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Vitíligo en niños y adolescentes

Vitíligo en Niños y Adolescentes

La principal cuestión que se plantea ante un caso de Vitíligo en niños es si debe ser tratado o no, y qué edad es la más propicia para empezar con el tratamiento.

Para dar respuesta a esta cuestión hay que tener en cuenta algunos datos:

  • Por una parte, cuanto antes empecemos a tratar el Vitíligo, antes conseguiremos evitar que avance y mejorar.
  • Por otra parte y como ya hemos dicho en otras ocasiones, esta enfermedad no tiene consecuencias para el organismo, su efecto es solo estético. Esto quiere decir que debe ser el paciente quien valora si se encuentra o no condicionado psicológicamente por tener Vitíligo y en función de ello, decidir si quiere comenzar un tratamiento. Según nuestros datos, aproximadamente el 50% de los menores de 14 años no están condicionados por la enfermedad, y sin embargo el 96% de los pacientes adolescentes con Vitíligo sí lo están.

Teniendo en cuenta estos datos, los padres deben decidir si tratar o no el Vitíligo de sus hijos aunque éste no les afecte psicológicamente, a fin de evitar que en un futuro sí lo haga, o bien retrasar el comienzo de un tratamiento hasta el momento en que los hijos manifiesten su preocupación.

Cuando atiendo a padres interesados en tratar el Vitíligo de su hija/o, considero que previamente hay que tener en cuenta varios aspectos:

  1. Participación del niño. El tratamiento requiere una participación activa consciente del niño, ya que es muy importante que tenga los ojos cerrados, de manera fiable, mientras recibe Fototerapia en la zona facial. Es por ello que la edad mínima que considero necesaria para poder tratar a un niño es 5 o 6 años, aproximadamente y previa valoración conjunta con los padres.
  1. Motivación: El tratamiento requiere, para su eficacia, una constancia diaria, razón por la cual el niño debe estar motivado a realizarlo, sin sentirse obligado o forzado a ello diariamente.
  1. Posibilidad de repigmentación espontánea: En un 12 % de los casos de Vitíligo en niños, éste desaparece espontáneamente, sin causa aparente alguna. Por ello, yo siempre recomiendo esperar al transcurso de un año desde que aparece la lesión, a fin de descartar esta posibilidad.
  1. Impacto psicosocial en la vida de niños y adolescentes: Según mi experiencia, hasta los 8 – 10 años de edad, el Vitíligo no tiene repercusión en la vida de los niños afectados, desde un punto de vista estético. En estos casos la preocupación principal procede de los padres. Sin embargo, no podemos perder de vista posibles sucesos en la vida de los niños como el acoso escolar, lo cual puede adelantar el impacto psicológico de esta enfermedad. Aproximadamente el 50% de los niños con Vitíligo que están condicionados por la enfermedad, han sido diagnosticados de problemas psicológicos.

¿Qué tratamientos ofrece Lumiderm?

  1. Fototerapia

En general, la línea de tratamiento en niños es la misma que en los adultos, dosificada en menor medida. La piel de pacientes jóvenes suele reaccionar mejor, lo que significa que con menor dosis se puede conseguir más efecto.

Como principio básico y prioritario aplicable a todos los pacientes, considero que ningún tratamiento para remediar el Vitíligo debe tener repercusión negativa alguna en la salud de los afectados. Por tanto, la dosificación de la terapia en menores debe fijarse acorde a sus características y circunstancias personales, tal como se hace en el resto de pacientes.

¿Quieres saber más sobre Fototerapia y sus límites? Click aquí

  1. Microinjerto de Melanocitos

El Microinjerto es una técnica poco invasiva puesto que afecta a la capa más superficial de la piel y se realiza bajo anestesia local. Además es un procedimiento ambulatorio, que no requiere una estancia en la clínica. Según la extensión de la zona afectada, el procedimiento puede durar varias horas, motivo por el cual se requiere cierta edad mínima para contar con la colaboración de paciente tanto en la intervención como en la Fotoestimulación posterior a ella.

A mi juicio y en virtud de mi experiencia, podría fijarse esta edad mínima en torno a los 12-14 años, si bien, como siempre, cada caso tiene que valorarse de forma individual, y esa valoración tiene que ser consensuada entre padres, médico y el propio paciente.

El Microinjerto de Melanocitos está indicado en los siguientes casos:

Vitíligo Segmentario

Piebaldismo

-Determinados casos de Vitíligo Simétrico estable

-Otros desórdenes de la pigmentación (hipopigmentación, cicatrices)

¿Quieres saber más sobre el Microinjerto de Melanocitos? Click aquí

Nuestra experiencia con niños y adolescentes con Vitíligo

Siguiendo los principios y pautas mencionadas anteriormente, he tratado a muchos niños y adolescentes con Vitíligo que a día de hoy, son adultos felices por haberse quitado su problema en aquel momento.

La decisión de tratar o no un caso de Vitíligo en niños como hemos comentado, corresponde en última instancia a los padres y al propio paciente. Por nuestra parte, en base a nuestra experiencia y a los datos reales, tratamos orientar a las familias a fin de tomar la mejor decisión para la persona afectada. En caso de decidir realizar el tratamiento, lo que sí garantizamos es la existencia de un alto porcentaje de éxito que hemos conseguido tras 12 años de dedicación exclusiva a los pacientes con Vitíligo, muchos de ellos niñas/os y adolescentes.

Uno de los casos más severos que he tratado es el de Sonia, una pre-adolescente que se negaba a ir al colegio y a la piscina debido al gran impacto psicológico que tenía en su vida el Vitíligo. En las siguientes imágenes pueden ver su situación antes y después del tratamiento. En 8 meses conseguimos eliminar prácticamente la totalidad de sus lesiones y con ello todos los problemas psicológicos que se desencadenaron con la enfermedad:

Vitíligo antes del tratamientoVitíligo después del tratamiento

Vitíligo antes del tratamientovitíligo después del tratamiento

Actualmente, Sonia es una persona sin problemas de autoestima. Recientemente ha publicado su testimonio en nuestra página para animar a otras personas en su misma situación (Si quiere leer la historia de Sonia: click aquí)

En la siguiente imagen vemos a una niña de 12 años también con excelentes resultados, en esta ocasión en 12 meses de terapia

Vitíligo tratamiento

Por último, os hablaremos de un caso contrario, el de April Star, una niña de 10 años que en lugar de decidir tratar o camuflar su Vitíligo, ha optado por integrarlo en su vida y considerarlo como una característica personal en lugar de un problema. April se ha convertido en la primera niña modelo con Vitíligo:

Vitíligo en niños

Para leer la historia de April, click aquí.

En resumen, cuando una niña/o es aun pequeño para tomar la decisión de tratar su Vitíligo y esta decisión tiene que ser tomada por otras personas, nunca se sabrá a ciencia cierta si la opción tomada es la correcta, puesto que desconocemos lo que hubiese pasado en caso de optar por el camino contrario. Por tanto, en mi opinión ha de prestarse mucha atención y cuidar el nivel de autoestima del menor en todo momento, y tomar las decisiones que mejor se adapten a sus necesidades presentes y futuras.

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Cosmética Natural para niños y bebés

Qué es la Cosmética Natural y qué aporta en la Salud Infantil

Se habla cada vez más de Cosmética Natural, especialmente cuando hablamos de los más pequeños, ¿aporta realmente algo o es una moda más?

Todo evoluciona, y en los cuidados del bebé no es una excepción. Desde el típico jabón de la abuela hecho con aceite usado y sosa hemos pasado por casi todo lo imaginable.

Hoy voy a hablar de una de las tendencias nuevas, o no tan nueva en realidad: La Cosmética Natural.

¿Es necesaria la Cosmética en Niños y Bebés, sea Natural o no?

Dentro de la propia tendencia naturalista hay quien defiende que la cosmética es simplemente un negocio. Y que el mejor cosmético para los bebés es «ninguno». Que la piel tiene sus propios mecanismos de auto-cuidado y la mayoría de los «potingues» que usamos no hacen sino interferir con ellos generando problemas.

Pero la realidad es, que las condiciones que tiene que soportar nuestra piel en la actualidad, no se parecen en nada a las que la piel del ser humano está preparada gracias a su evolución.

Desde la industrialización estas condiciones han cambiado por completo.

Estoy de acuerdo en que antes de empezar a tratar la piel frente a las agresiones actuales, lo mejor es minimizarlas:

  • Usa fibras naturales en su ropa.
  • Usa para lavar su ropa y al niño productos lo menos agresivos posibles.
  • Trata su piel sólo si aparecen problemas.
  • Usa para ello productos lo más respetuosos que sea posible.

Es en estos dos últimos pasos donde tiene cabida la Cosmética Natural.

Pero, ¿qué es y qué no es Cosmética Natural?

Como está de moda, casi cualquier producto destinado a los más pequeños pretende serlo.

Pero para poder decirlo deben cumplir unas características muy estrictas.

La filosofía de la que nace el concepto de Cosmética Natural es la Terapéutica Naturalista.

Se basa en defender que el ser humano se está alejando de la Naturaleza, pero es parte de ella.

Hemos desarrollado la química hasta el punto de ser capaces de desarrollar sustancias nuevas. Moléculas que no estaban previamente presentes en la naturaleza o en los seres vivos con los que compartimos nuestro carácter biológico.

Para los Naturalistas, introducir esas moléculas en nuestras vidas es un riesgo fruto de nuestra arrogancia. Durante millones de años los seres vivos se han desarrollado en este planeta sin incorporarlas en sus evolución. O tal vez lo hicieron pero supuso un coste tan alto que no se han mantenido.

Pero despreciamos esa sabiduría natural y las usamos porque pensamos que puede apartarnos alguna ventaja sin riesgos.

Los Naturalistas buscan en la propia Naturaleza remedios que durante millones de años ha ido probando y manteniendo. Confiando sólo en ellos como seguros y probados.

Para elaborar Cosmética Natural usan por tanto sólo sustancias que pueden ser encontradas en la naturaleza sin tener que modificarlas. A esto lo llaman Productos Naturales.

Intentan obtenerlas sin modificar la forma en la que se generan en la propia Naturaleza. Porque no están seguros de que una cambio en esa forma de generarse no de lugar a una alteración de sus cualidades, y prefieren ser repetuosos con el proceso. Es lo que se llaman Productos Biológicos.

Y de la propia filosofía Naturalista nace el hecho de obtener estos productos respetando el Ecosistema en el que se generan. Si piensas que la mayor riqueza de este planeta está en su biodiversidad y que son millones las moléculas presentes en los seres vivos que pueden darnos respuestas en el futuro, intentas preservarlo tanto como sea posible en la producción de la Cosmética Natural.

Hay empresas que al crear Cosméticos Naturales se esfuerzan por buscar los mejores Productos presentes en la propia Naturaleza, obtenerlos de un modo que preserve sus cualidades naturales y hacerlo de un modo que respete el ecosistema que nos los ofrece.

Cuando esa empresa hace el esfuerzo de ser auditada, para demostrar que cumple todos esos pasos, aporta un valor que la distingue de la mayoría.

Tú escoges si esta filosofía es más o menos acorde con la tuya y con lo que quieres para tu hijo.

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Granitos en la cara del bebé

Granitos en la cara del bebé.

Granitos en la cara de los bebés. Hay varios tipos. Te explico la diferencia entre unos y otros, qué los causa y sin necesitan tratamiento o no.

Hay muchas cosas que son normales en los bebés pero pueden resultar llamativas. Entre ellas, las lesiones de la piel son una de las más evidentes.

En las primeras semanas de vida es muy frecuente que aparezcan lesiones como la que ves en esta imagen. Son granitos en la cara del bebé.

Si te fijas, en el surco de la nariz se ven unos puntitos blancos sin inflamación. Y en la mejilla son más evidentes otros que a cualquiera le recuerdan a las espinillas del acné.

Exactamente eso son los granitos. Acné «juvenil».

Tiene nombres muy diferentes dependiendo de la zona geográfica.

Los puntos blancos que se ven el el surco de la nariz son glándulas de producción de grasa que tienen el poro cerrado. Conforme pasan los días desde el nacimiento se van haciendo más evidentes. La mayoría acaban abriéndose y desapareciendo y otros siguen creciendo.

Las hormonas sexuales de la madre han pasado durante el embarazo a través de la placenta. Uno de los efectos que hacen en el bebé es aumentar la secreción de grasa en la piel de la cara, el cuero cabelludo y la mitad superior del tronco. Da lugar a Dermatitis Seborreica.

Dependiendo de cada bebé en unos es más evidente y en otros menos. Podemos ver:

  • Glándulas de secreción de grasa cerradas. Por aquí suelen llamarlas «engordaderas». Lo que en realidad no hace mucho honor a la realidad, porque las tienen incluso los más delgados. Son muy habituales en las primeras semanas. Pero van desapareciendo poco a poco. A veces permanece alguna que vemos como un puntito blanco que abulta sobre la piel. Simplemente tiene la grasa retenida por una capa muy fina de piel que impide que salga. Acaba rompiéndose y saliendo antes o después.
  • Espinillas. Como las que se ven en la mejilla del bebé de la fotografía. Son como el caso anterior, pero que están infectadas por los gérmenes que viven sobre nuestra piel. Se ve el granito colorado con la punta amarillenta. Pese al aspecto que presentan los granitos, en su mayoría desaparecen solos sin hacer nada. Esto no ocurre así en la pubertad, porque los adolescentes se tocan los granos y producen un contagio de unos poros a otros. Pero el bebé no se toca y la espinilla desaparece lo mismo que llegó.
  • Costra láctea. En las zonas cubiertas de pelo, el exceso de secreción grasa hace que las células muertas de la piel se peguen unas a otras y se descamen en escamas. Es igual que la caspa del adulto. Pero toma un aspecto que es muy difícil ver fuera de la edad de lactante. A veces una costra amarillenta de varios centímetros que ocupa una parte importante de la cabeza.  Esto pasa de nuevo porque el bebé no se toca. Mientras que en niños mayores y adultos se rascan porque puede picar, y eso hace que se descame sin llegar a hacer la costra.
  • Grietas en el borde inferior de las orejas. La secreción de grasa se acumula con facilidad en le surco que separa la cara del lóbulo de la oreja. Y algunos niños tienen en este pliegue incluso una heridita que a veces duele e incluso parece supurar.

Otros granitos en la cara del bebé

A veces aparecen en las primeras semanas de vida otras formas de granitos con causas diferentes:

  • Exantema toxoalérgico. Son más grandes y más que una espinilla es como si le hubiesen picado los mosquitos.
  • Pénfigo del recién nacido. Algunos bebés lo tienen al nacer. La diferencia es que aparece ya al nacer y son como pustulitas con la superficie muy fina que se rompe con facilidad.
  • Dermatitis atópica. Se puede confundir con la dermatitis seborreica cuando descama y la piel está irritada. La diferencia fundamental es que la dermatitis atópica es un eccema seco. Mientras que la seborreica es graso. Si le pones un pañuelo de papel verás que en la atópica no se impregna de grasa, en la seborreica sí.

Tratamiento de la dermatitis seborreica del lactante

En la mayoría de los casos desaparece sola sin hacer nada. Como su causa son las hormonas de la madre, tienen un efecto limitado en el tiempo. Pueden tardar más meses o menos, pero acaban perdiendo su efecto.

Lo último que suele desaparecer es la costra láctea que en algunos bebé puede persistir por encima del año de vida.

Pero los granitos de la cara son cada vez menos frecuentes y muy poco habituales por encima de los 6 meses.

Al bebé no suelen molestarle y por eso, cuando nos planteamos tratarlo suele ser más por motivos estéticos que otra cosa. Porque, si no molestan y acaban desapareciendo solos ¿para qué tratarlos?

Pues eso, si es muy llamativo. Cuando esto ocurre hay varias opciones:

  • Cremas para dermatitis seborreica. Son cremas que favorecen la descamación de las células muertas diluyendo la grasa excesiva. Algunas también tienen algunas sustancias que calman el picor de la descamación o bajan la inflamación.
  • Cremas de corticoides. En los casos en los que es muy intensa pueden mejorar aplicando corticoides. Pero se reserva su uso para los casos realmente llamativos.
  • Corticoides con antibióticos. Cuando en una zona hay un exceso de secreción grasa y células muertas, pueden anidar algunos gérmenes y multiplicarse, dando lugar a una infección. En la dermatitis seborreica, una zona típica de que esto ocurra es el pliegue inferior de la oreja. Suele responder muy bien a las cremas con corticoides y antibióticos asociados.
  • Un error habitual. Como a veces se confunde con la dermatitis atópica, suelo ver bebés a los que están aplicándole cremas especiales para ella y empeoran. Porque la dermatitis atópica tiene una falta de secreción grasa y por tanto las cremas que usamos en ella son especialmente grasas. Es lo último que necesita una piel con dermatitis seborreica.

Ante la duda, como siempre, consulta a tu pediatra o dermatólogo. Pero tranquila, más allá de la estética no suele tener importancia.

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Bulto en el Pecho de un Bebé

Bulto en el pecho de un bebé

La presencia de un Bulto bajo el Pezón de algunos Bebés es algo que a veces descubren los padres con preocupación. Os explico cual es su causa habitual.

Durante el tiempo que el bebé ha estado en el vientre materno, a través de la placenta, han pasado gran cantidad de hormonas de la madre a su sangre.

Entre ellas están las hormonas responsables de preparar el pecho para la lactancia. La principal es la Prolactina, que durante el parto aumenta de forma importante. Antes de que se desprenda la placenta pueden pasar dosis altas de prolactina al bebé. Su efecto, como en la madre es estimular el desarrollo de la glándula mamaria.

«Leche de brujas» y mastitis en los bebés

A todos nos suena de los cuentos de nuestra infancia que «las brujas» tienen unos laboratorios llenos de brebajes poco comunes que usan en sus pociones. Se supone que buscan sustancias raras en la naturaleza por sus propiedades mágicas.

En algunas zonas llaman «Leche de Brujas» a la secreción láctea que algunos bebés producen en las primeras semanas de vida. Hasta ese punto puede llegar el efecto de la Prolactina que recibe el recién nacido. Hay bebés, tanto niñas como niños, que pueden llegar a producir leche.

Evidentemente es en una cantidad mínima. Y lo normal, siguiendo el mecanismo normal de funcionamiento del pecho, si no lo vacías deja de producirse.

¿Hay que hacer algo cuando esto ocurre? Pues sí, no vaciar el pecho y tocarlo lo menos posible. El objetivo es no estimular la secreción. Porque como no se va a hacer regularmente y la glándula no está preparada para esa función, es fácil que no drene bien y de lugar a obstrucciones y a veces incluso a mastitis.

En esta fase lo que notamos es que el pecho del bebé adquiere forma, está abultado, y a veces si lo presionamos, por ejemplo al sujetar al bebé boca abajo sobre nuestra mano, mancha una gotita de leche.

Mientras no esté caliente, rojo ni el bebé tenga signos de dolor o fiebre no es necesario hacer nada.

En caso de aparecer dolor o fiebre evidente debe ser valorado por el pediatra por si está empezando a desarrollar una mastitis.

Un bulto en el pecho en los primeros meses de vida

¿Qué ocurre con esa glándula mamaria que había crecido por el efecto de las hormonas maternas?

Pues que se atrofia. Si no se vacía el pecho del bebé, ni se estimula con succión, no va a producir más prolactina. Y ante su falta la glándula se va reduciendo de tamaño hasta hacerse inapreciable.

Pero en los casos en los que el crecimiento fue más llamativo es normal que el tejido atrofiado abulte lo suficiente para ser palpable. Ese bulto en el pecho, bajo el pezón, del tamaño de una lenteja o levemente mayor puede permanecer ahí durante bastantes meses. A veces más de un año.

Es frecuente que un día los padres lo descubran de forma casual al tocar el pezón, notando un bultito por debajo de la piel, que se mueve con facilidad, no parece doler al bebé y que está localizado justo bajo el pezón. En muchos casos acuden preocupados a la consulta del pediatra.

No hay motivo. Mientras ese bulto no sea doloroso, no haya sangrado en el pezón, no tenga inflamación y veamos que con el paso de los días no crece, es simplemente el resto atrofiado de ese crecimiento mamario que tuvo en las primeras semanas de vida por efecto de las hormonas de la madre.

A veces los padres dicen que ha salido hace pocos días. Pero no es real. Creció tras el nacimiento y luego lo que ha tenido es una reducción lenta de su tamaño. Lo que pasa es que a veces no lo habían notado antes o no ha sido evidente hasta que la reducción de la glándula ha hecho el tejido mucho más compacto.

Si no ha habido una mastitis y nadie ha llamado la atención de los padres sobre el crecimiento de las mamas del bebé tras el nacimiento, esta primera fase puede pasar desapercibida y a los padres les cuesta entender la segunda. En ocasiones incluso al explicarlo se ve en sus caras incredulidad. «¿Pero qué me está contando?»

Os aclaro a modo general respecto a bultos. Un bulto que no crece de forma evidente, no duele y no sangra, en la gran mayoría de los casos, corresponde a algo benigno y que es normal en la propia evolución del cuerpo. Pero ante la duda, consulta a alguien con más experiencia: Tu pediatra.

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Muguet: Hongos en la Boca del Bebé.

Muguet: Hongos en la boca del bebé.

En los primeros meses de vida puede ser frecuente la aparición de Hongos en la Boca del Bebé. Es lo que llamamos Muguet, aunque tiene otros muchos nombres.

Los hongos son uno de los microbios que intentan ocupar el espacio en el que estamos nosotros. Habitualmente no consiguen atravesar las defensas, pero pueden ocupar espacio en su superficie, tanto interna (Boca, garganta, tubo digestivo) como externa (piel, pelo, uñas…).

La mayoría de los gérmenes que conviven con nosotros son incapaces de producir problemas. Algunos incluso nos ayudan.

Pero los hay que pueden estar ahí y no dar problema hasta que se dan las condiciones adecuadas.

La Cándida Albicans es uno de esos hongos. Habitualmente está en nuestra boca, la garganta, el intestino y algunas zonas de la piel especialmente húmedas. Y mientras forma pequeñas colonias no da problemas. Pero cuando las condiciones le permiten crecer más sí que puede darlos.

Es el caso de la capa blanca que puedes ver en la lengua del bebé de la Foto.

Situaciones más frecuentes en las que aparece el Muguet en el Bebé

Suele verse en bebés de menos de 3-6 meses. Podríamos pensar que se debe a su escasa capacidad de defenderse. Pero más bien es debido a una alteración del equilibrio de gérmenes que ocupaban el espacio en el que aparece la Candidiasis.

Los bebés más pequeños tienen una flora saprofita (que vive con nosotros) poco definida aún. Y mínimos cambios pueden romper el equilibrio que guardan unos gérmenes y otros.

Las situaciones más habituales son:

Uso de Antibióticos. Antes de empezar, cuando son necesarios son una gran herramienta que salva muchas vidas y evitan muchas secuelas. Pero los antibióticos matan bacterias. Cuando esto ocurre el espacio que dejan libre puede ser ocupado por otros gérmenes. Uno de ellos son las Cándidas. No son las que crecen más rápido ni las mejor adaptadas a ocupar ese espacio. Pero si no hay otro competidor mejor, pueden aparecer y proliferar. La solución es sembrar competidores (probióticos) al mismo tiempo que tomamos el antibiótico. Entre los competidores que dan mejor resultado están hongos como el Sacaromices o bacterias como los Lactobacilos.

Antisépticos. Algo similar ocurre cuando esterilizamos utensilios que van a la boca del bebé como el chupe, una pezonera o la tetina del biberón con antisépticos que sólo afectan a las bacterias y no a los hongos (como el ácido clorhídrico). Es el motivo por el que aconsejo a los padres no usar esterilización con pastillas para esto. Prefiero hervir con un poco de bicarbonato. El calor mata a las bacterias, pero no acaba con las esporas de los hongos. El bicarbonato dificulta el crecimiento de los hongos. Con lo que hacemos una desinfección más equilibrada.

Infecciones bacterianas que favorecen la infección por hongos. Concretamente en infecciones del pezón o el pecho de una madre que da Lactancia Materna. Esto es algo más enrevesado. En el pecho de las madres que dan Lactancia pueden crecer algunas bacterias como estreptococos y estafilococos que compiten por desplazar a otros gérmenes. Para lograrlo producen sustancias que matan a otras bacterias. Estos gérmenes que pueden crecer en el pecho materno no lo hacen con facilidad en la boca del bebé (por suerte). Pero sí pueden pasar por contacto directo las sustancias que producen para eliminar a sus competidores. Estas sustancias no atacan a la Cándida. Por lo tanto, cuando una madre tiene demasiadas bacterias en su pezón puede favorecer que crezcan Hongos en la boca del bebé. En este caso el tratamiento es diferente para madre e hijo. En la Madre buscaremos bacterias que siendo inocuas planten cara a Estreptococos y Estafilococos (probióticos). En el bebé trataremos con sustancias que reducen la población de hongos (antifúngicos).

Lo que vemos es un bebé con hongos en la boca y una madre con el pezón enrojecido y doloroso. Se podría pensar que también la madre tiene hongos y que el tratamiento es el mismo para la madre. Pero la realidad es que las Cándidas tienen tan poca tendencia a crecer en el pezón como los estafilococos a hacerlo en la boca del bebé.

Si ves hongos arriba, búscalos abajo

Una vez que los hongos proliferan en la boca sus esporas son tragadas y pasan por todo el tubo digestivo hasta la zona del pañal. Crecen en el intestino pero sin llegar a dar problemas evidentes (aunque los dan). Pero donde se hace más evidente es en la zona del pañal. Especialmente en niñas tienen facilidad para crecer en vulva y pliegues de las ingles.

Se ve como una mancha roja que se extiende desde los pliegues y que suele producir quemazón al bebé.

Esto ocurre porque aquí también hay su flora normal. Pero a fuerza de sembrar esporas desde arriba pueden acabar creciendo.

Si sucede el Tratamiento es:

– Mantener seca la piel. Cambiando el pañal con frecuencia y secando bien en los pliegues.

– No irritar la zona más de lo que lo está. Para eso seca empapando, no frotando.

– Cremas con antifúngicos. Para matar a las Cándidas.

– Cremas de protección que eviten la humedad y favorezcan la cicatrización. Suelen ser cremas ricas en Zinc.

Cuando vemos que esto ocurre con frecuencia, incluso sin hongos visibles en la boca, es que la cándida se ha asentado en el intestino y suelta esporas desde allí que llegan en la caca. Para arreglar esto, de nuevo, la solución son los Probióticos.

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Angiomas y Hemangiomas en Niños y Bebés

Hemangioma evolutivo de la Infancia en la nariz de la Infanta Leonor

Los Angiomas y Hemangiomas son manchas rojas que aparecen en la piel de algunos bebés ya al nacimiento o se desarrollan en los primeros meses de vida.

Es una de las «marcas de nacimiento» más frecuentes en bebés. El caso más conocido de los últimos años fue el angioma de la nariz de la Infanta Leonor en España (Foto de encabezamiento). Era un hemangioma evolutivo de la infancia, que no tenía al nacer. Apareción a lo largo de los primeros meses y ya ha desaparecido.

Un angioma es un tumor benigno. Ya empezamos usando palabras que asustan. No te preocupes. Es simplemente una zona de la piel que tiene más vasos sanguíneos de lo normal.

Hay dos tipos diferentes:

– El Angioma plano.

– Hemangioma o Angioma Cavernoso.

Angioma plano.

Angioma plano facial
Angioma plano en la cara. Esto no es un síndrome de Sturge-Weber. En el síndrome la mancha roja es mucho más intensa y tiene relieve que deforma la cara.

Angioma Plano en la Nuca

Angioma plano en la nuca de un bebé. Mancha roja.
Como puedes ver la nuca está enrojecida y también en la coronilla. Los puntos de la espalda son diferentes. Es una irritación de la piel por el sudor.

Un angioma plano es una zona de piel que no tiene relieve diferente al resto pero si una coloración algo más enrojecida que le diferencia claramente de la piel normal.

Suele aparecer con más frecuencia en los párpados, en la frente, alrededor de la nariz y en la nuca.

Lo habitual es tenerlos ya al nacer y en su mayoría desaparecen antes de los 2-3 años. Pero hay mucha variedad. Los de los párpados pueden ser ya casi inapreciables para los 6 meses. Y luego hay algunos, especialmente los de la nuca, que siguen en su sitio toda la vida. Lo que pasa es que la mayoría de la gente lo tiene oculto por el pelo.

Los que aparecen en el centro de la frente son visibles en algunas personas adultas, pero sólo cuando se enfadan o tienen cualquier otra situación en la que aumenta el riego de sangre en la piel.

En los angiomas planos no suele hacerse nada y no tienen ninguna repercusión más allá de la estética. Si llegado el momento se desea eliminar, es fácil hacerlo con láser. Busca un especialista con experiencia en tratarlos.

Angioma cavernoso o Hemangioma

Son zonas de la piel en las que la acumulación de tejido con vasos sanguíneos es tal que forma un bulto en la piel o bajo ella. Angioma cavernoso o Hemangioma en niño

Angioma cavernoso. Mancha roja en la piel del bebé
Como puedes ver los angiomas cavernosos tienen un rojo mucho más intenso y tienen relieve.

Los hay de dos tipos:

– Congénitos.

– Evolutivos de la infancia.

Hemangiomas Congénitos

Son los que presentan ya algunos bebés al nacer. Pueden aparecer en cualquier localización del cuerpo. A veces en la piel y otras en otros órganos. Hay mucha variedad en el tamaño, la localización y la evolución.

Hay niños que tiene un único hemangioma y niños que pueden tener en varias partes del cuerpo.

Al existir tanta variedad hablar de tratamiento es hablar por hablar. Lo mejor es que os busquéis un dermatólogo o un cirujano vascular (es un territorio intermedio que tratan especialistas de ambas ramas) que os oriente en el caso concreto de vuestro hijo.

Uno de los tipos especiales es lo que se llama Hemangioma hemifacial de Sturge-Weber. Es un angioma con relieve que afecta una parte importante de la cara. Su peculiaridad es que a veces se asocia con angiomas en el interior del cráneo que pueden tener alguna complicación, por lo que conviene que sean estudiados.

Hemangiomas Evolutivos de la Infancia

Son angiomas con relieve que a veces al nacimiento son muy pequeños o inapreciables y que en los primeros meses de vida van creciendo y haciéndose más evidente. Muchas veces aparecen como un bulto en la piel si un color en la piel y pueden crecer sin él, o que la mancha vaya saliendo en la piel poco a poco.

Suelen crecer hasta los 6-12 meses y en la mayoría de los casos, a partir de esa edad van reduciéndose hasta que en muchos casos desaparecen por completo o casi.

Angioma cavernoso de un bebé en la espalda que está desapareciendo.
Como puedes ver, en este angioma hay zonas más blancas en el centro. Son partes que se han coagulado haciendo que los vasos se cierren. Poco a poco se vuelve cada vez más blanco hasta desaparecer a veces por completo.

Cuando no tienen tendencia a la desaparición pueden tratarse con Láser, infiltraciones de corticoides, Propranolol tópico o por vía oral… De nuevo, según su tamaño, localización y evolución lo mejor es que un especialista os asesore sobre los pasos a seguir.

Resumen:

Los angiomas planos son totalmente benignos, con tendencia a desaparecer sin hacer nada y sin más importancia que la estética.

Los hemangiomas o angiomas cavernosos congénitos no suelen desaparecer solos y en la mayoría de los casos precisan la intervención de un médico especialista en este tipo de tumores pese a ser benignos.

Los hemangiomas evolutivos de la infancia suelen crecer los primeros meses de vida y tender después a la desaparición. En algunos casos un especialista puede ayudar en esta evolución.

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Tratamiento de la Diarrea en Niños

Tratamiento de la Diarrea en niños y bebés

Diarrea es hacer tantas deposiciones que se pierden líquidos, sales y nuetrientes que el cuerpo necesita, porque el intestino no hace bien su trabajo.

Este es un artículo elaborado en colaboración con La Farmacia del Bebé.

¿Qué es diarrea?

Habitualmente esto significa hacer muchas veces. Pero a veces consideramos que hay diarrea aunque sólo haga dos o tres veces en un día porque son muy abundantes, van acompañadas de dolor y expulsan como decimos un líquido sales y nutrientes que son necesarios.

Es frecuente que sea líquida, pero también pueden ser mucosas o contener simplemente los alimentos casi sin digerir.

Suelen ser abundantes, pero a veces son escasas en la cantidad que expulsan, pero tan numerosas e irritantes que siguen siendo un problema.

La diarrea es muy frecuente en los bebés y niños menores de 5 años ya que su sistema inmunitario esta menos desarrollado que el de los adultos. Puede estar acompañada o no de otros síntomas como vómitos, fiebre o dolor de tripa (flexiona las piernas, las estira y llora).

Lo más importante cuando un bebé tiene diarrea es mantenerle bien hidratado y alimentado, tarea no siempre fácil cuando la diarrea viene acompañada de vómitos, fiebre o dolor abdominal. Cuando además hay vómitos intensos y continuos aumenta la probabilidad de deshidratación. Con los bebés de pocos meses de edad y menores de 5 años debemos ser especialmente cuidadosos porque pueden deshidratarse en pocas horas.

Suele acompañarse también de dolor: Los retortijones. El motivo es que al estar irritado el intestino activa su movimiento con más facilidad en cuanto se dilata un poco. Esto hace que tanto el líquido como la comida sea mejor tolerado cuando se toma en cantidades pequeñas y frecuentes.

Aunque la gastroenteritis puede deberse a una intolerancia o alergia a un alimento, sus principales responsables son los virus, seguidos de las bacterias. El rotavirus es el más llamativo de los habituales, y se suele caracterizar por vómitos, diarrea líquida y amarilla y más tendencia a la deshidratación. Si existe fiebre por encima de 39ºC, dolor abdominal intenso y sangre en las heces es más probable que se trate de una infección bacteriana por Campylobacter, E. coli, Salmonella o Yersinia.

También pueden producir diarrea los parásitos, aunque en España no es muy frecuente. El que se detecta con más frecuencia es Giardia, que tiene en las guarderías las mejores condiciones de propagación. Afecta principalmente a bebés o niños pequeños que acuden a la guardería o bien tienen hermanos que acuden a la misma. Tiende a producir episodios más prolongados de diarrea, donde hay etapas diarreicas y etapas en las que las cacas son normales.

 

En los casos en que el causante es una bacteria o parásito hay tratamiento específico contra cada uno.

Pero en la mayoría que son causadas por virus no existe ningún tratamiento específico para la diarrea, por lo que el objetivo es la prevención y el tratamiento de la deshidratación.

Las soluciones de rehidratación oral, una pauta de alimentación en la que se fraccionen las tomas y los probióticos son los principales y casi únicos tratamientos para los niños con diarrea.

Soluciones de rehidratación oral (SRO)

Las Soluciones de Rehidratación Oral (SRO) contienen los líquidos y sales minerales necesarias para reponer lo que se pierde. Tienen la cantidad exacta de agua, sodio, potasio y azúcar que los niños necesitan.

Es importante puntualizar que las SRO no detienen la diarrea, esta se cura por sí sola en unos pocos días. El verdadero peligro es la pérdida de líquidos y nutrientes corporales que padece el niño, que puede causarle deshidratación y desnutrición.

Para los niños se recomiendan las soluciones hipotónicas. Debe asegurarse que sea apta para los niños. No se deben emplear en prematuros y niños menores de un mes.

  • Las SRO deben administrarse fresquitas, pues mejora el sabor. Aunque la solución no debe estar demasiado fría ya que podría acelerarse el movimiento del intestino.
  • Se administran en pequeñas cantidades. Si se administra muy rápido puede ocasionar vómitos y retortijones, especialmente al principio, empeorando la deshidratación.
  • Deben administrarse con frecuencia pero sin forzar al niño a tomarlos, ya que si el niño no tiene sed es poco probable que esté deshidratado.
  • Algunos preparados contienen amarillo anaranjado (E-110) y pueden dar reacciones de tipo alérgico, incluido asma, especialmente en niños alérgicos al acido acetil salicílico.

La rehidratación con SRO se debe iniciar tan pronto como empecemos a apreciar deshidratación (decaimiento, boca seca, piel pálida), se debe dar en pequeñas cantidades y poco a poco para facilitar la tolerancia:

Diarrea sin vómitos:

Se puede comenzar ofreciendo 5-10 ml cada 5 o 10 minutos e ir aumentando la cantidad según vaya tolerando.

  • Menores de dos años 50-100 ml de SRO después de cada deposición liquida. Máximo 500 ml al día.
  • Mayores de 2 años 100 – 200 ml de SRO después de cada deposición liquida. Máximo 1000 ml al día.

 Diarrea con vómitos:

Una pauta orientativa, como en el caso anterior. Recordad no forzar y valorar si el decaimiento mejora o empeora, ya que eso es lo importante:

  • Primera hora 2.5 ml cada 10 minutos
  • Segunda hora 5 ml cada 10 minutos
  • Tercera hora 5 ml cada 5 minutos
  • Cuarta hora 10 ml cada 5 minutos
  • A partir de la cuarta hora se puede administrar 10 ml cada 2-3 minutos, una vez que no vomite durante 6 horas se puede introducir alimentación solida sin forzar.
  • Si vomita, se recomienda descansar 30-60 minutos antes de volver a empezar de nuevo.

Tipos de soluciones

SRO en polvo

En estos casos lo más importante es añadir la cantidad exacta de agua que recomienda el fabricante. Si queda demasiado concentrada puede causar daño y si queda demasiado diluida puede ser inefectiva.

Una vez preparada se debe mantener fría en la nevera.

Consumir en un plazo máximo de 24 horas. Hay que desechar el sobre abierto o la solución ya preparada una vez pasadas 24 horas.

No se pueden disolver en leche, sopa, zumos de fruta o una bebida refrescante tipo Aquarius.

Tampoco se puede añadir azúcar para modificar el sabor pues se corre el riesgo de dar soluciones hipertónicas que producen diarrea osmótica.

La hipernatremia o exceso de sal que puede aparecer por usar suero no indicados para niños (Aquarius y similares) produce somnolencia, taquicardia, presión arterial elevada, irritabilidad, inquietud, edema de pies y miembros inferiores.

Desde La Farmacia del Bebé las que normalmente recomendamos son las siguientes:Bioralsuero Baby

BI ORALSUERO BABY (indicado para lactantes de menos de 12 meses)

Tiene la ventaja de la asociación de sales de rehidratación oral con un probiótico (reuteri protectis) para mezclar en el momento. Contiene un vaso graduado que permite la preparación en 250 ml de agua. Con sabor neutro y sin colorantes.

Recuerda que las SRO no se deben emplear en prematuros y niños menores de un mes.

 Sueroral Hiposódico

SUERORAL HIPOSODICO

Pueden usarlo lactantes mayores de un mes. Cada sobre se debe disolver en un litro de agua. Con sabor a naranja y colorante amarillo anaranjado E-110.

SRO en forma liquida

Ya vienen preparadas para abrir y beber (botellitas con tapón para succión o en tetrabrik), también se presentan en gelatinas o en forma de polo-flash. Las hay de diferentes sabores e incluso sin sabor o sabor neutro. Tienen la ventaja que al venir preparadas ya tienen la cantidad recomendada de agua. Desde La Farmacia del Bebé las que normalmente recomendamos son las siguientes:

Bioralsuero en Tetrabrick

BI ORALSUERO

Sal de rehidratación con probióticos para reducir la duración de la diarrea. Incorpora una pajita con Lactobacillus Reuteri Protectis, que es arrastrado con el líquido al ser aspirado a través de la pajita. De 2-3 tetrabricks al día. Apto para celiacos.

Citoral Junior Zinc

CITO-ORAL JUNIOR ZINC

Contiene zinc para reducir la severidad y la duración de la diarrea. Con sabor a fresa muy aceptado por los niños y con tapón deportivo para hacerlo más fácil y cómodo.

Citoral Junior Aquagel

CITO-ORAL AQUAGEL

En niños a partir de un año. Las soluciones de rehidratación oral en forma de gelatina son una excelente fuente de líquidos y se toleran mejor, sobre todo si hay vómitos. Con sabor a naranja. Se puede usar 4-6 tarrinas diarias.

Neopeques suero Flash

SUERO EN FLASH NEO PEQUES

Los flash tienen mejor sabor y son muchísimo más atractivos para los niños. Tomar 1 flash cada 3 horas (hasta un máximo de 9 al día). Puede tomarse frío o congelado.

Alimentación

Lo primero que debemos hacer es corregir la deshidratación y luego la recuperación nutricional. Tras un período corto de tiempo (unas 3-4 horas) a base de SRO, debe iniciarse la alimentación. Es importantísimo mantener la alimentación durante la diarrea. En cuanto tolere 4-5 sorbitos del suero se puede empezar a ofrecerle la comida, un trocito de pan, una cucharada de yogurt, un poco de jamón de york.

La realimentación precoz no agrava la diarrea y reduce la bajada de peso.

  • En niños con lactancia materna (1-5 meses). Se debe continuar con lactancia materna a demanda (cuantas veces quiera) ofreciéndole suero oral entre las tomas si la diarrea es muy abundante, pero sin forzarle. Si no quiere el suero pero toma pecho con frecuencia es difícil que se deshidrate. El Pecho es el mejor suero de rehidratación para un lactante.

La leche materna contiene unos compuestos (mucinas defensivas como la lacthaderina) que previenen y protegen al lactante frente al virus.

  • En niños con fórmula artificial. Se debe seguir con la misma leche. No se debe sustituir por leche diluida, leches sin lactosa (puede ser necesaria en diarreas prolongadas), hidrolizados de proteínas o fórmulas de soja, a no ser que el pediatra así lo recomiende. Y si la diarrea es muy abundante complementar con SRO entre tomas. Dar suero oral sin forzarle.
  • Niños con alimentación complementaria. No hay una alimentación específica para la diarrea. Deben respetarse las preferencias y costumbres familiares. Mejor si se eligen alimentos con buena digestibilidad y tolerancia. En general hay una pérdida del apetito y no se debe de forzar a comer. Evitar los zumos de frutas, las grasas y fritos, la pastelería y líquidos azucarados. Son adecuados y aconsejables: el arroz, la patata o zanahoria, pescados o carnes, caldos o sopas, plátano, manzana y yogurt. En general se harán preparaciones sencillas.

Probióticos

Favorecen la recuperación de la flora intestinal que se altera en algunas diarreas. Pueden ser un complemento a la rehidratación ya que pueden acortar la duración y la gravedad de algunas diarreas infecciosas, sobre todo en las de origen viral y preferentemente por rotavirus. Sus efectos pueden ser limitados para las de origen bacteriano.

Son más efectivos al inicio de la enfermedad, cuando se administran en dosis altas y durante no menos de 5 días.

Las cepas más eficaces son:

  • Saccharomyces boulardii (ultralevura)Útil en diarreas leves a moderadas cuando se usa en las primeras 48 horas. Niños hasta 6 años 1 cápsula (50 mg) 1-3 veces al día, dosis máxima 3 cápsulas (150 mg/día).
  • Lactobacillus rhamnosus GG(bivos): Útil en diarreas por rotavirus, 1-2 sobres al día. En caso de presentación en gotas 1 sobre equivale a 9 gotas.

Bivos Probiótico

En La Farmacia del Bebé puedes encontrar nuestras recomendaciones para tratar la diarrea en bebés así como los productos para tratar la diarrea en niños. Si tienes cualquier duda puedes contactarnos a través de nuestro chat online, correo electrónico o teléfono. Estaremos encantados de resolver cualquier duda que tengas.

 

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Protege a tu Hijo del Sol

Protege a tu Hijo del Sol

Recopilatorio Sol Seguro: En esta página web he publicado varios artículos en los que he tratado temas sobre la protección de los niños y bebés en verano.

Ha sido fruto de una colaboración con La Roche Posay.

Una empresa que ofrece el producto de protección Anthelios Baby: Un protector solar para mayores de 6 meses.

Habitualmente los protectores solares están indicados por encima de los 3 años. Porque los niños más pequeños no deberían se expuestos al sol directo en verano. Pero todos sabemos que eso no se cumple.

En Verano, especialmente en las horas centrales del día los niños menores de 3 años deben estar a cubierto. La única protección segura es la física. Es decir, si de verdad quieres proteger a un niño de las radiaciones solares la única solución efectiva es no exponerlos, ni sin protector ni con él. Mantenerlos en la sombra es la única medida de protección realmente efectiva. Más cuanto más pequeño es el niño.

Que aparezca en el mercado un Protector como Anthelios Baby no significa que debamos exponer al Sol intenso a niños pequeños, sino que para proteger del sol indirecto (aunque vaya a cubierto el sol se refleja en todo lo que nos rodea y en la piel sensible de los niños es suficiente para afectarles) disponemos de productos que también son adecuados para pequeños.

Para lograr la aprovación de un producto así han tenido que esmerar la composición. Pensando en evitar todos los componentes innecesarios y en cuidar la piel especialmente delicada de los niños.

Para aquellos que no hayáis visto alguno de los artículos os los enlazo todos aquí a modo de recopilatorio, para que podáis tener una idea lo más completa posible de los problemas asociados al sol en niños y bebés y cómo afrontarlos.:

Los bebés y el sol

Golpe de Calor en Niños y Bebés

Deshidratación en niños

Quemadura por el Sol en Niños y Bebés

Cómo usar bien un Protector Solar

Protector Solar para Niños y Bebés

Actividades al Aire Libre con Niños

Playa o Piscina con un Bebé: ¿Qué hora es mejor?

Los niños, los bebés y el sol

 

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Quemadura por el Sol en Niños y Bebés

Quemadura por el Sol en Niños y Bebés. Evitarla y tratarla.

Las Quemaduras por el Sol siguen siendo frecuentes en Niños y Bebés. Aprende cómo tratarlas y ante todo cómo exponerlos al Sol con seguridad para evitarlas.

El Sol es una fuente de vida porque genera energía. Pero a veces puede ser excesiva.

Estamos preparados para vivir bajo su luz y la necesitamos. La usamos por ejemplo para producir Vitamina D.

Pero también genera en nuestra piel radicales libres. Son moléculas que reaccionan de forma incontrolada modificando otras como el Colágeno o el ADN. En el primero son responsables del envejecimiento de la piel, ya que los radicales libre hacen que el colágeno pierda elasticidad.

En el ADN pueden generar la muerte de algunas células y la mutación de otras, que pueden transformarse en tumorales.

Nuestra piel tiene capacidad de amortiguar radicales libres hasta un nivel determinado y cuando se agota puede regenerar esa capacidad si la dejamos un tiempo fuera de la exposición al Sol.

Podemos hacer dos cosas frente a las Quemaduras por el Sol: Evitarlas y Tratarlas. Es evidente que lo preferible sería evitarlas. Especialmente en niños pequeños.

Cuando se llega a la quemadura solar es que la capacidad de nuestra piel de inactivar radicales libres se ha agotado por ahora y la radiación ya está provocando daño en el tejido.

Esto significa que cuantas más veces se quema la piel por efecto del sol a lo largo de la vida más envejece y mayores son las probabilidades de que aparezca un tumor en la piel.

Evitar la Quemadura por el Sol

Una serie de sugerencias:

  • Evita la exposición de los niños al sol a las horas de más intensidad.
  • Protege del Sol especialmente a los más pequeños.
  • Si preveemos que un niño se exponga al sol de forma mantenida debemos protegerlo:
    • Con medios físicos siempre que sea posible (ropa adecuada, gorro…)
    • Con un Protector solar adecuado:
      • Que el Fabricante lo recomiende para la edad en la que vamos a usarlo.
      • Factor 50. Que es el máximo.
      • Aplícalo con la antelación suficiente para que se fije bien a la piel antes de exponerse al sol.
      • Vuelve a aplicarlo si algo retira el protector (baño, sudor…)
      • Vuelve a aplicarlo si la exposición al sol se prolonga. Mi recomendación es hacerlo al menos cada 2 horas.
    • Los primeros días que el niño se expone al sol el tiempo debe ser limitado. Podremos aumentarlo poco a poco conforme la piel se vaya poniendo morena.
    • Lo ideal es conseguir el moreno sin que se queme en ningún momento.
  • Si en cualquier momento la piel se enrojece es que ya se está quemando. No sirve volver a aplicar Protector solar. Debemos poner al niño a cubierto y no volver a exponerlo al sol al menos hasta que el enrojecimiento haya cedido por completo.

Tratamiento de las Quemaduras por el Sol

Todavía recuerdo el olor a vinagre de las noches de verano en la playa. Yo me crié en Guadix. Una ciudad del interior a una altura de más de 900 metros. La playa nos quedaba un poco lejos. Eso significa que las ocasiones en las que nos escapábamos era para pasar «el día de playa». Cualquiera mantenía a 7 niños (somos 7 hermanos) alejados del agua. Para empezar ni cabíamos en la sombrilla. Pero además teníamos tantas ganas de playa que sólo buscábamos refugio si estábamos ya achicharrados.

El primer día del verano que íbamos a la playa lo hacíamos para estar allí todo el día. Y eso significaba que esa noche todos nos habíamos quemado.

No recuerdo que cuando yo era pequeño me echasen Protector solar en ningún momento. Y sí recuerdo montones de noches de dolor de espalda por las quemaduras.

Esa noche los dormitorios olían a vinagre, porque es lo que mi madre nos aplicaba en las quemaduras solares para aliviar. Recuerdo el olor y la sensación de alivio cuando tras aplicar el vinagre mi madre soplaba y el vinagre se evaporada. Toda la noche durmiendo boca abajo porque no te atrevías a apoyarte sobre la espalda.

Y días después la piel se levantaba y empezaba a «pelarse». También recuerdo las sesiones de retirada de piel muerta a mis hermanos o a mí mismo.

Evidentemente mis padres permitían que llegásemos a esto porque la información sobre los peligros del sol era muy escasa en esa época.

Cómo podemos tratar las Quemaduras solares hoy en día.

Insisto en que lo mejor es evitar llegar a ellas. Pero cuando ya es tarde, toca tratar.

  1. Lo primero es retirar al niño del Sol. Si la piel se enrojece. El Sol se ha terminado por hoy. La piel necesita regenerar si capacidad de eliminar radicales libres. Mañana lo habrá hecho y podremos disfrutar un rato de nuevo.
  2. Hidrata la piel. Si se ha enrojecido puedes usar una crema hidratante normal.
  3. Pero si ya hay dolor es que necesitamos una que reduzca el efecto inflamatorio. Según la intensidad del dolor podemos recurrir a antiinflamatorios más o menos potentes.

Hay cremas para dermatitis atópica que tienen efecto antiinflamatorio pero no contienen corticoides. Esa sería la primera elección y puede aplicarse varias veces en el día hasta que el enrojecimiento desaparece.

Cuando el dolor es intenso o vemos que el enrojecimiento no cede tras un par de aplicaciones de la anterior podemos recurrir a emulsiones de corticoides. Se extienden con más facilidad que la crema para cubrir zonas extensas, como suelen ser las quemaduras solares.

Pero no todos los corticoides son iguales: Los hay que se inactivan al absorberse. Lo que es bueno cuando, como en las quemaduras del sol, debemos aplicarlo en zonas extensas para evitar efectos secundarios del corticoide.

La última parte del tratamiento es que tras un día en el que la piel se ha quemado, no debemos exponer al niño al sol hasta que la quemadura se haya curado por completo. Y en los primeros días tras la quemadura debemos extremar la limitación de tiempo y se más exhaustivos en la aplicación del  protector solar.

Quemarse una primera vez le ocurre a cualquiera. Quemarse una vez tras otra sólo le pasa a niños cuyos padres no se toman en serio el tema.

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Cómo usar bien un Protector Solar

Cómo usar bien el Protector Solar en niños

En la Playa y en la Piscina los Bebés deben usar protector solar. ¿Sábes cómo usarlo adecuadamente? Te explico cómo hacerlo y los problemas más frecuentes.

Cuando llega el buen tiempo a todos nos apetece hacer actividades fuera de casa. Y si a los adultos nos atraen, para los niños mucho más.

Tras meses de frío, días cortos y poca luz el sol es sinónimo de diversión fuera de casa, de tardes largas en las que da tiempo a disfrutar.

Pero el sol es también una fuente de problemas. Las más importantes son la deshidratación, el golpe de calor y las quemaduras solares.

Conocer porqué ocurren, cómo evitarlas y cómo aliviar sus molestias cuando ocurre es importante.

En este caso nos vamos a centrar en el uso adecuado de las cremas de Protección solar.

Consejos para el uso adecuado del Protector Solar.

Lo primero que debemos considerar es cuándo exponer al sol aunque sea con protección. En ese sentido la clave para evitar las quemaduras es evitar las horas en las que el sol es más intenso. Cuanto más pequeño es un bebé más cuidado debemos tener con esto, de forma que evitemos las horas centrales del día.

También depende de la intensidad que tenga cada día. Para eso hay incluso Aplicaciones Móviles que permiten valorar la intensidad de la luz solar y así considerar el nivel de riesgo. Las más simples te piden simplemente que orientes la cámara de tu móvil al Sol y te dice la intensidad de luz.

Pero las hay que hacen previsiones de intensidad para cada hora del día integrada con sistemas de previsión meteorológica. E incluso que te aconsejan nivel de protección recomendable. Pero debemos tener en cuenta que las indicaciones dependen de cada persona. Y que no es lo mismo para un niño independientemente de su edad. E incluso es diferente entre niños según el tono de su piel y la exposición al sol que haya tenido hasta entonces.

Los primeros días que un niño o bebé se expone al sol su capa de melanina es mínima por lo que tiene más facilidad para quemarse. Pero conforme pasan los días y la piel se pone morena, aguantan más exposición al sol.

Por eso la primera recomendación, por muchas ganas de playa o piscina que tengan los niños es empezar con una exposición corta que podemos ir aumentando conforme la piel se va poniendo morena.

Momento de aplicar la protección solar.

Debemos tener claro que ningún Protector Solar tiene efecto permanente. Lo que hacen es aumentar el tiempo que podemos exponernos al sol antes de que aparezcan problemas. Pero por potente que sea tu piel se quemará si se expone lo suficiente al sol, aún con Protector.

Cuanto antes se aplique el Protector Solar mejor. Lo ideal es que estemos protegidos desde que estemos al sol. Y para eso lo mejor es hacerlo en casa antes de ir a la playa o piscina. Además, cuando dejamos el Protector Solar aplicado un rato antes se fija mejor a la piel, de modo que si es llegar a la playa o piscina y se bañan, no se eliminará con tanta facilidad como si acabamos de aplicarlo.

Cada cuánto aplicamos el Protector Solar

Cuando ya tenemos experiencia y sabemos que un niño se quemó un número determinado de horas tras la última aplicación de Protector Solar, debemos adelantarnos a que ocurra renovando el Protector en períodos cada vez más cortos cuanto más tiempo llevemos al sol, ya que la capacidad del cuerpo de amortiguar estas radiaciones se reduce conforme pasa el tiempo de exposición.

En la mayoría de los casos lo recomendable es aplicar de nuevo el Protector antes de las dos horas.

Momento de dejar de aplicar Protector Solar y ponernos a cubierto.

Si un niño muestra ya irritación en la piel por culpa del sol, ya no es cuestión de aplicar de nuevo protección. Es un signo de que la capacidad de su piel para defenderse se ha agotado y por mucho efecto que haga el Protector Solar es muy fácil que acabe quemado. Por tanto, si ya ves piel irritada es que hace un rato debería haber terminado el Sol por hoy. El cuerpo necesita dejar de ser agredido y reponer su capacidad de defensa. Suele lograrlo con unas horas sin agresión.

Zonas de la piel especialmente vulnerables

Las quemaduras solares no aparecen en cualquier zona del cuerpo. Lo hacen con más frecuencia e intensidad en las zonas superiores en las que el sol da de forma más constante. Frente, nariz, orejas y hombros son las zonas más expuestas. Pero zonas donde habitualmente da poco el sol, como los pliegues de detrás de las rodillas, la zona superior de los muslos o las axilas son muy sensibles.

En todas estas zonas es más importante que nos aseguremos de que la capa de Protector Solar se ha aplicado para cubrir adecuadamente.

Por tanto, disfrutad del sol. El verano con niños pequeños es una de las mejores épocas, pero es importante hacerlo con seguridad para evitar que algo placentero acabe en doloroso.