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? Caca verde en niños y bebés

Caca o Popó Verde en Bebés, ¿Hay que hacer algo?

Caca Verde: ¿Sabes el motivo de que tu hijo la haga de este color? ¿Cuándo es normal y cuándo puede ser signo de problemas? Te lo explico claramente.

El color de la caca puede cambiar cuando lo hacen las bacterias que forman parte de la flora intestinal del bebé. Podemos ver colores muy variados: Desde el verde al mostaza, el amarillo o el marrón.

El color y la consistencia pueden variar. Pero no es raro ver una caca verde en los bebés. La mayoría de las veces no es signo de que haya un problema.

Explicación de porqué muchos bebés hacen la caca (popó) verde. Las causas más frecuentes, cómo saber si es signo de que algo va mal y qué hacer si es necesario.

Publiée par Mi Pediatra Online sur Dimanche 2 juin 2019

La primera cuestión es diferenciar la caca verde con y sin diarrea. Explico cómo diferenciar la diarrea en un lactante de lo que no lo es en este «Peketip».

Peketip 2 Diarrea o no diarrea

Deposiciones verdes sin diarrea

En algunas ocasiones la caca del bebé puede tener color verde, sin que sea diarrea.

Es fácil de entender. Cuando un bebé nace, el color del popó es negro verdoso. Se debe a la bilis, que es de ese color. Si mezclamos eso con el blanco de la leche, sale una caca verde más clara. Pero la mayoría de las veces no vemos ese color. Pasa directamente del negro verdoso a un amarillo con grumos blancos.

La razón es que en cuanto el bebé sale a este mundo, empiezan a entrar bichitos por su boca, que van a colonizar su intestino. La mayoría de esos gérmenes digieren la bilis, transformándola en urobilinógeno (amarilla) o coprobilinógeno (marrón), dando su color habitual al popó. Pero en algunas ocasiones hay cambios en esa flora, y los bichos que hay, no digieren la bilis, saliendo de su color original: Caca verde, sin que sea diarrea.

Esto es bastante frecuente en las primeras fases de introducción de la alimentación, o durante la dentición.

Cuando esto ocurre sin diarrea, pero con molestias en el bebé, puede ayudar si damos probióticos (Lactobacilos) al bebé. Nos indicaría que la flora nueva no es buena, pudiendo generar más gases o irritar más el culete.

Caca verde en bebé sin diarrea
Esta caca es verde, pero tiene una consistencia normal. No es diarrea. Simplemente la bilis no ha sido digerida.

Cacas de color verde en bebés por cambios en la alimentación

Cuando un bebe toma una alimentación todos los días, como ocurre al principio con la leche, los gérmenes que hay en su intestino son aquellos que están mejor adaptados a la composición de esa leche. Si un bebé por ejemplo toma leche artificial y la cambiamos de marca, cambiará su flora intestinal. Las pequeñas diferencias de composición de la leche harán que unos gérmenes mueran al perder aquello de lo que se alimentaban. Al tiempo que otros que no tenían recursos los encuentre y crezcan.

Es como si cada vez que cambiamos la alimentación abriésemos las puertas y aceptásemos bichitos nuevos. El problema es que a veces serán buenos y otras no tanto. Por eso yo aconsejo que no cambies de leche sin motivo. Sea la que sea, si le sienta bien, no cambies. Si mantenemos la misma durante tiempo hacemos que la flora intestinal que no está dando problemas se asiente más firmemente.

No te extrañes porque cambie el color de la caca al hacer estos cambios. Es lo normal. Sea cual sea el color, incluso si la caca es verde, no hagas nada si el bebé no tiene molestias. Si al cambiar el color aparecen más gases, dolor de barriga o irritación de la piel en torno al ano entonces es que los bichitos nuevos no son buenos. En este caso puedes dar un probiótico para introducir gérmenes buenos que les hagan la competencia. Y si este cambio ha coincidido con un cambio de leche, vuelve a la que tomaba antes.

Cambios del color, consistencia y acidez de la caca con la dentición

Empezaré aclarando un pequeño detalle. Todos los bebés por encima de los 2 meses suelen meterse con frecuencia las manos en la boca, sin que tengan dientes a punto de salir. Simplemente es una forma de entretenerse. Busca estímulos, y algo que les entretiene mucho es meterse cosas en la boca para explorar. Lo que tienen más a mano: Las manos.

Pero es verdad que cuando los dientes están abriendo camino para salir, molestan. Entonces el bebé se mete las manos o cualquier otro objeto que pueda morder con mucha más frecuencia. Tanto las manos como esos objetos tienen gérmenes en su superficie. Gérmenes que van entrando hacia el intestino. Algunos no pueden vivir ahí. Pero otros sí. Cuando alguno de esos gérmenes se hace un hueco importante puede cambiar las características de la caca en color, consistencia o acidez. El resultado puede causar molestias o no. Si no las causa no haremos nada. Si aparecen molestias podremos tirar de nuestro amigo el probiótico.

No te agobies con la limpieza para evitar la entrada de gérmenes. Un exceso de higiene es contraproducente.

Caca verde con diarrea

En otros casos el bebé o el niño pueden hacer heces vedes y además con diarrea.

Recapitulamos lo que era diarrea:

Muchas veces, mucha cantidad, líquida, con dolor de barriga, come peor y con irritación de la piel al salir.

La causa en estas ocasiones es, que con la diarrea, se acelera tanto el paso por el intestino, que no da tiempo a que la bilis se transforme, con lo que la caca del bebé conserva su color verde.

Esto es muy frecuente, por ejemplo, en las diarreas del lactante producidas por Rotavirus.

Puede aparecer también cuando un niño tiene intolerancia a algún alimento. El más frecuente en causar esto es la Lactosa.

La intolerancia a la lactosa aparece en forma de: Diarrea ácida verdosa.

caca verde en bebé
A diferencia de la anterior esta es una caca verde muy líquida. Si va acompañada de irritación de la piel alrededor del ano es una diarrea. En este caso es verde porque el paso por el intestino ha sido tan rápido que no ha dado tiempo a digerirse la bilis.

Las cacas verdes del bebé pueden desencadenarse a partir de:

  • Cuando pasamos de lactancia materna a artificial en un bebé que no produce cantidad suficiente de lactasa. La lactasa es el enzima que usa nuestro intestino para digerir la lactosa. Algunos bebés producen poca lactasa y eso hace que no puedan digerir la Lactosa. Entonces los gérmenes del intestino la aprovechan, la fermentan y producen ácido láctico. Éste irrita la pared del intestino haciendo que se mueva más de lo normal. Aparece así la diarrea ácida.
  • Puede pasar también en bebés que toman leche materna si no se les deja vaciar el pecho por completo. O si hay alguna molestia que les impide hacer las tomas completas. Cuando esto ocurre la lactasa que el pecho contiene, y que está concentrada en la parte final de la tetada no sale. El bebé toma una leche muy rica en lactosa, pero sin la lactasa que le ayude a digerirla.
  • A veces un bebé que digería bien la lactosa pierde esa capacidad de hacerlo. Las causas más frecuentes son:
    • Otra intolerancia o alergia digestiva que impida la regeneración de la pared del intestino. Con lo que pierde la capa superficial, donde están las células que que fabrican la lactasa.
    • Una infección que ataque la pared del intestino y destruya la capa superficial donde se produce la lactasa.
    • Una falta de hierro, necesario para regenerar la pared del intestino. Cuando los bebés van creciendo agotan el hierro que recibieron durante el embarazo. Su alimento esencial, la leche, aporta poco de este mineral. Y con el paso de los meses muchos bebés tienen una carencia. Una de las cosas en las que se nota es en la dificultad para regenerar la pared del intestino y con ella pueden aparecer algunas intolerancias. Estas intolerancias se corrigen dando al bebé un suplemento de hierro.

 

Puedes ver como tratarlo en el tema de la diarrea.

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Alimentación complementaria en bebés

Los objetivos en la alimentación complementaria del bebé

Cómo pasar en los bebés de la leche como único alimento a una alimentación completa. ¿Cuáles son los límites reales a tener en cuenta?

BLW. Introducción de la Alimentación Complementaria.Este vídeo es para verlo con tranquilidad. No es corto. Porque…

Publiée par Mi Pediatra Online sur Mercredi 24 avril 2019

Posiblemente si sois unos padres de un bebé de 4-6 meses estéis un poco perdidos. Lleváis unos meses en los que habréis lidiado a lo mejor con algunos problemas con la alimentación. ¿Cuándo tenía que comer y qué cantidad eran vuestras dudas esenciales desde que nació vuestro hijo.

Pero a estas alturas posiblemente os estén «bombardeando»: ¿Cuándo vas a empezar a darle otras cosas? Yo con su edad ya le daba… La leche ya no le alimenta…

La cuestión es que cuando os decidís a buscar información encuentras muchas contradictorias.

De hecho, en esta misma web hay mucha información sobre el tema, y ahora me he decidido a añadir esto porque pienso que ni siquiera yo he sido lo bastante claro hasta ahora.

Intentaré que este artículo lo sea. Y sobre todo desterrar mitos y centrarnos en lo que de verdad está justificado.

Ideas claras para empezar la alimentación complementaria:

  1. Se llama complementaria porque hasta el año la leche sigue siendo lo esencial. De hecho hay niños que siguen tomando sólo leche hasta casi el año y sin problemas. Eso significa que es importante que lo toméis con naturalidad. Si un bebé con menos de un año no acepta muy bien una toma de comida, le ofrecemos leche y «santaspascuas». Para que un niño esté bien alimentado necesita Macronutrientes (hidratos de carbono, grasas y proteínas), que en la leche están en cantidad y proporción suficiente. Por eso un bebé puede estar meses tomando sólo leche. Pero también están los Micronutrientes (vitaminas, minerales, oligoelementos, aminoácidos y ácidos grasos esenciales…. son cientos diferentes). Aquí lo más difícil es tener una dieta lo suficientemente variada para tenerlos todos. La cantidad es muy pequeña y es fácil de alcanzar, pero para tenerlos todos tiene que tener una dieta muy variada. Si logramos una dieta tan variada que aporte todos los Macronutrientes (leche a demanda) y Micronutrientes (de todo lo demás aunque sea en cantidades muy pequeñas), el niño estará Bien Nutrido.
  2. Otro objetivo es evitar las Alergias Alimentarias. Claramente hemos fallado en esto con la estrategia clásica. Se pensó que retrasar la introducción de los alimentos más difíciles de digerir y alergénicos hasta que el intestino madurase era la estrategia adecuada. Pero ha fallado estrepitosamente. No sólo no han bajado, sino que se han disparado las alergias. Puedes leer aquí el porqué.
  3. El otro objetivo es que la relación del bebé con la comida sea buena. La forma en la que el bebé empieza a relacionarse con la comida en estos primeros años puede marcar mucho tiempo su actitud ante la alimentación. Pelear, por ejemplo, para que «se acabe la comida» es la mejor forma de que la próxima vez que te vea aparecer con ella te ponga mala cara antes de empezar. Entretenerlo para que coma más es hacerlo un comedor pasivo, y luego te quejarás de que tienes que darle de comer con 5-6 años. Cuando el niño está preparado desde que muestra interés por la comida para alimentarse por sí solo.

Cuándo empezar con la alimentación complementaria

Las recomendaciones en las que hay consenso decían (y yo también) que si no hay una causa real para hacerlo en otro momento, se consigue reducir la incidencia de alergias alimentarias si hasta los 6 meses toma sólo leche y desde esa edad no tardamos en introducir una alimentación completa.

Cada vez está más claro que en realidad introducir los alimentos tarde favorece la aparición de alergias alimentarias.

Motivos NO JUSTIFICADOS pero muy frecuentes para iniciar pronto la Alimentación Complementaria:

  • Empezar con zumos de fruta porque está estreñido. Para empezar, la mayoría de los casos de estreñimiento en lactantes no lo son. Son lo que se llama pseudo-estreñimiento del lactante. Y en el estreñimiento, el zumo no es solución, sino la fruta completa con su fibra. Además de que los zumos no me gustan un pelo.
  • Darle cereales en la cena para que duerma mejor. Es muy frecuente que empiecen a plantearse esto los padres cuando entre los 5 y 7 meses cambia el patrón de sueño de los niños. Pero el hecho de que empiecen a despertarse más no tiene nada que ver con el hambre. Si fuese cuestión de eso bastaría con darle más cantidad de leche.
  • Porque a los familiares se les ocurre que ya toca. Pues eso. Que entre las múltiples formas que algunos tienen de inmiscuirse en la forma en la que criáis a vuestro hijo está el decirte cuándo hacer qué. Ya te darás cuenta de que hay quien siempre te dirá que lo hacéis mal. Si lo haces porque no debías y si no lo haces porque ya es hora…

Motivos JUSTIFICADOS para no demorar el inicio de la Alimentación Complementaria:

  • Confianza en los Instintos del bebé. Soy un convencido del método BLW. Este método surgió tras décadas de normas en la introducción de la alimentación que complicaban mucho el proceso y al final se ha demostrado que generaban problemas. Se planteó entonces un ejercicio de humildad: Esto lleva miles de generaciones funcionando si que haya expertos que definan cómo hacerlo. Y lo ha hecho porque el desarrollo normal de los bebés incluye una serie de habilidades y conductas instintivas que van sucediéndose de forma espontánea y funcionan. La clave es que los bebés, en general hacen lo que hacen, “Cuando lo necesitan y están preparados para hacerlo”.  La mejor opción es permitir el desarrollo del bebé tal como manifiesta sus instintos a no ser que tengamos un motivo justificado para interferir.
  • Alergias Alimentarias. Ya se ha demostrado que retrasar la introducción de alimentos no previene las alergias, sino que hace coincidir con más facilidad esa introducción con infecciones en las que el sistema defensivo está activado, buscando al culpable, y es más fácil que cometa un error y culpe al alimento del daño generado por la infección. Así aparecen las Alergias Alimentarias. Cualquier retraso de la introducción de alimentos debe estar muy justificado, porque tiene un coste en forma de aumento de las Alergias Alimentarias. 
  • Complementar con Micronutrientes su dieta. Cuando un niño nace ha recibido durante el embarazo una reserva de micronutrientes (minerales, vitaminas, aminoácidos y ácidos grasos esenciales…) que va a usar durante los primeros meses de vida. Muchos de estos micronutrientes son escasos en la Leche. Los Macronutrientes no son un problema. Proteínas, grasas e hidratos de carbono están en la leche en cantidad y proporción más que adecuadas. Pero antes o después (influyen muchos factores, como la prematuridad, la eficiencia de la placenta, la situación nutricional de la madre durante el embarazo) empieza a tener una carencia de algunos de esos micronutrientes. Surge entonces el instinto de echárselo todo a la boca. Recuerda, el bebé hace las cosas cuando está preparado y lo necesita. Pero a pesar de que lo prueba todo, comer come muy poco. Lo que está buscando ese instinto no es cubrir los Macronutrientes, sino una cantidad muy pequeña pero de una gran variedad de micronutrientes. Para eso sirve que se lo eche todo a la boca, a pesar de que lo expulsa con el reflejo extrusivo. Está coleccionando micronutrientes: Cantidades pequeñas de todo lo que pilla.

El momento que ahora recomiendo para introducir la alimentación complementaria es aquel en que al bebé le llama claramente la atención nuestra comida.

Eso hay niños en los que ocurre a los 4 meses y otros en los que a los 7…

Poner una fecha exacta (6 meses) para el BLW es absurdo: “Hasta los 6 meses menos un día no puede probar nada ¿y al día siguiente puede probar de todo?”.

Algunos lo hacen porque dicen que haciéndolo se defiende la Lactancia Materna Exclusiva. 

Si introduces purés y en un mes tu bebé está tomando 4 papillas al día, claro que te has cargado la lactancia materna. De repente has cubierto el 80% de las necesidades de comida de tu hijo con Alimentación Complementaria. La producción de leche va a bajar en picado. 

Pero si lo haces con BLW, va a probar de todo, pero la cantidad de comida que va a tomar no cubrirá ni el 10% de sus necesidades. Tardará muchos meses, en un proceso gradual, en cubrir una parte significativa de sus necesidades. 

¿En qué orden introducir los alimentos en la dieta de un bebé? Otra alternativa.

Hay tantas guías como pediatras. A modo de ejemplo, para los que prefieran tener una de esas guías en esta web tenéis dos: Una para los niños que hacen lactancia materna y otra para los que hacen lactancia artificial.

Pero os aclaro que aunque presentan un orden «justificado», en realidad hay muy pocos límites reales a lo que debe y cuándo debe introducirse en la alimentación.

Ya no uso listas, porque son un error que genera problemas frecuentes.

Así que os voy a exponer un planteamiento alternativo a esas dos listas para los que escojáis que va más con vuestra forma de ser y especialmente con la del bebé.

Teniendo claro que el objetivo es que nuestro hijo acabe teniendo una alimentación lo más variada posible y que su relación con la comida sea buena, ¿te gustaría que…?

  • ¿…Descubrir alimentos nuevos no sea una lucha sino algo incentivado por su propia curiosidad?
  • ¿…Respetar el ritmo al que él mismo se interesa por los alimentos mientras no haya una causa real para hacer otra cosa?
  • ¿…Que acabe comiendo de forma autónoma y al mismo tiempo tenga una dieta variada y disfrute de las comidas?

Eso es lo que pretende una forma de alimentación llamada Baby Led Weaning. El problema es que la mayoría lo asocia simplemente con la «excentricidad» de alimentar a los bebés sin purés dejando que jueguen con la comida y lo pongan todo pringado para acabar por no comer casi nada.

En realidad consiste en hacer del niño el principal actor de la introducción de la alimentación, aprovechando dos cualidades propias de su edad: La curiosidad y la imitación.

Casi todos los padres que dan sus tomas regladas descubren antes o después que su hijo, que antes tomaba genial los potitos, pasa cada vez más de ellos y sin embargo empieza a pirrarse por nuestra comida. El Baby Led Weaning lo que propone es: ¿Qué problema hay si empezamos por ahí, que es en realidad a donde queremos llegar? Pues eso, no parece muy absurdo. Especialmente cuando no hay un motivo para no hacerlo.

Para que esto funcione es esencial entender que mientras no tengamos un motivo claro para hacerlo de otro modo:

  • La cantidad de comida la marca el niño.
  • En cuanto a la variedad, nosotros ofrecemos variedad y el niño por curiosidad empieza a probar. La única forma en la que inducimos que pruebe alimentos nuevos es ofreciéndolos con más frecuencia.

Los únicos límites temporales en cuanto a variedad realmente justificados son:

  1. No dar antes del año:
    1. Leche de vaca entera. Se suele asumir que a partir del año es cuando la mayoría de los bebés tienen un intestino suficientemente maduro para tomar leche entera. Darla antes puede generar intolerancias con más facilidad. Sí pueden tomar leche adaptada, yogur o queso desde el momento que muestre interés por probarlos.
    2. Miel cruda. En la miel hay con frecuencia esporas de Clostridium botulini. Un germen que en niños pequeños es capaz de producir una intoxicación grave. Es más fácil cuando la flora intestinal no está aún muy madura y cualquier germen como éste tiene más facilidad de crecer. Y mientras la barrera que filtra todo lo que entra en el cerebro es más inmadura. Se considera que el límite a partir del que es seguro darla es en torno al año.
    3. Verduras de hoja verde. Son muy ricas en nitritos y pueden producir una intoxicación. También se recomienda que no tomen mucha cantidad ni con mucha frecuencia durante el primer año de vida..
  2. No dar antes de los dos años:
    1. Cantidades Importantes ni frecuentes de Pescado azul grande y marisco. Son animales que filtran mucha agua y su cuerpo es muy rico en grasa. En esa grasa se acumulan impurezas que por culpa de la contaminación de los mares pueden ser peligrosas. Especialmente los metales pesados son más peligrosos en los niños durante la primera fase del desarrollo cerebral. Se considera seguro darlos por encima de los 2 años. Pueden tomar cantidades esporádicas y pequeñas.
    2. Nada de Huevo crudo. En el huevo puede haber salmonela. Pero en la mayoría de los casos está en escasa cantidad para producir una infección. Nuestro estómago es capaz de destruirla con su secreción ácida mientras no sean muchas las bacterias. Pero los niños pequeños producen menos ácido en su estómago, por lo que una cantidad menor de germen es capaz de producir la infección. De nuevo se habla de los 2 años como la edad segura para tomar merengue, pan mojado en la yema de un huevo frito, o en un huevo semi-cocido (pasado por agua), mayonesa, crema pastelera…
  3. No antes de los 4 años:
    1. Frutos secos si no están triturados y humedecidos. Triturados y humedecidos no hay problema. Aquí el peligro es el atragantamiento. Los frutos secos son la causa más frecuente de muerte por atragantamiento en niños. Y lo son porque cuando nos atragantamos con otras cosas, como pan, galleta, patata frita (otros objetos sólidos que se trituran en fragmentos y pueden aspirarse hacia la vía respiratoria)… son alimentos que en medio húmedo se deshacen. Mientras que los fragmentos de frutos secos se hinchan, de modo que un trocito de 1 mm en el bronquio puede multiplicar su tamaño por 5 y hacer que el niño se ahogue. Pero en cuanto a las alergias, se ha visto que tomar los frutos secos tarde favorece la aparición de alergias. ¿Cómo combinar ambas realidades? Podemos dar frutos secos triturados y humedecidos. Es decir, un bizcocho que en la masa lleve almendra, nuez, cacahuete, avellana… muy molidas no tiene ese problema de atragantamiento. Porque esos frutos secos en la masa han cocido y se han humedecido dilatándose ya. Pasa igual con las salsas que lleven esos frutos secos muy picados y cuezan un buen rato. En estas formas sí es bueno dar frutos secos y cuanto antes.

Quitando estos alimentos, no hay ninguna justificación real para que cualquiera de los demás alimentos no pueda tomarlos un niño de más de 6 meses. Y de hecho se recomienda que para evitar alergias el huevo, o los frutos secos se introduzcan pronto.

Lo que sí es recomendable es que aunque el orden sea marcado por las preferencias del niño, anotemos en algún lugar cuando empezó a tomar cada alimento nuevo. Porque estos datos pueden ayudarnos a identificar alergias si aparecen.

Sólido o puré en la alimentación complementaria

Una de las bases del BLW es dar al bebé alimentos no triturados. 

Lo que el niño muestra interés por hacer es coger todos los objetos (comida incluida) y llevárselos a la boca. 

Siempre cuando sale este tema se plantea el riesgo de atragantamiento. 

Tal como lo explico a los padres:

Antes o después tu hijo gateará y caminará. Dejarás de poder controlarlo constantemente. Y tendrá dientes. 

Si llega a esa situación sin saber manejar los sólidos en su boca el riesgo de ahogamiento sube y mucho.

La pregunta clave es: ¿Prefieres que tu hijo aprenda a manejar los sólidos en la boca contigo delante, o sin ti?

Yo claramente preferiría que fuese con un adulto presente.

Por tanto debemos hacer esa tarea cuando el niño aún no tiene autonomía para desplaces sin control. 

Si queremos además reducir el riesgo de ahogamiento mientras aprende establecemos 3 grupos de alimentos:

  1. Tan duro que no puede partirlo y tan grande que no le cabe en la boca. Con estos alimentos, no teniendo dientes el riesgo de ahogamiento es 0, ya que no puede introducirlos realmente en la boca. Sólo puede chuparlos. Ejemplos: Una manzana pelada entera, una pera pelada entera, Melocotón pelado entero, Ciruela pelada entera…. Trozo grande de pan duro. Filete grande y grueso de carne…. Media naranja cortada y sin pepitas….
  2. Alimentos tan blandos que se deshacen con sólo frotarlos suavemente. Son alimentos que no pueden llegar a la garganta formando un bloque sólido que la bloquee. Puedes atragantarte con ellos como puedes hacerlo con leche, pero no puedes ahogarte. Ejemplos: Sopa de fideos finos bien cocidos, arroz blando bien cocinado, patata cocida muy blanda, zanahoria cocida muy blanda, lentejas tan cocidas que se deshacen fácilmente….
  3. Por último, a evitar al principio: Alimentos que pueda partir, pero cuesta deshacer. Cuando veo como imagen típica de BLW los “fingers de manzana” (tira de manzana en forma de dedo), la verdad. Una tira de manzana puede partirse. Y si ese trozo está duro y se va hacia la garganta puede ahogar a un niño. De hecho la manzana es el alimento con el que hay más atragantamiento haciendo BLW. 

Lo normal es empezar con los alimentos del grupo 1 y 2. Y dejar los del grupo 3 para cuando el bebé lleva ya semanas practicando con los dos anteriores. El grupo 1 y 2 pueden iniciarse cuando aún tiene reflejo extrusivo. El 3º grupo sí tiene sentido que se haga cuando desparezca ese reflejo extrusivo, ya que su desparación indica que el bebé se considera preparado para tragar sólidos.

Lo mejor es que sea capaz de manejar todos los sólidos antes de que tenga dientes y autonomía para explorar por su cuenta.

Evitar malos hábitos alimenticios

  • Evita los alimentos «de consumo». Llamo así a aquellos alimentos que no existían hace 100 años y todos ricos en azúcar: Zumos con leche, yogur de sabores, bios, petit, yogures líquidos para subir las defensas, chuches en general, gusanitos en particular, ketchup….
  • No entretener a los niños (televisión, móvil, tablet…) para que coman. Que coma si tiene hambre, y si no, lo hará en la comida siguiente. Pero no lo conviertas en un comedor pasivo: Zombi embobado que engulle porque le das mientas está distraído en otra cosa.
  • No uses la comida como forma de entretenerlo. No le des el trozo de pan o la galleta cuando está aburrido, no quiere ir en el carro o llora sin más. Las necesidades afectivas se alivian con afecto, no con comida. Si sustituyes afecto por comida acabará teniendo un circuito inconsciente que le dirá: «La ansiedad se quita comiendo» = Obesidad.
  • No pelees con tu hijo para que coma un poco más. Sólo conseguirás hacer desagradable la comida y transformar la comida en lo que no es: Un elemento de juego, disputa o pieza de cambio para otros problemas.

Con esto creo que podéis abordar esta aventura. Todo lo demás que suele decirse es complicar lo que no tiene más ciencia. Hay mucho de tradición pasada de persona a persona en cuanto a cómo hacerlo que no tiene ninguna justificación. Os animo a que en nuestra comunidad de Facebook comentéis vuestra experiencia y las recomendaciones que os han hecho en vuestro caso.

Revisiones sistemáticas sobre distintos aspectos de la Alimentación complementaria a 2019:

https://academic.oup.com/ajcn/article-abstract/109/Supplement_7/956S/5456695?redirectedFrom=fulltext

https://academic.oup.com/ajcn/article-abstract/109/Supplement_7/935S/5456692

https://academic.oup.com/ajcn/article-abstract/109/Supplement_7/879S/5456705

https://academic.oup.com/ajcn/article/109/Supplement_7/852S/5456698

https://academic.oup.com/ajcn/article/109/Supplement_7/872S/5280781

https://academic.oup.com/ajcn/article/109/Supplement_7/890S/5456693

El resumen de todos es que por ahora tenemos poca evidencia para decir nada sobre fechas de introducción de alimentos más allá del hecho de que retrasar esa introducción genera más alergias. Barra libre y no lo retrases…

 

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Cuidados de la ?Zona del Pañal ?en un Bebé??

Para limpiar la zona del pañal es mejor, agua, jabón y esponja que toallitas para bebés.

¿Necesita cuidados especiales la Piel de un Bebé en la Zona del Pañal? Qué hacer y qué no hacer para evitar y tratar las dermatitis del pañal.

Sabéis que a mí me gusta, a la hora de buscar respuestas sobre la forma correcta de hacer las cosas, pensar en la etapa de la humanidad en la que no había expertos.

Durante cientos de miles de años los bebés humanos estaban totalmente desnudos, como lo están el resto de los simios.  En esa etapa las madres no aplicaban especial cuidado a lo que llamamos zona del pañal…. No había pañal, y por tanto era una zona de la piel como cualquier otra: con sus particularidades, pero también con sus mecanismos de protección naturales.

Te lo explico en vídeo si lo prefieres:

Higiene de la Piel de la Zona del Pañal en Bebés

Cómo cuidar la Piel de la Zona del Pañal de un bebé. Evitar y tratar las Dermatitis del Pañal.

Publiée par Mi Pediatra Online sur Dimanche 7 avril 2019

Por qué la Piel de la zona del Pañal de un Bebé necesita cuidados especiales

Pero en la actualidad usamos pañales y eso hace que sea una zona con 4 condiciones que la hacen especial:

  1. Una humedad y temperatura mayor que el resto del cuerpo, lo que favorece el crecimiento de ciertos gérmenes.
  2. Y una retención de las heces sobre esa piel, con todos los gérmenes que hay en la caca, que en ocasiones pueden anidar produciendo infecciones.
  3. A veces la caca es irritante o contiene sustancias a las que el cuerpo reacciona y producen una reacción agresiva sobre la piel: Alergias e Intolerancias Alimentarias.
  4. En ocasiones es el propio pañal el que produce alergia.

Por eso la respuesta es sí. Esta zona precisa nuestra atención especial mientras el bebé siga usando pañales. Nuestro objetivo es evitar que aparezca Dermatitis del Pañal.

Dermatitis del Pañal en Bebés

Hablamos de Dermatitis cuando una zona de la piel está inflamada. Y la Dermatitis del Pañal es cuando la inflamación afecta a la zona de piel cubierta por el pañal.

En todas las Dermatitis del Pañal hay hongos, bacterias y una respuesta del sistema defensivo. Pero según cuál sea el principal provocador de la irritación hablamos de Dermatitis del Pañal por:

  • Hongos.
  • Bacterias.
  • Alergias o intolerancias.

Dermatitis del pañal por Hongos

Los hongos están en todas partes y son parte de la flora intestinal. Crecen con más facilidad cuando hay humedad y temperatura elevados y una ligera acidez.

Si en la zona del pañal tenemos ese entorno y la piel se irrita levemente es fácil que los hongos empiecen a crecer.

El aspecto de la Dermatitis por Hongos es una mancha roja que se extiende desde los pliegues, donde mayor es la humedad y temperatura y va cubriendo poco a poco la zona de piel cubierta por el pañal.

El tratamiento en este caso consiste en:

  1. Reducir la humedad de la zona, cambiando el pañal con frecuencia, secando bien, dejando al bebé a ratos sin pañal, y aplicando cremas que impermeabilizan.
  2. Aplicando Cremas Antifúngicas que reducen el crecimiento de los hongos.
  3. El hongo por excelencia en causar estas Dermatitis es la Cándida Álbicans. Podemos sembrar en el intestino otros hongos no agresivos como el Saccharomices Boullardii para que compitan con la Cándida dando estos Probióticos al bebé.

Dermatitis del pañal por Bacterias

Como en el caso anterior hay bacterias en cualquier lugar y son la mayoría de los gérmenes que hay en la flora. Hay millones de bacterias en la caca. Pero sólo producen problemas cuando hay uno de esos gérmenes que crece en solitario y de forma agresiva.

También crecen mejor en zonas húmedas y calientes como la cubierta por el pañal.

Se diferencia de la anterior, porque la dermatitis bacteriana suele tener el aspecto de úlceras en la piel, como heridas en las que casi llega a sangrar. Y aparecen más bien en las zonas de roce que en las de los pliegues.

El tratamiento de la Dermatitis por Bacterias es:

  1. Como en el caso anterior, reducir la humedad de la zona, con cambios frecuentes del pañal, secando bien, cremas que impermeabilicen y culete al aire de vez en cuando.
  2. Cremas Antibióticas que atacan a las bacterias reduciendo su proliferación.
  3. En este caso Probióticos bacterianos como los Lactobacilos y Bifidobacterias que compitan con el germen que ha causado la infección.

Dermatitis del pañal por Alergias/Intolerancias

Finalmente hay casos en los que ninguno de los tratamientos anteriores parece funcional. En los que la dermatitis no acaba de ceder o vuelve con mucha frecuenica.

Cuando esto ocurre debemos pensar en Alergias o Intolerancias:

  • Alergias al propio pañal. Afectan sobre todo a la zona donde el pañal aprieta o donde roza más por apoyo. La solución es cambiar de pañales, a veces por pañales sin celulosa como los ecológicos.
  • Alergias o intolerancias alimentarias. A diferencia de lo anterior afectan especialmente a la zona alrededor del ano, aunque si son intensas pueden hacerlo en toda la zona que toque la caca. Para resolverlo debemos encontrar la causa de la alergia o intolerancia y eliminarla de la dieta.

Cuidados diarios de la Piel en la zona del Pañal de un Bebé

Pero, cuando la piel está bien y para evitar que llegue a dañarse, ¿cómo cuidamos la piel de la zona del Pañal?

Hoy en día se usan mucho las toallitas. Yo creo que demasiado.

Las toallitas son una limpieza casi en seco de la zona, y para retirar bien los restos de orina, y sobre todo de caca es necesario a veces frotar.

Para mí hay una opción mejor siempre que sea posible y es lavar la zona con agua y jabón, frotando lo menos posible y si es necesario frotar haciéndolo con una esponja suave y muy mojada.

Solemos tirar de toallitas por norma, y deberían ser la excepción. Empezamos usándolas fuera de casa, y acabamos tirando de ellas constantemente por su comodidad.

El otro problema de las esponjas es que usarlas una y otra vez manteniéndo siempre humedad puede hacer que sean un criadero de Bichos nada despreciable. Especialmente en las situaciones en las que ya hay una Dermatitis por hongos o bacterias usar la misma esponja una y otra vez puede extender la infección.

Para evitar este problema y para facilitar una limpieza menos abrasiva si nos pilla fuera de casa hay disponibles Esponjas jabonosas de un sólo uso.

La clave para lavar en condiciones la zona del pañal es empezar lavando lo que se pueda con agua tibia, humedecer bien la la esponja antes de frotar y aclarar al final de nuevo con agua tibia. Secando después toda la zona empapando, sin frotar.

Aplicación de Cremas en la zona de Piel del Pañal

En cuanto a las cremas, si la piel está bien no hace falta ninguna. Las pastas al agua pueden ser muy útiles para proteger y favorecer la curación cuando hay una dermatitis, pero aplicarlas si no hay irritación dificultan la transpiración de la piel.

Y los polvos de talco ya están en desuso porque pueden ser perjudiciales si se aspiran y en las niñas si se aplican sobre la mucosa genital.

O sea, que limpia cuando esté sucio con agua, jabón y poco restregón.

Si hay que frotar, lo justo y mejor cuanto más mojado. Mejor esponja que toallita.

 

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Vacuna del Virus del Papiloma Humano

Mi opinión sobre la vacuna del Papiloma humano

La primera vacuna que nos promete combatir uno de los tipos de cáncer más frecuentes de la mujer: El de cuello de útero.

Hay muchos tipos de virus del papiloma, desde los que producen las típicas verrugas en manos y pies hasta las que pretende prevenir esta vacuna: Las verrugas genitales. Es una infección que se contrae por medio de relaciones sexuales.

Evidentemente es una infección que también pueden sufrir los hombres. Por lo que una de las polémicas en torno a la vacuna es porqué solo vacunar a las mujeres. Está claro que el criterio es económico. El cáncer de pene es menos frecuente que el de cuello de útero y es mucho más evidente y visible en fases iniciales, por lo que se trata con más facilidad y en fases en las que es más fácil de controlar.

Pero si aspiramos a reducir la frecuencia de este problema lo lógico sería vacunar a ambos sexos.

Virus del Papiloma y Cáncer

Muchos tipos de cáncer tienen un origen desconocido, pero en el cáncer de cuello de útero (uno de los más frecuentes en mujeres) el Virus del Papiloma Humano es el factor desencadenante claro. Siempre puede haber mayor o menor predisposición genética. Pero el factor que al final en las mujeres predispuestas genera el cáncer, parece ser en la gran mayoría de los casos, padecer esta infección.

De ahí surgió la idea: «¿Y si pudiésemos evitar la infección?»

Y para eso se han desarrollado las vacunas para este virus.

¿Cuándo se debería poner esta vacuna?

Se recomienda entre los 11 y los 12 años. Antes de la introducción del calendario vacunal único en España había comunidades autónomas con fechas diferentes.

Desde la introducción del Calendario Único se ha decidido que se ponga a los 12 años.

La edad ideal es en realidad algo que depende de cada persona. Lo recomendable es vacunarse antes de empezar los primeros contactos sexuales. Pero no es algo que esté siempre planificado ni que se “anuncie a los padres con antelación…”

¿Cuántas dosis se ponen?

Son 2 dosis:

Una primera dosis y la segunda a los 6 meses de la primera.

En España es una vacuna gratuita incluida en el Calendario Vacunal. Es optativa, pero con la información disponible en este momento os la recomiendo.

Se está hablando de la necesidad de vacunar también a varones y mi recomendación es hacerlo.

#Vacuna del #Papiloma Humano. Mi opinión sobre las controversias en torno a esta vacuna.

Publiée par Mi Pediatra Online sur Vendredi 15 mars 2019

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Maduración del Sistema Defensivo Infantil

Detrás de muchas infecciones que se cronifican hay un sistema defensivo Hiperreactivo

Si te preocupa el sistema defensivo de tu hijo esta reflexión puede ayudarte a entender si realmente algo va mal y cómo actuar para mejorarlo.

Cuando hablamos de defensas en los niños solemos pensar en las infecciones, en lo recurrentes que son y lo desesperantes que pueden resultar, especialmente entre el año y los 3 años.

Muchos padres durante este periodo ven cómo su hijo no pasa dos semanas sin una nueva infección. Lo que es un desafío para la organización familiar en no pocos casos. Pero además causa preocupación, porque nos da la impresión de que es el nuestro el único que está pasando por eso.

Surgen dudas que podrían resumirse en “¿tiene las defensas bajas”. Y en “¿hay algo que pueda hacer para subir sus defensas?”.

Te propongo una visión diferente.

Maduración del Sistema Defensivo Infantil

El sistema defensivo es una de las piezas clave de nuestra salud. Y como otros muchos elementos del organismo debe madurar hasta estar preparado para cumplir de forma adecuada su función.

Básicamente su trabajo es mantener el orden en el organismo:

  1. Conteniendo a los gérmenes para que no generen daño. Lo cuál no siempre implica destruirlos. Son millones de gérmenes los que conviven en el organismo con nosotros, incluso en zonas que considerábamos estériles, donde cada vez entendemos mejor que están cumpliendo funciones importantes para nuestra salud.
  2. Impidiendo que un tipo de células crezca donde no debe. Constantemente se generan tumores en nuestro cuerpo, pero el sistema defensivo localiza y destruye la gran mayoría de ellos.

Para cumplir esta función los primeros años son claves, porque en ellos se produce una modulación y aprendizaje del sistema defensivo que le permiten realizar bien su trabajo el resto de nuestra vida.

En algunos casos el resultado no es bueno:

  1. Inmunodeficiencias genéticas. Hay personas que nacen con unos genes que pueden producir un mal funcionamiento del sistema defensivo. Cuando falta alguna de las piezas clave para que cumpla su función. Un ejemplo de esto son los defectos del Complemento (unas moléculas que el sistema defensivo usa para destruir gérmenes agresivos).
  2. Inmunodeficiencias por malnutrición. En los casos en los que la genética está bien, puede fallar un aporte insuficiente de algunos nutrientes imprescindibles para el correcto funcionamiento del sistema defensivo, como Hierro, Vitamina C…. Este fue un problema muy extendido en la historia humana. La malnutrición era casi la norma. Por eso cuando vemos que el sistema defensivo de un niño parece no funcionar bien pensamos inmediatamente en darle algún complemento nutricional para subir las defensas.

Cuando un niño tiene inmunodeficiencia, sea genética o por malnutrición se manifiesta como una tendencia clara a complicar las infecciones, necesitando con frecuencia el uso de Antibióticos Intravenosos.

Si un niño necesita ser ingresado con frecuencia en el Hospital para que le administren estos Antibióticos es porque su sistema defensivo ha fracasado en su función principal.

Esto, por suerte, es algo excepcional.

La gran mayoría de los niños que vemos en las consultas de Pediatría en la actualidad no son así. Sino todo lo contrario. Son niños en los que el ajuste del Sistema Defensivo no está fallando por defecto, sino por exceso. Niños que más que Antibióticos consumen de forma repetida corticoides y antihistamínicos. Medicamentos que no ayudan a defenderse contra las infecciones, sino a reducir una respuesta del Sistema Defensivo excesiva frente a esas infecciones.

Cuando esto ocurre, las infecciones normales que cualquier niño sano elimina en cuestión de un par de días pueden cronificarse, tardando semanas en resolverse o entrando en un estado de “siempre malo” en el que cuesta diferenciar cuándo acabó la penúltima infección y ha empezado la última.

Niños que siempre están con mocos y tos, con fiebres intermitentes que no acaban de desaparecer, con bronquitis, otitis, amigdalitis, laringitis constantes. Con diarreas intermitentes y malestar abdominal poco definido pero prolongado.

Llega un momento que el sistema defensivo está tan alterado que acaba respondiendo de forma inadecuada incluso a cosas no agresivas, con manifestaciones alérgicas como dermatitis atópica, alergias alimentarias, a pólenes, ácaros….

Cada vez es más frecuente todo esto, que agrupamos en el nombre de Hiperreactividad.

Al final del camino llega a una situación de tal confusión que puede atacar incluso al propio cuerpo generando Auntoinmunidad: Reacciones en las que el sistema defensivo ataca al propio cuerpo.

Cuando esta modulación ha fracasado generando Alergias y Autoinmunidad, es tal el consumo erróneo de recursos, que empieza a fracasar en la que era su función real. Aparecen infecciones oportunistas y muchos tumores no son detectados y eliminados.

Causas y soluciones de la Hiperreactividad

En este artículo no voy a entrar a fondo, porque quiero hacerlo en otros específicos de cada tema, pero sí voy a hacer una reflexión:

Estamos poniendo parches.

Cada vez que diagnosticamos una alergias y tratamos los síntomas o evitamos al alergeno, pero sin intentar normalizar la Regulación del Sistema Denfensivo, estamos poniendo un parche.

Lo normal es que tras ese problema aparezca otro, y otro, y otro….

En algunos pacientes no hacemos sino vigilar al paciente para ver cuál será la próxima alergia, la próxima reacción Autoinmune, el próximo brote de dermatitis.

Cuando lo que deberíamos hacer ante cualquiera de esas manifestaciones es plantearnos qué está fallando para que la Regulación Inmunológica esté generando estos problemas en serie. Y actuar aliviando los síntomas del problema de turno, pero con una estrategia de fondo que lleve a normalizar el funcionamiento del Sistema Inmunológico.

Apuntaré algunos de los elementos sobre los que podemos actuar para lograr este objetivo:

Nutrición inadecuada. Un exceso de Omega 6 y 9 de origen animal o una carencia de Omega 3 puede generar una mayor tendencia a la inflamación en los tejidos. También una dieta rica en azúcar y pobre en fibra puede ser negativa por favorecer el desarrollo de una flora alterada.

Flora alterada. En el intestino está el 70% de nuestro sistema defensivo. Tener una flora que lo excita constantemente puede generar hiperreactividad. Tener por el contrario una más amigable que no ataca y genera sustancias que calman al sistema defensivo puede reducir la hiperreactividad. Es importante favorecer que la flora intestinal del niño tenga la mayor variedad posible y evitar el uso de antibióticos cuando no sean necesarios, ya que pueden generar desequilibrios importantes que pueden llevar a una flora agresiva. Los gérmenes amigables se alimentan de fibra, los agresivos aprovechan para crecer y desplazarlos cuando hay un exceso de azúcares libres y falta de fibra en la dieta.

– Exposición solar. Una agresión solar que genere quemaduras puede ser perjudicial, pero una falta de exposición solar también es mala, ya que la radiación solar tiene un efecto inmunomodulador fundamental. Deberíamos exponer a los niños al sol tanto como sea posible sin que se quemen.

– Exposición a alergenos pobre. Un exceso de higiene o un entorno demasiado artificial hace que sustancias naturales sean algo extraño contra lo que puede acabar reaccionándose si los contactos son muy esporádicos y coinciden por casualidad con un daño. Exponer de forma regular a los alergenos cuando no hay daño asociado es la mejor forma de generar tolerancia y evitar alergias. Una vez generada la alergia, se puede llegar a eliminar con estrategias de tolerancia progresiva.

Medicación específica. En estos niños vamos a usar mucho antihistamínicos y corticoides para modular la respuesta del sistema defensivo. Pero hay medicamentos que van más allá del alivio de un síntoma y pueden modular al sistema defensivo en su conjunto. Algunos como los inhibidores de leucotrienos pueden ser muy útiles como tratamiento de fondo.

En cada niño, dependiendo de sus antecedentes, de sus síntomas y de sus condiciones de vida tendremos que diseñar una estrategia adecuada. Pero esto es posible, consiguiéndose especialmente en los primeros años de vida normalizar el funcionamiento del Sistema Defensivo. Lo que puede hacer que acabe siendo un Aliado en la salud futura del niño, y no un generador constante de problemas el resto de su vida.

No nos perdamos en una sucesión interminable de síntomas y abordemos el problema de fondo: La maduración adecuada del Sistema Defensivo.

 

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Dermatitis Atópica

Dermatitis atópica en niños y bebes.

Qué es la dermatitis atópica que sufren entre el 10 y 20% de niños y bebés, cómo cuidar este tipo de piel y cómo tratar los brotes. Tratamiento preventivo.

Qué es la dermatitis atópica

La Dermatitis atópica no es sólo una piel más seca de lo normal, con poca secreción de grasa. Esa grasa debería formar una capa de protección frente a irritantes con los que tenemos contacto todos los días.

La Dermatitis Atópica es fundamentalmente la expresión en la piel de un mal funcionamiento del Sistema Defensivo.

Si un niño tiene la piel seca, pero no se hidrata, hidrátala.

Pero la dermatitis atópica de verdad, la que hace que un niño duerma mal por el picor y no pare de rascarse, la que cambia el carácter del niño volviéndolo más irritable, la que se acompaña de alergias alimentarias y respiratorias y acaba marcando la vida de muchos niños…. Esa no se va a mejorar jamás encontrando la crema perfecta para su piel.

Estos pacientes tienen siempre una piel más seca, en la que de vez en cuando aparecen reacciones ante irritantes en forma de eccemas o prúrigo:

  • Un eccema es una inflamación de la piel seca con descamación y picor.

Eccema en dermatitis atópica

  • Un prúrigo es la aparición de puntos con picor e inflamación de la piel: granos.

Lo importante en la Dermatitis astópica no es lograr que tenga la piel suave, sino normalizar el funcionamiento del Sistema Defensivo del niño.

Hay que distinguir entre lo que podemos hacer para cuidarla y el tratamiento de los brotes en sí.

Cómo cuidar la piel en niños y bebés con dermatitis atópica

Evitar irritantes en su ambiente:

La ropa interior que usan los niños con dermatitis atópica, (especialmente la de cama: sábanas, funda de almohada, pijama) deberían ser de algodón 100% y sin colorantes.

Hay que reducir la cantidad de polvo que hay en su ambiente, especialmente en su dormitorio, que es el sitio en el que pasa la mayor parte de su tiempo. En el polvo proliferan unos insectos microscópicos llamados ácaros, que son uno de los mayores irritantes para la dermatitis atópica. La habitación de un niño con dermatitis debe estar lo más despejada posible, para facilitar su limpieza. En especial debe evitarse que en ella haya: peluches (que además suelen estar hechos de fibras artificiales), estanterías con libros, alfombras, cortinas y posters.

Además, los ácaros proliferan con más facilidad en ambientes con temperatura y humedad constantes, por lo que conviene ventilar bien la habitación todos los días.

Hay niños cuya dermatitis atópica empeora en verano por culpa del sudor. Con el sudor se pegan sustancias como el polen, la contaminación, polvo… que irritan la piel. Por ello, además de su baño diario, cuando en verano sudan mucho es bueno ducharlos a media tarde, sin jabón siquiera, simplemente para quitarles el sudor de encima.

Después del baño deben secarse con toallas de algodón y empapando, sin frotar. No frotamos, para no eliminar totalmente la grasa que sobre la piel dejan los jabones y aceites de baño para dermatitis.

Otro irritante importante para la dermatitis atópica puede ser el cloro de las piscinas. Por ello, deben ducharse en cuanto salgan del agua. Y si se puede elegir les va mejor la depuración por sal o el agua de mar que el cloro.

Si en zonas de contacto con joyería (p.ej. pendientes en las niñas) aparecen eccemas con frecuencia, conviene eliminar las joyas.

Reponer la capa protectora de grasa que no tiene de forma natural:

Consiste en formar sobre su piel una capa grasa de protección, de la que el niño con dermatitis atópica, carece.

Hay muchas cremas hidratantes para pieles secas en la farmacia. No hay forma de saber cual le irá bien a cada niño hasta que la prueba. Así que a probar, y si una le va bien no la cambies.

Evitar alimentos que favorezcan los brotes de dermatitis atópica:

Hay ciertos alimentos que son ricos en histaminas. Las histaminas son sustancias que también produce nuestro cuerpo para reaccionar frente a irritantes.

De hecho el tratamiento más básico de las alergias son los anti-histamínicos.

Por tanto si comemos alimentos ricos en histaminas pueden aparecer reacciones alérgicas con más facilidad.

El primer alimento de esta lista es el chocolate: No es que los niños a los que salen granos al tomar chocolate sean alérgicos a él.

La mayoría simplemente hacen alergias a otras cosas que se desencadenan con más facilidad tras tomar chocolate por aumentar la cantidad de histaminas en nuestro organismo.

Los alimentos que debe evitar un niño con dermatitis atópica son, sobre todo:
Chocolate, vainilla, frutos secos, embutidos y quesos curados, alimentos enlatados y alimentos ricos en colorantes (batidos, chucherías, yogur de sabores…)

Todo lo dicho hasta ahora son las medidas habituales en un niño con dermatitis atópica para evitar los brotes o al menos reducir su frecuencia e intensidad.

Tratamiento cuando aparece el brote de dermatitis atópica en niños

Según lo intenso que sea se trata de forma diferente. Podemos establecer una escala con las cremas. A modo de ejemplo os voy a indicar con marcas comerciales. Aunque os recomiendo que si no tenéis mucha experiencia con la dermatitis atópica, sea valorada siempre por vuestro pediatra antes de iniciar cualquier tratamiento.

En niños con brotes frecuentes de Dermatitis Atópica, el esquema que yo sigo es:

    • Crema hidratante para pieles secas a diario cuantas veces precise (picor o sequedad evidente). No hay una que sea la mejor. A cada niño le va bien una. Es cuestión de probar, y la que mejor le vaya, mantenerla. Estas sería para prevenir los brotes.

  • En cuanto al baño debemos evitar los geles con jabón, ya qu elimina la capa grasa del niño. Hay varias alternativas:
    1. No bañar al niño todos los días.
    2. Hacerlo con geles sin jabon ni perfumes alergizantes, especiales para pieles sensibles.
    3. Hacerlo con aceites ricos en Omega 3 y 6 de origen vegetal.

Cuando ya ha empezado el brote de Dermatitis Atópica:

  • Cremas antiinflamatorias pero sin corticoides. Hay varias en el mercado, pero cambian de nombre según el país.
    Se puede usar en el entorno de ojos y boca y durante el tiempo necesario. Suele aplicarse dos veces al día en la zona irritada hasta que desaparece.

Si no cede o empeora:

  • Corticoides en emulsión o crema / 12-24 horas. Es recomendable no usar más de dos semanas seguidas en una misma zona. Yo prefiero corticoides que se inactiven al pasar a la sangre. Aunque son más seguros y puede usarse en torno a los ojos o la boca, conviene no abusar en esas zonas en la medida de lo posible.

Si aún así no mejora:

  • Corticoide más antibiótico / 12 horas. Si habéis llegado hasta éste punto os recuerdo que es conveniente que su pediatra vea las lesiones, por si estáis tratando como dermatitis atópica lo que no lo es.

En cualquiera de los escalones anteriores si pica (que suele picar y mucho) conviene dar un antihistamínico (por ejemplo Clorfeniramina en jarabe) para calmarlo. Si no lo hacemos evidentemente no parará de rascarse, lo que además de ser molesto, empeora la dermatitis atópica.

Pero vamos más allá, vamos al origen: Normalicemos el funcionamiento del Sistema Defensivo

Sólo haciendo esto podemos de verdad mejorar a largo plazo la evolución de tu hijo.

Y haciéndolo reducimos las posibilidades de que siga con lo que llamamos la Marcha Atópica. ¿Sabes lo que es?

La Marcha Atópica

Durante los primeros años de nuestra vida el Sistema Defensivo ajusta su funcionamiento al entorno en el que le toca vivir.

Si lo hace bien va a ser una pieza clave en nuestra salud durante toda la vida.

Pero si lo hace mal puede ser un origen constante de problemas de salud.

Nuestra forma de vida ha cambiado mucho en poco tiempo. Biológicamente nos diferenciamos poco de los humanos nómadas que hemos sido el 99% de nuestra historia. Y sin embargo en la actualidad somos sedentarios y hemos modificado el entorno que nos rodea hasta límintes inimaginables para nuestros antepasados.

El resultado está haciendo de la Obesidad y las Enfermedades del Sistema Inmunitario (Alergias, Autoinmunidad y Cáncer) las dos causas principales de enfermedad en nuestro tiempo. Ambos causados por nuestros hábitos.

A nivel inmunitario:

Cada vez hay más dermatitis atópica.

Vemos muchas más alergias alimentarias.

Hiperreactividad respiratoria con Bronquitis, Otitis de repetición, hipertrofia de adenoides… son cada vez más habituales.

Aumenta y aumenta la frencuencia de Asma.

A partir de la pubertad e incluso antes, más Enfermedades Autoinmunes.

Más y más Cáncer.

Compra el libro Crianza Respetuosa de Jesús Garrido¿Qué podemos hacer en la actualidad para contrarrestar esta clara desviación del Sistema Defensivo, especialmente en los niños que ya empiezan a manifestar estos problemas?

El Sol y la Dermatitis Atópica

Entre los orígenes de la dermatitis atópica uno a destacar es la falta de exposición solar.

Desde que aparecimos en este planeta y hasta hace muy poco tiempo, los humanos hemos sido fundamentalmente Nómadas.

Esto significa que toda nuestra vida había una exposición solar intensa y constante. Y uno de los efectos del sol es que estimula la producción de vitamina D (que tiene el efecto de regular la actividad del sistema defensivo) y destruye parte de las células defensivas que pasan por la piel.

Hace relativamente poco tiempo que nos volvimos sedentarios, reduciendo la exposición al sol. Y en la actualidad tenemos auténtico pánico al sol, para evitar el envejecimiento y el cáncer de piel.

El problema es que una exposición escasa deja un sistema defensivo con más capacidad de la necesaria que reaccione a cualquier irritante de forma excesiva. Esto causa dermatitis atópica en la piel, asma en la vía respiratoria y alergias alimentarias en el intestino.

Por eso la dermatitis atópica suele mejorar en verano en todo el cuerpo menos los pliegues (donde menos sol le da).

Debemos revisar nuestra relación con el sol. Lo que debemos evitar son las quemaduras.

Mi consejo es que expongas a tu hijo al Sol tanto como puedas en las horas en las que tiene menos intensidad.

Y vayas aumentando poco a poco la exposición teniendo como límite claro evitar que se queme.

Recurre a la Crema de Protección Solar sólo cuando preveas que puede generar una quemadura solar. 

Y en Cremas de Protección las hay que van mejor o peor en Dermatitis Atópica.

Si lo haces así el niño irá generando una protección propia, la melanina, que aumentará en verano y bajará en invierno. Una protección que lleva siempre encima, no se elimina con el agua ni el sudor y no se te olvida aplicar. Y mejorará su dermatitis atópica.

Desequilibrio de Omegas en Dermatitis Atópica.

Hay muchas teorías sobre el porqué de la dermatitis atópica. Una de ellas atribuye un papel importante a los Omega 3. Unas grasas que nuestro cuerpo debe tomar de la dieta porque no es capaz de sintetizarlas. A parte de otros efectos sobre el desarrollo neurológico y la hiperactividad y el déficit de atención, la carencia de Omega 3 parece empeorar la dermatitis atópica. Pueden darse alimentos ricos en omega 3 (pescado azul, aceite de oliva, aceite de onagra…) o suplementos de venta en farmacia específicos de esta sustancia. No funciona en todos los niños, pero dado de forma continuada parece mejorar en muchos la dermatitis.

Un factor relacionado con esto son las «grasas trans». Son grasas especialmente perjudiciales por su capacidad de oxidar otras sustancias. Son el enemigo número uno de los omega 3, ya que pueden destruirlos al oxidarlos. En algunos países está empezando a legislarse contra su uso en la alimentación, pero por ahora en España, ni siquiera es obligatorio indicar en los alimentos que las llevan. Suelen ir especialemente en Bollería industrial.

Otro problema es el exceso de Omega 6 de origen animal (carne grasa y piel de animales) en la dieta. ya que el balance entre Omega 3 (aceites vegetales y pescado azul) y 6 de origen vegetal (aceite de oliva, nuez…) en el lado beneficioso y omega 6 de origen animal en el lado perjudicial regula muchos procesos inflamatorios.

En la dieta occidental esta relación está muy desplazada hacia los segundos, lo que favorece los procesos inflamatorios y con ellos las alergias en general.

Es necesario reducir la cantidad de alimentos ricos en grasa animal y aumentar los ricos en grasas vegetales y pescado azul. Y mientras esto se consigue, puede ser necesario el aporte de Omega 3 en suplementos.

Flora intestinal y Dermatitis Atópica

Otra de las teorías sobre el origen de la dermatitis incluye a la flora intestinal entre sus causas.

Hay gérmenes que producen sustáncias que reducen la tendencia a la inflamación, como los butiratos. Y otras que al ser agresivas dañan al intestino y excitan al sistema defensivo.

En este aspecto hay una serie de consejos que son importantes:

  1. Si tu hijo nace por Cesárea, sus “primeros gérmenes” no van a ser los Lactobacilos y Bifidobacterias de tu vagina (gérmenes buenos), sino gérmenes hospitalarios (multirresistentes y agresivos). Por tanto, la cesárea sólo si es necesaria y cuando lo sea aporta Probióticos  durante los primeros meses de vida. Y si puedes aliméntalo con Lactancia Materna.  Si no puedes o escoges no dar Lactancia Materna busca una Leche Adaptada que incluya Probióticos y Prebióticos en su composición.
  2. Si tu hijo toma Antibióticos, no solo van a matar las bacterias malas, también lo harán con las bacterias buenas. Y tras esa eliminación no tenemos garantía de que lo que ocupe su sitio sea lo adecuado. Cuando no lo es, podemos enlazar infecciones una tras otra, recurriendo una y otra vez a los antibióticos. Para evitarlo:
    1. No debemos usar Antibióticos a la ligera. No lo uses sin que te lo prescriba un médico. Y no aceptes prescripciones del tipo “si no mejora en dos días dale el Antibiótico” o “si empeora dale el Antibiótico”. Si no mejora o empeora vuelve al médico, para que vuelva a valorarlo y decida si el Antibiótico es necesario o no.
    2. Siempre que des un Antibiótico a tu hijo acompáñalo de un Probiótico tipo Levadura durante el tratamiento (Saccharomices Boullardii) y completa la reconstrucción con Probióticos Bacterianos (Bifidobacterias y Lactobacilos) tras acabar el antibiótico, como mínimo durante 2 semanas. Mejor si es un par de meses. Los probióticos bacterianos sólo mientras toma el antibiótico son claramente insuficientes, porque el antibiótico los mata y porque alcanzar un nuevo equilibrio de la flora en menos de semanas-meses no es realista. Si quieres marcas, yo suelo usar Saccharomices Boullardii 1 sobre / día durante el tratamiento Antibiótico. Tras acabarlo, Reuteri 5 gotas al día hasta acabar el bote, luego Prodefen 8 gotas al día hasta acabar el bote.

Alergias Alimentarias y Dermatitis Atópica

En algunos casos, los brotes aparecen relacionados con una alergia alimentaria.

Tal vez te hayan dicho que elimines la Leche de la dieta de tu hijo y mejorará la Dermatitis. Casi nunca funciona. Pero a veces sí. Y al que le funciona (porque su hijo era alérgico a las Proteínas de la Leche de Vaca) lo canta a los 4 vientos.

Pero por desgracia no es tan simple. Son pocos los niños en los que la dermatitis tiene como base la Alergia a un Alimento. Aunque los hay.

Yo, antes de volvernos locos quitando alimentos de la dieta suelo hacer una analítica en la Caca: La Calprotectina Fecal. Nos indica si hay o no una inflamación intestinal importante. Cuando la hay, debemos buscar la causa y en estos casos sí suele haber una mejoría.

Pero si la Calprotectina es normal nos dice que no hay una inflamación significativa en el intestino y difícilmente vamos a mejorar eliminando alimentos.

Azúcar en la dieta y Dermatitis Atópica

El azúcar es casi omnipresente en la dieta moderna….

¡Y en la antigua! Siempre hemos tomado azúcar. Pero el azúcar en la Naturaleza aparece en concentraciones mucho menores y con fibra, lo que dificulta su absorción. En la actualidad añadimos azúcar a casi cualquier cosa y eliminamos la fiebre que la acompaña.

Ese exceso de azúcar distorsiona nuestra flora intestinal favoreciendo que proliferen en exceso gérmenes que no lo harían sin eses recurso extra y que pueden volverse agresivos estimulando al sistema defensivo a responder de forma excesiva.

En los niños en general y en los que tienen problemas de alergias y Dermatitis Atópica, una dieta más natural, sin azúcares añadidos o liberados ayuda a mantener una flora amigable. Cuanta más azúcar, flora más agresiva, sistema defensivo más agresivo….

Dejemos de ver la Dermatitis Atópica como un juego de búsqueda de la crema perfecta y hagamos un abordaje más global.

Consulta Online de Pediatria por WhatsApp a Jesús Garrido

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Lunares en niños

Lunares o Melanoma. ABCDE

Los lunares son zonas de la piel que tienen más melanocitos que el resto dándole una coloración oscura. Pueden aparecer en cualquier edad. Te explico cuándo debe verlos el médico.

¿Qué es un lunar?

Un lunar es una zona de la piel que tiene una coloración diferente al resto. Habitualmente de forma redondeada y color marrón más oscuro que el resto de la piel.

Es algo frecuentísimo. Casi todo el mundo tiene algún lunar.

Los niños pueden tenerlos incluso desde el nacimiento. Y pueden ir apareciendo a lo largo de la vida.

Pero es algo que a veces preocupa porque hay un cáncer de piel que parece un lunar: El Melanoma.

¿Qué es un melanoma?

Un melanoma es un cáncer maligno de piel que puede aparecer en cualquier momento de la vida. Aunque en los niños es algo excepcional.

El desencadenante son las quemaduras solares repetidas.

Cuando aparece tiene un aspecto similar a un lunar, pero luego cambia dándonos pistas de que no es normal.

Para diagnosticar lunares desde hace unos años se ha difundido una guía. El ABCDE del melanoma.

Diferenciar un lunar de un melanoma en niños

En cualquier momento puedes encontrar en la piel de tu hijo un lunar que antes no estaba. Y puedes sentir preocupación por si será un lunar “bueno o malo”.

Un Melanoma cumple antes o después las 5 características que ves en la imagen:

Asimétrico. Es decir, que tiene una forma irregular con una mitad diferente a la otra. Un lunar “bueno” suele ser redondeado u ovalado.

Bordes irregulares. Un melanoma tiene bordes irregulares porque invade el tejido que le rodea, mientras un lunar “bueno” tiene unos bordes claramente definidos.

Color. Un Melanoma tiene diferencias de color evidentes en su interior, mientras que un lunar “bueno” tiene una coloración uniforme.

Diámetro de 6 mm. Que mida más de 6 mm no quiere decir en absoluto que tenga que ser un melanoma. De echo ninguno de los anteriores puntos por sí solo nos hace pensar en un melanoma.

Evoluciona. Esto es lo más característico de un melanoma. Que lo vemos cambiar poco a poco. Evidentemente cualquier lunar nuevo cambia. Ha pasado de no estar a estar. Pero la aparición de un lunar “bueno” es tan rápida que lo descubrimos de repente. La diferencia es que el melanoma lo descubrimos y en las semanas o meses posteriores vemos cómo va cambiando de aspecto.

Cualquier lunar que cumpla algunos o varios de los puntos anteriores debe ser valorado por el dermatólogo. No hay ninguna seguridad de que sea un melanoma. Pero debe verlo. Y lo que debes hacer no es agobiarte, sino llevarlo al dermatólogo.

¿Tengo que hacer algo si a mi hijo le salen muchos lunares?

El estímulo para la aparición de lunares es La Luz Solar. Hay quien tiene mucha facilidad para que le salgan y quien no. Que a alguien le salgan muchos es un indicativo de que tiene una piel muy sensible o de que se está exponiendo demasiado al sol.

Sin pasarnos, debemos evitar las quemaduras solares. Pero el sol en realidad es bueno y necesario para la salud.

Como en tantas cosas la virtud está en el término medio. Y respecto al sol el término medio es que:

– Expongas a tu hijo al sol tanto como sea posible sin que se queme.

– Si prevés que puede llegar a quemarse limita la exposición.

– Si no puedes limitar la exposición y sabes que vas a superar lo que aguanta sin quemarse, aplica crema de protección solar. Pero no es lo ideal. Lo ideal es que limitemos la exposición a la que puede tolerar sin quemarse.

– Has una exposición gradual de forma que llegue con un moreno uniforme al verano. Se quemará menos cuanto más moreno esté.

Todas estas medidas son útiles para que no aparezcan lunares nuevos, aunque sean “buenos” y para evitar el melanoma.

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¿Tiene mi hijo las Defensas…. ⬆️ALTAS?⁉️?

Defensas altas en niños, hiperreactividad

Lo sé, esperabas que pusiera Bajas. Pero ¿sabes que en realidad la mayoría de los niños las tienen Altas? Es fundamental que lo entiendas.

Con mucha frecuencia los padres me pedís en la consulta algo para mejorar las defensas de vuestro hijo, porque no para de ponerse malo.

Y casi nunca recomiendo dar algo para eso.

Es importante que entiendas lo que voy a explicarte, porque puede cambiar radicalmente tu visión de la situación.

Cuando un niño tiene las defensas bajas

Siempre hago una misma pregunta:

– “¿Cuántas veces han tenido que ingresarlo en el hospital para tratar una infección?”.

La respuesta suele ser:

– “Ninguna”.

– ”Pues entonces, no tiene las defensas bajas”.

– “¡Pero está siempre malo!”

Cuando un niño tiene las defensas mal, lo notamos porque se complican, necesitando tratamiento antibiótico intravenoso. Es lo que ocurre en Neumonías, Mastoiditis, Meningitis, Sepsis…

Si un niño tiene pocas infecciones, pero acaban así, tiene las defensas bajas.

En estos niños puede haber carencias que podemos compensar. Pero es muy poco frecuente.

Lo más habitual es lo contrario…

Cuando un niño tiene las defensas altas

Todos los niños de una comunidad, como una clase de la guardería, acaban compartiendo sus gérmenes. Lo habitual es que todos acaben teniendo contacto con la colección completa.

Pero hay niños que pasan una infección con 37,2º, un poco de moco durante un par de días y dos estornudos…

Y otros que ante esa misma infección responden con 40º, tal cantidad de moco que deja de comer y duerme fatal, tos persistente, vómitos…

El primero es muy eficiente. Con una respuesta mínima y en tiempo record elimina la infección. En muchas de ellas no llegamos ni a notarle síntomas.

El segundo actúa de forma exagerada. La infección no era para tanto, podía haberla resuelto con una respuesta mucho menos intensa. Pero tiene las defensas altas, y responde de forma excesiva a infecciones que no lo merecen. Y bicho con el que contacta, lía el Apocalipsis.

Estas defensas altas son lo que llamamos Hiperreactividad.

Es algo cada vez más frecuente. Y la diferencia es evidente con los que tienen las defensas bajas en el tratamiento con el que mejoran:

  • Los niños con las defensas bajas necesitan con frecuencia Antibióticos.
  • Los niños con las defensas altas necesitan con frecuencia Corticoides y Antihistamínico.

¿Por qué tiene las Defensas Altas?

Hoy en día los niños viven durante los primeros meses de vida en una burbuja de esterilidad. Y eso es malo, muy malo, para el sistema defensivo.

En toda la evolución de la especie humana, desde el nacimiento, hemos vivido en la “sucia Naturaleza”. Un ambiente lleno de gérmenes, de los que la mayoría no pueden atacarnos.

Hay una gran cantidad de gérmenes con los que convivimos sin problemas. Algunos incluso nos ayudan. Son nuestra Flora. Nuestro sistema defensivo se regula interactuando con esa flora. Pero desde hace unas pocas décadas esto ha cambiado mucho. Es un cambio tan rápido que nuestro organismo no puede asimilarlo. En evolución son necesarios miles de años para que una adaptación se produzca.

En la actualidad:

Cada vez más niños nacen de Cesárea

Lo que implica que la primera flora que contacta con nuestro cuerpo no es la de la vagina de la madre (lo normal), sino flora hospitalaria y de la piel. Es una flora más pobre y más agresiva.

Lo que favorece que desde el principio el sistema defensivo tienda a actuar de forma más intensa para defenderse.

Los gérmenes normales no solo no agreden al cuerpo, sino que conviven con el sistema defensivo sin ser atacados porque:

  1. Ellos no atacan.
  2. Producen sustancias que tranquilizan al sistema defensivo.

Los gérmenes agresivos atacan y no producen esas sustancias inmunomoduladoras.

Desaprovechamos la Inmunización Pasiva

Claro que los bebés nacen con un sistema defensivo novato. Pero también lo hacen llevando en su sangre los anticuerpos que su madre tienen contra todos los gérmenes que ha combatido en su vida.

Es lo que llamamos Inmunización Pasiva.

Durante los 6 primeros meses de vida, más o menos, siguen ahí.

Si un germen que la madre conoce ataca al bebé, enseguida es bloqueado por los anticuerpos maternos, que avisan al sistema defensivo del bebé para que acabe con él. Y de paso el bebé aprende a reconocerlo para la próxima vez que venga.

Durante esos 6 primeros meses lo normal ha sido siempre que el bebé interactuara con un porcentaje importante de los gérmenes de su entorno. Al hacerlo con la ayuda de los anticuerpo maternos detecta y elimina a estos gérmenes con más facilidad, con una respuesta más razonable.

Pero hoy en día estamos obsesionados por la limpieza. 

Se ha reducido muchísimo el número de infecciones con las que contacta el bebé en sus primeros 6 meses de vida.

Pero esos gérmenes siguen ahí, esperando fuera de la burbuja de esterilidad donde encerramos a los niños.

Y llegará a tener contacto con ellos, pero ya sin la ayuda de los anticuerpos de mamá.

Cuando esto ocurra, los gérmenes harán un daño mayor antes de que el sistema defensivo del bebé responda. De modo que la respuesta necesitará ser mucho más intensa. A fuerza de responder así, el niño desarrollará Hiperreactividad. Teniendo más tendencia a sufrir Bronquitis, Dermatitis atópica, Asma, Hipertrofia de amígdalas y adenoides…. Cosas cada vez más frecuentes.

Cómo evitar que tu hijo tenga las defensas altas

Hay cosas que podemos hacer para evitar que llegue a tenerlas:

– Si no es imprescindible, evita la cesárea.

– Si no ha sido posible evitarla, aporta probióticos desde el primer día de vida.

– No tengas a tu hijo en una burbuja de esterilidad. Una cosa es salubridad y otra esterilidad. Puede tener contacto con la naturaleza, con animales y con otras personas, desde el primer día de vida.

Y cosas que podemos hacer para atenuarlas cuando ya las tiene:

– Medicamentos que reducen la respuesta excesiva cuando aparece, como antihistamínicos y corticoides.

– Medicamentos que previenen esa respuesta excesiva haciendo que la Hiperreactividad acabe desapareciendo. Como los inhibidores de los leucotrienos (Montelukast), o los suplementos de Omega 3.

Lo que no sirve cuando tienes las defensas altas

Evidentemente son inútiles aquí los suplementos para subir las defensas. Son complementos nutricionales que en áreas en las que la alimentación es pobre tienen sentido. Pero que ningún niño necesita si tiene una dieta variada.

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Varicela en Niños

Varicela en niños, qué es, cuánto dura la incubación, cuándo deja de ser contagiosa, cuántos días dura, tratamiento para reducir las marcas tras pasarla.

¿Qué es la Varicela?

La varicela es una infección provocada por un virus de la familia herpes (varicela-zoster).

Puede aparecer en dos formas, la varicela como tal, que es la primera infección.

Pero a veces el virus queda durante mucho tiempo en el cuerpo pudiendo activarse cuando bajan las defensas: La culebrina o Herpes Zóster.

La primera infección por varicela:

Es lo que la mayoría de la gente llama varicela, también llamado payuelas o china.

Suele aparecer en la infancia, aunque algunos no tienen esa suerte y la sufren de mayores.

 

varicela

Lo más característico es una erupción con granos por todo el cuerpo con una burbuja con agua clara en cada grano.

Es una burbuja que se rompe con facilidad dejando una herida que al secarse forma una costra dura que tarda en caer varios días y en algunos casos deja una cicatriz en forma de hueco que puede seguir notándose de por vida.

Puede cursar con fiebre o sin ella.

Varía mucho en intensidad de unas personas a otras. Los hay sin fiebre y otros con más de 40º. A algunos no le salen más de 5-10 granos y a otros no les deja 2 centímetros de su cuerpo libres.

A veces puede ocasionar complicaciones (neumonía o encefalitis por varicela) que pueden ser graves.

Estas complicaciones son frecuentes en adultos, especialmente en personas con las defensas bajas (enfermos de cáncer con tratamiento…) y en niños muy pequeños (especialmente menores de 6 meses) y muy poco frecuentes en niños sanos entre el año y los 12-14 años.

Es contagiosa durante el período de incubación (que dura de 7 á 10 días) y durante la erupción hasta que todas las lesiones se secan.

Es aconsejable evitar el contacto durante el periodo de contagio con los grupos de más riesgo:

Embarazadas. Especialmente si no han pasado la varicela o no saben si lo han hecho.

Inmunodeprimidos. Personas con las defensas bajas. Por ejemplo en enfermos con quimioterapia por cáncer, una varicela puede llegar a ser mortal.

Menores de 6 meses. Especialmente si su madre no ha pasado la varicela. Si la madre la ha pasado el niño suele tener anticuerpos de la madre hasta los 3-4 meses.

Suele pasarse una sola vez en la vida. Aunque hay documentados hasta un 4% de repetidores.

La culebrina o herpes zóster

Los virus de la familia herpes tienen afinidad por los nervios.

Una vez pasada la varicela, la mayoría de la gente no elimina del todo al virus, que puede quedar inactivo en algunos ganglios nerviosos durante años.

Coincidiendo con una bajada de defensas se puede activar y afectar una zona de la piel siguiendo el trayecto de un nervio.

Suele acompañarse de escozor y mucho dolor en la zona afectada.

Aparecen burbujas como las de la varicela, pero muy concentradas y siguiendo una línea que en las extremidades aparece a lo largo de ella (brazo o pierna) y en el tronco como un cinturón que girase en torno a una sola mitad del cuerpo (estas líneas llamadas metámeras son el trayecto de un nervio desde la médula hasta sus terminaciones en la piel.

Hasta que se secan del todo las lesiones, es contagiosa. Aquellos que se contagian no hacen una culebrina, sino la varicela. Así aparecen los brotes de varicela, a partir de un adulto (la culebrina es muy, muy rara en niños) con una culebrina.

Tratamiento de la Varicela para pasarla lo mejor posible y evitar las marcas

La gran mayoría de los niños pasan la varicela como una enfermedad benigna.

Voy a centrarme aquí en el tratamiento que yo recomiendo a los padres para pasarla con las menos molestias posibles y evitando las cicatrices. Aunque casi siempre queda alguna.

Aliviar los síntomas de la varicela

En primer lugar, puede dar fiebre o no. A veces muy alta con una duración de 3 á 5 días (los días en los que van saliendo lesiones nuevas en la piel). Para la fiebre se puede dar paracetamol.

Aunque es poco frecuente, hay una reacción (síndrome de Reye) que parece desencadenarse con la varicela si se toma Ácido acetil salicílico (por eso han retirado la aspirina infantil). Por lo que no debe darse para la fiebre en varicela (tampoco en gripe). Se han descrito también algunos casos con Ibuprofeno, aunque muchos menos.

El picor. La varicela pica bastante. Si pica se rasca. Si se rasca se infecta. Y si se infecta deja señales.

Por lo tanto hay que evitar el picor. Para eso suelo usar un antihistamínico (la dexclorfeniramina) hasta que deja de picar una vez que se caen las costras.

Evitar que se sobreinfecten las vesículas de la varicela

Hay niños que tienen 5-10 vesículas y otros que tienen cientos. Cada vesícula, cuando se rompre es una puerta abierta para que los gérmenes que viven en la piel y no tienen capacidad de atraversarla lo hagan generando infecciones. Lo habitual es que no sean graves, pero pueden llegar a serlo si se extienden rápido, el germen es más agresivo o el niño tiene menos capacidad para defenderse.

Uno de los remedios habituales para el picor de la varicela ha sido el polvo de talco. Yo no aconsejo usarlo, porque cuando las vesículas se rompen y echamos polvo facilitamos el crecimiento bacteriano y por tanto que se sobreinfecte.

Os aconsejo usar clorhexidina en spray 3 ó 4 veces al día en todas las lesiones. La clorhexidina es un antiséptico transparente que reduce las posibilidades de que se sobreinfecte.

Es mejor en spray que la solución con aplicador. Se acaba antes y es más higiénico. Si una vesícula está sobreinfectada y vas aplicando el antiséptico tocando una a una las lesiones, es más fácil que disemines la infección. Especialmente si el germen no es muy sensible a la Clorhexidina.

 

Lesiones de la varicela en la piel

Si alguna se infecta, se nota porque el líquido de las burbujitas se vuelve amarillento o aparece una costra como miel. En esas conviene aplicar una crema antibiótica como la mupirocina, 3-4 veces al día.

 

Lesiones de varicela infectadas

Pero a veces incluso aplicando Mupirocina la infección se propaga. Lo que vemos entonces es una erupción con muchas lesiones más pequeñas que las de la varicela y que no tienen la ampolla típica de 3-5 mm sino simplemente rojas y algunas con una pústula amarillenta de 1 mm o menos.

Si esto ocurre es que se está complicando la cosa. Conviene que te vea su pediatra. En la mayoría de los casos el tratamiento consiste en administrar un antibiótico por boca y aplicar Permanganato Potásico. Un antisétpico que reseca más que la Clorhexidina.

A veces, si la infección se ha extendido ya mucho y el niño tiene mal estado general puede ser necesario tratarla incluso con antibióticos intravenosos.

Evitar las Cicatrices tras pasar la Varicela

Las señales típicas tras la varicela son las cicatrices circulares en forma de hueco de 1-2 mm de profundidad. Se forman porque la costra que forma la varicela al secarse es dura y de 2-3 mm de grosor. Impide que el tejido de cicatrización ocupe ese espacio dejando el hueco. Para evitarlo yo recomiendo aplicar vaselina o ácido hialurónico en las costras.

Ésta las ablanda, haciendo que deje libre el hueco y así crezca hacia arriba la cicatriz hasta la altura de la piel normal.

Si aún así queda el hueco, puede aplicarse cremas de silicona una vez que se han caído las costras. Son cremas que se suelen usar para mejorar las cicatrices tras una operación. La silicona cuando se seca se tensa, estirando la piel para que el tejido de cicatrización se nivele con el resto de la piel.

El Sol tras pasar la Varicela

Las lesiones de la varicela tienen la profundidad suficiente para que tras curarse, incluso cuando no queda hueco, deje una piel de un tono diferente. Es más rosada, ya que la cápa córnea superficial es más fina. Ese tono puede mantenerse durante bastantes semanas.

Al tener menos capa córnea son zonas de la piel más sensible a cualquier cosa que las agreda. Y el sol puede hacer más daño en estas zonas que en piel más madura.

Habitualmente el verano siguiente a la varicela, cuando un niño se pone moreno las zonas en las que ha tenido las lesiones de varicela se pigmentan menos que el resto. Vemos como lunares blancos. Se debe a que al ser una piel más inmadura tiene menos melanocitos que son las células que producen el pigmento que nos protege del sol (melanina).

Conviene proteger del sol estas cicatrices. Por lo que el año que el niño pasa la varicela es aconsejable aumentar las precauciones con el sol en verano.

La Vacunación contra la Varicela

Hay dos vacunas contra la Varicela:

  1. Antes de la adolescencia. Está incluida en calendario vacunal en torno a los 12 años para aquellos niños que no hayan pasado la varicela.
  2. A partir del año. Es una vacuna diferente. Incluida en calendario vacunas a partir de los 15 meses desde 2016.

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Niños y bebés con la piel amarilla

 Piel amarilla en bebés. Será ictericia, problemas de hígado, bilirrubina o simplemente carotenos.

¿Sabes por qué muchos niños y bebés tienen la piel amarilla? ¿Será por un problema de hígado? ¿O tiene una razón más benigna? Te lo explico…

Este artículo responde a la duda de Cynthia en nuestra comunidad de Facebook:

«¿Puede afectar el consumo frecuente de zanahoria a una bebé de menos de un año? Mi hija tiene las manos y plantas de los pies en un tono no común si no como amarillento llegando poco al naranja.»

La respuesta es sencilla: Sí, la causa más frecuente de piel amarilla en niños y bebés una vez que pasan los primeros meses de vida es el exceso de carotenos en la dieta. Y lo más frecuente es que sea por exceso de zanahoria y calabaza.

Con frecuencia cuando veo bebés en la consulta con menos de dos años que ya están con alimentación complementaria se ve la piel amarillenta. A veces los padres no lo han notado. En otras ocasiones sí. Y de hecho algunos vienen preocupados por si ese color amarillento es por tener un problema en el hígado.

Bebés con la piel amarilla: ¿Ictericia del recién nacido, problemas de hígado o exceso de carotenos en la dieta?

Para que un bebé tenga la piel amarilla hay 3 causas fundamentales:

Ictericia del recién nacido

Cuando un bebé nace rompe su sangre (especial para el embarazo) y forma sangre nueva. Algunos acumulan mucha bilirrubina y se ponen amarillentos. Pero no sólo en la piel, también se pone amarillo el blanco de los ojos.

Este color amarillo no suele seguir más allá del mes de vida. Si lo hace conviene que lo valore el pediatra.

Problemas de hígado o de sangre

La bilirrubina de la que hablábamos en el bebé recién nacido puede tardar más de un mes en bajar o puede subir de nuevo pasado ese primer mes de vida si hay un problema en el hígado o se rompen mucha sangre.

La bilirrubina se elimina a través del hígado, que la segrega en la bilis. Constantemente en nuestro cuerpo se rompen glóbulos rojos, liberando bilirrubina. Pero es en cifras que no llegan a producir una piel amarilla.

Si la sangre se destruye más rápido de lo normal (hay personas con problemas genéticos como la talasemia o el fabismo que pueden hacerlo con frecuencia), o se elimina mal a través del hígado, puede subir la bilirrubina y acumularse en los tejidos.

El primer sitio donde se aprecia de forma clara un aumento de bilirrubina es la conjuntiva (blanco del ojo). Para que sea visible en la piel tiene que subir bastante más.

Por lo tanto si la piel está amarilla por una subida de bilirrubina, la conjuntiva debe estar claramente amarilla.

Si hay piel amarilla y conjuntiva blanca es por la causa siguiente:

Exceso de carotenos en la dieta

Cuando los bebés empiezan con alimentación complementaria y empiezan a tomar verdura, llegan a la dieta la zanahoria y la calabaza.

Son dos verduras muy usadas porque endulzan las comidas y su color suele gustar a los bebés.

Se usan tanto que no es raro ver bebés con la piel amarillenta en los primeros años de vida.

Los betacarotenos son un pigmento natural presente en muchas frutas y verduras de color amarillento, naranja o rojo. Se les conoce especialmente por ser muy buenos para la vista.

Pero en exceso pueden ser también perjudiciales. Aunque si os soy sincero no es esto lo que me preocupa cuando veo un niño con la piel amarilla por exceso de carotenos en la dieta. Porque la realidad es que nunca he visto un niño con intoxicación por carotenos.

Lo que me preocupa es que es un signo de que el bebé tiene una dieta pobre.

Significa que está tomando con mucha frecuencia lo mismo. Suelo preguntar por esto y la respuesta habitual es que:

– Toma potitos y los que le gustan son todos naranjas.

– Le preparan la comida en casa y añaden casi siempre zanahoria o calabaza porque le gusta más así.

En ambos casos son una señal de dieta pobre. Y el motivo que hay detrás es una preocupación por que el bebé coma más. Lo que considero siempre un error en una sociedad que tiene tendencia a la obesidad, como la nuestra.

Donde más se nota la piel amarilla por exceso de carotenos es en las palmas de las manos y las plantas de los pies. Y no se nota nada en el blanco de los ojos. Lo que lo diferencia claramente de los otros casos que he nombrado antes.

Mi consejo si tu hijo tiene la piel amarillenta por exceso de carotenos es que reduzcas la cantidad de zanahoria y calabaza de su dieta.

¿Y cuánto sería lo razonable?

Es sencillo, ¿tú tienes la piel amarilla?

Si la respuesta es que no, dale a tu hijo zanahoria o calabaza cuando tú tomes zanahoria o calabaza.

Y es que, si tienes una dieta sana y variada, éste es un ejemplo de que al ofrecerle a tu hijo comida especial para él, sólo estás dándole una dieta más pobre que la tuya.