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Infección de Garganta en Niños. ¿Necesita Antibiótico o no?

Es necesario dar antibiótico en las infecciones de garganta de los niños?

¿Es recomendable dar Antibiótico a un niño en una Infección de Garganta? Te explico el criterio que usamos para decidirlo los pediatras.

De todas las infecciones que puede tener un bebé la mayoría entran por la nariz y la boca. Y el punto común al que todas se dirigen es la garganta. Por lo que no es nada raro sufrir infecciones en la garganta que den lugar a dolor, mucosidad e irritación de esa zona o faringitis.

Algunos niños, de hecho, tienen una mayor tendencia a sufrir infecciones en la garganta que en ninguna otra localización.

Fiebre alta con o sin dolor de garganta y sin casi nada más: «Eso va a ser la garganta».

Y en ocasiones acompañado de todo lo que quieras: Tos, mocos, vómitos…

Causantes de infección en la garganta de los niños

La gran mayoría son causadas por virus. 2 de cada 3 son culpa suya.

Pero hay un tercio aproximadamente causadas por bacterias. Aunque son menos frecuentes son las más interesantes. De estas bacterias el Streptococo pyogenes es uno de los más frecuentes y tiene la peculiaridad de que en algunos niños puede asentarse una y otra vez. Cuando ocurre puede generar infecciones de garganta de repetición que precisan tratamiento con antibiótico una y otra vez y que si no se eliminan pueden dar problemas en otras partes del cuerpo.

Mucho menos frecuentes, pueden también asentarse aquí los hongos. Ocurre en personas con el sistema defensivo muy débil: SIDA, prematuros, enfermos de cáncer, trasplantados en tratamiento con inmunosupresores para evitar el rechazo del trasplante….

Cuándo usar el antibiótico y cuándo no en una infección de garganta

La respuesta «oficial» es simple: «Cuando te lo recomiende tu pediatra«.

Pero muchas veces los padres tenéis dudas. Dudas sobre si algunos pediatras mandamos los antibióticos demasiado a la ligera o nos resistimos a hacerlo aún cuando sería necesario.

Creo que lo mejor es que dedique un rato a explicaros cómo decidimos si se debe o no dar un antibiótico a un niño con una infección en la garganta. Ese rato que a veces no tenemos para hacerlo en la consulta con calma.

Distinto tratamiento para distintos tipos de infección de garganta

Los antibióticos sólo funcionan en las infecciones causadas por bacterias. Los virus y los hongos son inmunes a ellos.

Si una infección de garganta está causada por virus, que como he dicho son las más frecuentes, vemos una garganta enrojecida. En ella solemos ver bultitos que llamamos vesículas y puede haber saliva y moco sobre ellas. Pero no suelen tener lo que llamamos placas. En las faringitis virales sólo podemos usar cosas para aliviar, sean medicamentos o remedios caseros. Se curan solos hagas lo que hagas.

Las placas en la garganta se generan sobre la mucosa de la garganta cuando crecen bacterias. Pero no es tan simple.

Ya he dicho que la bacteria que con más frecuencia puede generar infecciones de garganta es el Streptococo Pyogenes. Pues muchas veces no hace placas. 

Y para rizar el rizo: Hay virus como el de Epstein-Barr (mononucleosis), que pueden dar lugar a placas en la garganta. Pero son unas placas de un aspecto característico.

Sin complicarlo más, no es tan simple como algunos lo pintan. Podría decirte: «mira la garganta de tu hijo y si tiene placas dale antibiótico, y si no las tiene no le des». Pero no es así.

Hay una serie de Signos que pueden orientar a que la infección de garganta sea causada por bacterias, y en eso solemos basarnos:

  • Mal aliento. De hecho algunas amigdalitis bacterianas no hay ni que verlas, se huelen. Es cierto que yo en esto soy un poco peculiar. Tengo el olfato bastante desarrollado para algunas cosas y una de ellas es esta.
  • Placas en la garganta, cuando las hay. Hay que descartar las causadas por algunos virus ya mencionados. Y diferenciarlas de los restos de comida que pueden acumularse en los huecos de las anginas que pueden verse como puntos blancos. Pero cuando son realmente placas es indicativo de bacterias.
  • Enantema en el paladar. El enantema es un punteado rojo llamativo en el paladar que aparece a veces en la infección de garganta por Streptococo Pyogenes. Aún sin placas, si vemos el enantema y tiene el olor típico suele ser bacteriana.
  • Lengua aframbuesada. Otra de las formas en las que puede aparecer la amigdalitis por Streptococo Pyogenes es con una lengua en la que las papilas están inflamadas de forma llamativa aparentando una frambuesa.

Cuando hay dudas y especialmente si el niño está muy afectado en su estado general podemos salir de dudas por medio de analíticas:

  • Hemograma: Es un análisis de sangre rápido que puede hacerse en menos de una hora en cualquier hospital. Lo que nos interesa en este caso es cómo están los leucocitos (glóbulos blancos defensivos de la sangre) y dentro de ellos si predominan los neutrófilos (cuando es una infección bacteriana), o los linfocitos y monocitos (cuando es una infección por virus).
  • PCR y Procalcitonina. Son marcadores de reacción rápidos. Suben cuando la infección es por una bacteria y no se alteran casi nada en infecciones por virus.
  • Frotis faríngeo. Sirve para recoger secreción de la garganta y buscar al germen causante. Hay dos formas de identificarlo:
    • Cultivo y antibiograma. Sembramos ese moco y esperamos a ver qué crece. Este sistema tarda días en dar el resultado pero nos da una información muy interesante: los antibióticos a los que el germen es sensible o resistente.
    • Test rápido de detección de Streptococo Pyogenes. Detecta rápidamente si este germen está o no en la secreción. Su resultado es casi inmediato, pero es un test que no está disponible en todas partes.

Cuando los signos son claros o nos lo confirman las pruebas indicando que es una infección de garganta por bacterias, tratamos con antibiótico.

Lo hacemos porque tratando con antibiótico:

  • Curamos antes la infección. 
  • Evitamos complicaciones como la neumonía, las otitis, los abscesos alrededor de la garganta, las sepsis, las meningitis, mastoiditis….
  • Impedimos que se desencadenen reacciones reumáticas, en el riñón, en el corazón… que pueden aparecer si el Streptococo Pyogenes se mantienen en la garganta con frecuencia.

¿Qué pasa si tratamos con antibiótico en las infecciones de garganta que no son bacterianas?

Lo primero, que no va a mejorar en nada su evolución. Los virus pasan de los antibióticos.

Lo segundo, que eliminaremos a gérmenes de nuestra garganta que no son agresivos. Todos tenemos siempre bacterias creciendo sobre nuestras mucosas. Pero habitualmente son bacterias no agresivas que simplemente crecen ahí. En ocasiones incluso son beneficiosas, porque cubren una función de protección frente a otras más perjudiciales.

Cuando tomamos antibiótico matamos bacterias de forma indiscriminada: A las malas, si. Pero también a las buenas. 

Nadie te garantiza que tras usarlo las primeras que colonicen sea buenas de nuevo. Por lo tanto no abras esa caja si no es necesario. Y cuando lo es y tomamos antibiótico, mi recomendación es, tras el tratamiento aportar probióticos para repoblar de gérmenes beneficiosos.

Espero que entiendas ahora mejor cómo tomamos las decisiones en este tema los pediatras.

Verás que no es tan simple como parece y que aunque puedas entenderlo mejor tras leer información como esta, tu pediatra tiene una experiencia que le permite decidir con más base.

Con lo cual, ante la duda, consulta.

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El recorrido del agua en el cuerpo de un niño o bebé

El agua es el principal componente del cuerpo del bebé. Es importante mantenerlo hidratado y hacerlo con agua de buena calidad.

El agua es el principal nutriente del organismo. Este vídeo explica fácilmente el camino que sigue en el organismo de un niño o bebé.

El agua es el nutriente más importante de los seres vivos. Para los seres humanos no es una excepción.

Y los niños tienen una mayor proporción de su cuerpo en forma de agua.

El vídeo nos muestra de forma esquemática algunos detalles importantes:

  • El agua entra en forma de líquido o con los alimentos.
  • En el intestino la absorbemos y pasa a la sangre.
  • La circulación la lleva a todos los puntos del organismo. Sirve de base de transporte, pasa a los tejidos ocupando espacio entre las células y en su interior.
  • Arrastra además los desechos del organismo que son purificados en el riñón y expulsados en la orina.
  • Pero no todo el agua que ingerimos es absorbida. Una parte debe quedar en las heces. Cuando esa cantidad es muy baja nos estreñimos. Cuando es demasiada aparece la diarrea.
  • La perdemos además a través de la respiración, en la mucosidad y con el sudor…

El cuerpo debe mantener una cantidad casi constante de este elemento. Y está muy bien preparado para hacerlo. Pero cuando hay pérdidas extraordinarias puede necesitar un aporte de agua por encima de lo normal.

Las situaciones que pueden hacer perder agua con más facilidad a un bebé o un niño son:

  • Diarrea. Cuando hay una irritación en el intestino que impide que absorba el agua que el cuerpo necesita. Aunque estemos tomándola en cantidad adecuada, se pierde.
  • Vómitos. Una irritación del estómago hace que lo que entra en él no pase hacia el intestino, sino que se retenga y sea expulsado por arriba. Suele ocurrir cuando el estómago detecta algo que le daña y se activan mecanismos para expulsarlo en lugar de permitir que pase hacia el intestino y lo dañe.
  • Fiebre. Cuando el cuerpo sube su temperatura puede perder agua por dos vías: Sudando y con la respiración, ya que cuanto más sube la fiebre más se acelera la respiración y más agua sale en ella.
  • Exceso de calor en el ambiente. Por ejemplo si dejamos a un bebé en la playa en las horas centrales del día. Aunque esté bajo una sombrilla puede estar a temperaturas muy superiores a 40º C. Y en esas condiciones la única vía para mantener la temperatura del cuerpo es sudar.

Aporte adecuado de agua

En todas estas situaciones es especialmente importante aportar cantidad suficiente a niños y bebés para evitar la deshidratación. Y será mucho más acuciante cuanto menor sea la edad del bebé. Ya que en los más pequeños la capacidad de adaptación es menor.

Cuando falta en el organismo hablamos de deshidratación. En un bebé suele notarse porque la boca está seca, la piel pálida y las ojeras marcadas.

Lo ideal para evitarlo es aportar cantidades pequeñas pero frecuentemente. Así suele ser mejor tolerada que si damos mucha cantidad de golpe. Especialmente será recomendable fraccionar las tomas cuando el bebé presente vómitos o diarrea. Porque cuando toma cantidades más pequeñas es más fácil que se retenga y asimile. Cuando toma cantidades mayores es más probable que se desencadene el vómito o el retortijón que acabe en diarrea.

En el cuerpo hay un equilibrio importante entre minerales y agua. Cuando aportamos un exceso de minerales deben ser eliminados por el riñón. Es parte de su trabajo. Entre las cualidades a destacar de un agua buena para niños y bebés está el hecho de que tenga una mineralización baja. Ya que si no es así, para el riñón supone una sobrecarga tener que eliminar constantemente una cantidad mayor de minerales que el cuerpo no necesita.

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Catarro en Niños y Bebes

Catarro en niños y bebés: principales dudas de los padresCatarro en Niños y Bebés: Cuándo está resfriado. Cómo actuar para mejorar los síntomas, cuándo usar Medicinas, cuándo acudir al médico. ¿Se cura siempre sólo?

Sin duda los catarros o resfriados son las infecciones que los niños sufren con más frecuencia. Si algo creo que puede reducir realmente la dependencia de los padres respecto a su pediatra es entender lo que es un catarro y cómo actuar frente a él.

Si por algo se burlan habitualmente de nosotros los otros especialistas, es porque dicen que somos «mocólogos» y «fiebrólogos». Que la mayoría de lo que atendemos en la consulta son simples catarros. Especialmente en invierno, pero en casi cualquier época del año.

Algunos pensarán que aclarar esto es tirar piedras contra mi propio tejado: Si doy a los padres una herramienta como este artículo que cubra un porcentaje importante de las consultas que atiendo, me voy a quedar sin trabajo. No lo veo así. Es mucho, muchísimo lo que podemos hacer en la consulta por la salud de un niño cuando atravesamos la «frontera de los Catarros». Cuando tenemos tiempo para hablar de otras cosas porque el catarro es algo ya comprendido.

¿Qué es un Catarro o Resfriado?

Es una infección, generalmente causada por virus en la que predominan como síntomas los mocos, la tos y a veces la fiebre.

De estos tres elementos el más llamativo del catarro es el moco. Es abundante y suele ser claro. Pero cambia de características a lo largo del día.

El moco no se produce de forma constante. Hay momentos en los que aumenta mucho la producción, y entonces vemos que sale más fluido y otros en los que se enlentece y puede espesarse. Es típico que durante el día fluya más y de noche se acumule espesándose.

Aquí merece la pena destacar una situación que se confunde mucho con un catarro: La rinitis seca del lactante. 

Cuando un bebé nace, tras 9 meses sumergido en agua, su nariz no está acostumbrada a cambios de humedad y temperatura tan intensos como los que que sufre. Cuando esto ocurre la nariz se congestiona. Pero no cae moco abundante, como en un catarro. Esta es una diferencia importante. Aunque notemos la nariz taponada es más por congestión de la mucosa que por que produzca moco. Esto puede mantenerse durante los primeros meses de vida.

¿Se curan los Catarros siempre solos?

Un catarro es una infección que suele curarse sola.

Empieza cuando nuestro cuerpo tiene contacto con un virus nuevo, frente al que no teníamos defensas porque no lo habíamos pasado aún. Y mejora cuando nuestro sistema defensivo lo identifica y empieza a producir anticuerpos contra él.

Es un proceso que habitualmente dura unos cuantos días. Suele decirse que en torno a una semana. Aunque puede acortarse si nuestro cuerpo reacciona antes, lo que suele ocurrir cuando el virus se parece a otro que ya conocemos. O puede alargarse en virus especialmente agresivos.

De forma general se dice que tiene 2-3 días de empeoramiento y 2-3 días de mejoría.

En los primeros días vemos que la fiebre si la hay produce picos cada vez más frecuentes y más altos y a partir del 3º día suelen empezar a ser menos frecuentes y más bajos. El moco en los primeros días es cada vez más abundante con estornudos frecuentes. Cuando mejora se va espesando y los estornudos suelen dejar paso a la tos.

Un catarro puede complicarse

No es lo habitual. La gran mayoría de los catarros son una muesca más que anotar en nuestra salud. Tan frecuentes que nadie lleva la cuenta exacta tras el primer invierno de un niño.

Pero algunos catarros pueden complicares. Las bronquiolitis por ejemplo empiezan como un simple catarro. Pero son producidas por virus más agresivos o la respuesta del niño es demasiado intensa y solemos decir que se le ha bajado al pecho.

En algunos de los niños que sufren una primera bronquiolitis queda una mayor sensibilidad que puede hacer que en los siguientes años casi cualquier catarro acabe desencadenando la bronquitis.

Otras veces un catarro puede acumular demasiada cantidad de moco en los oídos y dar lugar a una otitis.

¿El Catarro que no se quita?

Otra consecuencia de pasar catarros, uno tras otro, es que para defenderse crecen las vegetaciones. Las vegetaciones son la parte de las defensas que hay en la parte superior de nuestra garganta. Todos las tenemos. Aunque a muchos nos las quitaron. Es mi caso.

Crecen para producir defensas cada vez que hay una infección cerca. Y tras ceder la infección se reducen lentamente de tamaño. Pero crecen mucho más rápido de lo que se reducen. Cuando los catarros son muy frecuentes no da tiempo a que vuelvan a su tamaño normal. Entonces notamos que parece que no desapareciese el catarro del todo.

Ya os dije que en la fase final del catarro los estornudos son sustituidos por la tos y el moco es más espeso. Cuando las vegetaciones han crecido lo que vemos es un niño que queda en esa situación durante semanas: Moco espeso que cuesta que salga, y tos más frecuente cuando está tumbado o cuando se agita. 

¿Cómo podemos mejorar los síntomas de un Catarro?

Ante los catarros suelen adoptarse alguna de las siguientes actitudes:

  1. Medicinas.
  2. Lavados nasales y que tome mucho líquido.
  3. No hacer nada.

Las pongo en este orden porque la mayoría de las familias suelen empezar por la primera de las posturas. Suelen pasar a la segunda progresivamente. Y acaban adoptando la tercera en la mayoría de los casos.

¿Por qué ocurre este cambio de actitud?

Al principio, cuando un bebé no ha pasado nunca un catarro, solemos asustarnos. No estamos acostumbrados a afrontarlos y tememos que evolucione mal. Además en los niños más pequeños las complicaciones en forma de bronquiolitis son más frecuentes. Es normal que ante el temor a esta opción muchos padres pidan alguna herramienta que proteja al bebé.

Pero cuando empieza la primera temporada de catarros de un bebé, al primer catarro lo sigue un segundo y poco después un tercero…. Llega un momento en que la mayoría de los padres empiezan a preocuparse más por la cantidad de medicinas que toma su hijo que por las complicaciones posibles de los catarros. Entonces empiezan a usar la opción 2: Lavados y mucho líquido.

Pero hasta de eso se harta uno. Algunos niños ven llegar a los padres con los artilugios para hacer el lavado nasal y lloran. Con la experiencia acumulada los padres han perdido en muchos casos el temor a las complicaciones y las ganas de hacer pasar un mal rato al bebé con el lavado. Y lo dejan en paz. Hemos llegado a la opción 3: No hacer nada.

Como de costumbre lo adecuado es una mezcla de los tres dependiendo de las circunstancias.

¿Cuándo usar Medicinas y cuáles son útiles en un Catarro?

Como un catarro es una infección que nuestro cuerpo es capaz de vencer en la mayoría de los casos por sí mismo, lo adecuado en muchos casos es no hacer nada.

Aunque como hemos visto un catarro puede complicarse, y hay cosas que pueden hacer más difícil que el catarro se complique.

Hay otro aspecto del que no hemos hablado: Un catarro puede ser bastante molesto. Sin que se complique, puede dificultar el descanso o la alimentación de quien lo sufre.

Y a veces da molestias muy localizadas, pero intensas: La sensación de nariz taponada o la irritación de la piel por el moco en torno a la nariz pueden ser muy molestas.

Cuando aparece cualquiera de estas circunstancias que he marcado en negrita yo veo justificado hacer cosas que alivien estos síntomas. En la mayoría de los casos, aunque no hagamos nada, se curará. Pero es que en medicina no sólo podemos curar, podemos aliviar. Y también es importante para la calidad de vida de nuestro hijo.

Lo más usado para aliviar es:

  • Lavados nasales y mucho líquido. Sólo los recomiendo cuando vemos moco espeso abundante.
  • Medicamentos para reducir la producción de moco. Los anti-histamínicos. Son medicamentos usados en las alergias con frecuencia. Pero igual de efectivos en un catarro. De hecho, una alergia es una reacción similar a un catarro pero frente a un estímulo que no debería generarla. Yo suelo usarlos cuando un exceso de mucosidad está generando las molestias mencionadas.
  • Mucolíticos. Son medicamentos que hacen que el moco sea menos espeso. Pero tienen el efecto secundario de aumentar la cantidad de moco. Yo no los uso desde hace años, y no los he echado de menos.
  • Anti-térmicos. Si hay fiebre que se acompañe de decaimiento o muy alta. Aunque la fiebre sea un mecanismo de activación de las defensas, si es muy elevada puede producir un malestar y un agotamiento evitables. Por evitarlos no impedimos que el cuerpo se defienda.
  • Anti-tusivos. Sólo los uso cuando la tos no mueve mucosidad (tos seca) y hace difícil descansar o alimentarse (hace que vomite). No debemos usarlos cuando hay mucho moco, ya que si no dejamos que la tos expulse ese moco podemos favorecer se complique el catarro.
  • Expectorantes. Son medicamentos que favorecen la expulsión de moco al toser. Son útiles cuando vemos que la tos es frecuente y mueve moco. Y que esa tos es muy persistente, dificultando el descanso, la alimentación, o nos da la sensación de que el moco está empezando a acumularse en el pecho.

Por supuesto no pongo esto para que uses los medicamentos sin indicación del médico. Sino para que entiendas mejor porqué te indica cada uno de ellos si lo hace.

¿Cuándo acudir al pediatra si mi hijo tiene un Catarro?

La respuesta es simple: Cuando no sepas cómo actuar.

Pero especialmente, te recomiendo que acudas al pediatra si tu hijo sufre un catarro y:

  • Tiene mal estado general. Lo notas muy decaído, incluso cuando no tiene fiebre.
  • Tiene dificultad respiratoria. No me refiero a la nariz taponada, sino cuando lo ves que al respirar parece un pez fuera del agua: respira rápidamente como queriendo comerse el aire.
  • Tiene una tos persistente que le impide alimentarse o descansar. 

Estas situaciones son más importantes cuanto menor sea el bebé. Ante la duda, acude.

¿Puede un Catarro dar fiebre alta y no necesitar tratamiento con antibióticos?

Queda un pequeño detalle que por la insistencia con la que surge en la consulta merece que mencione.

Un Catarro, que como hemos dicho es una infección producida generalmente por virus, es insensible a los antibióticos. No es que sea malo darlos en un catarro. Es que es inútil. Y tampoco es inocuo:

  • Usar antibióticos con mucha frecuencia favorece que cuando realmente sean necesarios no sirvan. Si tenemos nuestra flora de la garganta constantemente bombardeada con antibióticos, favorecemos que crezcan en ella aquellos gérmenes que son resistentes. No es buena idea.
  • Destruye la flora intestinal. Lo que no es una tontería. En nuestro intestino tenemos muchos gérmenes beneficiosos que nos ayudan a digerir los alimentos y ocupan un espacio que si dejamos libre pueden ocupar otros más agresivos, como la cándida. La cándida es un hongo (resistente a los antibióticos) que cuando es abundante en nuestro intestino puede dar muchos problemas. Mejor no abrirle la puerta dando antibióticos innecesarios.

Esto no significa que cuando sean necesarios deban evitarse. Sino que no debemos usarlos innecesariamente.

El Catarro con fiebre alta

Cuando surgen las dudas con frecuencia es cuando los síntomas son claramente de un catarro, pero hay fiebre alta. ¿Puede un catarro producir fiebre alta? Pues sí. Solemos llamarlo entonces Gripe. Pero no tiene porqué ser exactamente el virus de la gripe. Hay varios virus que son capaces de dar fiebre alta y que dure más allá de esos 2-3 días de un catarro normal.

Para saber si realmente es un virus o no los pediatras disponemos de herramientas. Por lo que si un catarro no mejora en 2-3 días conviene que el niño sea explorado por el pediatra para ver si hay algo más. Pero si no lo hay, el tratamiento sigue siendo aliviar síntomas sin más y los antibióticos no estarán indicados.

Espero que este artículo te ayude a entender los catarros, esa infección que seguro que tu hijo, como todos va a pasar en muchas ocasiones. Y te permita actuar de forma adecuada sin pasarnos, pero aliviando cuando hace falta.

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Moho y Salud de los Bebés

El Moho en la salud de los niños y bebésEl moho son hongos que se encuentran en cualquier parte, pero especialmente en lugares húmedos y de poca iluminación. ¿Cómo afecta la Salud de un Bebé?

Respuesta a la pregunta de Gualadupe propuesta como Peketema en Facebook: «Cómo afecta la humedad y el moho de las casas a la salud de los niños y bebés»

Qué es el Moho

moho en la frutaEn lo que llamamos moho hay muchos tipos diferentes de hongos. Son seres vivos que no tiene capacidad de movimiento y viven de la fermentación. Los que, como vemos en la foto, pueden hacer que una fruta se pudra si la dejamos el tiempo suficiente.

Pueden sobrevivir en condiciones muy diferentes. Pero lo hacen mejor en lugares húmedos, calurosos y sin mucha luz.

Si esta fruta de la foto estuviese en un frigorífico se hubiese conservado más tiempo, porque el frío y un ambiente seco dificultan su crecimiento.

Pero se reproducen por esporas que están casi en todas partes.

De los distintos tipos de hongos que agrupamos en lo que llamamos moho hay 4 que son especialmente importantes en salud:

  • Alternaria. Es un hongo que suele crecer en habitaciones poco ventiladas o con humedad y poca iluminación. Es uno de los causantes más habituales de alergias respiratorias, junto a pólenes y ácaros.
  • Aspergillus. Muy similar al anterior, pero en algunos pacientes inmunodeprimidos (con las defensas mal) puede dar lugar a infecciones que pueden ser graves.
  • Cándida. Es otro hongo. Este tiene más facilidad para colonizar al ser humano. Crece especialmente en medios ácidos. Podemos encontrarlo habitualmente en la flora del intestino y prolifera mucho en la parte superior e inferior del tubo intestinal. En los bebés podemos verlo causando Muguet (hongos en la boca) o Dermatitis del PañalSi su presencia en el intestino es importante puede dar problemas
  • Penicilium. No todos son tan malos. Este hongo produce una sustancia que a todos nos suena: La Penicilina. El primer antibiótico descubierto.

El Moho y las alergias en niños y bebés

Ya sabemos que una alergia es una reacción innecesaria y exagerada del sistema defensivo frente a algo que no necesariamente es agresivo.

Los hongos del moho están en la frontera. Porque en realidad algunos, como el Aspergillus o la Cándida, sí que pueden resultar dañinos.

 

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Tos Alérgica en Niños

Tos alérgica en niños

Tos Alérgica en Niños causada por pólenes. Cómo identificar si es o no por alergia. Los distintos tipos de tos que puede producir la alergia a pólenes y cómo se trata en cada caso.

En respuesta a una consulta de Noemí a través de nuestra Comunidad de Facebook:

Hola me gustaría que se hablase de la tos alérgica, tos por bronquitis, etc… ¡Cómo tratarla y qué medicamentos ayudan! ¡¡Gracias!!

¿Cuándo hablamos de Tos Alérgica en niños?

La tos es un mecanismo de defensa del cuerpo. Sirve para dejar libre la vía respiratoria y expulsar de ella cosas que la irritan.

Visto así tal vez pueda pensarse que nunca deberíamos evitar la tos. Pero este caso que tratamos hoy es un ejemplo de porqué a veces conviene actuar ante mecanismos defensivos del organismo.

La tos puede aparecer en una infección y actúa para expulsar al germen que la está causando.

Otras veces en el aire puede haber partículas de contaminantes que irritan la vía respiratoria. De nuevo la tos actúa para evitar que generen daño expulsándolas del organismo.

Pero ¿y el polen? ¿Es dañino? Pues no. Todos aquellos que no tienen alergia a él lo respiran sin que les afecte de forma negativa. Pero a veces el cuerpo funciona mal. Reacciona defenciéndose contra algo que no le causa daño alguno y actúa de formas diferentes:

  • Tos, para intentar expulsar al polen de la vía respiratoria.
  • Inflamación de las mucosas respiratorias, para llamar al sistema defensivo al lugar donde detecta al «agresor» que en realidad no agrede en absoluto.
  • Mucosidad segregada por las mucosas para atrapar, bloquear y expulsar al polen.

El problema es que en las alergias a pólenes este sistema no funciona. Si fuese un germen es algo puntual que está en un momento concreto y deja de estar al poco rato. Pero el polen puede estar en cada bocanada de aire que respiramos durante meses. Por mucho que intentemos expulsarlo, bloquearlo vuelve a entrar. Día tras día mientras ese polen siga en el aire.

El resultado es que si la reacción es muy intensa puede poner en riesgo incluso la vida de quien sufre la tos alérgica.

¿Cómo diferenciamos si la tos puede ser por alergia o por otra causa? Y si es alergia, ¿cómo sabemos si es por pólenes?

Pues porque el polen se mantiene muchos días y semanas en el aire, aumenta los días que hay viento o lluvia escasa, baja cuando llueve mucho y tiene horario.

Un catarro dura algunos días, una alergia a pólenes algunos meses.

Cada planta tiene su período de polinización. Esa fase en la que libera polen para fertilizar sus flores y que se genere fruto. En la mayoría de las flores dura entre 2 y 3 meses. Con sus picos de intensidad mayor y fases en las que está algo más calmado. Depende fundamentalmente del clima.

Una infección, sin embargo, suele durar unos pocos días, hasta que el cuerpo detecta al germen causante, activa al sistema defensivo y lo elimina. A veces puede confundirnos, porque cuando las infecciones se suceden una tras otra puede parecer que es un mismo causante que se mantiene activo durante semanas.

También en las infecciones pueden crecer las vegetaciones para producir defensas y si lo hacen más de lo normal dan lugar a una tos que no acaba de eliminarse. Para ver sus características lee el artículo sobre las vegetaciones.

Un polen tiene además un horario definido y aumenta o disminuye en función de ciertas condiciones:

  • A primera hora de la mañana las flores se abren liberando polen. Aumenta un poco su concentración.
  • Al empezar el calor se forman corrientes de aire que suben desde el suelo elevando el polen que liberan las plantas a capas de la atmósfera por encima del suelo en el que vivimos nosotros. Bajan las concentraciones de polen durante las horas de más calor.
  • Cuando se pone el sol el suelo se enfría, desaparecen las corrientes de aire que arrastraban el polen hacia arriba, y todo el polen acumulado durante el día cae. De tal modo que por la tarde es cuando mayor concentración de polen hay en el aire.
  • Si un día hace viento se sacuden las flores y una parte importante de polen que había caído al suelo se moviliza aumentando la concentración en el aire.
  • Si llueve, depende. Si llueve mucho, limpia el aire y acaba atrapando una cantidad importante de polen en la tierra mojada. Pero si llueve poco no tiene capacidad de limpiar y lo que hace es sacudir las flores y levantar polvo del suelo, lo que aumenta la concentración de polen. 

Todas estas cosas que son evidentes en cuanto a las situaciones en las que mejora o empeora la tos alérgica, no se corresponden con la evolución cuando es una tos por infección o incluso por alergia a algo que no sea el polen.

Por ejemplo, si eres alérgico al pelo de gato toserás cuando contactas con él. Si vas a un sitio donde viven gatos, o si tienes contacto con alguien que vive con un gato.

Pero no hay un horario ni influyen las condiciones del clima.

Tipos de tos alérgica en niños.

En la tos alérgica de los niños hay dos modalidades fundamentales:

  • La tos irritativa. El polen entra en la vía respiratoria, el sistema defensivo del alérgico reacciona al encontrarlo en la garganta inflamando su mucosa y se desencadena el reflejo de la tos. Puede ser una tos seca o con mocos, pero tiene la característica de que es difícil no toser porque pica demasiado y resulta imposible aguantarse. El problema en estos casos es que la tos muchas veces empeora la irritación de la garganta, lo que da más tos…
  • La tos de bronquitis. El polen llega más abajo, hasta el árbol bronquial. Y allí hace que la mucosa de los bronquios se inflame, segregue moco y las paredes de los bronquios se contraigan reduciendo el paso de aire. La tos aparece entonces acompañada de ahogo. El niño respira como si fuese un pez fuera del agua. La tos intenta expulsar el moco para que el aire pueda entrar, pero con cada nueva respiración vuelve a entrar el polen que mantiene la reacción… Esto es lo que la mayoría de la gente llama Asma Alérgica.
  • A veces pueden coexistir ambos tipos de tos. O una puede acabar degenerando en la otra.

Cómo se trata la tos irritativa alérgia en niños.

Lo ideal sería eliminar la alergia, es decir, que el cuerpo deje de actuar contra un polen de forma inadecuada. Esto puede lograrse con la vacunación antialérgica o «huyendo del polen». Es muy frecuente que algunos padres adelanten las vacaciones en la playa de los niños porque saben que en la costa las concentraciones de polen son mucho menores.

Pero cuando no es posible podemos recurrir a anti-histamínicos y anti-tusivos. Los primeros a veces son suficiente, ya que si reducimos la reacción alérgica bloqueando la acción de las histaminas (son las sustancias que los «vigilantes» liberan en la mucosa llamando al resto del sistema defensivo), la tos suele ceder, junto con otros síntomas que suelen acompañar, como la mucosidad o la congestión nasal y conjuntival.

Cuando aún con el anti-histamínico la tos persiste siendo muy molesta, hasta el punto de dificultar el sueño, la alimentación o provocar el vómito con frecuencia, usamos los anti-tusivos. Pero antes de usarlos debería valorarlo el pediatra, porque un anti-tusivo en el otro caso de tos alérgica, el de la tos por bronquitis, puede tener un efecto muy negativo: retención de moco y ahogo.

Si tenemos claro que se trata de una tos alérgica irritativa por polen y sabemos o tenemos una sospecha bastante clara de cuál es solemos mantener el Antihistamínico a diario hasta que acabe la polinización concreta. Y usamos el anti-tusivo sólo cuando la tos es muy persistente, pero sin ahogo. 

Cómo se trata la tos alérgica por bronquitis en niños.

En la bronquitis los medicamentos más usados son también dos: Broncodilatadores y corticoides.

Los broncodilatadores actúan relajando los músculos que cierran los bronquios, para que se abran. Si efecto suele ser rápido, pero de corta duración.

Los corticoides bajan la inflamación de la mucosa de los bronquios para que no estrechen el paso de aire y evitar la producción excesiva de moco en ellos. Su efecto no es tan rápido, pero es más duradero que el de los broncodilatadores.

Si hay bronquitis suelen ser necesarios ambos.

Los corticoides se dan como tratamiento durante todo el periodo que el polen está en el aire.

Los broncodilatadores sólo en el momento que hay ahogo (con o sin tos).

A veces podemos notar que sólo con el bronco dilatador el niño parece mejorar, sin que usemos el corticoide, pero el resultado es engañoso, ya que no estamos tratando la inflamación que es la base del problema. Con lo que, en cuanto cede el efecto del broncodilatador, el bronquio vuelve a cerrarse y al final volvemos a necesitar la medicación.

Además, a largo plazo, si no tratamos la inflamación puede degenerar en una fibrosis que acaba reduciendo de forma irreparable la elasticidad de los bronquios.

Ambos medicamentos pueden darse por boca o con inhaladores.

Por boca pasan a sangre y una pequeña porción acaba llegando a los pulmones, donde realmente hacen falta.

Con inhaladores hacemos que la medicación vaya al mismo sitio donde el polen está causando problemas, la mucosa de los bronquios. Por lo que en principio la vía inhalada es mejor que la oral.

Pero en algunos momento la bronquitis puede ser tan intensa que podemos necesitar dar la medicación por varias vías a la vez.

Si tenemos claro que se trata de una tos alérgica bronquítica por polen y sabemos o tenemos una sospecha bastante clara de cuál es solemos mantener el Corticoide inhalado a diario hasta que acabe la polinización concreta. Y usamos el broncodilatador sólo cuando hay ahogo. 

Este artículo es como todos orientativo. Y siendo como es la alergia algo que puede poner a algunos niños en aprietos serios no deberías automedicar a tu hijo. Especialmente si no tienes mucha experiencia con este problema. Acude a tu pediatra, y si el niño tiene ahogo a urgencias.

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Sinusitis en Niños

Sinusitis en NiñosLa Sinusitis en niños puede ser causa de dolor de cabeza, de mucosidad constante y de tos que no acaba de mejorar. Comprende cómo se diagnostica y se trata.

¿Qué es una Sinusitis?

Alrededor de la nariz hay unos huecos que llamamos senos para-nasales. Están comunicados con la nariz y tapizados de una mucosa similar a la suya. Producen moco que va fluyendo hacia la nariz expulsando a los gérmenes que se cuelan en estos huecos:

Senos maxilares: Están en las mejillas, bajo los ojos a ambos lados de la nariz. Son los primeros senos en aparecer, los más grandes y en los que aparecen sinusitis con más frecuencia.

Senos frontales: Están en la frente, sobre la nariz. Los recién nacidos no los tienen. Se desarrollan en unos niños antes y en otros después y suelen ser causa frecuente de dolor de cabeza en niños que empeora al presionar en la frente. Pero es raro que tengan senos frontales antes de los 6-7 años y muy raro que generen sinusitis hasta años después.

Senos etmoidales y esfenoidales: Son los más pequeños. Están en la parte superior de la nariz y suelen dar un dolor de cabeza que empeora cuando movemos los ojos.

A veces esa mucosa puede inflamarse, el moco aumenta y puede no salir con facilidad de forma que produce dolor por la presión. Eso es lo que llamamos sinusitis. La inflamación puede empezar a partir de una alergia o de de una infección. Lo más frecuente es que la causa sea un virus. En algunas ocasiones puede ser generado por hongos (bastante raro). Pero a veces puede anidar alguna bacteria que dé lugar a una Sinusitis bacteriana. Sólo en este último caso es útil tratar con antibióticos.

La mayoría de las sinusitis se pueden resolver por sí mismas gracias al trabajo del sistema defensivo del niño, pero pueden tardar semanas en normalizarse del todo.

Hablamos de sinusitis aguda cuando es una inflamación que tiene su comienzo y su final claro en unas semanas. Cuando se prolonga durante meses o tiene episodios muy frecuentes hablamos de Sinusitis Crónica.

En las agudas suele bastar con tratarla cuando aparece. En las sinusitis crónicas puede ser necesario plantearse tratamientos de prevención.

Cómo se diagnostica una sinusitis en niños

Una Sinusitis es un proceso que dura más de lo normal en cualquier catarro. Por tanto, pensar en sinusitis porque un niño tenga mocos y dolor de cabeza, aún con fiebre, el primer día que esos síntomas empiezan, no es lo adecuado.

Habitualmente la evolución de una sinusitis suele ser un catarro inicial que no acaba de curarse y se mantiene más de 10 días activo. O un cuadro de moco espeso, amarillento o verdoso que se acompaña de fiebre de más de tres días sin que empiece a mejorar. Cuando esto ocurre debemos pensar en sinusitis, aunque hay otras situaciones que pueden dar resultados similares:

  • Fiebre prolongada. La evolución normal de la mayoría de las infecciones benignas que se acompañan de fiebre suele ser de 1 a 3 días de picos febriles cada vez más frecuentes y más altos. Y a partir de ahí suele mejorar haciendo picos de fiebre menos frecuentes y menos altos. Cuando pasan esos 3 días sin que veamos mejoría conviene que el niño sea valorado de nuevo por su pediatra para descartar cuadros distintos de un simple catarro. En muchos casos lo que hay simplemente es el solapamiento de dos infecciones diferentes: Ha empezado una nueva infección antes de acabar la primera. Pero otras veces puede haber infecciones que no se resuelven fácilmente sin tratamiento adecuado: Amigdalitis, neumonías, sinusitis
  • Mucosidad espesa prolongada. Hay otros cuadros diferentes de la sinusitis que pueden generar mucosidad que no cede tras más de 10 días. Lo más habitual es una sucesión de catarros (cosa habitual los primeros inviernos de escolarización), unas vegetaciones grandes (más frecuentes al final del invierno) y las alergias.

Pero ante la duda, si un catarro se prolonga mucho y más si es con fiebre, conviene que lo valore el pediatra para descartar cosas, entre ellas la sinusitis.

Otros síntomas que suelen acompañar a la sinusitis son:

  • Dolor de cabeza que aumenta al presionar sobre el seno inflamado o al inclinar la cabeza.
  • Moqueo purulento y maloliente según la postura, y más intenso del lado al que drena el seno afectado.
  • A veces inflamación de los párpados del ojo cercano al seno inflamado.

Cuando se sospecha de Sinusitis se completa el diagnóstica mediante:

  • Radiografía de Senos o Tomografía Axial Computerizada. En ella podemos ver si los senos están ocupados o no de mucosidad.
  • Cultivo del moco purulento. Puede detectar si hay una bacteria concreta creciendo en él y a qué antibiótico es sensible o resistente. Sus resultados no son inmediatos. Se siembra el moco en un caldo de cultivo y hay que esperar a ver lo que crece, lo que puede tardar unos días.
  • Analítica de Sangre. Nos indica cómo está respondiendo el cuerpo frente a la infección, orienta sobre si es viral o bacteriana y cómo de intensa es.

Tratamiento de la Sinusitis en niños.

En la mayoría de los casos la sinusitis puede ser tratada en casa. Sólo en casos en los que el niño no sea capaz de tomar la medicación o presente signos de complicación se puede necesitar el ingreso hospitalario para completar el tratamiento y vigilar su evolución. Su pediatra valorará la mejor actitud en cada caso.

Cuando una sinusitis no responde al tratamiento o tiene tendencia a repetir con frecuencia, conviene que sea valorado por un Otorrinolaringólogo.

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Cómo evitar infecciones respiratorias en recién nacidos

Infecciones respiratorias en bebés

Infecciones respiratorias en bebés muy pequeños. Las que más preocupan son Tosferina y Bronquiolitis. ¿Hay algo útil para protegerles de ellas? Sí y no.

Este año en España hemos tenido una ola de Bronquiolitis especialmente intensa. Y esto se ha juntado con que desde hace unos años tenemos un rebrote de una enfermedad que era muy rara en las décadas anteriores: La Tosferina.

Ambos cuadros son especialmente graves en los bebés más pequeños, siendo causa frecuente de ingresos en el Hospital. Pueden llegar a producir la muerte o secuelas serias, pero esto es muy raro. Lo más frecuente es:

  • En bronquiolitis: Que el bebé quede con una mayor sensibilidad que desencadene bronquitis de repetición con cualquier cosa que irrite sus bronquios en los 2-4 años siguientes. Es lo que llamamos Hiperreactividad Bronquial Inespecífica.
  • En la tosferina: Que queden con una tos seca irritativa que puede durar unos meses, a veces acompañada de vómitos.

Cómo proteger a un bebé recién nacido de las infecciones respiratorias

Lo que suele recomendarse:

  • Lavarse las manos antes de atender al bebé.
  • Si alguien en la familia tiene una enfermedad respiratoria, usar mascarilla.
  • Si hay otros niños en casa, evitar su contacto con el bebé.
  • Limitar las visitas.
  • Evitar salidas a sitios con aglomeración de gente.
  • Evitar que le dé frío al bebé…

En mi opinión, todo esto es irreal, recomendaciones teóricas que en la práctica son absurdas. Una por una:

  • El lavado de manos cada vez que se atienda al bebé es algo que puede sugerir quien no haya tenido un bebé. En esta etapa necesitan atención de forma constante. ¿Qué se supone, que van a lavarse las manos 30-40 veces al día? «¿Con antiséptico?» ;P ¡Mejor cortarse las manos directamente!
  • Mascarilla. Sí, todo el día y toda la noche…. Vuelve a ser irreal.
  • Lo de evitar el contacto de los otros niños que hay en casa…. ¿Cómo? Si eres madre, tienes un bebé recién nacido y otro de, pongamos, 2 años… Es indispensable que los tengas constantemente juntos… ¿Cómo si no vas a cuidar de ambos? Y la mayoría de estos gérmenes se contagian por el aire. Plantearse distancias en la misma habitación es absurdo. Sin contar con que lo peor que puedes hacer para que un hermano mayor acepte a su hermano pequeño es mantenerlo a distancia.
  • Limita las visitas: ¡Mira, esto sí! Tu miedo a que el bebé se infecte puede ser la excusa perfecta para librarte de visitas indeseadas…
  • Es cierto que yo no me iría con un bebé recién nacido a la inauguración de las rebajas. Pero en espacios abiertos y con sentido común sin ningún problema.
  • Los cambios bruscos de temperatura pueden reducir el riego sanguíneo de las mucosas en la vía respiratoria. Eso puede reducir si capacidad defensiva. Pero las infecciones respiratorias no entran por la piel, sino por la boca y la nariz. No vas a evitar que se resfríe por mucho que lo abrigues. Y pasarte con la ropa puede ser tan contraproducente como quedarse corto. Para saber cuánta ropa ponerle lee este artículo.

Lo que de verdad puede hacerse respecto a las infecciones respiratorias en recién nacidos

Hay cosas que sí os recomiendo para reducir la posibilidad de que vuestro bebé sufra una infección respiratoria grave.

Siendo realistas, la verdad es que cualquier bebé está expuesto a sufrir una infección respiratoria y todos tienen posibilidades de desarrollar una forma más o menos grave.

Prevenir la Bronquiolitis en Prematuros

Pero hay algunos más propensos: Los prematuros. Especialmente aquellos que por nacer mucho antes de tiempo han necesitado ayuda intensiva para respirar. Cuando esto ocurre pueden quedar con una secuela que llamamos broncodisplasia.

La infección respiratoria más intensa que pueden sufrir en esa situación es la Bronquiolitis por Virus Respiratorio Sincitial. Para prevenirla, a estos bebés se les administra anticuerpos que les protegen contra ella.

Prevenir la Tosferina en todos

En cuanto a la Tosferina la herramienta es la vacunación con una estrategia doble:

  • Vacunación de los bebés. La vacuna de la tosferina está incluida en el calendario vacunal a partir de los 2 meses de vida. De hecho la mayoría de casos graves que vemos son bebés por debajo de los 2-4 meses, porque por encima de esa edad, con dos dosis de vacuna administradas, es raro que aparezcan formas complicadas.
  • Vacunación de la madre en el tercer trimestre del embarazo. La mayoría de las madres fueron vacunadas en su niñez, pero los anticuerpos defensivos van bajando poco a poco. Y ya en edad adulta son muchas las madres y padres que los han perdido y pueden ser portadores sanos de la Tosferina. Cuando su hijo nace pueden ser precisamente ellos quienes contagien a su bebé. Pero si administramos la vacuna a la madre en el tercer trimestre del embarazo reactivamos esas defensas, que pasan al bebé a través de la placenta y le protegen así durante los primeros meses en los que, gracias a su propia vacunación, generará defensas por sí mismo.

El papel de la lactancia en la prevención de infecciones respiratorias

Otra cosa que ayuda es la lactancia materna. Con ella llegan al bebé anticuerpos de la madre que ayudan al bebé a defenderse. Y es una de las medidas preventivas más efectivas que se conocen. Lo es más en infecciones intestinales, pero también colabora evitando o reduciendo la gravedad de las respiratorias.

Por tanto, obsesionarse es inútil y altera demasiado la vida de la familia. Evítalo. Pero si tu hijo es prematuro o puedes tomar medidas efectivas como las descritas en la tosferina, valóralas. Y si puedes y quieres, dar el pecho puede ayudar mucho.

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Humidificador: Su uso en bebés.

Humidificador para bebés con congestión nasal

Humidificador. Cuando un bebé tiene la nariz taponada, lo que es muy frecuente en los primeros meses de vida, ¿Necesita un humidificador? ¿Hay otras alternativas? ¿Puede ser perjudicial?

En realidad lo que voy a explicar es algo aplicable a otros muchos productos. Centremos el tema: Bebé. Entre los múltiples cacharros «imprescindibles» para criarlo ¿Qué puesto ocupa el Humidificador?

Empecemos con una consideración. Los bebés no necesitan «tantas cosas» como intentarán venderte. Somos más de 7000 millones de personas en este planeta. Todos pensando en algo que inventar cada día. Y un bebé es un desafío para todos los padres. Inventa algo que resuelva un problema real de los bebés «y a vivir»…

¿Cuál el el problema? A los bebés se les atasca su pequeña nariz con facilidad

Especialmente los primeros meses de vida. Hay que entender que han estado 9 meses sumergidos en líquido dentro de su mamá. Cuando nacen:

  • Tienen una nariz cuya mucosa de repente es sometida a cambios de humedad y temperatura a los que no está acostumbrado.
  • Para compensar la sequedad del ambiente y esos cambios de temperatura necesita hidratarse. Lo hace dilatando los vasos sanguíneos de la nariz para que se acumule líquido en la mucosa.
  • Pero tienen una nariz muy pequeña, y a poco que se hinche la mucosa, tapona el paso de aire.
  • Esto es más llamativo de noche, cuando estar inmóvil durante horas favorece la congestión.
  • Y en el dormitorio, donde colchones, ropa de cama, calefacción (si la hay) resecan mucho el ambiente.
  • En invierno, cuando hay cambios más bruscos de temperatura y la calefacción elimina la humedad.

Si a esto le sumas la preocupación por si está resfriado y la afición a hacer lavados nasales, hay quien no para de «tocarle las narices» al pobre niño.

Esto es lo que llamamos «Rinitis Seca del Lactante«. En la práctica, un bebé que no está enfermo, que simplemente se está adaptando a un ambiente cambiante y que respira como un «cerdito». Los hay a los que esto les resulta más incómodo y menos. Desde luego a ninguno le pasa nada grave con esto, pero hay quien se agobia.

Soluciones para una nariz seca en el bebé

La más simple. No hagas nada.

Si el bebé come y duerme bien y lo ves tan contento, no necesita nada en absoluto. La congestión mejorará sola, sin hacer nada o empeorará según lo necesite.

Hacer algo si está incómodo, duerme mal o come peor

Si llegamos a esta conclusión hay 3 opciones básicas:

Para mí la opción clara es la primera.

Pero para gustos colores.

¿Qué es un Humidificador?

Es un aparato que aumenta la humedad ambiental. Se suele decir que lo recomendable es que la humedad de la habitación donde esté un bebé esté entre el 30 y el 50%.

La falta de humedad puede favorecer como he dicho la congestión nasal, la sequedad de la piel… Un humedad adecuada puede mejorar eso, reducir la ionización del aire… No niego que puede tener efectos beneficiosos. Si lo usamos porque antes de la llegada del bebé teníamos problemas que mejoran usándolo, con el bebé también puede ser útil.

Pero también hay efectos perjudiciales cuando aumentamos la humedad del ambiente. Ácaros y Hongos crecen más en ambientes con humedad y temperatura estable. Y un exceso de humedad puede también dar lugar a congestión.

Por eso, si usas humidificador. es recomendable que ventiles la habitación con frecuencia durante el tiempo que el bebé no está en ella. Y que mantengas el humidificador limpio y con un mantenimiento adecuado (cambio de filtros según las indicaciones del fabricante).

Si usas humidificador con un bebé se recomienda:

  • Humidificador frío.
  • Alejado de la cuna del bebé.
  • Con agua destilada, no del grifo.
  • No superar el 50% de humedad ambiental.

¿Humidificador o Gota de Suero Fisiológico en la Nariz?

Si hasta el nacimiento de tu bebé no has tenido necesidad de usarlo, y la única razón por la que te lo planteas es que su nariz se congestiona, podemos tener varias cosas en cuenta:

  • Humedecer la mucosa nasal . Si lo que necesitamos de verdad es humedecer la mucosa nasal, es más efectivo una gota de suero en la nariz del bebé. Esto aporta un nivel de humedad en su nariz imposible de alcanzar con un humidificador.
  • Ácaros y hongos. El humidificador favorece el crecimiento de ácaros y hongos, que pueden en personas sensibles empeorar síntomas respiratorios y dermatitis atópica. Mientras que aplicar una gota de suero en la nariz del bebé no tiene ese efecto.
  • El humidificador necesita mantenimiento. El suero fisiológico no. Un humidificador en el que no hagamos una limpieza y cambio de filtros adecuados puede ser un riesgo para la salud.
  • Coste. Los humidificadores tienen un coste en su mayoría de entre 30 y 100€. Y además para su funcionamiento consumen electricidad. El suero fisiógico tiene un coste ínfimo en comparación.

Vamos aquí a lo que es el mensaje de fondo. Muchas veces las soluciones simples y baratas son las mejores. Si lo que pretendemos es humedecer la nariz del bebé ¿porque no la mojamos simplemente?

Tenemos tendencia a acumular montones de cacharros en casa para solucionarle supuestamente la vida a nuestro «retoño».

En su mayoría son cosas que usamos unas cuantas veces antes de prescindir de ellas para siempre. Si recopilamos todo lo que hemos comprado y desechado en el primer año de vida de un niño, si hacemos cuentas del dinero que hemos gastado (o han gastado para regalarlo), se suman varios cientos o algunos miles de euros.

Medio en broma, bastante en serio: Si le dijeseis a todo el mundo que cuando quieran hacerle un regalo al bebé o se os pase por la cabeza comprarle algo meta el dinero equivalente en un fondo de inversión para él ¿habéis pensado cuánto tendría ahorrado el niño el día que cumpla los 18 años?

Para darse una vuelta al mundo, para estudiar en el lugar que quiera, para….

Con qué frecuencia le mojo la nariz si uso la gota de suero fisiológico

Esto es lo mejor. Si lo haces bien se adapta a lo que el bebé realmente necesita de forma sencilla.

Echa gotas en su nariz cada vez que le veas molesto. Si la congestión le hace estar incómodo, si al comer no respira bien, si cuando duerme… ten mono-dosis de suero fisiológico a mano y aplica una gota en cada orificio nasal.

Si hace ruidito pero el bebé come y duerme bien y no está molesto, ni la gotita…

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Nutrición y Asma Infantil

La Dieta Mediterránea en el tratamiento del Asma

Fernando Calatayud, Pediatra autor de pediatrianutricional.com colabora por primera vez en esta web con un tema que espero os atraiga tanto como a mí.

¿Qué es el asma infantil?

No se conoce la causa por la que se inflaman los bronquios de los niños. ¡Y si modificamos los hábitos alimenticios! ¡Y si comemos como lo hacían nuestros abuelos!

  • ¡Cada vez hay más niños con Asma infantil!
  • ¡Que son las enfermedades de la civilización occidental!
  • ¡La característica principal del asma infantil, es la inflamación bronquial!
  • ¿Por qué se inflaman los bronquios de nuestros niños, en esta sociedad híper-industrial? ¿Que estamos haciendo mal?
  • ¡Y si modificamos los hábitos alimenticios!
  • ¡Estáis dispuestos a comer como lo hacían nuestros abuelos! 

El asma infantil es una de las patologías más frecuentes y más angustiosas de la infancia. En los últimos años ha ido aumentando su incidencia hasta alcanzar a uno de cada tres niños españoles.

¡Cada vez hay más niños con Asma infantil!

  • De la misma manera que cada vez tenemos más niños con sobrepeso, obesidad y otras patologías metabólicas.
  • De la misma manera que cada vez hay más niños con alergia, dermatitis atópica, rino-conjuntivitis e intolerancias digestivas.
  • De la misma manera que cada vez hay más niños con diabetes juvenil, hipotiroidismo, artritis reumatoide y otras afecciones de origen inmunitario.

Son las enfermedades de la civilización occidental

Esto no siempre ha sido así. En el área mediterránea y en particular en nuestro país, antes de que llegara la industrialización, estas enfermedades eran casi desconocidas.

En la actualidad en los países del tercer mundo, donde no han llegado las garras de la sociedad híper-industrial, son enfermedades muy poco frecuentes. Tienen otras enfermedades, sobre todo las infecciosas, y las deficitarias de alimentos, pero las «enfermedades de la civilización occidental» no son frecuentes.

Se ha dicho que son enfermedades de causa genética, ya que hay una mayor incidencia en determinadas familias. No parece lógico que pueda atribuirse a este motivo, ya que aparecen justo cuando se incorporan a los hábitos de la sociedad occidental. Es probable que determinadas familias tengan déficits enzimáticos que dificulten la asimilación de los nuevos alimentos, no conocidos anteriormente por sus ancestros.

El asma infantil es una enfermedad que ocasiona muchos problemas importantes a tu familia:

  • Dificultades para asistir a la escuela y no perder días de escolarización
  • Dificultades para participar en las disciplinas deportivas, sin que aparezcan toses y «ahogos»
  • Dificultades para obtener permisos en el trabajo, para poder asistirlos por su enfermedad
  • Sobrecarga económica para pagar la asistencia médica y el tratamiento farmacológico.
  • Permanente agobio de estar pendientes de quién puede hacerse cargo del chiquillo o del sobresalto de tener que acudir al servicio de urgencias con alguna frecuencia.

La característica principal del asma infantil, es la inflamación bronquial

El asma infantil se caracteriza por la inflamación de las vías aéreas, por la híper-respuesta de éstas a una gran variedad de estímulos y por la obstrucción bronquial reversible.

Al estar los bronquios inflamados aumentan las secreciones bronquiales, con abundantes flemas y secreciones mucosas.

Aumenta la tos, en ocasiones productiva y saludable, para expulsar las flemas del aparato respiratorio.

Y a veces seca, irritativa, violenta, espasmódica, que parece que se le van a saltar los ojos a los muchachos, amén de vómitos y noches de insomnio.

A causa de la inflamación de la mucosa, los bronquios se contraen por bronco-espasmo, y entonces aparecen síntomas de dificultad respiratoria con fatiga, pitos y ahogos.

El diagnóstico en la infancia es fundamentalmente clínico, y no es sencillo, ya que está basado en síntomas subjetivos, a veces difíciles de evaluar por los padres.

No existe una prueba universal o dato complementario que determine con exactitud el diagnóstico.

Los factores desencadenantes del asma infantil pueden ser muy dispares, como los catarros de vías respiratorias, la polución atmosférica, el humo de tabaco, el ejercicio físico, la calefacción central, la polinización estacional, y la obesidad.

El tratamiento actual está basado en la utilización de fármacos bronco-dilatadores como el salbutamol que disminuye la espasticidad de la musculatura bronquial,  y anti-inflamatorios como los corticoides y los anti-leucotrienos, que reducen la híper-reactividad bronquial y la sintomatología clínica.

Todos ellos son muy eficaces en el tratamiento del asma infantil pero no exentos de efectos secundarios, como producir un estado de excitación (a veces se ponen como una moto) y el hecho de que pueden afectar al crecimiento infantil aunque levemente.

En este artículo de Jesús Garrido, podéis complementar más datos sobre el tratamiento del asma, y en este otro artículo sobre los omega-3.

¿Por qué se inflaman los bronquios de nuestros niños, en esta sociedad híper-industrial? ¿Que estamos haciendo mal?

Acabamos de publicar en Agosto del 2015 en la revista Allergología et Inmunología un artículo titulado: Mediterranean Diet and childhood asthma en la que relacionamos el asma infantil con el abandono de la dieta tradicional.

Hemos obtenido unos magníficos resultados en niños que padecían de asma infantil, a los que propusimos un cambio en la dieta alimenticia, basada en la Dieta Mediterránea Tradicional.

¡Y si modificamos los hábitos alimenticios!

Nuestra propuesta es sencilla, volvamos a la dieta tradicional, a la dieta que seguían nuestros abuelos y que aún todavía se sigue en algún rincón del mediterráneo donde todavía no ha llegado la industria.

Nuestra propuesta está basada en la Dieta Mediterránea, que ha sido proclamada por la UNESCO como «patrimonio cultural  inmaterial de la humanidad» en el año 2010.

Algunos os preguntareis con estupefacción: ¿qué diferencia hay entre la alimentación tradicional de nuestros abuelos y la dieta continental que se practica hoy en día?

Incluso pensaréis que la dieta actual es muy superior a la dieta tradicional, en la que había poca variedad de alimentos, y muchas veces había escasez y hambre.

También os preguntaréis: ¿Que tiene que ver la dieta alimenticia con el asma infantil? ¿O con las enfermedades de la civilización occidental?

Vamos a intentar contestar a estas preguntas:

¿Cuáles son las características de la Dieta Mediterránea Tradicional?

Está caracterizada por un alto consumo de alimentos frescos de origen vegetal como frutas, hortalizas y verduras, preferentemente de huertas próximas y mercados locales; cereales no refinados e integrales, es decir procedentes de la molienda de granos enteros y frescos no manipulados, legumbres, aceite de oliva extra virgen y frutos secos.

Un consumo de bajo a moderado de alimentos de origen animal como lácteos fermentados, preferiblemente de cabra y oveja; carnes magras, principalmente de aves y conejos; pescados, mariscos, crustáceos y huevos.

En el mediterráneo siempre han estado limitadas las carnes rojas y los derivados cárnicos procesados, debido a su escasez y a su alto precio. Ha resultado que esta limitación está plenamente acorde con las consideraciones que nos ha notificado recientemente la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Un consumo de bajo a muy bajo de alimentos de origen industrial o sea de alimentos que han sido manipulados y transformados en alimentos «momíficados» o «indestructibles». Alimentos que han sido desprovistos de fermentos y pueden resistir el paso del tiempo sin estropearse, como el azúcar, las harinas refinadas, la bollería industrial, las conservas y los alimentos precocinados.

Ver el Decálogo de la dieta mediterránea que recomienda la Fundación de la Dieta Mediterránea.

dieta mediterránea

¡Estáis dispuestos a comer como lo hacían nuestros abuelos!

  • Eliminaremos todos los alimentos que no son de nuestro estilo. No nos van a sentar bien y vamos a «ensuciar» a nuestro organismo, que tendrá que deshacerse de ellos.
  • Tendremos que acudir al mercado de abastos, al mercadillo local, a la tienda de la esquina y a las grandes superficies en las que primen los alimentos frescos de alta calidad.
  • Tendremos que aprender a cocinar como los abuelos. Volver a pedirles sus recetas, y comentar nuestros progresos. No es nada complicado, y todavía nos resultará muy familiar.
  • Tendremos que establecer normas precisas para comer. No habrá posibilidad de comer a la carta. Cada día se podrá comer o desechar lo que se haya establecido, pero no se dará una segunda opción.
  • Los alimentos sanos no producen empachos ni atascos encimáticos, se digieren bien, por lo que el apetito reaparecerá enseguida. Si hoy se come poco, seguro que mañana se tendrá hambre.
  • Toda la familia comerá a la vez, y se utilizará como punto de reunión en donde se comentarán las anécdotas y los quehaceres de cada día.
  • Habrá silencio tecnológico programado. Nada de televisión ni de móviles a la hora de comer.

¿Que tiene que ver la dieta alimenticia con el asma infantil?

Fundamentalmente tiene que ver con los nutrientes que intervienen en los mecanismos inmunitarios e inflamatorios del organismo humano.

Hay una desproporción acusada de la relación omega-3 /omega-6. Las grasas de origen animal, son precursores de hormonas pro-inflamatorias. Esta descompensación origina una grave alteración en los mecanismos inflamatorios.

Los alimentos inadecuados alteran estos mecanismos. Están defectuosos e híper-excitables. Originan un estado permanente de inflamación bronquial. Lo explicamos con más detalle en el artículo antes reseñado.

¡Tendréis que arremangaros para luchar contra las fuerzas híper-industriales!

¡No va a ser fácil, os lo advierto!

Estamos sometidos a un lavado de cerebro intensivo, y no nos podremos escapar de sus garras fácilmente.

  • Primero empezaran los familiares a llamarnos «puristas» y exagerados, y querrán que claudiquemos como ya lo han hecho ellos.
  • Después vendrán los cumpleaños, las fiestas familiares y las comidas en casa de los amigos, donde será casi imposible comer adecuadamente.
  • Por último, nuestros propios hijos se quejarán de que sus amigos toman comida basura y sus padres nunca les dicen nada.
  • Además los anuncios de los medios de comunicación y sobre todo de la televisión promocionan productos poco saludables que recomiendan sus héroes favoritos.

¡Os pido un poco de paciencia!

No penséis qué vais a tener resultados positivos en unos pocos días.

Nuestro organismo está en un permanente estado de renovación, y todos los días renacen millones de nuevas células que reemplazan a las que han terminado de realizar sus funciones.

Las nuevas generaciones celulares se pueden aprovechar de los nuevos materiales y micronutrientes que les vamos a proporcionar.

¡Vamos a traer materiales de primera!

  • Os sorprenderá la manera de defenderse frente a infecciones banales, que antes producían síntomas de gran intensidad y ahora apenas les inquietarán.
  • Os sorprenderá que no les bajen los catarros de vías altas al pecho, que sus síntomas catarrales sean más leves, que sus toses sean más productivas y que vaya desapareciendo su dificultad para respirar y su fatiga.
  • Os sorprenderá su alegría y su vitalidad. Su manera de desenvolverse y de correr.

¡Estamos utilizando el combustible para el que hemos sido preparados!

¡Estamos de enhorabuena!

¿Os resulta  extraño? 

Esto no es un fármaco, lleva un tiempo equilibrar los sistemas inflamatorio y auto-inmune.

Poco a poco los mecanismos auto-inmunes e inflamatorios van a alcanzar su equilibrio y las mucosas respiratorias van a dejar de estar inflamadas e híper-reactivas.

Pero necesitamos unas semanas para alcanzar este equilibrio.

Como podéis imaginar, el cambio alimenticio no es el tratamiento de elección en una crisis aguda de asma. No es una medicina que actúa a los pocos minutos de haberla tomado.

¡Seguiremos utilizando las medicinas anti-asmáticas mientras sean precisas!

Pero nuestro objetivo ha sido marcado y vamos a intentar alcanzar la salud dando a nuestro organismo lo que necesita para que resuelva sus problemas mediante la Vis medicatrix naturae o fuerzas auto-curativas de la naturaleza.

En nuestro trabajo de investigación, hemos utilizado un programa de educación alimenticia, al que hemos llamado «Aprendiendo a comer del Mediterráneo».

Ha sido preciso establecer en primer lugar un Informe Nutricional que nos indique los alimentos está tomando tu hijo y cuales son los no adecuados. Tu puedes establecer, con los datos que te estamos dando, que alimentos han de tomar y cuáles han de desechar.

Una vez establecido el Informe nutricional, iniciaremos la Terapia Nutricional, que no es otra cosa que seguir la Dieta Mediterránea Tradicional.

En nuestro estudio estuvimos monitorizando a los niños durante un año, pero bastan cuatro meses para establecer una dieta de calidad. ¡Y para notar los resultados de manera positiva!

No solo vamos a corregir el asma infantil. ¡Lo notará toda la familia!

El establecimiento de la Dieta Mediterránea Tradicional está dirigido a toda la familia. No es una dieta especial para los asmáticos.

Pronto lo notarán en el resto de la familia.

  • Aquellos que tienen sobrepeso, bajarán de peso.
  • Los que tienen síntomas digestivos, mejorarán sus molestias.
  • Los que tienen catarros de repetición mejorarán su resistencia a ellos y disminuirán su frecuencia.
  • También los abuelos mejorarán de sus achaques.

Tenemos que validar nuestros estudios de investigación

Los estudios que hemos realizado necesitan validación, ya que no son ensayos clínicos, que precisan de muchos recursos económicos de los que nosotros no disponemos.

Son estudios antes-después, cuasi-experimentales, que tienen un aceptable grado de evidencia.

Queremos pediros que valoréis con vuestras incursiones en la Dieta Mediterránea Tradicional, los resultados de estas experiencias.

Si obtenéis los resultados que nosotros hemos obtenido, lo digáis en los foros y lo comuniquéis a vuestros pediatras.

¡Entre todos podemos llegar a desentrañar los misterios de las «enfermedades de la civilización occidental» y en particular del asma infantil!

¡Al fin y al cabo solo os pedimos que comáis bien, como manda la madre naturaleza!

Autor: Fernando Calatayud Sáez

Pediatría Nutricional en Ciudad Real.

Pediatra Fernando Calatayud

Trabajo codo a codo con una nutricionista, mi hija: Blanca Calatayud Moscoso del Prado.

Estamos estudiando la relación entre las enfermedades infantiles y el abandono de la Dieta Mediterránea Tradicional.

Nunca la Pediatría y la Nutrición estuvieron tan cerca.

Autor de la web y del blog: pediatríanutricional.com,

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La nariz taponada en niños

La nariz taponada en niños

Hay niños que tienen con frecuencia la nariz taponada. No se les cae el moco habitualmente, pero no pueden respirar por la nariz. Su 4 principales causas.

En este artículo no voy a referirme al taponamiento nasal que con mucha frecuencia tienen los bebés durante los primeros meses de vida. De este tema hablo en otro artículo llamado Rinitis Seca del Lactante.

En este caso nos vamos a centrar en los niños ya más mayores, entre los 6 meses y la edad adulta que tienen la nariz taponada, pero sin moqueo. No es que no haya moco, que siempre hay, sino que el moco no cae constantemente y a pesar de ello el niño no es capaz de respirar por la nariz.

Las causas más frecuentes de nariz taponada en niños son 4:

  1. Hipertrofia adenoide.
  2. Hipertrofia de cornetes.
  3. Alergia.
  4. Cuerpo extraño en la nariz.

Hay más, pero vamos a centrarnos en las más habituales. Hablaremos de cada una de ellas para que sepáis distinguirlas.

La nariz taponada por Hipertrofia adenoide.

Más frecuente cuanto menor es el niño. Suele hacerse más evidente conforme el niño va pasando infecciones durante los primeros años de escolarización. La clave está en que es postural. Es decir, que mientras está incorporado puede respirar más o menos por la nariz. Pero es cuando se tumba cuando aparece la dificultad para respirar por la nariz. Las vegetaciones son parte de las defensas de la garganta. Están un poco por encima del paladar en la parte superior de la garganta. Cuando un niño que las tiene grandes está incorporado el paladar está hacia abajo y permite el paso de aire. Pero en cuanto se acuesta el paladar cae hacia atrás y choca con las vegetaciones cerrando el espacio para el paso de aire por la nariz.

En estos niños también podemos notar que tienen moco, pero no suele salir, está en su garganta. Si haces un lavado nasal no sacas casi nada y la nariz sigue igual de taponada. Y para completar el cuadro tienen una tos que es más frecuente de noche y al levantarse por las mañanas.

Esto es frecuentísimo en los niños al final del invierno.

La nariz taponada por Hipertrofia de Cornetes.

En el interior de la nariz tenemos unos pliegues que sirven para filtrar el aire, humedecerlo y calentarlo. Se llaman cornetes. En muchas situaciones pueden crecer. Por alergias, por infecciones frecuentes. El espacio que hay en el interior de la nariz es escaso y cuando crecen pueden producir una obstrucción total o parcial del paso de aire por ese lado de la nariz.

Pueden afectar a una sola mitad de la nariz o a las dos en distinto grado. Habitualmente no va acompañada de moco ni tos, lo que la diferencia de la Hipertrofia adenoide. Otra diferencia es que no suele ser tan claramente postural. Cuando hay hipertrofia de cornetes se suele respirar peor tumbado, porque en esa postura acumulan más líquido. Pero no es algo tan inmediato como con las vegetaciones.

Con las vegetaciones es acostarse y la nariz está taponada de forma inmediata, en la hipertrofia de cornetes empeora tras un rato acostado.

La nariz taponada en el niño Alérgico.

Es muy parecido a la hipertrofia de cornetes. De hecho una alergia mantenida en el tiempo es la causa más frecuente de una hipertrofia de cornetes. Pero un niño puede tener la nariz taponada por alergia sin ser una hipertrofia de cornetes.

Si un niño alérgico entra en una habitación en la que hay algo que le genera reacción, como pelo de gato, o polvo… puede pasar en segundos de respirar bien a no poder hacerlo por la nariz. Y tomando tratamientos anti-alérgicos esa dificultad puede desaparecer rápidamente. Cosa que no ocurre en la hipertrofia de cornetes, que es algo más crónico, cuya aparición y mejoría es mucho más lenta.

La nariz del niño taponada por un cuerpo extraño.

Especialmente los niños menores de 5 años son muy aficionados a experimentar introduciendo cosas por los orificios de la cara. Es relativamente frecuente ver en consulta a un niño que estando previamente bien lleva unos días en los que le resulta imposible respirar por uno de los orificios de la nariz. No es que no pueden hacerlo en ambos a la vez, que puede pasar. Pero lo más típico es uno sólo.

Los padres muchas veces no han visto al niño introducirse nada extraño en la nariz. Sólo han detectado que la tiene taponada de forma constante desde que empezó.

Los niños a veces lo hacen cuando no saben aún hablar o no recuerdan haber introducido nada en su nariz.

Pero notamos ciertos signos claros.

A diferencia de las vegetaciones siempre está taponada, de pié y tumbados. A diferencia de la alergia ni mejora con anti-histamínicos ni tiene un desencadenante claro que lo empeore cuando está en el ambiente. Y sí que hay moco. De hecho suele ser bastante llamativo por lo mal que huele. Y lo definitivo, al mirar en la nariz se ve el cuerpo extraño. A veces no a simple vista si está al fondo.

Todo cede cuando el cuerpo extraño se extrae de la nariz.

Sirva esto a modo de aclaración. Ninguna de las causas es urgente, pero si quieres tener seguridad de la causa y tratarla adecuadamente pide cita a tu Pediatra u Otorrino.