Categorías
Bebé 12 meses, 1 año Blog Cabello del bebé y el niño Cuidados del Bebé y el Niño Higiene del Bebé y del Niño Piel del Bebé y el Niño Sueño del Bebé y Niño

¿Porqué sudan algunos niños al dormirse?

¿Porqué algunos niños sudan mucho al dormirse?

Respuesta a un Peketema: ¿Porqué algunos niños sudan mucho al dormirse? Es un ejemplo de que casi todo tiene su explicación comprensible para los padres.

El momento en el que un niño se duerme tiene mucho de misterioso.

Una de las cosas que ocurren es casi un milagro. Los niños pasan de un nivel de actividad que ha sido capaz de agotarnos a todos, a una situación de reposo que a todos los padres nos maravilla.

Vale, ¿Pero porqué sudan al dormirse?

Hay ciertas funciones de nuestro cuerpo, como el sudor, la velocidad a la que late el corazón… que están regulados por una parte de nuestro sistema nervioso que funciona de forma autónoma (algún genio lo llamó Sistema Nervioso Autónomo). Suele explicarse que tiene dos estados de funcionamiento: “De alerta y de recuperación”. Cuando nos dormimos pasamos a la situación de “recuperación”.

Una de las cosas que pasan es que se suda.

El motivo es que cuando el cuerpo reduce de forma clara y rápida su actividad (la situación más evidente es dormirse), una gran cantidad de energía deja de ser necesaria. Y en el proceso de reducirla, una parte de la que sobra se elimina en forma de calor gracias al sudor.

Luego hay niños que sudan más que otros. Y hacerlo no significa nada preocupante. Es una de las peculiaridades que todos tenemos. Como ser más frioleros o menos.

Habitualmente este aumento de sudoración se produce a los pocos minutos de dormirse y suele ceder en menos de una hora. Cuando pasamos a ver al niño en ese momento podemos encontrarlo empapado en sudor frío. Lo normal es que luego, durante el resto de la noche ya no suden tanto.

Pero además podemos ver que hay días en los que sudan más y otros en los que sudan menos.

Las situaciones que pueden favorecer que suden más son:

  1. Que haga más calor.
  2. Estar más abrigado de la cuenta.
  3. Que el niño tenga fiebre y esté en la fase de bajada.
  4. Que haya estado especialmente activo justo antes de dormirse. Es algo especialmente evidente en los niños que se pelean con el sueño. Esos que ves que cuando empiezan a estar cansados parece que se activan aún más.
  5. Niños que se duermen en brazos. Porque les cuesta más eliminar el calor corporal cuando los tenemos abrazados y en cuanto los dejamos en la cama o cuna sudan para eliminar ese calor.
  6. Una cena más abundante. Durante la digestión se libera mucha energía. De modo que los días que cenan más cantidad o alimentos más ricos en energía se produce un aumento de la temperatura que se compensa sudando más.

En resumen:

Casi todo tiene su explicación que parece misteriosa y puede preocuparnos cuando no la entendemos, pero que suele ser fácil de comprender con una explicación clara. Los padres tendemos a preocuparnos ante todas estas dudas. Lo que es comprensible, porque todo lo referente a la salud de nuestros hijos nos preocupa.

La mejor forma de liberarse de esas preocupaciones y disfrutar de nuestros hijos es aprender cada día un poco más sobre ellos y su salud.