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Fiebre y Vacunas en Niños

 Fiebre tras la vacuna del bebé

Fiebre y Vacunas: 2 Preguntas básicas en bebés ¿Qué hacer si empieza con fiebre y tocaba ponerle una vacuna? ¿Qué hacer si aparece fiebre después de vacunar?

Todos sabemos que el efecto secundario más llamativo tras administrar una vacuna a un niño o bebé es la fiebre.

Son muchas las preguntas que recibo en la consulta sobre esto. Las más habituales, a las que voy a dar respuesta en este artículo son:

  • Si toca ponerle una vacuna y empieza con fiebre, ¿qué hago?
  • Si tras ponerle una vacuna tiene fiebre, ¿cómo puedo saber si es de la vacuna o puede ser por otro motivo?
  • ¿Cuándo debería usar medicación para bajar la fiebre si aparece tras una vacuna?
  • ¿Darle medicamentos para bajar la fiebre no hará menos efectiva la vacunación?
  • ¿Cuándo es necesario que acuda al médico si aparece fiebre tras una vacuna?

Vamos una por una:

Si toca ponerle una vacuna y empieza con fiebre, ¿qué hago?

Por un lado, la fiebre es habitualmente un signo de que nuestro sistema defensivo está luchando contra una infección. Yo suelo decir a los padres que la vacuna ayuda al sistema defensivo a prepararse para cuando un ataque ocurra. Pero lo que no es buena idea es «distraerlo» cuando está en plena faena.

Por eso, si un niño tiene signos evidentes de estar enfermo, y la fiebre es uno de ellos, debemos retrasar la vacunación hasta que esté bien y pase unos días sin fiebre.

La utilidad de este retraso es:

  • Permitir al sistema defensivo que se centre en la defensa contra lo que ahora está atacando al organismo. Tiempo habrá de entrenarlo más adelante para su defensa contra otras infecciones, pero la prioritaria es la que ya está sufriendo.
  • Hace más fácil seguir la evolución de la infección que sufre en este instante. Si por ejemplo la fiebre estaba bajando (con picos menos frecuentes y menos altos) es un signo de mejoría. Cuando esta tendencia se interrumpe y empiezan de nuevo a subir los picos de fiebre en frecuencia y altura es un signo de que hay una nueva infección o se está complicando la actual. Pero eso mismo puede ocurrir si vacunamos antes de que acabe la infección, lo que puede confundirnos. Por eso mejore esperar a que pase al menos 2-3 días con temperaturas por debajo de 37º antes de vacunar.
  • Retrasar las vacunas unos días o semanas no es un problema importante. Los calendarios vacunales tienen unas fechas que son orientativas y de hecho son diferentes en distintos países. Una desviación de unos pocos días no es importante y menos aún cuando está justificado, como es el caso del que hablamos.

Si tras ponerle una vacuna tiene fiebre, ¿cómo puedo saber si es de la vacuna o puede ser por otro motivo?

Nos pueden orientar varias cuestiones:

  • La vacuna en sí y el tiempo que tarda en aparecer la fiebre. La mayoría de las vacunas, si dan fiebre, suelen hacerlo en los dos días siguientes a la vacunación. Hay algunas excepciones, las de virus atenuados, como la Triple Vírica que suelen dar la reacción más intensa entre 7 y 14 días después de la vacunación. Si coincide en esas fechas puede ser la vacuna. Pero una fiebre por ejemplo un mes después de poner la vacuna podemos descartar que sea por ella.
  • Inflamación local en el punto donde se ha pinchado. La fiebre es una reacción general del organismo. Lo normal es que cuando aparece por algo que empezó en un punto concreto (donde le pincharon la vacuna), veamos en ese punto una reacción evidente. Si no hay inflamación, dolor en el sitio del pinchazo, es raro que la fiebre sea por la vacuna.
  • Otros síntomas que acompañen a la fiebre. La vacuna del sarampión puede dar granitos, la del rotavirus puede dar diarrea… Pero la mayoría de las vacunas no tienen gérmenes vivos (debilitados, pero vivos) como las mencionadas. En la mayoría de las vacunas no tiene sentido que aparezcan otros signos de enfermedad como mocos, tos, vómitos, diarrea…. Cuando esto ocurre hay que buscar otras causas.

¿Cuándo debería usar medicación para bajar la fiebre si aparece tras una vacuna? ¿Darle medicamentos para bajar la fiebre no hará menos efectiva la vacunación?

La fiebre es un mecanismo defensivo del organismo y con las vacunas pretendemos que aparezca una reacción. Que haya fiebre tras una vacuna es un signo de que efectivamente la vacuna está logrando el efecto que buscamos.

Pero las vacunas están diseñadas para obtener la inmunización sin que sea necesario llegar a desencadenar fiebre. Por lo tanto, la fiebre nos dice que la vacuna ha logrado un efecto algo superior al que buscamos.

Dar antitérmicos por norma con las vacunas puede llevar a que en muchos casos no sean efectivas. Pero darlo cuando la fiebre supera los 38º sólo reduce el efecto excesivo de esa vacuna a un nivel normal. No estamos por tanto restando efectividad a la vacunación. Estamos evitando un efecto superior al necesario e indeseable por el malestar que produce.

Si tiene más de 38º o está muy molesto hay medicación para aliviarle. Mi consejo es que la uses.

¿Cuándo es necesario que acuda al médico si aparece fiebre tras una vacuna?

La gente suele guiarse mucho por lo alta o baja que sea la fiebre para preocuparse. Yo suelo insistir en que la fiebre es algo orientativo, pero lo esencial es el estado general. Si un niño tras vacunarse presenta fiebre yo recomiendo que acuda al médico siempre que:

  • Tenga mal estado general. Sea una reacción excesiva de la vacuna o una infección que ha coincidido, que un niño tenga de verdad mal estado general es motivo más que justificado para que sea valorado lo antes posible por un médico.

Situaciones que pueden esperar:

  • Fiebre alta pero acompañada de buen estado general. Si el niño está contento y juguetón con 40º, no me preocupa demasiado la causa. En principio no es urgente.
  • Síntomas que no sabemos si son o no por la vacuna pero son llevaderos. Un poco de diarrea, náuseas leves, un vómito aislado, una erupción en la piel, dolor localizado en el pinchazo… Mientas el estado general sea bueno no precisan una valoración inmediata, y de hecho se resuelven sin hacer nada en la mayoría de los casos.

Pero mal estado general, decaimiento intenso… Aunque no vayan acompañados de nada más, acude a tu pediatra o a urgencias lo antes posible.

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¿Por qué no hay vacuna de Bexsero?

Vacuna del meningococo B

Bexsero, la vacuna de la Meningitis B, cuya comercialización se aprobó a partir del 1 de Octubre de 2015: Un ejemplo de como no deben hacerse las cosas en Sanidad.

Empecemos por lo que hay: Hace ya 4 meses que supuestamente Bexsero, la vacuna contra el Meningococo B está disponible en España.

Pero la realidad es que si te desplazas a una farmacia para comprarla te dirán que no la tienen, y que de hecho son muchos los padres que la han pedido y están en «lista de espera» para adquirirla.

Sin entrar en lo que supone que se anote a alguien en lista de espera para adquirir un medicamento, vamos al fondo del asunto: ¿Por qué 4 meses después de que se apruebe su venta aún no hay suministro suficiente de la vacuna para atender la demanda?

Bexsero, ¿un ejemplo de cómo no se deben hacer las cosas en Salud Pública?

La vacuna del Meningococo B fue aprobada por la FDA Americana el 23 de Enero de 2015. Se considera a la FDA Americana una referencia Mundial en Salud Pública, por lo que tras ella ha sido comercializada en decenas de países.

El Ministerio de Sanidad Español aprobó inicialmente su uso en grupos de riesgo.

Esto significa que la Sanidad Estatal se hacía cargo de la vacunación de enfermos con especial predisposición a sufrir Meningitis por este organismo. A estos pacientes se les suministraba la vacuna de forma gratuita en los Hospitales.

Existía una corriente de opinión que defendía que fuese puesta libremente a la venta para que cualquier familia pudiese adquirirla y administrarla a sus hijos si lo consideraba necesario. Pero esta no era la postura del Ministerio. Se argumentaba que se trata de una infección con muy baja frecuencia en España.

Traducido: Que si se ponía a la venta, al prevenir una infección grave (aunque poco frecuente), por miedo generaría un gasto sanitario en las familias difícil de justificar.

Vamos a explicar esto un poco. Por supuesto si se salva una sola vida con este gasto, estaría justificado. Pero el problema cuando se habla de recursos económicos es que no son infinitos. Lo que se destina a una cosa, no va a otra. Y valorado de forma coste-efectividad, que es el trabajo de los Técnicos en el Ministerio de Sanidad, hay medidas más urgentes que no están recibiendo los recursos que se dedicarían a la vacunación con Bexsero.

Los Técnicos del Ministerio tienen la capacidad científica para tomar estas decisiones y la capacidad normativa para que se apliquen.

Los padres, cuando consideran individualmente la vacunación de su hijo, no pueden hacer estas disquisiciones. Aunque la estadística diga que hay muy pocos casos, si una familia puede permitirse económicamente vacunar a su hijo, no lo hace y su hijo acaba sufriendo esta infección…. las estadísticas no le van a aliviar el remordimiento.

Hay decisiones que deben ser tomadas por las Autoridades Sanitarias. Para eso están.

Un cambio de decisión no explicado

¿Cuál ha sido el motivo del cambio de postura del Ministerio respecto a esta vacuna?

Mi opinión es que no explicarla hace que pensemos mal. ¿Electoralismo?

Esto son elucubraciones mías:

«Una de las pocas funciones del Ministerio de Sanidad en la actualidad es la aprobación de venta de medicamentos. Una de las cosas en las que más ha sido criticado fue la retirada de la vacuna de la Varicela de las farmacias. Cosa que puede o no compartirse, pero sin duda explicarlo lo explicaron poco o nada.

Se acercan las elecciones. En la mente de algún cargo político aparece la idea de cómo «ganar puntos» de cara a la campaña y piensa qué medida se ha criticado más.

Sin duda ha sido la decisión sobre Varivax (la vacuna de la varicela).

Y entonces piensa en un golpe de efecto. De repente:

  • Promenten incluir al año siguiente Prevenar y Varivax en calendario vacunal. Pero no la incluyen de forma inmediata, porque las competencias están transferidas a las Comunidades Autónomas, que en su mayoría a estas alturas del año están escasas de fondos y con la presión de cumplir con el Déficit. Resultado, sólo algunas Comunidades lo hacen quedando en la mayoría el siguiente resultado: Los padres asumen que si el Ministerio las va a incluir en Calendario es porque son vacunas necesarias, pero si no las dan gratis, mientras tocará comprarlas. Sin duda esto habrá generado un aumento de ventas en Prevenar este año. Respecto a Varivax, no ha podido adquirirse en farmacias, lo que lleva a que muchos padres se desplacen para adquirirla fuera de España.
  • Deciden poner a la venta Bexsero. Pero una muestra de que fue una decisión improvisada es que ni siquiera se comunica a la empresa que la produce este cambio con tiempo suficiente. Esta vacuna no se produce en unos días, sin en meses. Y hay que entender que se fabrica en cantidades acordes a lo que esperan vender. Si se les anuncia con tiempo que se va a abrir el mercado Español, sin duda son ellos los primeros interesados en cubrir esa demanda. Pero lo que no pueden hacer es desabastecer a otros países con los que ya estaban comprometidos para suplir a uno nuevo que, encima, no ha tenido la deferencia de informarles con tiempo suficiente.

El resultado: Recibimos las que sobran con cuentagotas.

Ante esta forma tan desastrosa de gestionar la cuestión nos encontramos con que en este momento, si en alguno de los países donde ya se vendía la vacuna de forma normal sobran, las mandan para España. Y así llegan pequeñas partidas que se distribuyen como la pedrea de la Lotería de Navidad…

Para empeorar el tema ahora llegan las autoridades autonómicas.

Tenemos al Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría que ha promovido la comercialización, al Ministerio que ha decidido concederla, a la empresa productora sin informar con el paso cambiado. ¿Cómo iban a perder las autoridades sanitarias de las comunidades autónomas a desaprovechar para su cachito de protagonismo?

Resulta que en mi comunidad si llegas con la vacuna de Bexsero que te ha tocado en «la lotería-lista de espera» al centro de salud para que se la pongan a tu hijo te encuentras con que hay una circular que dice que no debe administrarse más que a grupos de riesgo. Es decir la postura previa a la aprobación de su comercialización.

A quien corresponda y a modo de conclusión: ¿Qué tal un seminario en alguna Escuela de Salud Pública en el que se ponga el proceso de comercialización de Bexsero en España como ejemplo de lo que no debe hacerse?

Un 0 en justificación de toma de decisiones, un 0 en previsión y un -100 en comunicación.

 

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Vacuna del Meningococo B, las dudas más frecuentes.

Vacuna del meningococo B

Vacuna del Meningococo B, Bexsero, ha sido autorizada por el Ministerio de Sanidad de España para su venta en farmacias desde  el 1 de Octubre de 2015. Pero hay muchas dudas. Intentaremos resolverlas.

Se está hablando mucho de esta vacuna. Como no puede ser de otro modo, hay muchas dudas. Las más habituales:

  • «Me han dicho que mejor no ponerla aún porque no se conocen los efectos secundarios al ser nueva». Esta vacuna fue aprobada por la FDA Americana en Enero de 2015. Desde entonces ya se han distribuido y puesto varios millones de dosis. Se saben los efectos secundarios. Hablaré de ellos más adelante.
  • «¿En qué edades es más frecuente la infección contra la que protege?». El Meningococo B tiene dos picos de incidencia. Menores de 2 años y en la adolescencia. La vacuna es útil en cualquiera a partir de los dos meses. Pero sobre todo en los más pequeños.
  • «¿Puede producir en algún caso la vacuna una infección como la que pretende prevenir?» No. Es imposible. Esta vacuna no contiene al germen que causa la infección. Sólo lleva partes del germen que son incapaces de reproducirse, pero que el sistema defensivo reconoce, estando preparado para cuando tenga contacto con el germen real.
  • «Esta infección, ¿es más frecuente en algunos grupos de riesgo?» . Sí, de hecho esta vacuna ya estaba poniéndose en los hospitales para los niños de esos grupos de riesgo.

Grupos de riesgo en los que el Ministerio de Sanidad aceptaba hasta ahora la indicación de vacuna del Meningococo B:

  • Personas que hubieran tenido 2 o más infecciones por meningococo. Ya que hay estudios que dicen que ciertas personas tienen una predisposición genética a sufrirlas.
  • Personas con inmunodeficiencia. Es decir, con menor capacidad para defenderse contra infecciones bacterianas. Y dentro de ellas se incluye a aquellos a los que se ha tenido que extirpar el Bazo.

¿Cuántas dosis necesita y con qué cadencia?

Pauta de la vacuna del meningococo B:

Es una vacuna indicada para poder usarse a partir de los dos meses de vida. A partir de esa edad, cuanto antes mejor.

Las vacunas antibacterianas (neumococo, meningococo, hemófilus…) se ponen de forma precoz, porque los contactos más peligrosos son los primeros, cuando el cuerpo tarda más en reaccionar, de forma que la infección puede avanzar rápidamente antes de que pueda responder.

El número de dosis y el ritmo al que se ponen varía en función de la edad del niño.

Vacuna Bexsero dosis

Como veis conforme un niño crece necesita menos dosis, ya que su sistema defensivo es más maduro y responde mejor.

Efectos secundarios de la vacuna del meningococo B

Los descritos son fiebre, inflamación local y dolor. La fiebre es más frecuente en esta vacuna que en otras muchas. Puede aparecer hasta en un 40% de los casos, cuando la mayoría de vacunas lo hace en un 20% aproximadamente. Aún siendo así no está indicado dar antitérmicos para prevenirlo. Sólo se darían si aparecen los efectos secundarios.

Los efectos secundarios son más frecuentes cuando se administran a la vez que otras vacunas del calendario.

Y tiene menos efectos secundarios cuanto más profunda en el músculo se inyecta. Conviene pinchar bien. Si se deja superficial (subcutánea) hace mucha más reacción.

Efectividad de la vacuna del meningococo B y muchas opiniones.

El meningococo B es un germen que en la actualidad produce pocos casos. Se habla de 4-5 por millón al año. Pero la infección que causa es muy grave (meningitis o sepsis). Puede producir la muerte en un porcentaje alto de los casos (10%). Y en aquellos que sobreviven son muy frecuentes las secuelas irreversibles (20-30%).

La postura del Ministerio por la que no se vendía hasta el 1 de Octubre en farmacias se basaban en que no creían que una vacunación generalizada estuviese justificada por la baja frecuencia de los casos y posiblemente temían que el miedo de los padres a la gravedad de la enfermedad les lleve a comprarla y administrarla a niños que el Ministerio no consideraba con un riesgo epidemiológico que lo justificase.

En ese sentido yo soy menos paternalista. Creo que lo que hay que hacer es dar información a los padres y que sean ellos quienes con la información necesaria tomen la decisión de si ponerla o no es un riesgo asumible para su hijo. Por eso escribo yo este artículo, para contribuir a que tengáis información.

La efectividad de la vacuna es del 70% según los estudios. Es decir, que un 70% de los vacunados tiene protección suficiente para no pasar la infección aunque sea atacado por el germen.

Se supone que si se vacunase de forma sistemática (es decir si se incluyese en calendario vacunal) ese porcentaje de protección subiría.

Y en ese sentido hay quien propone que tal vez sería mejor vacunar con esta vacuna en calendario vacunal que seguir haciéndolo con la vacuna del meningococo C que es menos frecuente en la actualidad. Hay opiniones para todos los gustos.

Mi recomendación sobre la vacuna del meningococo B

Si tu hijo tiene una inmunodeficiencia que le hace más proclive a las infecciones bacterianas graves, si le han tenido que quitar el bazo (habitualmente por un traumatismo) o si ha pasado alguna infección por meningococo claramente sería recomendable vacunarlo.

En los demás casos la decisión está menos clara. Pero si tu hijo tiene la mala suerte de ser uno de los pocos afectados por la infección cada año y no lo has vacunado…

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Ganglios en niños y bebés

Ganglios en niños

Los ganglios son los centros de producción de defensas del cuerpo. Pueden crecer con cualquier infección. Pero es normal que sean causa de que se preocupen los padres.

¿Qué son los ganglios?

Nuestro cuerpo tiene ganglios repartidos por él. Se encargan de producir defensas. Cada zona del cuerpo tiene los suyos. Y siempre que tienen que trabajar algo más de lo normal crecen para responder al desafío.

Pueden hacerlo bastante rápido. Pero su reducción es mucho más lenta.

¿Porqué crecen los ganglios?

La razón por la que los padres suelen preocuparse al ver que crecen los ganglios de sus hijos es que no es raro pensar en lo peor. Y a veces lo primero que se pasa por la mente es un tumor. Pero no es esa la causa más frecuente de aumento de tamaño de los ganglios.

Los momentos más frecuentes en que crecen los ganglios tienen que ver con cosas mucho más benignas. Infecciones en su mayoría.

Y es fácil distinguir una causa de la otra.

¿Ganglios buenos o malos?

Cuando un niño tiene una  infección, los ganglios de la zona afectada crecen.

En los niños el foco más frecuente de infecciones es la garganta. Con lo que es bastante frecuente que sean los ganglios que la rodean los que crecen y se mantienen más grandes.

Pero hay otras localizaciones en las que es frecuente encontrarlos:

– En los bebés más pequeños es muy habitual que haya ganglios que se noten en la parte posterior de la cabeza (en la nuca). Son los que se encargan de cuidar del cuero cabelludo. Y los bebés suelen tener costra láctea. Es la razón de que esos ganglios crezcan.

– También pueden aparecer en las ingles o las axilas. Lo hacen cuando hay una infección en un brazo o pierna.

Cuando un ganglio es bueno, crece mientras tiene un foco de infección cerca. Y mientras la infección está activa es normal que duelan. Pero su crecimiento y dolor no dura más allá de unos días. Sin embargo, tras la curación de la infección los ganglios pueden mantenerse grandes durante meses.

Si vuelve a tener una infección en la zona antes de que los ganglios se reduzcan, aumentan más de tamaño.

Esto es muy habitual en los ganglios de alrededor de la garganta. A veces los padres se preocupan porque duelen de vez en cuando a lo largo de meses y al final van creciendo cada vez más. Pero esa es la clave, crecen y duelen de forma intermitente porque son las infecciones las que lo causan, y hay periodos en medio en los que se reducen de tamaño.

Los «ganglios malos» son causados por infecciones crónicas o por tumores que están activos durante un tiempo prolongado. En ese caso lo que notamos es que los ganglios crecen de forma continua y duelen de esa forma constante durante semanas o meses.

Otro aspecto en el que se diferencian los ganglios buenos de los malos es que cuando un ganglio crece por un tumor o una infección crónica el tejido se va deformando y se infiltran los tejidos que lo rodean. Eso hace que el ganglio tenga una forma irregular y se funda con los tejidos que lo rodeen. Mientras que los ganglios «buenos» son redondeados y se desplazan con facilidad.

Sé que por muchas explicaciones que se dé, es inevitable que los padres se preocupen y piensen en la peor opción. Por eso, si tienes dudas acude a tu pediatra a que valore los ganglios.

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Vacuna del Hemófilus tipo B

Junto con la del Neumococo y la del Meningococo C han reducido mucho la frecuencia de Meningitis en España y está incluida en calendario vacunal.

El Hemófilus influenza tipo B era uno de los microbios que con frecuencia causaban meningitis y sepsis antes de que se introdujese la vacuna en el calendario vacunal. Los otros gérmenes causantes de meningitis que tienen vacuna son el neumococo, el meningococo C y el meningococo B. Además causaba otra infección grave, la epiglotitis que es mucho menos frecuente en la actualidad. Algunas de estas infecciones son potencialmente mortales. Desde su introducción en el calendario vacunal su frecuencia ha caido de forma muy importante.

Es por tanto una vacuna en la que la relación entre riesgo y beneficio es clara a favor de la salud de los niños. Y por tanto se la recomiendo a todos los padres, al igual que yo en su día se la puse a mi hijo.

La pauta para ponerla no es inamovible:

En el calendario vacunal unificado del Ministerio aparecen 4 dosis: A los 2 meses, 4 meses, 6 meses y 15 meses.

No debemos vacunar a un niño si está sufriendo una infección. Que acabe primero con la que tiene y ya le enseñaremos después a defenderse de las otras. Cuando eso ocurre, retrasamos la dosis hasta que mejora. Y las siguientes se retrasan en un tiempo similar.

En cuanto a reacciones adversas de esta vacuna, lo más frecuente es que no pase nada o que se inflame un poco el lugar donde se pinchó.

Si se hincha podemos poner frío los primeros días y dar un analgésico (Apiretal o Dalsy) al niño si duele mucho o tiene fiebre.

No hay que dar apiretal ni ningún otro analgésico antes de las vacunas como prevención.

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Vacuna del Neumococo en niños

En mi opinión esta vacuna debería estar en el calendario vacunal. Porqué se la recomiendo a todos mis pacientes.

El neumococo es uno de los gérmenes que con más frecuencia causan meningitis, sepsis, neumonías e infecciones de oído. Algunas de estas infecciones son potencialmente mortales. Y la experiencia que tengo de esta vacuna es que es segura y no causa efectos secundarios más que excepcionalmente. Nunca he visto uno grave.

Es por tanto una vacuna en la que la relación entre riesgo y beneficio es clara a favor de la salud de los niños. Y por tanto se la recomiendo a todos los padres, al igual que yo en su día se la puse a mi hijo.

La pauta para ponerla no es inamovible:

Yo suelo recomendar que se pongan 4 dosis: A los 3 meses, 5 meses, 7 meses y 14 meses.

Si un niño tiene más de 6 meses y no se ha vacunado aún con ella, se ponen 3 dosis: Dos separadas por 2 meses y una última entre el año y los 2 años.

Si tiene más de 1 año cuando le ponemos la primera dosis, se ponen 2 dosis separadas por 2 meses.

No debemos vacunar a un niño si está enfermo con una infección. Que acabe primero con la infección que tiene y ya le enseñaremos después a defenderse de las otras. Cuando eso ocurre, retrasamos la dosis hasta que mejora y las demás se retrasan en el mismo tiempo que ha sido necesario.

De las dos vacunas contra el neumococo que se venden en España, yo recomiendo la Prevenar porque la considero más completa y efectiva.

En cuanto a reacciones adversas de esta vacuna, lo más frecuente es que no pase nada o que se inflame un poco el lugar donde se pinchó.

Si se hincha podemos poner frío los primeros días y dar un analgésico (Apiretal o Dalsy) al niño si duele mucho o tiene fiebre.

No hay que dar apiretal ni ningún otro analgésico antes de las vacunas como prevención.

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Vacuna de la hepatitis B en niños

 

La hepatitis B es una enfermedad que se transmite a través de la sangre o de relaciones sexuales y es prevenible con la vacunación.

La hepatitis B es una enfermedad causada por un virus que se transmite a través de sangre o relaciones sexuales. Produce una inflamación del hígado que varía de intensidad según el paciente. Hay muchas personas que son portadores de este virus sin saberlo y sin que afecte a su salud, pudiendo contagiarlo fundamentalmente por contacto con su sangre o por relaciones sexuales. Pero también, si una madre es portadora del virus, puede contagiar a su hijo en el parto.

La pauta para ponerla no es inamovible:

El calendario vacunal que se aplica en España a partir de 2014 incluye 3 dosis: nacimiento, 2 meses y 6 meses.

Cuando una madre es portadora se vacuna al niño al nacimiento, al mes y a los 6 meses de vida. Y al nacimiento se le administra también anticuerpos para protegerlo hasta que la vacuna empieza a actuar.

No debemos vacunar a un niño si está enfermo con una infección. Que acabe primero con la infección que tiene y ya le enseñaremos después a defenderse de las otras. Cuando eso ocurre, retrasamos la dosis hasta que mejora y las demás se retrasan en el mismo tiempo que ha sido necesario.

Si se hincha podemos poner frío los primeros días y dar un analgésico (Apiretal o Dalsy) al niño si duele mucho o tiene fiebre.

La vacuna que se usa en España no es capaz de causar la enfermedad. Antes de que se considerase erradicada la polio de España, se usaba una que se daba por boca, era más potente y podía causar en algunos niños una Poliomielitis.

No hay que dar apiretal ni ningún otro analgésico antes de las vacunas como prevención.

Tres dosis, nacimiento, 2 meses y 6 meses.

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Vacuna de la Poliomielitis en niños

Esta vacuna es uno de los mayores logros en medicina preventiva de la historia, junto a la de la viruela y el tétanos.

La poliomielitis es una enfermedad causada por un virus que ataca el sistema nervioso pudiendo producir la muerte o secuelas graves que reducen la movilidad del paciente de por vida.

En gran parte del mundo se considera ya una enfermedad erradicada. Pero quedan algunas zonas del mundo donde aún persiste precisamente porque no se ha conseguido vacunar adecuadamente a la población.

La pauta para ponerla no es inamovible:

El calendario vacunal que se aplica en España a partir de 2014 incluye 4 dosis: 2, 4, 6 y 18 meses.

No debemos vacunar a un niño si está enfermo con una infección. Que acabe primero con la infección que tiene y ya le enseñaremos después a defenderse de las otras. Cuando eso ocurre, retrasamos la dosis hasta que mejora y las demás se retrasan en el mismo tiempo que ha sido necesario.

Si se hincha podemos poner frío los primeros días y dar un analgésico (Apiretal o Dalsy) al niño si duele mucho o tiene fiebre.

La vacuna que se usa en España no es capaz de causar la enfermedad. Antes de que se considerase erradicada la polio de España, se usaba una que se daba por boca, era más potente y podía causar en algunos niños una Poliomielitis. Pero en los países en los que se considera erradicada la vacuna que usamos no contiene virus vivos y no es por tanto capaz de causar la enfermedad en ningún niño.

No hay que dar apiretal ni ningún otro analgésico antes de las vacunas como prevención.

Respecto a la imagen superior: Tenemos mala memoria. Hoy en día muchos padres se plantean no vacunar a sus hijos. Como si fuese una decisión sabia que puede salvarles de grandes males. La foto superior es de 1955. No hace tanto tiempo, ni un siglo. Es una unidad de atención a pacientes de polio en una epidemia. Decenas de pulmones de acero (hoy sustituidos por los respiradores artificiales) para conseguir que los pacientes no muriesen ahogados. Muchos de esos pacientes siguieron el resto de su vida dependiendo de esos pulmones artificiales. Hoy nos parece algo «irreal» gracias a la vacuna. Aún quedan muchos pacientes que en su día sobrevivieron pero perdiendo la capacidad de andar sin ayuda para el resto de sus vidas.

Y en otros países del mundo donde la Polio no está controlada, sigue ocurriendo.

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Vacuna de Difteria, Tétanos y Tosferina en niños

En una sola vacuna va la inmunización contra 3 gérmenes asesinos: Difteria, tétanos y tosferina.

Difteria: Producida por una bacteria, causa, entre otros síntomas, ardor en la garganta al pasar la comida, dificultad al respirar y shock. Puede ser mortal.

Tétanos: También causado por una bacteria, fue la primer vacuna de la historia, descubierta por Pateur. Supuso un gran avance en medicina preventiva. Esta infección puede causar la muerte, porque el germen produce una toxina que altera el movimiento de los músculos contrayéndolos, lo que entre otras cosas impide que el enfermo respire.

Tosferina: Otra bacteria. Especialmente en los niños más pequeños produce una tos persistente que llega a producir ahogo a los niños. Como consecuencia de ese ahogo pueden llegar a morir o quedar con secuelas cerebrales por la falta de oxígeno.

Sé que la descripción de las enfermedades contra las que esta vacuna protege parecería alarmante. Como si fuese mi intención incentivar la vacunación generando miedo. No es esa mi intención en absoluto. Pero es que estas enfermedades existen, han matado a millones de personas a lo largo de la historia y gracias a la vacunación no las sufrimos. Hasta el punto de que corremos el riesgo de olvidar que sin la vacunación volverán y frivolizar sobre el tema. Las vacunas tienen efectos secundarios. Debería trabajarse para reducirlos, pero sin duda alguna si un día dejamos de vacunar de verdad, no tardaríamos una generación en volver a usarlas. A no ser que descubramos una forma de defendernos de estas enfermedades mejor. Y hasta ahora, esa forma no existe.

La pauta para ponerla no es inamovible:

El calendario vacunal que se aplica en España a partir de 2014 incluye 6 dosis en la infancia: 2,4,6 y 18 meses. 6 y 14 años.

No debemos vacunar a un niño si está enfermo con una infección. Que acabe primero con la infección que tiene y ya le enseñaremos después a defenderse de las otras. Cuando eso ocurre, retrasamos la dosis hasta que mejora y las demás se retrasan en el mismo tiempo que ha sido necesario.

En cuanto a reacciones adversas de esta vacuna, lo más frecuente es que no pase nada o que se inflame un poco el lugar donde se pinchó. De hecho la vacuna del tetanos es la que con más frecuencia causa inflamación local.

Si se hincha podemos poner frío los primeros días y dar un analgésico (Apiretal o Dalsy) al niño si duele mucho o tiene fiebre.

En los niños con problemas neurológicos no se recomendaba administrar esta vacuna porque podía empeorar su cuadro, pero ya se usa la forma «acelular» de la vacuna, precisamente para evitar ese problema.

No hay que dar apiretal ni ningún otro analgésico antes de las vacunas como prevención.

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Vacuna triple vírica en niños: Sarampión, paperas y rubeola

Vacuna triple vírica, sarampión, rubeola, paperas.

La triple vírica (paperas, sarampión y rubeola) es la vacuna más polémica del calendario vacunal por el temor a efectos secundarios.

Esta vacuna protege contra tres virus:

Sarampión: Antes de la aparición de esta vacuna, en Estados Unidos (es donde hay estadísticas fiables) producia decenas de miles de muertes. En la actualidad no llegan a unas decenas. Es una de las enfermedades productoras de erupciones en la piel con fiebres altas, pero que además puede dar como decimos complicaciones graves y muertes.

Rubeola: Es otra enfermedad parecida al sarampión aunque más leve. Su inclusión en el calendario vacunal es más por los riesgos de malformaciones fetales que puede producir si afecta a una mujer embarazada.

Parotiditis: En niños produce una inflamación de las parótidas (glándulas que producen saliva a los lados de la boca). Pero en hombres adultos puede producir una inflamación de los testículos y esterilidad.

El mayor problema era que uno de sus componentes era una sal de mercurio (Thiomersal) que algunos relacionan con la aparición de problemas neurológicos en niños (como el autismo). En EEUU y la Unión Europea se ha eliminado de la composición de la vacuna, ya que se sabe que genera rechazo en muchos padres y al ser dosis individuales no es necesario usarlo como antiséptico.

Hace pocos años en Granada tuvimos un brote de sarampión en una zona en la que el porcentaje de niños no vacunados era más alto de lo normal. Y no estaban vacunados por elección de los padres.

La pauta para ponerla no es inamovible:

En el calendario vacunal unificado de España se pautan dos dosis: al año y a los 3-4 años.

No es por nada, pero puestos a hacer un calendario vacunal único, no les hubiese costado tanto poner una sola fecha. eso de 3-4 años es algo que va a generar confusión y que muchos niños acaben no poniéndose la segunda dosis.

No debemos vacunar a un niño si está enfermo con una infección. Que acabe primero con la infección que tiene y ya le enseñaremos después a defenderse de las otras. Cuando eso ocurre, retrasamos la dosis hasta que mejora y las demás se retrasan en el mismo tiempo que ha sido necesario.

En cuanto a reacciones adversas de esta vacuna, puede causar fiebre en torno a la segunda semana tras la vacunación y a veces aparecen los granitos típicos de rubeola o sarampión, pero leves. Lo más frecuente es que no pase nada o que se inflame un poco el lugar donde se pinchó.

Si se hincha podemos poner frío los primeros días y dar un analgésico (Apiretal o Dalsy) al niño si duele mucho o tiene fiebre.

No hay que dar apiretal ni ningún otro analgésico antes de las vacunas como prevención.