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Porqué se estriñe mi niño y cómo solucionarlo

Cómo resolver el estreñimiento en niños que ya tienen una dieta completa y sin pañal.

Cuando un niño se estriñe sufre. Te explico cómo arreglar el problema entendiendo las causas. Explicación para Madres y Padres.

Este artículo no es corto. Pero si de verdad quieres solucionar el estreñimiento de tu hijo, aquí tienes realmente las respuestas que necesitas.

Me voy a centrar aquí en el estreñimiento en niños que ya tienen una dieta completa y han dejado de usar pañal.

El mecanismo en estos casos es igual al de los adultos. Así que si además de tu hijo tú sufres estreñimiento, esto es igual de válido para ambos.

Estreñimiento en Niños sin pañal

Te explico qué es el estreñimiento, porqué se produce y cómo resolverlo en niños. Aunque es igual de efectivo en adultos.

Publiée par Mi Pediatra Online sur Dimanche 31 mars 2019

¿Qué es estreñimiento y qué no lo es?

Estreñido es el niño que sufre cuando tiene que hacer caca.

La clave no es la frecuencia. Es habitual que el estreñido haca caca con poca frecuencia. Pero si un niño tarda días en hacer, sin que eso le produzca dolor, tampoco es un problema.

La clave es el dolor. Y puede ser de dos tipos:

  1. Si no hacer caca aumenta la presión en la barriga y esa presión le hace quejarse con frecuencia de dolor de barriga, no pudiendo resolverlo haciendo con facilidad, tiene estreñimiento.
  2. También puede ocurrir que haya dolor haciendo caca. Esto puede producirse porque las heces sean duras y voluminosas y hagan daño al salir, en ocasiones generando una herida en el ano que llamamos fisura anal. Cuando hay fisura suele haber una hemorroide en el exterior y puede manchar la caca con sangre, con dolor intenso al intentar expulsar la caca. La fisura suele estar en el interior y en la mayoría de las veces no se ve.

¿Qué ocurre cuando un niño se estriñe?

El estreñimiento puede empezar de muchas formas, pero lo más habitual es que lo haga porque en su dieta hay poca fibra o demasiados alimentos astringentes.

Fibra y estreñimiento

Muchas veces veo niños a los que para resolver el estreñimiento se le dan suplementos de fibra. Esto sólo funciona si hay poca fibra en la dieta.

La fibra es la parte de la alimentación que no podemos digerir y que por tanto se queda en la caca dándole volumen.

Si un niño toma poca fibra, hay poca caca. Esto pude hacer que el intestino reduzca su movilidad en la parte final, ya que la cantidad que tiene que expulsar es escasa y puede acumular lo que sobra durante más tiempo.

Para que un niño haga caca necesita que se abran dos esfínteres (dos cierres en el ano): el interno, que es involuntario y se abre de forma automática cuando detecta que la parte final del colon se dilata de repente; y el externo, que es voluntario y que podemos mantener cerrado hasta que llegamos al baño, para relajarlo entonces y dejar salir las heces.

Cuando hay poca fibra, la parte final del colon no se llena rápidamente, sino poco a poco. Eso hace que no detecte la sensación de estar llenándose que relaja el esfinter interno.

Por eso llega un momento en que hay mucha caca acumulada, hay presión y dolor, pero el niño intenta hacer caca y no puede, porque el cierre interno del ano está cerrado.

Dureza de las heces y estreñimiento

Pero no es sólo cuestión de fibra. De hecho, muchos niños toman cantidad suficiente de fibra, y las heces son voluminosas, pero son tan duras que causan dolor al salir.

Para algunos niños, hacer caca es como un parto. Por su ano deben salir heces de un volumen tan grande y tan duras que resulta muy doloroso.

El motivo no es la falta de fibra. La composición de esa gran bola que le cuesta expulsar es fibra. El problema es que está tan seca que se ha vuelto compacta y es tan grande que no puede salir.

La Causa es la falta de agua en la caca. Y esto puede ocurrir por tres motivos:

  1. El niño bebe poco líquido. Teóricamente sería lo que pensaríamos en primer lugar. Pero por experiencia os digo que es la menos frecuente.
  2. Toma demasiados alimentos astringentes. Los alimentos astringentes son aquellos que clásicamente se han dado a un niño con diarrea, porque incluso con el intestino dañado se digieren con facilidad y se absorben, arrastrando agua al interior del cuerpo: Patata, zanahoria, arroz, plátano maduro, manzana, yogur, queso fresco, pan blanco…. Si un niño toma demasiados alimentos de este tipo su caca tendrá poca agua, porque al digerirse en forma de azúcares simples se absorben con facilidad arrastrando agua y dejando la caca seca. Tomar alimentos en puré degrada la fruta y la verdura haciéndolos más fáciles de digerir, lo que los vuelve astringentes.
  3. Tiene un intestino que se ha acostumbrado a absorber demasiado bien el agua. Esto ocurre en algunos niños de forma espontánea, en otros porque toman alimentos astringentes con mucha frecuencia y en otros porque el paso de heces es lento y deja tiempo de sobra al colon para absorber el agua.

El círculo vicioso del dolor

Haya empezado por falta de fibra, por exceso de alimentos astringentes, por falta de agua…. el problema se agrava si hacer caca duele. 

Porque si duele el niño va a retener más la caca. Cuando note que el esfínter interno se relaja y tiene ganas de hacer caca, va a cerrar el externo de forma voluntaria, porque tiene miedo de que le haga daño.

Si esto ocurre, la caca se retiene, se compacta y aumenta su tamaño, con lo que cuando no tenga más remedio que hacer el dolor aumenta.

En muchos niños esto empeora si al salir se estira tanto la mucosa del ano que se desgarra, haciendo una fisura anal. 

Esta fisura hace que el dolor sea muy intenso cuando la caca sale, a veces acompañada de sangre, y con frecuencia justo debajo de la fisura se forma una bolsa de piel en la que las venas del ano están dilatadas (una hemorroide o almorrana), que también es dolorosa por sí misma.

Para romper el círculo vicioso hace falta tiempo

El principal problema que veo al tratar estreñimientos es que no se entiende que esto es un problema crónico.

El estreñimiento no se resuelve:

Haciendo dieta, sino cambiando a una dieta sana. Si un niño se estriñe porque su dieta es pobre en fibra o rica en astringentes debe cambiar su dieta para siempre, o volverá el estreñimiento.

Cuando hace blando. Hacer blando una vez es signo de que vamos por buen camino, pero muchos padres en cuanto su hijo hace blando eliminan el tratamiento, con lo que volvemos a empezar.

Para resolver de verdad el estreñimiento necesitamos:

Que el dolor desaparezca y no vuelva. Porque si duele entramos en el círculo vicioso con mucha facilidad.

Cerrar la fisura si la había. Esto suele ocurrir en cuanto pasa 7-10 días sin que haga cacas duras ni voluminosas. Las cremas para que cierre una fisura anal son innecesarias y contraproducentes. Pueden ser útiles para aliviar el dolor. Pero en muchos casos enlentecen la curación, especialmente porque el propio aplicador de la crema puede reabrir la fisura.

Mantener el final del colon (recto) vacío el tiempo suficiente para que recupere la sensibilidad que relaja el esfínter interno cuando se llena. Esto puede tardar semanas en recuperarse.

Recuperar la movilidad normal de intestino. Depende de cuanto tiempo lleve con el estreñimiento. En casos en los que ha durado años, pueden ser necesarios muchos meses para esto.

Acostumbar al colon a que no absorba tanta agua y no compacte tanto las heces. Esto en alguna ocasiones no se logra nunca, porque hay personas en las que esta capacidad es excesiva y sólo puede compensarse reduciendo de forma radical los astringentes o con laxantes de forma casi permanente.

Todo esto se consigue teniéndo una estrategia clara a largo plazo. Es un problema crónico y la solución es siempre de largo plazo.

El tratamiento del niño que se estriñe

Tiene 3 elementos fundamentales:

– Hábito de no aguantar la caca.

– Dieta adecuada.

– Laxante.

Los enemas son algo que puede usarse sólo de forma puntual, cuando la presión de caca en la barriga es tal que necesita vaciar rápidamente para que desaparezca. Pero el estreñimiento debe arreglarse por arriba, por lo que entra por la boca. El Enema es una solución de último recurso, porque puede empeorar el dolor abriendo una fisura y porque el niño tiende a cerrar aún más el esfínter si se le irrita.

No aguantar la caca

Muchos niños cuando tienen ganas de ir al baño se aguantan hasta que se le pasan las ganas.

Evidentemente lo hará si hay dolor al hacer caca.

Pero muchos lo hacen simplemente porque están haciendo algo que les gusta y prefieren aguantarse para seguir con su actividad. O porque no se dan las circunstancias para que haga cómodamente, como ocurre a veces si les da ganas fuera de casa o en el colegio y el baño disponible no está muy en condiciones.

Debemos procurar que el niño disponga de buenas condiciones para hacer caca cuando tenga ganas, para eso lo mejor es que se acostumbre a hacer a una hora en la que habitualmente está en casa: Al levantarse por la mañana, a lo largo de la tarde….

Esto se hace estando atento a si presenta ganas en cualquiera de estos momentos y animándolo a que vaya al baño en ese momento.

Dieta adecuada

Tiene tres puntos clave, y no es algo temporal. Son los puntos de definen una dieta sana, no astringente:

Cantidad suficiente de fibra. Esto se consigue con Fruta, Verdura y Legumbres lo menos procesadas que sea posible. Hasta que reeduquemos los gustos del niño puede ser necesario usar Suplementos de Fibra. Pero si tu hijo tiene unas heces voluminosas que le causan dolor no aumentes la cantidad de fibra.

Evitar alimentos astringentes, ricos en azúcares de absorción fácil: Estos alimentos suelen gustar a los niños porque al absorberse el azúcar con facilidad producen endorfinas, que dan sensación de placer. Los alimentos ricos en fibra enlentecen la absorción de azúcar reduciendo ese pico de endorfinas. Por eso la mayoría de los niños tienden a comer mejor los alimentos astringentes y a rechazar los ricos en fibra. Alimentos astringentes a reducir son: Patata, zanahoria, arroz, plátano, manzana, lácteos, harinas refinadas (pan, pasta, cereales destronados…)

Cantidad suficiente de agua. Muchos niños no beben nunca agua. Toman todo tipo de bebidas azucaradas en su lugar, porque le hacen sentirse bien al tomarlas. Pero recuerda que este azúcar, además de otros problemas nutricionales, se va a absorber arrastrando más agua y resecando la caca.

Laxantes

Los dejo para el final porque son lo más importante cuando el estreñimiento ya es un problema crónico.

Evidentemente si con hábito y dieta se resuelve, no vamos a necesitar el laxante.

Pero en muchos, muchos casos, es la herramienta que nos permite romper el círculo vicioso del estreñimiento.

El problema es que la gente no sabe usarlos.

Se tiende a recurrir a ellos tarde y a retirarlos pronto.

En niños sólo usamos laxantes osmóticos, ni los grasos ni los procinéticos.

Un laxante graso tiene el problema de que si el niño lo vomita y lo aspira puede dañar los pulmones.

Los procinéticos son laxantes que directamente ordenan al intestino que se mueva. Su problema es que generan tolerancia y dependencia.

Los que usamos en niños son los Laxantes Osmóticos. Son sustancias que no podemos digerir, de modo que se quedan en la caca y tienen una gran capacidad de retener agua. Es como fibra húmeda. Su función es hacer la caca más blanda. Y siempre funcionan. No hay nadie a quien no le sirvan, es cuestión de cuánta dosis necesita para vencer la capacidad del intestino de absorber el agua y el efecto de los alimentos astringentes.

Y lo importante es que cuando los usamos para romper el círculo vicioso del estreñimiento debemos mantenerlos el tiempo suficiente para que:

– Al niño se le olvide que hacer caca duele.

– Si hay una fisura se cierre.

– El recto recupere la sensibilidad que le hace relajar el esfínter interno cuando se llena.

– El intestino recupere su movilidad y se acostumbre a dejar una caca blanda.

Esto puede ser cuestión de meses, muchos meses. 

Suelo recomendarlos en forma de jarabe porque así se dosifican mejor que en sobres, y permite ir subiendo o bajando la dosis según su efecto.

Como hay tantos factores que definen la dureza de la caca, la dosis va a tener que cambiar cada día, de forma que aumentemos si se endurece y bajemos si se ablanda.

A modo de ejemplo:

Macroglol en jarabe:

Podemos empezar con 1 ml al día por cada año de vida. De modo que en un niño de 5 años empezamos con 5 ml al día. 

Si la caca es dura (duele) o no hace subimos 1 ml cada día. 

Si la caca es blanda (no duele) bajamos 1 ml cada día. 

Con esa norma tan simple de modificación podemos estar el tiempo que sea necesario y llegar a la dosis que haga falta. No hay problema si son cifras que te parecen altas. Si vas subiendo ml a ml sólo puede ocurrir que se aligere mucho, pero mejorará en cuanto bajes dosis.

No se suprime el laxante cuando hace blando. Se baja poco a poco, volviendo a subir si vuelve a estreñirse.

No se suprime el laxante porque lleve “mucho tiempo tomándolo”. Recuerda que es un problema crónico y el tratamiento debe mantenerse de forma prolongada.

Si necesitar un consejo personalizado estoy a tu disposición. Puedes consultarme por WhatsApp y te contestaré en menos de 24 horas.

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