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Qué hacer si mi bebé se cae de la cama

Qué hacer si un bebé se cae de la cama

Se cae de la cama el bebé y todos entramos en pánico. Tranquilidad. Te explico lo que realmente debes saber y qué tiene sentido hacer.

Todo bebé se cae antes o después.

Todos nos sentimos culpables cuando ocurre la primera vez.

Y en casi todos los casos el susto se queda en casi nada.

Así que lo primero, como siempre: Tranquilidad. La clave para resolver los problemas es no agobiarse y tener ideas claras.

Un par de conceptos claros sobre las caídas en bebés

Un bebé pesa poco. Si se cae de la cama el golpe no es fuerte

Esto hace que la fuerza del golpe suela ser escasa. La fuerza de un golpe depende de dos cosas:

– El peso del bebé. Por su propia naturaleza es muy bajo. Mucho menos que un adulto. Con lo que los golpes en lactantes suelen ser menos intensos que los de niños mayores o adultos.

– La velocidad que alcanza antes del golpe. Cuando se cae de la cama la altura no es muy grande y por tanto la velocidad que puede alcanzar es escasa. Está más alto, por ejemplo, un cambiador.

Los huesos del bebé son más elásticos que los nuestros

Un bebé tiene unos huesos blandos y elásticos. En comparación es como si se caen una taza de porcelana (nuestros huesos) y una de plástico (los del bebé). Los nuestros suelen romperse. Los del bebé es más fácil que no sufran daño o simplemente se deformen.

Nuestros huesos tienen capacidad de reparación. Los del bebé se van a remodelar por completo

Cuando un adulto se rompe un hueso va a reparar la fractura. Pero un bebé va a remodelar con el crecimiento sus huesos por completo. Por eso a largo plazo no queda señal alguna de la gran mayoría de las lesiones en los bebés.

El bebé tiene la cabeza abierta

Lo que más preocupa cuando un bebé se cae de la cama, o de cualquier otro sitio, es que se haga daño en la cabeza. En seguida pensamos si puede haber una hemorragia dentro…

Tenemos que entender que la cabeza es como una olla a presión. Cualquier aumento de presión en su interior puede tener consecuencias graves. Pero los bebés tienen la fontanela abierta y los huesos separados unos de otros.

Si en algún momento hay un aumento de presión el cráneo del bebé puede hacer algo imposible para el del adulto: Puede dar de sí y aliviar la presión.

Qué hacer si mi bebé se cae de la cama

Entendido todo lo demás vamos a lo concreto:

  1. Tranquilidad. En la mayoría de los casos el susto acaba en nada.
  2. No te culpes. A todos, incluido el que escribe, se nos puede caer un bebé. El mío cayó del cambiador mientras le ponía un pañal… Fué un segundo, girarme a por el pañal nuevo… Claro, ten más cuidado para la próxima vez. Pero que pase esto no te convierte en la peor madre o el peor padre del mundo.
  3. ¿Ha perdido el conocimiento? Cuando un golpe en la cabeza es intenso puede producir pérdida de conocimiento. Si lo que hace tras el golpe es llorar, aunque nos dé pena, es tranquilizador. Es lo normal. Si pierde el conocimiento conviene que sea visto en el servicio de urgencias más cercano.
  4. ¿Ha vomitado inmediatamente tras el golpe? Cuando tras caer de la cama vomita inmediatamente el golpe en la cabeza puede haber sido intenso. Que tras un rato llorando acabe vomitando es algo normal que no implica nada. Si es inmediato y sobre todo si tras ese siguen otros vómitos y el bebé está muy decaído, conviene que le vean en urgencias.
  5. ¿Lo notas muy adormilado? Si tras el golpe un bebé llora intensamente y tras un rato calmándolo acaba dormido, es normal. Sé que muchas veces suele decirse a los padres que intenten que no se duerma tras el golpe, para valorar su evolución neurológica. Pero en un lactante, tras una llantina, y especialmente si era su hora de dormir, mantenerlos despiertos es casi imposible. Lo que no implica que haya un problema. Cuando más nos preocupa es cuando el adormilamiento es inmediato al golpe. Sin crisis de llanto. En ese caso, a urgencias.
  6. Cuando no hay ninguna de las 3 últimas, es decir, si no pierde el conocimiento, no está adormilado y no vomita ¿qué hago?
  7. Quita toda la ropa al bebé y explora a ver si ves signos de traumatismo. En muchos casos sorprende. Vemos la caída, puede incluso hacer un ruido preocupante al caer, y cuando buscamos signos de golpe.… No encontramos nada. «Es que son de goma». Busca especialmente lo siguiente:
    1. Signos de golpe en la cabeza cuando se cae de la cama: Un chichón o simplemente una zona de la piel coloradita es normal. Lo que nos preocuparía más es un hundimiento de los huesos o un abombamiento evidente de la fontanela.
    2. Clavícula rota: Tras el golpe en la cabeza lo más frecuente si hay alguna fractura son las clavículas. Yo de hecho, me la rompí con 6 meses por una caída cuando iban a bañarme. Cuando ocurre vemos que el bebé mueve menos el brazo cuya clavícula se ha roto y muestra dolor cuando tocamos sobre la clavícula. Por si alguien no lo sabe, la clavícula es el hueso horizontal que todos tenemos en la parte alta del pecho, desde la raíz del cuello al hombro.
    3. Otras fracturas en brazos y piernas. Si vemos inflamación evidente en un brazo o una pierna, que el bebé no lo mueve y que ante un intento nuestro de moverlo mínimamente hay un llanto intenso, puede haber una fractura. Si lo sospechas no muevas, dentro de lo posible, el miembro dañado y a urgencias.
    4. Golpes en pecho, espalda y abdomen. Es muy raro que aquí ocurra nada más allá de un moratón, a no ser que la caída sea sobre un objeto con aristas. Si se golpea con algo así los sitios que más nos preocupan son la parte alta de la barriga, justo debajo de las costillas, porque ahí están hígado y bazo. En la espalda la zona de los riñones.

Si tu bebé se cae de la cama, no pierde el conocimiento, no vomita inmediatamente tras el golpe, no ves signos llamativos de un golpe en una zona definida y al rato notas que está normal…. Susto y nada más.

Si aparece alguna de las cosas mencionadas o tienes dudas, visita a urgencias.

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Dosis de Estilsona en niños o bebés y el prospecto explicado

Calculadora para la dosis de estilsona en niños y bebés

Calculadora para la Dosis de Estilsona (Prednisolona) en niños y bebés. Es el corticoide más usado en España. Prospecto resumido y explicado a los padres.

Calculadora de Dosis de Estilsona cada 24 horas.

Peso en Kg

ml cada 24 horas.

¿Qué es la Estilsona?

La Estilsona (Prednisolona) es un corticoide.

Se puede usar cada 6 – 8 – 12 – 24 – 48 h.

Yo recomiendo darla en una sola dosis por la mañana si es posible. Porque dándola por la mañana respeta más el ciclo de secreción de corticoides del propio cuerpo.

Es un medicamento que se usa desde 1969, por lo que conocemos muy bien sus efectos.

Dosis máxima de Estilsona:

La dosis máxima recomendada de estilsona es de 2 mg /kg /día. Sin sobrepasar 60 mg al día.

Es decir que en niños con más de 30 kg la dosis máxima es de 60 mg sea cual sea el peso.

Pero hay algunos casos graves en los que puede ser usado a dosis mayores.

Puedes ver el Prospecto completo de la Estilsona aquí.

Composición de la Estilsona

Se vende en presentación «gotas«. Cada ml tiene 7 mg de prednisolona.

En la caja tienes una pipeta para medir la dosis en gotas.

1 ml = 1 cc = 40 gotas = 7 mg

Cada ml de jarabe tiene 40 gotas, por lo que puedes calcular en gotas multiplicando lo que te ha dado la calculadora por 40.

Pero yo prefiero medirlo en ml y no en gotas:

  • Es más exacto.
  • Más rápido.
  • Mucho más fácil que el niño se tome la estilsona de la jeringuilla que gota a gota o echando las gotas en una cuchara.

¿Para qué sirve la Estilsona?

Se usa para reducir la inflamación en enfermedades en las que el cuerpo responde de una forma tan intensa que genera más problemas de los que resuelve.

Todos sabemos que la inflamación es en realidad un mecanismo de defensa del cuerpo. Hay quien dice que interferir con estos mecanismos es contraproducente.

Pero a veces el cuerpo se defiende con una intensidad mayor de lo necesario y empeora más que arregla.

Estos medicamentos ayudan a modular la inflamación a niveles más adecuados en:

  • Bronquitis.
  • Laringitis.
  • Alergias.
  • Enfermedades auntoinmunes

No usar Estilsona en los siguientes casos

Si el niño es alérgico a la prednisolona o alguno de los excipientes. En teoría uno puede ser alérgico a cualquier cosa. Pero no se sabe en muchos casos hasta que se prueba.

Hay infecciones agresivas que empeoran si tomamos Estilsona. Las más frecuentes son Varicela, Herpes, Hongos y Tuberculosis.

Puede reducir el efecto de las vacunas. Para no interferir lo ideal sería no tomar Estilsona 2 meses antes de una vacuna ni hasta dos semanas después de ponerla. Pero hay edades en las que eso es casi imposible. No te preocupes demasiado. La mayoría de las vacunas se ponen en varias dosis porque así garantizamos un efecto suficiente.

Precauciones al usar Estilsona

Bajar la dosis poco a poco. El cuerpo produce corticoides y si le damos el trabajo hecho suprimimos la producción del propio cuerpo. Bajar poco a poco es la forma de que el cuerpo retome el control de los corticoides.

Si se da mucho tiempo y a dosis altas suprimiendo el tratamiento de golpe puede dar una bajada de azúcar y de tensión importante.

Haciendo pautas de descenso adecuadas esto no ocurre. Evitarla si es posible cuando haya problemas del estómago. Los corticoides pueden hacer algo de daño en el estómago. Especialmente cuando ya está dañado.

Vigilar el azúcar en diabéticos. Los corticoides pueden subir el azúcar.

Puede afectar al cartílago de crecimiento si se usa en períodos prolongados. Por lo que los corticoides es mejor usarlos sólo en períodos cortos y cuando esté justificado.

Para reducir estos efectos secundarios es mejor dar los corticoides aplicados directamente en la zona que necesitamos que actúen en lugar de darlos por vía oral. Por ejemplo como crema en la dermatitis atópica o como inhaladores en la bronquitis.

No necesita ser conservado en frigorífico, pero como todos los medicamentos, es conveniente mantenerlo en lugar fresco y seco.

Efectos en sobredosis de Estilsona

Si un niño toma una dosis excesiva de Estilsona podemos notarlo ansioso, confundido, con retortijones, sangre en las heces o los vómitos, azúcar alta, tensión alta, y retención de líquidos con edema.

No hay antídoto. Se tratarán los síntomas hasta que ceda el efecto del medicamento.

 

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? Infección del Pene: Qué hacer si al niño le pica al hacer pipí.

Balanitis, infección del pene, le pica al orinar

Infección del pene en niños. La Balanitis o irritación del prepucio y el glande. Te explico porqué se produce, cómo actuar y cómo evitarla.

El pene de los niños nace cubierto de una piel que llamamos prepucio. Antes o después esa piel debe poder retirarse con facilidad dejando al descubierto el glande.

Entre el prepucio y el glande queda un huevo que llamamos espacio balano prepucial. En él hay glándulas que producen secreción para mantener bien hidratado al glande.

Qué es la fimosis en un niño o en un bebé

Decimos que hay fimosis cuando la abertura del prepucio es tan escasa que no permite retirarlo hacia atrás para dejar el glande al descubierto.

Cuando esto ocurre las secreciones que se producen en ese espacio tienen dificultad para salir y pueden infectarse por una higiene deficiente. En realidad, porque resulta imposible realizarla.

Cuando se infecta produce una irritación en el pene del niño. 

Para resolver este problema os recomiendo que leáis el artículo sobre fimosis y cuidados del pene en el bebé.

Otras causas que pueden generar escozor en el pene de un niño que no tiene fimosis:

  • Lavarse mal a pesar de que pueda bajarse el prepucio.
  • Usar jabones agresivos en la zona.
  • Tocarse el pene con las manos sucias.
  • Dejarse restos de jabón por no enjuagarse bien.
  • Una infección de orina. En las infecciones de orina suele haber más síntomas:
    • Le pica o le duele al hacer pipí.
    • La orina tiene un olor más fuerte.
    • Puede tener fiebre.
    • Comen peor.
    • Dolor abdominal.

Si aparece alguno de estos síntomas o varios de ellos con el picor al orinar podemos saber si realmente hay infección de orina con una analítica.

Hay tiras reactivas que son muy rápidas y pueden descartar la infección de orina. Si la tira no detecta infección es casi seguro que no la hay.

Si la tira dice que puede haber infección, lo recomendable es confirmarlo con un sedimento de orina. Es una prueba que en cualquier hospital pueden realizar en menos de una hora. 

Cuando el sedimento confirma la infección se inicia el tratamiento con antibióticos y se hace un cultivo de la orina para identificar al germen que causa la infección y los antibióticos a los que es sensible o resistente. Pero este cultivo puede tardar entre 3 y 7 días en dar un resultado. En muchos casos, el resultado llega cuando el niño ya está bien. Pero si no va bien puede decirnos qué hacer. Hay veces que el antibiótico que hemos usado de entrada no mata al germen que causa la infección de orina. Si llega el resultado del cultivo nos puede decir cuál es el mejor tratamiento en ese caso.

Cuando no hay ningún signo de infección más que los que vemos en el pene y las analíticas son normales hablamos de balanitis (sólo infección del pene en su parte final).

Los síntomas que suelen aparecer en la balanitis son:

  • Inflamación del prepucio. A veces con un enrojecimiento llamativo y un abultamiento que puede asustar.
  • Mal olor por el crecimiento de bacterias en la secreción.
  • Dolor en el pene que empeora con el mínimo roce o al orinar. Cuando el niño puede expresarse suele decir que el pene le escuece, le pica, le duele
  • Es raro que haya fiebre. Si la hay valorar si hay infección de orina y si necesita tratamiento antibiótico por boca.
  • Secreción purulenta en la apertura del prepucio.

Diagnóstico y tratamiento cuando hay una infección del pene de un niño

No hace falta ninguna prueba complementaria para diagnosticar y tratar una balanitis.

Es algo muy evidente y suele responder muy bien al tratamiento con cremas antibióticas (mupirocina por ejemplo) y un anti-inflamatorio en jarabe, por ejemplo el ibuprofeno del que puedes calcular la dosis en esta calculadora.

La mayoría con esto ceden en 2-3 días como mucho.

Si no es así puede ser recomendable hacer un cultivo de la secreción para averiguar el germen causante y a qué antibióticos es más sensible o resistente.

Raramente es necesario dar antibiótico por boca. En casi todos los casos basta con aplicarlos directamente en la zona.

Pero además tenemos que pensar en la causa por la que se ha producido la infección del pene

Deberemos mejorar la higiene, en la mayoría de los casos siendo menos agresivos. No es necesario bajar la piel a diario y frotar con jabón. Eso es demasiado irritante.

Suele bastar con retirar el prepucio y enjuagar un poco con el mismo agua del baño. Y con hacerlo un par de veces por semana suele bastar.

Cuando el problema es una fimosis o adherencias balano prepuciales pueden resolverse de forma «civilizada» como te explico en el artículo anteriormente citado sobre cuidados del pene.

Dar tirones fuertes es contraproducente. Puede empeorar el problema por generar cicatrices que estrechen aún más el prepucio. Y además hacerlo es muy doloroso para el niño.

Lo que os recomiendo es que solucionéis este tema cuando el niño es aún pequeño. Muchos a partir de los 3-4 años ya no permiten que les hagas nada en la zona y entonces puede prolongarse el problema dando lugar a infecciones repetidas en el pene.

Si esto ocurre puede dar lugar a una fimosis cada vez más marcada, ya que la inflamación y las cicatrices sucesivas en el prepucio pueden ir estrechando cada vez más a apertura.

Para mí una buena edad para arreglar el tema es entre los 6 meses y el año de vida.

Por tanto si ves el pene de tu hijo irritado o inflamado y se queja de picor o escozor al orinar:

  • No te preocupes. No suele ser grave y tiene fácil solución.
  • Si tiene fiebre acude al médico por si puede necesitar tratamiento antibiótico por boca y descartar infección de orina.
  • Si no hay fiebre, ni dolor de barriga. Cuando sólo está la inflamación y el escozor de la zona suele bastar con un jarabe que baje la inflamación y un crema que combata la infección.
  • Tras resolver el problema inmediato de la infección, debemos intentar resolver la fimosis si la hay y replantearnos la higiene que hacemos. 
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Qué hacer si mi hijo se duerme muy tarde

Qué hacer cuando un niño se duerme muy tarde

Cuando un niño se duerme muy tarde es un problema para toda la familia. Te explico cómo cambiar esto de la forma más sencilla y efectiva.

Voy a centrarme en dos aspectos:

  • Razones para cambiar.
  • Cómo hacerlo.

Cómo afecta a la familia cuando un niño se duerme muy tarde

Soy el primero que opina que los niños tienen sus propios sistemas de regulación. Y que mientras no tengamos claro que generan un problema es mejor respetarlos.

Pero también opino que un niño y sus necesidades no son lo único a tener en cuenta cuando hablamos de crianza. El niño no vive sólo. Lo hace con una familia y para él no es indiferente cómo esté su familia. Es fundamental. Si una familia está bien en su conjunto genera un ambiente mucho más positivo para el desarrollo del niño.

En este caso concreto: Los padres no dejan de ser personas por ser padres. Está claro que para cumplir su nuevo papel están dispuestos a sacrificar lo que sea necesario para que su hijo esté bien. Pero algunos sacrificios son inevitables. Otros no.

¿Qué pasa cuando un niño se duerme muy tarde? Pues que generalmente priva a sus padres de la posibilidad de tener al menos un rato para ellos. Y esto es importante. Si sois padres, vuestro hijo no se duerme hasta la hora en la que vosotros lo hacéis o incluso os retrasa la hora de dormir, seguro que no tengo que explicar lo que ocurre:

Sientes frustración y agotamiento. 

Y no eres mala madre o mal padre por sentir esto. Es normal. Todos necesitamos algo de tiempo para nosotros. Una pareja siempre necesita algo de tiempo para la pareja….

Si tu hijo está enfermo y te da una mala noche, seguro que le atenderás y sacrificarás tu descanso sin quejarte.

Pero que sistemáticamente se duerma tarde puede superar tu capacidad de pasar un día tras otro sin tiempo para nada. Sin tiempo para ti.

Cómo cambiar la situación cuando un niño se duerme muy tarde

Cuando la situación es la descrita antes, muchas familias deciden cambiar. Pero no está claro cómo hacerlo.

Te aclaro algunos conceptos:

  • Hay niños que duerme realmente poco o lo hacen mal porque tienen un problema. Destaco dos que siempre recomiendo descartar porque pueden mantenerse durante meses:
    • Intolerancias alimentarias. Si un bebé tiene molestias abdominales (gases, irritabilidad con dolor de barriga, náuseas, irritación al rededor del ano cuando hace caca, abdomen hinchado con dolor…) conviene estudiar si tiene alguna intolerancia o alergia alimentaria que le impida descansar bien.
    • Apnea del sueño. Algunos niños respiran mal de noche. La causa más frecuente es tener grandes las vegetaciones. Cuando esto ocurre el niño suele roncar y le cuesta respirar tumbado. Esto puede hacer que el niño no descanse bien y se despierte de noche con frecuencia.
    • Cuando hay alguna causa que impide descansar bien al niño, lo primero es resolver ese problema.
  • Hay noches malas. Independientemente, en niños sin problemas serios, cualquiera puede tener una mala noche por una infección o la salida de los dientes.
  • Pero cuando no hay problemas especiales cada niño duerme las horas que necesita. Cada niño es diferente y gestiona sus necesidades de la mejor forma posible. Si un niño no duerme más horas y no tiene ningún problema que le impida hacerlo, es porque no lo necesita. Es casi imposible hacer que un niño sano duerma más horas de las que lo hace de forma espontánea.
  • Lo que sí podemos es modificar el «cuándo las duerme». Y esta es la clave en los niños que se duermen muy tarde.

Cosas que no funcionan si pretendes cambiar a un niño que se duerme muy tarde

  1. Lo primero que se le ocurre a cualquiera es «vamos a acostarlo antes». El resultado suele ser desastroso. Os lo resumo: Si él tiene sueño a las 23:00 lo intentamos a las 21:00. El niño no tiene sueño aún, porque su ritmo habitual no es ese. Lo llevamos al dormitorio e intentamos dormirlo. Él se resiste. Insistimos. Él se cabrea. Insistimos…. Ya tenemos nuestra propia versión del niño de la niña del exorcista… Desde luego el estrés que estamos generando no se lleva bien con lo que supuestamente pretendemos: que se duerma. Es fácil que acabemos de muy mal humor todos, y el niño acabe durmiéndose más tarde de lo habitual y tenga una noche peor de lo normal.
  2. Lo segundo: «Le quitamos las siestas». Esto a veces funciona. Pero raramente. Cuando un niño necesita dormirse durante el día y le impedimos hacerlo solemos generar un malestar que hace que llegue a la «hora de dormir» con bastante mal humor. En ocasiones están «tan pasados de rosca» que acaba costando más que se se duerma a su hora suprimiendo la siesta que si le dejamos dormirla.

Y entonces ¿qué puedo hacer para que mi hijo se duerma temprano?

Pues lo siguiente:

  1. No pelear con él para que duerma.

  2. El dormitorio es sólo para dormir. 

  3. De día hay luz, de noche oscuridad.

  4. Le despierto un poco antes cada día. 

Os explico cada punto para que lo entendáis.

No pelear con él para que duerma

Si lo hacemos generamos un estrés contraproducente que suele retrasar la hora en la que se acaba durmiendo. Te lo explico más a fondo en este artículo.

El dormitorio es sólo para dormir

Muchos niños tienen un dormitorio que sirve de zona de juego. Si es tu caso y tu hijo duerme bien, no hay problema. No todos son iguales.

Pero si tu hijo tiene un dormitorio/habitación de juego, y es de los que cuando lo llevas a dormir quiere ponerse a jugar o se despierta a las 4 de la mañana y pide que juegues como si fuesen las 4 de la tarde, no te sorprendas. Cambia.

Si el niño relaciona el dormitorio sólo con dormir evita estos problemas. Y en este sentido cuantos menos juguetes u objetos que le llamen la atención mejor.

De día luz, de noche oscuridad

Algunos niños duermen indistintamente de día y de noche. El problema en algunos casos es no tener un ritmo de luz adecuado que le diga a su cerebro cuándo es de día y cuándo de noche. Un correcto ritmo de luz marca un ciclo que estimula la secreción de melatonina. Esta sustancia es la que regula el sueño, de forma que cuando la luz baja empezamos a sentir la necesidad de dormir.

Es mala idea tener lámpara de compañía o como queramos llamarla. Cuanto más oscuro esté de noche mejor.

Y si tu hijo te llama durante la noche intenta atenderle sin luz o con la más suave posible y el mínimo rato que haga falta.

Le despierto un poco antes cada día

Y aquí está la clave para que se duerma antes. Muchos niños que se duermen tarde también se levantan tarde. De esa parte no solemos quejarnos. Pero recuerda que el número de horas que duerme es el que necesita.

Si hay margen razonable, ¿qué hará el niño si le despierta cada día un poco antes? Simple.

Se cansará más temprano y necesitará dormir más temprano a la noche siguiente. 

Entiendo por margen razonable cuando el despertarlo antes no vaya a ser un problema mayor del que ya tenemos.

Por ejemplo, si un niño se duerme a las 23:00 y está en pie a las 6:00 no hay margen de maniobra.

Pero si tras dormirse a las 23:00 es capaz de dormir hasta las 11:00 tenemos mucho margen de maniobra.

Lograr que se duerma cuando no tiene sueño es muy complicado. Pero despertarle antes y ofrecerle estímulos agradables es mucho más fácil que tenga éxito. Además de ser una forma más efectiva y menos conflictiva de lograr lo mismo.

Si compaginamos esto con el hecho de reducir el ritmo de las actividades que le ofrecemos y la iluminación al final de la tarde, el proceso irá surtiendo su efecto poco a poco.

Lo ideal es hacer esto de forma gradual de forma que para adelantar una hora su momento de dormir invirtamos en torno a una semana.

Es importante que respetemos el proceso. Me refiero a que si estamos en este tema debemos evitar que una noche por motivos escogidos por nosotros el niño rompa la tendencia. Por ejemplo, debemos evitar ir a una celebración en la que sabemos que acabaremos tarde y el niño no podrá dormirse. 

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Menú para Bebé de x meses

Menú para Bebés de X meses.

¿No sabes qué preparar en el Menú Para Bebés de una edad determinada? No te puedes perder este artículo. Tras leerlo no necesitarás más menús.

Es un tema que pedís sin parar. Os gustaría que os dé un menú para bebés de cada edad desde que se empieza la alimentación complementaria.

Quisieras tener una especie de dieta organizada con una comida específica para cada toma. El objetivo sería tener la seguridad de que alimentas bien a tu bebé.

Pero ¿y si te digo que es más simple y que en realidad no necesitas un menú para bebés?

Todo depende del planteamiento que hagamos.

No es necesario un Menú para el Bebé

En los primeros meses de vida el menú para el bebé es muy simple: Leche.

Ahí va todo lo que el niño necesita. No le hace falta infusiones ni nada más. La leche le aporta una dieta equilibrada para su edad.

El tema llega con la introducción de la alimentación complementaria.

Pero hay muchas formas de hacer esto. Se han usado durante mucho tiempo listas de introducción de la alimentación complementaria. Pero para mí estas listas son un error. Aunque yo las he usado. Es lo que me enseñaron durante mi formación como pediatra.

En la actualidad lo que recomiendo es una opción que tal vez muchos conozcáis: El Baby Led Weaning o BLW.

Uno de los principios del BLW es precisamente que el bebé no tiene que tener un menú diferente al nuestro. Que son muy pocos los alimentos que no debe tomar antes de una edad concreta.

Básicamente debemos excluir:

  • Antes del año: Verduras de hoja verde (intoxicación por nitritos), miel (intoxicación botulínica).
  • Antes de los dos años: Pescado azúl grande y marisco (metales pesados), huevo crudo (salmonelosis).
  • Mientras te acuerdes de la última vez que se atragantó: Frutos secos (causa más frecuente de muerte por atragantamiento).

Quitando esos alimentos un bebé puede tomar en su menú de todo lo demás que incluiríamos en una dieta sana para nosotros.

Así que vamos al tema fundamental.

El menú para bebé más sano es el mismo menú de sus padres mientras sea una dieta equilibrada

Voy a darte unos consejos concretos:

  • No te preocupes por el menú del bebé, preocupate de tener una dieta equilibrada en casa para todos. Y esto se basa en:
    • Intentar que la dieta incluya todos los grupos alimentarios:

      • Lácteos. Mientras siga tomando pecho no precisa otros, pero puede tomarlos:
        • Leche artificial: Podría tomar leche adaptada hasta el año, a partir del año leche de vaca entera.
        • Yogur: Desde el momento que le llame la atención y haga por probarlo. Yogur natural (azucarado o no, no edulcorado).
        • Queso: Una vez que muestra interés por tomarlo puede hacerlo. Cualquier tipo de queso.
      • Cereales. Los mismos que tomas tú: Arroz cocido, harina de maiz, pastas, pan, galletas, bizcochos, migas, cuscús. Y si pueden ser integrales mejor.
      • Frutas. TODAS.
      • Verduras. Todas menos las de hoja verde antes del año. A partir del año además las de hoja verde.
      • Carnes. TODAS.
      • Pescados. Pescado blanco y pescado azul pequeño todo. Pescado azul grande y marisco a partir de los dos años y en poca cantidad hasta los 6-8 años.
      • Legumbres. Todas desde el momento que muestre interés por probarlas.
    • Si te preocupa la calidad consume todo lo que puedas en Alimentos Ecológicos.

    • Evita Conservantes y Colorantes.

    • Usa para cocinar sal y especias, pero en cantidad moderada.

    • Mejor si cocináis en casa que alimentos precocinados. Si recurres a precocinados mejor si son ecológicos, sin conservantes, sin colorantes y sin azúcar añadida.

    • Hacer que estos grupos estén presentes en el menú del bebé de forma equilibrada:

      • A diario debemos ofrecer: Lácteos, Cereales, Frutas y Verduras.
      • Unos días carne y otros pescado intentando que haya un equilibrio de casi mitad y mitad.
      • Legumbres entre 2 y 4 veces por semana.
      • Huevo y derivados un par de días por semana.
    • Respetar que el niño tome la cantidad que le apetezca y si toma cantidades pequeñas símplemente ofrecer más veces. Nunca pelees con tu hijo para que coma.

    • Plato único. Si ofrecemos de todo en cada comida los niños tienden a escoger siempre los mismos alimentos, los que prefieren. Para evitarlo:

      • Haz 5 comidas al día: Desayuno, media mañana, comida, merienda, cena.
      • En cada una de esas comidas ofrece un plato único. No hagas 1º, 2º y postre. La mayoría cuando haces eso pasan del 1º, picotean el 2º y se toman el postre.
      • Los horarios son flexibles. Si ofreces una toma y muestra poco interés o rechazo, simplemente retírala y ofrece de nuevo la misma comida un rato después. Algunos niños no hacen las 5 tomas, pueden hacer 3, o hacer 10…
    • Evitar en la dieta lo que la distorsiona:

      • Bebidas distintas del agua. Por lo general todas contienen azúcar. El azúcar regula el apetito. Si toman bebidas con azúcar comen menos. Ofrece sólo agua, ni siquiera zumos de frutas naturales.
      • Supuestos alimentos para niños. Por desgracia gran parte de los productos alimentarios que se crean para niños son sólo productos de consumo. Básicamente son productos muy ricos en azúcar, porque se sabe que a los niños les encanta (y a los adultos). Luego se pretende que aportan suplementos de «esto o aquello» para venderlos como «buenos para que el niño esté sano». Pero la realidad es que desplazan de la alimentación de los niños a otros alimentos mejores, empobreciendo la dieta. Mi consejo es claro: Compra comida sana para la familia. No compres nada específico para el niño. Los suplementos están indicados sólo cuando, a pesar de tener una dieta equilibrada, tiene una carencia concreta.
      • Evita lo que sabes que no es sano. No pretendo que tu hijo sea el único que no tome una chuchería, unos gusanitos, un poco de tarta, un helado o un dulce navideño… Pero no los compres. Que sea algo que llega de forma esporádica a su alimentación, no una constante. Si tú no los compras jamás siempre habrá en su entorno quien se lo ofrezca. Mientras sea algo excepcional (con excepcional me refiero a una vez a la semana o menos frecuente) no hay problema. Pero si hay quien entiende la relación con el niño sólo como ofrecerle lo que no debe comer o tú haces un hábito del consumo de estos productos, tenemos un problema.

Si eres capaz de aplicar todo lo que te he recomendado en este artículo, de verdad, no te preocupes por el menú correcto.

Los menús con cantidades exactas son falsos, agobiantes, imposibles de sostener en el tiempo y sobre todo INNECESARIOS.

Si de verdad un niño recibe una Dieta Variada y Equilibrada, ya se encarga su intestino de absorber más de lo que necesita y dejar pasar lo que le sobra en cada momento.

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Meningitis en niños

Punción lumbar en meningitis de niños y bebés.

Información para ayudar a los padres de un niño con Meningitis. ¿Qué es? ¿puede morir o tener secuelas? Tipos de meningitis. Punción lumbar.

 

La idea de este artículo es explicar los conceptos que con más frecuencia suelen ser motivo de dudas para los padres de un niño ingresado por meningitis.

¿Qué es la meningitis?

Es una infección que inflama las Meninges.

Las meninges son unas membranas que cubren al sistema nervioso central.

En algunos casos, una infección banal (lo más frecuente, una faringoamigdalitis) empieza en un niño que por cualquier motivo tiene en ese momento las defensas bajas. La infección pasa a sangre y se asienta en las Meninges.

Ya quisiéramos los pediatras que hubiese alguna forma de saber, entre todos los niños con faringoamigdalitis, cuál va a hacer la Meningitis y cuál no. Pero hasta que la hace, es imposible.

Con lo que a la pregunta «¿Esto, podía haberse evitado?» La respuesta es «No. En esta vida hay cosas que dependen de la buena o mala suerte.»

La única prevención razonable para evitar Meningitis es la vacunación.

Lo que nos lleva a la segunda pregunta frecuente.

Mi hijo está vacunado contra la Meningitis, ¿Cómo es posible que la haya cogido?

Hay tres motivos por los que un niño «vacunado contra la meningitis» puede sufrir una:

– Hay muchos gérmenes capaces de producir Meningitis. No todos ellos tienen vacuna. Y de los que si la tienen, no todos los niños están vacunados. Depende del país. En España por ejemplo ya están incluidos en calendarios vacunal los gérmenes más frecuentes que causan esta infección: Hemófilus, Neumococo, Meningococo C. Desde enero de 2015 hay otra disponible, la vacuna de Meningococo B, que en España puede ponerse a los niños pero no es financiada por la Seguridad Social.

– Algunos niños vacunados no alcanzan el nivel de defensas suficientes para que las garantías de evitar la meningitis se aproximen al 100%. En medicina el 100% no existe. Estas vacunas suelen obtener un 70-90% de efectividad.

– En algunos momentos cualquier persona, vacunada o no, puede tener su sistema defensivo agotado. Si en ese momento sufre la infección puede desarrollar la Meningitis.

¿Son todas las Meningitis en niños iguales? No

Hay diferentes tipos.

La distinción más importante para los padres es entre Viral y Bacteriana:

– Las producidas por virus suelen ser menos agresivas. En la mayoría de los casos incluso se tratan en casa. No es necesario tratar a las personas que han tenido contacto con el niño. Los antibióticos en estos casos son innecesarios e inútiles.

– Las generadas por bacterias suelen ser más agresivas. Su tratamiento se realiza en el Hospital. Se recomienda a las personas que tienen contacto con el niño con meningitis (compañeros de clase, no todo el colegio, y familiares directos) que tomen tratamiento preventivo. El tratamiento preventivo en contactos de niños que la sufren suele ser una pauta corta de antibióticos.

¿Es peligrosa una meningitis en niños? ¿Puede un niño con meningitis morirse o quedar con secuelas graves? Desgraciadamente sí.

En las Meningitis causadas por bacterias pueden quedar secuelas o producir la muerte.

No es lo habitual. Si queréis un porcentaje, puede decirse que el 80% de los niños que padecen la infección no muere ni tiene secuelas.

Las secuelas más frecuentes de esta infección son Sordera y Epilepsia (convulsiones).

Las probabilidades de que cure sin secuelas aumentan cuanto antes se inicia el tratamiento.

Las probabilidades de muerte en una Meningitis se reducen muchísimo si sobrevive a las primeras 24-48 tras iniciar el tratamiento.

¿Qué es una Punción lumbar?

Entre las meninges y el cerebro y la médula hay un líquido (Líquido cefalorraquídeo).

Cuando se sospecha una Meningitis en niños, la punción lumbar ayuda a confirmar que lo es, y a diferenciar al causante (virus o bacteria). Ese resultado está disponible en menos de 1 hora en cualquier hospital que se precie.

En los casos en que es una bacteria, se hace además un cultivo que identifica la bacteria y a qué antibióticos es más sensible (aunque ese resultado tarda unos días en estar disponible -y no es acelerable, consiste en sembrar el líquido en un cultivo y esperar a ver si crece-).

La punción lumbar consiste en pinchar en la espalda, entre las vertebras a la altura de la cintura, con una aguja para sacar un poco de ese líquido y analizarlo.

No es simple, ni está exento de riesgos, pero es más arriesgado no hacerlo. Porque en la Meningitis hay que actuar rápido. Y cuanta más información se tiene, mejor puede tratarse.

La meningitis es por tanto una infección grave. Sería absurdo e irresponsable quitarle importancia. Pero por suerte cada vez son menos frecuentes gracias a la vacunación y tenemos antibióticos que suelen curarla en un gran porcentaje de casos. Cuando más tiempo pase tras el diagnóstico sin que el niño empeore mejor es el pronóstico.

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Fiebre y Vacunas en Niños

 Fiebre tras la vacuna del bebé

Fiebre y Vacunas: 2 Preguntas básicas en bebés ¿Qué hacer si empieza con fiebre y tocaba ponerle una vacuna? ¿Qué hacer si aparece fiebre después de vacunar?

Todos sabemos que el efecto secundario más llamativo tras administrar una vacuna a un niño o bebé es la fiebre.

Son muchas las preguntas que recibo en la consulta sobre esto. Las más habituales, a las que voy a dar respuesta en este artículo son:

  • Si toca ponerle una vacuna y empieza con fiebre, ¿qué hago?
  • Si tras ponerle una vacuna tiene fiebre, ¿cómo puedo saber si es de la vacuna o puede ser por otro motivo?
  • ¿Cuándo debería usar medicación para bajar la fiebre si aparece tras una vacuna?
  • ¿Darle medicamentos para bajar la fiebre no hará menos efectiva la vacunación?
  • ¿Cuándo es necesario que acuda al médico si aparece fiebre tras una vacuna?

Vamos una por una:

Si toca ponerle una vacuna y empieza con fiebre, ¿qué hago?

Por un lado, la fiebre es habitualmente un signo de que nuestro sistema defensivo está luchando contra una infección. Yo suelo decir a los padres que la vacuna ayuda al sistema defensivo a prepararse para cuando un ataque ocurra. Pero lo que no es buena idea es «distraerlo» cuando está en plena faena.

Por eso, si un niño tiene signos evidentes de estar enfermo, y la fiebre es uno de ellos, debemos retrasar la vacunación hasta que esté bien y pase unos días sin fiebre.

La utilidad de este retraso es:

  • Permitir al sistema defensivo que se centre en la defensa contra lo que ahora está atacando al organismo. Tiempo habrá de entrenarlo más adelante para su defensa contra otras infecciones, pero la prioritaria es la que ya está sufriendo.
  • Hace más fácil seguir la evolución de la infección que sufre en este instante. Si por ejemplo la fiebre estaba bajando (con picos menos frecuentes y menos altos) es un signo de mejoría. Cuando esta tendencia se interrumpe y empiezan de nuevo a subir los picos de fiebre en frecuencia y altura es un signo de que hay una nueva infección o se está complicando la actual. Pero eso mismo puede ocurrir si vacunamos antes de que acabe la infección, lo que puede confundirnos. Por eso mejore esperar a que pase al menos 2-3 días con temperaturas por debajo de 37º antes de vacunar.
  • Retrasar las vacunas unos días o semanas no es un problema importante. Los calendarios vacunales tienen unas fechas que son orientativas y de hecho son diferentes en distintos países. Una desviación de unos pocos días no es importante y menos aún cuando está justificado, como es el caso del que hablamos.

Si tras ponerle una vacuna tiene fiebre, ¿cómo puedo saber si es de la vacuna o puede ser por otro motivo?

Nos pueden orientar varias cuestiones:

  • La vacuna en sí y el tiempo que tarda en aparecer la fiebre. La mayoría de las vacunas, si dan fiebre, suelen hacerlo en los dos días siguientes a la vacunación. Hay algunas excepciones, las de virus atenuados, como la Triple Vírica que suelen dar la reacción más intensa entre 7 y 14 días después de la vacunación. Si coincide en esas fechas puede ser la vacuna. Pero una fiebre por ejemplo un mes después de poner la vacuna podemos descartar que sea por ella.
  • Inflamación local en el punto donde se ha pinchado. La fiebre es una reacción general del organismo. Lo normal es que cuando aparece por algo que empezó en un punto concreto (donde le pincharon la vacuna), veamos en ese punto una reacción evidente. Si no hay inflamación, dolor en el sitio del pinchazo, es raro que la fiebre sea por la vacuna.
  • Otros síntomas que acompañen a la fiebre. La vacuna del sarampión puede dar granitos, la del rotavirus puede dar diarrea… Pero la mayoría de las vacunas no tienen gérmenes vivos (debilitados, pero vivos) como las mencionadas. En la mayoría de las vacunas no tiene sentido que aparezcan otros signos de enfermedad como mocos, tos, vómitos, diarrea…. Cuando esto ocurre hay que buscar otras causas.

¿Cuándo debería usar medicación para bajar la fiebre si aparece tras una vacuna? ¿Darle medicamentos para bajar la fiebre no hará menos efectiva la vacunación?

La fiebre es un mecanismo defensivo del organismo y con las vacunas pretendemos que aparezca una reacción. Que haya fiebre tras una vacuna es un signo de que efectivamente la vacuna está logrando el efecto que buscamos.

Pero las vacunas están diseñadas para obtener la inmunización sin que sea necesario llegar a desencadenar fiebre. Por lo tanto, la fiebre nos dice que la vacuna ha logrado un efecto algo superior al que buscamos.

Dar antitérmicos por norma con las vacunas puede llevar a que en muchos casos no sean efectivas. Pero darlo cuando la fiebre supera los 38º sólo reduce el efecto excesivo de esa vacuna a un nivel normal. No estamos por tanto restando efectividad a la vacunación. Estamos evitando un efecto superior al necesario e indeseable por el malestar que produce.

Si tiene más de 38º o está muy molesto hay medicación para aliviarle. Mi consejo es que la uses.

¿Cuándo es necesario que acuda al médico si aparece fiebre tras una vacuna?

La gente suele guiarse mucho por lo alta o baja que sea la fiebre para preocuparse. Yo suelo insistir en que la fiebre es algo orientativo, pero lo esencial es el estado general. Si un niño tras vacunarse presenta fiebre yo recomiendo que acuda al médico siempre que:

  • Tenga mal estado general. Sea una reacción excesiva de la vacuna o una infección que ha coincidido, que un niño tenga de verdad mal estado general es motivo más que justificado para que sea valorado lo antes posible por un médico.

Situaciones que pueden esperar:

  • Fiebre alta pero acompañada de buen estado general. Si el niño está contento y juguetón con 40º, no me preocupa demasiado la causa. En principio no es urgente.
  • Síntomas que no sabemos si son o no por la vacuna pero son llevaderos. Un poco de diarrea, náuseas leves, un vómito aislado, una erupción en la piel, dolor localizado en el pinchazo… Mientas el estado general sea bueno no precisan una valoración inmediata, y de hecho se resuelven sin hacer nada en la mayoría de los casos.

Pero mal estado general, decaimiento intenso… Aunque no vayan acompañados de nada más, acude a tu pediatra o a urgencias lo antes posible.

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Mascotas y niños: ¿Afecta a su salud?

Mascotas y niños, con responsabilidad, buena combinación

Cómo puede afectar a la Salud de un niño que haya mascotas en la casa. ¿Puede ser peligroso? ¿Tiene beneficios? Alergias, infecciones, peligro de agresión.

Empecemos por la experiencia propia. Yo me crié sin mascotas en casa. A no ser que considere como tal a alguno de mis seis hermanos…

Entenderéis que con 7 niños, papá y mamá ya éramos bastantes.

Ya de mayor si he tenido un perro, Flemming, que convivió con nosotros durante 13 años, hasta que murió. Los últimos 6 meses de su vida con el bebé recién nacido en casa.

En mi infancia hubo alguna mascota ocasional. Recuerdo por ejemplo que cuando yo tenía unos 8 años jugando con un gato callejero, me mordió y a mi madre le dijeron que debía llevar al gato a casa y vigilarlo durante unas semanas por si aparecían signos de que padeciese la rabia.

Así que tuvimos al gato en la terraza de casa durante un par de semanas. No manifestó síntoma alguno y fue expulsado de su «residencia de lujo» al poco tiempo, para su desgracia, o no, porque apacible su existencia con 7 niños curiosos sobre el visitante, no era.

Centrándonos. Los animales pueden sufrir enfermedades, algunas de las cuales también pueden padecer los seres humanos. Pero hemos convivido durante miles y miles de años sin que fuese una catástrofe.

La relación entre niños y mascotas puede plantearse por dos vías:

  • Ya tenemos mascota cuando llega el bebé.
  • Tenemos niños y nos planteamos si sería bueno para él tener una mascota.

¿Qué hacer con la mascota cuando nace un bebé?

Pues, ¿qué vamos a hacer? ¡Presentarlos!

Voy a hablar de las mascotas más habituales, perros y gatos.

Si una mascota está bien cuidada y es revisada con la periodicidad adecuada por el veterinario no tiene porqué suponer un riesgo para la salud del bebé. Las infecciones que puede transmitir no son graves. Son muy, muy escasos los niños tratados porque el perro o el gato de la casa le ha contagiado algo. Y suelen ser cosas tratables y pasajeras.

Las dudas que suelen plantearse son:

  • Alergia a epitelios animales. En principio cualquier persona puede hacerse alérgica al pelo de perro, de gato… Pero precisamente convivir con animales desde el nacimiento es la mejor prevención frente a esa alergia. El sistema defensivo interpreta que es algo normal en el entorno y no reacciona frente a ellos.
  • ¡Que no lama al niño! Las infecciones y los parásitos. Un bebé tiene capacidad defensiva, y especialmente durante los primeros meses de vida es muy poco habitual que sufra infecciones, porque cuenta con los anticuerpos que su madre le ha pasado a través de la placenta. Esos anticuerpos previenen la infección en el bebé por cualquier germen con el que la madre ha tenido contacto en su vida. Si un perro o gato está en la casa antes de que el bebé naciese quiere decir que el sistema defensivo de la madre tenía fichados a la casi totalidad de gérmenes de la mascota antes del nacimiento del bebé. Y al tener contacto con ellos en estos primeros meses, los gérmenes son detectados por los anticuerpos de la madre y presentados al sistema defensivo del niño. Esa es la mejor prevención posible. Lo más habitual, más que las infecciones, son las parasitosis, lombrices, pulgas, garrapatas… Pero son evitables con un cuidado adecuado del animal.
  • Carácter de la mascota. Agresiones. Muchas mascotas son un miembro más de la familia y tienen reacciones que calificaríamos como humanas o casi. Pueden sufrir celos si por ejemplo se sienten desatendidas tras la llegada del bebé. Y dependiendo de su carácter podemos esperar o no que manifiesten cierto grado de resentimiento o agresividad hacia el niño. Mi experiencia es que en mis años como pediatra, eso que teóricamente podría ocurrir, que la mascota atacase al bebé, no lo he visto nunca. Y cuando pregunto a los padres sobre cómo actúa la mascota respecto al niño suelen decirme que lo cuida como si fuese suyo. La mayoría de las agresiones en mi experiencia ocurren entre el año y los 5 años de vida del niño, y en  muchos casos es porque el niño agobia demasiado al pobre animal. Aunque hay excepciones. A mi parecer hay ciertas mascotas que no deberían estar en casa con un niño, como los llamados «perros de lucha». Razas especialmente agresivas que van a tener muy poca tolerancia a las «agresiones» cariñosas por parte del niño.

¿Tiene beneficios para el niño convivir con una mascota?

Por supuesto. Aunque como todo, depende del planteamiento. Si se hace desde la responsabilidad por parte de los padres puede ser muy bueno.

Después de un hermano, un perro puede ser el mejor educador de convivencia para un niño. Tiene su propio carácter y no es tan proclive como algunos padres a satisfacer porque sí las necesidades y los caprichos del niño.

Actúa de forma muy natural, suele dar afecto a quien se lo da y a tratar de forma adecuada a quien lo maltrata.

Y cuidar de una mascota es una de las primeras responsabilidades serias que puede afrontar un niño, y encima hacerlo por petición propia.

En cuanto a la falta de higiene, puede ser un bien en sí misma. Una de las teorías que explica las alergias es la Higienista, que habla de que hoy en día vivimos en un ambiente tan aséptico que nuestro sistema defensivo genera alergias para no morir de aburrimiento.

Una mascota en casa, y más si el niño tiene un entorno más o menos natural en el que jugar con ella, es un gran evitador de alergias.

Elegir la mascota adecuada para un niño.

Cuando nos planteamos la posibilidad de que un niño tenga una mascota, deberíamos plantearnos varios temas:

  • ¿Qué cuidados necesita? Como parte de la sociedad consumista en la que vivimos, tener mascotas es una de las cosas que uno puede plantearse hacer sin mucha reflexión. Y debemos entender que lo que hacemos es asumir una responsabilidad. Valora en su dimensión esa responsabilidad antes de decidirte a acogerla en casa.
  • Si es la primera vez que el niño asume una responsabilidad así, posiblemente lo adecuado sea una mascota fácil de cuidar, pequeña y con una vida no demasiado larga. Adoptar un perro por ejemplo, que puede vivir 10-15 años o más con facilidad no es algo a decidir a la ligera. Meditar bien antes de hacerlo es la mejor forma de evitar el abandono de mascotas.
  • Nunca, nunca te vayas a lo exótico. La introducción de especies exóticas es un grave problema medioambiental. Para su captura se destrozan ecosistemas, y su liberación o escapada en nuestro entorno puede generar problemas. Tu hijo no necesita nada raro, necesita un amigo. Hay muchos aspirantes locales…
  • Teniendo en cuenta lo anterior, valora las preferencias de tu hijo. 
  • Asume que puede que acabe siendo Tú Mascota y no la de tu hijo. Especialmente si escoges un animal de vida larga, las preferencias de un niño pueden cambiar mucho en poco tiempo. A largo plazo más aún. No decidas adoptar una mascota si no estás dispuesto a ser tú quien se haga cargo de ella en exclusiva.

Por tanto, mascotas y niños, con responsabilidad, buena combinación.

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Orden de introducción de alimentos y alergias en bebés

Alergias a alimentos en Bebés

¿Debemos establecer el orden en que introducimos los alimentos en la dieta de un bebé en función de su capacidad de generar alergias? ¿Cuándo puedo dar…?

Yo soy de cerebro inquieto. A lo que me refiero es que si día a día tengo que explicar a los padres un mismo tema, conforme me plantean dudas nuevas voy matizando. Y cada vez lo que recomiendo se parece menos a lo que me dieron como pauta en la Especialidad de Pediatría hace ya más de 15 años.

Lo que a mí me dijeron para justificar la lista de introducción de la alimentación complementaria que me dieron (como si me hubiesen entregado las Tablas de los Diez Mandamientos en el Monte Sinaí) es que había algunos alimentos que generaban alergias con más frecuencia que otros y que se ordenaban para evitar esas alergias.

Desde entonces no he visto nada más que argumentos que siguiendo ese mismo planteamiento desmontarían la lista que me dieron.

Según esa lista, se empieza sólo con Leche: Pecho y/o biberón.

Baste decir para empezar, que los que toman biberón toman leche elaborada en su mayoría a partir de Leche de vaca. Y que este es el alimento al que con más frecuencia se detectan alergias con diferencia. O sea que de hay en adelante teoría desmontada.

Cualquiera de nosotros puede desarrollar una alergia a las fresas, el marisco, el melocotón… con la edad que sea al tomarlos por primera vez.

Entre introducir las berenjenas a los 8 meses o a los 14 no hay diferencia.

Objetivos en el proceso de introducción de la alimentación complementaria

Desde hace ya un tiempo la forma en la que explico a los padres la introducción de la alimentación complementaria es muy diferente a una lista.

El objetivo es:

  • Descargar a los padres de la preocupación innecesaria de atenerse a algo que es totalmente arbitrario.
  • Convertir la introducción de la alimentación complementaria en algo más normalizado. Un proceso en el que el protagonista sea la curiosidad del bebé que le lleve a descubrir nuevos sabores y texturas de la forma más natural para él.
  • Llegar a los dos años con una alimentación igual a la del resto de la familia. Lo más variada posible. Y si no lo era, que en ese proceso la dieta de la familia se transforme en sana.
  • Que todo este proceso se haga conservando una buena relación del bebé con la comida en la que sea un placer comer y algo en lo que el protagonista es el propio niño.

Para que esto sea así es mejor introducir los alimentos siguiendo la curiosidad del niño que una lista arbitraria. Las únicas excepciones justificadas son ciertos alimentos que tienen un riesgo real de producir problemas si se toman con frecuencia antes de cierta edad.

Alimentos que en la actualidad recomiendo dejar para más tarde: «La lista negra».

Entre los alimentos a los que pongo «límite» no hay ninguno que lo sea por su capacidad de generar alergia.

Lo son por ser difícil de digerir : La leche entera no antes del año.

Por ser foco de infecciones graves: Miel Cruda no antes del año (intoxicación botulínica) y Huevo crudo no antes de los dos años (salmonelosis).

Por ser origen de intoxicaciones: Verduras de hoja verde no antes del año (Nitritos), pescado azul grande y marisco no  antes de los dos años(Metales pesados).

Por ser causa de accidentes:  Frutos secos en niños que aún se atragantan con facilidad, suelo decir que no antes de los 3-4 años. Los frutos secos son la causa más frecuente de muerte por atragantamiento.

¿Cómo aparecen las Alergias en los bebés cuando introducimos alimentos nuevos?

Como decía al principio algunos de los alimentos que introducimos antes son precisamente de los que generan alergias con más frecuencia. ¿Quiere eso decir que deberían introducirse más tarde? Pues parece que no.

Un ejemplo es el gluten. La alergia al gluten o Celiaquía no aparece en cualquier persona. Son personas predispuestas genéticamente. En las que si se dan ciertas condiciones la alergia puede aparecer. No está aún totalmente definido cómo.

Pero para poder entenderse sería algo así:

La tendencia a generar alergias es algo que se hereda en nuestros genes. Por tanto lo primero es tener la predisposición.

Un día, un bebé que la tiene sufre una infección intestinal. En realidad nuestro intestino está constantemente sufriéndolas. Lo que ocurre es que la mayoría son abortadas antes de que generen problemas llamativos. Pero el intento de los gérmenes por entrar en el organismo atravesando la pared del intestino es constante.

Cuando se detecta una agresión se activa el sistema defensivo y empieza a buscar al culpable. Cuando cree encontrarlo lo procesa y busca cuál de sus moléculas es más fácil de diferenciar para generar anticuerpos contra él que le permitan reconocerlo y destruirlo.

El problema es que a veces el sistema defensivo se equivoca y piensa que el causante es quien no lo es.

En el caso del gluten. Si tiene la predisposición a ser celiaco y da la casualidad de que en una de esas agresiones aparece el gluten por primera vez por ahí, es una proteína grande y que el sistema defensivo reconoce como extraña con facilidad, lo que lo convierte en sospechoso automático.

En la actualidad, y digo en la actualidad porque en los últimos 15 años he visto ya muchas recomendaciones contradictorias en este tema, se recomienda no empezar con el gluten antes de los 6 meses, pero tampoco mucho más tarde. Porque a partir de los 4-6 meses y especialmente si un bebé se escolariza pronto las infecciones se hacen más frecuentes. Si ya toma le gluten de forma habitual para entonces, el cuerpo cuando busque culpables lo ignorará. Pero si hasta ese momento no lo había tomado las probabilidades de que lo reconozca como extraño y culpable de la agresión aumentan.

¿Cómo identificar una alergia a un alimento?

Lo malo de las alergias es que hay muchos grados. Hay bebés que la primera vez que toman leche de vaca la vomitan de forma inmediata y el cuerpo se les llena de erupciones muy intensas.

Diagnosticar que es alérgico a la leche en casos así es, digamos, para que no te presentes al premio Nobel.

Si al tomar cualquier alimento nuevo aparecen claramente vómitos, diarrea o erupciones en la piel, lo prudente es retirar ese alimento de su dieta y consultar.

Pero hay alergias que no son tan evidentes. Muchos alérgicos lo que sufren tras desencadenarse una alergia es una leve inflamación de la piel o las mucosas que puede verse como una Dermatitis atópica leve, como molestias intestinales intermitentes o como un estancamiento en la ganancia de peso. Muchas veces es tan leve y tarda en ser detectada que identificar el causante es mucho menos evidente.

Para evitar las alergias no hay una lista, pero deberías tener «la lista de tu hijo» para poder detectarlas.

En introduccion de la alimentación complementaria, cuando pensamos en alergias hay una única lista que me resulta útil. Y es la que registra cuándo le has empezado a dar cada alimento en su dieta.

No hay una lista correcta que ordene cuándo debería darse por primera vez el tomate, el huevo, el pescado… Pero saber cuando lo has hecho de verdad en cada niño puede ayudar mucho a detectar alergias. Especialmente en esos casos en los que no son evidentes.

Cuando un bebé presenta signos crónicos de alergia en forma de dermatitis, dolor abdominal o escasa ganacia de peso, la pregunta inmediata es:

¿Desde cuándo?

Y la segunda es ¿Tienes una lista del orden en el que has introducido los alimentos en su dieta?

Lo que hacemos cuando disponemos de esos dos datos es ver la lista, cuáles son los alimentos que se introdujeron poco antes de que apareciesen los síntomas, y entre ellos ver si hay alguno de los sospechosos habituales.

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Los ruidos de los niños mientras duermen

Los Ruiditos y los Movimientos de los niños mientras duermenTodos hacemos ruidos mientras dormimos. Pero los niños suelen hacer aún más. Son muy activos y durante el sueño también. Pero esto a veces crea problemas.

En realidad no es sólo cuestión de ruiditos (bufidos, gruñidos, ritmos de respiración extraños, toses esporádicas, gemidos…). Es que no paran ni cuando duermen.

Algunos piensan que el sueño es una fase inactiva de nuestra vida. Pero no es así. De hecho la actividad del cerebro en algunas fases del sueño es mayor que cuando estamos despiertos.

Y los niños sabemos que tienen un nivel de actividad mucho mayor que el de los adultos. Durante el sueño no es una excepción.

Si grabáis a vuestro hijo mientras duerme y ponéis el vídeo a cámara rápida posiblemente os asombre lo mucho que se mueve.

Esto es natural y no supone un problema para el niño en ningún caso. Por mucho que se mueva o por muchos ruiditos que haga.

Pero sí puede serlo para los padres. Hay muchos que no tienen claro cómo actuar ante esto. Y hay muchos padres que no pueden dormir junto a sus hijos a causa de esta actividad mientras duermen.

Yo sé la carga de ansiedad que supone ser padres y que la mejor forma de disiparlo es entender porqué no preocuparse o cuando debe uno preocuparse. Así que voy a explicarlo.

Los distintos ruiditos y porqué no preocuparse:

Ritmo extraño de respiración las primeras semanas.

En las primeras semanas de vida los bebés tienen un ritmo de respiración mientras duerme que resulta llamativo. A veces lo hacen tan superficial que parece que dejase de respirar, y de repente hacen varias respiraciones más intensas. Esto se debe a la inmadurez de su centro respiratorio. Cuando los gases en sangre están a concentraciones normales casi se le olvida respirar. Se espacian y son muy superficiales.

Pero, cuando tras varias respiraciones más superficiales se acumula dióxido de carbono y falta oxígeno, es como si recordase de repente que tiene que respirar y lo hace de forma más intensa hasta que se normaliza.

Todo esto es normal. Y no es necesario hacer nada. Sólo en los prematuros puede ser un problema. Porque en ellos a veces el centro respiratorio es tan inmaduro que no controla bien y pueden hacer Apneas (pausas sin respirar más allá de lo recomendable). Pero en niños nacidos a su tiempo esto es rarísimo. O sea que tranquilos por este tema.

Ruidos al respirar.

Los primeros meses la mayoría de los bebés tienen la nariz congestionada, especialmente durante la noche. Es lo que llamamos rinitis seca del lactante. Suena como un cerdito. Es más evidente de noche porque no hay más ruidos, y porque en los dormitorios el ambiente suele estar más seco, lo que hace que se congestionen más.

A partir de que el niño empieza a pasar catarros lo que ocurre es que el niño ronca. Tiene la nariz taponada de moco y respira con la boca abierta, vibrando el paladar (ronquido).

Si ni uno ni otro caso hacen que el niño llegue a despertarse, en principio no hay que hacer nada.

Ruidos mientras sueña.

En torno a los 5-6 meses el patrón de sueño de los niños ya es parecido al de los adultos y eso hace que muchos niños ya tengan sueños y pesadillas. Durante esos sueños pueden gruñir, gemir, lloriquear y aquellos que ya hablan, hasta hablar…

Pero de nuevo no es necesario hacer nada. En realidad el niño está dormido y la fase de sueño en la que hacen esto es una de las más reparadoras. Lo mejor es no interrumpirlas. Cuando no se despiertan, les pasa como a nosotros. Si tu pareja nota que estás haciendo estos mismos ruidos durante la noche y no hace nada, al preguntarte a la mañana siguiente cómo has descansado dirás que bien y no recordarás nada. Si te despiertas sí recordarás el sueño.

Estos ruidos pueden ir acompañados de movimientos más o menos bruscos con los que el niño se va desplazando por la cama y cambiando de posición en función de su capacidad para moverse. Según la edad, los más pequeños giran la cabeza y mueven pies y manos, los más grandes pueden desplazarse por la cama, darse la vuelta, dar patadas, pelear… Pero todo con los ojos cerrados. Es decir, dormidos.

Resumiendo

Como podéis ver la mayoría de estos ruidos y movimientos son normales y no suponen un problema para el niño.

Pero hay casos en los que los padres no descansa debido a que interrumpen su sueño de forma demasiado frecuente. Cuando esto ocurre debemos entender la familia como una unidad en la que la falta de descanso de uno de sus miembros acaba afectando a todos. Y empezar a plantearnos soluciones.

Una posible solución es que el niño deje de dormir con los padres y lo haga en su propio dormitorio. Pero todo son opciones y sois vosotros quienes valoraréis hasta qué punto es necesario tomar medidas.