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? Caca verde en niños y bebés

Caca o Popó Verde en Bebés, ¿Hay que hacer algo?

Caca Verde: ¿Sabes el motivo de que tu hijo la haga de este color? ¿Cuándo es normal y cuándo puede ser signo de problemas? Te lo explico claramente.

El color de la caca puede cambiar cuando lo hacen las bacterias que forman parte de la flora intestinal del bebé. Podemos ver colores muy variados: Desde el verde al mostaza, el amarillo o el marrón.

El color y la consistencia pueden variar. Pero no es raro ver una caca verde en los bebés. La mayoría de las veces no es signo de que haya un problema.

Explicación de porqué muchos bebés hacen la caca (popó) verde. Las causas más frecuentes, cómo saber si es signo de que algo va mal y qué hacer si es necesario.

Publiée par Mi Pediatra Online sur Dimanche 2 juin 2019

La primera cuestión es diferenciar la caca verde con y sin diarrea. Explico cómo diferenciar la diarrea en un lactante de lo que no lo es en este «Peketip».

Peketip 2 Diarrea o no diarrea

Deposiciones verdes sin diarrea

En algunas ocasiones la caca del bebé puede tener color verde, sin que sea diarrea.

Es fácil de entender. Cuando un bebé nace, el color del popó es negro verdoso. Se debe a la bilis, que es de ese color. Si mezclamos eso con el blanco de la leche, sale una caca verde más clara. Pero la mayoría de las veces no vemos ese color. Pasa directamente del negro verdoso a un amarillo con grumos blancos.

La razón es que en cuanto el bebé sale a este mundo, empiezan a entrar bichitos por su boca, que van a colonizar su intestino. La mayoría de esos gérmenes digieren la bilis, transformándola en urobilinógeno (amarilla) o coprobilinógeno (marrón), dando su color habitual al popó. Pero en algunas ocasiones hay cambios en esa flora, y los bichos que hay, no digieren la bilis, saliendo de su color original: Caca verde, sin que sea diarrea.

Esto es bastante frecuente en las primeras fases de introducción de la alimentación, o durante la dentición.

Cuando esto ocurre sin diarrea, pero con molestias en el bebé, puede ayudar si damos probióticos (Lactobacilos) al bebé. Nos indicaría que la flora nueva no es buena, pudiendo generar más gases o irritar más el culete.

Caca verde en bebé sin diarrea
Esta caca es verde, pero tiene una consistencia normal. No es diarrea. Simplemente la bilis no ha sido digerida.

Cacas de color verde en bebés por cambios en la alimentación

Cuando un bebe toma una alimentación todos los días, como ocurre al principio con la leche, los gérmenes que hay en su intestino son aquellos que están mejor adaptados a la composición de esa leche. Si un bebé por ejemplo toma leche artificial y la cambiamos de marca, cambiará su flora intestinal. Las pequeñas diferencias de composición de la leche harán que unos gérmenes mueran al perder aquello de lo que se alimentaban. Al tiempo que otros que no tenían recursos los encuentre y crezcan.

Es como si cada vez que cambiamos la alimentación abriésemos las puertas y aceptásemos bichitos nuevos. El problema es que a veces serán buenos y otras no tanto. Por eso yo aconsejo que no cambies de leche sin motivo. Sea la que sea, si le sienta bien, no cambies. Si mantenemos la misma durante tiempo hacemos que la flora intestinal que no está dando problemas se asiente más firmemente.

No te extrañes porque cambie el color de la caca al hacer estos cambios. Es lo normal. Sea cual sea el color, incluso si la caca es verde, no hagas nada si el bebé no tiene molestias. Si al cambiar el color aparecen más gases, dolor de barriga o irritación de la piel en torno al ano entonces es que los bichitos nuevos no son buenos. En este caso puedes dar un probiótico para introducir gérmenes buenos que les hagan la competencia. Y si este cambio ha coincidido con un cambio de leche, vuelve a la que tomaba antes.

Cambios del color, consistencia y acidez de la caca con la dentición

Empezaré aclarando un pequeño detalle. Todos los bebés por encima de los 2 meses suelen meterse con frecuencia las manos en la boca, sin que tengan dientes a punto de salir. Simplemente es una forma de entretenerse. Busca estímulos, y algo que les entretiene mucho es meterse cosas en la boca para explorar. Lo que tienen más a mano: Las manos.

Pero es verdad que cuando los dientes están abriendo camino para salir, molestan. Entonces el bebé se mete las manos o cualquier otro objeto que pueda morder con mucha más frecuencia. Tanto las manos como esos objetos tienen gérmenes en su superficie. Gérmenes que van entrando hacia el intestino. Algunos no pueden vivir ahí. Pero otros sí. Cuando alguno de esos gérmenes se hace un hueco importante puede cambiar las características de la caca en color, consistencia o acidez. El resultado puede causar molestias o no. Si no las causa no haremos nada. Si aparecen molestias podremos tirar de nuestro amigo el probiótico.

No te agobies con la limpieza para evitar la entrada de gérmenes. Un exceso de higiene es contraproducente.

Caca verde con diarrea

En otros casos el bebé o el niño pueden hacer heces vedes y además con diarrea.

Recapitulamos lo que era diarrea:

Muchas veces, mucha cantidad, líquida, con dolor de barriga, come peor y con irritación de la piel al salir.

La causa en estas ocasiones es, que con la diarrea, se acelera tanto el paso por el intestino, que no da tiempo a que la bilis se transforme, con lo que la caca del bebé conserva su color verde.

Esto es muy frecuente, por ejemplo, en las diarreas del lactante producidas por Rotavirus.

Puede aparecer también cuando un niño tiene intolerancia a algún alimento. El más frecuente en causar esto es la Lactosa.

La intolerancia a la lactosa aparece en forma de: Diarrea ácida verdosa.

caca verde en bebé
A diferencia de la anterior esta es una caca verde muy líquida. Si va acompañada de irritación de la piel alrededor del ano es una diarrea. En este caso es verde porque el paso por el intestino ha sido tan rápido que no ha dado tiempo a digerirse la bilis.

Las cacas verdes del bebé pueden desencadenarse a partir de:

  • Cuando pasamos de lactancia materna a artificial en un bebé que no produce cantidad suficiente de lactasa. La lactasa es el enzima que usa nuestro intestino para digerir la lactosa. Algunos bebés producen poca lactasa y eso hace que no puedan digerir la Lactosa. Entonces los gérmenes del intestino la aprovechan, la fermentan y producen ácido láctico. Éste irrita la pared del intestino haciendo que se mueva más de lo normal. Aparece así la diarrea ácida.
  • Puede pasar también en bebés que toman leche materna si no se les deja vaciar el pecho por completo. O si hay alguna molestia que les impide hacer las tomas completas. Cuando esto ocurre la lactasa que el pecho contiene, y que está concentrada en la parte final de la tetada no sale. El bebé toma una leche muy rica en lactosa, pero sin la lactasa que le ayude a digerirla.
  • A veces un bebé que digería bien la lactosa pierde esa capacidad de hacerlo. Las causas más frecuentes son:
    • Otra intolerancia o alergia digestiva que impida la regeneración de la pared del intestino. Con lo que pierde la capa superficial, donde están las células que que fabrican la lactasa.
    • Una infección que ataque la pared del intestino y destruya la capa superficial donde se produce la lactasa.
    • Una falta de hierro, necesario para regenerar la pared del intestino. Cuando los bebés van creciendo agotan el hierro que recibieron durante el embarazo. Su alimento esencial, la leche, aporta poco de este mineral. Y con el paso de los meses muchos bebés tienen una carencia. Una de las cosas en las que se nota es en la dificultad para regenerar la pared del intestino y con ella pueden aparecer algunas intolerancias. Estas intolerancias se corrigen dando al bebé un suplemento de hierro.

 

Puedes ver como tratarlo en el tema de la diarrea.

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Cómo saber si un ??bebé tiene frío? o calor?

Evitar que un bebé pase frío o calor orientándonos por sus mecanismos de adaptación

Creo que no hay familia en la que se esté de acuerdo sobre cuánta ropa necesita un bebé. Para unos tendrá frío, para otros calor. ¿Y si miramos al bebé?

La típica discusión:

“ Creo que está muy abrigado, estará el pobre agobiado…”

”Pues yo creo que todo es poco, ¡que se va a resfriar!”

”A mí me han dicho que una capa más de ropa que los que hay a su alrededor”

”¿Pero una capa más que quién? Porque con lo friolera que tú eres vas a cocer al niño…”

Como tantas veces, las respuestas las da el bebé si sabemos mirarlo.

Mecanismos de los bebés para regular su temperatura

Como en muchas otras cosas los bebés están mejor preparados de lo que pensamos. Son capaces de adaptarse a ambientes cambiantes. Porque en ello les va la vida.

Como sabéis me gusta desdramatizar. Nos preocupamos demasiado por cualquier aspecto que afecte a un bebé. Así que empecemos desterrando mitos:

– Como cualquier ser humano un bebé acepta sin problema cambios de temperatura dentro de lo razonable.

– No se va a resfriar por pasar un poco de frío.

– No le da un golpe de calor con pasar un poco de calor.

– Antes de que una temperatura del entorno genere un problema en la salud del niño con exceso o falta de calor el bebé activa mecanismos muy evidentes para intentar adaptarse. 

Y son esos mecanismos los que nos permiten saber de verdad si un bebé está o no bien abrigado.

Estos mecanismos son fundamentalmente dos:

La postura. Si nos encogemos reducimos la superficie en contacto con el entorno. Si nos estiramos y abrimos las extremidades aumentamos esa superficie.

– El riego de sangre en la piel. Si aumentamos el riego de sangre en la piel se elimina más calor. Si queremos ahorrar calor, reducimos el riego de sangre en la piel.

Si ves a un bebé con la piel muy roja y las extremidades extendidas, está intentando liberar calor. Ayúdale quitando ropa.

Si ves a un bebé con la piel moteada, entre pálida y azulada, encogido en un ovillo, está intentando no perder calor. Ayúdale poniendo ropa.

Así de simple. Olvida la opinión de los demás y ayuda al bebé a hacer lo que intenta.

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Cuidados de la ?Zona del Pañal ?en un Bebé??

Para limpiar la zona del pañal es mejor, agua, jabón y esponja que toallitas para bebés.

¿Necesita cuidados especiales la Piel de un Bebé en la Zona del Pañal? Qué hacer y qué no hacer para evitar y tratar las dermatitis del pañal.

Sabéis que a mí me gusta, a la hora de buscar respuestas sobre la forma correcta de hacer las cosas, pensar en la etapa de la humanidad en la que no había expertos.

Durante cientos de miles de años los bebés humanos estaban totalmente desnudos, como lo están el resto de los simios.  En esa etapa las madres no aplicaban especial cuidado a lo que llamamos zona del pañal…. No había pañal, y por tanto era una zona de la piel como cualquier otra: con sus particularidades, pero también con sus mecanismos de protección naturales.

Te lo explico en vídeo si lo prefieres:

Higiene de la Piel de la Zona del Pañal en Bebés

Cómo cuidar la Piel de la Zona del Pañal de un bebé. Evitar y tratar las Dermatitis del Pañal.

Publiée par Mi Pediatra Online sur Dimanche 7 avril 2019

Por qué la Piel de la zona del Pañal de un Bebé necesita cuidados especiales

Pero en la actualidad usamos pañales y eso hace que sea una zona con 4 condiciones que la hacen especial:

  1. Una humedad y temperatura mayor que el resto del cuerpo, lo que favorece el crecimiento de ciertos gérmenes.
  2. Y una retención de las heces sobre esa piel, con todos los gérmenes que hay en la caca, que en ocasiones pueden anidar produciendo infecciones.
  3. A veces la caca es irritante o contiene sustancias a las que el cuerpo reacciona y producen una reacción agresiva sobre la piel: Alergias e Intolerancias Alimentarias.
  4. En ocasiones es el propio pañal el que produce alergia.

Por eso la respuesta es sí. Esta zona precisa nuestra atención especial mientras el bebé siga usando pañales. Nuestro objetivo es evitar que aparezca Dermatitis del Pañal.

Dermatitis del Pañal en Bebés

Hablamos de Dermatitis cuando una zona de la piel está inflamada. Y la Dermatitis del Pañal es cuando la inflamación afecta a la zona de piel cubierta por el pañal.

En todas las Dermatitis del Pañal hay hongos, bacterias y una respuesta del sistema defensivo. Pero según cuál sea el principal provocador de la irritación hablamos de Dermatitis del Pañal por:

  • Hongos.
  • Bacterias.
  • Alergias o intolerancias.

Dermatitis del pañal por Hongos

Los hongos están en todas partes y son parte de la flora intestinal. Crecen con más facilidad cuando hay humedad y temperatura elevados y una ligera acidez.

Si en la zona del pañal tenemos ese entorno y la piel se irrita levemente es fácil que los hongos empiecen a crecer.

El aspecto de la Dermatitis por Hongos es una mancha roja que se extiende desde los pliegues, donde mayor es la humedad y temperatura y va cubriendo poco a poco la zona de piel cubierta por el pañal.

El tratamiento en este caso consiste en:

  1. Reducir la humedad de la zona, cambiando el pañal con frecuencia, secando bien, dejando al bebé a ratos sin pañal, y aplicando cremas que impermeabilizan.
  2. Aplicando Cremas Antifúngicas que reducen el crecimiento de los hongos.
  3. El hongo por excelencia en causar estas Dermatitis es la Cándida Álbicans. Podemos sembrar en el intestino otros hongos no agresivos como el Saccharomices Boullardii para que compitan con la Cándida dando estos Probióticos al bebé.

Dermatitis del pañal por Bacterias

Como en el caso anterior hay bacterias en cualquier lugar y son la mayoría de los gérmenes que hay en la flora. Hay millones de bacterias en la caca. Pero sólo producen problemas cuando hay uno de esos gérmenes que crece en solitario y de forma agresiva.

También crecen mejor en zonas húmedas y calientes como la cubierta por el pañal.

Se diferencia de la anterior, porque la dermatitis bacteriana suele tener el aspecto de úlceras en la piel, como heridas en las que casi llega a sangrar. Y aparecen más bien en las zonas de roce que en las de los pliegues.

El tratamiento de la Dermatitis por Bacterias es:

  1. Como en el caso anterior, reducir la humedad de la zona, con cambios frecuentes del pañal, secando bien, cremas que impermeabilicen y culete al aire de vez en cuando.
  2. Cremas Antibióticas que atacan a las bacterias reduciendo su proliferación.
  3. En este caso Probióticos bacterianos como los Lactobacilos y Bifidobacterias que compitan con el germen que ha causado la infección.

Dermatitis del pañal por Alergias/Intolerancias

Finalmente hay casos en los que ninguno de los tratamientos anteriores parece funcional. En los que la dermatitis no acaba de ceder o vuelve con mucha frecuenica.

Cuando esto ocurre debemos pensar en Alergias o Intolerancias:

  • Alergias al propio pañal. Afectan sobre todo a la zona donde el pañal aprieta o donde roza más por apoyo. La solución es cambiar de pañales, a veces por pañales sin celulosa como los ecológicos.
  • Alergias o intolerancias alimentarias. A diferencia de lo anterior afectan especialmente a la zona alrededor del ano, aunque si son intensas pueden hacerlo en toda la zona que toque la caca. Para resolverlo debemos encontrar la causa de la alergia o intolerancia y eliminarla de la dieta.

Cuidados diarios de la Piel en la zona del Pañal de un Bebé

Pero, cuando la piel está bien y para evitar que llegue a dañarse, ¿cómo cuidamos la piel de la zona del Pañal?

Hoy en día se usan mucho las toallitas. Yo creo que demasiado.

Las toallitas son una limpieza casi en seco de la zona, y para retirar bien los restos de orina, y sobre todo de caca es necesario a veces frotar.

Para mí hay una opción mejor siempre que sea posible y es lavar la zona con agua y jabón, frotando lo menos posible y si es necesario frotar haciéndolo con una esponja suave y muy mojada.

Solemos tirar de toallitas por norma, y deberían ser la excepción. Empezamos usándolas fuera de casa, y acabamos tirando de ellas constantemente por su comodidad.

El otro problema de las esponjas es que usarlas una y otra vez manteniéndo siempre humedad puede hacer que sean un criadero de Bichos nada despreciable. Especialmente en las situaciones en las que ya hay una Dermatitis por hongos o bacterias usar la misma esponja una y otra vez puede extender la infección.

Para evitar este problema y para facilitar una limpieza menos abrasiva si nos pilla fuera de casa hay disponibles Esponjas jabonosas de un sólo uso.

La clave para lavar en condiciones la zona del pañal es empezar lavando lo que se pueda con agua tibia, humedecer bien la la esponja antes de frotar y aclarar al final de nuevo con agua tibia. Secando después toda la zona empapando, sin frotar.

Aplicación de Cremas en la zona de Piel del Pañal

En cuanto a las cremas, si la piel está bien no hace falta ninguna. Las pastas al agua pueden ser muy útiles para proteger y favorecer la curación cuando hay una dermatitis, pero aplicarlas si no hay irritación dificultan la transpiración de la piel.

Y los polvos de talco ya están en desuso porque pueden ser perjudiciales si se aspiran y en las niñas si se aplican sobre la mucosa genital.

O sea, que limpia cuando esté sucio con agua, jabón y poco restregón.

Si hay que frotar, lo justo y mejor cuanto más mojado. Mejor esponja que toallita.

 

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Adivinanza: ¿Por qué tu bebé se mete las manos en la boca?? No son los dientes….?

Los bebés se meten las manos en la boca, pero no es por los dientes. Sino para cosas mucho más importantes.

Comprender porqué los bebés hacen lo que hacen es muy interesante, especialmente para orientarnos sobre cómo debemos actuar nosotros en la crianza.

Sabes que cada bebé se desarrolla a una velocidad diferente, pero que hay cosas que prácticamente todos los bebés hacen en unas fechas parecidas.

La mayoría de los bebés, en torno a los 2 meses, se meten constantemente las manos en la boca. ¿Sabes la causa?

Ya te he dado una pista en el título: No es por los dientes.

La dentición en mucho más variable: Hay niños que nacen con algún diente y niños a los que el primer diente les sale con más de un año. Pero independientemente de cuándo empiecen a salir los dientes la mayoría de los bebés se mienten las manos en la boca en torno a los 2 meses. 

Lo que voy a explicarte ahora es resultado de cosas que estamos descubriendo en los últimos años. Cosas que hace tan sólo 10 años ni siquiera imaginábamos. Así de rápido está aumentando nuestro conocimiento….

🤔Adivinanza: ¿Por qué tu 👶🏻bebé se mete las manos en la boca? 😄Una pista: No son los dientes…😮

Publiée par Mi Pediatra Online sur Samedi 29 juin 2019

Los Instintos del Bebé y la Selección Natural

Durante muchos años, en pediatría, como en otras muchas áreas de conocimiento, hemos puesto normas y establecido explicaciones sobre cómo se debían hacer las cosas con un conocimiento muy limitado de cómo funcionaban sin nuestra intervención.

La naturaleza es mucho más compleja de lo que imaginábamos. Incluso de lo que hoy en día podemos intuir, pero nos vamos acercando y cada cosa nueva que conocemos nos asombra, formando un puzzle que poco a poco empieza a tener sentido.

Debemos acercarnos a ese conocimiento con humildad, reconociendo que mucho de lo que hicimos hasta ahora, con toda nuestra buena intención, puede haber sido un error.

El punto de partida de un nuevo enfoque en Pediatría está siendo empezar a entender cómo funciona la adaptación del bebé a entorno sin nuestra intervención. Y no alterar esa adaptación sin comprender las razones por las que tras miles de generaciones de prueba y error natural las cosas han llegado a ser como son.

Partimos de la premisa de que la Naturaleza ha ido probando mutaciones genéticas y las que han progresado hasta la actualidad lo han hecho porque generan una mejor supervivencia.

Las conductas instintivas están codificadas en nuestro ADN, por eso la mayoría de los bebés tienen una especie de Programación de Desarrollo Normal que van cumpliendo como Hitos del Desarrollo.

Un bebé hace lo que hace cuando lo hace, porque está preparado para hacerlo y porque hacerlo es necesario en su adaptación al entorno.

¿Qué utilidad tiene que un bebé se meta las manos en la boca?

Que sepamos por ahora:

  1. Es una forma de conseguir estímulos para su desarrollo cerebral. Cuando hablamos de las necesidades de los bebés entendemos que precisa respirar, comer y dormir, pero la mayoría de la gente ignora que hay otra cosa sin la que un bebé no puede sobrevivir: Estímulos. Somos en realidad procesadores de información. Cuando crecemos nos adaptamos al entorno en el que vivimos y lo hacemos procesando tanta información como podemos de ese entorno, porque nuestra supervivencia depende de ello. En torno a los dos meses los bebés tienen especialmente desarrollada la sensibilidad de la boca y la lengua y una fuente de estímulos importante el meterse las manos en la boca.
  2. Es un paso previo a la alimentación complementaria. No puedes llevarte alimentos a la boca si previamente no eres capaz de llevar tu mano a la boca. Para alimentarte necesitas dirigir la mano al alimento, hacer la pinza sugetándolo y llevar el alimento a la boca. El paso más simple de este proceso es dirigir la mano a la boca.
  3. Mastica. Otro paso imprescindible para alimentarte con sólidos es masticar. Pero un bebé durante los dos primeros meses de vida no mastica, succiona. Es el movimiento básico que ha usado para alimentarse con la leche. En este movimiento están implicados unos músculos y unos movimientos concretos. Sin embargo, cuando empiece a tomar sólidos va a tener que hacer cosas nuevas: Desplazar los alimentos en la boca con la lengua y masticar. Es todo un proceso complejo para transformar un alimento sólido en un bolo fácil de tragar. Cuando tu bebé se mete las manos en la boca verás que juega con la lengua y muerde la mano. Está practicando. ¡Déjale que lo haga!
  4. Aumentar la producción de saliva.  ¡Esto sí que van a ser los dientes! ¿A que sí? ¡Pues no! Cuando meten la mano en la boca estimula la salivación y esto es necesario también para cuando empiece a comer sólidos, porque va a necesitar más saliva para deshacer y lubricar esos sólidos, haciendo el primer paso de la digestión y facilitando la deglución.
  5. Se provoca arcadas. Cuando empiece a tomar sólidos uno de los riesgos asociados es que se puede ahogar. Llama la atención que los bebés se meten los dedos y la mano en la boca hasta el punto de llegar a provocarse arcadas. Pero es otro movimiento con una coordinación compleja que va a necesitar si cuando coma sólidos un trozo se va hacia donde no debe. De nuevo, cuando se provoque arcadas déjale: Está practicando para no ahogarse cuando coma sólidos.

Quitarle a un niño las manos de la boca y ponerle un chupe es interferir en todos estos procesos. ¡No lo hagas!

Pero hay más… Hablemos de autonomía:

Cuando un bebé se entretiene con su mano en la boca y luego con objetos, como decíamos está cubriendo una de sus necesidades básicas. Seguramente durante los primeros meses has tenido la sensación de que tu bebé demanda constantemente atención. Unos más que otros.

Esto es así porque no puede cubrir por sí mismo esa necesidad de estímulos cambiantes que precisa su cerebro para desarrollarse.

Cuando empieza a jugar con su manos y más tarde con objetos que se mete en la boca está empezando a explorar en la medida que le permite su propia capacidad. Es un proceso que va a hacer cada vez más autónomo en su capacidad de explorar su entorno y adaptarse a él. De nuevo, limitar ese proceso a un sólo objeto como es el chupe es limitar su autonomía ya desde los primeros pasos.

Y más… ¿Qué pasa con el sueño?

Las tres necesidades básicas, que como no me harto de decir son Comer, Estímulos y Dormir, están siempre en un juego de equilibrios. Para que un bebé se duerma tiene que tener razonablemente cubiertas su necesidad de comida y estímulos.

Cuando tiene sueño y falta alguna de ellas vemos como el bebé “se pelea con el sueño”. Y acaba durmiéndose cuando cubrimos la falta de estímulos (por ejemplo meciéndolo) o de comida.

Esto hace que muchos bebés aprendan a dormirse con rituales que necesitan nuestra colaboración en los que básicamente aportamos estímulos hasta que tiene el tope cubierto para que le permita dormirse:

  • En brazos mientras lo mezo.
  • Con el chupe en la boca.
  • En el carro paseando.
  • Con objetos que se mueven, hacen ruido o generan luces.

El problema es que todos estos son rituales que dependen de que nosotros los completemos. Generamos así Rituales de Sueño Dependientes. En pocos meses el cerebro madurará y tendrá unos ciclos de sueño bien definidos. Ciclos entre los que, para enlazarlos, tiene que realizar sus Rituales de Sueño. Si sólo dispone de rituales que dependen de nuestra colaboración es habitual que nos pidan hacerlo entre 5 y 10 veces en una noche.

¿Pero qué pasa con los niños que cubren su necesidad de estímulos por sí solos?

Un bebé que aprende a entretenerse con su mano en la boca es fácil que acabe durmiéndose así. Está cubriendo por sí mismo la falta de estímulos y puede hacerlo hasta llegar al nivel que le permita dormirse sin nuestra ayuda.

Son los bebés capaces de hacerlo los que por encima de los 4-7 meses siguen durmiendo con menos de 2 despertares cada noche. Piensa en esto cada vez que le quites la mano de la boca….

Y mucho más… Desarrollo Inmunitario

Cada vez sabemos más sobre el desarrollo del sistema defensivo de los bebés y empezamos a entender porqué están aumentando los problemas asociados a su mal funcionamiento.

El sistema defensivo necesita para modularse adecuadamente:

  1. Un volumen de actividad mínimo, que en muchos casos no cubrimos. Uno de los avances que ha mejorado la supervivencia infantil ha sido la Salubridad. Tenemos unas condiciones higiénicas inigualables en cualquier época previa de la humanidad. Esto es útil para reducir la frecuencia de infecciones. Pero nos hemos pasado. El sistema defensivo al nacer debe empezar un proceso en el que tiene que ir clasificando todos los gérmenes con los que va a convivir en este mundo y tiene que hacer una respuesta ante ellos gradual, de forma que los mantenga a raya, pero sin generar un daño excesivo en el propio cuerpo.
  2. Inmunidad Pasiva. Siempre se ha realizado una parte importante de esta clasificación y respuesta a los gérmenes en los primeros meses de vida, mientras el sistema defensivo cuenta con tutela por parte de la inmunidad de la madre. Esta tutela se produce por dos vías:
    1. Los anticuerpos recibidos a través de la placenta durante el embarazo. Estos anticuerpos actúan desde el primer día de vida bloqueando a todos los gérmenes contra los que la madre ha generado anticuerpos en toda su vida. Pero no sólo los bloquean, avisan al sistema defensivo del bebé y lo activan haciendo que responda ante esos gérmenes y desarrolle sus propios anticuerpos.
    2. Los que sigue recibiendo a través del pecho con la Lactancia Materna. Los anticuerpos maternos recibidos a través de la placenta se perderán a partir de los 4-6 meses hasta desaparecer por completo antes del año. Pero si toma lactancia materna:
      1. El bebé seguirá recibiéndolos en la leche.
      2. Y recibirá anticuerpos nuevos que la madre genera de las infecciones que sufra durante la lactancia. Es decir de aquellas infecciones que ataquen durante este periodo y posiblemente afecten también al bebé.
    3. Que en este periodo de Inicio Tutelado el bebé clasifique y responda con ayuda de las defensas de la madre a una mayor proporción de gérmenes hace que esté mejor preparado para la fase posterior en la que tendrá que hacer el trabajo por sí mismo. Por lo que criarlo en un ambiente excesivamente limpio limita ese entrenamiento dejando al bebé sólo ante el peligro sin haber regulado adecuadamente sus Defensas. Dejar que el bebé se meta las manos en la boca (sin limpiarle con las toallitas de forma compulsiva) y que contacte con el mayor porcentaje posible de gérmenes mientas cuenta con la ayuda de la inmunidad de su madre favorece un mejor ajuste del Sistema Defensivo.
  3. Microbiota. Cada vez conocemos mejor a nuestra flora saprofita: Esos gérmenes con los que convivimos y que en muchos casos pueden ayudarnos en nuestra Nutrición, desarrollo Neurológico e Inmunitario o generar problemas en esos campos. Una de las claves que influyen de forma clara según los últimos estudios es que cuanto mayor es la variedad de gérmenes que componen nuestra flora menos problemas. En el estudio que os he enlazado se demuestra por ejemplo que la Enfermedad Inflamatoria Intestinal se asocia con floras intestinales pobres. Porque cuando la variedad es escasa es más fácil que uno de los gérmenes se haga con el dominio del intestino generando una agresión. Dejar que tu hijo se meta las manos en la boca tocando por todas partes es la forma en la que aumenta la variedad de esa flora. 

Y por último, Tolerancia Alimentaria

Todos estos pasos que he descrito, son necesarios para que lleguemos al pasos siguiente bien preparados: Alimentación Complementaria.

Para tener éxito en la alimentación completa vamos a necesitar esa coordinación de la mano llevando objetos a la boca, la capacidad de formar el bolo alimenticio con movimientos de la lengua, masticación y salivación y una deglución segura en la que la arcada nos defienda si algo no va bien.

Pero además necesitaremos tener un sistema defensivo con la madurez suficiente para mantener a raya a todos los gérmenes que van a entrar acompañando a los alimentos, y hacerlo sin cometer errores que le hagan dañar el intestino (enfermedad inflamatoria intestinal) o responder frente a lo que no nos agrede, sino que es el objeto de nuestra alimentación (alergias alimentarias).

Cuando estamos preparados, entre 6 y 10 semanas después de empezar a llevarse las manos a la boca, el bebé empieza a mostrar interés por nuestra comida cuando nos ve alimentarnos y activamente intenta llevarse alimentos sólidos a la boca.

Lo hace cuando lo hace porque está preparado, con todo el proceso previo, y porque lo necesita: Este momento suele coincidir con la etapa en la que el bebé empieza a agotar las reservas de micronutrientes que consiguió durante el embarazo y no están presentes en cantidad suficiente en la leche.

Hacerlo además de forma precoz, mientras cuenta con la ayuda de los anticuerpos maternos que pasaron durante el embarazo y siguen llegando con la Leche Materna,  se ha demostrado que reduce la aparición de alergias alimentarias.

Resumiendo: ¡Hay que ver qué bien hecho está el bebé! Entender toda su capacidad innata para adaptarse al mundo es clave para no interferir con nuestros cuidados generando problemas.

Deja que se meta las manos en la boca, ¡Y si no están limpias MEJOR!

Y éramos tan inocente que pensábamos que lo hacía simplemente porque le iba a salir un diente😂😂😂😂

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Maduración del Sistema Defensivo Infantil

Detrás de muchas infecciones que se cronifican hay un sistema defensivo Hiperreactivo

Si te preocupa el sistema defensivo de tu hijo esta reflexión puede ayudarte a entender si realmente algo va mal y cómo actuar para mejorarlo.

Cuando hablamos de defensas en los niños solemos pensar en las infecciones, en lo recurrentes que son y lo desesperantes que pueden resultar, especialmente entre el año y los 3 años.

Muchos padres durante este periodo ven cómo su hijo no pasa dos semanas sin una nueva infección. Lo que es un desafío para la organización familiar en no pocos casos. Pero además causa preocupación, porque nos da la impresión de que es el nuestro el único que está pasando por eso.

Surgen dudas que podrían resumirse en “¿tiene las defensas bajas”. Y en “¿hay algo que pueda hacer para subir sus defensas?”.

Te propongo una visión diferente.

Maduración del Sistema Defensivo Infantil

El sistema defensivo es una de las piezas clave de nuestra salud. Y como otros muchos elementos del organismo debe madurar hasta estar preparado para cumplir de forma adecuada su función.

Básicamente su trabajo es mantener el orden en el organismo:

  1. Conteniendo a los gérmenes para que no generen daño. Lo cuál no siempre implica destruirlos. Son millones de gérmenes los que conviven en el organismo con nosotros, incluso en zonas que considerábamos estériles, donde cada vez entendemos mejor que están cumpliendo funciones importantes para nuestra salud.
  2. Impidiendo que un tipo de células crezca donde no debe. Constantemente se generan tumores en nuestro cuerpo, pero el sistema defensivo localiza y destruye la gran mayoría de ellos.

Para cumplir esta función los primeros años son claves, porque en ellos se produce una modulación y aprendizaje del sistema defensivo que le permiten realizar bien su trabajo el resto de nuestra vida.

En algunos casos el resultado no es bueno:

  1. Inmunodeficiencias genéticas. Hay personas que nacen con unos genes que pueden producir un mal funcionamiento del sistema defensivo. Cuando falta alguna de las piezas clave para que cumpla su función. Un ejemplo de esto son los defectos del Complemento (unas moléculas que el sistema defensivo usa para destruir gérmenes agresivos).
  2. Inmunodeficiencias por malnutrición. En los casos en los que la genética está bien, puede fallar un aporte insuficiente de algunos nutrientes imprescindibles para el correcto funcionamiento del sistema defensivo, como Hierro, Vitamina C…. Este fue un problema muy extendido en la historia humana. La malnutrición era casi la norma. Por eso cuando vemos que el sistema defensivo de un niño parece no funcionar bien pensamos inmediatamente en darle algún complemento nutricional para subir las defensas.

Cuando un niño tiene inmunodeficiencia, sea genética o por malnutrición se manifiesta como una tendencia clara a complicar las infecciones, necesitando con frecuencia el uso de Antibióticos Intravenosos.

Si un niño necesita ser ingresado con frecuencia en el Hospital para que le administren estos Antibióticos es porque su sistema defensivo ha fracasado en su función principal.

Esto, por suerte, es algo excepcional.

La gran mayoría de los niños que vemos en las consultas de Pediatría en la actualidad no son así. Sino todo lo contrario. Son niños en los que el ajuste del Sistema Defensivo no está fallando por defecto, sino por exceso. Niños que más que Antibióticos consumen de forma repetida corticoides y antihistamínicos. Medicamentos que no ayudan a defenderse contra las infecciones, sino a reducir una respuesta del Sistema Defensivo excesiva frente a esas infecciones.

Cuando esto ocurre, las infecciones normales que cualquier niño sano elimina en cuestión de un par de días pueden cronificarse, tardando semanas en resolverse o entrando en un estado de “siempre malo” en el que cuesta diferenciar cuándo acabó la penúltima infección y ha empezado la última.

Niños que siempre están con mocos y tos, con fiebres intermitentes que no acaban de desaparecer, con bronquitis, otitis, amigdalitis, laringitis constantes. Con diarreas intermitentes y malestar abdominal poco definido pero prolongado.

Llega un momento que el sistema defensivo está tan alterado que acaba respondiendo de forma inadecuada incluso a cosas no agresivas, con manifestaciones alérgicas como dermatitis atópica, alergias alimentarias, a pólenes, ácaros….

Cada vez es más frecuente todo esto, que agrupamos en el nombre de Hiperreactividad.

Al final del camino llega a una situación de tal confusión que puede atacar incluso al propio cuerpo generando Auntoinmunidad: Reacciones en las que el sistema defensivo ataca al propio cuerpo.

Cuando esta modulación ha fracasado generando Alergias y Autoinmunidad, es tal el consumo erróneo de recursos, que empieza a fracasar en la que era su función real. Aparecen infecciones oportunistas y muchos tumores no son detectados y eliminados.

Causas y soluciones de la Hiperreactividad

En este artículo no voy a entrar a fondo, porque quiero hacerlo en otros específicos de cada tema, pero sí voy a hacer una reflexión:

Estamos poniendo parches.

Cada vez que diagnosticamos una alergias y tratamos los síntomas o evitamos al alergeno, pero sin intentar normalizar la Regulación del Sistema Denfensivo, estamos poniendo un parche.

Lo normal es que tras ese problema aparezca otro, y otro, y otro….

En algunos pacientes no hacemos sino vigilar al paciente para ver cuál será la próxima alergia, la próxima reacción Autoinmune, el próximo brote de dermatitis.

Cuando lo que deberíamos hacer ante cualquiera de esas manifestaciones es plantearnos qué está fallando para que la Regulación Inmunológica esté generando estos problemas en serie. Y actuar aliviando los síntomas del problema de turno, pero con una estrategia de fondo que lleve a normalizar el funcionamiento del Sistema Inmunológico.

Apuntaré algunos de los elementos sobre los que podemos actuar para lograr este objetivo:

Nutrición inadecuada. Un exceso de Omega 6 y 9 de origen animal o una carencia de Omega 3 puede generar una mayor tendencia a la inflamación en los tejidos. También una dieta rica en azúcar y pobre en fibra puede ser negativa por favorecer el desarrollo de una flora alterada.

Flora alterada. En el intestino está el 70% de nuestro sistema defensivo. Tener una flora que lo excita constantemente puede generar hiperreactividad. Tener por el contrario una más amigable que no ataca y genera sustancias que calman al sistema defensivo puede reducir la hiperreactividad. Es importante favorecer que la flora intestinal del niño tenga la mayor variedad posible y evitar el uso de antibióticos cuando no sean necesarios, ya que pueden generar desequilibrios importantes que pueden llevar a una flora agresiva. Los gérmenes amigables se alimentan de fibra, los agresivos aprovechan para crecer y desplazarlos cuando hay un exceso de azúcares libres y falta de fibra en la dieta.

– Exposición solar. Una agresión solar que genere quemaduras puede ser perjudicial, pero una falta de exposición solar también es mala, ya que la radiación solar tiene un efecto inmunomodulador fundamental. Deberíamos exponer a los niños al sol tanto como sea posible sin que se quemen.

– Exposición a alergenos pobre. Un exceso de higiene o un entorno demasiado artificial hace que sustancias naturales sean algo extraño contra lo que puede acabar reaccionándose si los contactos son muy esporádicos y coinciden por casualidad con un daño. Exponer de forma regular a los alergenos cuando no hay daño asociado es la mejor forma de generar tolerancia y evitar alergias. Una vez generada la alergia, se puede llegar a eliminar con estrategias de tolerancia progresiva.

Medicación específica. En estos niños vamos a usar mucho antihistamínicos y corticoides para modular la respuesta del sistema defensivo. Pero hay medicamentos que van más allá del alivio de un síntoma y pueden modular al sistema defensivo en su conjunto. Algunos como los inhibidores de leucotrienos pueden ser muy útiles como tratamiento de fondo.

En cada niño, dependiendo de sus antecedentes, de sus síntomas y de sus condiciones de vida tendremos que diseñar una estrategia adecuada. Pero esto es posible, consiguiéndose especialmente en los primeros años de vida normalizar el funcionamiento del Sistema Defensivo. Lo que puede hacer que acabe siendo un Aliado en la salud futura del niño, y no un generador constante de problemas el resto de su vida.

No nos perdamos en una sucesión interminable de síntomas y abordemos el problema de fondo: La maduración adecuada del Sistema Defensivo.

 

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Dermatitis Atópica

Dermatitis atópica en niños y bebes.

Qué es la dermatitis atópica que sufren entre el 10 y 20% de niños y bebés, cómo cuidar este tipo de piel y cómo tratar los brotes. Tratamiento preventivo.

Qué es la dermatitis atópica

La Dermatitis atópica no es sólo una piel más seca de lo normal, con poca secreción de grasa. Esa grasa debería formar una capa de protección frente a irritantes con los que tenemos contacto todos los días.

La Dermatitis Atópica es fundamentalmente la expresión en la piel de un mal funcionamiento del Sistema Defensivo.

Si un niño tiene la piel seca, pero no se hidrata, hidrátala.

Pero la dermatitis atópica de verdad, la que hace que un niño duerma mal por el picor y no pare de rascarse, la que cambia el carácter del niño volviéndolo más irritable, la que se acompaña de alergias alimentarias y respiratorias y acaba marcando la vida de muchos niños…. Esa no se va a mejorar jamás encontrando la crema perfecta para su piel.

Estos pacientes tienen siempre una piel más seca, en la que de vez en cuando aparecen reacciones ante irritantes en forma de eccemas o prúrigo:

  • Un eccema es una inflamación de la piel seca con descamación y picor.

Eccema en dermatitis atópica

  • Un prúrigo es la aparición de puntos con picor e inflamación de la piel: granos.

Lo importante en la Dermatitis astópica no es lograr que tenga la piel suave, sino normalizar el funcionamiento del Sistema Defensivo del niño.

Hay que distinguir entre lo que podemos hacer para cuidarla y el tratamiento de los brotes en sí.

Cómo cuidar la piel en niños y bebés con dermatitis atópica

Evitar irritantes en su ambiente:

La ropa interior que usan los niños con dermatitis atópica, (especialmente la de cama: sábanas, funda de almohada, pijama) deberían ser de algodón 100% y sin colorantes.

Hay que reducir la cantidad de polvo que hay en su ambiente, especialmente en su dormitorio, que es el sitio en el que pasa la mayor parte de su tiempo. En el polvo proliferan unos insectos microscópicos llamados ácaros, que son uno de los mayores irritantes para la dermatitis atópica. La habitación de un niño con dermatitis debe estar lo más despejada posible, para facilitar su limpieza. En especial debe evitarse que en ella haya: peluches (que además suelen estar hechos de fibras artificiales), estanterías con libros, alfombras, cortinas y posters.

Además, los ácaros proliferan con más facilidad en ambientes con temperatura y humedad constantes, por lo que conviene ventilar bien la habitación todos los días.

Hay niños cuya dermatitis atópica empeora en verano por culpa del sudor. Con el sudor se pegan sustancias como el polen, la contaminación, polvo… que irritan la piel. Por ello, además de su baño diario, cuando en verano sudan mucho es bueno ducharlos a media tarde, sin jabón siquiera, simplemente para quitarles el sudor de encima.

Después del baño deben secarse con toallas de algodón y empapando, sin frotar. No frotamos, para no eliminar totalmente la grasa que sobre la piel dejan los jabones y aceites de baño para dermatitis.

Otro irritante importante para la dermatitis atópica puede ser el cloro de las piscinas. Por ello, deben ducharse en cuanto salgan del agua. Y si se puede elegir les va mejor la depuración por sal o el agua de mar que el cloro.

Si en zonas de contacto con joyería (p.ej. pendientes en las niñas) aparecen eccemas con frecuencia, conviene eliminar las joyas.

Reponer la capa protectora de grasa que no tiene de forma natural:

Consiste en formar sobre su piel una capa grasa de protección, de la que el niño con dermatitis atópica, carece.

Hay muchas cremas hidratantes para pieles secas en la farmacia. No hay forma de saber cual le irá bien a cada niño hasta que la prueba. Así que a probar, y si una le va bien no la cambies.

Evitar alimentos que favorezcan los brotes de dermatitis atópica:

Hay ciertos alimentos que son ricos en histaminas. Las histaminas son sustancias que también produce nuestro cuerpo para reaccionar frente a irritantes.

De hecho el tratamiento más básico de las alergias son los anti-histamínicos.

Por tanto si comemos alimentos ricos en histaminas pueden aparecer reacciones alérgicas con más facilidad.

El primer alimento de esta lista es el chocolate: No es que los niños a los que salen granos al tomar chocolate sean alérgicos a él.

La mayoría simplemente hacen alergias a otras cosas que se desencadenan con más facilidad tras tomar chocolate por aumentar la cantidad de histaminas en nuestro organismo.

Los alimentos que debe evitar un niño con dermatitis atópica son, sobre todo:
Chocolate, vainilla, frutos secos, embutidos y quesos curados, alimentos enlatados y alimentos ricos en colorantes (batidos, chucherías, yogur de sabores…)

Todo lo dicho hasta ahora son las medidas habituales en un niño con dermatitis atópica para evitar los brotes o al menos reducir su frecuencia e intensidad.

Tratamiento cuando aparece el brote de dermatitis atópica en niños

Según lo intenso que sea se trata de forma diferente. Podemos establecer una escala con las cremas. A modo de ejemplo os voy a indicar con marcas comerciales. Aunque os recomiendo que si no tenéis mucha experiencia con la dermatitis atópica, sea valorada siempre por vuestro pediatra antes de iniciar cualquier tratamiento.

En niños con brotes frecuentes de Dermatitis Atópica, el esquema que yo sigo es:

    • Crema hidratante para pieles secas a diario cuantas veces precise (picor o sequedad evidente). No hay una que sea la mejor. A cada niño le va bien una. Es cuestión de probar, y la que mejor le vaya, mantenerla. Estas sería para prevenir los brotes.

  • En cuanto al baño debemos evitar los geles con jabón, ya qu elimina la capa grasa del niño. Hay varias alternativas:
    1. No bañar al niño todos los días.
    2. Hacerlo con geles sin jabon ni perfumes alergizantes, especiales para pieles sensibles.
    3. Hacerlo con aceites ricos en Omega 3 y 6 de origen vegetal.

Cuando ya ha empezado el brote de Dermatitis Atópica:

  • Cremas antiinflamatorias pero sin corticoides. Hay varias en el mercado, pero cambian de nombre según el país.
    Se puede usar en el entorno de ojos y boca y durante el tiempo necesario. Suele aplicarse dos veces al día en la zona irritada hasta que desaparece.

Si no cede o empeora:

  • Corticoides en emulsión o crema / 12-24 horas. Es recomendable no usar más de dos semanas seguidas en una misma zona. Yo prefiero corticoides que se inactiven al pasar a la sangre. Aunque son más seguros y puede usarse en torno a los ojos o la boca, conviene no abusar en esas zonas en la medida de lo posible.

Si aún así no mejora:

  • Corticoide más antibiótico / 12 horas. Si habéis llegado hasta éste punto os recuerdo que es conveniente que su pediatra vea las lesiones, por si estáis tratando como dermatitis atópica lo que no lo es.

En cualquiera de los escalones anteriores si pica (que suele picar y mucho) conviene dar un antihistamínico (por ejemplo Clorfeniramina en jarabe) para calmarlo. Si no lo hacemos evidentemente no parará de rascarse, lo que además de ser molesto, empeora la dermatitis atópica.

Pero vamos más allá, vamos al origen: Normalicemos el funcionamiento del Sistema Defensivo

Sólo haciendo esto podemos de verdad mejorar a largo plazo la evolución de tu hijo.

Y haciéndolo reducimos las posibilidades de que siga con lo que llamamos la Marcha Atópica. ¿Sabes lo que es?

La Marcha Atópica

Durante los primeros años de nuestra vida el Sistema Defensivo ajusta su funcionamiento al entorno en el que le toca vivir.

Si lo hace bien va a ser una pieza clave en nuestra salud durante toda la vida.

Pero si lo hace mal puede ser un origen constante de problemas de salud.

Nuestra forma de vida ha cambiado mucho en poco tiempo. Biológicamente nos diferenciamos poco de los humanos nómadas que hemos sido el 99% de nuestra historia. Y sin embargo en la actualidad somos sedentarios y hemos modificado el entorno que nos rodea hasta límintes inimaginables para nuestros antepasados.

El resultado está haciendo de la Obesidad y las Enfermedades del Sistema Inmunitario (Alergias, Autoinmunidad y Cáncer) las dos causas principales de enfermedad en nuestro tiempo. Ambos causados por nuestros hábitos.

A nivel inmunitario:

Cada vez hay más dermatitis atópica.

Vemos muchas más alergias alimentarias.

Hiperreactividad respiratoria con Bronquitis, Otitis de repetición, hipertrofia de adenoides… son cada vez más habituales.

Aumenta y aumenta la frencuencia de Asma.

A partir de la pubertad e incluso antes, más Enfermedades Autoinmunes.

Más y más Cáncer.

Compra el libro Crianza Respetuosa de Jesús Garrido¿Qué podemos hacer en la actualidad para contrarrestar esta clara desviación del Sistema Defensivo, especialmente en los niños que ya empiezan a manifestar estos problemas?

El Sol y la Dermatitis Atópica

Entre los orígenes de la dermatitis atópica uno a destacar es la falta de exposición solar.

Desde que aparecimos en este planeta y hasta hace muy poco tiempo, los humanos hemos sido fundamentalmente Nómadas.

Esto significa que toda nuestra vida había una exposición solar intensa y constante. Y uno de los efectos del sol es que estimula la producción de vitamina D (que tiene el efecto de regular la actividad del sistema defensivo) y destruye parte de las células defensivas que pasan por la piel.

Hace relativamente poco tiempo que nos volvimos sedentarios, reduciendo la exposición al sol. Y en la actualidad tenemos auténtico pánico al sol, para evitar el envejecimiento y el cáncer de piel.

El problema es que una exposición escasa deja un sistema defensivo con más capacidad de la necesaria que reaccione a cualquier irritante de forma excesiva. Esto causa dermatitis atópica en la piel, asma en la vía respiratoria y alergias alimentarias en el intestino.

Por eso la dermatitis atópica suele mejorar en verano en todo el cuerpo menos los pliegues (donde menos sol le da).

Debemos revisar nuestra relación con el sol. Lo que debemos evitar son las quemaduras.

Mi consejo es que expongas a tu hijo al Sol tanto como puedas en las horas en las que tiene menos intensidad.

Y vayas aumentando poco a poco la exposición teniendo como límite claro evitar que se queme.

Recurre a la Crema de Protección Solar sólo cuando preveas que puede generar una quemadura solar. 

Y en Cremas de Protección las hay que van mejor o peor en Dermatitis Atópica.

Si lo haces así el niño irá generando una protección propia, la melanina, que aumentará en verano y bajará en invierno. Una protección que lleva siempre encima, no se elimina con el agua ni el sudor y no se te olvida aplicar. Y mejorará su dermatitis atópica.

Desequilibrio de Omegas en Dermatitis Atópica.

Hay muchas teorías sobre el porqué de la dermatitis atópica. Una de ellas atribuye un papel importante a los Omega 3. Unas grasas que nuestro cuerpo debe tomar de la dieta porque no es capaz de sintetizarlas. A parte de otros efectos sobre el desarrollo neurológico y la hiperactividad y el déficit de atención, la carencia de Omega 3 parece empeorar la dermatitis atópica. Pueden darse alimentos ricos en omega 3 (pescado azul, aceite de oliva, aceite de onagra…) o suplementos de venta en farmacia específicos de esta sustancia. No funciona en todos los niños, pero dado de forma continuada parece mejorar en muchos la dermatitis.

Un factor relacionado con esto son las «grasas trans». Son grasas especialmente perjudiciales por su capacidad de oxidar otras sustancias. Son el enemigo número uno de los omega 3, ya que pueden destruirlos al oxidarlos. En algunos países está empezando a legislarse contra su uso en la alimentación, pero por ahora en España, ni siquiera es obligatorio indicar en los alimentos que las llevan. Suelen ir especialemente en Bollería industrial.

Otro problema es el exceso de Omega 6 de origen animal (carne grasa y piel de animales) en la dieta. ya que el balance entre Omega 3 (aceites vegetales y pescado azul) y 6 de origen vegetal (aceite de oliva, nuez…) en el lado beneficioso y omega 6 de origen animal en el lado perjudicial regula muchos procesos inflamatorios.

En la dieta occidental esta relación está muy desplazada hacia los segundos, lo que favorece los procesos inflamatorios y con ellos las alergias en general.

Es necesario reducir la cantidad de alimentos ricos en grasa animal y aumentar los ricos en grasas vegetales y pescado azul. Y mientras esto se consigue, puede ser necesario el aporte de Omega 3 en suplementos.

Flora intestinal y Dermatitis Atópica

Otra de las teorías sobre el origen de la dermatitis incluye a la flora intestinal entre sus causas.

Hay gérmenes que producen sustáncias que reducen la tendencia a la inflamación, como los butiratos. Y otras que al ser agresivas dañan al intestino y excitan al sistema defensivo.

En este aspecto hay una serie de consejos que son importantes:

  1. Si tu hijo nace por Cesárea, sus “primeros gérmenes” no van a ser los Lactobacilos y Bifidobacterias de tu vagina (gérmenes buenos), sino gérmenes hospitalarios (multirresistentes y agresivos). Por tanto, la cesárea sólo si es necesaria y cuando lo sea aporta Probióticos  durante los primeros meses de vida. Y si puedes aliméntalo con Lactancia Materna.  Si no puedes o escoges no dar Lactancia Materna busca una Leche Adaptada que incluya Probióticos y Prebióticos en su composición.
  2. Si tu hijo toma Antibióticos, no solo van a matar las bacterias malas, también lo harán con las bacterias buenas. Y tras esa eliminación no tenemos garantía de que lo que ocupe su sitio sea lo adecuado. Cuando no lo es, podemos enlazar infecciones una tras otra, recurriendo una y otra vez a los antibióticos. Para evitarlo:
    1. No debemos usar Antibióticos a la ligera. No lo uses sin que te lo prescriba un médico. Y no aceptes prescripciones del tipo “si no mejora en dos días dale el Antibiótico” o “si empeora dale el Antibiótico”. Si no mejora o empeora vuelve al médico, para que vuelva a valorarlo y decida si el Antibiótico es necesario o no.
    2. Siempre que des un Antibiótico a tu hijo acompáñalo de un Probiótico tipo Levadura durante el tratamiento (Saccharomices Boullardii) y completa la reconstrucción con Probióticos Bacterianos (Bifidobacterias y Lactobacilos) tras acabar el antibiótico, como mínimo durante 2 semanas. Mejor si es un par de meses. Los probióticos bacterianos sólo mientras toma el antibiótico son claramente insuficientes, porque el antibiótico los mata y porque alcanzar un nuevo equilibrio de la flora en menos de semanas-meses no es realista. Si quieres marcas, yo suelo usar Saccharomices Boullardii 1 sobre / día durante el tratamiento Antibiótico. Tras acabarlo, Reuteri 5 gotas al día hasta acabar el bote, luego Prodefen 8 gotas al día hasta acabar el bote.

Alergias Alimentarias y Dermatitis Atópica

En algunos casos, los brotes aparecen relacionados con una alergia alimentaria.

Tal vez te hayan dicho que elimines la Leche de la dieta de tu hijo y mejorará la Dermatitis. Casi nunca funciona. Pero a veces sí. Y al que le funciona (porque su hijo era alérgico a las Proteínas de la Leche de Vaca) lo canta a los 4 vientos.

Pero por desgracia no es tan simple. Son pocos los niños en los que la dermatitis tiene como base la Alergia a un Alimento. Aunque los hay.

Yo, antes de volvernos locos quitando alimentos de la dieta suelo hacer una analítica en la Caca: La Calprotectina Fecal. Nos indica si hay o no una inflamación intestinal importante. Cuando la hay, debemos buscar la causa y en estos casos sí suele haber una mejoría.

Pero si la Calprotectina es normal nos dice que no hay una inflamación significativa en el intestino y difícilmente vamos a mejorar eliminando alimentos.

Azúcar en la dieta y Dermatitis Atópica

El azúcar es casi omnipresente en la dieta moderna….

¡Y en la antigua! Siempre hemos tomado azúcar. Pero el azúcar en la Naturaleza aparece en concentraciones mucho menores y con fibra, lo que dificulta su absorción. En la actualidad añadimos azúcar a casi cualquier cosa y eliminamos la fiebre que la acompaña.

Ese exceso de azúcar distorsiona nuestra flora intestinal favoreciendo que proliferen en exceso gérmenes que no lo harían sin eses recurso extra y que pueden volverse agresivos estimulando al sistema defensivo a responder de forma excesiva.

En los niños en general y en los que tienen problemas de alergias y Dermatitis Atópica, una dieta más natural, sin azúcares añadidos o liberados ayuda a mantener una flora amigable. Cuanta más azúcar, flora más agresiva, sistema defensivo más agresivo….

Dejemos de ver la Dermatitis Atópica como un juego de búsqueda de la crema perfecta y hagamos un abordaje más global.

Consulta Online de Pediatria por WhatsApp a Jesús Garrido

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Nos estamos equivocando con el Sol: Vitamina D, Protección Solar y Salud Infantil

Estrategias de Exposición Razonable al Sol en niños

Cuando pensamos en niños y sol solemos hablar de Protección Solar. Pero nos estamos equivocando y lo estamos pagando muy caro.

Si hablamos de Sol y Salud Infantil debemos centrarnos en los problemas en los que el Sol es un factor importante:

– Quemaduras solares.

– Cáncer de piel.

– Envejecimiento de la piel.

– Déficit de Vitamina D y Raquitismo.

– Dermatitis Atópica y Alergias.

Los 3 primeros son por un exceso de radición solar. Los dos últimos por falta de radiación solar.

Por tanto, lo primero que debes tener claro. El Sol no es malo. De hecho es imprescindible para la vida. Si la especie humana tuviera que vivir bajo tierra como se ha hablado a veces con el agujero de la capa de ozono, deberíamos buscar fuentes de radiación ultravioleta o moriríamos.

Centrándonos en los 3 problemas por exceso, que son graves, durante décadas llevamos educando a la población para que se proteja del sol. Y especialmente en los niños se ha insistido mucho en la protección solar y en limitar la exposición al sol. 

Hubo un momento álgido en la primera década del siglo XXI con la preocupación por el agujero de la capa de ozono. Que por cierto, se está cerrando. Todavía con fallos en la aplicación del Protocolo de Montreal, pero hay una clara mejora.

La Segunda década del siglo XXI está siendo sin embargo la del Déficit de Vitamina D. Al realizar estudios, incluso en países con una irradiación solar más que sufiente estamos comprobando que el déficit de Vitamina D es la norma, tanto en adultos como en niños.

La vitamina D tiene dos funciones fundamentales:

Calcificación del Hueso. Gran parte del déficit de mineralización ósea no es por déficit de calcio, sino por falta de Vitamina D. Esto causa Raquitismo en niños y Osteoporosis en adultos.

Inmunomodulador. Se ha demostrado que el déficit de Vitamina D produce un aumento de Alergias y Enfermedades Autoinmunes. Pero es que también genera un aumento de Cáncer, porque sin Vitamina D el sistema defensivo no actúa de forma adecuada en la eliminación de células anómalas que acaban degenerando en Cáncer.

Para buscar un equilibrio entre evitar el exceso de exposición y la falta, se ha propuesto:

Máxima protección solar.

– Aportar Suplementos de Vitamina D.

Pero este esquema no está funcionando.

Nos estamos equivocando con la Estrategia de Protección/Exposición Solar en Niños

Me he decidido a escribir este artículo tras leer un estudio de la Universidad de Australia Occidental sobre Dermatitis Atópica en Lactantes, Suplementación de Vitamina D y Exposición Solar que deja las cosas muy claras:

El déficit de exposición al sol es una causa clara del aumento de Dermatitis Atópica en Lactantes, y no se compensa con Suplementos de Vitamina D.

El aporte de Vitamina D en gotas no compensa la falta de exposición solar que causa aumento de Dermatitis Atópica en Lactantes.

En este estudio se optó entre exponer de forma razonable al sol a los bebés durante los 6 primeros meses de vida o protegerlos y darles suplementos de vitamina D para compensar.

El resultado es claro:

A los 3 meses hay más niños con Dermatitis Atópica entre los que recibieron Vitamina D que entre los que recibieron un Placebo. Y pasa lo mismo a los 6 meses. Luego la Vitamina D en gotas no protege frente a la Dermatitis Atópica.

Sin embargo cuando estudiamos la Exposición Solar, los niños sin Dermatitis Atópica habían recibido el doble de radiación solar que los que sí la sufrían. Luego la Radiación Solar evita la Dermatitis Atópica.

Esto es algo evidente que explica porqué la Dermatitis Atópica se extiende en Invierno y en Verano se reduce a la zona de los pliegues (codos y tras las rodillas), donde menos se expone al Sol.

Y es un sólo aspecto. Hay más…

Portada del Libro Crianza Respetuosa del Pediatra Jesús Garrido

Hace tiempo que explico a los padres que una Protección Solar Excesiva puede causar Quemadura Solar, Envejecimiento de la Piel y Cáncer de Piel

En la actualidad es tal nuestra preocupación por proteger la piel de los niños del Sol que podemos llegar a efectos absurdos.

Cada vez más niños en Andalucía (Región del Sur de España famosa por su Sol), región donde vivo en la que poseemos una piel Morena, llegan al verano con una piel Blanca como si fuesen Noruegos (País del Norte de Europa con exposición solar muy pobre).

Pasamos demasiado tiempo sin salir al Sol. Y cuando lo hacemos hemos concienciado tanto sobre los peligros del sol que lo evitamos o cubrimos a los niños de Crema de Protección Solar sistemáticamente.

En los bebés muchos padres evitan salir a la calle siempre que pueden durante los primeros meses de vida con tal de no exponerlo al Sol. Cuando lo hacen lo cubren de crema y aún así hacen todo tipo de peripecias para ir por la sombra….

Pero cuando un niño llega blando al verano, especialmente en regiones donde el Sol es potente, lo que estamos haciendo en realidad es favorecer que se queme. Porque tendrá tan poca Melanina que si en algún momento se expone sin aplicar crema de protección se quema con facilidad. Y cuantas más quemaduras, más envejecimiento de la piel y más cáncer de piel.

La Melanina es mucho más efectiva que cualquier crema de proteción solar porque:

– No pierde efectividad.

– No se te olvida aplicarla.

– No se va con el roce, el agua ni el sudor…

– Se acumula más en las zonas que más se exponen al sol.

– Aumenta por si misma cuanto más te expones al sol y se reduce en las etapas de menos insolación para no impedir la producción de vitamina D.

– No contiene productos químicos.

– Y es gratis.

Es la caña. Es la protección Solar perfecta. ¿Se le puede pedir algo más?

Consulta Online de Pediatria por WhatsApp a Jesús Garrido

Estrategia de Exposición Solar razonable en niños

Teniendo todo esto en cuenta, cuando sale el tema de los suplementos de Vitamina D o la Protección Solar y especialmente en niños con Dermatitis Atópica en particular y Alergias en general, lo que os recomiendo es maximizar las ventajas de la Melanina, recurriendo a Vitamina D y Protección Solar sólo cuando es necesario.

Lo logramos haciendo lo siguiente:

  1. Expón a tu hijo al Sol desde el primer día de vida. Esto es bueno además para eliminar la bilirrubina los primeros días de vida.
  2. Hazlo tanto como puedas, pero Sin Que Se Queme. Y esto varía según la época del año y la zona donde vives.
  3. Por lo general más de lo que estamos haciéndolo en la actualidad, porque somos demasiado sedentarios. Por eso hay déficit de Vitamina D incluso en los países con Sol. Sal a pasear con tu hijo a diario, al menos 1 hora.
  4. Para evitar que se queme:
    1. Exponlo en invierno tanto como sea posible.
    2. En primavera sigue haciéndolo, pero evita las horas centrales del día. O si sale en esas horas protégele con Protección solar.
    3. En verano sigue exponiéndolo a diario aumentando poco a poco las horas diarias de exposición hasta que se ponga moreno. Pero evitando las horas centrales del día. Si hay riesgo de que se queme, usa Protección Solar. En las horas de más intensidad de sol, en verano, no lo expongas ni siquiera con Protección Solar, para evitar también el golpe de calor.
    4. Si en verano no puedes evitar el sol cuando más quema usa Crema de Protección Solar y protección Física.
  5. El objetivo es que esté todo el año lo más moreno posible y se queme lo menos posible.

Si logras esto no hacen falta suplemenetos de Vitamina D, ni cremas de protección solar más que en situaciones excepcionales y el sistema defensivo estará mejor regulado reduciendo la Dermatitis Atópica y otras Alergias y Enfermedades Autoinmunes. Además de que contará con una protección solar que tenemos de serie, la Melanina, que es insuperable.

Sé que lo simple son los Lemas Publicitarios Sencillos tipo “Proteje a tu hijo del Sol”, “Vitamina D durante el primer año de vida”. Pero no funcionan.

Tenemos que formar bien a la población y “evita el sol, úntalo de crema cada vez que salgas y dale un suplemento de Vitamina D” no es una buena solución. Como “déjalo que se achicharre o ignora el déficit de Vitamina D”, tampoco lo es.

Tenemos que dedicar el tiempo necesario a explicar bien Estrategias Razonables de Exposición Solar.

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0091674918312892

https://www.jacionline.org/article/S0091-6749(15)00941-0/pdf

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Cómo tratar los mocos en niños y bebés: El Baile del Moco.

Cómo tratar los mocos de los niños que constantemente tienen en invierno

Tratar los mocos en niños y bebés. ¡De verdad imprescindible y comprensible! Este artículo puede evitar muchas visitas al médico y medicinas innecesarias.

Ya he escrito otras veces sobre este tema. Hay muchos artículos en esta web sobre mocos y cómo tratarlos. Pero de verdad creo que os merece la pena leer este. Voy a explicaros lo que llamo el «baile del moco espeso y el moco claro». Si aprendéis a bailarlo podéis ahorraros muchas visitas al pediatra y evitar que vuestro hijo tome muchos medicamentos que no le van a ayudar.

Se trata de entender algo que todos los niños pasan en los primeros inviernos de su vida. Algo que hace que llamemos mocosos a estos niños. Porque siempre tienen moco.

Todos los 👶🏻Niños tienen Moco😪. ¿Cuándo y qué hacer con ese moco para mejorar la calidad de vida de los niños y evitar complicaciones? 👨🏼‍⚕️Esencial no, lo siguiente.💥

Publiée par Mi Pediatra Online sur Dimanche 16 juin 2019

En este artículo trataré que entiendas cómo tratar los mocos de tu hijo, entendiendo:

  • Por qué siempre tiene moco.
  • Las distintas situaciones que hacen que ese moco esté.
  • Cómo tratar los mocos según la fase en la que esté.
  • Qué no sirve y por qué no sirve para tratar el moco.

Si logro que al acabar tengas claros estos puntos, me alegraré de haber ayudado a que entiendas algo que muy pocos comprenden. Y gracias a ello podrás manejar las situaciones más frecuentes que llevan a urgencias a muchas familias.

¿Por qué siempre tiene moco?

Empecemos dibujándolo todo. Mi experiencia me dice que estos dibujos son muy útiles para entender todo el proceso.

Vía respiratoria superior, con las anginas y las vegetaciones
La vía respiratoria en un niño. Destacamos en rojo las vegetaciones y en naranja las anginas.
Moco claro en la nariz con un catarro.
Fase inicial del catarro: La mucosa de la nariz produce moco claro abundante que cae constantemente tanto hacia fuera por la nariz, como hacia dentro por la garganta. La gran mayoría del moco es tragado por el niño y va a su estómago.
Moco espeso en la garganta tras crecer las vegetaciones
Tras ceder el catarro el moco claro de la nariz ha desaparecido. Las vegetaciones (en rojo) y las anginas (en naranja) han crecido para defender contra el catarro. El moco ahora es espeso y cae desde las vegetaciones escurriendo por la garganta cuando está incorporado. Prácticamente no hay moco en la nariz.
Efecto de tumbarse en un niño con las vegetaciones grandes
Cuando en esta fase de vegetaciones grandes el niño se tumba: El moco se acumula llegando a ocupar toda la garganta, lo que le hace despertarse con tos. El paladar cae hacia atrás y choca con las vegetaciones limitando mucho el paso de aire, lo que le obliga a respirar por la boca roncando. El moco puede irse hacia el oído favoreciendo dolores o infecciones de oído.

Primera fase: Moco claro de nariz

Por mucho que nos empeñemos en que no anden descalzos para que no se resfríen, en taparle los riñones o ponerles la bufanda…

En invierno, a partir de los 4-5 meses, germen que pasa por su lado, infección que le toca pasar a todos los niños.

Y los virus y bacterias no entran por los pies ni a través de la piel del cuello o la espalda. Los niños pequeños, siempre que pueden respiran por la nariz. Y esa es la puerta de entrada de la mayoría de las infecciones respiratorias.

Nada más entrar, en cuanto empiezan a proliferar y generan irritación la mucosa de la nariz hace su trabajo: Fabricar moco.

El moco de la nariz es un moco claro, acuoso que cae de forma casi constante. En algún momento puede espesarse si se retiene. Por ejemplo cuando está tumbado. En esos momentos podemos ver el moco más denso o incluso verdoso-amarillento. Sin que eso signifique que la causa de la infección sea una bacteria.

Cuando el niño está incorporado el moco suele fluir claro. Esta fase de moco claro suele durar 2-4 días. El principio del catarro. En esta fase puede haber algo de tos, pero son más llamativos los estornudos.

Son los días que tarda el sistema defensivo en producir defensas contra el germen y empezar a eliminarlo. Se supone que ahí debería acabar la cosa, pero no.

Segunda fase: Moco espeso en la garganta

El sistema defensivo de la garganta tiene una serie de cuarteles que producen defensas:

  • Las vegetaciones o adenoides: Están en la parte superior de la garganta, tras la nariz.
  • Las anginas o amígdalas: Son las «bolas» a cada lado de la garganta.
  • Los ganglios del cuello: A ambos lados del cuello.

Todos crecen cuando hay una infección. Al hacerlo aumentan la capacidad de responder a infecciones nuevas en esa zona.

Como os decía, la mayoría de las infecciones entran por la nariz. Y ahí el encargado son las vegetaciones.

Cuando crecen las vegetaciones notamos varias cosas:

Congestión:

  • Al niño le cuesta más trabajo respirar por la nariz. La tiene taponada. El tapón son las vegetaciones, una masa de carne al fondo de la nariz.
  • Respira peor cuando se tumba y mejor cuando está incorporado. Esto se debe a que tumbado el paladar cae hacia atrás y choca con las vegetaciones bloqueando el paso de aire por la nariz. Cuando está incorporado el paladar cuelga hacia abajo dejando espacio para que pase el aire.

Moco espeso:

  • Tiene moco, pero es espeso y no se ve en la nariz más que en ciertos momentos. El moco es verdoso y lo vemos por la mañana al despertarse, si estornudo o si tose. Puede tener también moco en los ojos del mismo color que el de la nariz.
  • Si haces lavados nasales no mejora, se enfada. El moco realmente está saliendo de las vegetaciones y escurre hacia abajo por la garganta. Sólo sube cuando el niño empuja el moco hacia arriba con tos o estornudos, o cuando escurre hacia fuera al estar tumbado. Quitando esos momentos no hay moco en la nariz. Está en la garganta. Y al hacer lavados nasales no sale nada porque en la nariz no hay moco.
  • Durante el día tiene gestos frecuentes de tragar. Está tragando el moco que escurre por su garganta. La mayoría del moco de los niños acaba en su barriga. Se lo tragan y lo digieren.

Menos ganas de comer:

  • Come peor. El moco está compuesto de azúcar y proteínas. Alimenta bastante y el niño con vegetaciones está constantemente tragándolo. Con lo que es normal que tengan menos hambre.

Tos nocturna y cuando se agita:

  • Tose cuando se agita. Tienen una tos que no mejora con ningún jarabe para la tos. Y cuando tose se nota que mueve moco. A veces esa tos le provoca el vómito. Tose cuando tiene que hacerlo para dejar paso al aire en la vía respiratoria. Durante el día puede ocurrir cuando corre, ríe o llora, porque mueve el moco y si bloquea el paso de aire tose hasta limpiar la garganta. Habitualmente 3-5 golpes de tos hasta que en el último notamos que arranca el moco. A veces para echarlo vomitando. La mayoría de las veces para tragárselo.
  • Tose más cuando está tumbado. Durante el día decía que el moco escurre y se lo tragan. Pero cuando están tumbados, en la siesta o durante la noche, el moco se acumula y llega un momento en que toda la garganta está llena de moco. Entonces el niño se despierta y tose hasta que consigue liberar el paso de aire. Esta tos nocturna es algo más insistente que durante el día, con más agobio para el niño y es más fácil que acabe en un vómito de moco espeso. Suele despertarles varias veces a lo largo de la noche. Y es habitual que justo al levantarse tosa también.

Estos son los dos pasos básicos del baile.

Tras cada catarro aparecen los síntomas de las vegetaciones.

En uno niños es más llamativo que en otros.

Y conforme avanza el invierno es cada vez más evidente.

Este proceso suele ir a menos al final del invierno porque las infecciones empiezan a ser menos agresivas y frecuentes.

En verano hay una mejora clara, porque en cuanto pasan semanas sin sufrir un nuevo catarro las vegetaciones se van reduciendo solas.

Y a partir del 2º o 3º año de escolarización también mejoran porque los niños ya conocen a la mayoría de los gérmenes de su entorno y las infecciones se hacen más esporádicas, lo que permite que las vegetaciones bajen de tamaño.

Cómo tratar los mocos en cada una de estas fases: Lo que sirve y lo que no

Lo primero importante cuando hablamos de tratar los mocos es decidir cuándo merece la pena hacerlo y cuando no.

Hay que entender que siempre tendrán algo de tos y moco. Y que no tiene sentido tenerlos durante los primeros años de vida con medicinas constantemente. Pero que cuando esos mocos o esa tos empeoran claramente su calidad de vida tenemos recursos para que mejoren.

Yo entiendo que un niño debería tomar medicamentos para la tos o los mocos si:

  • No descansa bien por culpa de los mocos o la tos.
  • No se alimenta bien por la cantidad de mocos que toma o vomita con frecuencia por la tos.
  • Tiene dolor por la acumulación de moco en los oídos o por irritación de la nariz de tanto limpiarle.

Pero ¿qué sirve y qué no sirve realmente para tratar los mocos en los niños?

Los principales medicamentos que se usan en los niños con mocos son los siguientes:

  • Mucolíticos. Son medicamentos que hacen que el moco sea menos espeso. Os confieso que llevo más de 10 años sin usarlos y no los echo de menos. A mi parecer no suponen una mejora en ningún caso. Hacen el moco menos espeso, pero aumentan la cantidad de moco, con lo que estorba más. He visto más niños empeorar por tomarlos que mejorar realmente.
  • Antitusivos. Medicamentos para reducir la tos. Sólo debería usarse en toses secas que no son útiles para limpiar la vía respiratoria pero suponen una molestia importante al niño. Es un medicamento que sólo debería usarse con prescripción médica. Y de hecho poco a poco casi todos están pasando a ser medicamentos que se venden sólo con receta.
  • Broncodilatadores. Medicamentos que abren los bronquios para favorecer la expulsión de moco. Son útiles cuando hay una tos frecuente que mueve moco. Pueden ayudar a que se expulse el moco de los bronquios con más facilidad. Pero lo mejor es usarlos por indicación médica.
  • Corticoides. Bajan la inflamación de las mucosas y usados directamente sobre las vegetaciones pueden reducir su tamaño. Es una de las pocas opciones útiles antes de plantear la reducción de las vegetaciones en un quirófano. En el baile de los mocos es muy útil usado adecuadamente. Hablaré un poco más adelante de cómo lo hago habitualmente.
  • Anti-histamínicos. Son medicamentos que reducen la irritación de las mucosas para que produzcan menos  moco. Son muy útiles cuando el la fase inicial de catarro con moco claro abundante el moco es tanto que impide descansar, comer bien, se acumula en el oído o irrita tanto la nariz que limpiarles con un pañuelo se convierte en un suplicio.

De todos estos medicamentos como veis yo salvo sobre todo a los dos últimos en este «baile del moco claro y el moco espeso». En algunos casos pueden ser útiles también broncodilatadores y antitusivos.

Cómo suelo tratar los mocos cuando las vegetaciones empiezan a dar la lata

Cuando atiendo a un niño que lleva semanas o meses con mocos y tos sin padecer bronquitis, en la mayoría de los casos hay unas vegetaciones que están creciendo en respuesta a una sucesión constante de catarros.

Entonces les explico las dos fases básicas y cómo pueden manejar la evolución que les espera el resto del invierno:

Veo muchos niños a los que se receta en estas situaciones un corticoide nasal durante meses. Yo soy más de explicar a los padres y usar los medicamentos cuando es necesario según la situación del niño:

  1. Si el niño no descansa bien, tiene otitis frecuentes o tose tanto que le impide descansar o vomita con facilidad y lo que tiene son las vegetaciones grandes suelo recomendar el corticoide nasal durante una o dos semanas. 
  2. Cuando mejora, suele quedar con algo de moco en la garganta y algo de tos. Pero ya en unos niveles que no le causan molestias importantes. Es imposible eliminar del todo estos mocos y esta tos.
  3. Entonces toca esperar al siguiente catarro. Notaremos que ha llegado cuando empiece a caer de nuevo moco claro de su nariz. En esta fase recomiendo empezar sobre la marcha con un anti-histamínico si el moco es abundante hasta el punto de dificultar el descanso o la alimentación o si genera dolor. El efecto del anti-histamínico es reducir la producción de moco. Y gracias a ello reduce las molestias asociadas al moco. Hay quien dice que esto dificulta también la defensa del niño contra la infección. No es mi experiencia en absoluto. No va a eliminar el moco por completo. Va a reducirlo a una cantidad que no genere tanto malestar. Además hace menos probable que aparezcan complicaciones como la otitis o la bronquitis. Y al tomarlo durante el catarro reduce la tendencia de las vegetaciones a crecer para responder al catarro.
  4. Cuando el flujo de moco se reduce claramente retiramos el anti-histamínico. Si tras hacerlo el niño se queda bien, con algo de moco y tos, pero leves, esperamos al próximo catarro.
  5. Si al desaparecer el moqueo claro abundante el niño queda con mucha tos nocturna, ronquidos, congestión nasal importante y mucho moco en la garganta, podemos repetir la tanda de corticoides nasales. 

El baile del moco claro y moco espeso es acompañado si es intenso de anti-histamínico y corticoide nasal de forma alternativa:

  • Moco claro abundante nasal = anti-histamínico en jarabe.
  • Moco espeso abundante en la garganta = corticoide nasal.

Si en cualquiera de las dos fases las molestias son muy leves y el niño come y duerme bien y no tiene dolor, no usamos ninguno de ellos.

Cuándo debemos pensar en una complicación que se sale de este baile invernal

Os recomiendo que aunque esto os haya quedado claro acudáis para que el pediatra valore a vuestro hijo siempre que:

  • La tos sea persistente y se acompañe de ahogo. Cuando un niño tiene bronquitis la tos no son 2-5 golpes seguidos que cesa en cuanto notamos que arranca el moco de la garganta. Pueden estar tosiendo durante horas sin que en ningún momento nos dé la impresión de que se ha limpiado la vía respiratoria. En la bronquitis además hay ahogo. No se nota que le falte el aire por congestión en la nariz, sino que respira más rápido y como un pez fuera del agua, como intentando atrapar el aire.
  • Fiebre alta o que se acompaña de mal estado general. Las vegetaciones no dan fiebre. En este baile del que hemos hablado puede haber fiebre en los primeros días de moco claro nasal abundante. Coincide con el principio de la infección. Pero si pasado ese moco claro, sigue la fiebre y el niño está más decaído hay que descartar otras infecciones más serias, como anginas, neumonías, otitis…
  • Si dudas o sospechas que tu hijo tiene algo más. Respeto mucho la intuición de los padres. Conocéis mejor que nadie a vuestro hijo. Y cuando algo os dice que vuestro hijo no está bien, haced caso a esa intuición.

Hay quien al leer esto puede pensar que estoy fomentando la auto-medicación.

Pero la realidad es que todos nos automedicamos. Y en la muchos casos lo hacemos bastante mal.

No creo que buscar información sea malo. Sino que en la mayoría de los casos el problema es que no es clara o es insuficiente.

Espero que este artículo os ayude a dejar de usar medicamentos constantemente y que no aportan gran cosa en la mejora de la calidad de vida de los niños con mocos. Y que tengáis una visión algo más clara del proceso en su conjunto.

Otras Referencias:

https://seup.org/pdf_public/hojas_padres/catarro.pdf

https://enfamilia.aeped.es/temas-salud/medicamentos-para-tratar-catarro

No siempre comparto al 100% las indicaciones generales de las Sociedades Científicas. Lo que recomiendo es fruto del conocimiento de los protocolos y la experiencia de ejercicio de la Pediatría durante más de 20 años.

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Peketema 6: Higiene de los dientes en niños y bebés

Higiene dental en bebés

Cuándo y cómo recomiendo a los padres empezar con la higiene de los dientes en los bebés.

Este Peketema se podía abordar de muchas formas. Pero nos vamos a centrar en lo que ha sido vuestra petición concreta: «Higiene bucal infantil, cuándo comenzar a cepillar y qué tipo de cepillo y pasta dental».

Esto en la práctica es hablar de caries en niños y la utilización del cepillo de dientes y pasta de dientes.

Caries por tomar biberón con líquido azucarado

Para empezar, vamos a aclarar el concepto de caries.

Simplificando, los dientes tienen tres capas (esmalte, dentina y pulpa). El esmalte es la capa externa más dura. La dentina no es tan dura y menos rica en flúor y la pulpa que es la zona más blanda con nervios y vasos sanguíneos que nutren al diente.

La caries es una destrucción del diente que empieza de fuera hacia dentro:

  1. Destruye primero el esmalte, muy lentamente, porque es la parte más dura.
  2. Si no la paramos progresa por la dentina con rapidez.
  3. Puede acabar afectando a la pulpa.

No duele hasta que alcanza a la pulpa, por lo que si no se busca, se detecta en muchos casos cuando ya se han destruido todas las barreras de protección del diente.

El causante son gérmenes que viven en nuestra boca y se alimentan fundamentalmente de azúcares que quedan en en los dientes tras las comidas. Por eso, la principal arma para evitar la aparición y progresión de las caries es eliminar los restos de azúcares tras las comidas. Y eso lo hacemos con el cepillado de dientes.

Cuándo comenzar a cepillar los dientes de los niños.

Esto lo voy a plantear al revés: ¿Cuál es la edad más tardía en la cual considero que los niños deberían de tener ya el hábito de cepillarse los dientes tras cada comida?

En el momento que tengan el primer diente definitivo. Lo que para la mayoría de los niños significa 5-7 años.

Es decir, las caries en los dientes de leche tienen su importancia, y ahora hablaremos de ese tema.

Pero una vez que salen los dientes definitivos la lucha con la caries es mucho más importante: Estos dientes tienen que durar el resto de la vida, y la aparición de caries antes de los 15 años si no se cuidan es muy habitual.

Podemos arreglar las caries. Pero toda reparación de un diente es imperfecta y lo debilita. Por lo tanto, si no hemos conseguido que un niño tenga el hábito de cepillarse los dientes antes de que salga el primer diente definitivo, no debería ser un tema que siguiésemos tomando a la ligera a partir de ese momento.

Cuidado de los dientes de leche.

Se puede leer en muchos manuales para padres lo siguiente: «la higiene de los dientes empieza desde el instante en que se tienen». Muchos manuales recomiendan limpiar los dientes de leche después de cada comida desde que salen los primeros dientes de leche. Lo que recomiendan al principio es limpiar los dientes con una gasita tras cada toma o con un dedil de silicona.

A mí eso, la verdad, me parece exagerado, innecesario y desagradable para el bebé.

Os explico: Muchos padres prueban a hacer esto y el resultado es que supone una lucha con el niño que a veces llega a provocarle incluso arcadas. Voy a intentar razonar un poco sobre el tema.

Hay niños que lo aceptan muy bien, especialmente con un dedil de silicona.

En algunos casos puede ser incluso buscado por él porque le da un estímulo, y puede ser útil para desensibilizar la encía y que duela menos la salida de los dientes. Así que si te deja o lo busca puedes hacerlo. Sin agobios. No pasa nada por no hacerlo tras cada toma.

Nuestra preocupación fundamental es:

– Evitar las caries.

– Introducir unos hábitos de higiene para evitarlas en el futuro.

Evitar las Caries en los dientes de leche:

Las caries son causadas por la proliferación de la placa dental generada por algunos gérmenes de nuestra boca entre los que destaca el Estreptococo Mutans.

Es un germen que se alimenta fundamentalmente de Azúcar (sacarosa). No metaboliza bien la lactosa. Por lo que la leche por sí sola no genera una caries significativa. Debe llevar azúcar añadidas para generarla.

  1. Mi experiencia me dice que salvo excepciones de niños cuyo esmalte es defectuoso la caries en lactantes tiene casi un único causante: Biberón con bebida azucarada como recurso para tranquilizar al bebé o aliviar la sed. Esta costumbre produce caries especialmente en los dientes centrales de arriba.
  2. Y en segundo lugar el consumo continuo de productos azucarados sólidos entre las comidas: Las chucherías y las galletas. Esta costumbre produce caries especialmente en las muelas.

El biberón con zumo proboca caries

 

Caries típica por tomar biberón con azúcar

Salvo casos como digo de niños que tienen un esmalte defectuoso si yo veo un bebé con caries en las «paletas de arriba» tengo claro que en el carro llevan un biberón con zumo, leche con azúcar (o batidos) o infusión con azúcar.

Aunque a veces se empeñen en negarlo (El doctor House diría: «Los pacientes siempre mienten»).

Y si tiene las muelas picadas, se que se toma chucherías o galletas con frecuencia, cosa que de nuevo pueden negar. En el concepto de chuches entran todos los productos ricos en azúcar que damos a los niños y que no comemos nosotros cuando se los damos: El rey de esta categoría son las Galletas.

Como al leer esto nadie tiene que justificarse, que quede claro: Si un niño tiene caries es que algo está mal, o sus dientes o más frecuentemente sus hábitos.

Los dientes no puedes cambiárselos, los hábitos sí. Para mí resulta más importante evitar estos dos hábitos que el cepillado de dientes.

Cepillarse los dientes tras las comidas. ¿Cuándo y cómo deberíamos hacerlo?

La respuesta aquí es que depende de cada niño.

En otras partes de esta web he explicado hasta la saciedad que cada niño es único y que para los cambios que suponen crecer, cada niño está mejor preparado en un momento concreto.

Y es preferible retrasar dentro de lo razonable un cambio a forzarlo. Porque cuando forzamos los cambios antes de que el niño esté listo suelen aparecer más problemas de los que intentábamos evitar.

La forma de saber cuando es el momento es contar en este tema como en otros muchos con tres aliados: La curiosidad, la tendencia a imitar y el gusto por el juego innato en los niños.

Pasos para introducir el cepillado de dientes en niños en la práctica:

  1. Compra un cepillo de dientes para tu hijo. El cepillo debe ser pequeño (no podemos meter un cepillo de adulto en la boca de un niño por simples razones de espacio) y con las cerdas lo más blandas posibles (el esmalte de los dientes de leche es mucho más blando que el de los definitivos y se rayaría y desgastaría con un cepillo duro).
  2. Pasta de dientes. Al principio ninguna. Cuando ya acepte bien el cepillo sin pasta podemos usar una de adulto a dosis testimonial o una baja en flúor para niños. El problema es que la mayoría de los niños se traga la pasta de dientes. Y un exceso de flúor puede también manchar los dientes y hacerlos más frágiles.

    Dientes de leche manchados por exceso de flúor

  3. Que tu hijo te acompañe tras las comidas al baño y te vea cepillarte los dientes. Dale su cepillo sin pasta para que juegue con él. No pretendas que se cepille ni lo hagas tú las primeras veces. Más tarde o más temprano todo niño coge el cepillo e imita a sus padres.
  4. En torno a los dos años, casi todos los niños a los que hemos hecho el paso previo juguetean ya con el cepillo. Deja que lo haga y prueba a que te deje que acabes cepillándole tu de forma algo más sistemática. O en los más colaboradores enseña a cepillar en cinco movimientos: Con los dientes cerrados, cepillo arriba abajo en las «paletas» y después en las muelas cada uno de los 4 grupos, adelante y atrás.
  5. Empezaremos a usar pasta (como os dije baja en flúor) cuando el niño quiera probarla.
  6. Para cuando salga el primer diente definitivo todo niño debería saber cepillarse los dientes de forma correcta y tener la costumbre de hacerlo después de las principales comidas. El mínimo, mínimo, sería tras la cena antes de acostarse.

Nos hemos centrado en el tema de la caries, otras cuestiones referentes a los dientes en niños podéis encontrarlas en estos artículos:

Los dientes de leche.

Peketip 11: Los dientes de leche

Peketip 4: Ayudar a un niño a dejar el chupe

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Quitar el pañal a un niño

Evita los problemas más frecuentes al retirar el pañal a un niño.

 

Quitar el pañal a un niño: Uno de los puntos cruciales en el desarrollo de un niño es cuando dejamos de usar el pañal.

El momento para dar el paso de quitar el pañal a un niño depende de varias cuestiones:

Si el niño está preparado. Esto es fundamental. No todos los niños evolucionan a la misma velocidad. Los padres deben intentarlo con margen suficiente de tiempo y entendiendo que es posible que lo intentemos, no funcione en absoluto, lo hagamos semanas después sin éxito, y las veces que sea necesario. Pero sin agobiarnos ni presionar al niño. Todo llegará.

Escolarización: Se tiene mucha tendencia hoy en día a establecer fechas para todo en el desarrollo de los niños. En este caso el problema para muchos padres es que cuando empiezan el curso con 3 años en el colegio ya no dejan a los niños que vayan con pañal. Y eso quiere decir que en la mayoría de los casos se plantea el tema en el verano previo a ese curso. Pero hay niños que están preparados mucho antes y otros que lo estarán algo más tarde. Tanto padres como colegios deberían ser algo flexibles en esto, y en la mayoría de los casos lo son. El problema para los colegios es el número de cuidadores. Está claro que una maestra no puede encargarse de cambiar los pañales de 25 ó 30 niños.

¿En verano? Como todo en esta vida, lo normal es que al empezar a hacer algo, haya fallos. Eso quiere decir que todos tienen algún escape. Y como en verano se necesita menos ropa y si se moja el niño hay menos problemas con el frío, suele preferirse el verano como momento para intentar retirar el pañal. En muchos casos en centros infantiles se hace sin embargo a lo largo del curso en que la mayoría de niños tiene ya 2 años.

El momento escogido en la mayoría de los casos es el primer verano que el niño empieza con los dos años ya cumplidos.

¿Qué va primero, la caca o el pipí?

El pañal recoge tanto caca como pipí. Para poder quitar el pañal al niño necesitamos que controle ambas.

Lo que más problemas suele generar es la caca. Y suele hacerlo por estreñimiento.

Cuando un niño es privado de su pañal sin estar preparado para hacer caca fuera de él, pueden no hacer. Y pueden pasar los días sin que haga. Al final, llegarán lo dolores de barriga y cuando por fín haga (a veces sólo tras un enema) puede ser caca dura y voluminosa.

Al salir, puede hacer daño. Muchos niños hacen fisuras en el ano. Eso duele. El resultado es que el niño no sabe hacer caca fuera del pañal, pero es que ahora tampoco quiere hacer porque le duele. Esta situación es la peor a la que se puede llegar al quitar el pañal: Una fisura anal.

Por tanto, lo primero es conseguir que haga caca fuera del pañal.

¿Donde poner a hacer caca a un niño al que estamos retirando el pañal?

El wáter de los mayores es para la mayoría de los niños un sitio donde no les resulta cómodo sentarse. El agujero es demasiado grande para su mini-culete. Y tiene la sensación de que van a caerse dentro. Además la altura a la que está no les permite apoyar los pies. Con lo que tienen que mantenerse en equilibrio.

Concentrarse en hacer caca mientras intentan hacer equilibrios y no «caer en el abismo», no es precisamente ponerles las cosas fáciles.

Por eso la mayoría suelen empezar en un orinal, más o menos estrambótico según lo que se le ocurre a los padres que puede llamarles más la atención. Con el orinal, debemos buscar uno con el redondel de un tamaño adecuado para el culete del niño. de modo que pueda apoyarse cómodamente en él. Y que la base del orinal sea lo más estable posible.

Los hay con un sensor que al detectar el pis hacen algún ruido (desde aplausos hasta una canción). Para mí esto es totalmente prescindible. Y no es el primer niño que los padres me cuentan que al sonar el ruido se ha levantado despavorido del orinal y no ha querido acercarse más a él en semanas.

El proceso para retirar el pañal al niño

La primera primavera-verano que el niño tiene ya los dos años (o casi), el objetivo es motivarlo para que nos avise cuando tiene ganas de hacer caca o pipí, que llegue hasta el orinal, y sea capaz de hacer allí.

Con la caca distingo dos grupos de niños:

  • Si el niño tiene una hora en la que habitualmente hace caca, conviene animarlo en ese momento a que pruebre a hacer caca en el orinal, celebrando si lo consigue. Y si no lo consigue, poniendo el pañal inmediatamente, para darle la ocasión de hacer en el pañal si así lo prefiere. Una de las cosas que más ayudan a quitar el pañal es tener un horario más o menos claro.
  • En niños que tienen tendencia a estreñirse y no tiene un horario claro para hacer caca recomiendo lo siguiente: Usar un laxante desde unos días antes de intentar retirar el pañal. El laxante se daría un par de horas antes del momento del día en que deseamos que le de ganas de hacer caca. Conviene que sea una hora a la que habitualmente estemos tranquilos en casa, para que sea un ritmo que podamos mantener de forma regular. El laxante que suelo recomendar es la lactulosa. Y la dosis puede empezarse por 2ml y subir o bajar la cantidad poco a poco (medio mililitro más o menos cada día) según el efecto que le haga. Suele tardar en hacer efecto un par de horas. Cuando veamos que lleva varios días haciendo caca «como un reloj», podemos animarle a que se siente en el orinal para hacer la caca. Si lo conseguimos durante varios días seguidos, podemos ir reduciendo la cantidad de laxante poco a poco al tiempo que insistimos en más fribra en la dieta y procuramos no darle más de medio litro de lácteos al día.

Tenemos que superar 3 pasos:

  1. Detectar cuándo tiene ganas de hacer caca. En principio debemos estar atentos a su conducta para detectar cuándo tiene ganas de hacer. Podemos poner excusas: “Es mejora hacer en el baño para que no huela peste en el salón”. Hasta que llegue el momento que sea él quien nos lo pide.
  2. Que aguante a llegar al baño. Y no se le pasen las ganas.
  3. Hacer en el baño. 

Controlar el pipí durante el día.

Una vez que la caca se controla de forma regular, es cuando podemos probar a quitar el pañal también para el pipí. Para evitar los escapes de orina hay que invitar al niño a hacer pipí cada hora: Poneos la alarma en el móvil, para no olvidarlo. Si lo conseguimos y vemos que aguanta bien cada hora, pasamos a no avisarle antes de la hora y media. Si sigue controlando, lo ponemos cada dos horas… Hasta que llegue un momento que sistemáticamente nos avise.

Si en cualquier momento se ve inquieto, invitadlo a ir al baño y recordádselo como máximo cada 3 ó 4 horas durante al menos los 2 años siguientes.

En ningún caso intentéis esto antes de tener regulada la caca.

La clave en esto es recordárselo con frecuencia.

Controlar el pipí de noche no depende de él.

Aún controlando el pipí de día no debéis quitarle el pañal por las noches hasta que apreciéis que se levanta con él seco casi todas las mañanas. Se considera normal que un niño no controle de noche hasta los 5 años. A partir de ahí se considera Enuresis Nocturna Primaria.

No le quites el pañal de noche hasta que se despierte día tras día con el pañal seco.

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