Categorías
Alergias e Intolerancias Bebé de 15 meses Blog Bronquitis Mocos Respiratorias Se Despierta Mucho Tos

Tos Alérgica en Niños

Tos alérgica en niños

Tos Alérgica en Niños causada por pólenes. Cómo identificar si es o no por alergia. Los distintos tipos de tos que puede producir la alergia a pólenes y cómo se trata en cada caso.

En respuesta a una consulta de Noemí a través de nuestra Comunidad de Facebook:

Hola me gustaría que se hablase de la tos alérgica, tos por bronquitis, etc… ¡Cómo tratarla y qué medicamentos ayudan! ¡¡Gracias!!

¿Cuándo hablamos de Tos Alérgica en niños?

La tos es un mecanismo de defensa del cuerpo. Sirve para dejar libre la vía respiratoria y expulsar de ella cosas que la irritan.

Visto así tal vez pueda pensarse que nunca deberíamos evitar la tos. Pero este caso que tratamos hoy es un ejemplo de porqué a veces conviene actuar ante mecanismos defensivos del organismo.

La tos puede aparecer en una infección y actúa para expulsar al germen que la está causando.

Otras veces en el aire puede haber partículas de contaminantes que irritan la vía respiratoria. De nuevo la tos actúa para evitar que generen daño expulsándolas del organismo.

Pero ¿y el polen? ¿Es dañino? Pues no. Todos aquellos que no tienen alergia a él lo respiran sin que les afecte de forma negativa. Pero a veces el cuerpo funciona mal. Reacciona defenciéndose contra algo que no le causa daño alguno y actúa de formas diferentes:

  • Tos, para intentar expulsar al polen de la vía respiratoria.
  • Inflamación de las mucosas respiratorias, para llamar al sistema defensivo al lugar donde detecta al «agresor» que en realidad no agrede en absoluto.
  • Mucosidad segregada por las mucosas para atrapar, bloquear y expulsar al polen.

El problema es que en las alergias a pólenes este sistema no funciona. Si fuese un germen es algo puntual que está en un momento concreto y deja de estar al poco rato. Pero el polen puede estar en cada bocanada de aire que respiramos durante meses. Por mucho que intentemos expulsarlo, bloquearlo vuelve a entrar. Día tras día mientras ese polen siga en el aire.

El resultado es que si la reacción es muy intensa puede poner en riesgo incluso la vida de quien sufre la tos alérgica.

¿Cómo diferenciamos si la tos puede ser por alergia o por otra causa? Y si es alergia, ¿cómo sabemos si es por pólenes?

Pues porque el polen se mantiene muchos días y semanas en el aire, aumenta los días que hay viento o lluvia escasa, baja cuando llueve mucho y tiene horario.

Un catarro dura algunos días, una alergia a pólenes algunos meses.

Cada planta tiene su período de polinización. Esa fase en la que libera polen para fertilizar sus flores y que se genere fruto. En la mayoría de las flores dura entre 2 y 3 meses. Con sus picos de intensidad mayor y fases en las que está algo más calmado. Depende fundamentalmente del clima.

Una infección, sin embargo, suele durar unos pocos días, hasta que el cuerpo detecta al germen causante, activa al sistema defensivo y lo elimina. A veces puede confundirnos, porque cuando las infecciones se suceden una tras otra puede parecer que es un mismo causante que se mantiene activo durante semanas.

También en las infecciones pueden crecer las vegetaciones para producir defensas y si lo hacen más de lo normal dan lugar a una tos que no acaba de eliminarse. Para ver sus características lee el artículo sobre las vegetaciones.

Un polen tiene además un horario definido y aumenta o disminuye en función de ciertas condiciones:

  • A primera hora de la mañana las flores se abren liberando polen. Aumenta un poco su concentración.
  • Al empezar el calor se forman corrientes de aire que suben desde el suelo elevando el polen que liberan las plantas a capas de la atmósfera por encima del suelo en el que vivimos nosotros. Bajan las concentraciones de polen durante las horas de más calor.
  • Cuando se pone el sol el suelo se enfría, desaparecen las corrientes de aire que arrastraban el polen hacia arriba, y todo el polen acumulado durante el día cae. De tal modo que por la tarde es cuando mayor concentración de polen hay en el aire.
  • Si un día hace viento se sacuden las flores y una parte importante de polen que había caído al suelo se moviliza aumentando la concentración en el aire.
  • Si llueve, depende. Si llueve mucho, limpia el aire y acaba atrapando una cantidad importante de polen en la tierra mojada. Pero si llueve poco no tiene capacidad de limpiar y lo que hace es sacudir las flores y levantar polvo del suelo, lo que aumenta la concentración de polen. 

Todas estas cosas que son evidentes en cuanto a las situaciones en las que mejora o empeora la tos alérgica, no se corresponden con la evolución cuando es una tos por infección o incluso por alergia a algo que no sea el polen.

Por ejemplo, si eres alérgico al pelo de gato toserás cuando contactas con él. Si vas a un sitio donde viven gatos, o si tienes contacto con alguien que vive con un gato.

Pero no hay un horario ni influyen las condiciones del clima.

Tipos de tos alérgica en niños.

En la tos alérgica de los niños hay dos modalidades fundamentales:

  • La tos irritativa. El polen entra en la vía respiratoria, el sistema defensivo del alérgico reacciona al encontrarlo en la garganta inflamando su mucosa y se desencadena el reflejo de la tos. Puede ser una tos seca o con mocos, pero tiene la característica de que es difícil no toser porque pica demasiado y resulta imposible aguantarse. El problema en estos casos es que la tos muchas veces empeora la irritación de la garganta, lo que da más tos…
  • La tos de bronquitis. El polen llega más abajo, hasta el árbol bronquial. Y allí hace que la mucosa de los bronquios se inflame, segregue moco y las paredes de los bronquios se contraigan reduciendo el paso de aire. La tos aparece entonces acompañada de ahogo. El niño respira como si fuese un pez fuera del agua. La tos intenta expulsar el moco para que el aire pueda entrar, pero con cada nueva respiración vuelve a entrar el polen que mantiene la reacción… Esto es lo que la mayoría de la gente llama Asma Alérgica.
  • A veces pueden coexistir ambos tipos de tos. O una puede acabar degenerando en la otra.

Cómo se trata la tos irritativa alérgia en niños.

Lo ideal sería eliminar la alergia, es decir, que el cuerpo deje de actuar contra un polen de forma inadecuada. Esto puede lograrse con la vacunación antialérgica o «huyendo del polen». Es muy frecuente que algunos padres adelanten las vacaciones en la playa de los niños porque saben que en la costa las concentraciones de polen son mucho menores.

Pero cuando no es posible podemos recurrir a anti-histamínicos y anti-tusivos. Los primeros a veces son suficiente, ya que si reducimos la reacción alérgica bloqueando la acción de las histaminas (son las sustancias que los «vigilantes» liberan en la mucosa llamando al resto del sistema defensivo), la tos suele ceder, junto con otros síntomas que suelen acompañar, como la mucosidad o la congestión nasal y conjuntival.

Cuando aún con el anti-histamínico la tos persiste siendo muy molesta, hasta el punto de dificultar el sueño, la alimentación o provocar el vómito con frecuencia, usamos los anti-tusivos. Pero antes de usarlos debería valorarlo el pediatra, porque un anti-tusivo en el otro caso de tos alérgica, el de la tos por bronquitis, puede tener un efecto muy negativo: retención de moco y ahogo.

Si tenemos claro que se trata de una tos alérgica irritativa por polen y sabemos o tenemos una sospecha bastante clara de cuál es solemos mantener el Antihistamínico a diario hasta que acabe la polinización concreta. Y usamos el anti-tusivo sólo cuando la tos es muy persistente, pero sin ahogo. 

Cómo se trata la tos alérgica por bronquitis en niños.

En la bronquitis los medicamentos más usados son también dos: Broncodilatadores y corticoides.

Los broncodilatadores actúan relajando los músculos que cierran los bronquios, para que se abran. Si efecto suele ser rápido, pero de corta duración.

Los corticoides bajan la inflamación de la mucosa de los bronquios para que no estrechen el paso de aire y evitar la producción excesiva de moco en ellos. Su efecto no es tan rápido, pero es más duradero que el de los broncodilatadores.

Si hay bronquitis suelen ser necesarios ambos.

Los corticoides se dan como tratamiento durante todo el periodo que el polen está en el aire.

Los broncodilatadores sólo en el momento que hay ahogo (con o sin tos).

A veces podemos notar que sólo con el bronco dilatador el niño parece mejorar, sin que usemos el corticoide, pero el resultado es engañoso, ya que no estamos tratando la inflamación que es la base del problema. Con lo que, en cuanto cede el efecto del broncodilatador, el bronquio vuelve a cerrarse y al final volvemos a necesitar la medicación.

Además, a largo plazo, si no tratamos la inflamación puede degenerar en una fibrosis que acaba reduciendo de forma irreparable la elasticidad de los bronquios.

Ambos medicamentos pueden darse por boca o con inhaladores.

Por boca pasan a sangre y una pequeña porción acaba llegando a los pulmones, donde realmente hacen falta.

Con inhaladores hacemos que la medicación vaya al mismo sitio donde el polen está causando problemas, la mucosa de los bronquios. Por lo que en principio la vía inhalada es mejor que la oral.

Pero en algunos momento la bronquitis puede ser tan intensa que podemos necesitar dar la medicación por varias vías a la vez.

Si tenemos claro que se trata de una tos alérgica bronquítica por polen y sabemos o tenemos una sospecha bastante clara de cuál es solemos mantener el Corticoide inhalado a diario hasta que acabe la polinización concreta. Y usamos el broncodilatador sólo cuando hay ahogo. 

Este artículo es como todos orientativo. Y siendo como es la alergia algo que puede poner a algunos niños en aprietos serios no deberías automedicar a tu hijo. Especialmente si no tienes mucha experiencia con este problema. Acude a tu pediatra, y si el niño tiene ahogo a urgencias.

Categorías
Blog Dolor fiebre Graves Mocos Niño de 24 meses, 2 años Respiratorias Tos

Sinusitis en Niños

Sinusitis en NiñosLa Sinusitis en niños puede ser causa de dolor de cabeza, de mucosidad constante y de tos que no acaba de mejorar. Comprende cómo se diagnostica y se trata.

¿Qué es una Sinusitis?

Alrededor de la nariz hay unos huecos que llamamos senos para-nasales. Están comunicados con la nariz y tapizados de una mucosa similar a la suya. Producen moco que va fluyendo hacia la nariz expulsando a los gérmenes que se cuelan en estos huecos:

Senos maxilares: Están en las mejillas, bajo los ojos a ambos lados de la nariz. Son los primeros senos en aparecer, los más grandes y en los que aparecen sinusitis con más frecuencia.

Senos frontales: Están en la frente, sobre la nariz. Los recién nacidos no los tienen. Se desarrollan en unos niños antes y en otros después y suelen ser causa frecuente de dolor de cabeza en niños que empeora al presionar en la frente. Pero es raro que tengan senos frontales antes de los 6-7 años y muy raro que generen sinusitis hasta años después.

Senos etmoidales y esfenoidales: Son los más pequeños. Están en la parte superior de la nariz y suelen dar un dolor de cabeza que empeora cuando movemos los ojos.

A veces esa mucosa puede inflamarse, el moco aumenta y puede no salir con facilidad de forma que produce dolor por la presión. Eso es lo que llamamos sinusitis. La inflamación puede empezar a partir de una alergia o de de una infección. Lo más frecuente es que la causa sea un virus. En algunas ocasiones puede ser generado por hongos (bastante raro). Pero a veces puede anidar alguna bacteria que dé lugar a una Sinusitis bacteriana. Sólo en este último caso es útil tratar con antibióticos.

La mayoría de las sinusitis se pueden resolver por sí mismas gracias al trabajo del sistema defensivo del niño, pero pueden tardar semanas en normalizarse del todo.

Hablamos de sinusitis aguda cuando es una inflamación que tiene su comienzo y su final claro en unas semanas. Cuando se prolonga durante meses o tiene episodios muy frecuentes hablamos de Sinusitis Crónica.

En las agudas suele bastar con tratarla cuando aparece. En las sinusitis crónicas puede ser necesario plantearse tratamientos de prevención.

Cómo se diagnostica una sinusitis en niños

Una Sinusitis es un proceso que dura más de lo normal en cualquier catarro. Por tanto, pensar en sinusitis porque un niño tenga mocos y dolor de cabeza, aún con fiebre, el primer día que esos síntomas empiezan, no es lo adecuado.

Habitualmente la evolución de una sinusitis suele ser un catarro inicial que no acaba de curarse y se mantiene más de 10 días activo. O un cuadro de moco espeso, amarillento o verdoso que se acompaña de fiebre de más de tres días sin que empiece a mejorar. Cuando esto ocurre debemos pensar en sinusitis, aunque hay otras situaciones que pueden dar resultados similares:

  • Fiebre prolongada. La evolución normal de la mayoría de las infecciones benignas que se acompañan de fiebre suele ser de 1 a 3 días de picos febriles cada vez más frecuentes y más altos. Y a partir de ahí suele mejorar haciendo picos de fiebre menos frecuentes y menos altos. Cuando pasan esos 3 días sin que veamos mejoría conviene que el niño sea valorado de nuevo por su pediatra para descartar cuadros distintos de un simple catarro. En muchos casos lo que hay simplemente es el solapamiento de dos infecciones diferentes: Ha empezado una nueva infección antes de acabar la primera. Pero otras veces puede haber infecciones que no se resuelven fácilmente sin tratamiento adecuado: Amigdalitis, neumonías, sinusitis
  • Mucosidad espesa prolongada. Hay otros cuadros diferentes de la sinusitis que pueden generar mucosidad que no cede tras más de 10 días. Lo más habitual es una sucesión de catarros (cosa habitual los primeros inviernos de escolarización), unas vegetaciones grandes (más frecuentes al final del invierno) y las alergias.

Pero ante la duda, si un catarro se prolonga mucho y más si es con fiebre, conviene que lo valore el pediatra para descartar cosas, entre ellas la sinusitis.

Otros síntomas que suelen acompañar a la sinusitis son:

  • Dolor de cabeza que aumenta al presionar sobre el seno inflamado o al inclinar la cabeza.
  • Moqueo purulento y maloliente según la postura, y más intenso del lado al que drena el seno afectado.
  • A veces inflamación de los párpados del ojo cercano al seno inflamado.

Cuando se sospecha de Sinusitis se completa el diagnóstica mediante:

  • Radiografía de Senos o Tomografía Axial Computerizada. En ella podemos ver si los senos están ocupados o no de mucosidad.
  • Cultivo del moco purulento. Puede detectar si hay una bacteria concreta creciendo en él y a qué antibiótico es sensible o resistente. Sus resultados no son inmediatos. Se siembra el moco en un caldo de cultivo y hay que esperar a ver lo que crece, lo que puede tardar unos días.
  • Analítica de Sangre. Nos indica cómo está respondiendo el cuerpo frente a la infección, orienta sobre si es viral o bacteriana y cómo de intensa es.

Tratamiento de la Sinusitis en niños.

En la mayoría de los casos la sinusitis puede ser tratada en casa. Sólo en casos en los que el niño no sea capaz de tomar la medicación o presente signos de complicación se puede necesitar el ingreso hospitalario para completar el tratamiento y vigilar su evolución. Su pediatra valorará la mejor actitud en cada caso.

Cuando una sinusitis no responde al tratamiento o tiene tendencia a repetir con frecuencia, conviene que sea valorado por un Otorrinolaringólogo.

Categorías
Blog Cuidados del Bebé y el Niño Cuidados del Recién Nacido Dificultad Respiratoria Higiene del Bebé y del Niño Infecciones en Bebés y Niños Mocos Recién Nacido Respiratorias Tos

Cómo evitar infecciones respiratorias en recién nacidos

Infecciones respiratorias en bebés

Infecciones respiratorias en bebés muy pequeños. Las que más preocupan son Tosferina y Bronquiolitis. ¿Hay algo útil para protegerles de ellas? Sí y no.

Este año en España hemos tenido una ola de Bronquiolitis especialmente intensa. Y esto se ha juntado con que desde hace unos años tenemos un rebrote de una enfermedad que era muy rara en las décadas anteriores: La Tosferina.

Ambos cuadros son especialmente graves en los bebés más pequeños, siendo causa frecuente de ingresos en el Hospital. Pueden llegar a producir la muerte o secuelas serias, pero esto es muy raro. Lo más frecuente es:

  • En bronquiolitis: Que el bebé quede con una mayor sensibilidad que desencadene bronquitis de repetición con cualquier cosa que irrite sus bronquios en los 2-4 años siguientes. Es lo que llamamos Hiperreactividad Bronquial Inespecífica.
  • En la tosferina: Que queden con una tos seca irritativa que puede durar unos meses, a veces acompañada de vómitos.

Cómo proteger a un bebé recién nacido de las infecciones respiratorias

Lo que suele recomendarse:

  • Lavarse las manos antes de atender al bebé.
  • Si alguien en la familia tiene una enfermedad respiratoria, usar mascarilla.
  • Si hay otros niños en casa, evitar su contacto con el bebé.
  • Limitar las visitas.
  • Evitar salidas a sitios con aglomeración de gente.
  • Evitar que le dé frío al bebé…

En mi opinión, todo esto es irreal, recomendaciones teóricas que en la práctica son absurdas. Una por una:

  • El lavado de manos cada vez que se atienda al bebé es algo que puede sugerir quien no haya tenido un bebé. En esta etapa necesitan atención de forma constante. ¿Qué se supone, que van a lavarse las manos 30-40 veces al día? «¿Con antiséptico?» ;P ¡Mejor cortarse las manos directamente!
  • Mascarilla. Sí, todo el día y toda la noche…. Vuelve a ser irreal.
  • Lo de evitar el contacto de los otros niños que hay en casa…. ¿Cómo? Si eres madre, tienes un bebé recién nacido y otro de, pongamos, 2 años… Es indispensable que los tengas constantemente juntos… ¿Cómo si no vas a cuidar de ambos? Y la mayoría de estos gérmenes se contagian por el aire. Plantearse distancias en la misma habitación es absurdo. Sin contar con que lo peor que puedes hacer para que un hermano mayor acepte a su hermano pequeño es mantenerlo a distancia.
  • Limita las visitas: ¡Mira, esto sí! Tu miedo a que el bebé se infecte puede ser la excusa perfecta para librarte de visitas indeseadas…
  • Es cierto que yo no me iría con un bebé recién nacido a la inauguración de las rebajas. Pero en espacios abiertos y con sentido común sin ningún problema.
  • Los cambios bruscos de temperatura pueden reducir el riego sanguíneo de las mucosas en la vía respiratoria. Eso puede reducir si capacidad defensiva. Pero las infecciones respiratorias no entran por la piel, sino por la boca y la nariz. No vas a evitar que se resfríe por mucho que lo abrigues. Y pasarte con la ropa puede ser tan contraproducente como quedarse corto. Para saber cuánta ropa ponerle lee este artículo.

Lo que de verdad puede hacerse respecto a las infecciones respiratorias en recién nacidos

Hay cosas que sí os recomiendo para reducir la posibilidad de que vuestro bebé sufra una infección respiratoria grave.

Siendo realistas, la verdad es que cualquier bebé está expuesto a sufrir una infección respiratoria y todos tienen posibilidades de desarrollar una forma más o menos grave.

Prevenir la Bronquiolitis en Prematuros

Pero hay algunos más propensos: Los prematuros. Especialmente aquellos que por nacer mucho antes de tiempo han necesitado ayuda intensiva para respirar. Cuando esto ocurre pueden quedar con una secuela que llamamos broncodisplasia.

La infección respiratoria más intensa que pueden sufrir en esa situación es la Bronquiolitis por Virus Respiratorio Sincitial. Para prevenirla, a estos bebés se les administra anticuerpos que les protegen contra ella.

Prevenir la Tosferina en todos

En cuanto a la Tosferina la herramienta es la vacunación con una estrategia doble:

  • Vacunación de los bebés. La vacuna de la tosferina está incluida en el calendario vacunal a partir de los 2 meses de vida. De hecho la mayoría de casos graves que vemos son bebés por debajo de los 2-4 meses, porque por encima de esa edad, con dos dosis de vacuna administradas, es raro que aparezcan formas complicadas.
  • Vacunación de la madre en el tercer trimestre del embarazo. La mayoría de las madres fueron vacunadas en su niñez, pero los anticuerpos defensivos van bajando poco a poco. Y ya en edad adulta son muchas las madres y padres que los han perdido y pueden ser portadores sanos de la Tosferina. Cuando su hijo nace pueden ser precisamente ellos quienes contagien a su bebé. Pero si administramos la vacuna a la madre en el tercer trimestre del embarazo reactivamos esas defensas, que pasan al bebé a través de la placenta y le protegen así durante los primeros meses en los que, gracias a su propia vacunación, generará defensas por sí mismo.

El papel de la lactancia en la prevención de infecciones respiratorias

Otra cosa que ayuda es la lactancia materna. Con ella llegan al bebé anticuerpos de la madre que ayudan al bebé a defenderse. Y es una de las medidas preventivas más efectivas que se conocen. Lo es más en infecciones intestinales, pero también colabora evitando o reduciendo la gravedad de las respiratorias.

Por tanto, obsesionarse es inútil y altera demasiado la vida de la familia. Evítalo. Pero si tu hijo es prematuro o puedes tomar medidas efectivas como las descritas en la tosferina, valóralas. Y si puedes y quieres, dar el pecho puede ayudar mucho.

Categorías
Bebé de 3 meses Blog Botiquín para atender Bebés y Niños Cuidados del Bebé y el Niño Higiene del Bebé y del Niño Infecciones en Bebés y Niños Mocos Respiratorias Síntomas del Bebé y el Niño Enfermos Tos

Humidificador: Su uso en bebés.

Humidificador para bebés con congestión nasal

Humidificador. Cuando un bebé tiene la nariz taponada, lo que es muy frecuente en los primeros meses de vida, ¿Necesita un humidificador? ¿Hay otras alternativas? ¿Puede ser perjudicial?

En realidad lo que voy a explicar es algo aplicable a otros muchos productos. Centremos el tema: Bebé. Entre los múltiples cacharros «imprescindibles» para criarlo ¿Qué puesto ocupa el Humidificador?

Empecemos con una consideración. Los bebés no necesitan «tantas cosas» como intentarán venderte. Somos más de 7000 millones de personas en este planeta. Todos pensando en algo que inventar cada día. Y un bebé es un desafío para todos los padres. Inventa algo que resuelva un problema real de los bebés «y a vivir»…

¿Cuál el el problema? A los bebés se les atasca su pequeña nariz con facilidad

Especialmente los primeros meses de vida. Hay que entender que han estado 9 meses sumergidos en líquido dentro de su mamá. Cuando nacen:

  • Tienen una nariz cuya mucosa de repente es sometida a cambios de humedad y temperatura a los que no está acostumbrado.
  • Para compensar la sequedad del ambiente y esos cambios de temperatura necesita hidratarse. Lo hace dilatando los vasos sanguíneos de la nariz para que se acumule líquido en la mucosa.
  • Pero tienen una nariz muy pequeña, y a poco que se hinche la mucosa, tapona el paso de aire.
  • Esto es más llamativo de noche, cuando estar inmóvil durante horas favorece la congestión.
  • Y en el dormitorio, donde colchones, ropa de cama, calefacción (si la hay) resecan mucho el ambiente.
  • En invierno, cuando hay cambios más bruscos de temperatura y la calefacción elimina la humedad.

Si a esto le sumas la preocupación por si está resfriado y la afición a hacer lavados nasales, hay quien no para de «tocarle las narices» al pobre niño.

Esto es lo que llamamos «Rinitis Seca del Lactante«. En la práctica, un bebé que no está enfermo, que simplemente se está adaptando a un ambiente cambiante y que respira como un «cerdito». Los hay a los que esto les resulta más incómodo y menos. Desde luego a ninguno le pasa nada grave con esto, pero hay quien se agobia.

Soluciones para una nariz seca en el bebé

La más simple. No hagas nada.

Si el bebé come y duerme bien y lo ves tan contento, no necesita nada en absoluto. La congestión mejorará sola, sin hacer nada o empeorará según lo necesite.

Hacer algo si está incómodo, duerme mal o come peor

Si llegamos a esta conclusión hay 3 opciones básicas:

Para mí la opción clara es la primera.

Pero para gustos colores.

¿Qué es un Humidificador?

Es un aparato que aumenta la humedad ambiental. Se suele decir que lo recomendable es que la humedad de la habitación donde esté un bebé esté entre el 30 y el 50%.

La falta de humedad puede favorecer como he dicho la congestión nasal, la sequedad de la piel… Un humedad adecuada puede mejorar eso, reducir la ionización del aire… No niego que puede tener efectos beneficiosos. Si lo usamos porque antes de la llegada del bebé teníamos problemas que mejoran usándolo, con el bebé también puede ser útil.

Pero también hay efectos perjudiciales cuando aumentamos la humedad del ambiente. Ácaros y Hongos crecen más en ambientes con humedad y temperatura estable. Y un exceso de humedad puede también dar lugar a congestión.

Por eso, si usas humidificador. es recomendable que ventiles la habitación con frecuencia durante el tiempo que el bebé no está en ella. Y que mantengas el humidificador limpio y con un mantenimiento adecuado (cambio de filtros según las indicaciones del fabricante).

Si usas humidificador con un bebé se recomienda:

  • Humidificador frío.
  • Alejado de la cuna del bebé.
  • Con agua destilada, no del grifo.
  • No superar el 50% de humedad ambiental.

¿Humidificador o Gota de Suero Fisiológico en la Nariz?

Si hasta el nacimiento de tu bebé no has tenido necesidad de usarlo, y la única razón por la que te lo planteas es que su nariz se congestiona, podemos tener varias cosas en cuenta:

  • Humedecer la mucosa nasal . Si lo que necesitamos de verdad es humedecer la mucosa nasal, es más efectivo una gota de suero en la nariz del bebé. Esto aporta un nivel de humedad en su nariz imposible de alcanzar con un humidificador.
  • Ácaros y hongos. El humidificador favorece el crecimiento de ácaros y hongos, que pueden en personas sensibles empeorar síntomas respiratorios y dermatitis atópica. Mientras que aplicar una gota de suero en la nariz del bebé no tiene ese efecto.
  • El humidificador necesita mantenimiento. El suero fisiológico no. Un humidificador en el que no hagamos una limpieza y cambio de filtros adecuados puede ser un riesgo para la salud.
  • Coste. Los humidificadores tienen un coste en su mayoría de entre 30 y 100€. Y además para su funcionamiento consumen electricidad. El suero fisiógico tiene un coste ínfimo en comparación.

Vamos aquí a lo que es el mensaje de fondo. Muchas veces las soluciones simples y baratas son las mejores. Si lo que pretendemos es humedecer la nariz del bebé ¿porque no la mojamos simplemente?

Tenemos tendencia a acumular montones de cacharros en casa para solucionarle supuestamente la vida a nuestro «retoño».

En su mayoría son cosas que usamos unas cuantas veces antes de prescindir de ellas para siempre. Si recopilamos todo lo que hemos comprado y desechado en el primer año de vida de un niño, si hacemos cuentas del dinero que hemos gastado (o han gastado para regalarlo), se suman varios cientos o algunos miles de euros.

Medio en broma, bastante en serio: Si le dijeseis a todo el mundo que cuando quieran hacerle un regalo al bebé o se os pase por la cabeza comprarle algo meta el dinero equivalente en un fondo de inversión para él ¿habéis pensado cuánto tendría ahorrado el niño el día que cumpla los 18 años?

Para darse una vuelta al mundo, para estudiar en el lugar que quiera, para….

Con qué frecuencia le mojo la nariz si uso la gota de suero fisiológico

Esto es lo mejor. Si lo haces bien se adapta a lo que el bebé realmente necesita de forma sencilla.

Echa gotas en su nariz cada vez que le veas molesto. Si la congestión le hace estar incómodo, si al comer no respira bien, si cuando duerme… ten mono-dosis de suero fisiológico a mano y aplica una gota en cada orificio nasal.

Si hace ruidito pero el bebé come y duerme bien y no está molesto, ni la gotita…

Categorías
Bebé de 3 meses Blog Botiquín para atender Bebés y Niños Cuidados del Bebé y el Niño Higiene del Bebé y del Niño Infecciones en Bebés y Niños Mocos Respiratorias Síntomas del Bebé y el Niño Enfermos

La nariz taponada en niños

La nariz taponada en niños

Hay niños que tienen con frecuencia la nariz taponada. No se les cae el moco habitualmente, pero no pueden respirar por la nariz. Su 4 principales causas.

En este artículo no voy a referirme al taponamiento nasal que con mucha frecuencia tienen los bebés durante los primeros meses de vida. De este tema hablo en otro artículo llamado Rinitis Seca del Lactante.

En este caso nos vamos a centrar en los niños ya más mayores, entre los 6 meses y la edad adulta que tienen la nariz taponada, pero sin moqueo. No es que no haya moco, que siempre hay, sino que el moco no cae constantemente y a pesar de ello el niño no es capaz de respirar por la nariz.

Las causas más frecuentes de nariz taponada en niños son 4:

  1. Hipertrofia adenoide.
  2. Hipertrofia de cornetes.
  3. Alergia.
  4. Cuerpo extraño en la nariz.

Hay más, pero vamos a centrarnos en las más habituales. Hablaremos de cada una de ellas para que sepáis distinguirlas.

La nariz taponada por Hipertrofia adenoide.

Más frecuente cuanto menor es el niño. Suele hacerse más evidente conforme el niño va pasando infecciones durante los primeros años de escolarización. La clave está en que es postural. Es decir, que mientras está incorporado puede respirar más o menos por la nariz. Pero es cuando se tumba cuando aparece la dificultad para respirar por la nariz. Las vegetaciones son parte de las defensas de la garganta. Están un poco por encima del paladar en la parte superior de la garganta. Cuando un niño que las tiene grandes está incorporado el paladar está hacia abajo y permite el paso de aire. Pero en cuanto se acuesta el paladar cae hacia atrás y choca con las vegetaciones cerrando el espacio para el paso de aire por la nariz.

En estos niños también podemos notar que tienen moco, pero no suele salir, está en su garganta. Si haces un lavado nasal no sacas casi nada y la nariz sigue igual de taponada. Y para completar el cuadro tienen una tos que es más frecuente de noche y al levantarse por las mañanas.

Esto es frecuentísimo en los niños al final del invierno.

La nariz taponada por Hipertrofia de Cornetes.

En el interior de la nariz tenemos unos pliegues que sirven para filtrar el aire, humedecerlo y calentarlo. Se llaman cornetes. En muchas situaciones pueden crecer. Por alergias, por infecciones frecuentes. El espacio que hay en el interior de la nariz es escaso y cuando crecen pueden producir una obstrucción total o parcial del paso de aire por ese lado de la nariz.

Pueden afectar a una sola mitad de la nariz o a las dos en distinto grado. Habitualmente no va acompañada de moco ni tos, lo que la diferencia de la Hipertrofia adenoide. Otra diferencia es que no suele ser tan claramente postural. Cuando hay hipertrofia de cornetes se suele respirar peor tumbado, porque en esa postura acumulan más líquido. Pero no es algo tan inmediato como con las vegetaciones.

Con las vegetaciones es acostarse y la nariz está taponada de forma inmediata, en la hipertrofia de cornetes empeora tras un rato acostado.

La nariz taponada en el niño Alérgico.

Es muy parecido a la hipertrofia de cornetes. De hecho una alergia mantenida en el tiempo es la causa más frecuente de una hipertrofia de cornetes. Pero un niño puede tener la nariz taponada por alergia sin ser una hipertrofia de cornetes.

Si un niño alérgico entra en una habitación en la que hay algo que le genera reacción, como pelo de gato, o polvo… puede pasar en segundos de respirar bien a no poder hacerlo por la nariz. Y tomando tratamientos anti-alérgicos esa dificultad puede desaparecer rápidamente. Cosa que no ocurre en la hipertrofia de cornetes, que es algo más crónico, cuya aparición y mejoría es mucho más lenta.

La nariz del niño taponada por un cuerpo extraño.

Especialmente los niños menores de 5 años son muy aficionados a experimentar introduciendo cosas por los orificios de la cara. Es relativamente frecuente ver en consulta a un niño que estando previamente bien lleva unos días en los que le resulta imposible respirar por uno de los orificios de la nariz. No es que no pueden hacerlo en ambos a la vez, que puede pasar. Pero lo más típico es uno sólo.

Los padres muchas veces no han visto al niño introducirse nada extraño en la nariz. Sólo han detectado que la tiene taponada de forma constante desde que empezó.

Los niños a veces lo hacen cuando no saben aún hablar o no recuerdan haber introducido nada en su nariz.

Pero notamos ciertos signos claros.

A diferencia de las vegetaciones siempre está taponada, de pié y tumbados. A diferencia de la alergia ni mejora con anti-histamínicos ni tiene un desencadenante claro que lo empeore cuando está en el ambiente. Y sí que hay moco. De hecho suele ser bastante llamativo por lo mal que huele. Y lo definitivo, al mirar en la nariz se ve el cuerpo extraño. A veces no a simple vista si está al fondo.

Todo cede cuando el cuerpo extraño se extrae de la nariz.

Sirva esto a modo de aclaración. Ninguna de las causas es urgente, pero si quieres tener seguridad de la causa y tratarla adecuadamente pide cita a tu Pediatra u Otorrino.

Categorías
Bebé de 4 meses Blog Cuidados del Bebé y el Niño Higiene del Bebé y del Niño Infecciones en Bebés y Niños Mocos Respiratorias Síntomas del Bebé y el Niño Enfermos Tos

Aire Acondicionado y Salud en Bebés y Niños

Aire Acondicionado y Salud en bebés y niños

¿Es malo el aire acondicionado para la salud de niños y bebés? Esta es una duda en verano, cuando llegamos a 40ºC de día y más de 30ºC de noche.

Lo repito cada verano: ¡Qué feliz soy en invierno!

No es que no me guste un ratito de playa o de piscina. No es que no aprecie una tarde en la que dé tiempo de pasear y que la noche llegue cuando ya tienes sueño.

Pero llevo muy mal el calor. Lo reconozco. Y no soy el único.

El calor extremo es mucho más difícil de compensar que el frío. Uno puede añorar lo confortable que puede resultar un sofá en invierno con una buena mantita por encima.

Cuando llega el verano donde de verdad lo hay, es otra cosa. Yo sabéis que vivo en Andalucía. La tierra del Sol en el sur de España. Y aquí cuando hace calor, es Calor con Mayúsculas. Todos los años superamos los 40º y muchas noches, aunque Granada para eso es más benévola que otras ciudades como Sevilla o Córdoba, las temperaturas no bajan de 28-30º.

Con estas temperaturas de día no se está bien. Pero de noche es desesperante. No hay quien descanse.

Suele decirse que por encima de los 25º nocturnos cuesta dormir, y se despierta cualquiera con más frecuencia.

Surge la pregunta ¿Y si ponemos el aire acondicionado un rato?

La cuestión que muchos se plantean inmediatamente es ¿pero no será malo para el niño?

Pues vamos al tema.

El aire acondicionado ha mejorado mucho en los últimos años. Antes un aire acondicionado era un recurso que aliviaba el calor, pero a costa de poner en riesgo la salud por muchas cuestiones:

– Ionización del aire. Los aires modernos reducen la ionización del aire, que se ha relacionado con sensaciones de malestar y molestias en la vía respiratoria. Los antiguos para esto eran un desastre.

– Aire contaminado de gérmenes, polvo y contaminación. Hoy en día tienen filtros. Pero hay que cambiarlos. Y la mayoría de la gente se olvida del tema hasta que notan una molestia, como por ejemplo un mal olor del aire que sale del aparato. Pero esto es un signo tardío. Mi consejo con niños en casa es que si quieres usar el aire acondicionado debes cambiar los filtros del aire cuando recomiende el fabricante o en su defecto una vez al año, al principio del verano.

– Cambios bruscos de temperatura. Esto es lo que caracterizaba a los aires acondicionados antiguos. Básicamente eran aparatos que disparaban un chorro de aire frío siempre con la misma potencia y regulaban su funcionamiento con un termostato que le hacía apagarse cuando la temperatura bajaba al límite que marcabas en el mando y volvía a funcionar cuando subía de nuevo. Pero generaba oscilaciones de la temperatura. Podías pasar de 40 grados a 20 varias veces en una hora. Eso es malísimo. Los aires acondicionados modernos tienen sistemas capaces de mantener la temperatura mucho más estable.

Nunca podremos decir que un aire que sale de un aparato de aire acondicionado es mejor que el que entra por una ventana (si no vivies en una ciudad con tal contaminación que mejor si no la abres). Pero con un buen aire acondicionado bien usado un bebé no tiene porqué ver afectada su salud.

Y en ciertas circunstancias puede ser necesario para evitar problemas. Algunas casas tienen temperaturas tan altas que pueden favorecer la deshidratación de los bebés, especialmente cuanto más pequeños son. En estos casos es preferible el aire acondicionado a un golpe de calor.

¿Cómo usar bien el aire acondicionado con un bebé en casa?

Hay varias normas para lograrlo:

– Temperatura no muy baja. 23-24º C es una temperatura muy aceptable. No os recomiendo que bajéis mucho más. Especialmente en bebés muy pequeños.

– Temperatura estable. No enciendas y apagues constantemente el aire. Pon una temperatura cómoda y deja el aire acondicionado conectado durante las horas de más calor del día.

– Mantén el aire acondicionado en buenas condiciones. Limpieza y filtros de la maquinaria deben estar al día para poder usarlo sin riesgos añadidos.

¿Dormir con el aire acondicionado encendido?

Si de verdad es un aire acondicionado de buena calidad, ponéis una temperatura no mucho más baja de 24-25º y dirigís el chorro de aire para que no os dé a vosotros ni al niño puede ser aceptable. Especialmente cuando las temperaturas nocturnas están por encima de los 30º C.

¿Y los ventiladores?

De entrada son muchos los que piensan que son mejor que un aire acondicionado. Pero no suelen serlo. La mayoría dirigen el ventilador hacia quien duerme para que le refresque. Lo consigue porque evapora el sudor. Pero eso favorece la deshidratación. Y cuando se ponen sistemas basculantes hace que pases calor cuando no te da el chorro de aire, sudes y te enfríe deshidratándote cuando te da el chorro.

Esto con cambios de temperatura intermitentes, que como os decía es una de las peores opciones.

Pero ¿Qué puede pasar cuando se usa el aire acondicionado con estos cambios bruscos?

La infección típica del verano, las amigdalitis. Son infecciones bacterianas de garganta que suelen causar fiebre alta, dolor y a veces voz gangosa y mal aliento. Las bacterianas precisan tratamiento antibiótico.

Vemos más Amigdalitis en verano que en invierno. Esto ocurre porque aspirar aire frío y caliente de forma intermitente altera el riego de sangre en la mucosa. Esto reduce la llegada de células defensivas y la capacidad de la mucosa para defenderse, lo que favorece que los gérmenes asienten.

Para evitarlo, reduce lo más posible los cambios bruscos de temperatura.

Categorías
Bebé de 14 meses Blog fiebre Infecciones en Bebés y Niños Mocos Respiratorias Síntomas del Bebé y el Niño Enfermos Tos

Escarlatina en niños

[et_pb_section admin_label=»section»][et_pb_row admin_label=»row»][et_pb_column type=»4_4″][et_pb_text admin_label=»Texto» background_layout=»light» text_orientation=»left» text_font_size=»14″ use_border_color=»off» border_color=»#ffffff» border_style=»solid»]

La Fiebre Escarlatina en NiñosLa escarlatina es una infección de garganta que sigue con nosotros, pero que a muchos padres cuando se la diagnosticamos a su hijo les suena a «antiguo».

Si hacemos memoria, a casi todos la escarlatina nos recuerda a «Mujercitas». Recordaréis que una de las hermanas la sufre.

Hace años, antes de que existieran los antibióticos la escarlatina era un problema serio. Pero desde que disponemos de antibióticos se habla muy poco de ella. Lo que hace que mucha gente piense que es algo que ya no existe. Pero no es así. El Estreptococo pyogenes sigue con nosotros, lo que pasa es que hoy en día da síntomas mucho menos llamativos gracias a que disponemos de tratamiento contra él.

¿Qué es la escarlatina?

Es una infección producida por el Estreptococo Pyógenes. Una bacteria que alguna gente puede tener como parte de su flora en la garganta. Se puede sufrir escarlatina varias veces. Porque los anticuerpos que produce el cuerpo a veces no son suficiente para evitar su crecimiento.

Algunas personas la tienen sin que a ellos les afecte, pero pueden contagiarla. Al respirar, toser o estornudar expulsan a la bacteria que así contagia otros que respiran a su lado.

Lo que suele producir es una infección de garganta, habitualmente con fiebre alta. Pero es una bacteria que da anginas con o sin placas. Por lo que a veces puede confundirse con infecciones virales.

Cuando hay una infección de garganta con placas, asumimos que es bacteriano, pero cuando no las hay suele ser viral. Hay dos excepciones claras a esto:

  • Mononucleosis: Es una infección viral que puede generar placas en la garganta.
  • Escarlatina: Es una infección bacteriana que puede no tener placas en la garganta.

Algunos signos que nos orientan a que pueda ser Escarlatina:

  • Enantema en el paladar. El enantema son puntos rojos en el velo del paladar. No aparece siempre.
  • Lengua aframbuesada. Tampoco es constante. Consiste en que las papilas de la lengua están inflamadas y enrojecidas, dándole el aspecto de una frambuesa.
  • Erupción en la piel. A veces aparece y a veces no:
    • Suele aparecer poco después de la fiebre. En el primer o segundo día de la infección y suele desaparecer en menos de una semana.
    • Es una erupción con muchos puntitos rojos por todo el cuerpo.
    • Empieza habitualmente en cara y cuello, luego se extiende por todo el cuerpo.
    • Se concentran más en las mejillas, las axilas y los codos.
    • Es una erupción con relieve, suele hablarse de piel de lija.
    • Al final puede descamar y picar. La descamación y la desaparición sigue el mismo orden que la salida, desde la cara hacia abajo.
  • Descamación del la piel en los dedos. En algunos casos lo vemos al final de la infección.

[/et_pb_text][et_pb_gallery admin_label=»Galería» gallery_ids=»6148,6149,6150,6152,6153″ fullwidth=»off» show_title_and_caption=»off» show_pagination=»off» background_layout=»light» auto=»on» auto_speed=»2000″ hover_overlay_color=»rgba(255,255,255,0.9)» caption_font_size=»14″ caption_all_caps=»off» title_font_size=»16″ use_border_color=»off» border_color=»#ffffff» border_style=»solid» posts_number=»5″] [/et_pb_gallery][et_pb_text admin_label=»Texto» background_layout=»light» text_orientation=»justified» text_font_size=»14″ use_border_color=»off» border_color=»#ffffff» border_style=»solid»]

Diferencias con otras erupciones habituales con fiebre:

  • Sarampión y rubeola: No tiene relieve.
  • Exantema súbito: La erupción es parecida pero aparece cuando la fiebre cede, no con ella como en escarlatina, rubeola y sarampión.
  • Boca-mano-pie: Las lesiones de la piel son como ampollitas en la piel y se concentran como su nombre indica en boca, manos y pies (y alrededor del ano).
  • Varicela: Erupción con burbujitas de capa muy fina que se rompen con facilidad distribuidas por todo el cuerpo, incluidas zonas con pelo.

Vía de contagio de escarlatina

Se pasa de una persona a otra a través de las gotitas de saliva que «disparamos» al hablar, toser, estornudar… El contagio es bastante fácil cuando en la garganta se tienen las condiciones necesarias para que crezca. Hay quien reúne esas condiciones y quien no.

Diagnóstico de la escarlatina

Se pude llegar a la conclusión de que lo es con la simple exploración en algunos casos. Pero otra veces puede ser dudoso. Especialmente cuando no hay placas en la garganta.

En esos casos se puede hacer un frotis faríngeo con cultivo que identifica si está el Estreptococo pyógenes. El problema es que a veces tarda más en crecer el germen en el cultivo de lo que dura la infección.

Hoy en día disponemos también de test rápido que tomando una muestra de moco de la garganta puede detectar en menos de una hora si el Estreptococo Pyógenes está ahí. Lo que pasa es que no está siempre disponible en todos los servicios donde se atienden niños.

También podemos ver el ASLO, los anticuerpos contra el germen de la escarlatina, que pueden medirse en una analítica de sangre. Suben o bajan según lo frecuente y permanente que es el contacto de cada persona con él. Nos pueden orientar de la evolución a largo plazo en personas que tienen tendencia a padecerlo una y otra vez.

Tratamiento de la escarlatina

Una de las cosas por las que hoy en día no se habla tanto de la Escarlatina es porque responde muy bien al tratamiento con antibióticos.

Tu pediatra te indicará el más adecuado en su caso.

Prevención de la Escarlatina ¿Hay vacuna?

Pues no. No tenemos vacuna contra el Estreptococo Pyógenes. Con lo que no hay una prevención segura contra él.

Complicaciones de la escarlatina

Cuando no existían los antibióticos las infecciones por escarlatina podían llegar a ser graves.

Hoy en día lo que sí podemos ver a veces son efectos de las infecciones repetitivas por este germen o algunos efectos cuando está de forma habitual en la garganta aún no dando fiebre:

  • Uno de los efectos es que crezcan más de lo normal las anginas y las vegetaciones. Al tener el germen presente, estos centros de producción de defensas aumentan de tamaño y siguen grandes para mantenerlo a raya.
  • Pero además el cuerpo produce anticuerpos contra el Streptococo. Y si sigue manteniéndose el estímulo, a veces esos anticuerpos dan problemas en otras partes del organismo. Los más frecuentes en niños son inflamaciones en las articulaciones (Fiebre reumática) y los riñones (Glomérulo-nefritis).

Por eso, si el germen tiene facilidad para anidar en la garganta de un niño hay que seguir su evolución y plantearse medidas para eliminarlo antes de que genere otros problemas.

Hay varias opciones y es tu pediatra, en función de la evolución de cada niño, quien debe proponer alternativas. Pero hoy en día disponemos de muchos recursos para resolver este problema sin que genere complicaciones.

Cuándo deja de ser contagiosa la escarlatina

En cuanto empezamos con el tratamiento antibiótico el germen muere en poco tiempo. Asumimos que deja de ser contagioso cuando pasa 24 horas sin fiebre.

La mayoría de las cepas de Estreptococo pyógenes son muy sensibles a los antibióticos y esta desaparición de la fiebre suele ocurrir en uno o dos días tras iniciar el tratamiento.

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]

Categorías
Bebé de 13 meses Blog fiebre Infecciones en Bebés y Niños Mocos Respiratorias Síntomas del Bebé y el Niño Enfermos Tos

Gripe en niños y bebés

La gripe en niños y bebés.

Los síntomas de la gripe en niños y cómo tratarlos, explicado a los padres.

Desde hace un par de semanas han ido aumentando los casos de gripe en Granada.

Este año parece que toca otra vez campaña de «acongojamiento general».

Según los informes de epidemiología, la mayoría de los casos de este año están siendo de Gripe A. Lo que en la práctica no tiene demasiada importancia.

La gripe es una enfermedad causada por un virus que cambia con facilidad, de modo que cada año se produce una epidemia que afecta a una parte importante de la población durante el invierno.

La única prevención real es la vacunación, que es recomendable en personas con enfermedades que pueden agravarse si se contrae la gripe. En el caso de niños, se recomienda vacunar a niños con bronquitis crónica o con problemas de corazón.

Los síntomas más habituales de la gripe en niños son:

  • Fiebre. Varía según los casos, pero puede alcanzar con facilidad más de 39 y mantenerse cerca de una semana.
  • Dolores musculares. Duelen brazos, piernas y espalda como si se tuvieran agujetas.
  • Cansancio.
  • Malestar genaral. En niños pequeños: muy llorones.
  • Congestión nasal y de ojos.
  • Tos irritativa. No es raro que tras ceder la fiebre puedan estar semanas con una tos muy persistente.
  • A veces, vómitos.

Tratamiento de la gripe en niños:

  • Los antibióticos no sirven.
  • La gripe se cura sola cuando nuestro cuerpo produce anticuerpos contra el virus, en lo que tarda entre 3 y 7 días habitualmente.
  • A los enfermos de gripe se les trata aliviando los síntomas y evitando las complicaciones.
  • Por tanto se tratan la fiebre y el dolor, la congestión y la tos.

Complicaciones más frecuentes de la gripe en niños:

  • En menores de 1 año, sobre todo por debajo de los 6 meses: Bronquiolitis. Se caracteriza por una tos muy persistente, con dificultad para respirar y comer.
  • En mayores: Las más habituales son la Bronquitis y la Neumonía. Su aparición suele coindicir con un aumento de la fiebre cuando ya estaba bajando con empeoramiento de la tos.

Signos de alerta de la gripe en niños:

  • Muy mal estado general.
  • Decaimiento intenso.
  • Dificultad para respirar importante (no congestión).
  • Picos de fiebre que no empiezan a bajar de altura y frecuencia tras 3-5 días. O que cuando ya habían empezado a bajar, suben de nuevo de forma clara.

En todos estos casos es recomendable volver a llevar al niño al pediatra.

Vacunación antigripal en niños

La vacunación contra la gripe no es recomendable en todos los niños. Se indica en niños que tienen enfermedades en las que una gripe puede suponer un desafío importante. Las más habituales son las cardiopatías y las bronquitis crónicas.

Cuando se vacuna por primera vez en niños pequeños suele hacerse partiendo la vacuna en dos medias dosis.

Si tienes dudas al respecto consulta a tu pediatra, que te dará la indicación más adecuada en el caso de tu hijo.

 

Categorías
Bebé de 22 meses Blog Bronquitis Conciliación Diarrea Digestivas Enfermedades Crónicas en Bebés y Niños fiebre Infecciones en Bebés y Niños Mocos Otros temas de Salud Infantil Respiratorias Síntomas del Bebé y el Niño Enfermos Tos Vómitos

Mi hijo está malo desde que empezó el curso

«Mi hijo siempre está malo » Algo muy frecuente el primer año de guardería. No busques respuestas milagrosas sino entender cuándo preocuparte o verlo normal.

¿Tienes un hijo menor de tres años que acude por primera vez a la guardería este año?

Si es así, seguro que el título te ha llamado la atención. Debes llevar dándole vueltas desde hace meses.

Es frecuente que el primer año de guardería pagues para que se ponga malo. Va dos días, una semana sin ir. Vuelve otros dos días, otra semana malo…

Suelo decir que si uno calcula lo que se paga de guardería y el número de días que va de verdad, sale más caro que enviarlo a estudiar a EEUU.

Como habréis deducido, es bastante normal. Vuestro hijo no es una excepción. No tiene las defensas mal.

Y no es que no acabe de curarse ni que tenga un «resfriado mal curado». La causa real es que no han acabado con una infección cuando ya están incubando la siguiente.

¿Porqué está malo constantemente?

Cuando un niño se escolariza por primera vez empieza a tener relación con muchos niños que provienen de familias difrerentes. Sin que un niño se relacione con otros también puede enfermar. Los adultos lo hacemos con menor frecuencia porque ya hemos pasado y formado defensas contra la mayoría de los gérmenes que nos rodean.

Para que se entienda voy a poner un ejemplo conocido: La varicela.

La mayoría la hemos pasado en nuestra infancia. Las personas que han pasado la varicela, si en un momento determinado tienen una bajada de sus defensas pueden reactivar ese virus, que está como hivernando en nuestro interior. Aparece lo que llamamos una «Culebrina» o herpes zoster.

Cuando un adulto tiene una culebrina libera vírus de la varicela. Si un niño está cerca y aún no la ha pasado, puede desarrollarla. El período de incubación es de 7-10 días habitualmente. Y en ese tiempo el niño ya está liberando virus que pueden contagiar a otros.

Si un niño no está escolarizado las posibilidades de que un adulto de su entorno desarrolle una culebrina son bajas.

Pero si está escolarizado las posibilidades de que alguno de sus compañeros tenga contacto con un adulto con culebrina se multiplican.

Por eso enferman más si van a la escuela.

¿Deberíamos evitarlo no llevándolo a la escuela hasta que sea mayor?

El sistema defensivo es un elemento que como todos los demás en los niños está en construcción. Pero es uno de los que maduran más rápidamente hasta el máximo de capacidad. Nos va en ello la supervivencia.

Los primeros 3-4 meses contamos con la ayuda de los anticuerpos que pasa la madre a su hijo a través de la placenta.

Tras el nacimiento la ayuda puede mantenerse a través de la lactancia, pero de forma más limitada que en la primera fase.

A partir de ahí los niños deberían haber desarrollado su propia capacidad de defenderse.

Suele considerarse que las infecciones en menores de 3-6 meses son más graves que en niños mayores de los 6 meses. Porque antes de esa edad consideramos inmaduro al sistema defensivo.
Y eso nos lleva a algo: Que la escolarización antes de los 6 meses debería estar contraindicada. Pero para eso sería necesario que la baja tras el nacimiento durase ese período como mínimo.

A partir de esa edad las probabilidades de un niño de enfermar cuando se escolarice son las mismas, lo haga a los 6 meses o a los 6 años.

La diferencia está en que se hará de forma más condensada si se escolariza pronto. Si lo hace tarde irá pasando infecciones a un ritmo menor. Pero el resultado final, si hiciésemos un recuento del número de infecciones sufridas sería casi el mismo.

Pero algunos niños están malos con más frecuencia que otros

Eso es algo que cualquiera puede apreciar. Los propios trabajadores de las escuelas infantiles lo notan y cuando los padres hablan entre sí también.

¿Qué ocurre? ¿Es que hay niños que sufren todas las infecciones y otros que no? Pues en realidad está ahí la diferencia. Lo que marca la diferencia entre las veces que enferman los niños no es que los gérmenes no afecten a unos y si a otros. Sino la forma en la que lo hacen.

Hay niños que cuando contactan con un virus, por ejemplo, desarrollan algo de moqueo y en un par de días están bien. Otros ante ese mismo virus se defienden haciendo fiebre alta, una bronquitis, vómitos, diarrea… Síntomas mucho más llamativos. Y en realidad el segundo, el que parece enfermar más no es que tenga una falta de defensas, sino que responde de forma mucho más exagerada.

Luego hay niños que tienen una mayor tendencia a que ciertos gérmenes aniden en su cuerpo. Es el caso de los niños con amigdalitis (anginas) o infecciones de orina de repetición.

En estos niños hay cosas que podemos hacer para reducir su tendencia a reaccionar de forma exagerada frente a las infecciones o a evitar esas infecciones de repetición. Es labor del pediatra ir un poco más allá de tratar cuadros agudos uno tras otro y plantear estrategias de prevención. Especialemente cuando el cuadro que sufre el niño es repetitivo y casi siempre con el mismo patrón.

No podemos evitar que el siguiente germen con el que tenga contacto le infecte. Pero sí podemos modular o prevenir ciertas formas de enfermar que vuelven una y otra vez.

El problema para hacer ese planteamiento es que se necesita tiempo. Muchos pediatras no disponen de ese tiempo por masificación y el resultado es que se pierde la oportunidad de conocer adecuadamente a un paciente hasta el punto de poder controlar bien sus particularidades y prevenir problemas posteriores. Lo que reduciría la demanda.

Otro problema es la continuidad. Ante la masificación de muchas consultas algunos padrs se ven obligados a acudir una y otra vez a urgencias y eso hace que su hijo sea atendido como cuadro agudo una y otra vez sin que ningún pediatra de urgencias pueda establecer una estrategia de prevención estable y que pueda seguir para adaptar a la evolución del niño.

Por eso, cuando un niño empieza la escolarización, mi consejo a los padres es que tengáis un pediatra de referencia al que acudáis cada vez que vuestro hijo enferme y recurráis a urgencias sólo cuando no podáis hacerlo a vuestro pediatra «de cabecera».

Pero ante todo, y a pesar de lo desesperante que pueden ser estos primeros años, asume que es normal que mañana pueda tener una nueva infección y da gracias si pasa una tras otra sin necesitar ser hospitalizado. Porque eso significa que en realidad está superando este reto de forma adecuada y debe hacerlo.

Categorías
Bebé de 15 meses Blog Bronquitis Enfermedades Crónicas en Bebés y Niños Infecciones en Bebés y Niños Mocos Respiratorias Síntomas del Bebé y el Niño Enfermos Tos

El niño con mocos, vídeo en MedicinaTV

Canal de Pediatría en MedicinaTV

El niño con mocos. Nuevo vídeo en el canal de Pediatría de MedicinaTV en el que explicamos los distintos tipos de moco y cuando merece la pena hacer algo.

En este vídeo pretendemos ayudar a padres y madres a comprender algo tan frecuente en niños como la presencia de mocos.

Intentamos aclarar de forma sencilla las principales dudas de los padres cuando sus hijos sufren este problema:

Porqué todos los niños tienen moco y pretender eliminarlos es imposible, especialmente en los primeros años de escolarización.

Para qué sirven los mocos en los niños.

Los distintos tipos de moco, claro, espeso, de la nariz, en la garganta…

Cuándo merece la pena tratar los mocos con lavados o medicación.

Cuándo son inútiles o poco recomendables los lavados nasales.

 

Este vídeo es el tercero de una serie que iremos publicando todas las semanas en el canal de Pediatría de MedicinaTV en Youtube.

Cada martes un nuevo vídeo en el que trataremos un problema frecuente de salud infantil.

Con un lenguaje claro y con el objetivo de que aprendáis a comprender y manejar los cambios más habituales en la salud de vuestros hijos.

Puedes accecer a los vídeos anteriores sobre la fiebre y sobre la tos.

No olvides suscribirte al canal si no quieres perderte ninguno.

Y por supuesto si crees que pueden ayudar a alguien te agradecemos la difusión.