Categorías
Bebé 12 meses, 1 año Bebé de 11 meses Bebé de 15 meses Bebé de 2 meses Bebé de 4 meses Blog Botiquín para atender Bebés y Niños Control del Tiempo en Salud Infantil Cuidados del Bebé y el Niño Diarrea Digestivas Dolor fiebre Graves Herramientas de Salud Infantil Infecciones en Bebés y Niños Respiratorias Síntomas del Bebé y el Niño Enfermos

Calendario Vacunal 2020 en España

Recomendaciones de vacunación en España de la Asociación Española de Pediatría en 2019

El Calendario Vacunal 2020 es el aplicable en toda España a los nacidos a partir del 1 de Enero de 2020. Te lo explicamos con sus novedades.

El Calendario Vacunal 2020 es común a todas las comunidades autónomas

Hace ya unos años que se llegó al acuerdo de que los calendarios vacunales de las distintas comunidades autónomas fuesen similares en toda España. Esto fue un paso importante ya que hasta entonces cada Comunidad establecía un calendario según sus propios criterios. Esta unificación facilita el cumplimiento especialmente en aquellos pacientes que se desplazan con frecuencia. Ya que antes de esta unificación era un poco desquiciante.

De hecho este calendario es ya muy similar en la mayoría de países desarrollados. Ya que el consenso científico es ya global.

Los cambios más llamativos para los nacidos a partir del 1 de Enero de 2019 en el Calendario Vacunal:

Este año no hay muchos cambios. Para los que no se enterasen en los años previos:

  • Aparece una vacuna nueva ya incluida en calendario con el Nombre de MenACWY. Es la vacuna del Meningococo para 4 serotipos diferentes: A, C, W, Y. Esta vacuna se comercializa en España con el nombre de Nimenrix y el objetivo es sustituir a una que ya estaba en el calendario y cubría sólo contra el Meningococo C. Al no tratarse de una vacuna más a añadir, sino de una más completa que sustituye a una ya incluida, es fácil que la sustitución se vaya haciendo en poco tiempo en todas las Comunidades Autónomas. Muchas comunidades la han incorporado ya a los 12 meses y 12 años.

En la práctica y reduciendo, a un niño normal le corresponden vacunas a los:

2 meses, 4 meses, 11 meses, 12 meses, 15 meses, 3 años, 6 años, 12 años y 14 años.

Basta con que acudas al Centro de Salud más cercano a casa y pidas cita para que lo vacunen. El personal sanitario encargado del programa de vacunación sabrá qué corresponde ponerle en cada una de esas edades. No te preocupes por eso.

El Calendario Vacunal 2020 es gratuito para todos los niños que residen en España. Da igual si tu cobertura sanitaria es Pública o te la da un Seguro Privado.

Estas vacunas no pueden ser compradas por particulares. Se distribuyen gratuitamente y en exclusiva por las Consejerías de Salud.

Sólo quedan fuera del Calendario Vacunal 2020 tres vacunas que puedes poner a tu hijo:

Pulsa sobre el enlace de cada una y te llevará a un artículo específico en el que te hablo de ellas si deseas más información.

Consideraciones sobre las vacunas de Meningitis en niños

Como habréis notado en los últimos años han ido saliendo varias vacunas nuevas para la Meningitis.

La Meningitis es una de las infecciones más graves que pueden sufrirse. Aún hoy en día con tratamientos potentes y medios modernos el 10-20% de los pacientes que tienen una meningitis bacteriana mueren y en torno a un 30% quedan con secuelas.

Pero durante las últimas dos décadas su frecuencia ha bajado claramente. Cuando yo empecé la especialidad de Pediatría hace ya más de 20 años, veíamos meningitis con frecuencia. Había épocas en las que en nuestro hospital había ingresadas varias meningitis a la vez.

Ahora se pasan los meses sin ver ninguna.

Y esto es gracias a las vacunas.

Son varios los gérmenes que pueden causar meningitis. Pero poco a poco han ido saliendo vacunas que cubrían a cada tipo (hemófilus, neumococo, Meningococo C, Meningococo B, Meningococos ACWY).

Sigue habiendo casos. Pero ya se reducen a pocos cientos al año, cuando antes eran miles.

Categorías
Alimentación Complementaria del Bebé Alimentación del Bebé y el Niño Bebé de 14 meses Blog Crecimiento y Percentiles Herramientas de Salud Infantil Lactancia Materna Maternidad Otros temas de Salud Infantil

Rituales para dormir en niños

Los Rituales de sueño en niños y bebés son la clave de muchos problemas. Te explico cómo se generan y cómo cambiarlos.

¿Qué es un ritual de sueño?

Pues lo que hacemos por costumbre como forma para dormirnos. Todos tenemos un grupo de rituales de sueño.

Hay adultos para las que estos rituales son más sencillos (necesitan tener sueño y poco más) y otros que los tienen más complejos (con más condicionantes y pasos que una receta de alta cocina).

La mayoría de las veces no somos conscientes de cómo hemos llegado a tener el ritual de sueño que realizamos cada noche. Y es porque lo hemos ido elaborando a lo largo de nuestra vida sin pensar en él de forma consciente.

Cuando hablamos de niños y problemas de sueño, los padres no entendemos muchas veces que nuestro hijo tiende a repetir el mismo ritual cada vez que se despierta.

¿Cómo se establece ese ritual en los niños?

Los bebés ya desde que nacen tienen algunas tendencias naturales que influyen en el ritual de sueño que se va afianzando conforme crecen:

Necesidad de alimentarse. De hecho, los bebés en las primeras semanas salen de su sueño poco más que para alimentarse. Se despiertan en muchos casos por hambre, y tienden a dormirse en cuanto son saciados. Como no pueden alimentarse sólos, es normal que en esas primeras semanas los niños empiecen durmiéndose en brazos. Ya que es en brazos como comen.

Necesidad de afecto y seguridad. Aparte de por hambre y porque pueda estar incómodo por frío, calor, necesidad de cambio de pañal, algún ruido intenso… los bebés, buscan el contacto con sus cuidadores. Y sienten seguridad y bienestar con ese contacto. Por lo que además de dormirse en brazos cuando comen, lo hacen también en brazos cuando lo único que necesitan en ese momento es seguridad y afecto.

Por eso lo más habitual en niños pequeños es que se duerman con facilidad en contacto con su cuidador (habitualmente la madre si se toma el pecho).

Pero ese ritual inicial va cambiando después. Siempre se ve influenciado por lo que hay a nuestro alrededor. Y más tarde o más temprano acabamos desarrollando un ritual en el que somos capaces de conciliar el sueño de forma más independiente, sin necesidad de alimentarnos, sin contar con la colaboración de nadie que nos proporcione afecto o seguridad… Esto lo acaban alcanzando todos los niños más tarde o más temprano. La mayoría entre los 2 y los 5-7 años.

Cuando se habla de escoger formas de dormir a los niños, lo que estamos hablando es sobre si preferimos que esa evolución del sueño en brazos al sueño independiente se haga más rápido o menos y de las formas en las que escogemos que se haga esa transición.

Opciones

Y es aquí donde aparecen las discrepancias o tal como me gusta a mí verlo, las opciones. Porque no creo que sea cuestión de llegar a definir la forma correcta (aunque para mí sí las hay incorrectas –mi opinión sobre el método Estivill-), sino de que cada familia escoja la que mejor se adapte a sus preferencias y sus necesidades:

– Hay familias que pueden permitirse que el ritmo lo marque el niño con su evolución natural y prefieren respetar al máximo su evolución. Pero esto es a veces un lujo y cuando lo defendemos como única opción podemos hacer mucho daño.

– Otras familias tienen la necesidad de que la evolución sea más rápida para adaptarse a unas condiciones de organización que son menos flexibles (trabajo, necesidad de escolarización…) y no pueden escoger como querrían (lo que por desgracia es muy frecuente hoy en día) o simplemente por una elección personal prefieren no hacer colecho.

Situaciones de conflicto

En muchos casos los problemas surgen cuando el ritual que usa el niño tiene un ritual que precisa la colaboración de los padres, pero hemos escogido una forma de dormir que dificulta esa colaboración. Y ante eso hay dos opciones, facilitamos la colaboración o facilitamos al niño un ritual alternativo para que sea capaz de dormir sin ella.

El niño cuyo ritual incluye el contacto con los padres pero duerme separado de ellos. Es decir, lo dormimos en brazos pero queremos que duerma en su cuna. Cada vez que se despierte va a pedir que lo vuelvan a coger. Y si los padres deciden no hacerlo surgen las disputas. Es lo que llamo colecho no aceptado.

El niño cuyo ritual incluye el contacto con los padres y duerme con ellos, pero no es compatible con el sueño de alguno de los padres. Hay personas que no son capaces de dormir con su hijo a su lado. Sea por miedo a hacerle daño, porque tienen un sueño muy ligero y se despiertan con cualquier ruido o movimiento del niño o por lo que sea. Pero en algunos casos es una realidad.

En ambos casos el problema es que estamos escogiendo una opción que no se adapta a las necesidades de todos los implicados.

Cuando esto ocurre, las noches dejan de ser la fase de descanso que todo cuerpo necesita, para ser un foco de estrés importante. La única forma de resolverlo es lograr la coherencia:

– Si escogemos que nuestro hijo se duerma con nuestra colaboración y somos capaces de dormir con el niño, el colecho (dormir juntos) es la forma más sencilla de que descansemos todos.

– Si no podemos o no deseamos dormir con nuestro hijo, hay formas y momentos de facilitar la evolución hacia el sueño independiente más respetuosas y que desde luego no precisan que le niño llore.

No creo que sea labor de los profesionales escoger por los padres o hacerles sentir culpables por elegir una opción u otra. Es decisión de cada familia.

Si necesitas mi ayuda para que te explique de forma concreta cómo conseguir un sueño de buena calidad en vuestro caso puedes hacerme una consulta por WhatsApp. Contestaré en menos de 24 horas.

Categorías
Bebé 12 meses, 1 año Bebé de 3 meses Bebé de 6 meses Bebé de 9 meses Blog Desarrollo Infantil Edad del Bebé o Niño Herramientas de Salud Infantil

Escala de Denver: Hitos del Desarrollo Neurológico en Bebés

Escalas para valorar el Desarrollo Neurológico del Bebé. Escala de Denver

Hitos del desarrollo neurológico en bebés: Escala de Denver. Valora si tu bebé se está desarrollando bien en psicomotricidad, sociabilidad y lenguaje.

Una de las cosas que más preocupan a los padres es que su hijo vaya superando etapas en el desarrollo neurológico de forma adecuada.

Para valorar de forma objetiva este proceso suelen usarse tablas de referencia. Una de las más utilizada es la Escala de Denver.

¿Qué es la Escala de Denver?

La Escala de Denver es un esquema en el que se han situado los principales hitos del desarrollo del bebé de forma gráfica en una escala de tiempo.

Aquí puedes ver una de las formas de representarla. Hay muchas.

Desarrollo neurológico. Escala de Denver

Como verás hay 4 grupos de adquisiciones del desarrollo infantil o hitos:

– Motoras gruesas: Son las que evalúan la movilidad del cuerpo en su conjunto o de partes importantes del mismo. En este grupo están las que más conoce la gente: Sostener la cabeza, sentarse, ponerse en pie, caminar….

– Motoras finas: Son las que valoran la movilidad más detallada, más compleja, que le permite hacer cosas en detalle.

– Lenguaje: Intenta objetivar con datos concretos si un niño está desarrollando su capacidad de comunicación de forma adecuada.

– Interacción Social: Se centra en las adquisiciones implicadas en las relaciones sociales.

Y que están organizadas de forma cronológica:

En una escala de tiempo que va desde el nacimiento hasta los 6 años.

Al principio va mes a mes, y desde los 14 meses ves que va saltando cada vez más meses juntos.

Cada uno de los Hitos del Desarrollo tiene una franja, no una fecha:

Esta Escala y otras similares, son una forma resumida de expresar una estadística.

Lo que hacen es tomar un grupo amplio de niños sanos en su desarrollo neurológico, y registrar cuándo adquieren cada una de esas habilidades.

Cuando se dice que los niños se sientan en torno a los 6 meses lo que expresamos es una media redondeada. Esto es muy importante entenderlo:

– Si miras la imagen de la Escala de Denver verás que para “sentarse solo” hay dos hitos: “se sienta sin apoyo” y “se sienta sólo”. Esto puede inducir a error. Entendemos por se sienta sin apoyo cuando un bebé lo pones tú sentado y sin tener donde apoyarse es capaz de mantenerse en esa posición. Y Se sienta sólo, cuando el bebé está tumbado y es capaz de incorporarse por sí mismo hasta quedarse sentado sin que le ayudes a hacerlo.

– Quedémonos con el Se sienta sin apoyo, que es al que suele referirse la gente con el hecho de que el bebé ya se sienta. Como ves tiene una franja que empieza en torno a los 5 meses, sigue en blando hasta algo más de los 6 meses y luego se prolonga en gris hasta los 8 meses. Esto significa que el 25 % de los niños normales ya se sienta sin apoyo a los 5 meses, que con algo más de 6 meses lo hacen el 75% de los bebés sanos y que a los 8 meses ya lo han logrado el 90% de los niños sin problemas. Importante: Un 10% de los niños que no tienen ningún problema en su desarrollo no se sientan aún a los 8 meses.

Esta Escala sólo nos orienta para saber si nuestro hijo está más o menos en línea con lo que hacen la mayoría. Que un niño no haya conseguido alguno de los hitos del desarrollo más allá de la edad en la que lo hacen según la estadística el 90% no quiere decir, ni que tenga un problema, ni que haya algo que tengamos que hacer. Lo único que se recomienda es sea valorado por un profesional. En la mayoría de los casos los niños van a ser normales y sólo tendremos que seguirlos de forma más estrecha.

Si detectas que tu hijo se sale de alguna de las franjas, no te preocupes demasiado, es muy normal. Pero pide cita con tu pediatra para que lo valore.

Categorías
Blog Botiquín para atender Bebés y Niños Control del Tiempo en Salud Infantil Cuidados del Bebé y el Niño Enfermedades Crónicas en Bebés y Niños Enfermedades Raras Granos y Erupciones Graves Herramientas de Salud Infantil Infecciones en Bebés y Niños Infecciones en la Piel Niño de 24 meses, 2 años Piel del Bebé y el Niño Vacunas

Vacuna del Virus del Papiloma Humano

Mi opinión sobre la vacuna del Papiloma humano

La primera vacuna que nos promete combatir uno de los tipos de cáncer más frecuentes de la mujer: El de cuello de útero.

Hay muchos tipos de virus del papiloma, desde los que producen las típicas verrugas en manos y pies hasta las que pretende prevenir esta vacuna: Las verrugas genitales. Es una infección que se contrae por medio de relaciones sexuales.

Evidentemente es una infección que también pueden sufrir los hombres. Por lo que una de las polémicas en torno a la vacuna es porqué solo vacunar a las mujeres. Está claro que el criterio es económico. El cáncer de pene es menos frecuente que el de cuello de útero y es mucho más evidente y visible en fases iniciales, por lo que se trata con más facilidad y en fases en las que es más fácil de controlar.

Pero si aspiramos a reducir la frecuencia de este problema lo lógico sería vacunar a ambos sexos.

Virus del Papiloma y Cáncer

Muchos tipos de cáncer tienen un origen desconocido, pero en el cáncer de cuello de útero (uno de los más frecuentes en mujeres) el Virus del Papiloma Humano es el factor desencadenante claro. Siempre puede haber mayor o menor predisposición genética. Pero el factor que al final en las mujeres predispuestas genera el cáncer, parece ser en la gran mayoría de los casos, padecer esta infección.

De ahí surgió la idea: «¿Y si pudiésemos evitar la infección?»

Y para eso se han desarrollado las vacunas para este virus.

¿Cuándo se debería poner esta vacuna?

Se recomienda entre los 11 y los 12 años. Antes de la introducción del calendario vacunal único en España había comunidades autónomas con fechas diferentes.

Desde la introducción del Calendario Único se ha decidido que se ponga a los 12 años.

La edad ideal es en realidad algo que depende de cada persona. Lo recomendable es vacunarse antes de empezar los primeros contactos sexuales. Pero no es algo que esté siempre planificado ni que se “anuncie a los padres con antelación…”

¿Cuántas dosis se ponen?

Son 2 dosis:

Una primera dosis y la segunda a los 6 meses de la primera.

En España es una vacuna gratuita incluida en el Calendario Vacunal. Es optativa, pero con la información disponible en este momento os la recomiendo.

Se está hablando de la necesidad de vacunar también a varones y mi recomendación es hacerlo.

#Vacuna del #Papiloma Humano. Mi opinión sobre las controversias en torno a esta vacuna.

Publiée par Mi Pediatra Online sur Vendredi 15 mars 2019

Categorías
Blog Constantes de Salud Infantil Edad del Bebé o Niño Graves Herramientas de Salud Infantil Infecciones en Bebés y Niños Primer Mes de vida del Bebé Qué hacer si mi bebé.... Urgencias en Bebés y Niños

Triaje en Pediatría: ¿Cómo saber si mi hijo puede tener algo grave?

Triaje en Pediatría, cómo saber cuándo acudir a urgencias porque puede tener algo grave.

¿Es grave lo que tiene mi hijo o no? Esta debería ser la primera duda que debes plantearte cuando detectas que tu hijo está enfermo y decides buscar ayuda. Te explico cómo lo valoramos los profesionales: El Triaje o Filtrado en Pediatría.

Esto es lo que llamamos filtrado o triaje. Es especialmente útil cuando un equipo médico tiene que atender una gran catástrofe en la que hay más pacientes de los que puede asistir de forma inmediata. Cada vez más los servicios de urgencia parecen una catástrofe cotidiana y por eso el triaje o filtrado está convirtiéndose en la norma.

¿Algún día has ido a un gran hospital y has visto que alguna familia “se te ha colado” para entrar a urgencias?

Si hay sistema de triaje en ese hospital, no se “han colado”. El sistema de triaje ha asignado un nivel de gravedad mayor a lo que tiene ese niño que a lo que tiene tu hijo. Y no depende de que los padres digan que ha tenido una fiebre más alta, ha vomitado más veces o que el suyo es el niño con más mocos del planeta. Nos guiamos por señales objetivas.

Ningún sistema es perfecto y todo método de triaje es mejorable, pero en situaciones de mucho volumen de pacientes es muy útil para que el que está realmente grave no tenga que esperar. Todos hemos oído hablar de casos en los que un paciente llegó incluso a morir en la sala de espera de un hospital sin llegar a ser atendido. Estos sistemas buscan evitar situaciones como esa, que por desgracia son reales.

Saber cómo diferenciamos lo grave de lo leve puede salvarle la vida a tu hijo

Pero no quiero explicaros cómo se hace triaje para que aceptéis su funcionamiento, sino para algo más importante: Con frecuencia atendemos patología banal. En su mayoría, por suerte lo es. Pero a veces algunos padres se pasan de prudentes y no acuden a urgencias cuando su hijo está en una situación grave. Me gustaría que seáis capaces de reconocer esas situaciones, para que si vuestro hijo alguna vez está en una de ellas nos lo traigáis lo antes posible.

Para esto voy a explicaros cómo funciona el Triángulo de Evaluación Pediátrica:

Tiene tres cosas que valoramos:

  1. Apariencia. El aspecto general del niño. Un niño grave se nota que lo está.
  2. Trabajo Respiratorio. Cuánto le cuesta respirar.
  3. Circulación de la Piel. Cuando falta sangre en órganos importantes lo primero que hace el cuerpo es retirarla de la piel. Y eso es muy visible.

Triángulo de Evaluación Pediátrica

Apariencia de un niño sano

En la apariencia valoramos como sano, normal al niño que reúne una serie de características:

  • Tono: Se mueve espontáneamente, se resiste a que lo exploren, se mantiene sentado o en pié según su edad.
  • Interacción: Está alerta y conecta con el médico o sus cuidadores, interacciona con lo que le rodea, tiene curiosidad por los objetos que hay a su alrededor.
  • Consolable: Se calma si su cuidador le toma en brazos y le tranquiliza, actúa de forma diferente hacia el médico y hacia su cuidador.
  • Mirada: Hace contacto visual con quien le mira, sigue con la mirada.
  • Lenguaje/llanto: Usa un lenguaje apropiado a su edad o tiene un llanto potente.

Si falta alguno de esos aspectos lo consideramos un signo de gravedad. Que cumpla todos estos puntos es tranquilizador, nos indica que en principio su apariencia es la de un niño sin un problema grave.

Trabajo Respiratorio ¿cómo se nota cuando un niño no respira bien?

En este aspecto definimos lo que no es normal. Pensamos que un niño no respira bien si:

  • Ruidos raros: Ronquidos, sin voz, voz débil, voz ronca, estridor (como si se hubiese tragado el pito de una trompeta), gruñidos, sibilantes (el aire silva al entrar).
  • Posición rara: Olfateo (cuello estirado como si estuviese oliendo), trípode (echarse hacia atrás apoyándose con los brazos extendidos), se agobia si se tumba.
  • Retracciones: Al intentar tomar aire la piel se hunde entre las costillas, por encima de las clavículas y el esternón, y el niño sacude la cabeza cada vez que toma aire (tiene que mover todo el cuerpo en cada respiración).
  • Aleteo nasal: Las alas de la nariz se abren de forma evidente cada vez que toma aire.

Cuantos más signos de estos reúne, valoramos que su dificultad para respirar es mayor.

Circulación de la piel

Como en el punto anterior definimos lo anormal. De modo que cuantos más puntos de los siguientes reúne peor pensamos que es el riego de sangre de este niño:

  • Palidez: La piel y las mucosas (labios, lengua…) están pálidas.
  • Moteado: La piel tiene un aspecto parcheado, con zonas que tienen mejor riego de sangre y otras que tienen menos.
  • Cianosis: Coloración azulada de la piel y las mucosas (labios, lengua…)

Estos signos de mala circulación son normales en ciertas condiciones, como frío al quitarle la ropa, especialmente en bebés muy pequeños, fase inicial de la fiebre (la temperatura axilas puede ser normal o incluso baja, pero la anal ya está subiendo), bañándose en agua fría en la piscina o la playa…. Pero desaparecen en cuanto se abriga, baja la fiebre, se saca del agua fría y se calienta…

Nos preocupan cuando aparecen en un niño que no está pasando frío y que no tiene fiebre.

El 4º Criterio:

Para mí hay un 4º criterio de gravedad que no aparece en las Guías Clínicas… Y es cuando una madre te dice que su hijo no está bien. La verdad es que este no suele fallar. Fíate de él y si realmente no ves bien a tu hijo, acude a urgencias.

Resumiendo:

Si crees que tu hijo no está bien, y al revisar estos aspectos ves que no tiene buen aspecto, le cuesta respirar o mantener una buena circulación en su piel, lo que tiene puede ser grave y conviene que sea valorado por un pediatra cuanto antes.

Si por el contrario ves síntomas de enfermedad (tos, mocos, vómitos, diarrea, dolor) pero en general tiene buen aspecto, respira sin problemas y tiene una buena circulación en la piel, puede esperar para ser valorado.

Ten en cuenta, eso sí, que todo puede cambiar, y que al principio una infección puede ser leve, pero puede complicarse. Cuando esto ocurre vemos un cambio claro en la valoración que podemos hacer con el Triángulo de Evaluación Pediátrica y es motivo para que acudamos a Urgencias.

Espero que esta explicación te ayude a tomar mejores decisiones sobre la salud de tu hijo y a sentir que lo haces con mayor seguridad.

 

Categorías
Blog Herramientas de Salud Infantil

La tecnología puede hacer sostenible la Salud Infantil

Ipediatra.com Qué hacer cuando tu hijo tiene una infección.

Herramientas que de verdad ayudan a los padres a gestionar mejor la salud de sus hijos. Te presento una que puede evitarte muchos viajes a Urgencias.

La razón por la que yo llegué a tener un blog fue precisamente que la Salud Infantil va camino de ser insostenible.

Cuando recién acabada la especialidad, en 2001, empecé a trabajar en un centro de salud, lo hice con toda la ilusión. Me encanta mi trabajo y quería hacerlo lo mejor posible.

Y el problema es que parece que los pacientes pensaron que lo hacía, porque fueron acudiendo cada vez en mayor número. Hasta que llegó un momento que para mí era imposible transmitirles toda la información en un tiempo muy limitado. Llegué a tener que estar toda una mañana atendiendo sin parar con menos de 5 minutos por familia.

El problema es que en Salud la demanda es potencialmente infinita:

  • Empezamos pidiendo ayuda en las situaciones de emergencia.
  • Lo hacemos depués por problemas de cada vez menor importancia.
  • Cuando no estamos enfermos, queremos saber qué podemos hacer para mantenernos sanos.
  • Y cuando ya prevenimos, queremos mejorar nuestras potencialidades….

En la práctica es un camino interminable en el que se pueden consumir tantos recursos como se puedan generar.

La tecnología ayuda a reducir costes

Empecé entonces a crear contenidos escritos que poder darles para completar lo poco que podía explicar en tan poco tiempo.

En Pediatría lo que más necesitan los padres es Información y Formación. La Información para manejar la situación concreta que les hace acudir en un momento concreto y Formación para hacerse poco a poco más autónomos en la gestión de la Salud de su hijo.

En este blog encontré un arma genial para hacer esto. Tras más de 50 millones de visitas estoy realmente orgulloso de haber ayudado a Millones de Familias a cuidar mejor de sus hijos.

Que un único pediatra pueda hacer esto significa que podemos hacer sostenible una asistencia sanitaria de calidad para los niños gracias a la tecnología.

Para un sistema público o privado de salud cada consulta al pediatra tiene un coste de varias decenas de euros.

Y en invierno por ejemplo, un porcentaje muy amplio son simplemente repetir a un paciente tras otro, una y otra vez el mismo tema: Fiebre, mocos y tos… Infecciones banales.

Hay muchos pediatras a los que esto les desespera. Se sienten estresados por el volumen y quemados de ser meros prescriptores de medicación sintomática. Sin tiempo para abordar problemas más importantes y complejos cuando acuden.

Que cada vez más familias accedan buscando información en internet es algo que reduce costes. Son las propias familias las primeras interesadas en acudir menos al pediatra por problemas que puedan resolver por sí mismas.

La tecnología puede dar mucho más

A mi modo de ver Internet tiene sin embargo varios problemas:

  1. Fiabilidad. Hay muchísimo contenido, de orígenes diversos. Algunos nada recomendables. Ahí mi respuesta es crear contenidos yo. No pretendo ser la única fuente fiable ni mucho menos. Pero espero ser almenos una en la que puedas confiar.
  2. Infoxicación. Entras buscando la dosis del dalsy y acabas leyendo una información alarmista que te sugiere que tu hijo puede tener meningitis…. Es tanto el contenido y todo está enlazado, que es fácil no encontrar exáctamente lo que buscabas y acabar perdiendo el tiempo en información secundaria. Y además es muy amplia.

Lo que me he planteado para superar la mera divulgación es crear contenidos específicos para necesidades concretas y con herramientas que vayan más allá del simple texto.

Mi primer paso en esa dirección ha sido Ipediatra.com

Es una App con un objetivo concreto para empezar: Ayudarte a manejar mejor las Infecciones de tu hijo.

He empezado con este tema porque es el que realmente masifica los Servicios de Pediatría. 

Los Servicios de Salud Pública y Privada deberían subvencionarme por esta herramienta.

Tiene dos aspectos ya mencionados:

  1. Información de fácil acceso cuando tu hijo tiene una infección. De modo que te enseña a identificar las situaciones en las que debe ir a Urgencias y cuando puede esperar. Y en estas últimas basta con introducir el peso de tu hijo y marcar los síntomas que tiene, te dice qué medicamentos y a qué dosis puedes darle para mejorar la evolución de la infección hasta que le vea su pediatra. Creo que es la única forma real de descongestionar las Urgencias. Dar una respuesta a los padres válida que les permita atender adecuadamente a su hijo sin tener que salir corriendo a Urgencias si no es necesario.
  2. Formación para que poco a poco se hagan autónomos en la gestión de las infecciones. Es algo que todos logran con el tiempo. Pero en Ipeditra.com está ordenada y abreviada para que aprendas a diferenciar y actuar adecuadamente frente a las infecciones. Encontrarás Formación sobre las Infecciones más frecuentes, los Medicamentos que conforman el Botiquín Básico de tratamiento de infecciones en niños y los Síntomas con los que los niños responden a una infección.
  3. Y ahora también te ayuda si tiene Cólico del Lactante. Ese cajón de sastre donde meten a los bebés con menos de 3 meses que lloran mucho. Te ayudo a entender porqué llora tu hijo y cómo ayudarle.

Seguiré añadiendo nuevas herramientas de forma constante….

Pruébala de forma Gratuita

 

Categorías
Blog Botiquín para atender Bebés y Niños Calculadoras Cuidados del Bebé y el Niño Dosis en Medicinas para Bebés y Niños eHealth en Salud Infantil Herramientas de Salud Infantil Infecciones en Bebés y Niños Qué hacer si mi bebé.... Síntomas del Bebé y el Niño Enfermos Urgencias en Bebés y Niños

IPediatra.com ¿Qué hago cuando mi hijo tiene una Infección?

IPediatra. La App que te dice Qué hacer cuando tu hijo tiene una infección

Ipediatra.com es la Aplicación Web del Pediatra Jesús Garrido que te indica cuándo acudir a Urgencias con tu hijo y qué hacer si no está para ir a Urgencias.

Los Servicios de Urgencias Pediátricas se llenan a reventar en Invierno por las infecciones.

Las Urgencias reales deben ser atendidas y no deberíamos saturar los Servicios con Infecciones no Urgentes.

Pero ¿qué puedes hacer si tu pediatra no tiene citas libres hasta dentro de muchos días?

¿Cómo saber si tu hijo debería ir a Urgencias?

Y si está enfermo pero no es Urgente, ¿qué hacer hasta que lo vea su Pediatra?

Cuando tu hijo tiene una infección, Ipediatra.com puede ayudarte a responder ambas preguntas:

  1. Regístrate Gratis y prueba la Aplicación durante 24 horas.
  2. Introduce el peso de tu hijo.
  3. Marca los síntomas que tiene.
  4. IPediatra te dice:
    1. Qué medicamentos puedes darle para aliviar sus síntomas hasta que lo vea su pediatra.
    2. A qué dosis según su peso.
    3. Con qué frecuencia.

IPediatra: Dile el peso y los síntomas y te indica el medicamento y su dosis.

Y además te enseña:

  • Cuáles son las infecciones más frecuentes.
  • El botiquín básico para manejar los síntomas en las infecciones.
  • Los 6 síntomas que tu hijo tiene cuando sufre una infección y cómo manejarlos.

Puedes usarla gratis ahora registrándote.

 

Categorías
Autonomía Bebé 12 meses, 1 año Blog Conducta del Bebé y el Niño Convivencia Desarrollo Infantil Enfermedades Crónicas en Bebés y Niños Epilepsia, TDAH y Espectro Autista Herramientas de Salud Infantil

Problemas de aprendizaje en niños

 Problemas de aprendizaje y desarrollo en niños

Los 3 sencillos y rápidos pasos con los que descubrirás por qué tu hijo tiene problemas de aprendizaje en el colegio

Este artículo está escrito por Manuel Antonio Fernández, un amigo neuropediatra autor de elneuropediatra.es

¿Sabías que uno de cada tres estudiantes de primaria o secundaria tiene problemas de aprendizaje que derivan en fracaso o abandono escolar?

El primer paso para evitar los problemas de aprendizaje es, que como padres o madre, estés atento, y puedas detectar a tiempo las dificultades de tu hijo.

Te voy a presentar la mejor manera de encontrar, en unos pocos minutos, y con unas indicaciones muy concretas, cuál es la causa más probable de esas dificultades

Los 3 momentos claves para analizar el aprendizaje de un hijo

Para orientarte con más facilidad en este proceso, voy a dividirlo en función de la edad. Así podrás tener las cosas más claras. Te recomiendo que lo leas desde el principio.

Los primeros 3 años de vida

En los primeros años de vida, todos los niños necesitan ir aprendiendo las mismas cosas más o menos. Los aspectos que los padres recuerdan mejor son también los que más interés tienen en el proceso de desarrollo.
Uno de los que más te ayudarán a valorar el proceso de aprendizaje de tu hijo es el lenguaje. O lo que es lo mismo, cuándo ha empezado a hablar.

Es muy importante tener en cuenta cuando ha empezado a hablar tu hijo

Aunque podamos pensar que el proceso de aprender a hablar es algo natural, no es nada sencillo.
Es uno de los aspectos evolutivos más avanzados de la especia humana. Es una de las metas más complejas, desde el punto de vista neurológico, a las que un niño pequeño se tiene que enfrentar al inicio de su desarrollo. Esto hace que sea un importante marcador a tener en cuenta.
Si un chico presenta dificultades en el inicio o desarrollo del lenguaje, debes estar alerta. Además de las propias dificultades que esto le producirá en su comunicación, también puede influir en el posterior desarrollo de la lectura o la escritura.

Por si no fuera poco, también es habitual que aparezcan problemas del lenguaje en los niños que posteriormente, presentan problemas de aprendizaje

De los 3 a los 6 años, al empezar la educación infantil

Una vez que llegamos a la edad de los 3 años, muchos niños empiezan la educación infantil.
En ese momento, los educadores de los centros empiezan a trabajar en grupo con ellos y es un momento en el que se pueden empezar a hacer patentes algunas dificultades que hasta la fecha no habían sido detectadas o no eran importantes.
El trabajo en grupo permite valorar diferencias más sutiles entre los chicos. Esto no tiene por qué significar que haya algún problema.
Cada niño tiene un proceso de aprendizaje y desarrollo diferente, pero puede ser de ayuda para establecer un proceso de supervisión y detectar de forma precoz los casos que se confirmen.

En esta edad empiezan a desarrollarse procesos diferentes que involucran la relación con los iguales, vínculos emocionales, temperamento… Todos estos marcadores son de utilidad

Después de los 6 años, empieza la educación primaria

Con la llegada de los 6 años llegamos al colegio y se inicia la educación primaria.
En estos años hay que proceder a desarrollar nuevas habilidades como la lectura, la escritura o los números.
Este cambio de nivel y las nuevas metas que se establecen en este ciclo son otro punto de inflexión para las capacidades de aprendizaje de los niños.
Por lo tanto, puede ser otro momento importante para valorar la situación de cada niño analizar sus capacidades.
Los niños con problemas de aprendizaje mostrarán mayores dificultades para la asimilación de estos nuevos conceptos y para desarrollar los nuevos procesos que se les pide.
Tanto los padres como los centros escolares deberían contar con instrumentos que permitieran detectar estas situaciones.

A veces no se aprecian problemas hasta más adelante

Hay casos especiales en los que no se decanta problemas importantes hasta el inicio de la educación secundaria o incluso la universitaria.

Esto ocurre principalmente en los casos en los que las dificultades son leves o cuando se presentan otros síntomas que encubren el problema:

  1. Problemas de aprendizaje unidos a problemas de conducta
  2. Problemas de aprendizaje unidos a altas capacidades

Los profesores pueden ayudarte en esta situación, pero no siempre

La verdad es que en la mayoría de los casos, la información que aportan los profesores es de gran ayuda a la hora de descubrir dificultades de aprendizaje.

Hay muchos profesores muy concienciados con el tema y que son de gran ayuda

El problema está cuando te encuentras con unos profesores poco formados o poco interesados en ayudar a sus alumnos.
En estos casos puede haber problemas porque no son o no quieren ser conscientes de las dificultades de tu hijo

Algunos piensan que tu hijo no quiere trabajar

  • Uno de los errores más habituales que veo en mi consulta son relacionar mal rendimiento escolar con falta de interés
  • La realidad es que los niños tienden por naturaleza a interesarse por mejorar su aprendizaje
  • Los problemas de aprendizaje puede provocar escasa motivación escolar cuando se reciben malos resultados
  • Hay que ser capaz de diferenciar estas dos situaciones para ayudar a los chicos que lo necesiten

Otros piensan que la culpa es tuya porque no estás pendiente de tu hijo

  • Hay una tendencia creciente creciente a culpar a los padres de los problemas de sus hijos
  • Habrá casos en los que los padres son poco colaboradores o no saben ayudar a sus hijos, pero no es lo habitual
  • No debes creerte mal padre porque tu hijo tenga problemas de aprendizaje
  • Debe formarte e informarte bien para conocer el tema y aportar lo que puedas para ayudar a tu hijo

Y otros piensan que tu hijo es poco inteligente

  • Probablemente, esta es la situación más negativa y desagradable que nos podemos encontrar
  • Por desgracia, es mucho más habitual de lo que te imaginas
  • Cualquier chico con problemas de aprendizaje tiene mucho riesgo de tener malos resultados en un test de inteligencia
  • Los profesores y los pedagogos debes ser capaces de analizar los resultados de los tests en el contexto de cada chico
  • El mayor riesgo es dar por perdido a un chico que realmente, no tiene ningún problema de inteligencia sino de aprendizaje

Es imprescindible descartar que haya alguna causa que esté provocando los problemas de aprendizaje

Otro de los problemas habituales que me llevo encontrando en mi consulta desde hace años, es que los padres no sabéis cuáles son las principales causas de los problemas de aprendizaje. Me voy a parar a contarte los datos principales que necesitas saber para orientarte en el tema.
Las principales causas son:

  1. El Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad o TDAH
  2. La Dislexia
  3. Las Altas Capacidades

Paso 1: Descartar El Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad o TDAH

El TDAH es un problema que puede conllevar diferentes consecuencias según cada caso

  • Puede haber chicos con Déficit de Atención:
    • En estos casos es habitual que aparezcan problemas porque tu hijo no es capaz de atender como sería necesario
  • Hay chicos con Hiperactividad e Impulsividad
    • Estos chicos pueden tener problemas porque tu hijo no es capaz de estar tranquilo, dejar de moverse y controlar sus impulsos
  • También hay casos en los que se suman todos
    • Las mayores dificultades ocurren cuando se suman ambas situaciones

Paso 2: Descartar la Dislexia

En los casos de Dislexia es frecuente que los chicos tengan problemas de aprendizaje por varios motivos

  • A la hora de leer, no son capaces de hacerlo de una forma fluida y cometen muchos errores. Esto dificulta el aprendizaje
  • Pasa lo mismo con la escritura. Hay más problemas para escribir correctamente, de forma fluida. Esto limita el rendimiento escolar
  • Tenemos el mismo problema con los números. Lo anterior unido a operaciones de cálculo provoca errores frecuentes

Paso 3: Descartar Las Altas Capacidades

Aunque pueda parecer paradójico, tener una inteligencia superior no siempre es sinónimo de beneficios

  • Un 30% de los chicos con altas capacidades tiene algún trastorno del aprendizaje
  • Es frecuente que los chicos con altas capacidades tengan dificultades para adaptarse al entorno escolar o social
  • También es habitual que aparezcan problemas de comportamiento y de conducta

El camino más sencillo y más corto, está explicado paso a paso, en la guía GRATIS para padres que te he preparado

Esta guía se llama Mi hijo tiene Problemas de Aprendizaje y/o de Conducta. ¿Por qué? ¿Qué hago para solucionarlo.

Puedes conseguirla de forma completamente gratuita pinchando sobre la imagen y siguiendo las indicaciones. En ella encontrarás

  1. Las Causas más Frecuentes e Importantes de los Problemas de Aprendizaje y Conducta.
  2. Actividades prácticas para averiguar si tu hijo tiene alguno de ellos
  3. Pasos a seguir para conseguir un diagnóstico y una solución.

Problemas de aprendizaje, problemas de conducta

Guía de problemas del aprendizaje

Además de la guía, también te enviaré un Curso On Line GRATUITO que he creado para ayudarte a sacarle todo el rendimiento posible a la guía
Si quieres aprender más sobre el tema, puedes encontrarme en elneuropediatra.es

Categorías
Alimentación Complementaria del Bebé Alimentación del Bebé y el Niño Bebé de 4 meses Blog Crecimiento y Percentiles Dieta Sana Herramientas de Salud Infantil Maternidad Obesidad Infantil Otros temas de Salud Infantil

Obsesión por los percentiles de niños y bebés y Obesidad

 Entender los percentiles de peso en los bebés para evitar la obesidad

Entendemos mal los percentiles de peso en bebés. Esto hace que usemos «remedios» que están produciendo un aumento de la Obesidad.

Los percentiles de peso se interpretan mal

Casi todos los días veo en la consulta niños y bebés cuyas familias están preocupadas porque tienen un percentil bajo de peso.

El problema en la mayoría de los casos no es que el bebé esté mal, sino que la interpretación de los percentiles es errónea.

Mucha gente, incluidos profesionales, ven los percentiles como una especie de calificación académica. De tal forma que un percentil de peso por debajo de la media es interpretado como un suspenso.

Y claro, los suspensos implican que hay que esforzarzarse por aprobar… 😱 Sea como sea…

El miedo a que un bebé con un percentil bajo de peso muera de desnutrición

Este concepto nace del miedo a la desnutrición heredado de nuestros antepasados inmediatos.

La generación de nuestros padres en España es la de los «niños de la postguerra». Fué una época dura en la que mucha gente pasaba penurias. Había niños que morían de hambre en España.

Para esa generación un bebé gordo era un bebé sano.

En esa época además la mortalidad infantil era muy alta, y su causa principal eran las muertes por «diarreas». En esta categoría entraban algunas infecciones, pero también muchas alergias o intolerancias alimentarias que ni se sabían diagnosticar ni se podían tratar en esa época.

Un bebé delgado en bastantes casos era un bebé que iba a morir en los primeros meses de vida.

Fue esa también la etapa en la que la Pediatría Moderna apareció como especialidad y se definieron sus estrategias iniciales respecto a la alimentación. Se buscó vencer el que en ese momento era el principal problema relacionado con el peso: La Malnutrición. Y se ha vencido. Pero hemos pasado en poco tiempo de esa situación de carencia a una de abundancia de comida.

Con esa herencia, pero en una situación radicalmente opuesta, pasa hoy en día lo que pasa: Ahora, el principal problema en nutrición es la Obesidad.

Los niños sanos con percentil de peso bajo

Cuando hacemos estadísticas de peso para clasificar los percentiles, sólo usamos niños sanos. Tan sano es el que está en el percentil 90 como el que está en el percentil 10 o en el 1….

Pero, estando sanos todos, ¿por qué hay tanta variedad de pesos?

Influyen muchas cosas. No todos los niños sanos se alimentan igual. Unos toman pecho, otros biberón y otros lactancia mixta. Cuando entramos en alimentación complementaria las diferencias son incluso mucho mayores.

Pero otras muchas cosas influyen en el peso, desde el clima a la actividad de la familia con el bebé…

Y por supuesto la genética. Somos todos diferentes. Desde el punto de vista genético, una mezcla única de los genes de nuestros padres.

Epigenética y programación metabólica en niños que les lleva a la Obesidad

En muchos aspectos de nuestro desarrollo somos el resultado de nuestra genética adaptada al ambiente en que crecemos.

Merece la pena explicar esto en detalle.

Tenemos muchos más genes de los que vamos a usar en nuestra vida. Disponemos incluso de genes que dan órdenes contrarias. ¿Cómo elige nuestro cuerpo cuáles usa y cuáles no? Lo hace adaptándose al entorno en el que vivimos.

Tenemos mecanismos muy finos que hacen que captemos cualidades de nuestro entorno que nos permiten escoger los genes más adecuados para sobrevivir en él.

Estos mecanismos son especialmente activos en los primeros 2-3 años de vida de un niño. Permiten una primer adecuación general al entorno en el que nos ha tocado nacer.

Seguiremos teniendo capacidad de bloquear ciertos genes y utilizar otros toda nuestra vida. Pero con la edad será una capacidad cada vez menor.

Podríamos hablar de que en los primeros 2-3 años de vida hacemos una programación genética que va a marcar en gran medida el resto de nuestra vida.

Uno de los aspectos en los que lo hará es el metabolismo. Por lo que suelo hablar de programación metabólica.

Al hacer que un bebé suba su percentil por encima de la media estás favoreciendo la Obesidad en el futuro

Cuando en una valoración del percentil de peso y talla de un bebé decimos que está por debajo de la media, o que está delgado porque su percentil de peso es inferior al de talla, hay que ser muy cuidadosos. Porque estamos abriendo la caja de los truenos.

Ya antes de que les digamos su percentil, muchas familias ven lo evidente: que el bebé es delgado en comparación con otros de su edad.

Pero se pasa por alto la pregunta clave: ¿Está sano?

Porque si está sano siendo delgado, ¿cuál es el problema?

El problema es que con la herencia del hambre de la postguerra cuesta creer que un bebé delgado pueda estar sano.

Cuando esto ocurre se inicia una odisea de pruebas diagnósticas para encontrar la causa. Pruebas en muchos casos agresivas para el niño, que suelen acabar sin un diagnóstico.

Si el niño no tiene signos de enfermedad, está activo y feliz, ¿por qué no lo dejamos en paz?

Pero es que en muchos casos no se le deja en paz ni tras someterlo a las pruebas diagnósticas siendo normales.

Veo montones de bebés en los que se ha descartado que haya una enfermedad y se trata simplemente «la delgadez». Niños con todas sus pruebas normales a los que:

  • Se les obliga a comer más de lo que desean.
  • Modificamos su dieta empobreciéndola en variedad sólo con el objetivo de que coman más en cantidad.
  • Se les dan medicamentos para aumentar el apetito o suplementos nutricionales con el único objetivo de que ganen peso.

Y se interpreta como un éxito cuando se consigue que suban por encima de la media.

Expliquemos en qué ha consistido el éxito… Más Obesidad

Lo que hemos hecho es modificar la epigenética a martillazos. Pero veamos lo que eso implica.

Durante esta etapa en la que la elección de genes es más adaptable hemos suplantado mecanismos metabólicos que había escogido su instinto. Esos que le llevaban a ser un bebé sano y delgado, por otros que le ayudan a ser un bebé por encima de la media en peso.

Superamos la edad en la que escogemos los genes que nos acompañarán en nuestra vida y nos quedamos con aquellos que permiten tener un peso mayor.

Lo que hemos hecho es decirle al instinto del bebé que se ha equivocado. Que la prioridad no es estar sano, sino ganar peso por encima de la media.

¿Estaremos igual de contentos cuando nuestro hijo, ya adulto, tenga un peso superior a la media?

¿O preferiríamos que se hubiese quedado con su elección original y fuese un adulto sano y delgado?

Involuntariamente, y creyendo que hacían lo mejor para sus hijos, pero la generación que superó las hambrunas de la postguerra son los padres de la generación con mayor obesidad de la historia, por ahora….

Sólo podremos evitar que la siguiente generación nos supere si desterramos los esquemas que han llevado a la situación actual. 

Por supuesto influyen otros factores, como lo fácil que es alimentarse mucho y mal en la actualidad, pero ese es otro tema…

Categorías
Bebé de 18 meses, año y medio Blog Botiquín para atender Bebés y Niños Cuidados del Bebé y el Niño Dosis en Medicinas para Bebés y Niños Herramientas de Salud Infantil Qué hacer si mi bebé.... Síntomas del Bebé y el Niño Enfermos Vómitos

Qué hacer si mi bebé vomita el medicamento

Qué hacer si mi bebé vomita al tomar un medicamento

Cuando un bebé vomita el medicamento hay varias opciones. ¿Repetir la toma? ¿Saltársela? ¿Cómo lograr que se tome el medicamento sin echarlo?

El bebé está malito. Vas al pediatra, lo explora, descubre lo que le pasa, te manda un medicamento y tras tomarlo mejora. ¡Qué bien el plan! Ahora llegas a casa, intentas darle el medicamento y el bebé:

  • No quiere tomarlo y lo escupe.
  • O tras tomarlo echa una bocanada y lo expulsa.
  • O entre los síntomas que tiene uno son los vómitos y da la casualidad de que vomita tras tomarlo.

Entonces surgen las dudas:

  • ¿Le ha dado tiempo a absorberlo?
  • ¿Habrá que repetir la toma?
  • ¿Y si se lo doy y es una dosis excesiva?

Repetir la toma o no cuando un bebé vomita el medicamento

Lo primero que tenemos que plantearnos ante esta situación es si un medicamento es para curar o para aliviar.

Medicamentos que alivian

Tal vez no lo tengas claro, pero hay medicamentos que curan y otros que simplemente alivian.

A veces, ante un problema, recomendamos usar medicamentos simplemente para aliviar los síntomas y hacer más llevadera la enfermedad hasta que se cura. Porque en muchos casos no hay nada que cure. Es lo que ocurre por ejemplo en las infecciones causadas por virus. Que son la mayoría.

Una infección viral se cura sola. No hay tratamiento para eliminarla en la mayoría. Cuando en un catarro recomendamos tomar algo para la fiebre o los mocos no se hace con intención de que se cure. Sino para hacer más llevadero el catarro hasta que el sistema defensivo del bebé lo elimina.

Esto quiere decir que esos medicamentos son prescindibles. Si el bebé lo pasa peor para que se tome el medicamento que las molestias que sufre si no se lo toma, está claro: Prescindimos de él. En el caso de la fiebre podemos recurrir a medios físicos para aliviarla (como quitarle ropa, paños húmedos o bañarlo) y  no intentar darle más el medicamento.

Medicamentos que curan

En otras ocasiones sí que son necesarios para curar. Es el caso de Antibióticos, Corticoides, Broncodilatadores, Tratamientos para los vómitos, sueros de rehidratación…

Cuando no tomarse el medicamento puede suponer un riesgo importante para la salud del bebé debemos garantizar que lo tome. Si es imposible deberemos administrarlo por otro camino diferente a la boca. Muchos de estos medicamentos se pueden administrar por una vía intravenosa. Cuando es imposible que los tome de otra forma y son realmente necesarios para curar al bebé esto implica ingresarle en un hospital.

Pero ¿Lo habrá absorbido o lo habrá echado?

Cuando un bebé vomita el medicamento nada más tomarlo o en menos de 5 minutos es difícil que haya podido absorber nada. Podemos intentar de nuevo que lo tome.

Pero cuando pasa más de media hora desde que lo tomó asumimos que esa toma se ha absorbido y no la repetimos.

Esto es una orientación aproximada. Pero puedes tomarla como regla mientras no te indiquen lo contrario en un medicamento concreto.

Trucos para lograr que tome el medicamento sin vomitarlo

Hay muchas trucos para que un bebé pueda tomarse un medicamento que necesita.

Porque cuando sólo alivia, puede que lo más razonable sea simplemente prescindir de él.

Centrarse en los medicamentos importantes y prescindir de los secundarios

Si han mandado varios medicamentos al bebé viene bien saber cuál o cuáles de ellos son los más importantes. A veces resulta difícil que los tome porque son demasiados. Tal vez consigas que tome uno sólo o dos. Pero no más. Si te han dicho cuáles son los esenciales céntrate en ellos.

Mezclar los medicamentos en la comida

Hay medicamentos que recomiendan no mezclar porque son más efectivos tomados en ayunas. No porque mezclados sean malos, sino porque pierden efectividad. Pero es más efectivo tomarlos mezclados que no tomarlos. Y en los bebés las tomas son tan frecuentes, que realmente vacío no tienen el estómago casi nunca.

Por lo tanto si resulta casi imposible que tome directamente el medicamento y consigues que lo haga mezclado con alimentos, pues se mezcla.

Intenta para lograrlo que sean alimentos que camuflen el sabor del medicamento:

  • Uno amargo (que es el sabor más rechazado) puede mezclarse con cosas dulces para que lo amortigüe.
  • Un medicamento ácido puede mezclarse con leche y hará la acidez menos evidente.

Darlo con el chupe

Si un bebé tiene chupe podemos darle el medicamento con una jeringuilla introducida en la comisura de la boca mientras tiene el chupe. Si vamos introduciendo cantidades pequeñas por el lateral el bebé lo va tragando mientras chupetea.

Cambiar la vía de administración

No son muchos los medicamentos disponibles en supositorio. No hay por ejemplo antibióticos ni corticoides en supositorio. Pero sí que hay para la fiebre o los vómitos por ejemplo. Son una alternativa útil en los niños a los que es difícil dar jarabes sin que los echen.

Otra opción son los aerosoles o nebulizaciones.

Por tanto, si un niño tiende a echar las medicinas cuando se las damos por boca:

– Establezcamos prioridades, eliminando los que no sean imprescindibles para curar.

– Probemos a darlos mezclados en la comida, con el chupe, por otra vía (supositorio o nebulización si es posible).

– Si es imposible y son necesarios de verdad, valoraremos ingresarlo para tratarlo por vía intravenosa.