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Toallitas para el cambio de pañal

Las Toallitas para limpiar a los bebés

Sobre las Toallitas para el cambio de pañal de los bebés. Mejor agua tibia, pero a veces hacen falta. Cuantas menos sustancias lleven mejor a mi parecer.

Una de las cosas que todos asociamos al bebé es el uso de pañales. Y tener pañal implica cambios de pañal.

Y aquí es donde la cosa empieza a complicarse.

De toda la vida para lavar el culo a un niño se ha usado agua tibia. La idea no es dejar como una patena la zona cada vez que hace pipí o caca, sino limpiar produciendo la mínima irritación posible.

Las toallitas

Desde hace unos años han aparecido las toallitas. Su éxito es tal que ya las hay para usar en lugar del papel higiénico incluso en adultos. Y si las habéis probado hay que reconocer que son más suaves y limpian mejor. Este tema va a resultar escatológico, pero es lo que tiene…

Pero yo tengo mis reticencias. Hacer las cosas bien no significa tener que ser incómodos. Pero cuando algo se transforma en producto de consumo empiezan a surgir todo tipo de variaciones con idea de mejorar la oferta de los demás y a veces nos pasamos.

El resultado es que el uso de toallitas de forma sistemática, especialmente si contienen sustancias que se añaden para «mejorarlas» puede llegar a ser contraproducente.

Yo sigo recomendando a los padres que la mejor forma de lavar el culo a un bebé, la que menos irrita, es el agua tibia. Y si está bien no es necesario aplicar ninguna crema ni protectora ni curativa.

Pero no va uno a todas partes con una palangana de agua tibia y una esponja y los bebés tienen la «fea costumbre» de hacer «sus cositas» en cualquier parte y momento. Si me apuráis, tienden a hacerlo cuando menos oportuno es, más prisa hay y menos acceso a la palangana de agua tibia…

Con lo cual, de acuerdo: A veces usar toallitas puede sacar de un apuro.

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Probióticos y antibióticos en niños

Probióticos frente a antibióticos en niños

Respuesta a una consulta en Facebook: ¿Qué probióticos dar a los niños tras un antibiótico? Los probióticos son gérmenes que fortalecen nuestra flora intestinal.

Los antibióticos son medicamentos que matan bacterias. Los utilizamos cuando una bacteria produce una infección para ayudar al cuerpo a eliminarla.

Anti- Antibióticos.

Hay gente que está en contra del uso de los antibióticos.

Se dicen cosas como que:

«Son sustancias químicas que interfieren con la capacidad del organismo de defenderse por sí mismo»

Para empezar, los antibióticos son sustancias que obtenemos de la naturaleza. Lo que hacemos es observar cómo ciertas sustancias (presentes en la naturaleza) dificultan el crecimiento de microbios que causan infecciones en el ser humano. Cuando identificamos una de ellas, se estudia cual es el efecto de esa sustancia en nuestro organismo. Le los miles de sustancias presentes en la naturaleza que pueden atacar a los microbios que nos infectan se escogen aquellas que siendo más potente contra microbios más peligrosos, tienen menos efectos indeseables en el ser humano. Han salvado millones de vidas y evitado secuelas que antes del descubrimiento de los antibióticos eran frecuentes.

«Cuando toma antibiótico el niño come peor»

Es cierto. Pero es debido a que cuando toma antibióticos es porque el niño está enfermo.

«Destroza la flora intestinal»

Hay antibióticos más agresivos en esto que otros. Pero es cierto. Los antibióticos actúan sobre mecanismos que afectan no sólo a gérmenes perjudiciales. Toda nuestra piel y mucosas están cubiertos por gérmenes que no nos dañan. Es lo que llamamos nuestra «flora saprofita». El sitio donde es más rica es el intestino y de hecho lo que hay en el intestino acaba definiendo en gran medida lo que acaba colonizando el resto de nuestra piel y mucosas.

Los antibióticos pueden también matar una parte importante de los gérmenes no perjudiciales (o algunos incluso beneficiosos) que conviven con nosotros. Y eso sí es perjudicial porque el espacio que no ocupan ellos puede ser conquistado por otros perjudiciales.

Para evitarlo, cuando tomamos antibiótico podemos acompañarlo de probióticos. Son gérmenes de los beneficiosos que queremos que ocupen el espacio libre tras el efecto de los antibióticos.

Es recomendable tomarlos siempre que tenemos que tomar antibiótico hasta acabar el tratamiento y  unos días más. Haciéndolo podemos obtener el beneficio de los antibióticos para vencer infecciones que pueden ser graves evitando los efectos perjudiciales de una flora pobre.

Por tanto, la solución no es no usar los antibióticos. Es escoger el adecuado, usarlo sólo cuando es necesario y recuperar de forma adecuada la flora intestinal.

Para mí la mejor opción sería que los antibióticos se vendiesen de forma conjunta con el probiótico más adecuado para reparar la flora tras su uso (idea de marketing para laboratorios).

Cuál es el mejor probiótico con los antibióticos

En los últimos años se han comercializado montones de probióticos. Están de moda. Y evidentemente todos los laboratorios tienen estudios que defienden al suyo.

La realidad es que posiblemente a cada persona le va mejor uno concreto, porque se adapte mejor a las características de su organismo.

Pero yo los que más recomiendo son Lactobacillus fermentum Lc40, Lactobacillus reuteri y una levadura, Sacaromices Boulardii.

Especialmente Sacaromices Boulardii es útil en reparación de la flora intestinal con tratamientos antibióticos. Ya que al ser una levadura y no una bacteria los antibióticos no le hacen daño. Eso permite empezar a reparar incluso durante el tratamiento antibiótico.

Hay muchos antibióticos y no todos afectan igual a la flora intestinal. Si tuviese que nombrar a «la bestia negra de la flora» en niños sería sin duda la Amoxicilina con ácido clavulánico. Pero es un gran antibiótico en cuanto a efectividad contra las infecciones. Esto significa que no debe usarse a la ligera. Que si la infección creemos que puede combatirse con otros antibióticos menos agresivos, optemos por otros. Pero que si es una infección grave y necesitamos este antibiótico debemos usarlo.

Pero eso sí, siempre con probióticos. Y en este caso mi recomendación es empezar al mismo tiempo que el antibiótico a tomar Sacaromices boulardii y seguir tomándo el probiótico hasta unos días después de acabar el tratamiento antibiótico.

Los probióticos como tratamiento preventivo de infecciones

Otro uso posible de los probióticos es que en algunos casos de infecciones de repetición los probióticos pueden actuar reduciendo la tendencia de algunos niños a desarrollar algunas infecciones concretas.

Algunas mastitis, orzuelos, enterocolitis, amigdalitis, otitis de repetición pueden reducir su frecuencia o desaparecer cuando reforzamos la flora con probióticos.

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Granuloma umbilical

Se le ha caído el cordón y no está seco. Aprende qué hacer si a tu hijo se le cae el cordón umbilical pero el ombligo sigue húmedo. Qué es el Granuloma umbilical y cómo tratarlo.

En algunos casos el cordón se cae y el ombligo sigue húmedo. Esto es mas frecuente cuando:

  1. El cordón se cae demasiado pronto. Lo habitual es que lo hagan entre el 3º y el 10º días.
  2. Si el cordón umbilical es muy grueso. En esos casos suele tardar más en caerse y es más habitual que al hacerlo quede húmeda la base.

En un granuloma umbilical vemos que en el centro del ombligo ha quedado una superficie blanca o a veces algo gris. Es la parte de gelatina del cordón que hay debajo de la piel.

Al igual que la que había por fuera, debe secarse y caerse, pero a veces el cordón cae antes de que esa zona se haya secado del todo.

granuloma umbilical

El problema es que como esa zona queda expuesta y húmeda, es más fácil que aparezca una infección.

¿Qué notamos cuando un ombligo se infecta?

Pensamos en infección si la piel que rodea el ombligo está inflamada, huele mal o tiene secreción como pus.

Tratamiento del Granuloma umbilical

Para evitar la infección, cuando hay un granuloma umbilical, el pediatra suele cauterizarlo aplicando nitrato de plata.

En la mayoría de los casos con una sola aplicación es suficiente. A veces, pasados 2 ó 3 días puede ser necesario aplicarlo de nuevo.

Si finalmente se infecta el ombligo debemos distinguir:

  • Signos locales: El bebé está bien, pero tiene inflamado el ombligo con secreción y huele mal. Es una onfalitis. Lo tratamos con antisépticos o con antibióticos locales. Suele responder bien en menos de 2-3 días.
  • Signos generales: Si además de lo anterior aparece fiebre, malestar o decaimiento en el bebé, debe ser valorado por el pediatra. Ya que a veces desde un ombligo infectado puede extenderse la infección al resto del cuerpo y en un niño pequeño puede ser grave.

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Quemaduras en niños y bebés

Las quemaduras en niños y bebés. Lo más importante es evitar que ocurran previniendo las causas más frecuentes. Y si ocurre ¿qué pueden hacer los padres?

Dentro de los accidentes en niños y bebés, por detrás de las caídas y los cortes, el tercer lugar con «honores» lo ocupan las quemaduras.

Lo bueno y lo malo de las quemaduras, es que en la mayoría de los casos son evitables.

Hay pocas cosas en el ambiente que nos rodean capaces de producir quemaduras. Y eso hace que cuando unos padres se conciencian la posibilidad de que un niño sufra una quemadura se reduce muchísimo.

Situaciones calientes

Creo que en esto lo más útil es describir las situaciones que suelen producir quemaduras en niños con más frecuencia. De ese modo cuando en vuestra vida cotidiana estéis en una de ellas vuestro cerebro de forma inmediata se activará y os hará estar alerta para evitar la quemadura a vuestro hijo.

En la cocina:

Estamos preparando la comida. Eso significa en muchos casos calentar alimentos. De las cuatro formas más habituales, hervir, freir, asar, hornear. Cada una de ellas es susceptible de producir quemaduras diferentes:

  1. Quemaduras por agua hirviendo. Lo más habitual es cuando ponemos los cazos con el asa hacia fuera y el niño tira de ella hacia abajo, volcándose el líquido hirviendo encima. Pero también cuando repartimos la comida en los platos y la dejamos para que se enfríe. Es importante si hay un niño cerca que no estén a su alcance, con las asas de los cazos haciendo algo tan simple como girarlos para que no queden hacia el exterior de la encimera. Las quemaduras por agua hirviendo no suelen ser muy profundas, pero sí muy extensas.
  2. Quemaduras por aceite caliente. Cuando freímos sea con sartén o con freidora es importante como en el caso de los cazos poner siempre las asas de forma que el niño no pueda colgarse de ella volcándosela encima. En este caso aún más, porque las quemaduras por aceite son más frecuentes. Sin embargo lo más frecuente no es esto, sino las quemaduras por salpicadura. A todos nos ha pasado que al echar algo a la sartén con el aceite caliente ha saltado. Por eso nunca eches a freir nada con el niño cerca y ten siempre preparada la tapa de la sartén para aplicarla en cuanto eches lo que vas a freir. Lo mismo al retirar la tapa de la sartén. Retira siempre la sartén del fogón antes de abrir la tapa para que la intensidad de ebullición del aceite baje un poco. Como en el caso anterior, también debes mantener los alimentos recién fritos fuera del alcance del niño hasta que se enfríen. Y recuerda que algunos alimentos cuando la superficie ya parece fría pueden mantener mucho el calor en su interior y que te quemes al morder.
  3. Quemaduras al tocar cazos, ollas, planchas de asar, vitrocerámicas, fogones. Son elementos metálicos que calentamos para calentar los alimentos. Siempre hay que mantenerlos fuera del alcance del niño hasta que se enfríen. Suelen producir quemaduras en la yema de los dedos o palma de las manos. Igual que cuando tocan los fogones o la superficie de una vitrocerámica que no se ha enfriado aún.
  4. Hornos. ¿Porqué la mayoría de los hornos están bajo la encimera? Es incómodo para introducir y sacar los alimentos. Es incómodo para limpiarlo. Y está a una altura a la que cualquier niño que ya ande puede llegar… Tocar el frontal del horno cuando está a plena temperatura produce quemaduras como las anteriores, en yemas de los dedos o en palma de las manos. Suelen ser menos intensas que en el caso 3. Pero más frecuentes por ser el horno la mayoría de las veces más accesible.

Fuera de la cocina:

Fuera de la cocina son 4 los elementos que con más frecuencia producen quemaduras:

  1. Comida o bebidas enfriándose: Especialmente la sopa y las infusiones. Son quemaduras por agua hirviendo, extensas y poco profundas habitualmente.
  2. El baño: Evidente. Prueba la temperatura del agua siempre antes de bañar a tu hijo y no lo dejes sólo con alcancen para abrir el agua caliente si no tienes claro que entiende el riesgo.
  3. Sistemas de calefacción: Braseros, Radiadores eléctricos, estufas, chimeneas… Siempre fuera del alcance de los niños.
  4. Cigarros: Esto es sencillo. NO FUMES. Si tienes un hijo, evitar que se queme con un cigarro es la menos importante de las razones para que dejes de fumar. La principal: Que tu hijo quiere que le acompañes muchos años y lo hagas lo más sano posible. ¿Cuánto tiempo de vida compartida con tu hijo estás dispuesto a perderte por culpa del tabaco? Sé que no es fácil. Pero no te engañes diciéndote que puedes dejar de fumar cuando quieras. Si esto no es un motivo suficiente ¿qué lo es?

Fuera de casa:

Aquí la lista es muy amplia: Tubos de escape de motocicletas (muy frecuente), fuego en fiestas que lo incluyen como tal o pirotecnia.

Y un capítulo a parte: Quemaduras solares.

Una explicación a tiempo

Cuando los niños empiezan a entender el lenguaje, un a de las mejores prevenciones que existen es avisar de los peligros.

Podemos alertar a los niños de que hay cosas que hacen daño y de las que debe alejarse. La mayoría de los focos de calor son graduables. Y especialmente en los niños que son tocudos a veces puede ser útil dejarle que toque elementos calientes pero que no lleguen a quemar para que entienda el riesgo.

¿Qué hacer si un niño o bebé se ha quemado?

Lo primero es enfriar y alejar de lo que quema:

Siempre tras una quemadura, lo mejor es agua fría.

Para seguir enfriando y mientras preparamos los siguientes pasos, podemos mantener la quemadura fría aplicando un paño con agua fría que cambiemos a los pocos minutos.

A partir de ahí, depende del grado de quemadura:

La gravedad de una quemadura depende de tres cosas: Profundidad, extensión, zona.

Profundidad:

No es lo mismo que la piel se ponga roja (primer grado) que si forma ampollas (segundo grado) o si la piel ha desaparecido dejando a la vista el tejido que hay debajo (tercer grado).

Extensión:

Una quemadura que afecte más del 30% de la superficie del cuerpo se considera grave, aunque no sea muy profunda ni afecte zonas importantes. Esto es así porque la piel tiene dos funciones que se ven comprometidas cuando una quemadura es grande: Evitar la pérdida de líquidos y evitar la infección.

Habitualmente una quemadura extensa necesita tratamiento antitbiótico, en muchos casos intravenoso para evitar una infección grave a partir de la piel. Y eso significa ingreso hospitalario en muchos casos.

En quemaduras grandes se puede perder mucho líquido, sales y proteínas a través de la piel quemada. Y para controlarlo es necesario a veces realizar analíticas repetidas y aportar esas sustancias por vía intravenosa en los primeros días tras la quemadura. De nuevo es criterio de ingreso hospitalario frecuente.

Zona:

No es lo mismo quemarse la espalda (una zona con poca funcionalidad fina) que la cara, las manos o los genitales. Estas tres son las zonas más graves cuando se queman, por sensibilidad, por estética y porque tienen funciones finas que es fundamental preservar.

Dos opciones por tanto:

  1. Una quemadura profunda (con apollas inmediatamente) extensa (no puedes cubrirla con apósitos normales que tienes en casa) O que afecta manos, cara o genitales debería ser al menos valorada en urgencias lo antes posible. Importante el O. Con que cumpla cualquiera de las tres características, a urgencias. El transporte a urgencias hazlo cubriendo la quemadura con paños húmedos y manipulando lo menos posible las zonas quemadas. Si tienes algún analgésico en casa te recomiendo que se lo des antes de salir para que empiece a calmarle por el camino.
  2. Una quemadura poco profunda (primer grado) poco extensa (se puede cubrir con facilidad con un apósito) y que no afecte a manos, cara ni genitales, puede tratarse en casa en la mayoría de los casos. Y es esto lo que voy a explicar a continuación.

Tratamiento en casa de quemaduras leves

Si como hemos dicho es leve porque no es profunda, no es grande y no afecta manos, cara, genitales, puedes tratar la quemadura en casa siguiendo estos pasos:

  1. Enfriar con agua fría.
  2. Cuando la zona ya se ha enfriado y hemos limpiado con agua lo que le quemaba, yo suelo recomendar una sola aplicación si tienes en casa de una crema de corticoides. Se suele hablar de las típicas soluciones caseras, como la pasta de dientes…. Pero realmente una crema de corticoides es lo más adecuado. ¿Para qué? Muchas quemaduras leves no tienen ampollas (si las tiene desde el principio es una quemadura de segundo grado y como decimos ya no es leve, a urgencias) al principio, pero las forman horas después. Aparecen por la inflamación que ha generado la quemadura. Para eso las enfriamos con agua. Pero si una vez enfriada, aplicamos un corticoide podemos evitar que las ampollas aparezcan. No es bueno aplicar corticoides después en las fases en las que ya el daño está hecho, porque los corticoides disminuyen la capacidad de la piel para regenerarse y defenderse. Por eso es una sola aplicación inmediata, en los primeros minutos tras la quemadura.
  3. Si le duele puedes (debes) darle un analgésico.
  4. Si la piel está integra, ha desaparecido la inflamación y no ha salido ampolla unas horas después de la quemadura, el tratamiento ha terminado.
  5. Si finalmente sale alguna ampolla pero es pequeña y no afecta zonas especialmente sensibles (cara, manos, genitales) lo mejor es:
  6. Aplicar alguna crema antibiótica y cubrir con un apósito. Cambiarlo 1-2 veces al día, o más si se mancha. Puede quitarse el apósito y lavarse la zona normalmente mientras la piel mantenga su superficie conservada.

Respecto a las ampollas

Si una ampolla no produce un dolor intenso, lo mejor es no pincharla. Ya que es la forma natural de curar de una quemadura. Mantiene protegida la zona para que la piel se regenere por dentro a cubierto. Y sigue sirviendo como barrera para las infecciones.

Si está tan a presión que el dolor es muy intenso lo más habitual es que el niño se toque y acabe reventando. En esos casos es mejor pincharla con una aguja previamente desinfectada para permitir que alivie la presión y así se reduzca el dolor. Pero no presiones la ampolla intentando que se vacie totalmente. Va a ir haciéndolo a su ritmo, de modo que el flujo constante de líquido dificulta que los gérmenes entren. Pero además en una ampolla pinchada te recomiendo aplicar una crema antibiótica y cubrir la lesión con un apósito.

Sí te advierto que en quemaduras grandes o de zonas en las que es especialmente importante mantener la movilidad (cara interna de la mano, cara, articulaciones…) a veces los médicos pueden decidir a lo largo de la evolución de una quemadura retirar la superficie de las ampollas.

Pero en quemaduras leves que no afectan esas zonas, lo mejor es dejar que la piel que cubre la ampolla caiga sola a su ritmo una vez que ha cumplido su función y la piel se ha regenerado por debajo.

Es un tema largo, pero espero que os sea útil.

Y lo más importante: Si tienes dudas consulta a tu médico. En estética y funcionalidad tras una quemadura, cuanto antes actuamos más margen tenemos.

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Costra láctea

Costra láctea o dermatitis seborreica del lactante.

Costra láctea en bebés. Una erupción muy llamativa, pero que no tiene mucha importancia más que desde el punto de vista estético.

Lo que veis en la fotografía es la cabeza de un bebé de 3 meses con costra láctea.

Como podéis apreciar es una erupción costrosa de color amarillento, que se acumula más en las zonas con pelo de la cabeza. Es decir en el cuero cabelludo y en las cejas.

También es más llamativa en los surcos tras las orejas.

Es frecuente que aparezca también con «granitos» en la cara y la parte superior del tronco.

Estos «granitos» tienen el aspecto de las espinillas que aparecen en la pubertad. Puntitos rojos con relieve, algunos con la puntita amarillenta.

Todo en su conjunto es lo que se conoce como dermatitis seborreica del lactante.

Costra láctea muy llamativa con costras descamando

Se produce por el aumento de producción de grasa en la piel a causa de las hormonas sexuales que la madre pasó a su hijo a través de la placenta. Estas hormonas se mantienen activas en la sangre del bebé durante los primeros meses de vida, teniendo etapas en las que la costra láctea y las demás manifestaciones de la dermatitis seborreica son más evidentes y otras en las que casi desaparece. Todo ello sin aplicar tratamiento.

Dermatitis seborreica en el cuero cabelludo de un lactante. Costra láctea

Las costra láctea se producen porque la grasa producida en exceso hace que se queden pegadas las células muertas de la piel, que en condiciones normales se descamarían.

Tratamiento de la costra láctea

La única importancia que suele tener es la estética. Y si se decide poner tratamiento en algunos casos en sólo por eso. Lo que suele usarse para eliminar la costra láctea son aceites que disuelven la costra ayudando a que se descame.

Es habitual que los niños con costra láctea más llamativa tengan algún ganglio inflamado en la nuca. Es a veces motivo de consulta cuando los padres lo descubren.

En realidad la explicación es sencilla. Los ganglios están en muchas zonas de nuestro cuerpo. Son los encargados de aumentar la producción de defensas de una zona concreta. Y estos ganglios de la nuca son los encargados de la defensa del cuero cabelludo. Con lo que, cuando la piel está alterada, como en el caso de la costra láctea, son muchos los gérmenes que intentan penetrar esa zona y el sistema defensivo debe actuar con más frecuencia, haciendo que los ganglios encargados de defender la zona aumenten de tamaño.

Lo que notamos es que al tocar en la nuca a la altura de las orejas puede presentar uno o varios bultitos por debajo de la piel. Suelen tener un tamaño de en torno a un centímetro y notamos que podemos moverlos por debajo de la piel. Como os digo, no os preocupéis por ellos. Pueden seguir ahí incluso meses después de que desaparezca la costra láctea.

Estos ganglios pueden aparecer también en niños sin dermatitis seborreica del lactante.

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Picaduras de mosquitos en niños

Las picaduras de mosquitos en niños pueden ser una preocupación especialmente durante las vacaciones.

Hemos tratado en otros artículos las picaduras por abeja y por avispa, que suelen ser mucho más agresivas. Pero sin duda, la picadura más frecuente en niños es la de mosquitos o zancudos.

A diferencia de la avispa y la abeja, los mosquitos no inyectan veneno cuando nos pican. La abeja y la avispa pican para defenderse, por eso el veneno es una ventaja. Pero en el mosquito, es su forma de alimentarse. Le encantaría picar sin que nos diésemos cuenta y poder alimentarse a gusto.

Cuando nuestro cuerpo sufre una agresión activa algunos mecanismos de defensa. La picadura de mosquito no es una excepción.

Lo primero que notamos cuando nos pica un mosquito es el pinchazo. De eso nos avisan nuestros nervios de la piel. Igual que nos avisarían si nos estuviésemos clavando una astilla.

Pero el mosquito cuando pica y llega al vaso sanguíneo del que nos chupa la sangre inyecta su saliva. Lo hace porque ha perforado el vaso. Y cuando eso pasa se activa nuestra coagulación.

Al mosquito no le interesa que «le cierren la tubería» y en su saliva tiene sustancias que inactivan la coagulación. Su efecto es muy localizado, pero es algo que el cuerpo reconoce como extraño y reacciona contra esa saliva del mosquito. Es la defensa a los componentes de la propia trompa del mosquito y de sus saliva lo que desencadena el picor y la inflamación en las picaduras.

Lo que ocurres a veces es que la reacción no es tan local. Como esas sustancias pasan a sangre, a veces se distribuyen por el organismo y pueden aparecer reacciones alejadas de la picadura. Dependiendo de lo sensible que sea cada persona a estas sustancias inyectadas por el mosquito la reacción puede ser mucho más o mucho menos intensa:

  • Hay quien sólo tiene una leve irritación en el sitio del pinchazo y que pasa en pocas horas. Lo habitual.
  • Y quien puede hacer a partir de una sola picadura una reacción que afecte a todo el cuerpo de forma intensa. Por suerte, raro.

picadura de mosquito, ojo hinchado

Un caso concreto, picaduras de mosquito cerca de los ojos

Los párpados son una piel muy flexible. Eso hace que puedan hincharse con facilidad. Cuando hay una picadura cerca de los ojos es frecuente que los párpados del ojo más cercano se inflamen de forma llamativa. Es un motivo frecuente de consulta que un niño se haya despertado con los párpados de un ojo hinchado.

La diferencia con una conjuntivitis, es que el blanco del ojo (la conjuntiva) no está inflamada.

Suele ser más visible por las mañanas porque las picaduras son frecuentes de noche durante el sueño, pero además porque cuando se está tumbado es más fácil acumular líquido en los párpados.

Mejoran a lo largo del día y suelen estar de nuevo un poco peor a la mañana siguiente. Pero no os preocupéis. Hay que distinguir esto de una Celulitis periorbitaria, que sí es algo más serio. La principal diferencia entre picadura y celulitis es que en esta última hay dolor y habitualmente fiebre.

Cómo evitar las picaduras de mosquito en niños

Lo primero a aclarar es que a todos, antes o después nos pican. Y sólo hay dos casos en los que esto es preocupante:

Personas alérgicas. Me refiero a muy alérgicas.

Zonas tropicales. En las que algunos mosquitos pueden transmitir enfermedades como el Paludismo o la fiebre amarilla.

Existen muchos métodos para ahuyentar a los mosquitos o zancudos:

– Esencias de plantas: En el mediterráneo se han puesto siempre macetas de geranios en los balcones porque alguna de sus esencias no les gustan a los mosquitos.

– Ultrasonidos. Los mosquitos tienen unas antenas que captan frecuencias diferentes a las de nuestro oído. Son ruidos mucho más agudos de los que nosotros podemos escuchar. Pero al mosquito le resulta tan molesto como a nosotros el sonido de un claxon de camión en el oído. El problema es que no todos los mosquitos escuchan las mismas frecuencias. Con lo que puede haber mosquitos «sordos» para la frecuencia de nuestro ahuyentador, y que por tanto pasan de él.

Ningún método es efectivo al 100%. Otro método son las mosquiteras. Pero hay que usarlas bien, evitando «atrapar» al mosquito dentro.

¿Qué hacer si a un niño le pica un mosquito o zancudo?

En los casos en los que conocemos que su alergia a la picadura es muy intensa, conviene tener medicación especial para estos casos (te la indicará tu médico en función de la gravedad de su caso).

En niños normales suele bastar con:

Cremas locales: Hay cremas de anti-histamínicos y de corticoides. Yo prefiero las segundas. Algunas cremas de anti-histamínicos en algunas personas pueden provocar quemaduras con el sol.

Anti-histamínicos orales: En jarabe. No tienen el problema de las cremas y son efectivos reduciendo la reacción alérgica y especialmente calmando el picor. Yo suelo recomendar los más antiguos, porque tienen un efecto secundario muy útil: dan sueños. Todos sabemos que de noche el picor es una auténtica tortura para dormir. Estos anti-histamínicos más antiguos aumentando un poco la dosis, calman el picor y dan sueño.

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El niño que se muerde las uñas

Qué problemas puede generar que un niño se muerda las uñas y cómo conseguir que deje de hacerlo.

Todos tenemos ciertas conductas que hacemos cuando nos sentimos nerviosos o aburridos. Hay quien come, quien se toca el pelo, quien se chupa el dedo, se toca la oreja, se balancea, se arranca el pelo, se rasca, se presionan granos… Y quien se muerde las uñas.

Son conductas que se vuelve cada vez más arraigadas conforme se hacen una y otra vez.

Con el tema de las uñas sabemos que hay montones de adultos que siguen haciéndolo y es una conducta que puede resultar más difícil de erradicar que dejar de fumar. A fin de cuentas si no compras tabaco no fumas, pero las uñas siguen creciendo y «siempre están a mano».

Qué problemas pueden dar que un niño se muerda las uñas.

El que más suele preocupar a los padres es el estético. No está bien visto en nuestra sociedad hacer evidente nuestro nerviosismo. Entre otras cosas porque se interpreta que nos hace vulnerables. Este, aunque tiene la importancia que queramos darle, sé que es lo que más agobia a muchos padres.

Aspecto de las manos. También desde el punto de vista estético, unas uñas mordidas son un marcador evidente y siempre visible de este tipo de carácter y «no quedan bonitas».

Molestias. La mayoría de las personas que se muerden las uñas tienen heridas en torno a las uñas, porque suelen pasarse. Esas heridas no suelen causar infecciones importantes, pero a veces son muy molestas y sobre todo son muy persistentes.

Lombrices. Bajo las uñas se deposita suciedad. Cuando los niños juegan en la tierra, la acumulan en sus uñas y al comérselas se comen también la tierra en la que están los huevos de las lombrices. Por este motivo los niños que se muerden las uñas son especialmente propensos a tener lombrices.

¿Apendicitis? El apéndice es como un saco que sale de nuestro intestino. No se tiene muy claro cómo aparece la apendicitis en todos los casos. Pero en algunos casos es la entrada de un cuerpo extraño en el apéndice y la irritación que produce en él lo que desencadena la apendicitis. En algunos casos se encuentra un trozo de uña ahí. Es evidente que hay gente que lleva años y años mordiéndose las uñas sin tener una apendicitis. Os lo comento porque suele decirse.

Qué puedo hacer para que mi hijo deje de morderse las uñas

Como decía al principio, morderse las uñas es una conducta para disipar la ansiedad. ¿Qué pasa cuando no podemos hacer esa conducta durante un tiempo? Que la sustituimos por otra.

Y ¿cómo hago que no pueda morderse las uñas durante un tiempo suficientemente prolongado? Pues cubriéndolas de forma que no estén accesibles.

Modificar conductas es más fácil cuanto menos tiempo llevan haciédose, por lo que te recomiendo hacer esto cuanto antes si tu hijo se muerde las uñas:

  • Si es mayor hace falta que él quiera usar el sistema. Si es más pequeño dile que como se muerde las uñas, se está haciendo «pupa» y hay que ponerle tiritas.
  • Con esparadrapo del de toda la vida (el marrón pegajoso) lía cada uno de los dedos cubriendo todas las uñas. Este esparadrapo es difícil de quitar y las uñas quedan fuera de su alcance.
  • Cambia el esparadrapo una o dos veces al día. Si está más o menos bien puede dejarse algo más. Debe tenerlos puestos tanto de día como de noche. Se los quitas para el baño y vuelves a ponérselos después.
  • Mantenemos esto durante un par de semanas. La mayoría de los casos, si en dos semanas no pueden morderse las uñas cuando están nerviosos o aburridos, buscan un sistema alternativo para disipar la ansiedad. Y en ese tiempo las uñas habrán crecido hasta un tamaño normal y se habrán curado la heridas que se hubiesen creado a su alrededor por morderse.
  • Si tras retirar los esparadrapos a las dos semanas vuelve a morderse las uñas, prolongamos una semana más.

Los típicos líquidos o lacas de uñas con mal sabor no suelen servir.

En niñas adolescente a veces funciona bien poner uñas postizas (aunque las hay que se muerden hasta las postizas).

 

 

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El virus Boca Mano Pie

El virus boca mano pie es uno de esos que hace estragos en las guarderías. Es muy contagioso, pero no grave.

Hay varios virus que pueden causar cuadros similares, pero el típico suele causarlo el virus Coxackie A16.

Se transmite por la respiración, por saliva, heces… Y es bastante contagioso.

Desde que se tiene el contacto hasta que aparecen los síntomas suelen pasar de 3 á 7 días.

Suele empezar con fiebre, a veces alta y resistente, malestar general, pérdida de apetito y mucosidad. Pero uno o dos días tras la aparición de la fiebre, surgen las ampollas. Suelen concentrarse en la boca y garganta, haciendo que el niño coma peor y con dolor. Y también por la piel, concentrándose más alrededor de la boca y el ano, en las manos y en los pies.

Pueden salir lesiones nuevas durante 3-5 días y tardan en desaparecer de 3 á 5 días más.

Tratamiento del virus boca mano pie:

Pues no tiene. Es decir, no hay nada que lo acorte o cure. Pero cura sólo: Cuando el cuerpo produce defensas contra el virus y lo elimina.

Eso no quiere decir que no podamos hacer nada. En medicina no todo es curar, podemos aliviar. Esta infección es bastante molesta, duele y evita que el niño coma bien. No podremos curarlo, pero podemos hacerle menos desagradable el trance.

Lo que hacemos es combatir los síntomas:

Fiebre y dolor: Podemos darle analgésicos y anti-térmicos. En esta infección el ibuprofeno y el metamizol suelen ir bien (mejor que el paracetamol, porque calma mejor el dolor). Lo usamos si la fiebre supera los 38º o si aunque no tenga fiebre, tiene malestar o dolor significativo.

En las ampollas de la piel, para evitar que se infecten con otros microbios de la piel podemos aplicar clorhexidina en spray 3-4 veces al día. Puede aplicarse también alrededor del ano y en genitales si salen.

Si las aftas de la boca son muy molestas se pueden usar geles de ácido hialurónico para cubrirlas y aliviar las molestias. Se puede aplicar tantas veces como se quiera al día directamente sobre las aftas. Lo que hace es pegarse a la lesión cubriéndola y favoreciendo la cicatrización.

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Grietas en el pezón

Grietas en el pezón durante la Lactancia Materna

¿Porqué salen las grietas en el pezón durante las primeras fases de la lactancia materna, cómo evitarlas y cómo curarlas?

En los primeros días o semanas de lactancia pueden aparecer las grietas. En la mayoría de los casos se debe a que el bebé no está consiguiendo agarrar bien el pezón y esto le lleva a hacer movimientos para tomarlo que no son efectivos y producen un rozamiento que no es normal.

En algunos casos pasa de una leve molestia y aparecen grietas que a veces acaban con la lactancia materna porque el dolor se hace insoportable.

¿Cuáles son las causas por las que salen las grietas con más frecuencia?

Las grietas aparecen con más facilidad si el niño no agarra bien el pecho. Y en eso hay 2 causas fundamentales:

1º Posición del niño respecto a la madre:

Conviene que lo coja con la mayor parte posible de la areola y que la postura del niño no le haga tirar del pezón para que no se le salga:

Su ombligo hacia tu cuerpo

y la cabeza hacia el pezón sin que tenga que girar ni doblar el cuello.

Lo ideal sería que el pezón esté dirigido hacia el paladar del niño.

Es decir que el niño tenga la cabeza con el cuello levemente extendido y que estén en una línea recta Pezón-Paladar-Coronilla del bebé.

2º No toma bien el pezón.

  • Cuando el pezón es muy plano a algún niño le cuesta orientarse sobre el lugar en que hacer el agarre. Pero en realidad para mamar el agarre debe hacerse sobre la areola, con lo que si la posición es adecuada, al introducirse en la boca, el pezón adopta su forma normal. Lo esencial es que el niño esté en una buena posición y abra bien la boca. El pezón evidentemente sí que orienta sobre la posición en la que el niño debe coger el pecho, y cuando está plano puede hacerlo desplazado hacia uno de los laterales o hacia arriba. El resultado es que succiona y ya desde el principio la toma resulta muy dolorosa. Si sigue haciéndolo, acaba apareciendo un «chupón» o una zona de roce. Y a partir de esta zona acaba formándose una grieta. Debes orientarte sobre si el agarre es bueno o no por el dolor que produce. Si al ponerle al pecho notas un dolor muy intenso desde el principio, mete el dedo para separarlo (como si quisieras despegar una ventosa) y ponlo otra vez, intentando que abra un poco más la boca y que su labio inferior busque el borde inferior de la areola. Si al cogerse de nuevo no duele tanto, es que esta vez lo ha hecho bien.
  • El frenillo lingual. Hay niños que no pueden tomar bien el pecho porque su lengua no puede moverse bien debido a un frenillo corto. Si la lengua no puede pegarse al paladar es que tiene un frenillo que le impide hacer la presión que extraería adecuadamente la leche. Cuando esto ocurre hace movimientos anómalos para intentar extraer la leche. Esos movimientos producen rozamiento y con frecuencia hacen un ruido de chasquido mientras el niño toma. Cuando esto ocurre debe valorarse la existencia de un frenillo y resolverlo lo antes posible.

Tratar las grietas cuando ya están

Como en cualquier problema, lo esencial es corregir la causa. Y en las grietas más que escoger una crema u otra lo importante es ver cual de las anteriores causas descritas es la causa y modificarla. Cuando lo hacemos, aún sin nada más las grietas mejoran poco a poco.

Para tratar las grietas a muchas mujeres se les dice que lo que mejor se las cura es un poco de su propia leche aplicada en la grieta tras la toma. No es recomendable. Esto puede generar sobreinfección.

Dejarlos al aire el mayor tiempo posible. Esto sirve para evitar la maceración y a muchas madres les va bien.

A veces, mientras corregimos los problemas y curan las grietas, son útiles las cremas le lanolina, vaselina o aceite de oliva directamente aplicado tras la toma o las pezoneras.

Si pueden evitarse las pezoneras es mejor dar el pecho directamente. Pero cuando de otro modo es casi imposible pueden usarse hasta que mejore la adaptación del bebé al pecho. Si las usamos porque hay grietas, una vez curadas es recomendable ofrecer el pecho sin pezonera lo antes posible.

Higiene del Pecho durante la Lactancia

En cuanto a higiene, no laves los pezones más que en la ducha y sin dedicarles una atención especial. El propio pecho produce secreciones para protegerse que eliminas si lo lavas demasiado.

¿Hongos en el pezón?

Hay veces que las grietas no acaban de quitarse pese a que el niño se coge bien.

En algunos de esos casos, además de las grietas de la madre, el bebé tiene manchas blancas en la cara interna de los labios, las mejillas, las encías y la lengua. Intenta retirarlas con suavidad. Si no se quitan, lo que tiene es Muguet (lo que en algunas zonas llaman «arrorre»). Una infección por hongos (candidiasis) muy frecuente en los lactantes.

Que un lactante tenga muguet no quiere decir que la madre tenga hongos en el pezón. Lo que sí suele ocurrir es que si el pezón tiene una infección bacteriana, por estreptococos o estafilococos, esas bacterias generen sustancias que favorecen el crecimiento de hongos en la boca del bebé. Lo que hace que coincidan infección bacteriana en la madre y por hongos en el bebé.

En estos casos el pezón puede verse enrojecido e irritado, y el dolor se hace más intenso durante la toma y después de ella.

La solución suele ser un tratamiento de Probióticos para la madre y un antifúngico oral para el bebé.

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Frenillo lingual corto y lactancia materna

¿Qué es el frenillo sublingual?

Bajo la lengua, tenemos en el centro como un tirante de mucosa. Decimos que tiene frenillo cuando ese tirante no permite que la lengua se mueva de forma normal.

El frenillo tiene poco riego de sangre y poca sensibilidad, por lo que puede cortarse sin muchos problemas.

Importancia del frenillo.

Para que un niño pueda tomar bien el pecho necesita que la lengua actúe en la toma.

No siempre supone un problema. Hay casos en los que a pesar de que nosotros apreciemos que el bebé tiene frenillo las tomas se hacen bien:

–       El niño gana peso y toma el pecho sin problemas.

–       La madre no tiene dolor al dar el pecho.

En esos casos el planteamiento de qué hacer con el frenillo depende de otras cuestiones menos inmediatas, como si la movilidad de la lengua está tan limitada que dificultará el habla en su momento.

Puede afectar también a otras cuestiones como la respiración oral, favoreciendo el síndrome le la lengua plana, en el que la escasa movilidad de la lengua hace que el niño respire con más facilidad por la boca en vez de hacerlo por la nariz. Eso lleva a deformidades de la boca y de los dientes.

Frenillo y lactancia materna.

Cuando el frenillo no permite que la lengua se mueva adecuadamente, al tomar el pecho, el niño hace movimientos de succión para compensar.

En la lactancia materna normal eso no ocurre, el niño saca la leche comprimiendo la areola, no succionando de ella. Cuando succiona, la toma se hace dolorosa para la madre y es más fácil que aparezcan las grietas.

Pueden aparecer los siguientes problemas:

–       El niño no gana peso suficiente. Aunque a veces el niño gana peso.

–       Come con ansiedad y las tomas son muy largas ya que no son efectivas.

–       Como le cuesta sacar la leche no suele vaciar por completo el pecho, lo que hace que tome la parte más rica en lactosa. En algunos niños aparecen los mismos síntomas que en la intolerancia a la lactosa: Dolor de barriga, gases abundantes, cacas verdes, culete irritado y más tendencia al reflujo.

–       En la madre aparecen las grietas y las ingurgitaciones mamarias (que pueden acabar en mastitis).

Diagnóstico del frenillo corto

Se valora la movilidad de la lengua del bebé. En especial 3 movimientos:

–       Elevación. La lengua puede tocar el paladar sin que se pliegue en su centro.

–       Extensión: En cuanto abrimos la boca del bebé tirando del mentón hacia abajo el niño extiende la lengua no dejando que veamos la encía inferior, sin que se deforme en su centro.

–       Lateral: Puede mover la lengua hacia una lado y hacia el otro sin que se deforme.

Tipos de frenillo corto.

Hay dos grupos: Anteriores y posteriores.

Frenillos cortos anteriores:Son evidentes, la lengua no es convexa hacia arriba, sino cóncava y al abrir la boca vemos bajo la lengua un frenillo llamativo. Se arreglan cortándolo (Frenotomía).

Frenillos cortos posteriores:Son menos evidentes. Pero la lengua es cóncava en su parte superior lo que le impide contactar bien con el paladar. Su intervención es más complicada (Z-Plastia).