Mi Consulta en Granada

Consulta de Pediatría respetuosa en Granada

Hospital HLA Inmaculada de Granada

Hospital HLA Inmaculada
Alejandro Otero nº 8
Granada C.P. 18004

Teléfono: 958 253800

(Sólo para pedir cita, no atiendo llamadas telefónicas)

TODAS LAS ASEGURADORAS (Menos Adeslas)

Y PACIENTES PRIVADOS

(65 €)

Todas las Compañías con acuerdo en el Hospital Inmaculada

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HORARIO

Lunes: 8:00 a 21:00

Martes y Miércoles: 8:00 a 15:00

Jueves: 8:00 a 21:00

Viernes: 8:00 a 15:00

Hace ya más de 15 años que me dedico a la Pediatría.

Entré enamorado de ella y sigo enganchado a esta especialidad que me apasiona.

Sigue haciéndolo porque siento que con el tiempo voy descubriendo cada día nuevos matices, nuevos aspectos, que cuando acabé la especialidad no podía sospechar que existiesen.

En estos años he aprendido:

Que hay muchas dudas de los padres que no corresponden a enfermedades, pero afectan a la salud.

Que aunque a los pediatras nos forman para atender enfermedades y prevenirlas, podemos ofrecer respuestas a muchos temas que no lo son.

Que los protocolos hay que conocerlos, pero mucho más hay que conocer a los pacientes para ofrecer alternativas personalizadas.

Que los padres no buscan un tratamiento, sino que alguien les explique lo que le ocurre a su hijo, porqué, cómo puede afectarle y cuáles son las opciones para ayudarle.

Que los padres no quieren la pócima milagrosa, sino la explicación clara que les permita afrontar los problemas de su hijo con más criterio y menos miedos.

Por eso me encanta acompañar a los padres y madres en la crianza y ayudarles a conocer a su hijo en el menor tiempo posible.

Por eso me gusta hacer Seguimiento del Niño Sano de verdad.

Consiste en adelantar la información para entender los cambios que esconde cada nueva edad y aclarar todas las dudas que surgen conforme un niño crece.

Por eso disfruto especialmente en problemas de sueño, alimentación y crianza.

Esos que no son cuestión de analíticas y medicinas en su mayoría.

Pero en los que puede darse orientación, respuestas y soluciones.

Y todo esto acudiendo a la consulta con «las orejas puestas», para aprender cada día un poco más de vuestra mano y poder decir en unos años que he seguido aprendiendo aún más.

Intento hacerlo desde el respeto, entendiendo que no hay una sóla forma de hacer bien las cosas en crianza y que yo no soy un juez, sino un consejero.