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Cómo saber si mi hijo tiene Intolerancia a la lactosa

La #Intolerancia a la #Lactosa es la incapacidad para digerir el azúcar de la leche. Sus #síntomas son: #Gases, #dolor…

Publicada por Mi Pediatra Online en Sábado, 1 de febrero de 2020

Intolerancia a la Lactosa: Comprende fácilmente en qué consiste este problema para digerir el azúcar de la leche y cómo puede resolverse en tu bebé.

¿Qué es la Intolerancia a la Lactosa?

Es la incapacidad para digerir la Lactosa.

¿Qué es la Lactosa?

La lactosa es el azúcar de la leche. Es lo que llamamos un disacárido. Es decir, que su molécula está formada en realidad por dos azúcares unidos: Una molécula de glucosa y otra de galactosa.

El intestino no puede absorber la molécula completa. Debemos partirla para que puedan entrar por separado glucosa y galactosa.

¿Qué es la Lactasa?

El encargado de romper la lactosa para que pueda ser asimilada es un enzima llamado Lactasa. 

Es algo que todas las crías de mamíferos deben tener capacidad de producir en su intestino.

Cuando no se produce suficiente Lactasa y tomamos Lactosa, aparece la intolerancia. 

En realidad la intolerancia a la Lactosa es la norma y no la excepción. Pero depende de la Genética.

En condiciones normales, llegada cierta edad, los mamíferos pierden la capacidad de producir lactasa. Esa edad en los seres humanos estaba entre los dos y los seis años.

Antes de que existiese la ganadería, los niños dejaban de consumir leche en ese rango de edad y por tanto dejaba de tener sentido la presencia de ese enzima en el intestino. La capacidad de seguir produciendo Lactasa tras la edad natural de lactancia es algo que apareció hace unos 10.000 años en las zonas donde los humanos realizaban ganadería de especies cuya leche era rica en lactosa. Por eso en las zonas de tradicional ganadería de vaca, como el norte de Europa o algunas razas ganaderas de vaca en África la intolerancia a la lactosa es algo muy raro. 

Sin embargo, la intolerancia a la lactosa es uno de los trastornos alimentarios más frecuentes, fuera de las zonas tradicionalmente ganaderas de vaca. En la zona mediterránea de Europa, donde está España, la leche consumida tradicionalmente fue de cabra y oveja, dos especies que liberan lactasa en su leche, por lo que aunque la persona no produzca lactasa suelen ser bien toleradas. Por eso en esta zona la intolerancia a la Lactosa puede llegar al 20-25 %. De hecho, yo mismo soy intolerante a la lactosa.

Hay razas en las que es raro y otras en las que es casi la norma.

Es casi normal por encima de los 4-6 años. Pero a veces ocurre incluso en bebés.

Si quieres saber si tú o tu bebé tenéis estos genes que predisponen a la intolerancia a la lactosa junto a otros muchos de otras patologías tienes a tu disposición análisis genéticos.

Síntomas de la Intolerancia a la Lactosa

Cuando alguien pierde la capacidad de digerir la lactosa y la toma aparecen una serie de reacciones poco agradables:

       Al no poder absorber la lactosa esta queda en el intestino sirviendo para que demasiadas bacterias se alimenten. Aumenta su número, lo que produce irritación en el intestino. Es lo que llamamos una Disbacteriosis.

       Estas bacterias fermentan la lactosa produciendo muchos gases. Lo que da a su vez más dolor abdominal.

       La fermentación de la lactosa produce ácido láctico, que vuelve las heces más irritantes al salir.

       Acaba produciendo una diarrea verdosa con dolor intenso e irritación de la piel en torno al ano.

Nada agradable. Cuando los mamíferos dejan de producir lactasa acaban rechazando la leche porque les sienta fatal.

Hace miles de años algunos seres humanos sufrieron mutaciones que les hicieron que siguieran produciendo lactasa más allá de la edad normal. En las razas ganaderas esto era una ventaja y la mutación fue extendiéndose hasta ser mayoría los adultos que toleran la lactosa en esas civilizaciones ganaderas.

Intolerancia a la Lactosa y Cólico del Lactante

Esta intolerancia es uno de los problemas que puede originar Cólico del Lactante en algunos bebés. Si deseas conocer los demás te recomiendo que visites nuestro Proyecto «Bebé sin Cólico».

Intolerancia Secundaria a la Lactosa

No todas las intolerancias a la lactosa son genéticas y definitivas.

La Lactasa se produce en la parte más superficial de la mucosa del intestino.

Si esta zona se pierde, la capacidad de digerir la lactosa puede alterarse de forma temporal. Cuando la pared intestinal se regenera recuperamos esa capacidad.

Las causas que con más frecuencia pueden llevar a una Intolerancia Secundaria a la Lactosa son:

  • Una infección del intestino. Cuando una gastroenteritis produce una diarrea intensa puede deteriorar la pared intestinal tanto que nos volvamos intolerantes a la lactosa. Una vez que incluso la infección ha cedido, la diarrea puede seguir porque si tomamos leche esta no pueda ser digerida y la intolerancia haga un círculo vicioso: Intolerancia-diarrea-intolerancia…
  • Otra intolerancia o alergia alimentaria. Cualquier intolerancia o alergia que afecte al intestino puede hacer que se pierda la capacidad de digerir la lactosa. Ya que al inflamar la pared puede causar que la zona donde se produce lactasa se pierda. Debemos sospechar que esto ocurre cuando tras retirar la lactosa hay una mejoría, pero sólo parcial. Suele significar que hay otro problema de base que no hemos resuelto.
  • Falta de hierro. Muchos bebés en torno a los 4-6 meses presentan una carencia de hierro. El hierro es necesario para regenerar la pared del intestino. Cuando éste falta podemos tener dificultades para que la zona más superficial, donde se produce la Lactasa se regenere adecuadamente. Puede aparecer una Intolerancia que mejora no eliminando la lactosa, sino aportando un suplemento de hierro.
  • Alteraciones de la Flora Intestinal. Ciertos gérmenes, como la Cándida Albicans pueden asentar en nuestro intestino y producen sustancias que irritan y dificultan el bienestar de la mucosa intestinal. Como consecuencia podemos desarrollar una intolerancia secundaria. Esto es fácil que ocurra tras una gastroenteritis agresiva, en la que la Flora intestinal se ha dañado mucho o tras tomar antibióticos, ya que los antibióticos eliminan la mayoría de los gérmenes del intestino, pero no a la Candida que es un hongo y resiste al efecto del antibiótico.

Si tienes alguna duda puedo resolvértela por WhatsApp en menos de 24 horas.

Qué hacer si sospechas que tu hijo tiene intolerancia a la lactosa

Depende de la edad y de qué se alimenta:

Lactancia Materna exclusiva.

En los niños que toman lactancia materna exclusiva sólo puede haber signos de intolerancia a la lactosa si el pecho se vacía mal.

En la leche que sale al principio hay mucha lactosa y poca lactasa.

Por lo que si se interrumpen las tomas, habitualmente por una indicación errónea de que la toma de cada pecho debe tener una duración limitada, puede haber una carencia de lactasa.

La solución es dejar que vacíe cada pecho hasta que no quiera más.

Cuando toma ya Lactancia artificial o Leche de vaca entera

Si toma leche artificial, ésta tiene lactosa. Pero no Lactasa.

Si el niño no la produce aparece la Intolerancia a la Lactosa.

La solución es darle una leche sin lactosa adecuada para su edad:

– Leche adaptada de inicio sin lactosa en los 6 primeros meses de vida.

– Leche adaptada de continuación sin lactosa entre los 6 meses y el año de vida.

– Leche entera de vaca sin lactosa por encima del año de vida.

Puede tomar yogur normal o queso normal. Debe evitar aquellos con lactosa añadida tras acabar la fermentación.

Además de retirar la Lactosa es importante…

Cuando retiramos la lactosa, si hay una clara mejora de los síntomas es que el niño tenía intolerancia a la lactosa.

Pero muchas de estas intolerancias son transitorias.

Por eso, yo recomiendo durante la fase sin lactosa (unas 2 semanas) ofrecer al niño:

– Un suplemento de hierro. Es necesario para reparar la pared del intestino.

Probióticos: Cuando eliminamos el recurso extra de lactosa que está manteniendo a una población excesiva e inadecuada de gérmenes en el intestino, debemos restablecer el equilibrio de la flora intestinal. Debemos añadir dos tipos de probióticos diferentes:

– Levaduras.

– Bifidobacterias y Lactobacilos.

Tras esas dos semanas sin lactosa y tomando hierro y probióticos, la mayoría de las intolerancias transitorias a la lactosa se han corregido y al reintroducir la lactosa ya es bien tolerada.

Estas intolerancias transitorias son más frecuentes en algunas personas. Por lo que siempre que veamos aparecer los síntomas típicos (diarrea ácida con gases y dolor abdominal) podemos repetir esta pauta para recuperar la tolerancia.

Intolerancia a la lactosa en niños y bebés

Diagnóstico de la intolerancia a la Lactosa.

La intolerancia a la lactosa, tanto si es definitiva como en las transitorias tiene una base genética que puede estudiarse mediante análisis.

Hay también analíticas como el test del hidrógeno espirado que pueden decirnos si en este momento el niño digiere o no la lactosa. Pero no diferencia entre la intolerancia transitoria y la definitiva.

También podemos retirar y reintroducir la lactosa cada vez que el niño tiene síntomas sugerentes (gases, ardores, diarrea ácida…).

Hay muchos casos en los que niños que han sufrido intolerancia transitoria tienen una limitación en su dieta que era innecesaria. Otros en los que arrastran los síntomas durante años, porque son leves o moderados, pero empeoran la calidad de vida del niño.

Lo único capaz de darnos un diagnóstico definitivo que nos dice si el bebé debe o no eliminar la lactosa de su dieta de forma definitiva es el test genético. Estamos en el siglo XXI y este recurso está disponible.

Por tanto, si tu hijo tiene síntomas sugerentes de intolerancia a la lactosa te recomiendo que pruebes a retirarla de su dieta. Si mejora claramente es que en este momento tiene esa intolerancia, puedes intentar recuperar la tolerancia con un suplemento de hierro y probióticos durante las dos semanas de dieta sin lactosa. Pero si quieres una respuesta definitiva sobre si la lactosa puede estar en su dieta sin problema o debes retirarla de por vida, la genética puede dártela.

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? Caca verde en niños y bebés

Caca o Popó Verde en Bebés, ¿Hay que hacer algo?

Caca Verde: ¿Sabes el motivo de que tu hijo la haga de este color? ¿Cuándo es normal y cuándo puede ser signo de problemas? Te lo explico claramente.

El color de la caca puede cambiar cuando lo hacen las bacterias que forman parte de la flora intestinal del bebé. Podemos ver colores muy variados: Desde el verde al mostaza, el amarillo o el marrón.

El color y la consistencia pueden variar. Pero no es raro ver una caca verde en los bebés. La mayoría de las veces no es signo de que haya un problema.

Explicación de porqué muchos bebés hacen la caca (popó) verde. Las causas más frecuentes, cómo saber si es signo de que algo va mal y qué hacer si es necesario.

Publiée par Mi Pediatra Online sur Dimanche 2 juin 2019

La primera cuestión es diferenciar la caca verde con y sin diarrea. Explico cómo diferenciar la diarrea en un lactante de lo que no lo es en este «Peketip».

Peketip 2 Diarrea o no diarrea

Deposiciones verdes sin diarrea

En algunas ocasiones la caca del bebé puede tener color verde, sin que sea diarrea.

Es fácil de entender. Cuando un bebé nace, el color del popó es negro verdoso. Se debe a la bilis, que es de ese color. Si mezclamos eso con el blanco de la leche, sale una caca verde más clara. Pero la mayoría de las veces no vemos ese color. Pasa directamente del negro verdoso a un amarillo con grumos blancos.

La razón es que en cuanto el bebé sale a este mundo, empiezan a entrar bichitos por su boca, que van a colonizar su intestino. La mayoría de esos gérmenes digieren la bilis, transformándola en urobilinógeno (amarilla) o coprobilinógeno (marrón), dando su color habitual al popó. Pero en algunas ocasiones hay cambios en esa flora, y los bichos que hay, no digieren la bilis, saliendo de su color original: Caca verde, sin que sea diarrea.

Esto es bastante frecuente en las primeras fases de introducción de la alimentación, o durante la dentición.

Cuando esto ocurre sin diarrea, pero con molestias en el bebé, puede ayudar si damos probióticos (Lactobacilos) al bebé. Nos indicaría que la flora nueva no es buena, pudiendo generar más gases o irritar más el culete.

Caca verde en bebé sin diarrea
Esta caca es verde, pero tiene una consistencia normal. No es diarrea. Simplemente la bilis no ha sido digerida.

Cacas de color verde en bebés por cambios en la alimentación

Cuando un bebe toma una alimentación todos los días, como ocurre al principio con la leche, los gérmenes que hay en su intestino son aquellos que están mejor adaptados a la composición de esa leche. Si un bebé por ejemplo toma leche artificial y la cambiamos de marca, cambiará su flora intestinal. Las pequeñas diferencias de composición de la leche harán que unos gérmenes mueran al perder aquello de lo que se alimentaban. Al tiempo que otros que no tenían recursos los encuentre y crezcan.

Es como si cada vez que cambiamos la alimentación abriésemos las puertas y aceptásemos bichitos nuevos. El problema es que a veces serán buenos y otras no tanto. Por eso yo aconsejo que no cambies de leche sin motivo. Sea la que sea, si le sienta bien, no cambies. Si mantenemos la misma durante tiempo hacemos que la flora intestinal que no está dando problemas se asiente más firmemente.

No te extrañes porque cambie el color de la caca al hacer estos cambios. Es lo normal. Sea cual sea el color, incluso si la caca es verde, no hagas nada si el bebé no tiene molestias. Si al cambiar el color aparecen más gases, dolor de barriga o irritación de la piel en torno al ano entonces es que los bichitos nuevos no son buenos. En este caso puedes dar un probiótico para introducir gérmenes buenos que les hagan la competencia. Y si este cambio ha coincidido con un cambio de leche, vuelve a la que tomaba antes.

Cambios del color, consistencia y acidez de la caca con la dentición

Empezaré aclarando un pequeño detalle. Todos los bebés por encima de los 2 meses suelen meterse con frecuencia las manos en la boca, sin que tengan dientes a punto de salir. Simplemente es una forma de entretenerse. Busca estímulos, y algo que les entretiene mucho es meterse cosas en la boca para explorar. Lo que tienen más a mano: Las manos.

Pero es verdad que cuando los dientes están abriendo camino para salir, molestan. Entonces el bebé se mete las manos o cualquier otro objeto que pueda morder con mucha más frecuencia. Tanto las manos como esos objetos tienen gérmenes en su superficie. Gérmenes que van entrando hacia el intestino. Algunos no pueden vivir ahí. Pero otros sí. Cuando alguno de esos gérmenes se hace un hueco importante puede cambiar las características de la caca en color, consistencia o acidez. El resultado puede causar molestias o no. Si no las causa no haremos nada. Si aparecen molestias podremos tirar de nuestro amigo el probiótico.

No te agobies con la limpieza para evitar la entrada de gérmenes. Un exceso de higiene es contraproducente.

Caca verde con diarrea

En otros casos el bebé o el niño pueden hacer heces vedes y además con diarrea.

Recapitulamos lo que era diarrea:

Muchas veces, mucha cantidad, líquida, con dolor de barriga, come peor y con irritación de la piel al salir.

La causa en estas ocasiones es, que con la diarrea, se acelera tanto el paso por el intestino, que no da tiempo a que la bilis se transforme, con lo que la caca del bebé conserva su color verde.

Esto es muy frecuente, por ejemplo, en las diarreas del lactante producidas por Rotavirus.

Puede aparecer también cuando un niño tiene intolerancia a algún alimento. El más frecuente en causar esto es la Lactosa.

La intolerancia a la lactosa aparece en forma de: Diarrea ácida verdosa.

caca verde en bebé
A diferencia de la anterior esta es una caca verde muy líquida. Si va acompañada de irritación de la piel alrededor del ano es una diarrea. En este caso es verde porque el paso por el intestino ha sido tan rápido que no ha dado tiempo a digerirse la bilis.

Las cacas verdes del bebé pueden desencadenarse a partir de:

  • Cuando pasamos de lactancia materna a artificial en un bebé que no produce cantidad suficiente de lactasa. La lactasa es el enzima que usa nuestro intestino para digerir la lactosa. Algunos bebés producen poca lactasa y eso hace que no puedan digerir la Lactosa. Entonces los gérmenes del intestino la aprovechan, la fermentan y producen ácido láctico. Éste irrita la pared del intestino haciendo que se mueva más de lo normal. Aparece así la diarrea ácida.
  • Puede pasar también en bebés que toman leche materna si no se les deja vaciar el pecho por completo. O si hay alguna molestia que les impide hacer las tomas completas. Cuando esto ocurre la lactasa que el pecho contiene, y que está concentrada en la parte final de la tetada no sale. El bebé toma una leche muy rica en lactosa, pero sin la lactasa que le ayude a digerirla.
  • A veces un bebé que digería bien la lactosa pierde esa capacidad de hacerlo. Las causas más frecuentes son:
    • Otra intolerancia o alergia digestiva que impida la regeneración de la pared del intestino. Con lo que pierde la capa superficial, donde están las células que que fabrican la lactasa.
    • Una infección que ataque la pared del intestino y destruya la capa superficial donde se produce la lactasa.
    • Una falta de hierro, necesario para regenerar la pared del intestino. Cuando los bebés van creciendo agotan el hierro que recibieron durante el embarazo. Su alimento esencial, la leche, aporta poco de este mineral. Y con el paso de los meses muchos bebés tienen una carencia. Una de las cosas en las que se nota es en la dificultad para regenerar la pared del intestino y con ella pueden aparecer algunas intolerancias. Estas intolerancias se corrigen dando al bebé un suplemento de hierro.

 

Puedes ver como tratarlo en el tema de la diarrea.

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Alimentación complementaria en bebés

Los objetivos en la alimentación complementaria del bebé

Cómo pasar en los bebés de la leche como único alimento a una alimentación completa. ¿Cuáles son los límites reales a tener en cuenta?

BLW. Introducción de la Alimentación Complementaria.Este vídeo es para verlo con tranquilidad. No es corto. Porque…

Publiée par Mi Pediatra Online sur Mercredi 24 avril 2019

Posiblemente si sois unos padres de un bebé de 4-6 meses estéis un poco perdidos. Lleváis unos meses en los que habréis lidiado a lo mejor con algunos problemas con la alimentación. ¿Cuándo tenía que comer y qué cantidad eran vuestras dudas esenciales desde que nació vuestro hijo.

Pero a estas alturas posiblemente os estén «bombardeando»: ¿Cuándo vas a empezar a darle otras cosas? Yo con su edad ya le daba… La leche ya no le alimenta…

La cuestión es que cuando os decidís a buscar información encuentras muchas contradictorias.

De hecho, en esta misma web hay mucha información sobre el tema, y ahora me he decidido a añadir esto porque pienso que ni siquiera yo he sido lo bastante claro hasta ahora.

Intentaré que este artículo lo sea. Y sobre todo desterrar mitos y centrarnos en lo que de verdad está justificado.

Ideas claras para empezar la alimentación complementaria:

  1. Se llama complementaria porque hasta el año la leche sigue siendo lo esencial. De hecho hay niños que siguen tomando sólo leche hasta casi el año y sin problemas. Eso significa que es importante que lo toméis con naturalidad. Si un bebé con menos de un año no acepta muy bien una toma de comida, le ofrecemos leche y «santaspascuas». Para que un niño esté bien alimentado necesita Macronutrientes (hidratos de carbono, grasas y proteínas), que en la leche están en cantidad y proporción suficiente. Por eso un bebé puede estar meses tomando sólo leche. Pero también están los Micronutrientes (vitaminas, minerales, oligoelementos, aminoácidos y ácidos grasos esenciales…. son cientos diferentes). Aquí lo más difícil es tener una dieta lo suficientemente variada para tenerlos todos. La cantidad es muy pequeña y es fácil de alcanzar, pero para tenerlos todos tiene que tener una dieta muy variada. Si logramos una dieta tan variada que aporte todos los Macronutrientes (leche a demanda) y Micronutrientes (de todo lo demás aunque sea en cantidades muy pequeñas), el niño estará Bien Nutrido.
  2. Otro objetivo es evitar las Alergias Alimentarias. Claramente hemos fallado en esto con la estrategia clásica. Se pensó que retrasar la introducción de los alimentos más difíciles de digerir y alergénicos hasta que el intestino madurase era la estrategia adecuada. Pero ha fallado estrepitosamente. No sólo no han bajado, sino que se han disparado las alergias. Puedes leer aquí el porqué.
  3. El otro objetivo es que la relación del bebé con la comida sea buena. La forma en la que el bebé empieza a relacionarse con la comida en estos primeros años puede marcar mucho tiempo su actitud ante la alimentación. Pelear, por ejemplo, para que «se acabe la comida» es la mejor forma de que la próxima vez que te vea aparecer con ella te ponga mala cara antes de empezar. Entretenerlo para que coma más es hacerlo un comedor pasivo, y luego te quejarás de que tienes que darle de comer con 5-6 años. Cuando el niño está preparado desde que muestra interés por la comida para alimentarse por sí solo.

Cuándo empezar con la alimentación complementaria

Las recomendaciones en las que hay consenso decían (y yo también) que si no hay una causa real para hacerlo en otro momento, se consigue reducir la incidencia de alergias alimentarias si hasta los 6 meses toma sólo leche y desde esa edad no tardamos en introducir una alimentación completa.

Cada vez está más claro que en realidad introducir los alimentos tarde favorece la aparición de alergias alimentarias.

Motivos NO JUSTIFICADOS pero muy frecuentes para iniciar pronto la Alimentación Complementaria:

  • Empezar con zumos de fruta porque está estreñido. Para empezar, la mayoría de los casos de estreñimiento en lactantes no lo son. Son lo que se llama pseudo-estreñimiento del lactante. Y en el estreñimiento, el zumo no es solución, sino la fruta completa con su fibra. Además de que los zumos no me gustan un pelo.
  • Darle cereales en la cena para que duerma mejor. Es muy frecuente que empiecen a plantearse esto los padres cuando entre los 5 y 7 meses cambia el patrón de sueño de los niños. Pero el hecho de que empiecen a despertarse más no tiene nada que ver con el hambre. Si fuese cuestión de eso bastaría con darle más cantidad de leche.
  • Porque a los familiares se les ocurre que ya toca. Pues eso. Que entre las múltiples formas que algunos tienen de inmiscuirse en la forma en la que criáis a vuestro hijo está el decirte cuándo hacer qué. Ya te darás cuenta de que hay quien siempre te dirá que lo hacéis mal. Si lo haces porque no debías y si no lo haces porque ya es hora…

Motivos JUSTIFICADOS para no demorar el inicio de la Alimentación Complementaria:

  • Confianza en los Instintos del bebé. Soy un convencido del método BLW. Este método surgió tras décadas de normas en la introducción de la alimentación que complicaban mucho el proceso y al final se ha demostrado que generaban problemas. Se planteó entonces un ejercicio de humildad: Esto lleva miles de generaciones funcionando si que haya expertos que definan cómo hacerlo. Y lo ha hecho porque el desarrollo normal de los bebés incluye una serie de habilidades y conductas instintivas que van sucediéndose de forma espontánea y funcionan. La clave es que los bebés, en general hacen lo que hacen, “Cuando lo necesitan y están preparados para hacerlo”.  La mejor opción es permitir el desarrollo del bebé tal como manifiesta sus instintos a no ser que tengamos un motivo justificado para interferir.
  • Alergias Alimentarias. Ya se ha demostrado que retrasar la introducción de alimentos no previene las alergias, sino que hace coincidir con más facilidad esa introducción con infecciones en las que el sistema defensivo está activado, buscando al culpable, y es más fácil que cometa un error y culpe al alimento del daño generado por la infección. Así aparecen las Alergias Alimentarias. Cualquier retraso de la introducción de alimentos debe estar muy justificado, porque tiene un coste en forma de aumento de las Alergias Alimentarias. 
  • Complementar con Micronutrientes su dieta. Cuando un niño nace ha recibido durante el embarazo una reserva de micronutrientes (minerales, vitaminas, aminoácidos y ácidos grasos esenciales…) que va a usar durante los primeros meses de vida. Muchos de estos micronutrientes son escasos en la Leche. Los Macronutrientes no son un problema. Proteínas, grasas e hidratos de carbono están en la leche en cantidad y proporción más que adecuadas. Pero antes o después (influyen muchos factores, como la prematuridad, la eficiencia de la placenta, la situación nutricional de la madre durante el embarazo) empieza a tener una carencia de algunos de esos micronutrientes. Surge entonces el instinto de echárselo todo a la boca. Recuerda, el bebé hace las cosas cuando está preparado y lo necesita. Pero a pesar de que lo prueba todo, comer come muy poco. Lo que está buscando ese instinto no es cubrir los Macronutrientes, sino una cantidad muy pequeña pero de una gran variedad de micronutrientes. Para eso sirve que se lo eche todo a la boca, a pesar de que lo expulsa con el reflejo extrusivo. Está coleccionando micronutrientes: Cantidades pequeñas de todo lo que pilla.

El momento que ahora recomiendo para introducir la alimentación complementaria es aquel en que al bebé le llama claramente la atención nuestra comida.

Eso hay niños en los que ocurre a los 4 meses y otros en los que a los 7…

Poner una fecha exacta (6 meses) para el BLW es absurdo: “Hasta los 6 meses menos un día no puede probar nada ¿y al día siguiente puede probar de todo?”.

Algunos lo hacen porque dicen que haciéndolo se defiende la Lactancia Materna Exclusiva. 

Si introduces purés y en un mes tu bebé está tomando 4 papillas al día, claro que te has cargado la lactancia materna. De repente has cubierto el 80% de las necesidades de comida de tu hijo con Alimentación Complementaria. La producción de leche va a bajar en picado. 

Pero si lo haces con BLW, va a probar de todo, pero la cantidad de comida que va a tomar no cubrirá ni el 10% de sus necesidades. Tardará muchos meses, en un proceso gradual, en cubrir una parte significativa de sus necesidades. 

¿En qué orden introducir los alimentos en la dieta de un bebé? Otra alternativa.

Hay tantas guías como pediatras. A modo de ejemplo, para los que prefieran tener una de esas guías en esta web tenéis dos: Una para los niños que hacen lactancia materna y otra para los que hacen lactancia artificial.

Pero os aclaro que aunque presentan un orden «justificado», en realidad hay muy pocos límites reales a lo que debe y cuándo debe introducirse en la alimentación.

Ya no uso listas, porque son un error que genera problemas frecuentes.

Así que os voy a exponer un planteamiento alternativo a esas dos listas para los que escojáis que va más con vuestra forma de ser y especialmente con la del bebé.

Teniendo claro que el objetivo es que nuestro hijo acabe teniendo una alimentación lo más variada posible y que su relación con la comida sea buena, ¿te gustaría que…?

  • ¿…Descubrir alimentos nuevos no sea una lucha sino algo incentivado por su propia curiosidad?
  • ¿…Respetar el ritmo al que él mismo se interesa por los alimentos mientras no haya una causa real para hacer otra cosa?
  • ¿…Que acabe comiendo de forma autónoma y al mismo tiempo tenga una dieta variada y disfrute de las comidas?

Eso es lo que pretende una forma de alimentación llamada Baby Led Weaning. El problema es que la mayoría lo asocia simplemente con la «excentricidad» de alimentar a los bebés sin purés dejando que jueguen con la comida y lo pongan todo pringado para acabar por no comer casi nada.

En realidad consiste en hacer del niño el principal actor de la introducción de la alimentación, aprovechando dos cualidades propias de su edad: La curiosidad y la imitación.

Casi todos los padres que dan sus tomas regladas descubren antes o después que su hijo, que antes tomaba genial los potitos, pasa cada vez más de ellos y sin embargo empieza a pirrarse por nuestra comida. El Baby Led Weaning lo que propone es: ¿Qué problema hay si empezamos por ahí, que es en realidad a donde queremos llegar? Pues eso, no parece muy absurdo. Especialmente cuando no hay un motivo para no hacerlo.

Para que esto funcione es esencial entender que mientras no tengamos un motivo claro para hacerlo de otro modo:

  • La cantidad de comida la marca el niño.
  • En cuanto a la variedad, nosotros ofrecemos variedad y el niño por curiosidad empieza a probar. La única forma en la que inducimos que pruebe alimentos nuevos es ofreciéndolos con más frecuencia.

Los únicos límites temporales en cuanto a variedad realmente justificados son:

  1. No dar antes del año:
    1. Leche de vaca entera. Se suele asumir que a partir del año es cuando la mayoría de los bebés tienen un intestino suficientemente maduro para tomar leche entera. Darla antes puede generar intolerancias con más facilidad. Sí pueden tomar leche adaptada, yogur o queso desde el momento que muestre interés por probarlos.
    2. Miel cruda. En la miel hay con frecuencia esporas de Clostridium botulini. Un germen que en niños pequeños es capaz de producir una intoxicación grave. Es más fácil cuando la flora intestinal no está aún muy madura y cualquier germen como éste tiene más facilidad de crecer. Y mientras la barrera que filtra todo lo que entra en el cerebro es más inmadura. Se considera que el límite a partir del que es seguro darla es en torno al año.
    3. Verduras de hoja verde. Son muy ricas en nitritos y pueden producir una intoxicación. También se recomienda que no tomen mucha cantidad ni con mucha frecuencia durante el primer año de vida..
  2. No dar antes de los dos años:
    1. Cantidades Importantes ni frecuentes de Pescado azul grande y marisco. Son animales que filtran mucha agua y su cuerpo es muy rico en grasa. En esa grasa se acumulan impurezas que por culpa de la contaminación de los mares pueden ser peligrosas. Especialmente los metales pesados son más peligrosos en los niños durante la primera fase del desarrollo cerebral. Se considera seguro darlos por encima de los 2 años. Pueden tomar cantidades esporádicas y pequeñas.
    2. Nada de Huevo crudo. En el huevo puede haber salmonela. Pero en la mayoría de los casos está en escasa cantidad para producir una infección. Nuestro estómago es capaz de destruirla con su secreción ácida mientras no sean muchas las bacterias. Pero los niños pequeños producen menos ácido en su estómago, por lo que una cantidad menor de germen es capaz de producir la infección. De nuevo se habla de los 2 años como la edad segura para tomar merengue, pan mojado en la yema de un huevo frito, o en un huevo semi-cocido (pasado por agua), mayonesa, crema pastelera…
  3. No antes de los 4 años:
    1. Frutos secos si no están triturados y humedecidos. Triturados y humedecidos no hay problema. Aquí el peligro es el atragantamiento. Los frutos secos son la causa más frecuente de muerte por atragantamiento en niños. Y lo son porque cuando nos atragantamos con otras cosas, como pan, galleta, patata frita (otros objetos sólidos que se trituran en fragmentos y pueden aspirarse hacia la vía respiratoria)… son alimentos que en medio húmedo se deshacen. Mientras que los fragmentos de frutos secos se hinchan, de modo que un trocito de 1 mm en el bronquio puede multiplicar su tamaño por 5 y hacer que el niño se ahogue. Pero en cuanto a las alergias, se ha visto que tomar los frutos secos tarde favorece la aparición de alergias. ¿Cómo combinar ambas realidades? Podemos dar frutos secos triturados y humedecidos. Es decir, un bizcocho que en la masa lleve almendra, nuez, cacahuete, avellana… muy molidas no tiene ese problema de atragantamiento. Porque esos frutos secos en la masa han cocido y se han humedecido dilatándose ya. Pasa igual con las salsas que lleven esos frutos secos muy picados y cuezan un buen rato. En estas formas sí es bueno dar frutos secos y cuanto antes.

Quitando estos alimentos, no hay ninguna justificación real para que cualquiera de los demás alimentos no pueda tomarlos un niño de más de 6 meses. Y de hecho se recomienda que para evitar alergias el huevo, o los frutos secos se introduzcan pronto.

Lo que sí es recomendable es que aunque el orden sea marcado por las preferencias del niño, anotemos en algún lugar cuando empezó a tomar cada alimento nuevo. Porque estos datos pueden ayudarnos a identificar alergias si aparecen.

Sólido o puré en la alimentación complementaria

Una de las bases del BLW es dar al bebé alimentos no triturados. 

Lo que el niño muestra interés por hacer es coger todos los objetos (comida incluida) y llevárselos a la boca. 

Siempre cuando sale este tema se plantea el riesgo de atragantamiento. 

Tal como lo explico a los padres:

Antes o después tu hijo gateará y caminará. Dejarás de poder controlarlo constantemente. Y tendrá dientes. 

Si llega a esa situación sin saber manejar los sólidos en su boca el riesgo de ahogamiento sube y mucho.

La pregunta clave es: ¿Prefieres que tu hijo aprenda a manejar los sólidos en la boca contigo delante, o sin ti?

Yo claramente preferiría que fuese con un adulto presente.

Por tanto debemos hacer esa tarea cuando el niño aún no tiene autonomía para desplaces sin control. 

Si queremos además reducir el riesgo de ahogamiento mientras aprende establecemos 3 grupos de alimentos:

  1. Tan duro que no puede partirlo y tan grande que no le cabe en la boca. Con estos alimentos, no teniendo dientes el riesgo de ahogamiento es 0, ya que no puede introducirlos realmente en la boca. Sólo puede chuparlos. Ejemplos: Una manzana pelada entera, una pera pelada entera, Melocotón pelado entero, Ciruela pelada entera…. Trozo grande de pan duro. Filete grande y grueso de carne…. Media naranja cortada y sin pepitas….
  2. Alimentos tan blandos que se deshacen con sólo frotarlos suavemente. Son alimentos que no pueden llegar a la garganta formando un bloque sólido que la bloquee. Puedes atragantarte con ellos como puedes hacerlo con leche, pero no puedes ahogarte. Ejemplos: Sopa de fideos finos bien cocidos, arroz blando bien cocinado, patata cocida muy blanda, zanahoria cocida muy blanda, lentejas tan cocidas que se deshacen fácilmente….
  3. Por último, a evitar al principio: Alimentos que pueda partir, pero cuesta deshacer. Cuando veo como imagen típica de BLW los “fingers de manzana” (tira de manzana en forma de dedo), la verdad. Una tira de manzana puede partirse. Y si ese trozo está duro y se va hacia la garganta puede ahogar a un niño. De hecho la manzana es el alimento con el que hay más atragantamiento haciendo BLW. 

Lo normal es empezar con los alimentos del grupo 1 y 2. Y dejar los del grupo 3 para cuando el bebé lleva ya semanas practicando con los dos anteriores. El grupo 1 y 2 pueden iniciarse cuando aún tiene reflejo extrusivo. El 3º grupo sí tiene sentido que se haga cuando desparezca ese reflejo extrusivo, ya que su desparación indica que el bebé se considera preparado para tragar sólidos.

Lo mejor es que sea capaz de manejar todos los sólidos antes de que tenga dientes y autonomía para explorar por su cuenta.

Evitar malos hábitos alimenticios

  • Evita los alimentos «de consumo». Llamo así a aquellos alimentos que no existían hace 100 años y todos ricos en azúcar: Zumos con leche, yogur de sabores, bios, petit, yogures líquidos para subir las defensas, chuches en general, gusanitos en particular, ketchup….
  • No entretener a los niños (televisión, móvil, tablet…) para que coman. Que coma si tiene hambre, y si no, lo hará en la comida siguiente. Pero no lo conviertas en un comedor pasivo: Zombi embobado que engulle porque le das mientas está distraído en otra cosa.
  • No uses la comida como forma de entretenerlo. No le des el trozo de pan o la galleta cuando está aburrido, no quiere ir en el carro o llora sin más. Las necesidades afectivas se alivian con afecto, no con comida. Si sustituyes afecto por comida acabará teniendo un circuito inconsciente que le dirá: «La ansiedad se quita comiendo» = Obesidad.
  • No pelees con tu hijo para que coma un poco más. Sólo conseguirás hacer desagradable la comida y transformar la comida en lo que no es: Un elemento de juego, disputa o pieza de cambio para otros problemas.

Con esto creo que podéis abordar esta aventura. Todo lo demás que suele decirse es complicar lo que no tiene más ciencia. Hay mucho de tradición pasada de persona a persona en cuanto a cómo hacerlo que no tiene ninguna justificación. Os animo a que en nuestra comunidad de Facebook comentéis vuestra experiencia y las recomendaciones que os han hecho en vuestro caso.

Revisiones sistemáticas sobre distintos aspectos de la Alimentación complementaria a 2019:

https://academic.oup.com/ajcn/article-abstract/109/Supplement_7/956S/5456695?redirectedFrom=fulltext

https://academic.oup.com/ajcn/article-abstract/109/Supplement_7/935S/5456692

https://academic.oup.com/ajcn/article-abstract/109/Supplement_7/879S/5456705

https://academic.oup.com/ajcn/article/109/Supplement_7/852S/5456698

https://academic.oup.com/ajcn/article/109/Supplement_7/872S/5280781

https://academic.oup.com/ajcn/article/109/Supplement_7/890S/5456693

El resumen de todos es que por ahora tenemos poca evidencia para decir nada sobre fechas de introducción de alimentos más allá del hecho de que retrasar esa introducción genera más alergias. Barra libre y no lo retrases…

 

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Cuidados de la ?Zona del Pañal ?en un Bebé??

Para limpiar la zona del pañal es mejor, agua, jabón y esponja que toallitas para bebés.

¿Necesita cuidados especiales la Piel de un Bebé en la Zona del Pañal? Qué hacer y qué no hacer para evitar y tratar las dermatitis del pañal.

Sabéis que a mí me gusta, a la hora de buscar respuestas sobre la forma correcta de hacer las cosas, pensar en la etapa de la humanidad en la que no había expertos.

Durante cientos de miles de años los bebés humanos estaban totalmente desnudos, como lo están el resto de los simios.  En esa etapa las madres no aplicaban especial cuidado a lo que llamamos zona del pañal…. No había pañal, y por tanto era una zona de la piel como cualquier otra: con sus particularidades, pero también con sus mecanismos de protección naturales.

Te lo explico en vídeo si lo prefieres:

Higiene de la Piel de la Zona del Pañal en Bebés

Cómo cuidar la Piel de la Zona del Pañal de un bebé. Evitar y tratar las Dermatitis del Pañal.

Publiée par Mi Pediatra Online sur Dimanche 7 avril 2019

Por qué la Piel de la zona del Pañal de un Bebé necesita cuidados especiales

Pero en la actualidad usamos pañales y eso hace que sea una zona con 4 condiciones que la hacen especial:

  1. Una humedad y temperatura mayor que el resto del cuerpo, lo que favorece el crecimiento de ciertos gérmenes.
  2. Y una retención de las heces sobre esa piel, con todos los gérmenes que hay en la caca, que en ocasiones pueden anidar produciendo infecciones.
  3. A veces la caca es irritante o contiene sustancias a las que el cuerpo reacciona y producen una reacción agresiva sobre la piel: Alergias e Intolerancias Alimentarias.
  4. En ocasiones es el propio pañal el que produce alergia.

Por eso la respuesta es sí. Esta zona precisa nuestra atención especial mientras el bebé siga usando pañales. Nuestro objetivo es evitar que aparezca Dermatitis del Pañal.

Dermatitis del Pañal en Bebés

Hablamos de Dermatitis cuando una zona de la piel está inflamada. Y la Dermatitis del Pañal es cuando la inflamación afecta a la zona de piel cubierta por el pañal.

En todas las Dermatitis del Pañal hay hongos, bacterias y una respuesta del sistema defensivo. Pero según cuál sea el principal provocador de la irritación hablamos de Dermatitis del Pañal por:

  • Hongos.
  • Bacterias.
  • Alergias o intolerancias.

Dermatitis del pañal por Hongos

Los hongos están en todas partes y son parte de la flora intestinal. Crecen con más facilidad cuando hay humedad y temperatura elevados y una ligera acidez.

Si en la zona del pañal tenemos ese entorno y la piel se irrita levemente es fácil que los hongos empiecen a crecer.

El aspecto de la Dermatitis por Hongos es una mancha roja que se extiende desde los pliegues, donde mayor es la humedad y temperatura y va cubriendo poco a poco la zona de piel cubierta por el pañal.

El tratamiento en este caso consiste en:

  1. Reducir la humedad de la zona, cambiando el pañal con frecuencia, secando bien, dejando al bebé a ratos sin pañal, y aplicando cremas que impermeabilizan.
  2. Aplicando Cremas Antifúngicas que reducen el crecimiento de los hongos.
  3. El hongo por excelencia en causar estas Dermatitis es la Cándida Álbicans. Podemos sembrar en el intestino otros hongos no agresivos como el Saccharomices Boullardii para que compitan con la Cándida dando estos Probióticos al bebé.

Dermatitis del pañal por Bacterias

Como en el caso anterior hay bacterias en cualquier lugar y son la mayoría de los gérmenes que hay en la flora. Hay millones de bacterias en la caca. Pero sólo producen problemas cuando hay uno de esos gérmenes que crece en solitario y de forma agresiva.

También crecen mejor en zonas húmedas y calientes como la cubierta por el pañal.

Se diferencia de la anterior, porque la dermatitis bacteriana suele tener el aspecto de úlceras en la piel, como heridas en las que casi llega a sangrar. Y aparecen más bien en las zonas de roce que en las de los pliegues.

El tratamiento de la Dermatitis por Bacterias es:

  1. Como en el caso anterior, reducir la humedad de la zona, con cambios frecuentes del pañal, secando bien, cremas que impermeabilicen y culete al aire de vez en cuando.
  2. Cremas Antibióticas que atacan a las bacterias reduciendo su proliferación.
  3. En este caso Probióticos bacterianos como los Lactobacilos y Bifidobacterias que compitan con el germen que ha causado la infección.

Dermatitis del pañal por Alergias/Intolerancias

Finalmente hay casos en los que ninguno de los tratamientos anteriores parece funcional. En los que la dermatitis no acaba de ceder o vuelve con mucha frecuenica.

Cuando esto ocurre debemos pensar en Alergias o Intolerancias:

  • Alergias al propio pañal. Afectan sobre todo a la zona donde el pañal aprieta o donde roza más por apoyo. La solución es cambiar de pañales, a veces por pañales sin celulosa como los ecológicos.
  • Alergias o intolerancias alimentarias. A diferencia de lo anterior afectan especialmente a la zona alrededor del ano, aunque si son intensas pueden hacerlo en toda la zona que toque la caca. Para resolverlo debemos encontrar la causa de la alergia o intolerancia y eliminarla de la dieta.

Cuidados diarios de la Piel en la zona del Pañal de un Bebé

Pero, cuando la piel está bien y para evitar que llegue a dañarse, ¿cómo cuidamos la piel de la zona del Pañal?

Hoy en día se usan mucho las toallitas. Yo creo que demasiado.

Las toallitas son una limpieza casi en seco de la zona, y para retirar bien los restos de orina, y sobre todo de caca es necesario a veces frotar.

Para mí hay una opción mejor siempre que sea posible y es lavar la zona con agua y jabón, frotando lo menos posible y si es necesario frotar haciéndolo con una esponja suave y muy mojada.

Solemos tirar de toallitas por norma, y deberían ser la excepción. Empezamos usándolas fuera de casa, y acabamos tirando de ellas constantemente por su comodidad.

El otro problema de las esponjas es que usarlas una y otra vez manteniéndo siempre humedad puede hacer que sean un criadero de Bichos nada despreciable. Especialmente en las situaciones en las que ya hay una Dermatitis por hongos o bacterias usar la misma esponja una y otra vez puede extender la infección.

Para evitar este problema y para facilitar una limpieza menos abrasiva si nos pilla fuera de casa hay disponibles Esponjas jabonosas de un sólo uso.

La clave para lavar en condiciones la zona del pañal es empezar lavando lo que se pueda con agua tibia, humedecer bien la la esponja antes de frotar y aclarar al final de nuevo con agua tibia. Secando después toda la zona empapando, sin frotar.

Aplicación de Cremas en la zona de Piel del Pañal

En cuanto a las cremas, si la piel está bien no hace falta ninguna. Las pastas al agua pueden ser muy útiles para proteger y favorecer la curación cuando hay una dermatitis, pero aplicarlas si no hay irritación dificultan la transpiración de la piel.

Y los polvos de talco ya están en desuso porque pueden ser perjudiciales si se aspiran y en las niñas si se aplican sobre la mucosa genital.

O sea, que limpia cuando esté sucio con agua, jabón y poco restregón.

Si hay que frotar, lo justo y mejor cuanto más mojado. Mejor esponja que toallita.

 

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¿Sabes por qué algunos bebés rechazan la fruta de repente?

Sabes por qué algunos bebés rechazan la fruta de repente cuando antes la tomaban bien?

Hay bebés que tomaban fruta muy bien y de repente la rechazan. ¿Sabes por qué? Te lo explico para que sepas cómo actuar y no empeorar la situación.

La conducta de los niños es un misterio. Especialmente durante la etapa en la que aún no pueden usar el lenguaje para expresar los motivos de lo que hacen.

Pero es un misterio que puede resolverse en muchos casos pensando en cuestiones simples.

En este caso vamos a centrarnos en una situación muy común. Escribo esto porque son muchos los padres que me lo han preguntado y creo que viene bien entenderlo. Es útil en esta situación concreta, bastante frecuente, pero también a modo de ejemplo para entender otras conductas, aparentemente incomprensibles.

Un bebé que ya tomaba fruta sin problema de repente la rechaza

Puede haber niños a los que les gustan más unos alimentos que otros.

Pero lo llamativo en estos casos es que inicialmente han aceptado muy bien la fruta. Puede que incluso lleven varias semanas tomándola.

Y un día de repente la rechazan.

No parece haber un motivo, pero vemos que el bebé es insistente en el tema. Dejamos de insistir, le damos otro alimento, como por ejemplo la leche, y la acepta sin problemas. Volvemos a probar con la fruta y vuelve a rechazarla. Y cada vez con mayor insistencia.

Una modificación de conducta tan brusca nos resulta muy llamativa. No entendemos qué ocurre ni qué es más adecuado hacer:

  • ¿Dejamos de insistir con la fruta y que coma lo que sí acepta?
  • ¿Insistimos en que la coma porque la fruta es un alimento importante?

¿Qué opinas tú?

Debo confesarte que durante muchos años no tenía clara la respuesta o estaba más a favor de la segunda opción. Pero es que en unos años mi visión de los niños ha cambiado.

Los niños no siempre escogen lo que les conviene. Pero en muchos casos tienen motivos más que justificados para hacer ciertas cosas. Si entendemos esos motivos podemos hacer las cosas de forma que superemos los problemas. Si no las entendemos podemos empeorarlos.

Cuando un niño rechaza la fruta de repente suele ser por dolor

Y qué tiene la fruta que pueda producir dolor:

  • De forma inmediata, acidez.
  • A medio plazo, fructosa.

Situaciones en las que un niño rechaza la fruta por su acidez:

  1. Aftas o llagas en la boca. Hay muchas infecciones vírales que pueden originar aftas o llagas en la mucosa de la boca. Algunas se acompañan de erupciones alrededor de los labios. Cuando es así es fácil suponer que pueda haber alguna lesión también en el interior. Pero en muchos casos las lesiones son escasas y sólo están donde no las vemos. Imagina qué le pasa a un niño que tiene un afta y que de repente toma fruta ácida. ¿No es normal que la rechace?
  2. Los dientes. Cuando los dientes salen las encías se están abriendo. Los receptores de dolor están hiperexcitados. Cualquier estímulo en ese momento puede ser más doloroso de lo habitual. Al tomar fruta ácida irrita las heridas de las encías que los dientes están abriendo al salir. ¿Es extraño que rechace la fruta en esta situación?

Situaciones en las que el bebé rechaza la fruta por intolerancia a la fructosa:

  1. En Intolerantes a la Fructosa. Hay personas que tienen un defecto que les impide digerir el azúcar de la fruta. La fructosa es un «azúcar doble» que nuestro intestino debe partir por la mitad para que pueda absorberse. Para eso usamos una enzima. Si no somos capaces de producirla en cantidad suficiente por un defecto genético, no podremos digerir y absorber ese azúcar. El resultado es que se queda en el intestino, es consumido por los gérmenes de nuestra flora intestinal que lo fermentan produciendo gases y ácidos que irritan la pared del intestino. El resultado es que al poco rato de tomar la fruta hay dolor de barriga y diarrea ácida. Si esto te ocurriese cada vez que tomas fruta, ¿no acabarías rechazándola?
  2. Tras algunas gastroenteritis virales se puede originar una intolerancia transitoria a la fructosa. En el punto anterior decía que hay personas que tienen un defecto genético que les impide digerir la fructosa. Pero en otros casos puede ser algo puntual. Si tienes una infección en el intestino y se altera la mucosa, la fructosa es digerida con una encima que se produce en la zona más expuesta, la superficie. Si esta superficie de la mucosa es barrida y perdemos la capacidad de digerir la fructosa (y la lactosa, el azúcar de la leche). Podemos recuperar esa capacidad en cuanto se regenera la mucosa. Pero es que la diarrea producida por la propia intolerancia puede mantener la mucosa dañada. Es la pescadilla que se muerde la cola. Estas diarreas ácidas suelen ceder en cuanto retiramos de la dieta del niño los azúcares que no digiere: Fructosa y Lactosa.

¿Qué hacer cuando un bebé rechaza la fruta de repente?

Una vez que entendemos mejor las razones del niño que rechaza la fruta, pensemos cómo actuar.

Evidentemente nuestro objetivo es que el bebé acabe tomando la fruta de nuevo.

Pero si hay un problema que produce dolor al tomarla, e insistimos, sólo conseguiremos que el rechazo a la fruta se haga cada vez más fuerte y duradero.

Lo adecuado es eliminar la fruta de su dieta mientras dure el problema y ayudar si podemos a que se resuelva la causa del dolor.

En la práctica lo que debes hacer en cada una de las situaciones que generan dolor al tomar fruta es:

  • Rechaza la fruta por dentición. Habitualmente los dientes crecen dando estirones. Suelen estar activos durante unos 3-4 días. Es la fase en la que van rompiendo encía para salir y en la que estará más sensible. Si vemos que un niño rechaza la fruta y tiene dientes saliendo deja de ofrecerle fruta hasta que veas que los dientes detienen su avance y un par de días más para que la encía se repare.
  • Rechaza la fruta por un afta o llaga. Lo normal en las infecciones que las generan es que estén saliendo llagas nuevas durante 2-4 días y tras eso tarden en curar otros 2-3 días. En total una semana más o menos. Para que las llagas molesten menos y se curen antes lo que parece dar mejor resultado son aplicaciones de ácido hialurónico. Lo que hace es formar una capa protectora sobre la lesión.
  • Rechazan la fruta con gases y diarrea ácida. En estas situaciones lo que recomiendo es que elimines la fruta y la lactosa (el pecho no tiene problema, si toma leche, sin lactosa, puede tomar yogur y queso) y le des un probiótico. Hacemos esto hasta que desaparezcan los gases y la diarrea ácida y una semanita más. Cuando pase este periodo vuelve a ofrecerle lactosa y fruta. Si al hacerlo empeora de nuevo elimínalas de su dieta un mes. Si al reintroducírselas en la dieta vuelve a empeorar consulta a su pediatra, porque tal vez, no se trate de una intolerancia pasajera.

Como os decía al principio del artículo, un niño no siempre sabe lo que le conviene. Pero sus reacciones no son por ello injustificadas, absurdas o imcomprensibles.

Insistir a un niño a que coma algo que rechaza no es nunca la solución. Incluir la pelea sólo puede empeorar el problema. Empeorará la relación del niño con la comida y contigo.

Pero ¿Y si el niño simplemente está seleccionando la comida y rechaza la fruta porque prefiere otras cosas?

Esto es bastante frecuente. Pero ocurre porque ofrecemos al niño una dieta inadecuada.

Si tú ofreces a un niño lácteos azucarados es fácil que estos vayan suplantando progresivamente a otros alimentos que resultan menos apetecibles al niño.

La solución en estos casos pasa por 3 consejos simples:

  1. Confía en la capacidad de tu hijo de comer la cantidad necesaria. No hagas nada para que coma más. No suele funcionar y suelen ser soluciones contraproducentes.
  2. Elimina de la dieta del niño esos productos comodín que están suplantando a la comida. No le des más productos azucarados. Son caros, no aportan nada que no tenga una dieta variada y se cargan la dieta sana.
  3. Ofrécele comida variada pero en plato único. Es decir, no pongas primero, segundo y postre. Ofrece plato único. Y hazlo de forma que en conjunto haya variedad. Pero en cada comida ofrecemos un sólo alimento y de eso que coma la cantidad que quiera.

Haciéndolo así conseguirás sin pelear que tu hijo tome una dieta variada. Este es el objetivo, y lo haremos mejorando su relación contigo y con la comida.

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Cosmética Natural para niños y bebés

Qué es la Cosmética Natural y qué aporta en la Salud Infantil

Se habla cada vez más de Cosmética Natural, especialmente cuando hablamos de los más pequeños, ¿aporta realmente algo o es una moda más?

Todo evoluciona, y en los cuidados del bebé no es una excepción. Desde el típico jabón de la abuela hecho con aceite usado y sosa hemos pasado por casi todo lo imaginable.

Hoy voy a hablar de una de las tendencias nuevas, o no tan nueva en realidad: La Cosmética Natural.

¿Es necesaria la Cosmética en Niños y Bebés, sea Natural o no?

Dentro de la propia tendencia naturalista hay quien defiende que la cosmética es simplemente un negocio. Y que el mejor cosmético para los bebés es «ninguno». Que la piel tiene sus propios mecanismos de auto-cuidado y la mayoría de los «potingues» que usamos no hacen sino interferir con ellos generando problemas.

Pero la realidad es, que las condiciones que tiene que soportar nuestra piel en la actualidad, no se parecen en nada a las que la piel del ser humano está preparada gracias a su evolución.

Desde la industrialización estas condiciones han cambiado por completo.

Estoy de acuerdo en que antes de empezar a tratar la piel frente a las agresiones actuales, lo mejor es minimizarlas:

  • Usa fibras naturales en su ropa.
  • Usa para lavar su ropa y al niño productos lo menos agresivos posibles.
  • Trata su piel sólo si aparecen problemas.
  • Usa para ello productos lo más respetuosos que sea posible.

Es en estos dos últimos pasos donde tiene cabida la Cosmética Natural.

Pero, ¿qué es y qué no es Cosmética Natural?

Como está de moda, casi cualquier producto destinado a los más pequeños pretende serlo.

Pero para poder decirlo deben cumplir unas características muy estrictas.

La filosofía de la que nace el concepto de Cosmética Natural es la Terapéutica Naturalista.

Se basa en defender que el ser humano se está alejando de la Naturaleza, pero es parte de ella.

Hemos desarrollado la química hasta el punto de ser capaces de desarrollar sustancias nuevas. Moléculas que no estaban previamente presentes en la naturaleza o en los seres vivos con los que compartimos nuestro carácter biológico.

Para los Naturalistas, introducir esas moléculas en nuestras vidas es un riesgo fruto de nuestra arrogancia. Durante millones de años los seres vivos se han desarrollado en este planeta sin incorporarlas en sus evolución. O tal vez lo hicieron pero supuso un coste tan alto que no se han mantenido.

Pero despreciamos esa sabiduría natural y las usamos porque pensamos que puede apartarnos alguna ventaja sin riesgos.

Los Naturalistas buscan en la propia Naturaleza remedios que durante millones de años ha ido probando y manteniendo. Confiando sólo en ellos como seguros y probados.

Para elaborar Cosmética Natural usan por tanto sólo sustancias que pueden ser encontradas en la naturaleza sin tener que modificarlas. A esto lo llaman Productos Naturales.

Intentan obtenerlas sin modificar la forma en la que se generan en la propia Naturaleza. Porque no están seguros de que una cambio en esa forma de generarse no de lugar a una alteración de sus cualidades, y prefieren ser repetuosos con el proceso. Es lo que se llaman Productos Biológicos.

Y de la propia filosofía Naturalista nace el hecho de obtener estos productos respetando el Ecosistema en el que se generan. Si piensas que la mayor riqueza de este planeta está en su biodiversidad y que son millones las moléculas presentes en los seres vivos que pueden darnos respuestas en el futuro, intentas preservarlo tanto como sea posible en la producción de la Cosmética Natural.

Hay empresas que al crear Cosméticos Naturales se esfuerzan por buscar los mejores Productos presentes en la propia Naturaleza, obtenerlos de un modo que preserve sus cualidades naturales y hacerlo de un modo que respete el ecosistema que nos los ofrece.

Cuando esa empresa hace el esfuerzo de ser auditada, para demostrar que cumple todos esos pasos, aporta un valor que la distingue de la mayoría.

Tú escoges si esta filosofía es más o menos acorde con la tuya y con lo que quieres para tu hijo.

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Muguet: Hongos en la Boca del Bebé.

Muguet: Hongos en la boca del bebé.

En los primeros meses de vida puede ser frecuente la aparición de Hongos en la Boca del Bebé. Es lo que llamamos Muguet, aunque tiene otros muchos nombres.

Los hongos son uno de los microbios que intentan ocupar el espacio en el que estamos nosotros. Habitualmente no consiguen atravesar las defensas, pero pueden ocupar espacio en su superficie, tanto interna (Boca, garganta, tubo digestivo) como externa (piel, pelo, uñas…).

La mayoría de los gérmenes que conviven con nosotros son incapaces de producir problemas. Algunos incluso nos ayudan.

Pero los hay que pueden estar ahí y no dar problema hasta que se dan las condiciones adecuadas.

La Cándida Albicans es uno de esos hongos. Habitualmente está en nuestra boca, la garganta, el intestino y algunas zonas de la piel especialmente húmedas. Y mientras forma pequeñas colonias no da problemas. Pero cuando las condiciones le permiten crecer más sí que puede darlos.

Es el caso de la capa blanca que puedes ver en la lengua del bebé de la Foto.

Situaciones más frecuentes en las que aparece el Muguet en el Bebé

Suele verse en bebés de menos de 3-6 meses. Podríamos pensar que se debe a su escasa capacidad de defenderse. Pero más bien es debido a una alteración del equilibrio de gérmenes que ocupaban el espacio en el que aparece la Candidiasis.

Los bebés más pequeños tienen una flora saprofita (que vive con nosotros) poco definida aún. Y mínimos cambios pueden romper el equilibrio que guardan unos gérmenes y otros.

Las situaciones más habituales son:

Uso de Antibióticos. Antes de empezar, cuando son necesarios son una gran herramienta que salva muchas vidas y evitan muchas secuelas. Pero los antibióticos matan bacterias. Cuando esto ocurre el espacio que dejan libre puede ser ocupado por otros gérmenes. Uno de ellos son las Cándidas. No son las que crecen más rápido ni las mejor adaptadas a ocupar ese espacio. Pero si no hay otro competidor mejor, pueden aparecer y proliferar. La solución es sembrar competidores (probióticos) al mismo tiempo que tomamos el antibiótico. Entre los competidores que dan mejor resultado están hongos como el Sacaromices o bacterias como los Lactobacilos.

Antisépticos. Algo similar ocurre cuando esterilizamos utensilios que van a la boca del bebé como el chupe, una pezonera o la tetina del biberón con antisépticos que sólo afectan a las bacterias y no a los hongos (como el ácido clorhídrico). Es el motivo por el que aconsejo a los padres no usar esterilización con pastillas para esto. Prefiero hervir con un poco de bicarbonato. El calor mata a las bacterias, pero no acaba con las esporas de los hongos. El bicarbonato dificulta el crecimiento de los hongos. Con lo que hacemos una desinfección más equilibrada.

Infecciones bacterianas que favorecen la infección por hongos. Concretamente en infecciones del pezón o el pecho de una madre que da Lactancia Materna. Esto es algo más enrevesado. En el pecho de las madres que dan Lactancia pueden crecer algunas bacterias como estreptococos y estafilococos que compiten por desplazar a otros gérmenes. Para lograrlo producen sustancias que matan a otras bacterias. Estos gérmenes que pueden crecer en el pecho materno no lo hacen con facilidad en la boca del bebé (por suerte). Pero sí pueden pasar por contacto directo las sustancias que producen para eliminar a sus competidores. Estas sustancias no atacan a la Cándida. Por lo tanto, cuando una madre tiene demasiadas bacterias en su pezón puede favorecer que crezcan Hongos en la boca del bebé. En este caso el tratamiento es diferente para madre e hijo. En la Madre buscaremos bacterias que siendo inocuas planten cara a Estreptococos y Estafilococos (probióticos). En el bebé trataremos con sustancias que reducen la población de hongos (antifúngicos).

Lo que vemos es un bebé con hongos en la boca y una madre con el pezón enrojecido y doloroso. Se podría pensar que también la madre tiene hongos y que el tratamiento es el mismo para la madre. Pero la realidad es que las Cándidas tienen tan poca tendencia a crecer en el pezón como los estafilococos a hacerlo en la boca del bebé.

Si ves hongos arriba, búscalos abajo

Una vez que los hongos proliferan en la boca sus esporas son tragadas y pasan por todo el tubo digestivo hasta la zona del pañal. Crecen en el intestino pero sin llegar a dar problemas evidentes (aunque los dan). Pero donde se hace más evidente es en la zona del pañal. Especialmente en niñas tienen facilidad para crecer en vulva y pliegues de las ingles.

Se ve como una mancha roja que se extiende desde los pliegues y que suele producir quemazón al bebé.

Esto ocurre porque aquí también hay su flora normal. Pero a fuerza de sembrar esporas desde arriba pueden acabar creciendo.

Si sucede el Tratamiento es:

– Mantener seca la piel. Cambiando el pañal con frecuencia y secando bien en los pliegues.

– No irritar la zona más de lo que lo está. Para eso seca empapando, no frotando.

– Cremas con antifúngicos. Para matar a las Cándidas.

– Cremas de protección que eviten la humedad y favorezcan la cicatrización. Suelen ser cremas ricas en Zinc.

Cuando vemos que esto ocurre con frecuencia, incluso sin hongos visibles en la boca, es que la cándida se ha asentado en el intestino y suelta esporas desde allí que llegan en la caca. Para arreglar esto, de nuevo, la solución son los Probióticos.

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Tratamiento de la Diarrea en Niños

Tratamiento de la Diarrea en niños y bebés

Diarrea es hacer tantas deposiciones que se pierden líquidos, sales y nuetrientes que el cuerpo necesita, porque el intestino no hace bien su trabajo.

Este es un artículo elaborado en colaboración con La Farmacia del Bebé.

¿Qué es diarrea?

Habitualmente esto significa hacer muchas veces. Pero a veces consideramos que hay diarrea aunque sólo haga dos o tres veces en un día porque son muy abundantes, van acompañadas de dolor y expulsan como decimos un líquido sales y nutrientes que son necesarios.

Es frecuente que sea líquida, pero también pueden ser mucosas o contener simplemente los alimentos casi sin digerir.

Suelen ser abundantes, pero a veces son escasas en la cantidad que expulsan, pero tan numerosas e irritantes que siguen siendo un problema.

La diarrea es muy frecuente en los bebés y niños menores de 5 años ya que su sistema inmunitario esta menos desarrollado que el de los adultos. Puede estar acompañada o no de otros síntomas como vómitos, fiebre o dolor de tripa (flexiona las piernas, las estira y llora).

Lo más importante cuando un bebé tiene diarrea es mantenerle bien hidratado y alimentado, tarea no siempre fácil cuando la diarrea viene acompañada de vómitos, fiebre o dolor abdominal. Cuando además hay vómitos intensos y continuos aumenta la probabilidad de deshidratación. Con los bebés de pocos meses de edad y menores de 5 años debemos ser especialmente cuidadosos porque pueden deshidratarse en pocas horas.

Suele acompañarse también de dolor: Los retortijones. El motivo es que al estar irritado el intestino activa su movimiento con más facilidad en cuanto se dilata un poco. Esto hace que tanto el líquido como la comida sea mejor tolerado cuando se toma en cantidades pequeñas y frecuentes.

Aunque la gastroenteritis puede deberse a una intolerancia o alergia a un alimento, sus principales responsables son los virus, seguidos de las bacterias. El rotavirus es el más llamativo de los habituales, y se suele caracterizar por vómitos, diarrea líquida y amarilla y más tendencia a la deshidratación. Si existe fiebre por encima de 39ºC, dolor abdominal intenso y sangre en las heces es más probable que se trate de una infección bacteriana por Campylobacter, E. coli, Salmonella o Yersinia.

También pueden producir diarrea los parásitos, aunque en España no es muy frecuente. El que se detecta con más frecuencia es Giardia, que tiene en las guarderías las mejores condiciones de propagación. Afecta principalmente a bebés o niños pequeños que acuden a la guardería o bien tienen hermanos que acuden a la misma. Tiende a producir episodios más prolongados de diarrea, donde hay etapas diarreicas y etapas en las que las cacas son normales.

 

En los casos en que el causante es una bacteria o parásito hay tratamiento específico contra cada uno.

Pero en la mayoría que son causadas por virus no existe ningún tratamiento específico para la diarrea, por lo que el objetivo es la prevención y el tratamiento de la deshidratación.

Las soluciones de rehidratación oral, una pauta de alimentación en la que se fraccionen las tomas y los probióticos son los principales y casi únicos tratamientos para los niños con diarrea.

Soluciones de rehidratación oral (SRO)

Las Soluciones de Rehidratación Oral (SRO) contienen los líquidos y sales minerales necesarias para reponer lo que se pierde. Tienen la cantidad exacta de agua, sodio, potasio y azúcar que los niños necesitan.

Es importante puntualizar que las SRO no detienen la diarrea, esta se cura por sí sola en unos pocos días. El verdadero peligro es la pérdida de líquidos y nutrientes corporales que padece el niño, que puede causarle deshidratación y desnutrición.

Para los niños se recomiendan las soluciones hipotónicas. Debe asegurarse que sea apta para los niños. No se deben emplear en prematuros y niños menores de un mes.

  • Las SRO deben administrarse fresquitas, pues mejora el sabor. Aunque la solución no debe estar demasiado fría ya que podría acelerarse el movimiento del intestino.
  • Se administran en pequeñas cantidades. Si se administra muy rápido puede ocasionar vómitos y retortijones, especialmente al principio, empeorando la deshidratación.
  • Deben administrarse con frecuencia pero sin forzar al niño a tomarlos, ya que si el niño no tiene sed es poco probable que esté deshidratado.
  • Algunos preparados contienen amarillo anaranjado (E-110) y pueden dar reacciones de tipo alérgico, incluido asma, especialmente en niños alérgicos al acido acetil salicílico.

La rehidratación con SRO se debe iniciar tan pronto como empecemos a apreciar deshidratación (decaimiento, boca seca, piel pálida), se debe dar en pequeñas cantidades y poco a poco para facilitar la tolerancia:

Diarrea sin vómitos:

Se puede comenzar ofreciendo 5-10 ml cada 5 o 10 minutos e ir aumentando la cantidad según vaya tolerando.

  • Menores de dos años 50-100 ml de SRO después de cada deposición liquida. Máximo 500 ml al día.
  • Mayores de 2 años 100 – 200 ml de SRO después de cada deposición liquida. Máximo 1000 ml al día.

 Diarrea con vómitos:

Una pauta orientativa, como en el caso anterior. Recordad no forzar y valorar si el decaimiento mejora o empeora, ya que eso es lo importante:

  • Primera hora 2.5 ml cada 10 minutos
  • Segunda hora 5 ml cada 10 minutos
  • Tercera hora 5 ml cada 5 minutos
  • Cuarta hora 10 ml cada 5 minutos
  • A partir de la cuarta hora se puede administrar 10 ml cada 2-3 minutos, una vez que no vomite durante 6 horas se puede introducir alimentación solida sin forzar.
  • Si vomita, se recomienda descansar 30-60 minutos antes de volver a empezar de nuevo.

Tipos de soluciones

SRO en polvo

En estos casos lo más importante es añadir la cantidad exacta de agua que recomienda el fabricante. Si queda demasiado concentrada puede causar daño y si queda demasiado diluida puede ser inefectiva.

Una vez preparada se debe mantener fría en la nevera.

Consumir en un plazo máximo de 24 horas. Hay que desechar el sobre abierto o la solución ya preparada una vez pasadas 24 horas.

No se pueden disolver en leche, sopa, zumos de fruta o una bebida refrescante tipo Aquarius.

Tampoco se puede añadir azúcar para modificar el sabor pues se corre el riesgo de dar soluciones hipertónicas que producen diarrea osmótica.

La hipernatremia o exceso de sal que puede aparecer por usar suero no indicados para niños (Aquarius y similares) produce somnolencia, taquicardia, presión arterial elevada, irritabilidad, inquietud, edema de pies y miembros inferiores.

Desde La Farmacia del Bebé las que normalmente recomendamos son las siguientes:Bioralsuero Baby

BI ORALSUERO BABY (indicado para lactantes de menos de 12 meses)

Tiene la ventaja de la asociación de sales de rehidratación oral con un probiótico (reuteri protectis) para mezclar en el momento. Contiene un vaso graduado que permite la preparación en 250 ml de agua. Con sabor neutro y sin colorantes.

Recuerda que las SRO no se deben emplear en prematuros y niños menores de un mes.

 Sueroral Hiposódico

SUERORAL HIPOSODICO

Pueden usarlo lactantes mayores de un mes. Cada sobre se debe disolver en un litro de agua. Con sabor a naranja y colorante amarillo anaranjado E-110.

SRO en forma liquida

Ya vienen preparadas para abrir y beber (botellitas con tapón para succión o en tetrabrik), también se presentan en gelatinas o en forma de polo-flash. Las hay de diferentes sabores e incluso sin sabor o sabor neutro. Tienen la ventaja que al venir preparadas ya tienen la cantidad recomendada de agua. Desde La Farmacia del Bebé las que normalmente recomendamos son las siguientes:

Bioralsuero en Tetrabrick

BI ORALSUERO

Sal de rehidratación con probióticos para reducir la duración de la diarrea. Incorpora una pajita con Lactobacillus Reuteri Protectis, que es arrastrado con el líquido al ser aspirado a través de la pajita. De 2-3 tetrabricks al día. Apto para celiacos.

Citoral Junior Zinc

CITO-ORAL JUNIOR ZINC

Contiene zinc para reducir la severidad y la duración de la diarrea. Con sabor a fresa muy aceptado por los niños y con tapón deportivo para hacerlo más fácil y cómodo.

Citoral Junior Aquagel

CITO-ORAL AQUAGEL

En niños a partir de un año. Las soluciones de rehidratación oral en forma de gelatina son una excelente fuente de líquidos y se toleran mejor, sobre todo si hay vómitos. Con sabor a naranja. Se puede usar 4-6 tarrinas diarias.

Neopeques suero Flash

SUERO EN FLASH NEO PEQUES

Los flash tienen mejor sabor y son muchísimo más atractivos para los niños. Tomar 1 flash cada 3 horas (hasta un máximo de 9 al día). Puede tomarse frío o congelado.

Alimentación

Lo primero que debemos hacer es corregir la deshidratación y luego la recuperación nutricional. Tras un período corto de tiempo (unas 3-4 horas) a base de SRO, debe iniciarse la alimentación. Es importantísimo mantener la alimentación durante la diarrea. En cuanto tolere 4-5 sorbitos del suero se puede empezar a ofrecerle la comida, un trocito de pan, una cucharada de yogurt, un poco de jamón de york.

La realimentación precoz no agrava la diarrea y reduce la bajada de peso.

  • En niños con lactancia materna (1-5 meses). Se debe continuar con lactancia materna a demanda (cuantas veces quiera) ofreciéndole suero oral entre las tomas si la diarrea es muy abundante, pero sin forzarle. Si no quiere el suero pero toma pecho con frecuencia es difícil que se deshidrate. El Pecho es el mejor suero de rehidratación para un lactante.

La leche materna contiene unos compuestos (mucinas defensivas como la lacthaderina) que previenen y protegen al lactante frente al virus.

  • En niños con fórmula artificial. Se debe seguir con la misma leche. No se debe sustituir por leche diluida, leches sin lactosa (puede ser necesaria en diarreas prolongadas), hidrolizados de proteínas o fórmulas de soja, a no ser que el pediatra así lo recomiende. Y si la diarrea es muy abundante complementar con SRO entre tomas. Dar suero oral sin forzarle.
  • Niños con alimentación complementaria. No hay una alimentación específica para la diarrea. Deben respetarse las preferencias y costumbres familiares. Mejor si se eligen alimentos con buena digestibilidad y tolerancia. En general hay una pérdida del apetito y no se debe de forzar a comer. Evitar los zumos de frutas, las grasas y fritos, la pastelería y líquidos azucarados. Son adecuados y aconsejables: el arroz, la patata o zanahoria, pescados o carnes, caldos o sopas, plátano, manzana y yogurt. En general se harán preparaciones sencillas.

Probióticos

Favorecen la recuperación de la flora intestinal que se altera en algunas diarreas. Pueden ser un complemento a la rehidratación ya que pueden acortar la duración y la gravedad de algunas diarreas infecciosas, sobre todo en las de origen viral y preferentemente por rotavirus. Sus efectos pueden ser limitados para las de origen bacteriano.

Son más efectivos al inicio de la enfermedad, cuando se administran en dosis altas y durante no menos de 5 días.

Las cepas más eficaces son:

  • Saccharomyces boulardii (ultralevura)Útil en diarreas leves a moderadas cuando se usa en las primeras 48 horas. Niños hasta 6 años 1 cápsula (50 mg) 1-3 veces al día, dosis máxima 3 cápsulas (150 mg/día).
  • Lactobacillus rhamnosus GG(bivos): Útil en diarreas por rotavirus, 1-2 sobres al día. En caso de presentación en gotas 1 sobre equivale a 9 gotas.

Bivos Probiótico

En La Farmacia del Bebé puedes encontrar nuestras recomendaciones para tratar la diarrea en bebés así como los productos para tratar la diarrea en niños. Si tienes cualquier duda puedes contactarnos a través de nuestro chat online, correo electrónico o teléfono. Estaremos encantados de resolver cualquier duda que tengas.

 

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Alergia a los pañales de celulosa

Bebés alérgicos a la celulosa del pañal

Los pañales están hechos de Celulosa blanqueada con Cloro. Tanto una cosa como la otra pueden generar dermatitis en algunos niños ¿Cuál es la solución?

Uno puede ser potencialmente alérgico a casi cualquier cosa.

Pero hay sustancias que tienen más capacidad para generar esa respuesta por parte de nuestro cuerpo. Una de ellas es la celulosa.

Se juntan varios motivos:

– La Celulosa en sí es algo no presente en nuestro cuerpo y que por tanto puede ser reconocido como extraño.

– Es una molécula de gran tamaño, lo que hace que el cuerpo la reconozca fácilmente y reaccione frente a ella.

– Con demasiada frecuencia está presente cuando nuestra piel sufre daño. No es culpa de la celulosa, sino de que la usamos como limpiador básico: En pañuelos, servilletas de papel y pañales…

Se blanquea con Cloro, una sustancia muy agresiva para nuestra piel y nuestra vía respiratoria, lo que hace que su uso repetido produzca irritación con facilidad en nuestra piel.

Los bebés alérgicos a pañales desechables

Una de las cosas que usa «casi» cualquier bebé son los pañales. La gran mayoría usa pañales desechables. Es decir, de celulosa prensada para usar y tirar.

La fabricación de estos pañales implica dos sustancias fundamentales que influyen en la piel del bebé:

– La celulosa, una sustancia que como hemos dicho arriba es uno de los alergenos frecuentes.

– El cloro. Usado para blanquear la celulosa.

Pero los pañales presenta otra serie de productos químicos necesarios en su fabricación, como pegamentos, tintes, a veces perfumes…

El problema es que la zona del pañal está sometida a su roce prácticamente constante y a eso añadimos la humedad cambiante de la zona y la llegada constante de heces y pipí que pueden irritar y sembrar de hongos y bacterias la zona.

Por eso una de las alteraciones más frecuentes de la piel del bebé es la dermatitis del pañal.

Como es una zona que se puede irritar con facilidad, el sistema defensivo del bebé tiene que cumplir su función buscando culpables de los que defenderse. Y ahí se encuentra una celulosa (molécula grande y fácil de reconocer) impregnada de cloro (que reseca y destruye el manto lipídico que protege la piel).

El sistema defensivo de algunos bebés acaba reconociendo a la celulosa y atribuyéndole la culpabilidad de la irritación que con frecuencia afecta a esa zona. Así aparece la alergia a la celulosa.

Síntomas de alergia a la celulosa del pañal en bebés

Cuando el sistema defensivo de un bebé llega a la conclusión de que es la celulosa la causante de la irritación de la piel, reacciona contra ella en cuanto la detecta.

Si esto ocurre, cualquier roce de celulosa contra la piel del bebé genera una inflamación, que si es mantenida en una zona genera descamación y puede a veces sobre infectarse con facilidad.

Donde esto suele ser más evidente es en la zona cubierta por el pañal. Pero no afecta a los pliegues, sino fundamentalmente a las zonas donde la celulosa roza más (los glúteos y los bordes del pañal, en los que los elásticos hacen más presión).

Pero llega un momento en que el uso de un pañuelo o servilleta de papel para limpiar la nariz o la boca generan también una dermatitis en esas zonas.

Alternativa en los niños con alergia a la celulosa del pañal

Pues algo complicado. No usar pañales de celulosa.

Hace años estos pañales desechables no existían. Todos recordamos las gasas que usaron nuestras madres y abuelas.

Hoy en día pueden usarse también. Pero todo avanza, y la alternativa actual, más cómoda y usada por muchos padres y madres a pesar de que sus hijos no tengan alergia a los pañales desechables son los llamados Pañales Ecológicos.

Son la única opción para los bebés alérgicos a la celulosa y la mejor para los bebés con Dermatitis atópica o cuyos padres quieren evitar que aparezcan.

Oferta Pañales Ecológicos

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Pañales ecológicos

Pañales Ecológicos de Calidad superior

Los pañales ecológicos para bebés pueden recordarnos a las antiguas gasas que usaban nuestras madres con nosotros, pero mejoradas. ¿Ventajas e inconvenientes?

Qué son los pañales ecológicos para bebés

La montaña de basura de cada bebé.

Hoy en día lo habitual es usar pañales desechables para los bebés. Son pañales fabricados en celulosa (¡árbol vaaaaa!) y que podemos comprar en cualquier farmacia o supermercado.

Una de las cosas que resulta más llamativa cuando tienes un bebé es el aumento de volumen de la basura de la casa. No es raro que se multiplique por dos o tres la basura generada. Y el responsable son: Los pañales del bebé.

A mí por lo menos me pasó, que tras semanas de tirar bolsas y bolsas de pañales a la basura pensé: «Si cada bebé de este mundo genera este volumen, cuando un niño deja de usar pañal ha construido una pequeña (no tan pequeña) montaña de pañales. No sé si es la mejor opción para que su mundo tenga un futuro aceptable…»

Es evidente que todos generamos basura, pero los pañales parecen la traca inicial de fuegos artificiales que celebra los primeros años de vida del bebé generando un volumen muy superior al resto de sus necesidades.

Además el tratamiento de la celulosa y la fabricación del propio pañal implican la utilización de multitud de productos químicos no inocuos. El fundamental, para el blanqueo de la celulosa es el cloro. Que tiene mucho que ver con la irritación de la piel en dermatitis del pañal y dermatitis atópicas.

Es evidente que no soy el único que lo piensa, porque si no no existirían los pañales ecológicos. Y no los llamarían ecológicos.

Los llaman pañales ecológicos porque son reutilizables. ¡Anda, como las gasas de toda la vida!

Uno de los recuerdos que tengo de mi niñez es el de la terraza de mi casa en invierno llena de gasas de algodón. Soy el 3º de 7 hermanos y he visto a mi madre lavar y tender muuuuuchas gasas. En verano y ¡en invierno! Recuerdo la imagen de gasas tendidas y congeladas a la mañana siguiente del frío del invierno de Guadix (mi ciudad natal a más de 900 metros de altitud).

No es de extrañar que muchas abuelas comenten: «Criar niños hoy en día es fácil, entre los pañales desechables y las lavadoras… No tienen ni la mitad de trabajo de antes.»

Pañales Ecológicos: El equilibrio entre comodidad y ecología

Son cada vez más los padres y madres que están preocupados por dejar a sus hijos un mundo que no sea un desierto lleno de basura.

Y también los que se informan sobre la gran cantidad de productos químicos que invaden nuestro entorno inmediato en aras de la comodidad.

Pero siendo realistas, volver a las gasas lavadas a mano de mi madre no nos atrae lo más mínimo.

Por eso, y gracias a que somos unos cuantos miles de millones de cabecitas pensantes, van surgiendo alternativas. Una de ellas son los llamados Pañales Ecológicos.

Buscan responder a los desafíos ecológicos que supone el pañal sin renunciar en la medida de lo posible a la comodidad:

Se reutilizan: Es su principal ventaja ecológica. Todo lo que sea usar y tirar significa producir grandes cantidades de materia prima (celulosa= árboles, la celulosa de los pañales no se recicla) que van del bosque al vertedero. Los pañales ecológicos se lavan con lo que se estima que entre los 2-3 meses y los 2-3 años se pueden usar los mismos pañales (se adaptan en tamaño) lavándolos una y otra vez.

La lavadora existe: Hay quien riza el rizo y los lava a mano. Pero una lavadora consume menos agua que una persona lavando a mano. Y el agua es uno de los recursos ecológicos más escasos. Con lo que usar una lavadora no puede considerarse menos ecológico (sé que es discutible), y desde luego es más cómodo. Y la realidad es que lavar a mano es un planteamiento incompatible con la vida actual de muchas familias.

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