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Diarrea en niños y bebés

Diarrea en Niños y Bebés explicado a los Padres

Las falsas diarreas y el tratamiento adecuado de la diarrea real en niños y bebés.

¿Qué es diarrea en niños y bebés?

Diarrea es hacer deposiciones muchas veces, mucha cantidad y muy líquida.

Si falta cualquiera de esas condiciones no es diarrea, ni va a causar los problemas que ésta tiene: Deshidratación y pérdida de peso.

Una de las consultas más frecuentes en los padres novatos son las falsas diarreas:

Reflejo gasto-cólico en bebés. Hace caca cada vez que come.

La primera es el reflejo gastro-cólico. Los lactantes tienen un reflejo por el cual cada vez que se llena el estómago se estimula el movimiento del intestino. Por lo que no es raro que hagan una deposición cada vez que comen y además suele ser líquida o casi pero no son abundantes (tiene dos de las tres condiciones), por lo que no deshidrata al bebé ni le impedirá ganar peso.

Otra cosa que lo diferencia de la diarrea es que come bien (si fuese diarrea cada vez que come le darían retortijones por lo que rechazaría el alimento) y no se le irrita el culete (la diarrea es más irritante que las deposiciones normales).

Color y olor extraños de la caca en niños y bebés

Cuando nacen, las primeras cacas (meconio) son de un verde negruzco y muy pegajoso (como petróleo). El contenido de esas primeras cacas es sólo de secreciones del intestino, una de las cuales (la bilis, que produce el hígado) es la que le da el color verde.

En cuanto el bebé nace tiene contacto con una serie de microbios que hay a nuestro alrededor y empiezan a colonizarlo. Entrando por la boca, crecen en todo el tubo digestivo. Hay algunos de estos microbios que digieren la bilis y otros que no y hay microbios que al digerir alimentos los fermentan liberando unos gases distintos de otros. Según los microbios que hay en el intestino el color y el olor de las heces son distintos sin que eso suponga ningún problema.

Así por ejemplo sin estar enfermo un niño sano hará las deposiciones verdes si en su intestino no hay microbios que digieran la bilis. Y si los hay será entre amarillenta y marrón.

Del mismo modo si hay muchos microbios anaerobios (son microbios que viven y digieren los nutrientes sin usar oxígeno, fermentando) la caca huele peor que si no los hay y los gases que expulsa (pedos) huelen “como los de un adulto”.

Por tanto, como hemos dicho,

la auténtica diarrea es líquida, frecuente y abundante,

quita las ganas de comer,

produce dolor de barriga

e irritación del culete.

La diarrea de verdad en niños y bebés.

¿Qué es diarrea y qué no lo es en niños?

El tratamiento de la diarrea en niños y bebés consiste en:

  • Reponer lo que pierde.
  • Evitar la deshidratación es el primer objetivo en el tratamiento de la diarrea. Para ello no vasta con dar agua porque también se pierden sales y hay que reponer ambas cosas al mismo ritmo. La principal causa de mortalidad infantil han sido siempre las deshidrataciones por diarrea y en los países desarrollados han descendido en picado desde que se usan los sueros de re-hidratación oral. Hasta el punto de que la Organización Mundial de la Salud considera que los sueros de re-hidratación oral, siendo uno de los recursos médicos más baratos, son el medicamento que más vidas ha salvado en todo el mundo. Cuando sólo damos agua o manzanilla (que tampoco lleva sales) el niño cada vez tiene menos sales en el cuerpo. Éstas retienen al agua, y si bajan, cada vez se pierde agua con más facilidad y cuesta más absorberla. También hay gente que da zumos sin saber que aligeran aún más la barriga y hay quien da agua de arroz. Pero ésta tiene el defecto de que hay que hacerla a la concentración justa, ya que muchas veces, pensando que cuanto más espesa más retiene, se hace demasiado concentrada, lo que da más diarrea aún. Otra solución usada a veces pero que conlleva un riesgo importante son las limonadas alcalinas caseras. Su peligro está en que si nos pasamos en la concentración al prepararlas pueden provocar una deshidratación con exceso de sal que es mucho más peligrosa.  Por tanto la mejor solución son los sueros de re-hidratación oral. La resistencia a usar estos sueros cuando claramente son lo indicado se ha basado siempre en que los niños los rechazan por no tener un sabor agradable. Por ello el esfuerzo fundamental de los laboratorios que los producen en los últimos años se ha centrado en la mejora de ese sabor. Y lo están consiguiendo. En la actualidad existen en el mercado sueros de re-hidratación oral ajustados a las necesidades de los niños y con sabores muy aceptables (Recuperation, Oralsuero, Citorsal, Citoral Júnior zinc, Bioralsuero, Isotonar…) que mejoran además si se mantienen frescos en el frigorífico.

No se debe dar Aquarius ni otros sueros para deportistas en la diarrea.

  • Reponer la flora normal del intestino: En el intestino tenemos millones de microbios no agresivos con los que convivimos. Ellos se alimentan de nuestra comida pero al hacerlo nos ayudan a digerirla mejor para absorber algunos nutrientes y además ocupan un espacio que si no sería cubierto por otros gérmenes más agresivos. De hecho siempre que hay una infección intestinal es porque parte de esta flora normal ha sido desplazada por microbios más dañinos. Por eso, una de las armas para luchar contra las infecciones intestinales que producen diarrea es reponer la flora normal del intestino. Para ello usamos productos como el Symbioram, Reuteri, Casenfilus, Lacteol, Ultraleura… Contienen el mismo tipo de microorganismos protectores que el “Actimel” pero mucho más abundantes y con menos azúcar. (No dar Actimel) Al introducirlos en el intestino lo que hacen es multiplicarse y ocupar espacio, dejando menos sitio para los “bichos malos”. De ese modo nos ayudan a curar la diarrea.
  • Dieta astringente: Consiste en evitar aquellos alimentos que estimulan el movimiento intestinal y aportar aquellos que favorecen la absorción de líquido. Yo sé que hay muchos pediatras que dicen que un niño con diarrea debe tomar comida normal. Que la dieta astringente no sirve para nada. Pero mi experiencia me dice que no es verdad, y como esta web es para transmitiros mi experiencia pues os lo digo así. No es necesario hacer una dieta astringente estricta, pero cuando una diarrea haciendo dieta normal no mejora, mi recomendación es que intentéis cumplirla.

En la práctica la dieta astringente consiste en:

  • Los lactantes que toman sólo pecho pueden continuar con él pero tomando menos cantidad en cada toma y con más frecuencia.
  • En los que toman leche artificial, si la diarrea es abundante y dura varios días yo recomiendo sustituir su leche normal por leches bajas en lactosa como Blemil SL, Al-110, Almirón SL y O-Lac hasta que ceda la diarrea y un día más. Sé que también hay pediatras que dicen que esto es innecesario, pero de nuevo mi experiencia me dice que acaba con muchas diarreas. El motivo es que cuando la diarrea va desgastando la pared del intestino las células más superficiales, que son las que digieren la lactosa (el azúcar de la leche) se pierden y el niño no puede temporalmente digerirla lo que aumenta la diarrea si se le sigue dando lactosa.
  • En lactantes más grandes que ya toman alimentación complementaria además pueden tomar (si ya lo tomaban previamente), yogur natural azucarado, cereales de crema de arroz (el arroz es un cereal sin gluten por lo que si ya había tomado antes cereales sin gluten puede tomar los de crema de arroz) y Pollo o Pescado cocido con arroz y zanahorias. Insisto, cualquiera de estos alimentos, si los había probado previamente. En ningún caso debe introducirse un alimento nuevo mientras está con diarrea.
  • En niños a los que ya se había introducido toda la alimentación se puede dar yogur natural azucarado, puré de patatas y zanahoria, pollo o pescado blanco tanto a la plancha como cocido con arroz y zanahoria, manzana sin cáscara o plátano maduro, tortilla francesa, pan.

Como os decía hay muchos niños que mejoran de la diarrea aún tomando su comida normal. Pero si vemos que la diarrea va a más y es comer e ir al baño (o al pañal, según la edad), yo si recomiendo acercarnos más a una dieta astringente.

Y es importante mantenerla hasta que lleve un día completo sin diarrea, es decir, cuando lleve un día completo sin deposiciones o con ellas normales puede y debe volver a su comida normal.

Esto es fundamental porque en cuanto empiezan a mejorar a veces recuperan el apetito y piden comer otras cosas y en la mayoría de los casos si se cede reaparece la diarrea.

Tampoco está indicado mantener la dieta más tiempo, porque es frecuente que se estriñan inmediatamente después de una diarrea.

Protección de la región peri-anal:

Como dije al principio una de las cosas que pasa en la diarrea es que la caca suele ser más irritante para la piel alrededor del ano, tanto porque cambia su acidez haciéndose más corrosiva como por la mayor frecuencia con la que moja la piel y por la presencia de gérmenes más agresivos.

Por ello es necesario proteger esa zona, cuya irritación es a veces la parte más molesta de la diarrea.

Para evitar dañar más la piel y ya que la caca es líquida y se limpia con facilidad, no deben usarse toallitas mientras tenga irritado el culete. Es mejor lavar sólo con agua.

Hay que secar empapando, sin frotar para no hacer más daño y después aplicar una capa protectora impermeable de forma que cuando vuelva a hacer no queme de nuevo la piel.

Para esto último lo mejor son las pastas al agua, que dejan una capa protectora muy pegajosa de modo que cuando haga una deposición no llegue siquiera a tocar la piel.

A veces la irritación favorece que la piel se infecte con los microbios de la caca y aparecen en la piel úlceras.

En esos casos antes de aplicar la pasta al agua, se debe aplicar una pomada antibiótica y encima, la Pasta al agua.

Otras medicaciones para la diarrea:

Existen otros medicamentos que a veces se mandan para la diarrea como por ejemplo el Tanagel o el Tiorfán.

En cuanto al primero, como en todos los anti-diarreicos que se usan en adultos retiene las heces sin más, algo no recomendable en las diarreas infantiles (en su mayoría infecciosas) ya que junto con las heces retiene a los “bichos malos” que al aumentar su concentración atraviesan con más facilidad la pared del intestino haciendo subir la fiebre y favoreciendo las complicaciones.

En el Tiorfán, mi experiencia es que si hacen bien todo lo anterior se cura la diarrea con o sin Tiorfán y si no se hace bien no se cura ni con Tiorfán ni sin él.

He visto a veces también tratar el dolor de la diarrea.

Este dolor es debido a los retortijones, que no es otra cosa que contracciones bruscas y periódicas del intestino que duelen por lo intensas que son. Esto no cede con antiinflamatorios como el Dalsy. Mientras siga teniendo retortijones sigue doliendo.

Hay quien sabiendo esto indica el Spasmoctyl para reducir esos espasmos, pero como dijimos antes si retenemos las heces retenemos los “bichos” causantes de la infección con lo que empeora.

Tanto en los vómitos como en la diarrea, el problema principal es la deshidratación.

Cuando un niño se deshidrata se nota en:

  1. La boca está seca.
  2. Si a un niño se le cae la baba, aunque halla vomitado 10 veces o hecho diarrea otras tantas, no está deshidratado.
  3. En los lactantes pequeños que aún tienen abierta la fontanela (el hueco que dejan sobre la frente los huesos del cráneo), si está hundida cuando el niño está tumbado (que se hunda un poco cuando está de pie es normal) es signo de que anda escaso de líquido.
  4. Cuando se van deshidratando las ojeras se van marcando cada vez más. El niño está más decaído y más pálido.
  5. Si apretamos las uñas, al soltarlas el lecho de la uña se ha quedado pálido, pero recupera su color rápidamente. Si tarda más de 3 segundos es que el riego de sangre es escaso lo que entre otras puede ser signo de deshidratación (a veces ocurre con la fiebre o con la anemia por ejemplo).

Si aparecen estos signos es recomendable que sea valorado por un pediatra lo antes posible.