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Evitar el corte de digestión en niños: Peketip 17

3 claves para evitar a tu hijo un Corte de Digestión

Evitad las comidas pesadas si va a ir al agua.

Entrad en el agua poco a poco.

Que no vaya al agua nunca sólo.

El corte de digestión es parecido a un síncope. Cuando comemos mucho, nuestro intestino pide una cantidad importate de riego sanguíneo para hacer la digestión.

Si en ese momento se entra al agua y está fría, la piel, para mantener la temperatura en sangre pide también más riego sanguíneo.

Cuando los dos órganos más grandes del cuerpo (piel e intestino) piden sangre a la vez, puede faltar riego en otras zonas. Una de ellas es el cerebro.

Cuando no llega suficiente riego de sangre al cerebro se pierde el conocimiento. Eso es un síncompe. Cuando se produce por un cambio brusco de temperatura tras comer una comida de digestión pesada, es un corte de digestión.

En realidad es algo pasajero. Como los síncopes. Una vez tumbado la sangre llega con más facilidad al cerebro y se recupera la conciencia en poco tiempo.

El problema del corte de digestión es que uno se desmaya en el agua. Y si nadie se da cuenta, mientras se pasa o no se pasa, está uno ahogándose.

Yo recuerdo que cuando era pequeño no me dejaban entrar en el agua hasta 2 horas después de comer, por si me daba un corte de digestión.

En realidad, entendiendo el problema puede uno bañarse incluso tras comer:

1.- Evitad las comidas pesadas cuando vayáis a bañaros. Si la digestión no pide mucha sangre no se produce el corte de digestión. Por eso, para evitarlo, es mejor comer cantidades pequeñas más frecuentes.

2.- Al entrar al agua,  hay que hacerlo lentamente, para que la piel se vaya acostumbrando sin pedir una cantidad tan importante de sangre en toda su superficie a la vez.

3.- Entrar siempre acompañado al agua. Porque si aparece el corte de digestión basta con sacar del agua al que lo sufre y tumbarlo para que se reponga en poco tiempo. Pero si no hay nadie que lo saque, puede ahogarse antes de recuperar la conciencia.

Peketip 16
Peketip 18

 

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Diarrea en niños: PekeTips 2

Texto del PekeTip 2: Diarrea en niños

Diarrea es hacer caca muchas veces, mucha cantidad y líquida. Si un bebé no reune las tres cosas, no es diarrea. Cuando es diarrea, además, suele comer mal, perder peso y se irrita el culete. Si no tiene la tres primeras y ninguna de las tres segundas, seguramente está bien.

Explicación del PekeTip 2: Diarrea en niños

Los bebés, especialmente en los primeros meses de vida, pueden hacer caca con mucha frecuencia. Tienen un reflejo, el gastrocólico, que hace que en cuanto comen, empiece a moverse la tripa. Y sus cacas son además muy blandas. Esto hace, que muchos padres piensen que es diarrea. O que cuando de verdad tienen diarrea, resulte difícil tener claro que lo es.

Por eso se suele decir que para que se considere diarrea en un bebé debe tener las tres cosas: Líquida, abundante y muchas veces. Porque de dos en dos puede ser normal. Que haga líquido y abundante pero una vez al día, es normal. Líquido y muchas veces, pero poca cantidad, es normal. Es cuando se juntan las tres cosas cuando deja de serlo.

Además, lo malo de la diarrea es que hace que el niño coma, peor, porque en cuanto come, empieza a doler la tripa. No permite además que se absorban bien los  alimentos, con lo que el bebé pierde peso o deja de ganarlo. Y cuando la caca es diarrea, suele ser una caca más irritante y que al salir con tanta frecuencia, irrita el culete. No siempre aparecen estas tres cosas. Pero es raro que siendo diarrea no tenga ninguna de ellas.

Clasificar si lo que hace el niño es o no diarrea, no es por ponerle un cartelito, sino para decidir cuándo merece realmente la pena tratar «la diarrea» y cuando no.

Peketip 1
Peketip  3
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Los seis síntomas del niño enfermo

Niño enfermo
Niño enfermo

Fiebre, tos mocos, vómitos, diarrea y dolor.

Los principales motivos por los que los niños son llevados al pediatra, son en realidad, mecanismos que el cuerpo usa para defenderse.

Puede surgir entonces la idea de: «Si son formas del cuerpo para defenderse, dejémoslas actuar libremente. ¿Para qué interferir con un mecanismo que el cuerpo usa para sanar?»

Lo que sucede, es que cuando aparecen, interpretamos que algo marcha mal y suelen ir relacionados con malestar y sensaciones desagradables.

Cuando las detectamos, son un signo de que hay una causa que está desencadenando el proceso. Y es importante averiguar la causa, para plantearse si hay algo que podamos hacer para mejorar la evolución normal de la enfermedad.

Además, el problema es que la reacción, que en sí misma está diseñada para curar, a veces puede empeorar mucho la evolución de una enfermedad.

En muchos casos es útil combatir esos mecanismos, para evitar el agotamiento que producen y para reducir el sufrimiento que llevan asociado.

He escrito un Ebook llamado «Los seis síntomas del niño enfermo» en el que explico en qué consisten estos mecanismos, porqué están ahí, cómo ayudan al cuerpo a sanar y como funcionan. Es la falta de entendimiento de esto lo que genera inseguridad en muchos padres.

Además, intento explicar cuándo considero que el mecanismo funciona bien y ayuda al cuerpo a curar. En esos casos, posiblemente, no será necesario que hagamos nada.

Pero también aclaro, cuáles son los criterios que me hacen recomendar a los padres que, en ocasiones, tomen medidas para contrarrestar estos síntomas. Detallando los que considero mejores métodos para conseguirlo.

Este manual, «Los seis síntomas del niño enfermo«, es un regalo que puedes conseguir gratis, suscribiéndote a esta web.

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Bronquiolitis y lactancia

¿Porqué en algunos casos, la secuela de una bronquiolitis es el abandono de la lactancia materna?

Como todos los años, llegaron las bronquiolitis con el invierno. Pero me doy cuenta de que algo ha cambiado en mí. Nunca había caído en la cuenta hasta ahora de un detalle. Supongo que se debe a que mi formación en lactancia ha mejorado, y ahora presto más atención al tema.
He visto varios casos de bronquiolitis este año, en los que después del episodio han aparecido problemas con la lactancia materna.

¿Cuál es la relación entre bronquiolitis y pérdida de la lactancia materna?

Para entenderlo, voy a explicar el proceso.
La bronquiolitis es una infección producida por un virus. Esos mismos virus, en niños mayores o adultos, suelen causar un simple resfriado. Pero en niños menores de 6 meses, es frecuente que ataquen al bronquiolo (el canal más fino de paso de aire en los pulmones). El resultado es tos y ahogo. Lo que impide que el niño se alimente bien.
Las bronquiolitis suelen durar desde unos días, hasta varias semanas. En ese tiempo el niño come mal. En los bebés que están con lactancia materna, el resultado es que el pecho no se vacía con la frecuencia habitual. Algunas madres lo notan porque se les llena demasiado los primeros días de enfermedad de su hijo. Otras no lo notan tanto.
Pero el resultado es que al vaciar menos el pecho, disminuye su producción de leche.
Si a eso juntamos que la madre suele estar bastante preocupada por la situación del bebé y no piensa en el pecho como algo prioritario, los días van pasando y la producción de leche va reduciéndose.
Cuando por fin el bebé mejora de la bronquiolitis, y empieza a comer más, se empieza a recuperar el pecho. Pero a veces esa recuperación en la cantidad de leche, tarda más que el bebé en pedirla.
Entonces el bebé empieza a comer con ansiedad, traga más gases, llora más. Y la madre interpreta, con razón, que el niño se está quedando con hambre y el pecho no llega.
En muchos casos recurren al biberón y puede suponer el fin de la lactancia.

¿Cómo evitar que una bronquiolitis acabe con una lactancia que funcionaba?

Se me ha ocurrido escribir este artículo, porque he visto varios casos este año en los que ha ocurrido. La bronquiolitis pasó, pero se llevó con ella una lactancia que funcionaba hasta entonces.
Para evitarlo, si tu bebé toma pecho, y empieza con bronquiolitis, prepárate.
Es normal que coma menos durante unos días.
Lo que te aconsejo, es que durante esos días, tras darle al bebé el pecho, te saques la leche sobrante con un saca-leches.
Si lo haces por sistema, mantendrás la producción de leche. Y aunque se redujese un poco, cuando el niño se mejore de la bronquiolitis y empiece a demandar más, podrás recurrir a las reservas que has guardado para completarle hasta que el pecho produzca de nuevo lo que él necesita.
Puede ser la diferencia entre salvar la lactancia o perderla.

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Problemas concretos del sueño en niños

Los problemas más frecuentes del sueño en niños

Causas más frecuentes de problemas durante el sueño en niños. Cuáles son y cómo resolverlos.

 

Hasta aquí me he centrado en entender como funciona el sueño normal y como iniciar un correcto hábito de sueño desde el principio.

A partir de ahora nos centraremos en los problemas más frecuentes para que sirvan como ejemplo y los entendamos mejor.

 

 

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Estenosis hipertrófica de píloro

La Estenosis hipertrófica de píloro es un problema que puede aparecer en las primeras semanas de vida haciendo que el bebé vomite todo lo que toma.

¿Qué es una Estenosis Hipertrófica de Píloro?

El Píloro es el cierre que hay entre el estómago y el duodeno (que es la primera porción del intestino).

Tiene la fuerza suficiente para retener la comida en el estómago hasta que este acaba su trabajo.

Entonces el Píloro se relaja y deja pasar el contenido del estómago hacia el intestino, donde continuará la digestión.

En el estómago se produce ácido. Este ácido hace uno de los pasos de la digestión. El estómago está preparado para aguantar esta acidez. Pero el intestino no. Si el píloro no funcionase bien y dejase escapara el contenido del estómago hacia abajo antes de compensarse la acidez aparecerían úlceras en el duodeno. Es algo frecuente en adultos.

Por algún motivo (no se sabe aún la causa), en algunos bebés de en torno a 3-4 semanas de vida ese anillo va haciéndose cada vez más fuerte, más grueso y llega un momento que no permite que el alimento pase del estómago hacia el intestino. Lo que notamos es que un bebé que casi no echaba comida empieza a vomitar con frecuencia.

Esto es fácil de confundir con las bocanadas, que son muy frecuentes en bebés de esta edad.

Lo que caracteriza a la Estenosis Hipertrófica de Píloro y lo diferencia de las bocanadas simples es_

  1. Rápidamente (en pocos días) el bebé vomita con mucha más frecuencia, hasta que llega el momento en que lo hace con todas las tomas.
  2. A pesar de comer con ganas (lo que lo direrencia de infecciones de orina, gastritis o intolerancias alimentarias…) vomitan la comida de forma casi inmediata y el peso empieza a bajar.
  3. Hacen cada vez menos caca y el bebé empieza a estar más decaído.

¿Qué hacer si sospechas que tu bebé puede tener Estenosis Hipertrófica de Píloro?

Cuando se sospecha, debe ser valorado por su pediatra.

Puede confirmarse haciendo una ecografía. En la ecografía se mide la parte muscular del píloro. Cuando supera un margen que se considera normal interpretamos que el bebé tiene una Estenosis hipertrófica de píloro. Si no se llega a ese límite se observa la evolución, de modo que si los vómitos ceden se da por resuelto el problema. Pero si persisten debe repetirse la ecografía para ver si la capa muscular del píloro se ha seguido engrosando.

Tratamiento de la Estenosis Hipertrófica de Píloro

Si la ecografía demuestra que tiene Estenosis Hipertrófica de Píloro, el tratamiento es una operación.

Consiste en cortar parte del anillo muscular (Píloro) para que pierda fuerza.

Si los vómitos son continuos la operación suele hacerse ese mismo día o al siguiente, solucionando el problema de forma inmediata.

No es una opción plantearse no operarlo si lo necesita porque causaría una rápida desnutrición con deshidratación.

Y no se corrige sólo, sin operación.

Evidentemente cuando hablamos de operar a un bebé tan pequeño (recuerda que estamos hablando en torno al mes de edad), a todos nos asusta la idea.

Para tranquilizaros puedo decir que en mis años de experiencia como pediatra ninguno de los bebés operados que he conocido ha tenido un problema con la operación.

El único que queda como veis en la foto es una cicatriz en la barriga. Habitualmente en la parte alta derecha.

Una vez pasado el miedo de la operación y cuando ya ha ido todo bien la preocupación suele ser si se le quedará la marca. Como veis en la imagen es una línea fina de unos 2-3 cm. Con el tiempo esta marca va pareciéndose cada vez más al resto de la piel hasta hacerse casi imperceptible.

Será el recuerdo de un problema que se resolvió.

 

cicatriz tras operar estenosis hipertrófica de píloro
Cicatriz tras la Operación de una Estenosis Hipertrófica de Píloro
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Vacuna Rotavirus

Una explicación para padres sobre la utilidad de esta vacuna. Contra el virus que con más frecuencia causa ingresos hospitalarios en lactantes por diarrea.

El rotavirus es el causante más frecuente de ingreso hospitalario de lactantes por diarrea.

Hoy día, en los países desarrollados, la mortalidad por diarrea es mínima. Por lo que en comparación con otras vacunas que protegen contra infecciones que pueden causar la muerte incluso en países desarrollados, es menos urgente su uso. Este es el motivo por el que está fuera del calendario vacunal gratuito por ahora.

Lo que sí causan las diarreas en lactantes es ingresos frecuentes. El rotavirus no es el único germen causante de diarreas en bebés. Pero sí es el más agresivo de los frecuentes. Por eso se ha desarrollado una vacuna contra él. La pena es que esta vacuna no esté disponible por falta de recursos donde realmente sería útil, en los países en vías de desarrollo. Donde la diarrea sigue siendo una de las principales causas de mortalidad infantil.

Evitar ingresos hospitalarios por Rotavirus

Para un niño pequeño, un ingreso hospitalario no es algo agradable. Aún no siendo una causa de mortalidad habitual en nuestro entorno, un ingreso puede suponer un problema no despreciable para el bienestar del bebé.

Y el ingreso de un lactante es una alteración importante para la vida de sus padres.

La vacuna contra el Rotavirus disponible en España puede encontrarse bajo la marca Rotateq o Rotarix.

Efectos secundarios de la vacuna del Rotavirus

Es una vacuna de virus atenuados. Lo que quiere decir que produce una infección leve, que puede mostrarse como una diarrea leve, con o sin fiebre.

Forma de administración de la vacuna del Rotavirus

La vacuna se da en tres dosis por vía oral si es Rotateq o 2 dosis si es Rotarix. No se pincha.

Puede darse con pautas muy diferentes.

Yo suelo recomendarla a los 2, 4 y 6 meses de edad en Rotateq o 2 y 4 meses si es Rotarix.