son los bastoncillos. Todos los asociamos a la limpieza del oído. De hecho los llamamos «Bastoncillos de los Oídos».

Pero tienen varios problemas tal como se usan:

  • Pueden dañar las paredes del Conducto Auditivo Externo y el propio tímpano. Sabes que el algodón puede desplazarse o desprenderse y que el bastoncillo de plástico sin esa protección puede arañar. Pero incluso cuando no ocurre esto, al apretar demasiado o con un movimiento brusco del niño podemos dañar el tímpano. Para evitarlo han hecho los bastoncillos para bebés, que tienen una parte más gruesa de algodón y una en la punta más fina. La idea es que no puedas introducir el bastoncillo en el oído más que unos milímetros. Con idea de que sea casi imposible que llegues al tímpano.
  • Puedes retirar demasiado Cerumen. Y dejar entonces al Conducto Auditivo desprotegido. Ya sabes que el Cerumen protege contra el crecimiento de gérmenes y limpia expulsando partículas o insectos pequeños que puedan entrar. Si lo eliminas en exceso estás debilitando sus defensas.
  • Puedes apelmazar el Cerumen formando tapones. El cerumen en algunas ocasiones puede acumularse en el Conducto Auditivo hasta que lo ocupa por completo. Cuando esto ocurre no deja que pase el sonido, puede endurecerse y doler como si tuvieses un objeto extraño ahí o puede favorecer las infecciones ya que no expulsa a los gérmenes sino que cuando se degrada sin expulsarse es una base perfecta para que los gérmenes crezcan sobre él.

La forma adecuada de usar los bastoncillos es para limpiar la oreja, es decir la parte externa. Sirven para limpiar la cera que ya ha salido y la piel de los pliegues de de la oreja. Pero no deberían introducirse en el conducto.

Si ves un trocito de cera a punto de salir, paciencia. Acabará saliendo sólo y entonces lo limpias. Pero mientras tengas que entrar al conducto a buscarlo es más fácil que haciéndolo generes problemas.

¿Puedo usar Sprays en un bebé para limpiar el Cerumen de su oído?

Una novedad que ha salido en los últimos años son los sprays para la limpieza del oído. Volvemos a lo mismo. No hay que dejarlo limpio «como los chorros del oro». Eso deja al oído desprotegido. De entrada no recomiendo usar estos productos en niños y menos aún en bebés de forma habitual.

Tapones de Cerumen

Como hemos dicho a veces puede acumularse en exceso y formarse tapones de Cerumen, que pueden resultar perjudiciales. Cuando esto ocurre disponemos de productos especiales que disuelven la cera facilitando su expulsión.

Sólo son recomendables cuando hay un tapón que ocupa la casi totalidad o cierra por completo el Conducto auditivo. Los hay en gotas y en sprays. Pero deben usarse sólo hasta eliminar el tapón dejando después que el cerumen se reconstituya y haga su función adecuadamente.

Muchas veces se originan estos tapones por apelmazar la cera al intentar limpiarla, lo que interrumpe el flujo normal que le hace salir de forma adecuada.

Si ves el tapón e intentas sacarlo con el bastoncillo lo más fácil es que lo apelmaces hacia dentro o incluso, si es duro, dañes el tímpano al empujarlo.

Limpieza del oído con otitis

Hay dos tipos de otitis: Las externas y las internas.

En Otitis Externas

Las otitis externas ocurren cuando los gérmenes agresivos crecen en el Conducto auditivo externo. Son las típicas de las piscinas. Aunque pueden aparecer de otros modos.

En estos casos el tratamiento es aplicar gotas antibióticas en el oído.

Intentar limpiar con bastoncillos durante la infección es mala idea. Puede dañar la pared del oído aún más de lo que lo está y suele dar un dolor insoportable. Corres el riesgo de que el niño haga un movimiento brusco al limpiarle con el bastoncillo y le perfores el tímpano introduciendo la infección. Vamos, ¡que no lo hagas!

En Otitis Internas

En estos casos el bastoncillo puede usarse cuando supura para limpiar la oreja. Pero sólo por fuera.

La secreción debe salir para que cure la infección. Hay quien se entretiene en intentar sacarla. De nuevo, como en el caso anterior, mala idea. Puedes empujar la supuración hacia dentro y si el niño se mueve puedes hacer daños importantes con el bastoncillo.

Resumiendo: El Cerumen está ahí para cumplir una función. Déjale que la haga. Limpia sólo por fuera del Conducto. Ten cuidado especialmente en situaciones especiales como infecciones o tapones de cerumen. En estos casos pregunta al Pediatra o al Otorrino.

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Fisioterapia Infantil

Fisioterapia y Osteopatía Infantil en Alhama de MurciaLa fisioterapia infantil es una de las especialidades más importantes en los primeros años de vida. Útil en muchos problemas que deben tratarse a tiempo.

Peketema sugerido por Alba en nuestra Página de Facebook:

¿Podrían hablar de Fisioterapia pediátrica? Mucha gente no conoce los múltiples beneficios de la fisioterapia en nuestros bebés y niños. Tanto fisioterapia respiratoria (bronquiolitis, neumonías, asma, catarro de vías altas), digestiva (estreñimiento, cólico del lactante, diarrea) como neurológica (trastornos pre y post natales como hipotonía e hipertonía, malformaciones congénitas, daño cerebral o cerebeloso, pie equino varo…) y muchos más campos.

Me encanta que hayáis pedido este tema. Porque realmente creo que en Pediatría a veces no se da la importancia debida a la Fisioterapia Infantil. y por lo concreta que es la propuesta imagino que Alba es Fisioterapeuta.

En las primeras etapas del desarrollo infantil hay una serie de problemas que pueden corregirse con ayuda de la Fisioterapia Infantil y que son importantes. Porque tienen repercusión a largo plazo.

Pero son muchos más lo problemas en los que la Fisioterapia Infantil puede ser útil.

¿Qué es la Fisioterapia Infantil?

La Fisioterapia Infantil es una serie de técnicas terapéuticas que usa exclusivamente medios físicos: Movimientos, masajes, frío, calor, corrientes eléctricas…

Es una de las Ramas Terapéuticas esenciales junto a la Farmacología, la Cirugía, la Psicología y la Nutrición.

La Fisioterapia Infantil no es simplemente Fisioterapia aplicada a niños. Los niños sufren problemas específicos y en los problemas comunes con los adultos la forma de responder del niño y la evolución a largo plazo no es igual que en el adulto.

Hay dos características importante que diferencian la respuesta del niño frente al adulto cuando aplicamos Fisioterapia:

  • La mejor capacidad de regeración del niño. Ante los problemas que suelen precisar Fisioterapia el niño tiene más facilidad para evolucionar hacia la curación que el adulto. Por ejemplo, muchos esguinces de tobillo en niños curan espontáneamente o con menos ayuda de la que precisaría un adulto.
  • La importancia de tratar adecuadamente un cuerpo en crecimiento por la forma en la que un problema no resuelto puede influir en el posterior desarrollo de este organismo. Un problema no tratado adecuadamente puede dar lugar a más problemas posteriores de los que daría en el adulto. Con el mismo ejemplo, si un esguince en un niño no cura adecuadamente, puede degenerar en alteraciones posteriores en otras partes del organismo con más facilidad, ya que el crecimiento amplifica el problema no resuelto. Pueden aparecer desviaciones de espalda, por ejemplo.

Por tanto, para tratar niños, especialmente cuanto menores son, más importante es que el Fisioterapeuta esté especializado en Fisioterapia Infantil, para que entienda los problemas exclusivos del niño y la forma particular en que cualquier problema evoluciona en un cuerpo en crecimiento.

¿Cuáles son los campos más frecuentes en los que la Fisioterapia Infantil puede ser útil?

Alba los nombra en su propuesta de Peketema: Problemas Respiratorios, Digestivos, Neurológicos y por supuesto Traumatológicos y Ortopédicos. Hay algunos más. Pero usemos estos a modo de ejemplo. Veréis que en todos voy a hablar de la Fisioterapia infantil, pero lo haré siempre desde el enfoque multidisciplinar que tanto me gusta.

Fisioterapia Infantil en problemas Digestivos

Estreñimiento, Reflujo, Gases, Cólico del Lactante… La Fisioterapia Infantil dispone de técnicas que permiten mejorar la movilidad del intestino y relajar la tensión en sus estructuras. Lo que puede ser muy útil para mejorar la expulsión de heces y gases, el vaciamiento adecuado del estómago… Puede reducir la excitabilidad nerviosa que origina algunos dolores…

Pero puede ser útil también en problemas digestivos en los que no pensamos en la Fisioterapia Infantil. Por ejemplo en las Intolerancias Alimentarias. Si un niño tiene Alergia a las Proteínas de la Leche de Vaca, la medida más importante para eliminar los síntomas es evidentemente suprimir la leche de vaca de su dieta. Pero aplicar Fisioterapia puede hacer que la recuperación de la movilidad intestinal, que está alterada se produzca antes y así los síntomas mejoren en menos tiempo.

Fisioterapia Infantil en problemas Respiratorios

Bronquitis y Bronquiolitis, Neumonías, Catarros… Situaciones en las que uno de los problemas es la acumulación de mocos en zonas donde estorba. Hay técnicas de Fisioterapia que pueden ayudar a movilizar y expulsar esa mucosidad. Esto puede mejorar los síntomas del bebé, pero pueden también evitar complicaciones y actuar sobre pacientes con un problema crónico mejorando su evolución.

Fisioterapia Infantil en problemas Neurológicos

Es uno de los aspectos en los que la Fisioterapia es muchas veces la única técnica terapéutica de la que disponemos. Y en estos casos puede marcar una clarísima diferencia.

Son bastantes los niños que presenta problemas de hipertonías (exceso de fuerza), hipotonías (falta de fuerza) que pueden corregirse con Fisioterapia. A veces no se detectan, no actuándose sobre ellas y pueden llevar a que con el desarrollo generen problemas en cascada.

Por ejemplo, una distonía de la musculatura de la espalda que haga que un bebé suela arquearse levemente hacia un lado puede llevar a una deformidad de la cabeza, y a problemas posteriores a la hora de alcanzar logros del desarrollo, como la capacidad de sentarse, mantenerse en pie o caminar de forma adecuada. En algunos casos esto lleva a deformidades que ya no son reversibles en piernas, espalda, cabeza…

No es cuestión de generar alerta ni agobios. Es cuestión de que si vemos algo que no parece normal sea valorado y en caso de necesidad actuemos a tiempo para corregirlo.

La Fisioterapia es también esencial en la rehabilitación y estimulación precoz de niños con problemas desde el nacimiento. Como prematuridad, sufrimiento fetal, traumatismos del parto…

Fisioterapia Infantil en problemas Traumatológicos y Ortopédicos

Y por supuesto aquello en lo que todos piensan en la Fisioterapia: La Rehabilitación tras un traumatismo; la corrección de problemas en las extremidades. Sea por deformidad o por accidentes.

Resumiendo: La Fisioterapia Infantil no es Fisioterapia de adultos aplicada a niños. Tiene problemas muy específicos de los niños. Y la aplicación en problemas comunes a los adultos tiene en los niños matices importantes.

Es una de las Terapéuticas esenciales que puede colaborar con otras para resolver los problemas de salud del niño.

Todo Pediatra necesita a un Fisioterapeuta Infantil de referencia. Con él colabora en el tratamiento de los niños que atienden.

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¿Por qué le crujen los huesos a los bebes?

Por qué a muchos bebés les crujen los huesos

Los huesos de muchos bebés hacen ruido cuando se mueven ¿A qué se deben los crujidos que hacen muchos bebés cuando mueven las articulaciones?

Este artículo responde a una duda de una madre escogida como Peketema en nuestra Comunidad de Facebook:

«Desde que nació y hasta los 7 meses que tiene a mi bebé le truenan todos los huesos en movimiento: Cuando cambio su pañal o doblo sus rodillas….»

Como en otros muchos casos, cuestiones que no son habituales en los adultos suelen ser normales en los bebés.

Todos conocemos a alguien que sabe chasquear los dedos con facilidad, que al estirarse los dedos le truenan haciendo un ruido como una ligera explosión. Esto se hace produciendo un vacío. Al tirar de un dedo se genera presión negativa. Los ligamentos se resisten a esa presión. Pero hay gente que tiene esos ligamentos más flexibles y al final ceden permitiendo una presión negativa intensa.

Los bebés tienen muchísima elasticidad en sus tendones. Y además sus huesos están en constante y rápido crecimiento, de forma que con ciertos movimientos las articulaciones pueden hacer vacío con facilidad. Por eso es tan frecuente que truenen o hagan chasquidos con ciertos movimientos.
Especialmente es frecuente en las grandes articulaciones: Hombros, caderas y rodillas.

La displasia de caderas y los chasquidos de los huesos.

Como en otros muchos temas de salud infantil es frecuente que la gente tenga una ligera idea de algo y al no conocerlo a fondo tienda a generalizar.

Uno de los problemas más conocidos de las articulaciones en los bebés es la displasia de caderas. Es un problema que consiste en que la cadera del bebé no se desarrolla bien. Debería formar un hueco como una copa en el que encaje la cabeza del fémur (el hueso del muslo).

En ocasiones este hueco, la cabeza del fémur o ambos están mal formados. El resultado es que no permite el movimiento normal. Al intentar hacer ciertos giros que deberían ser posibles sin problemas la articulación no puede o lo hace pero generando movimientos anormales que producen presión negativa. Lo que notamos es que la cadera chasquea o truena.

En esta articulación concreta puede ser un signo de que algo no va bien. Pero hay muchos casos en los que notamos ese chasquido sin que exista displasia de caderas y sin que tengamos que hacer nada. La forma de diferenciarlo es que sea valorado por un pediatra. Si existen dudas sobre si puede ser una displasia de caderas puede confirmarse con pruebas de imagen.

Hay dos alternativas:

  • En los menores de 6 meses lo mejor es la Ecografía de caderas.
  • En los mayores de 6 meses suele usarse la Radiografía de caderas.

La razón de este límite en la preferencia de una prueba u otra es que en los primeros meses casi todo lo que vemos en la cadera es cartílago, que no puede ser valorado con Radiografía y sí con Ecografía.

Y que cuando crece esos tejidos se van calcificando haciendo que se vean mejor en la Radiografía pero impidiendo que sean explorados con Ecografía de forma adecuada.

Pistas que puede orientar sobre si los chasquidos de la cadera o cualquier otra articulación son normales o pueden ser fruto de un problema:

  • Dolor. Si al moverse una articulación hay chasquidos o truena y al niño le duele, debe ser valorado por el pediatra.
  • Limitación de la movilidad. Como tenemos un cuerpo simétrico podemos comparar una articulación con la del lado contrario. Si una cadera hace ruido y además se mueve con más dificultad de la del otro lado debe ser estudiada.
  • Chasquido fijo en una sola articulación. Que por ejemplo el chasquido lo notemos siempre en una rodilla y nunca en la otra merece ser valorado. Especialmente cuando se acompaña de cualquiera de las dos anteriores.

Resumiendo: Los chasquidos o truenos en las articulaciones de los bebés son muy frecuentes y en su mayoría no tienen importancia. Pero si se acompañan de dolor, limitación de la movilidad o el chasquido es siempre en la misma articulación debería valorarlo el pediatra.