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? Lanugo en bebés

Lanugo de bebé de 3 semanas en hombros y espalda
Bebé de 3 semanas de vida con lanugo cubriendo su espalda y hombros.

Lanugo es el vello que muchos bebés tienen al nacer en la cara, la espalda, las orejas… En algunos casos muy abundante. Te aclaro las dudas sobre él.

Qué es el lanugo de los bebés y porqué unos tienen más que otros.

El lanugo es un vello o pelo fino que durante la formación del feto llega a cubrir casi todo su cuerpo, como en otros mamíferos.

Se empieza a formar al final del primer trimestre y a desprender en la mayoría de los niños al final del embarazo, en torno a la semana 40. Muchos recién nacidos tienen mechones de ese lanugo desprendido al nacer, especialmente en los pliegues.

Algunos niños al nacer ya casi no tienen. Esto significa que se ha desprendido y ha salido en el líquido amniótico del parto sin que lo veamos. Pero estar estaba… Está por ejemplo en el meconio, la caca oscura de los primeros días de vida. Ya que al desprenderse quedó suspendido en el líquido amniótico que rodea al bebé y que va tragando. No te preocupes por eso. Es así desde siempre.

Otros pueden tener mucha cantidad aún cuando nacen. Lo normal es que cuando es así se desprenda casi por completo en las primeras semanas de vida. Pero algunos pueden conservarlo durante meses.

La foto que mostramos aquí corresponde a un bebé de 3 semanas. Y como podéis apreciar aún conserva gran cantidad de lanugo en la espalda y los hombros.

Hay familias en las que esto es más habitual. Pero este lanugo se pierde.

Algo diferente es cuando un niño tiene un Nevus Piloso: Es una zona de la piel limitada con sus bordes evidentes en la que vemos que claramente hay mucho más vello que el resto. Cuando esto ocurre es un vello que no va a perderse.

Prematuros y Lanugo.

Cuanto más prematuro es un bebé al nacer más lanugo puede tener. De hecho es uno de los signos que puede indicarnos que un bebé es de menor edad gestacional de lo que creemos.

No es que lo tengan para estar más protegidos al nacer por ser prematuros. Simplemente es un proceso que no le ha dado tiempo a completar.

Cuidados del lanugo del bebé

No precisa ningún cuidado por nuestra parte. Se lava al bañarlo normalmente. Y hagamos lo que hagamos acaba desprendiéndose cuando toca. En muchos bebés en los primeros días de vida. Pero en algunos tarda meses en desaparecer.

Cuando tarda, algunos padres me preguntan si se va a quedar para siempre con él. Y si pueden hacer algo para eliminarlo, porque no les gusta el aspecto que le da.

Es cierto que en ocasiones puede ser muy llamativo y abundante, especialmente en la frente, las orejas y la espalda y hombros. 

Podemos ver el lanugo que casi une las cejas con el borde de pelo de la cabeza y acné del lactante inducido por las hormonas pasadas por la madre al bebé a través de la placenta.
Podemos ver el lanugo que casi une las cejas con el borde de pelo de la cabeza y acné del lactante inducido por las hormonas pasadas por la madre al bebé a través de la placenta.

Algunos bebés, con todo el cariño, parecen monitos… Pero no tienen importancia alguna a parte de la estética y acaba resolviéndose sólo. No tiene sentido plantearse ningún tipo de depilación.

Hipertricosis

La hipertricosis es una excepción. Son personas que tienen una alteración genética que hace que tengan mucho más vello cubriendo su cuerpo del normal.

Es un vello más abundante y fuerte que el lanugo que puede cubrir todo el cuerpo. Todos hemos visto imágenes de «niños u hombres lobo».

Son personas que padecen este problema. Y es un problema porque puede generar rechazo social. Somos así… Recelamos de lo diferente, sin darnos cuenta de que todos lo somos en realidad.

En estos casos sí puede plantearse la depilación láser como solución. Depende mucho de los padres al principio. En el futuro si no hacemos nada será el niño quien decida.

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Empacho en bebés de 1 mes

Empacho en bebés de un mes.

Empacho en bebés es cuando comen más de lo ideal. Muchos padres lo temen, pero a veces por evitarlo se generan problemas mayores.

Hay quien dice que un bebé puede seguir comiendo mientras tenga comida disponible. No es cierto.

Si ofreces a cualquier bebé una cantidad ilimitada de leche llega un momento en que no quiere más.

Esa cantidad no es la misma en dos bebés diferentes. Ni es la misma siempre en un bebé concreto.

Al tratarse de seres vivos que se adaptan a un ambiente cambiante sus necesidades de alimento se modifican constantemente.

Yo siempre defiendo que la alimentación de los lactantes debe hacerse a demanda. Lo que significa ofrecer alimento ilimitado siempre que el bebé lo pida.

En ciertas situaciones incluso recomiendo ofrecer antes de que lo pida:

Cuando un bebé come con más frecuencia de día que de noche. En estos casos recomiendo ofrecer durante el día con tanta frecuencia como pide de noche. Así lograremos que de día coma más y duerma menos, haciendo lo contrario de noche.

Cuando un bebé come con ansiedad. En estos casos es que estamos ofreciendo al bebé una cantidad escasa para él o con una frecuencia insuficiente. Sea porque sólo le damos de comer cuando llora o porque sea dormilón y cuando por fin se despierta está ya desesperado por comer. En ambos casos la solución para que coma más tranquilo es ofrecerle antes.

Cuando un bebé echa muchas bocanadas. A pesar de lo que muchos piensan, si espacias las tomas lo normal es que las bocanadas aumenten, ya que al comer con más hambre tomará más cantidad de golpe que si hace más tomas. Cuando hace tomas más frecuentes acaba convenciéndose de que no le vamos a «matar de hambre» y acaba tomando más tranquilo cantidades menores que retiene con más facilidad.

Pero cuando recomiendo esto, lo habitual es que los padres manifiesten «miedo al Empacho».

¿Qué es un empacho?

Un empacho es cuando dejamos acceso libre a la comida, y la cantidad que se toma es claramente superior a lo ideal. Entendiendo por ideal aquella cantidad que no genera problemas.

Está claro que la barriga de un bebé es un espacio limitado. Es flexible, pero limitado.

Cuando el estómago o el intestino se llenan demasiado pueden aparecer molestias.

Es un dolor intermitente. A ratos muy fuerte, a ratos más pasable.

Pero los momentos en los que es intenso puede ser Muy Intenso.

Cuando ocurre el bebé reacciona en primer lugar moviendo el intestino para intentar vaciar la barriga. Lo que vemos es que el bebé da apretones o pujos y se encoge, intentando hacer presión para que el contenido del intestino salga.
Si no lo consigue es cuando aparece el dolor cuando la presión es excesiva.

Decimos que el bebé está empachado cuando esto ocurre. Cuando ha comido tanto que le genera molestias.

Ante esto surge la pregunta ¿qué debo hacer para que no se empache?

Y la respuesta es «nada». Aún teniendo esto claro mi recomendación sigue siendo que no le dejes con hambre, que si te pide le des y que lo hagas hasta que no quiera más.

Os explico porqué.

Si por miedo al empacho limitamos la cantidad de comida que damos a un niño por debajo de lo que su cuerpo le pide, tenemos garantizado que cuando coma lo hará con ansiedad.

Al comer con ansiedad se tragan más gases. Y esos gases en exceso producen las mismas molestias que el temido empacho.

Esta opción es peor que la de dejarle que se empache.

Lo es porque cuando un niño se empacha, llega la siguiente toma y suele comer menos. Pasan unas cuantas tomas y vuelve a comer con alegría. Tal vez se vuelva a empachar. Pero finalmente, a fuerza de que le siente mal cuando se pasa, acaba aprendiendo a no hacerlo.

Esto significa que dejándole acceso libre a la comida acaba autoregulándose.

Pero ¿qué pasa cuando por miedo al empacho limitamos su acceso a la comida?

Pues que lo que aprende es que la comida es algo escaso que necesita y cuando la consigue la tomará con ansiedad. El hambre no es algo a lo que uno pueda acostumbrarse. Puedes, dentro de ciertos límites aguantarte con ella. Pero en cuanto puedes saciarla lo haces.

Con lo que el llanto en los niños a los que se limita el acceso al alimento para evitar el empacho acaban llorando mucho más: Unas veces lloran por hambre, otras porque tras comer cuando por fin se les permite siguen con hambre. Y por fin, con gases por haber comido con desesperación.

Por tanto, confía en la capacidad de tu hijo de autoregularse y aprender. Dale la oportunidad de que se empache. Tras hacerlo varias veces aprenderá a evitarlo y los llantos desaparecerán.

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Vermix caseoso

vérmix caseoso del recién nacido

El vérmix caseoso es la grasa que envuelve a los niños cuando están en el útero y que muchos tienen al nacer. Va cambiando con la edad gestacional.Durante el embarazo se va formando una capa de grasa que envuelve al bebé.

Es el resultado de la acumulación de células muertas de su piel junto con la grasa producida por sus glándulas sebáceas. Va acumulándose conforme avanza el embarazo.

Al final del embarazo suele desaparecer poco a poco. De modo que es más abundante en los recién nacidos prematuros que en los que nacen por encima de las 38 semanas de embarazo.

Aunque algunos niños nacidos a término pueden conservar mucho vérmix.

Hubo un tiempo en que se lavaba a los niños nada más nacer y se les retiraba todo el vérmix caseoso.

Pero hoy en día sabemos que es bueno dejarlo, ya que protege la piel durante los primeros días de vida:

– Forma una barrera que dificulta la entrada de infecciones.

– Ayuda a mantener la temperatura.

– Hidrata la piel evitando que se reseque demasiado tras el nacimiento.

Si no la retiramos va desapareciendo poco a poco, pegada a la ropa o reabsorbida en parte por la piel.

Es frecuente que sigamos encontrando restos de esa grasa en los pliegues de axilas, ingles, orejas y genitales bastantes días después del nacimiento.

El vérmix caseoso y la descamación de la piel tras el nacimiento

Muchos bebés tras el nacimiento sufren una descamación llamativa de su piel.

Se debe a que cuando un bebé nace, tiene una piel que ha estado durante todo el embarazo sumergida en líquido amniótico.

Cuando la exponemos al aire y se reseca, la piel debe adaptarse. Lo hace descamando la capa superficial. La piel que se va formando por debajo ya tiene unas características que se adaptan a ese nuevo ambiente seco.

Esta descamación es mucho más llamativa cuando no hay vérmix caseoso o cuando lo retiramos. Por eso preferimos dejarlo. La grasa que lo compone se va diluyendo y es absorbido por la piel ayudando en esta adaptación.

El vérmix caseoso y la edad gestacional

Esta grasa aumenta su secreción en el final del embarazo. De forma que los bebés muy prematuros apenas tienen Vérmix.

Poco a poco se va acumulando y en torno a las 38-40 semanas alcanza su máximo.

A partir de este momento se va perdiendo el vérmix, diluido en el líquido amniótico. De modo que los bebés que nacen tras un embarazo más prolongado tienen una menor cantidad de vérmix. Esto hace que la piel se reseque más y descame.

Podemos verlo en lo que llamamos bebés postmaduros. Han nacido con 41 o 42 semanas de embarazo y una de las cosas llamativas es que tienen muy poco vérmix caseoso. Las palmas de sus manos y las plantas de sus pies están arrugadas, como cuando dejamos las manos metidas en agua mucho rato. Y tras unos días es habitual que la piel descame de forma llamativa en todo el cuerpo. Pero especialmente en las zonas donde más se dobla, se descama más: tobillos, muñecas, caderas y hombros.

En resumen: Deja su vérmix caseoso. Ponle la primera muda directamente sobre esa grasa y deja que se absorba poco a poco en la piel para ayudar en su primera adaptación.

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Pezoneras en Lactancia Materna

Uso adecuado de las Pezoneras en Lactancia Materna

Pezoneras y su uso en la Lactancia Materna. Cuándo usarlas, cómo usarlas, riesgos de su uso, cómo retirarlas. Una explicación destinada a madres lactantes.

Qué son las Pezoneras

Pezonera de silicona para lactancia materna
Pezonera de silicona para lactancia materna

Las pezoneras son unos moldes, generalmente hechos de silicona que se usan para proteger al pezón durante la Lactancia Materna.

Hay muchas marcas en el mercado con pequeñas variaciones en cuanto a la forma. Pero lo mejor es que interfiera lo menos posible, por lo que cuanto más fina y más parecido a la forma natural del pezón, mejor.

Su uso es controvertido, porque tal vez se usan demasiado a la ligera y tienen sus inconvenientes. Evidentemente lo mejor es siempre lo natural. Pero cuando existen por algo es.

Cuándo suelen usarse las Pezoneras en la Lactancia Materna

Vamos a repasar algunos de los usos más habituales de las pezoneras. En todos los casos son problemas que tienen su causa y lo que debemos hacer en primer lugar es identificar esa causa y buscar la solución. En algunas de estas situaciones, mientras se logra arreglar el problema, las pezoneras pueden ser una herramienta útil.

Uso de Pezoneras para las Grietas en el pezón

Muchas madres, especialmente en los primeros días de vida de su hijo pueden presentar grietas. Esto es algo que se ha atribuido a muchas causas a lo largo del tiempo, pero en la actualidad tenemos claro que es por un mal agarre del pezón por el bebé. Es normal que esto pase en los primeros días de vida en los que ni la madre ni el niño tienen aún experiencia suficiente para hacer una acoplamiento adecuado. Pero no te agobies, todo puede aprenderse. Lo mejor si ocurre es que te asesore un experto en lactancia. Mientras que se curan, si las grietas hacen la lactancia muy dolorosa pueden usarse pezoneras.

Uso de las Pezoneras en el Rainaud del pezón

Es mucho menos conocido y más grave que lo anterior. El fenómeno de Raynaud consiste en que una zona de la piel, ante estímulos (tacto o frío) contrae de forma excesiva sus vasos sanguíneos, reduciendo tanto el riego de sangre que produce dolor.

Como el desencadenante puede ser el tacto, y está claro que en la lactancia se estimula en el pezón, puede aparecer como un dolor muy intenso. Sin grietas, pero con una coloración blanco azulada del pezón que tras retirar al bebé dura bastantes segundos antes de recuperar su color normal.

Cuando esto ocurre la solución es complicada. En algunos casos funciona aplicar calor antes e inmediatamente después de la toma. A veces mejora usando las pezoneras, porque parece reducir los estímulos que lo desencadenan.

Uso de Pezoneras en Micrognatia y otras malformaciones faciales del bebé

Hay muchas malformaciones de la cara del bebé que pueden dificultar el agarre en la lactancia materna. De ellas, la más frecuente es la micrognatia. Consiste en que el bebé tiene la mandíbula inferior más pequeña de lo normal con lo que la barbilla queda como hundida.

Esta forma de la cara dificulta un agarre adecuado. Hay posturas que pueden ayudar a mejorarlo, como la de sentar al bebé a caballito sobre la pierna de la madre acercándolo al pecho con la cabeza algo inclinada hacia atrás. Pero en algunos casos puede mejorar el agarre usando pezoneras.

Uso de Pezoneras en el Frenillo Lingual o Labial durante la lactancia materna

Otro motivo frecuente de mal agarre es la existencia de frenillos linguales o labiales. La solución definitiva de este problema pasa por cortar el frenillo. Pero no siempre es algo que se haga de forma tan rápida como debiera. Hasta que se hace las pezoneras pueden reducir las molestias asociadas al frenillo, fundamentalmente grietas en el pezón de la madre, y mejorar el vaciado.

Cómo se usan las Pezoneras

Cuando compras las pezoneras verás que van impregnadas de una grasa pegajosa. Se usa para evitar que se deterioren mientras son almacenadas hasta su primer uso.

Antes de usarlas por primera vez debes hervirlas. Al hacerlo se esterilizan (aunque no es imprescindible), pero ante todo se elimina esta grasa.

Aunque sea una obviedad la pezonera se coloca sobre el pezón. De forma que la zona más prominente se sitúa directamente sobre él.

Si la zona de alrededor no es redonda y parece tener algo como forma de luna, la zona más grande va hacia abajo. La zona menos grande hacia arriba. Esto lo hacen algunas marcas porque el agarre del pecho es asimétrico (el bebé toma el pecho con más zona bajo el pezón, con el labio inferior que con el labio superior).

La esterilización no es necesaria. Una pezonera no expuesta a suciedad especial puede ser usada tras tan sólo enjuagarla con agua corriente.

Riesgos por el uso de las Pezoneras y cómo reducirlos

Como todo en la vida, las pezoneras no son perfectas. Pueden generar también sus propios problemas. Y se le atribuyen algunos que no son reales. Voy a comentar los que con  más frecuencia se relacionan con su uso.

¿Dan Gases las pezoneras?

Si una pezonera está mal colocada teóricamente puede favorecer que el bebé trague más gases. Como es frecuente su uso en niños que tienen un mal agarre, no es raro que se asocien. Porque los niños que no tienen un buen agarre comen mal, lo que hace que tengan ansiedad por comer. Es esta ansiedad y no la pezonera la causante de los gases.

De hecho, si usamos la pezonera y le damos el pecho con mucha frecuencia mejorará el vaciado, aumentará la producción de leche y reduciremos la ansiedad por comer del bebé.

Por tanto, las pezoneras no tienen porqué producir gases. En la mayoría de los casos ayudan a reducirlos si se usan junto a una adecuada pauta de alimentación (con mucha frecuencia).

Infección del pezón, mastitis… y pezoneras

La pezonera es un cuerpo extraño. Esto no debemos olvidarlo. Las hay de látex y de silicona. Cada vez se usan con más frecuencia las segundas porque hay gente alérgica al látex.

Pero además de poder generar alergias, como decía, son un cuerpo extraño. También su fricción durante la toma puede dañar la piel del pezón en algunos casos (por ejemplo si la pezonera está mal colocada). Y cuando esto es así, la pezonera puede ser la base sobre la que aniden gérmenes que pueden infectar esa piel deteriorada.

Sólo en esta situación veo sentido a insistir en la esterilización de la pezonera. Lo explico en el punto siguiente.

Pezoneras y hongos en la boca del bebé

Una de las infecciones más llamativas durante los primeros meses de vida es la aparición de hongos en la boca del bebé. Cuando esto ocurre los hongos pueden permanecer en la pezonera, ya que es un material inerte y no se va a defender para eliminarlos por sí sola.

Podemos eliminarlos hirviéndola con agua y un poquito de bicarbonato. Basta con poner el agua a hervir en una olla y añadir una pizca de bicarbonato (con un pellizco es suficiente). Cuando rompa a hervir introducimos las pezoneras y las dejamos que hiervan durante un par de minutos.

Con eso basta. Además claro, de tratar la infección por hongos del bebé. Lo que suele hacerse con anti-fúngicos en crema o enjuagues.

El riesgo de que se haga dependiente de las Pezoneras

Es la principal crítica a esta herramienta. Mucha gente dice que lo mejor es evitarlas porque puede hacer que el bebé aprenda a tomar el pecho de una forma diferente y esto dé lugar a que no pueda prescindir nunca de ellas.

Ese riesgo existe. Pero cuando una lactancia es tan dolorosa o poco efectiva que está en juego perderla definitivamente, este es un mal menor.

Y además, una vez solucionados los problemas que nos llevaron a usarlas hay formas adecuadas para retirarlas.

Cómo retirar las Pezoneras

La clave es entender lo siguiente:

Un niño consciente es un niño que usa lo aprendido, uno menos consciente usa más su instinto.

Cuando por fin logramos que el pezón se repare (si estaba mal) de modo que la toma no sea ya dolorosa para la madre, y el niño esté bien alimentado, llega el momento de plantearnos la retirada de las pezoneras.

Aprovecha las tomas que el bebé hace cuando está más tranquilo, casi dormido, para empezar a dar el pecho sin pezoneras. Como te decía en estas tomas manda el instinto y es más fácil que el bebé use los mecanismos de succión que trae de serie en lugar de los aprendidos.

En aquellas tomas en las que al ofrecer el pecho sin pezoneras veas que pelea y lo rechaza usa las pezoneras. Pero conforme veas que va adaptándose a tomar sin ellas ve dejándolas como último recurso.

Si en cualquier momento vuelves a tener grietas puedes volver a usarlas para retirarlas una vez curadas.

Como en otros casos, las Pezoneras no son buenas ni malas. Son una herramienta útil si se utiliza bien, pero con sus riesgos. La información adecuada es la que hace que las uses bien cuando ayudan y puedas dejar de usarlas cuando sean innecesarias.

Si tienes dudas puedes hacer una

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Cómo evitar los gases del bebé: 3 claves

Medicamentos que no funcionan en el cólico del lactanteEvitar los gases del bebé es posible. Basta con entender las 3 causas más frecuentes y tratarlas adecuadamente para que se reduzcan de forma evidente.

Muchas veces al hablar de gases en el bebé o de Cólico del Lactante, que os aclaró que no es lo mismo, parece que fuese una maldición bíblica. Sin que haya una causa identificable, parece que a unos bebés les toca y a otros no.

Pues no es el caso. Todo bebé que tiene una cantidad de gases significativa, lo hace por motivos siempre identificables. Y lo más importante: Tratables. Por tanto sí que se pueden evitar los gases del bebé. Pero hay que entender las causas.

A mí me gusta simplificar mucho las cosas para que se entiendan. Y ese es el abordaje que tomé cuando me planteé cómo evitar los gases de los bebés.

Entender 3 ideas para evitar los gases del bebé

Si un bebé tiene muchos gases en su tripa no hay muchas formas de que esto ocurra. Básicamente el aparato digestivo es un tubo. Si en su interior hay muchos gases es porque:

  1. Entran muchos más gases de lo normal.
  2. Se fabrican en su interior muchos gases.
  3. Salen menos gases de los que deberían.

No hay más. Estas son las 3 causas genéricas que pueden explicar que un bebé acumule más gases de lo normal. Vamos a explicar cada una de esas vías para entenderlas y que identifiques en tu bebé las que pueden estar causando el problema.

¿Qué entendemos por muchos más gases de lo normal?

Pero antes de entrar en materia me vais a permitir que haga una aclaración: Cuándo debemos preocuparnos y hacer algo para evitar los gases del bebé. 

Os lo digo porque, todos los bebés tienen gases, y eso no implica que haya un problema en todos ellos.

Suelen interpretarse como problemas de gases muchas cosas que son, primero normales, y segundo, inevitables.

Por ejemplo, no son problemas de gases por los que tengamos que preocuparnos:

  1. Cuando un bebé no echa los gases después de cada toma. Pues eso. Que no es un reloj que toca las horas sistemáticamente. Que a veces echan los gases por arriba y otras por abajo. Y hay niños que raramente eructan después de las tomas. Pero si un niño no tiene molestias significativas por culpa de los gases es que no debemos preocuparnos, aunque no eche los gases tras la toma.
  2. Cuando un bebé da apretones con frecuencia como intentando hacer caca. Los bebés tienen un intestino muy activo. Se mueve con facilidad. Y más en cuanto empezamos a llenar el estómago. Es un reflejo que hace que la tripa haga sitio para la comida nueva que llega. Algunos bebés hacen caca en cada toma, pero si no es así mueven la tripa en cada toma. Con lo que cómo se alimentan comiendo con frecuencia tienen «apretones» casi todo el día. Dar apretones no es malo, es algo que va a seguir haciendo y que no podemos tratar. Si no hay dolor que le cause llanto, no consideramos que haya un problema en el que tengamos que plantearnos cómo evitar los gases del bebé.
  3. Cuando un bebé echa muchos gases. Sea por arriba o por abajo, si un bebé expulsa lo que creamos muchos gases, pero no tienen molestias, no hay problema. ¡Mejor fuera que dentro! De hecho el problema es cuando a pesar de echar muchos sí que tiene molestias, porque es signo de que realmente tiene tantos gases que a pesar de los muchos que salen quedan los suficientes para causar dolor.

Vamos ya al meollo de la cuestión.

Evitar los gases del bebé reduciendo los que entran

La razón esencial por la que entran muchos gases en la barriga de algunos bebés es Comer Con Ansiedad.

Y el motivo suele ser que el bebé no está recibiendo el alimento que necesita. O en cantidad o en frecuencia.

Cómo diferenciar una opción de la otra para saber cómo actuar:

– Cuando un bebé come poco, notamos que come con ansiedad y la ganancia de peso es escasa.

– Cuando un bebé come bastante pero con poca frecuencia, notamos que come con ansiedad y la ganancia de peso es suficiente o incluso por encima de lo normal.

La solución para empezar es ofrecer al bebé las tomas con más frecuencia.

Suelo recomendar, darle cada vez que pida, aunque haga 10 minutos de la última toma. Y si no pide, durante el día ofrecerle no dejando más de dos horas sin hacerlo. De noche, déjale descansar y hazlo tú.

Sólo me plantearía que puede necesitar más alimento además de con más frecuencia si, a pesar de ofrecerle con mucha frecuencia el bebé se queda con hambre tras la toma y la ganancia de peso es escasa.

Evitar los gases del bebé reduciendo los que se producen en su tripa

Hay dos formas de que se produzcan muchos gases en la tripa de un bebé:

  1. Que tenga una flora intestinal que fabrique muchos gases. Cuando un bebé nace no hay gérmenes en su intestino. Pero desde el primer día de vida empiezan a entrar y a colonizarlo. Si esos gérmenes son buenos, en lo que puede influir mucho que el parto sea vaginal o cesárea (el parto vaginal se asocia a una mejor flora que la cesárea), producen menos gases y nos ayudan en la digestión de los alimentos. Pero si no son los buenos pueden fermentar produciendo más gases, más malolientes y con toxinas que irritan el intestino.
  2. Que tenga una alergia o intolerancia a algo de lo que está comiendo. Es decir que en la leche haya algo que no le siente bien. Cuando toman biberón puede ser la lactosa o las proteínas de la leche de vaca. Hay alternativas para ambos casos. Si lo que toma es el pecho, puede ser algún alimento de los que toma la madre. Olvídate de los alimentos que pueden producir gases, no son esos. Si tú comes garbanzos los gases son para ti, no para el bebé. El problema más frecuente es que la madre tome algún alimento al que el bebé es alérgico. Los más habituales son leche de vaca, huevo, pescado…

Podemos evitar los gases que se producen en su tripa dando un probiótico que siembre «bichitos buenos» en su tripa o eliminando los alimentos que no tolera de su alimentación o de la de la madre, si toma pecho.

Evitar los gases del bebé aumentando los que salen

En otros niños el problema es la salida. Y no me refiero a los eructos. La mayoría de los gases no salen por arriba, sin por abajo. Un bebé puede estar perfectamente sin eructar, pero cuando no salen bien por abajo es cuando aparecen los problemas.

Aquí hay que diferenciar el estreñimiento real (caca dura) del Pseudo-estreñimiento del lactante (no hace con frecuencia y tiene molestias, pero cuando sale es blanda).

En el primer caso (caca dura) puede ser necesario el uso de laxantes. Recuerda no usarlos si la caca es blanda, aunque pase días sin hacer, porque dar el laxante si la caca es blanda suele empeorar las molestias.

En el caso de pasar varios días sin hacer caca, que cuando sale sea blanda, pero que se acompañe de molestias que empeoran conforme pasan los días sin hacer y mejoran el día que hace, la solución es ayudarle a relajar el ano para que abra cuando tiene retortijones, vacíe y se quede a gusto. Para eso pueden usarse sondas rectales, enemas…

Mi recomendación es que si tu hijo llora por culpa de los gases valores cuál o cuáles de la causas descritas puede estar en su origen y las trates todas a la vez para evitar los gases.

Cuando lo hacemos bien suele notarse una mejoría evidente en menos de una semana.

Hay otras causas que pueden estar en el origen de un cólico del lactante. Te recomiendo que leas la presentación de nuestro sistema de ayuda Bebé Sin Cólico. 

Bebé sin CólicoOtra alternativa si quieres mi ayuda personalizada es que me hagas una Consulta Online.

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Lactancia Mixta

lactancia-mixta

Lactancia mixta: Cuándo está indicado y cómo adecuadamente sin que perdamos la lactancia materna pero garantizando que el bebé se alimente bien.

Qué es Lactancia Mixta

En los primeros meses de vida un lactante se alimenta sólo de leche.

Pero tenemos varias opciones:

  • Lactancia Materna. Supongo que ya conocéis todas sus ventajas. Es alimentar al bebé con la leche que produce su madre.
  • Lactancia Artificial. Es alimentar al bebé con leches que se fabrican intentando que se parezcan lo más posible a la leche materna. Para alimentar a aquellos bebés que no reciben lactancia materna.
  • Lactancia Mixta. Es cuando usamos ambas opciones. Son bebés que toman leche materna, pero por alguna razón reciben además leche artificial.

Situaciones más frecuentes que llevan a una Lactancia Mixta

Podemos llegar de muchas formas a la Lactancia Mixta, pero yo destacaría dos:

  • Escogida.
  • Porque lo precisa el bebé.

Lactancia Mixta Escogida

Cada familia tiene unas circunstancias diferentes.

Si alguien escoge hacer Lactancia Mixta es porque tiene sus motivos. De entrada significa que han escogido la Lactancia Materna y quieren mantenerla. Pero que hay condicionantes que les llevan a escoger que esta sea complementada con Leche Artificial.

De todas esas situaciones, sí hay una que me gustaría que desapareciese: inseguridad con la Lactancia Materna o problemas con ella que la dificulten. Cuando esto realmente lleva a una lactancia mixta las posibilidades de que suponga el final de la Lactancia Materna son muy altas. Y además se trata de una Lactancia Materna deseada, que se pierde por falta de apoyo adecuado. Si es tu situación busca el asesoramiento de alguien que te ayude a resolver tus dudas y problemas para lograr que la Lactancia Materna cubra las necesidades de tu bebé y la disfrutéis. Me ofrezco para ayudarte si lo deseas a través de mi Consulta Online.

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Lactancia Mixta que el bebé necesita

Hay situaciones en las que el bebé no se alimenta suficientemente con la Lactancia Materna. Pasar a Lactancia Mixta aquí es una necesidad en la que se juega su salud. Voy a tratar los casos más frecuentes y cómo afrontarlos:

Recién Nacido que no toma bien el Pecho y necesita Lactancia Mixta

Una de las situaciones más importantes a entender. Cuando un bebé nace su madre debe producir en poco tiempo todo lo que él necesita para alimentarse. Entendámoslo bien, no pasa de 0 a 100. Es más gradual, y todo está preparado para que ocurra de forma natural en la gran mayoría de los casos.

Cuando un bebé nace su madre ya produce leche. Durante el tercer trimestre del embarazo el pecho de la madre ya produce calostro. Pero no se extrae y la placenta produce hormonas que frenan esa producción. Lo que se acumula es calostro, que seguirá siéndolo mientras ambos frenos sigan actuando.

Cuando el bebé nace la placenta desaparece y con ella las hormonas que frenaban la producción de leche. Este cambio es casi inmediato.

Si a eso sumamos que el bebé empieza a extraer la leche desaparecen todos los frenos para que el pecho haga lo que se ha estado preparando para cumplir durante todo el embarazo. Producir leche.

Evolución de la lactancia los primeros días de vida

Los primeros días de vida los bebés están agotados. Son muchos los cambios a los que tiene que adaptarse. Y eso hace que su necesidad esencial sea descansar. Es tomar lo justo y se duerme. Pero eso permite que el pecho empiece de forma gradual a producir más leche.

Tras los 2-3 primeros días de vida el niño ya está bastante más activo y toma con más frecuencia. Como el pecho produce más cuanto más lo vacían el aumento de producción se acelera. Es lo que suele llamarse «Subida o Bajada de La Leche». En unos casos será más evidente y en otros menos. Y no es su intensidad lo que nos dice si el pecho está produciendo suficiente leche. Es el peso y la actividad del bebé. 

Cuando un bebé se alimenta bien: Su peso puede haber bajado en los primeros días, pero no más de un 10-12% del peso que tenía al nacer. Y a partir del 2º-3º día debe estar bastante más activo que al principio.

Cuando un bebé se alimenta mal: Su peso habrá bajado más de ese 10-12% que consideramos normal. Tras pasar esos primeros días de vida veremos que está a ratos muy irritable y no se calma cuando come y a ratos muy dormido resultando imposible despertarle.

Lactancia mixta en los primeros días de vida

En esta segunda situación lo que hay que hacer es:

  1. Observar cómo se produce la lactancia y resolver los problemas que hacen que no esté supliendo las necesidades del bebé. Lo más frecuente suele ser:
    1. Dejamos demasiado tiempo al bebé sin ofrecerle el pecho. Hay quien interpreta que el pecho a demanda significa dárselo cuando llore. No es así. El llanto a veces no aparece o lo hace cuando el bebé ya está desesperado. En los primeros días de vida, si un bebé pensamos que no está alimentándose bien con pecho, debemos ofrecérselo con mucha más frecuencia. Yo suelo recomendar en estos casos no dejar más de 2 horas sin ofrecer el pecho durante el día ni más de 4 horas durante la noche. Estas horas se contarían desde el principio de una toma al principio de la siguiente. Al ofrecer con más frecuencia el pecho y vaciarlo más a menudo aumenta la producción de leche.
    2. Problemas de agarre o posición para dar el pecho. Si un bebé no se alimenta suficientemente con el pecho conviene que sea observado mientras se alimenta por alguien con experiencia suficiente en lactancia para ayudar a la madre a corregir estos problemas.
    3. Hipogalactia transitoria. Puede deberse a medicación que la madre esté tomando (por ejemplo antihistamínicos para la alergia) o a problemas del postparto, como una retención de placenta.
  2. Cuando el estado nutricional del bebé no alcanza los límites razonables y está cada vez menos activo tomando el pecho con menos efectividad, una vez resueltos los problemas que llevan a esto o mientras se resuelven, puede ser necesaria la Lactancia Mixta.

Si seguimos en la misma situación el bebé estará cada vez más débil. Lo que, sumado a los problemas que llevaron a esta situación, no va a mejorar, sino a empeorar. Si está tan débil que no es capaz ni de vaciar el poco pecho que se produce, se reducirá progresivamente la producción y la situación irá a peor. Si no actuamos adecuadamente podemos llegar a una situación de: deshidratación, bajada de azúcar y tal debilidad del bebé que le lleve a alimentarse por sonda o incluso por vía intravenosa.

Esto no tendría porqué llevar necesariamente a la pérdida de la Lactancia Materna, ya que si el bebé no puede vaciar el pecho podemos hacerlo con un Extractor. Pero debemos entender que la afinidad de una madre por la lactancia materna en una situación así no pasa por sus mejores momentos. Aún así debemos explicarle cómo hacerlo adecuadamente para mantener el pecho mientras el bebé se recupera. Lo recomendable es usar el extractor para vaciar lo que no vacíe el bebé por sí mismo. Esa leche extraída puede ser la que usemos para suplementar, si es suficiente.

Opciones de leche en lactancia mixta

Cuando no es suficiente con lo que el bebé extrae más lo que podemos obtener con un extractor es cuando nos plantearemos la suplementación:

  • Con leche materna de donante. Sea de forma directa lactando de otra madre que tenga leche suficiente, como se hizo con las nodrizas en la antigüedad, o de un banco de leche. El problema de los bancos de leche es que hay pocos y tienen pocas reservas. Con lo que suele guardarse para los niños que más lo necesitan: los prematuros.
  • Con leche artificial. Cuando no es posible la suplementación con leche materna hay una segunda opción: La leche artificial. Se comete muchas veces el error desde algunos grupos de apoyo a la lactancia de demonizar esta opción. A mi entender es un error porque esta opción puede salvar vidas. Es una pena que se dé cuando una madre quisiera dar pecho pero tiene problemas que no se resuelven por falta de información o apoyo adecuados. Pero defender la Lactancia Materna no es atacar a la Leche Artificial. Es una opción que puede ser muy útil cuando hace falta. Y en esos casos lo que aporta es positivo claramente.

Niños con especial riesgo de no alimentarse suficientemente bien en los primeros días de vida sólo con Lactancia Materna

Los prematuros y los niños de peso muy alto al nacer (macrosomas) son los que con más facilidad van a necesitar suplementación.

Los Prematuros pueden tener una inmadurez que les impida alimentarse directamente al pecho. Y si hay una pérdida excesiva de peso en los primeros días son especialmente vulnerables a la malnutrición.

Los Macrosomas tienen unas necesidades mayores. No consume lo mismo un camión que un cochecito. Y la cantidad que el pecho debe empezar a producir en pocos días para suplir sus necesidades será mayor en estos niños. Estos Bebés Grandes tienen más facilidad para hacer hipoglucemias (azúcar baja). Lo que les lleva a estar más inactivos si no se alimentan bien.

Pero a parte de estos dos grupos, la falta de leche suficiente puede aparecer en cualquier bebé.

Os recuerdo que la falta de leche materna no es, ni mucho menos lo normal. Y que si tu bebé no ha perdido más del 10-12% de su peso al nacimiento en los primeros días, lo recupera antes de una semana de vida y está activo y come con frecuencia quedando saciado tras tomar el pecho, es que va bien.

Cómo dar Lactancia Mixta para evitar problemas indeseados

Una vez que decidimos dar Lactancia Mixta, hay algunos problemas que pueden surgir. Os explico cómo afrontar los más frecuentes:

  • Miedo a que rechace el pecho y acabe perdiéndose la Lactancia Materna.
  • Miedo a que tomar unas cuantas tomas de leche artificial favorezca la aparición posterior de Alergia a las Proteínas de la Leche de Vaca.

Rechazo del pecho y Lactancia Mixta

Cuando ofrecemos alimentación artificial a un bebé corremos el riesgo de que éste pierda interés por el pecho. O que ante ambas opciones de alimentación aparezcan problemas nuevos, como una confusión en la forma de alimentarse con ambos sistemas.

Puede ocurrir cualquier de las dos cosas o incluso ambas.

En mi experiencia, es más fácil que aparezca el rechazo del pecho cuanto más demoramos la Lactancia Mixta. Si un bebé toma el pecho de forma claramente ineficaz y persistimos, llega un momento en que el bebé empieza a rechazarlo, porque no encuentra en él el alimento necesitado. Lo que le genera frustración. No deberíamos llegar a la situación en la que aparezca el rechazo del pecho incluso sin ofrecer otras opciones. O es muy fácil que en cuanto reciba una alternativa efectiva abandone el pecho.

En cuanto a la Confusión de Succión: Lo que debemos hacer es usar biberones cuya forma de tomar se asemeja más a la que usa en el pecho. O no usar biberón y dar el suplemento con vasito, jeringuilla o relactador.

Consejos para evitar el rechazo del pecho en lactancia mixta

Para evitar este rechazo es importante además cómo dar la Lactancia Mixta. Me refiero a cuándo y cuánto dar de lactancia artificial y de materna:

  1. Debemos ofrecer siempre primero el pecho. Si queremos mantenerlo lo ideal es que antes de recurrir a la lactancia artificial saque del pecho toda la leche que pueda.
  2. Ofrecer el pecho con mucha frecuencia. No dejar más de 2 horas sin ofrecerlo durante el día, ni más de 4 horas durante la noche.
  3. Dar Suplemento sólo si sigue con hambre inmediatamente tras haber vaciado ambos pechos. Si no es inmediato, si con el pecho se duerme pero pide de nuevo al poco rato, volvemos a ofrecer el pecho. Si cada vez que se lo damos el bebé se queda saciado, aunque dure poco tiempo, daremos el pecho. Hacerlo así aumentará rápidamente la producción de leche haciendo que el bebé se alimente mejor.
  4. Si damos suplemento hay que preparar el biberón con cantidad suficiente para que sobre. Si un bebé tiene carencia de alimento dando el pecho con tanta frecuencia como es posible, debemos suplementar para garantizar que mejore su estado nutricional. Como no sabemos cuanta leche saca del pecho, debemos preparar leche para que sobre, de modo que si no toma más no sea porque no hay. Al hacerlo así el bebé se fortalece antes recuperando la capacidad de vaciar mejor el pecho y así mejorar la producción de leche Materna para llegar a prescindir del suplemento.
  5. ¿Qué biberón usar? Si el estado nutricional del niño es muy malo deberemos alimentarlo de la forma en que logremos hacerlo de forma más efectiva:
    1. Si toma por sonda y es posible, con la propia leche materna o leche de banco.
    2. Si toma con biberón, usaremos uno de los que tiene succión más similar al pecho.
    3. Pero si con estos biberones no se recupera el peso y la actividad del niño o si su situación es muy mala debemos darle con el biberón con el que le resulte más fácil alimentarse, habitualmente biberones anticólico.
  6. Cuando el bebé recupere su peso y esté mucho más activo, pasaríamos a usar biberones cuya succión es más trabajosa que el pecho para que empiece a preferirlo, e iríamos espaciando las tomas de suplemento hasta eliminarlas. 

Si lo hacemos bien podemos acabar llegando a la situación deseada, un bebé bien alimentado y que lo haga sólo con Lactancia Materna si es nuestro objetivo.


Si tienes dudas puedes hacer una

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Crianza Respetuosa no es lo mismo que Crianza Natural

Crianza Respetuosa

Crianza Respetuosa y Crianza Natural o con Apego se usan muchas veces como términos equivalentes. Te explico una diferencia que puede marcar vuestra vida.

Se acerca el día de la Madre y voy a centrarme en Vosotras en este artículo. Permitídmelo desde la limitación de ser hombre y ver vuestra esencia desde fuera. Pero quisiera hacerlo porque en mi día a día como pediatra trabajo con vosotras y cuando no disfrutáis de la Crianza me contáis vuestras razones, cómo estáis viviendo esta experiencia que todo el mundo describe de forma bucólica, pero puede ser muy dura en el día a día.

En los últimos años han surgido formas diferentes de explicar la Crianza. ¡Menos mal! Porque estábamos haciendo demasiadas cosas absurdas.

Aquí permitidme un poco de Historia para contextualizar la situación actual de la Crianza.

Hace unos 100 años la mayoría de las mujeres no había estudiado. Se formaron en sus casas aprendiendo a hacer las labores domésticas. Se las preparaba para ser amas de casa y se hacía en la escuela más práctica posible…. La propia casa.

Aquella mujer que mostraba interés por hacer algo más allá de ese campo lo tenía crudo… Salvo contadas excepciones que habían tenido la suerte de nacer en familias con mentalidades algo más abiertas la vida de cualquier mujer era:

Nacer. Crecer hasta el momento en que podía empezar a ayudar en las tareas de la casa. Iba haciendo cada vez más de esas tareas hasta el día que contraía matrimonio. Pasaba entonces a ser ama de «su propia casa» y a tener sus propios hijos y se ocupa del hogar, marido e hijos el resto de su vida.

Ojo, no desprecio en absoluto a estas mujeres. Mi madre es una de ellas y es UNA GRAN MUJER. En nada la considero inferior a otras que hayan tenido relevancia en Política, Arte, Ciencia o cualquier campo profesional. Pero… No era justo. Mi madre quiso estudiar y no le dejaron. Estaba capacitada para haber hecho muchas más cosas de las que le permitieron hacer.

Que el sexo determine lo que puede o no puede ser tu vida no es justo. Que el sexo determine tu puesto en la sociedad no es justo. Que nacer hombre o mujer limite lo que puedes hacer como persona NO ES JUSTO.

Hay cosas inevitables. Los hombres no podemos gestar, «no podemos hacer dos cosas a la vez», «no podemos…» Entrecomillo porque es broma.

Pero más allá de lo que implica la propia biología, durante milenios ha habido limitaciones culturales a lo que se permitía hacer o no hacer a la mujer por el simple hecho de serlo.

Hace poco más de 100 años comenzó el movimiento de Emancipación de la Mujer. Un movimiento que reclama simple y llanamente que el sexo no determine limitaciones sociales.

Este movimiento ha ido tomando fuerza en la mayoría de los países siendo de hecho uno de los pilares de su desarrollo.

Parte de ese desarrollo ha sido la especialización. Han ido surgiendo especialistas en cada vez más campos. Uno fue la Pediatría.

Cuando la Pediatría apareció como Especialidad Médica tuvo que ganarse su prestigio. En esa época el prestigio Científico consistía en aplicar Matemáticas a todo. Conste que no tengo nada en contra de las Matemáticas. Fueron mi asignatura preferida durante muchos años.

Pero no conocemos todavía lo suficiente de los seres vivos para reducirlos a cifras.

Empezó entonces una etapa en la que la Crianza se protocolizó. Se establecieron formas «correctas» de hacer las cosas y se criticaba de forma muy activa a quien no las aplicaba. Hasta el punto de considerar padres y madres incompetentes a quienes no cumplieran esas normas de crianza.

Lo primero que se empezó a enseñar a las mujeres es a ser madres «de la forma correcta».

Como todo, esa forma «correcta» de crianza tenía mucho de trasfondo político y de decisiones de base nada científica. Pero se revestían de un halo de ciencia fácil de sostener en una sociedad en la que la mayoría de la población era analfabeta o casi. El «Experto» hablaba desde su púlpito y los demás sólo podían escuchar. La crítica era «arrogancia desde la ignorancia».

Surge la Crianza con Apego o Crianza Natural

Tras esa etapa en la que los niños se criaban en una lucha constante para que:

  • Coma una cantidad determinada cada ciertas horas.
  • Duerma unas horas determinadas al día con un patrón fijo.
  • Y hasta haga las caquitas en color, cantidad, frecuencia y consistencia predeterminada….

Porque lo demás se toma como signo de que no estás haciendo algo bien…

Hace unos 50 años alguna gente empieza a revelarse contra la simplificación matemática. Empezamos a darnos cuenta de que los seres vivos somos demasiado complejos para reducirnos a matemáticas simples. Tal vez un día conozcamos tanto de los seres vivos y tengamos una capacidad de cálculo tal que seamos capaces de entendernos realmente y hacer modelos matemáticos que funcionen. Pero no hemos llegado a eso ni de lejos. Y las reglas simplistas que se han usado durante décadas en Crianza no son más que simplificaciones absurdas.

No surgían de la ignorancia ni muchos menos. Tenían su intencionalidad. No buena para quienes la sufrían precisamente. Pero no entraré en eso ahora por no perdernos.

La cuestión es que aparecieron tendencias nuevas que buscaban recuperar algo que se estaba perdiendo:

  • La comprensión de que los seres vivos tenemos nuestros mecanismos adaptativos porque nos desarrollamos en ambientes cambiantes. Y que esos mecanismos son muy eficientes. Tanto que permitieron durante millones de años sobrevivir a esos seres vivos antes de que nadie definiese «pautas correctas». La Crianza Natural busca entender esos mecanismos adaptativos para que comprendamos mejor a nuestros hijos y sepamos porqué actúan como lo hacen y cómo ayudarles en su adaptación en lugar de entorpecerla.
  • La recuperación de algo esencial: El Vínculo Afectivo entre el niño y sus padres. Con la Crianza «protocolizada» se había transformado a los padres en una especie de obreros de una cadena de producción en la que su hijo era el producto. Y uno no se vincula afectivamente con el producto. Pero los seres humanos tenemos un plano esencial que es nuestra afectividad, que estaba siendo ignorado. Para responder a eso surge la Crianza con Apego. La defensa de que vincularte afectivamente con tu hijo no le perjudica como decía la Crianza Protocolizada porque lo hacía más débil y dependiente, sino que forma unos cimientos sólidos para su personalidad que son imprescindibles.

Las comparto ambas. Plenamente. Y de hecho la mayoría de mis artículos van dirigidos a respaldar ambas teorías, a que conozcas mejor a tu hijo y sus necesidades y a que refuerces el vínculo afectivo con él.

Cuando escribo un artículo me planteo siempre:

  • Cómo ver este problema desde la óptica del niño.
  • Cómo responde él a este cambio desde sus mecanismos de adaptación.
  • Qué hacemos nosotros que ayude o que entorpezca a estos mecanismos.
  • Cómo influyen nuestras acciones en este caso al Vínculo Afectivo con nuestro hijo.

¿Y qué es entonces la Crianza Respetuosa?

Pues muchos dirían que es otra forma de llamar a la Crianza Natural o con Apego. Yo no.

Como toda teoría, cuando se va desarrollando, van apareciendo situaciones reales que desde el planteamiento teórico no se veían y surgen entonces los matices.

¿Qué es lo que me hace pensar a mí que algo falla en la forma en la que hemos defendido la Crianza con Apego o Natural y hace necesarias matizaciones importantes?

  • Que veo a diario mujeres convencidas de la Crianza con Apego o Natural y no disfrutan de su Maternidad.
  • Mujeres que se sienten frustradas y además no se atreven ni a confesarlo porque se sienten culpables de hacerlo.
  • Mujeres físicamente destrozadas por hacer la Crianza de un modo que están convencidas que es lo mejor para su hijo.
  • Que en los grupos de crianza, cuando una mujer deja de dar el pecho o vuelve a trabajar y escolariza a su hijo deje de acudir por sentirse juzgada y excluida.
  • Que hagamos un planteamiento de la Crianza que entra en conflicto directo con la realización personal de muchas mujeres.
  • Que no hablemos de todo esto por miedo a ser criticados….

¿Cuál es la razón que justifica a mi entender todo esto?

Que hemos dejado de lado a la otra parte esencial de la ecuación: La Madre.

No hay Crianza Natural sin la Madre.

No hay Crianza con Apego sin la Madre.

Pero hemos centrado tanto la atención en las necesidades del bebé que hemos olvidado que la Madre por serlo no deja de ser una Persona con sus Legítimas Necesidades también.

Olvidar o no respetar esas necesidades rompe el equilibrio en el que se se basa la Crianza.

Es imposible que un bebé, con el que formamos un fuerte Vínculo Afectivo, esté bien si su Madre no lo está.

Y es difícil que su madre esté bien si se le plantea que ser Madre significa:

  • No descansar. 
  • No tener un segundo para ella.
  • No tener aspiraciones de realización personal o profesional más allá de la maternidad.

El problema es que hemos simplificado la Crianza Natural y hemos mitificado ciertos elementos como si fuesen lo esencial:

  • Lactancia materna.
  • Colecho.
  • Escolarización tardía.

Uno por uno:

Lactancia Materna en Crianza

  1. Es la mejor opción de alimentación para un bebé en composición. Previene alergias,mejora la capacidad defensiva del bebé, reduce la incidencia de obesidad, diabetes….
  2. Refuerza el Vínculo Afectivo.
  3. Es la opción más cómoda, barata y placentera para el niño y para la madre… Cuando funciona.

Pero ¿Y cuando no funciona? ¿Qué pasa cuando pese a corregir los errores más comunes que dificultan una lactancia efectiva no funciona?

No entiendo por no funcionar sólo que el bebé no esté bien alimentado. Sino también cuando cuando lo hace a costa de que la Madre esté en unas condiciones deplorables.

Hay situaciones en las que la lactancia va tan mal que supone que toda la experiencia de Maternidad se focalice única y exclusivamente en el Pecho.

Esto afecta al Vínculo Afectivo de forma muy negativa. Son muchas las Madres que consiguen mantener la lactancia exclusiva, pero a costa de un agotamiento extremo o de acercarse al pecho a su hijo con más miedo y dolor que placer.

Sé que en muchos casos esto se debe a problemas solucionables: a un frenillo o un mal agarre que son corregibles; a una colonización por gérmenes inadecuados; a una mala pauta de alimentación del bebé…

Pero en ocasiones, arreglando todo lo que se puede arreglar es lo que hay, aunque sea de forma transitoria.

En esta situación ser flexibles y aceptar que puede ser necesaria una sumplementación transitoria o incluso la eliminación de la lactancia, puede marcar la diferencia en la vida de toda la familia. Y a veces somos demasiado radicales. Nos centramos en el mantenimiento de la lactancia materna exclusiva como objetivo en si mismo.

Siendo importante, la lactancia materna es un instrumento. Es posible la Crianza Natural y con Apego sin Lactancia Materna. Y una Crianza sin Lactancia Materna no es un fracaso, es una opción. Respetemos las circunstancias de cada familia y no hagamos sentir culpable a ninguna Madre por no dar el Pecho. Un signo de que lo hemos logrado es que siga compartiendo su experiencia en un grupo de Crianza sin sentirse juzgada.

El Colecho en la Crianza

Desde la Crianza Natural y con Apego se defienden las virtudes del Colecho.

Llamamos Colecho a la práctica de que los niños duerman con los padres en la misma cama.

Se defiende porque es lo que siempre se ha hecho. Porque cubre una necesidad biológica del bebé. La de sentirse seguro. Esa seguridad es un cimiento firme para la personalidad en el futuro.

Simplificando: Los bebés que permitían que su padres se alejasen de ellos eran devorados por los depredadores. Somos los descendientes de los bebés que lloraban cuando sus padres se alejaban de ellos. Son muchos millones de años de evolución para cambiarlo así porque sí.

Pero…. Y volvemos a los «peros». ¿Qué ocurre cuando haciendo Colecho los padres no descansan bien? Habrá quien diga que es lo que toca. Que para el bebé es una necesidad biológica y que los padres son adultos y deben sacrificarse…

Pero eso es no entender el resultado real.

Claro que tener un bebé implica pasar más de una mala noche. Pero si los padres no descansan sistemáticamente su humor se acaba resintiendo.

Por mucha buena voluntad que se le quiera echar, una Madre también es un ser vivo que necesita descansar.

Y su bienestar es esencial para un bebé que tiene un Vínculo Afectivo fuerte con su Madre.

A veces el bienestar del bebé pasa por que aprenda a dormir de forma que permita el descanso de su Madre.

Evidentemente esto puede conseguirse de formas más respetuosas para el bebé que dejarlo llorar en la cuna (que dicho sea de paso no es una opción aceptable para el Vínculo Afectivo y es una opción muy poco imaginativa).

Pero es que hay opciones para lograrlo de forma respetuosa. Volvemos a la necesidad de forzar nuestra imaginación para alcanzar equilibrios que respeten a todos los implicados y sus necesidades legítimas.

Escolarización tardía en la Crianza

Desde la Crianza Natural o con Apego se defiende que en los primeros 3 años de vida el niño es muy dependiente de la seguridad que le confiere el contacto constante con una figura de referencia que le da seguridad: La Madre.

Algunos plantean la escolarización antes de esa edad como una especie de crimen. Se habla de conciliación familiar. De lo corta que es la baja maternal y lo incompatible que es con una Crianza decente. Y es cierto, 16 semanas es penoso, patético. Pero…

Pongámonos en contexto. ¿Qué significa para una Madre dedicarse en exclusiva a la Crianza durante esos 3 primeros años de vida en el mundo real?

Hay Madres para las que el planteamiento de nuestras abuelas puede ser válido: Dedicar su vida a la crianza de sus hijos sin una proyección profesional fuera de ese aspecto.

Pero no es lo normal. Lo normal hoy en día es que una mujer sea una persona con muchos planos de desarrollo. Uno de los cuales es el profesional. Y seamos realistas, no es sencillo. El mundo es muy competitivo y en la práctica muchas mujeres ven la maternidad como una disyuntiva. Es difícil escoger el momento adecuado.

¿Qué significa para una mujer que ha luchado durante muchos años para alcanzar un determinado nivel profesional dejarlo todo durante 3 años?

¿Y si no es un sólo hijo, sino 2 ó 3? ¿5-6 años fuera del mundo laboral? A la velocidad que evolucionan hoy en día las cosas esto significa quedar excluida del mundo laboral. A veces definitivamente.

Algunas personas tienen una situación económica desahogada o una profesión que puede ejercerse desde casa sin horarios fijos. Pero esto es un porcentaje mínimo de la población.

¿De verdad creemos que lo mejor para un bebé es que su madre sacrifique toda motivación profesional a una presencia constante?

Incluso en el caso de mi madre que sí lo hizo… Yo soy el 3º de 7 hermanos. Jamás disfrute de ese supuesto contacto constante y acceso ilimitado a mi madre. Ni lo necesité.

No convirtamos a los niños en una especie de altar de los sacrificios donde debes inmolarlo todo. Porque tu hijo no lo necesita y si lo haces estarás haciéndole soportar una carga que no ha pedido y empobreciendo la Persona que puedes ofrecerle.

Date a él. No te sacrifiques a él. Lo importante no es la cantidad de tiempo que pasas con tu hijo. Sino lo que puedes ofrecerle en él. Y eso depende de que como Persona no te mutiles sin sentido.

Una escuela infantil no es una especie de campo de concentración para bebés en el que se le deja llorar sin atenderlo. Son centros en su mayoría preparados para aportar cosas positivas a los niños. Incluso muchas que tú no puedes o sabes darle.

Si para hacer compatibles dos planos de tu vida, el Profesional y la Maternidad tu hijo debe ir a la guardería, no es una catástrofe insalvable, sino una forma de buscar un equilibrio necesario.

En un mundo ideal tendríamos muchas vidas para que hubiese tiempo para todo. Pero el día tiene 24 horas y hay que repartirlas.

Quien lo plantea como una disyuntiva en plan: «Tú sabrás si para ti lo importante es tu hijo o tu trabajo» sólo tiene a mi entender dos interpretaciones:

  • Es un ignorante y no entiende que mutilar tu desarrollo profesional va a dañar el bienestar de tu hijo.
  • Es un manipulador cuyo mensaje real es «el sitio de la mujer está en la casa con los hijos». Pero no tiene el valor de decirlo tal cual y aprovecha para atacarte en lo que sabe que te hace más vulnerable.

El primero es un ignorante, el segundo un miserable.

Crianza Respetuosa

Los niños son seres vivos, con sus necesidades y sus propios mecanismos de adaptación. La Crianza puede hacerse respetando lo que el bebé es y necesita.

Pero los padres también tienen sus necesidades legítimas y sus limitaciones. Como el niño vamos creciendo con él y nos enfrentamos a situaciones nuevas a las que respondemos según lo que somos.

Tu hijo no necesita que lo sacrifiques todo para su bienestar. Porque si lo sacrificas todo ¿qué le puedes ofrecer?

Para tu hijo, más importante que si das pecho, mucho más que dónde duerme, más que tenerte constantemente a su lado, lo es que estés bien con él.

Lo esencial en la Crianza es el Vínculo que une a Padres e Hijo.

La Crianza Respetuosa se basa en entender al bebé y sus necesidades. Conocer cuáles son las mejores opciones innatas, lactancia, colecho, contacto… Y buscar un equilibrio que permita cubrir esas necesidades que aúne el bienestar de todos. Esas opciones existen, y se basan en matices que son esenciales, en opciones que dependen de las circunstancias. Y sobre todo en dejar de crear sentimientos de culpa en las madres porque no se adapten a una versión «perfecta» y «bucólica» de la Maternidad imposible de alcanzar en el mundo real.

Entender esto puede marcar tu vida y la de su hijo.

Es lo que intento transmitirte en mi libro:

Compra el libro Crianza Respetuosa de Jesús Garrido

Espero que os ayude.

 

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Síntomas del Cólico del Lactante

Síntomas del Cólico del Lactante

¿Cuáles son los síntomas del Cólico del Lactante? Si tu bebé llora mucho y te han dicho que tiene Cólico del Lactante te explico los síntomas que tiene.

Hablamos de Cólico del Lactante en bebés de menos de cuatro meses de edad que presentan episodios de irritabilidad, nerviosismo o llanto, que se inician sin causa aparente, que duran tres horas o más al día por lo menos tres días a la semana, por un periodo de al menos una semana con una ganancia de peso y talla normal.

Si reúne estos criterios, según el consenso de Roma III, tiene Cólico del Lactante.

Los Síntomas que suele tener el bebé con Cólico del Lactante:

  • Son episodios limitados en el tiempo. El bebé tiene momentos en el día en los que parece estar perfectamente y otros en los que llora de forma inconsolable.
  • Esos episodios no parecen tener una causa común. En algunos bebés aparecen por la tarde-noche, otros tras la comida… Y ceden lo mismo que aparecen sin que haya una forma concreta de lograrlo.
  • El llanto es muy intenso. No es una inquietud o llanto leve. Llora con signos evidentes de dolor.
  • Suele acompañarse de movimientos bruscos que acompañan al llanto: Lo más frecuente son compresiones de las piernas sobre el abdomen, pero a veces puede estirarse con dolor.
  • Inconsolable: No deja de llorar con facilidad. No se calma simplemente con alimentarlo o entretenerlo.

Otros síntomas que suelen acompañar aunque no siempre:

  • Suele comer con ansiedad. Especialmente en la tarde-noche.
  • A veces la barriga está hinchada. No siempre ocurre.
  • Es frecuente que se calme cuando tras horas de llanto acude a urgencias. Esto parece que fuese de chiste, pero es muy habitual.
  • Suelen ganar peso al ritmo normal o incluso más.

Síntomas que descarta que sea un Cólico del Lactante (si aparecen debería ser visto por el pediatra):

  • El llanto es constante. No hay ratos en los que el bebé esté bien tras muchas horas de llanto.
  • Fiebre. La fiebre es un signo de infección habitualmente, luego si aparece, no es Cólico. Hay algo más.
  • Vómitos. Vomitar es expulsar contenido del abdomen hacia arriba, pero a diferencia de las bocanadas se precede de dolor en el momento que expulsa y mala cara evidente.
  • Rechazo constante del alimento. Cuando tiene una crisis de Cólico del Lactante un bebé puede rechazar momentáneamente que le alimenten. Pero cuando cede el dolor come con ganas. Si no come en todo el día hay que verlo.

Ante la duda, si un bebé llora mucho, conviene que el pediatra lo valore antes de asumir sin más que puede ser Cólico del Lactante.

No hay ninguna prueba diagnóstica que nos diga que lo que tiene es Cólico del lactante.

Como veis, hay mucha variabilidad en los síntomas que aparecen. Y es así porque en realidad el Cólico del Lactante no corresponde a un problema concreto.

Agrupar a los bebés de menos de 4 meses que lloran mucho sin que sepamos porqué ni cómo calmarlos es algo que hacemos nosotros, pero no implica en absoluto que todos los bebés que están en esa situación tengan una causa común.

De hecho, mi experiencia es precisamente que el error está en buscar una sola causa. Cuando en la mayoría de los casos hay varios desencadenantes simultáneos.

Otro error es creer que de verdad existen los bebés que lloran sin motivo de forma intensa. Ningún bebé llora durante horas desesperado sin que le pase nada.

Cuando he visto bebés con Cólico del Lactante, si algo tengo claro al igual que los padres, es que tiene dolor. Y ese dolor tiene siempre causa.

Pero pueden ser diferentes motivos. Y en muchos bebés el dolor proviene de varias causas a la vez. Sólo cuando logramos identificarlas podemos tratarlas.

Sólo entonces desaparece el Cólico del Lactante. Cuando desentrañamos la razón que genera los síntomas del Cólico de cada bebé concreto. Y tratamos simultáneamente todos los factores implicados.

Hacer esto es posible, con un porcentaje de éxito muy elevado y en un tiempo breve.

He intentado sistematizar mi experiencia haciéndolo en el Programa Bebé sin Cólico.

Si tu hijo lo sufre podemos ayudarte.

Bebé sin Cólico

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Cómo alargar la tomas nocturnas en un bebé

Espaciar las tomas nocturnas entendiendo y respetando ritmos del bebé

Tomas nocturnas en un bebé: ¿Hay alguna forma sencilla de lograr que espacie las tomas durante los primeros meses de vida para mejorar el descanso?

Este artículo es la respuesta a una solicitud de Peketema en Facebook. C. R. proponía como tema:

«Como alargar las tomas nocturnas. Mi bebé toma desde que nació cada dos horas, no falla, y eso que ya tiene 3 meses… ¿Es malo intentar que coma menos de noche?»

Descansar es necesario. Esta pregunta es muy común. Habrá quien diga que tener un bebé lleva no descansar en el paquete. Y es evidente que menos se descansa.

Pero en muchos casos según mi experiencia lo que ocurre es un simple fallo en el ritmo con el que empezamos. Me ha gustado la pregunta porque al responderla se pueden aclarar dos factores importantes. Ritmos y equilibrios en los bebés.

Cuando los niños nacen, tras el parto, tiene una horas de adaptación en las que están agotados. Tienen que hacerse cargo de muchas funciones que hasta ese momento se les daban hechas: Controlar la temperatura, respirar, alimentarse, digestión, eliminación de residuos…

Los bebés tienen 3 necesidades básicas:

  • Comer.
  • Descansar.
  • Estímulos.

En los primeros días de vida el tema de los estímulos es el menos llamativo, ya que respecto a los que recibía dentro del útero, de forma pasiva en el exterior le llegan muchos más de los que estaba acostumbrado a tener.

Por lo tanto empiezan con un balance en el que se despierta para alimentarse y se duerme casi inmediatamente en cuanto se alimenta.

Tras esas horas de agotamiento inicial el bebé se activa y su necesidad prioritaria es alimentarse.

Si esta activación ocurre durante la noche entramos en el siguiente ritmo:

  • El bebé pide comer con frecuencia durante la noche. Como está activo los padres mantienen la luz encendida para atenderle.
  • Llega la mañana y el bebé está agotado. Ha comido mucho, ha descansado poco. Tiene sueño. Y los padres bajan las persianas, echan las cortinas, y si las visitas les dejan hasta aprovechan para descansar un poco por la mañana.
  • Por la tarde-noche el bebé vuelve a activarse, hambre, comer, luz encendida.

El resultado si seguimos en esa dinámica es que podemos tener un ritmo de actividad y tomas nocturnas.

Lo malo es que cuando esto se prolonga, al bebé le resulta indiferente, pero para los padres es agotador.

Yo soy de la opinión de que es importante respetar los ritmos de los bebés, pero que debemos buscar la forma más respetuosa posible de que esos ritmos sean compatibles con el bienestar de todos los miembros de la familia.

¿Cómo reducir el ritmo de tomas nocturnas?

Pues habría dos opciones:

  • No darle si pide de noche. No es buena opción. Ante una necesidad insatisfecha el bebé va a llorar. Vas a acabar dándole después de un mal rato para él y para vosotros y no vas a conseguir que duerma mejor, sino que tanto él como vosotros os activéis.
  • Ofrecer alimento con más frecuencia de día y cambiar la iluminación. Es la opción que recomiendo. Os la voy a explicar para que la entendáis.

Ofrecer alimento con más frecuencia de día para reducir las tomas nocturnas

No puedes obligar a un bebé a comer. Y no vas a conseguir que lo haga cuando está muerto de sueño. Debemos respetar sus necesidades prioritarias.

Pero a veces no identificamos momentos en los que nos pide alimentarse y los dejamos pasar. Y cuando duerme hay momentos en los que la necesidad de alimento y descanso están sin una prioridad clara y tendemos a hacer cosas que lo llevan a descansar en lugar de alimentarse.

Esto surge de un error común de muchos que consideran excesiva la frecuencia con la que el bebé pide alimentarse en las primeras semanas. Hay que entender que en el útero recibía alimento de forma constante. Lo más parecido a eso es tomar muchas veces, cantidades pequeñas.

Cuando en un bebé, que hace con más frecuencia las tomas nocturnas que la diurnas, notes durante el día cualquier signo de que está activo:

  • No le entretengas con chupe, manzanilla, acunándolo.
  • Ofrécele alimento.

Si pasa muchas horas sin comer durante el día, intenta despertarlo para que coma. Yo suelo decir que debes ir reduciendo progresivamente este tiempo hasta que lo máximo que aguanta durmiendo de noche supere claramente a ese margen.

Por ejemplo, si un bebé pide alimentarse de noche cada hora o menos y de día puede dormir 3-4 horas seguidas sin comer, empieza intentando que no pase más de 3 horas sin comer de día. Si sigue pidiendo de noche con mucha frecuencia, ofrécele no dejando más de 2 horas de día… Hasta que claramente las horas entre tomas nocturnas superen a las que deja de día.

Es cuestión de equilibrio. El bebé está pidiendo de noche con frecuencia porque con lo que toma de día no recibe lo necesario. Al tomar con más frecuencia de día y dormir menos, llega a la noche con más sueño y menos hambre.

Cambiar la iluminación para reducir las tomas nocturnas

Otro factor importante es la iluminación. Los humanos regulamos el ritmo día noche con la Melatonina. Una sustancia que se libera con un ritmo que marca la luz. Se segrega al anochecer para favorecer que durmamos.

Cuando un bebé pide alimentarse de noche con frecuencia suele atenderse con la luz encendida. Eso hace que en el mejor de los casos no haya una diferencia entre el día y la noche.

Pero es que a veces rizamos el rizo manteniendo al bebé a oscuras mientras descansa durante el día.

Si hacemos esto para el bebé el día es noche y la noche es día.

Junto con el ritmo de las tomas es esencial para que cambie que adaptemos la iluminación, de forma que durante el día haya luz, aunque duerma y que de noche haya oscuridad, aunque coma.

Cuando hacemos estas dos simples modificaciones, cualquier bebé que hacía las tomas nocturnas con mucha frecuencia y dormía más de día, cambia.

Entender los mecanismos que rigen la conducta del bebé, puede hacer que la crianza sea una labor más llevadera sin que eso signifique dejar de respetarlos.

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Granitos en la cara del bebé

Granitos en la cara del bebé.

Granitos en la cara de los bebés. Hay varios tipos. Te explico la diferencia entre unos y otros, qué los causa y sin necesitan tratamiento o no.

Hay muchas cosas que son normales en los bebés pero pueden resultar llamativas. Entre ellas, las lesiones de la piel son una de las más evidentes.

En las primeras semanas de vida es muy frecuente que aparezcan lesiones como la que ves en esta imagen. Son granitos en la cara del bebé.

Si te fijas, en el surco de la nariz se ven unos puntitos blancos sin inflamación. Y en la mejilla son más evidentes otros que a cualquiera le recuerdan a las espinillas del acné.

Exactamente eso son los granitos. Acné «juvenil».

Tiene nombres muy diferentes dependiendo de la zona geográfica.

Los puntos blancos que se ven el el surco de la nariz son glándulas de producción de grasa que tienen el poro cerrado. Conforme pasan los días desde el nacimiento se van haciendo más evidentes. La mayoría acaban abriéndose y desapareciendo y otros siguen creciendo.

Las hormonas sexuales de la madre han pasado durante el embarazo a través de la placenta. Uno de los efectos que hacen en el bebé es aumentar la secreción de grasa en la piel de la cara, el cuero cabelludo y la mitad superior del tronco. Da lugar a Dermatitis Seborreica.

Dependiendo de cada bebé en unos es más evidente y en otros menos. Podemos ver:

  • Glándulas de secreción de grasa cerradas. Por aquí suelen llamarlas «engordaderas». Lo que en realidad no hace mucho honor a la realidad, porque las tienen incluso los más delgados. Son muy habituales en las primeras semanas. Pero van desapareciendo poco a poco. A veces permanece alguna que vemos como un puntito blanco que abulta sobre la piel. Simplemente tiene la grasa retenida por una capa muy fina de piel que impide que salga. Acaba rompiéndose y saliendo antes o después.
  • Espinillas. Como las que se ven en la mejilla del bebé de la fotografía. Son como el caso anterior, pero que están infectadas por los gérmenes que viven sobre nuestra piel. Se ve el granito colorado con la punta amarillenta. Pese al aspecto que presentan los granitos, en su mayoría desaparecen solos sin hacer nada. Esto no ocurre así en la pubertad, porque los adolescentes se tocan los granos y producen un contagio de unos poros a otros. Pero el bebé no se toca y la espinilla desaparece lo mismo que llegó.
  • Costra láctea. En las zonas cubiertas de pelo, el exceso de secreción grasa hace que las células muertas de la piel se peguen unas a otras y se descamen en escamas. Es igual que la caspa del adulto. Pero toma un aspecto que es muy difícil ver fuera de la edad de lactante. A veces una costra amarillenta de varios centímetros que ocupa una parte importante de la cabeza.  Esto pasa de nuevo porque el bebé no se toca. Mientras que en niños mayores y adultos se rascan porque puede picar, y eso hace que se descame sin llegar a hacer la costra.
  • Grietas en el borde inferior de las orejas. La secreción de grasa se acumula con facilidad en le surco que separa la cara del lóbulo de la oreja. Y algunos niños tienen en este pliegue incluso una heridita que a veces duele e incluso parece supurar.

Otros granitos en la cara del bebé

A veces aparecen en las primeras semanas de vida otras formas de granitos con causas diferentes:

  • Exantema toxoalérgico. Son más grandes y más que una espinilla es como si le hubiesen picado los mosquitos.
  • Pénfigo del recién nacido. Algunos bebés lo tienen al nacer. La diferencia es que aparece ya al nacer y son como pustulitas con la superficie muy fina que se rompe con facilidad.
  • Dermatitis atópica. Se puede confundir con la dermatitis seborreica cuando descama y la piel está irritada. La diferencia fundamental es que la dermatitis atópica es un eccema seco. Mientras que la seborreica es graso. Si le pones un pañuelo de papel verás que en la atópica no se impregna de grasa, en la seborreica sí.

Tratamiento de la dermatitis seborreica del lactante

En la mayoría de los casos desaparece sola sin hacer nada. Como su causa son las hormonas de la madre, tienen un efecto limitado en el tiempo. Pueden tardar más meses o menos, pero acaban perdiendo su efecto.

Lo último que suele desaparecer es la costra láctea que en algunos bebé puede persistir por encima del año de vida.

Pero los granitos de la cara son cada vez menos frecuentes y muy poco habituales por encima de los 6 meses.

Al bebé no suelen molestarle y por eso, cuando nos planteamos tratarlo suele ser más por motivos estéticos que otra cosa. Porque, si no molestan y acaban desapareciendo solos ¿para qué tratarlos?

Pues eso, si es muy llamativo. Cuando esto ocurre hay varias opciones:

  • Cremas para dermatitis seborreica. Son cremas que favorecen la descamación de las células muertas diluyendo la grasa excesiva. Algunas también tienen algunas sustancias que calman el picor de la descamación o bajan la inflamación.
  • Cremas de corticoides. En los casos en los que es muy intensa pueden mejorar aplicando corticoides. Pero se reserva su uso para los casos realmente llamativos.
  • Corticoides con antibióticos. Cuando en una zona hay un exceso de secreción grasa y células muertas, pueden anidar algunos gérmenes y multiplicarse, dando lugar a una infección. En la dermatitis seborreica, una zona típica de que esto ocurra es el pliegue inferior de la oreja. Suele responder muy bien a las cremas con corticoides y antibióticos asociados.
  • Un error habitual. Como a veces se confunde con la dermatitis atópica, suelo ver bebés a los que están aplicándole cremas especiales para ella y empeoran. Porque la dermatitis atópica tiene una falta de secreción grasa y por tanto las cremas que usamos en ella son especialmente grasas. Es lo último que necesita una piel con dermatitis seborreica.

Ante la duda, como siempre, consulta a tu pediatra o dermatólogo. Pero tranquila, más allá de la estética no suele tener importancia.