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Frutos Secos en la Alimentación del Bebé: Cómo y cuándo introducirlos

 Frutos secos en alimentación infantil, cuándo y cómo para evitar alergia y atragantamiento

Frutos Secos: la primera causa de muerte por atragantamiento en niños y causa frecuente de alergia. ¿Cómo introducirlos para reducir ambos riesgos?

Los frutos secos suelen aparecer al final de la “lista clásica” cuando hablamos de introducción de alimentación complementaria.

Les tenemos respeto porque son:

  1. La primera causa de muerte por atragantamiento en niños.
  2. Uno de los grupos de alimentos que con más frecuencia producen alergias alimentarias.

Para reducir el riesgo de que aparezcan ambos problemas durante mucho tiempo se ha recomendado retrasar su introducción cuanto sea posible. Yo mismo decía “no le des frutos secos a tu hijo mientras te acuerdes de la última vez que se atragantó”.

El problema surge porque está cada vez más claro que introducir tarde los frutos secos puede duplicar las posibilidades de que un niño acabe desarrollando sensibilidad a ellos. No es algo exclusivo de los frutos secos. Como explico en otro artículo, introducir tarde los alimentos favorece que aparezcan alergias alimentarias.

Para conjugar ambos problemas, lo que recomiendo desde hace un tiempo es:

Evita los frutos secos, SECOS.

Pero puedes dárselos Triturados y Humedecidos.

Te explico el porqué.

El peligro de atragantamiento en los frutos secos es porque no se deshacen cuando lo pones en un ambiente húmedo. Lo que hace es hincharse pudiendo aumentar su tamaño por 5.

Imagina el proceso:

Un niño está comiendo por ejemplo cacahuetes mientras juega por ahí.

Se cae.

Cualquiera al caer hace una aspiración. Como cuando te asustas por cualquier otro motivo.

Si tienen trocitos de cacahuete masticados en su boca y algunos son arrastrados a los bronquios por esa aspiración, se depositan ahí.

La diferencia con cualquier otra cosa que pueda llegar al bronquio es que los frutos secos, en el ambiente húmedo del bronquio, empiezan a absorber humedad y se hinchan.

El resultado es un tapón que bloquea al bronquio y que al hincharse se queda atascado ahí sin posibilidad de ser expulsado con el moco o la tos.

Las posibilidades de que esto ocurra dependen mucho de cada niño. Hay niños que casi nunca se atragantan con menos de 2 años y otros que lo hacen con facilidad con más de 4-5 años.

Para evitar el atragantamiento lo mejor sería que no tomasen frutos secos hasta esa edad. Pero….

El riesgo de alergia aumenta si no toman los frutos secos en los primeros 12 meses

Hay estudios que demuestran que lo niños que toman pronto los frutos secos tienen la mitad de posibilidades de desarrollar alergia a ellos que quienes los toman tarde.

La razón es que en los primeros meses de vida los niños casi no tienen infecciones porque cuentan con las defensas que su madre le pasó a través de la placenta. Conforme pierde esas defensas de la madre empiezan a tener infecciones cada vez con más frecuencia y entre el año y los 3 años pillan todo lo que se cruce en su camino.

Una alergia no es más que una confusión del sistema defensivo en la que el sistema defensivo se había activado por una infección y buscando al culpable se encuentra por primera vez algo que no conoce (un alimento nuevo que pasaba por allí). Le echa la culpa y a partir de ese momento, cada vez que lo detecta lo ataca. Las posibilidades de que se produzca esa coincidencia de tomar el fruto seco las primeras veces y coincida con un sistema defensivo activado por infecciones aumenta claramente entre el año y los 3 años, cuando no paran de pillar de todo.

Desde el punto de vista de la alergia lo recomendable sería que tomen frutos secos de forma habitual antes del año de vida.

La respuesta para encajar ambos problemas

Si en la masa de repostería añades frutos secos picados, estos van a humedecerse y a cocer con la masa. Ejemplos en España: Mazapán, Torta de Santiago…

Si haces una salsa en la que uses frutos secos picados, van a cocinarse humedeciéndose. Ejemplo: Salsa de ajillo. En mi tierra se hace con Pimiento rojo seco, pan frito picado, almendras fritas picadas, ajo crudo y vinagre. Todo esto picado se añade a una carne frita y se deja cocer un rato hasta que la carne se impregna bien del sabor de la salsa.

De este modo, antes de tomarlos, los frutos secos han dejado de ser “secos”. Lo que impide que se hinchen en los bronquios si son aspirados. Un atragantamiento con frutos secos picados y humedecidos es como atragantarse con cualquier otra cosa. 

Pero en esta forma puede darse a niños menores de un año, desde que iniciamos la alimentación complementaria sin limitación, y hacerlo reduce el riesgo de alergia a los frutos secos.

Pero no le des frutos secos si tiene diarrea, vómitos, fiebre o vas a vacunarlo. Porque son situaciones en las que se activa el sistema defensivo y puede generar la lergia.

Por tanto, la mejor opción para evitar atragantamiento y alergia por frutos secos es ofrecérselos picados y humedecidos en salsas, masas de repostería…

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BLW, ¿hay que esperar a que se siente y desparezca el reflejo extrusivo?

Pasos Naturales antes de la alimentación Sólida BLW

Muchas guías de BLW hablan de que para que un bebé pueda tomar alimentos sólidos debemos esperar a que desaparezca el reflejo extrusivo y sea capaz de sentarse erguido sin ayuda. Vamos a discutirlo. Porque no estoy de acuerdo.

Simplificando mucho, mucho, los pasos necesarios en el desarrollo para alimentarse son (con fechas aproximadas):

Día 0: Sabe gestionar líquidos para no atragantarse, limpiar la vía respiratoria y alimentarse con leche.
2 meses: Se mete las manos en la boca y babea. No es como muchos dicen por los dientes. Aunque el primer diente acabe saliendo con 10 meses, con 2 meses casi todos los bebés se meten las manos en la boca (coordinación para llevar luego objetos a la boca), juegan con los dedos (ejercitando la lengua y los músculos implicados en la masticación y formación del bolo alimenticio) y salivan mucho (para ayudar a la primera digestión de los sólidos y la lubricación del bolo alimenticio.
3 meses: Mantiene la cabeza erguida. Tragar sólidos con el cuello torcido es complicado.
4 meses: Todo se lo mete en la boca. Sea comida o cualquier otra cosa que caiga en sus manos. Mucho antes de alcanzar los dos pasos siguientes..
5 meses: Desaparece el reflejo extrusivo.
6 meses: Se queda sentado.

Y he dejado fuera la dentición efectiva porque esto ya lo expliqué en una entrada previa.

¿En qué momento empezar con la alimentación sólida en el bebé?

Esta es la pregunta clave que quiero que respondamos en este artículo.

Cuando los padres me preguntan el momento de empezar con alimentación sólida suelo responderles que “Cuando el bebé se lo lleve todo a la boca”.

Esto es algo que la mayoría hacen meses antes de que desparezca el reflejo extrusivo y sean capaces de mantenerse sentados.

Cada vez el Baby Led Weanning tiene más seguidores. Y cuando explico esta forma de alimentación son muchos los padres que me dicen que no han empezado aún porque el bebé no es capaz de sentarse y porque aún tiene reflejo extrusivo. A lo que les respondo que si esperamos a esos dos hitos ya llegamos tarde.

¿De verdad seguimos pensando que la Naturaleza se ha equivocado en un proceso evolutivo que ha durado muchos cientos de miles de años?

Como toda teoría, el BLW tiene sus teóricos. Gente pionera que vio una forma diferente de hacer las cosas y empezó a definir sus premisas.

Hicieron un gran trabajo, poniendo en tela de juicio lo que se en ese momento se tomaba por verdad indiscutible. Pero su trabajo, como cualquiera sigue en evolución. Y para avanzar es necesario seguir poniendo en cuestión todo lo que se da por sabido.

Dos de las premisas defendidas por muchos difusores del BLW son que podemos empezar a alimentar con sólidos a un bebé cuando:

– Desaparezca el reflejo extrusivo.

– Sea capaz de mantenerse sentado erguido.

Pero eso supone un retraso evidente de varios meses sobre el momento en que la Naturaleza dota al bebé de la capacidad de echárselo todo a la boca. ¿De verdad tiene sentido?

¿Qué es el reflejo extrusivo?

Cuando los bebés empiezan a llevarse objetos a la boca, raramente se los tragan. Lo que hacen es moverlos por la parte anterior de la boca y acaban echándolos.

Esto es casi una constante. La mayoría de los bebés lo hacen durante semanas a partir del momento en que se les deja introducirse objetos sólidos (comida preferentemente).

No son pocos los padres que se desesperan pensando que así el niño poco o nada va a comer.

Cuanto mayor es la edad con la que el niño empieza a comer sólidos menor es habitualmente el tiempo que tarda en vencer el reflejo extrusivo y empieza a tragar. Pero lo habitual es que todos lo tengan inicialmente, empiecen antes o después.

Algunos parecen no tenerlo, porque en realidad lo han vencido ya con otros objetos distintos de la alimentación. Como el chupe, una manta, un muñeco de plástico o un zapato…

Pero no le veo el sentido a retrasar la alimentación. Ya que el niño puede aprender a vencer ese reflejo extrusivo con la comida como lo hace con cualquiera de los otros objetos.

¿Para qué está ahí el reflejo extrusivo? Y ¿por qué debe vencerlo?

Lo que hace un niño mientras tiene el reflejo extrusivo es manejar los sólidos en la boca sólo en la parte anterior de la misma.

Ese reflejo reduce el riesgo de atragantamiento, porque hace que el bebé tenga un periodo de aprendizaje y de mejora de la movilidad de todos los músculos implicados en la masticación y formación del bolo alimenticio antes de intentar tragarlo.

No tiene sentido privar al niño de ese aprendizaje, ni que lo haga con algo que no sea comida.

Se vencerá el reflejo cuando haya mejorado la movilidad de la lengua y del resto de músculos de la boca y la garganta, permitiendo una deglución adecuada. Pero mientras va teniendo un contacto con los alimentos que reduce la incidencia de alergias si es precoz.

Sentarse erguido para comer

Para que traguemos bien, sin atragantarnos, es bueno que uno esté erguido. Tumbado o con la espalda y el cuello torcidos es más difícil tragar.

No parece entonces absurdo pensar que para comer sólidos sea necesario que un bebé sea ya capaz de mantenerse sólo erguido.

Pero entonces, ¿por qué la Naturaleza ha permitido que los niños tengan capacidad y tendencia a metérselo todo en la boca meses antes de quedarse sentados?

¿Cómo selecciona la naturaleza el orden de estos hitos del desarrollo?

Por supervivencia. Si como algunos dicen comer sólidos antes de ser capaz de sentarse sólo fuese algo que favorece el atragantamiento, los niños que lo hacían hubiesen tenido una tasa de mortalidad mayor. Y tras miles de generaciones sólo hubiesen quedado los que tienen tendencia a echarse los alimentos a la boca sólo cuando ya se mantenían sentados.

Pero no es así. La mayoría tienden a echarse los alimentos sólidos a la boca antes de quedarse sentados. ¡Qué raro!

Pues no lo es si pensamos lo que implica.

Que un niño muestre interés por tomar los alimentos sólidos antes de sentarse por sí mismo, implica que los pide a sus padres, pero sólo pueden dárselos mientras lo tienen sujeto en su regazo.

Esto obliga a que la fase inicial de alimentación sólida se produzca sí o sí bajo la supervisión de los padres. Nadie dejaría comiendo sólidos sin supervisión a un bebé que no es capaz de quedarse sentado sin sostenerlo.

Planteamiento de fondo

El BLW es revolucionario porque supone un ejercicio de humildad.

En lugar de dedicarnos a poner “puertas al campo”, hemos reconocido que nos equivocamos limitando la tendencia natural de los niños a tomar alimentos sólidos en un momento determinado. Asumiendo que cuando el proceso de selección natural ha llegado a lo que hay, nuestro esfuerzo no debe ir en la difección de cambiarlo, sino primero de entenderlo.

Por eso, cuando pensando en reducir el riesgo de atragantamiento se recomienda no introducir el BLW antes de que desparezca el reflejo extrusivo y sean capaces de sentarse, nos volvemos a equivocar.

Entendamos primero porqué la evolución ha dejado los hitos de la alimentación en el orden que están. Y comprenderemos entonces que un nuevo retraso está injustificado.

Especialmente cuando ese retraso se paga en Alergias alimentarias que son evitables.

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¿Por qué es bueno que los bebés tomen alimentos sólidos sin dientes?

¿Es bueno o peligroso dar a un bebé sin dientes alimentos sólidos?

Durante muchos años dije a los padres “¿Cómo iba a tomar un bebé alimentos sólidos  sin dientes?”. Ahora entiendo que es bueno que lo hagan.

Soy Pediatra desde el año 2001. Si al tiempo pasado desde entonces sumamos los 4 años de Residencia para hacerme especialista. Son ya muchos años asesorando a los padres.

Como buen alumno, aprendí de mis maestros. Y durante muchos años repetí a los padres lo que había aprendido de ellos.

Agradezco a mis maestros lo que me enseñaron. Pero no son la única fuente de conocimiento, y cuando trabajas dando consejos, te arriesgas a recibirlos también.

Hace años que escucho opciones alternativas, desde algunos padres y profesionales. Lo que algunos llaman con desprecio “cosas modernas”. Poco a poco fui profundizando en ellas con una mezcla entre curiosidad y escepticismo.

Y pasa lo que con frecuencia al juguetear con fuego… Me quemé.

“Me he pasado al lado oscuro”

Argumentos que antes daba en contra de dar alimentos sólidos a los bebés antes de que tuviesen dientes

Durante muchos años, ante la sugerencia de dar alimentos sólidos a los niños decía cosas como:

  1. Antes de que un niño tenga dientes no puede tomar alimentos sólidos, porque no puede procesarlos sin dientes. Lo más probable es que acabe ahogándose con ellos.
  2. El intestino del bebé no está preparado para tomar alimentos sólidos y si se los damos va a expulsarlos en las heces sin digerir.
  3. Con los alimentos sólidos el bebé tomará menos cantidad que con los purés y estará peor alimentado.

Los conozco y no los he olvidado. Han sido muchos años defendiéndolos.

Por qué ahora defiendo que es bueno dejar a los bebés tomar alimentos sólidos antes de que tengan dientes

Tras años de decir lo contrario, ahora recomiendo a los padres:

  1. Cuando tu hijo muestre interés por tu comida, déjale que la pruebe. 
  2. Sólo debes evitar antes del año las verduras de hoja verde (intoxicación por nitritos), la miel (botulismo). Y antes de los 2 años evita Marisco y Pescado azul grande (mercurio) y huevo crudo (salmonelosis). Los frutos secos puede tomarlos muy picados y humedecidos para reducir el riesgo de atragantamiento. Pero evita que mastique frutos secos, que no estén triturados y humedecidos mientras te acuerdes de la última vez que se atragantó.
  3. Puede tomar los sólidos que se deshacen con mucha facilidad de forma libre. Sin tener que procesarlos de ninguna manera. Puede tomar los sólidos difíciles de deshacer en trozos tan grandes que no le quepan en la boca de forma que puede chuparlos y mascarlos, pero no tragarlos.
  4. Es mejor empezar a ofrecer los sólidos de esta forma antes de que tenga dientes. 

Ahora voy a explicaros porqué este cambio de planteamiento tan radical. El motivo es una mejor comprensión del desarrollo de los niños.

Cada vez hay más estudios que demuestran que retrasar la introducción de alimentos es una de las causas más importantes del claro aumento de alergias alimentarias que vivimos desde hace años.

Muchos padres y madres están preocupados porque su hijo come poco. Darle la comida triturada es una forma de que coman cantidades mayores. Pero es un error que está favoreciendo el desarrollo de obesidad.

Y muchos tienen miedo a que si le dan alimentos sólidos puedan atragantarse. Aunque he tratado este tema en otro artículo, voy a explicarlo aquí entendiendo el desarrollo de los niños:

Dar alimentos sólidos a un bebé sin dientes para que evitemos el riesgo de atragantamiento

Antes de que los Pediatras explicásemos a los padres cómo debían introducir la alimentación complementaria, antes de que existiesen la batidoras… la especie humana sobrevivió.

Para hacerlo hay una serie de instintos, reflejos y capacidades que el bebé desarrolla de forma innata y en secuencia.

El proceso por el que el niño come sólidos es el siguiente si no interferimos:

  1. Empieza siendo lactante. Pero los movimientos de chupeteo hacen que se desarrolle la musculatura de la lengua, de la deglución y de la masticación.
  2. Tras meses de refuerzo de esos músculos y de los mecanismos necesarios para tragar leche y respirar simultáneamente:
    1. Ya hace arcadas si algo se va hacia la vía respiratoria. Este reflejo, que suele asustar a los padres porque da la impresión de que se está ahogando es precisamente para evitar que ocurra. Lo que hace es generar la arcada cuando detecta que algo que no es aire quiere irse hacia la vía respiratoria en lugar de ir por su camino hacia el estómago. Lo hacen incluso con la leche, el moco… Y lo harán con los sólidos cuando llegue el momento.
    2. El bebé empieza a manipular. Primero observa sus manos desarrollando la coordinación óculo-manual. Con unos dos meses más o menos, el bebé se mete las manos en la boca con frecuencia, lo que estimula la salivación. Muchos lo atribuyen erróneamente a los dientes.
    3. Algo después el bebé llega a hacer la pinza, toma objetos en su mano y tiende a llevarlos a la boca. 
    4. Aparece el reflejo extrusivo. Cuando mete algún objeto sólido en su boca suele moverlo y acaba expulsándolo. Es necesario hacer esto. Para no atragantarse por error es bueno que el bebé tenga claro cómo expulsar lo que tiene en la boca si genera problemas. Y no hay que hacer nada. Este reflejo aparece sólo. Cuando empiezan a tomar alimentos sólidos los padres se desesperan porque tras un rato jugueteando con la comida en la boca es muy poco lo que se comen realmente. Pero debe empezarse así.
  3. Si dejamos que el bebé tome alimentos sólidos que se deshacen con facilidad va reforzando su habilidad para manejar mejor esos sólidos. Ejemplo: Una patata cocida blanda.
  4. Si damos alimentos que no se deshacen con facilidad en trozos tan grandes que no le caben en la boca mejora también los músculos que actúan en la masticación. Ejemplo: Un filete de ternera.
  5. Si un niño se atraganta en esta etapa suele ser por tomar un sólido de dureza intermedia, que puede trocear con las encías y no se deshace luego en la boca con facilidad pudiendo llegar un tapón a la garganta. Ejemplo: Un plátano que no esté maduro. Puede partir un trozo sin dientes, con las encías, pero luego cuesta deshacerlo del todo con la lengua.
  6. Aparecen los dientes: Si por miedo al atragantamiento no hemos dado alimentos sólidos antes, tenemos un problema: El niño ya es capaz con esos dientes de cortar trozos duros que no se deshacen y no ha aprendido a manejarlos. Si ha tomado alimentos sólidos con las limitaciones que he explicado, cuando aparezcan los dientes el niño estará capacitado para tomar sólidos de cualquier tipo y gestionarlos con menos riesgo de atragantarse.

Cosas sorprendentes que ocurren cuando confiamos en la capacidad de los niños

Hace ya un tiempo que recomiendo el BLW.

Lo que veo desde entonces es una maravilla:

Niños con dietas variadas y completas, con menos alergias alimentarias y con menor riesgo de atragantarse que muchos niños, mayores que ellos, que han seguido pautas de introducción que frenan el proceso natural de introducción de la alimentación innecesariamente.

Antes veía niños con 2-3 años que se atragantan si encuentran un tropezón en su puré.

Ahora veo bebés de 7 meses capaces de tomar en su mano una tripa de fuet, cortar y masticar un trozo con sus 4 dientes, y sin atragantarse….

Ninguna estrategia elimina por completo el riesgo de atragantamiento, pero en mi opinión, ésta lo reduce claramente. Es mucho menor el tiempo que el niño tarda en manejar adecuadamente los sólidos.

Entender el proceso de desarrollo de los niños y apoyarlo es mejor que interferir por miedos injustificados, creando problemas que no existían antes.

Me he pasado al lado oscuro, soy uno de esos “pediatras que hacen cosas modernas”….

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Baby-led Weaning: Miedo al atragantamiento

Baby-led weaning, miedo al atragantamiento

El BLW es introducir los alimentos dejando que el bebé los pruebe al ritmo que le apetezca. Uno de los mayores miedos que tienen muchos es que se atragante.

BLW o Baby-led weaning es un término inglés que podemos traducir como “Alimentación Dirigida por el Bebé”. Es como otras muchas tendencias una vuelta a lo que se hizo siempre abandonando cosas que durante años se han defendido como “lo correcto”.

Durante los últimos 60 años se ha enseñado a los pediatras y nosotros hemos recomendado a los padres Listas de Introducción de la Alimentación en los Lactantes. Antes de esas listas cada familia hacía esa introducción de un modo algo diferente. Dependía fundamentalmente de lo que hubiera disponible y del interés que el bebé mostrase por probar.

En el momento que la Pediatría apareció como especialidad Reglada, empezó a Reglarlo todo.

Y ahora algunos estamos en la labor de A-rreglar lo que no debió Reglarse. El Baby-led weaning es parte de este proceso

Me explico. Una Lista del tipo: “A los x meses toca probar X alimento, con y meses toca Y alimento, con z meses toca Z alimento…” es un absurdo que:

  1. Destroza la iniciativa del bebé al querer probar alimentos nuevos. Ya que no se le permite hasta que cumple la norma.
  2. Genera ansiedad a los padres al tener que atenerse a esa norma. Les hace creer que saltársela puede perjudicar a su hijo, cuando no es así.
  3. Hace que padres y niños sigan una pauta que no tiene ninguna base científica. Es imposible que haya una fecha concreta que sea la correcta para introducir cierto alimento en Todos Los Niños.
  4. Empobrece la dieta: Hay mucha variedad de alimentos. Una lista o es breve o es inmanejable, por lo que necesariamente o no hay lista o describe una dieta pobre. Cuando por ejemplo se dice que hay que dejar x días entre la introducción de un alimento y el siguiente estamos enlenteciendo el proceso. Eso limita la variedad de alimentos que el bebé habrá tomado antes de volverse selectivo.

Porque los bebés se vuelve selectivos ¿o no lo sabías?

En la relación de los bebés con la comida podemos definir varias fases:

  1. Una primera en la que el bebé sólo muestra interés por la leche.
  2. Antes o después empieza a mostrar interés por la comida de los mayores. El bebé ya es capaz de tomar objetos en su mano y llevarlos a su boca. En esta fase que dura en torno a un año el niño tiene curiosidad por probar constantemente sabores y texturas diferentes. 
  3. Más tarde o más temprano, la precaución sustituye a la curiosidad. Poco a poco en su afán por experimentar acaba teniendo alguna mala experiencia: Alimentos que le sientan mal, cosas que tienen mal sabor, cosas que queman, pican o amargan… Y el bebé empieza a volverse selectivo rechazando cada vez más aquello que no conoce.
  4. Al final llegamos a una fase en la que se escogen los alimentos de forma consciente. Escogemos lo que nos gusta o sabemos que es mejor para nuestra alimentación. Unos se guían por lo primero y otros por lo segundo.

En este proceso la fase 2 es clave. Esa fase en la que la curiosidad manda.

Podemos comparar la alimentación con un abanico amplio que vamos abriendo en esa fase. Cada vez probamos y aceptamos más sabores y texturas.

Si entorpecemos o enlentecemos innecesariamente la iniciativa del bebé y los padres en esa fase, cuando acabe, tendremos un abanico poco abierto.

Será casi imposible abrir ese abanico más allá, al menos en la fase 3, que puede durar la mayor parte de la infancia.

¿Sabes de niños que ven una mijita de tomate en la comida y se niega a probarla si no eliminas todos los restos de esta verdura?

¿Conoces niños que se niegan a comer alimentos sin triturar hasta los 5-6 años o más?

¿En tu entorno hay niños a los que resulta imposible sacar de una dieta pobre que es lo mismo que tomaba de bebé, años después?

Son muchos los que vemos en la consulta. Acuden porque “comen mal”, “están estreñidos”, “se provocan el vómito si les das algo fuera de su dieta restringida”, “rechazan probar cualquier cosa nueva”…

La causa en la mayoría es no haberles permitido comer lo que querían durante la fase en la que querían probarlo todo.

El miedo a que se atragante haciendo Baby-led weaning

¿Sabes cuál es uno de los mayores enemigos del niño en su desarrollo? El miedo de sus padres. Es inevitable. Nos da miedo la primera vez que come sólido, la primera vez que lo dejamos con alguien, la primera vez que camina… Y seguirá dándonos miedo cuando escoja pareja, cuando se vaya a vivir lejos, cuando decida cuál será su vida…

Ese miedo es nuestro. Y seguirá ahí. Es parte de ser madre o padre. Pero cuando nuestros miedos impiden que nuestro hijo se desarrolle, cuando nuestra precaución acaba siendo perjudicial para nuestro hijo… Es un error.

Hablando del atragantamiento

Desde que un niño tiene capacidad de tomar un objeto en su mano y llevárselo a la boca, existe el riesgo de que se atragante.

No depende de que tú decidas dejarle comer alimentos sin triturar o no. Acabará echándose a la boca cualquier cosa, alimento o no.

Acabará atragantándose. Antes o después.

Pero las posibilidades de que lo resuelva bien aumentan si el niño sabe manejar sólidos en su boca. Y se reducen si no sabe hacerlo.

La solución para que un niño no se ahogue en el mar si vive junto a la playa no es que no lo pise hasta los 25 años, sino que aprenda a nadar cuanto antes.

Del mismo modo, desde que un niño muestra su capacidad e interés por llevárselo todo a la boca, la solución es permitírselo para que aprenda a manejar esos sólidos sin ahogarse.

Premisas para hacer Baby-led weaning de forma segura

Pero igual que no le enseñamos a nadar abandonándolo 10 minutos a ver que pasa, no podemos dejarle sólo comiendo sólidos sin vigilancia.

Y del mismo modo que no le enseñas a nadar en alta mar, tampoco empezamos dándole picatostes o trocitos de ternera a la brasa.

Hay alimentos blando que se deshacen con facilidad y otros que no pueden deshacerse más que masticando un buen rato. Evidentemente hasta que no tenga dientes (más concretamente muelas) con los que masticar, no va a poder triturar alimentos duros. Lo que no quiere decir que no pueda tomarlos:

  1. Alimentos blandos. Si un alimento se deshace con facilidad con dos dedos y no tiene hebras que puedan quedarse a mitad de camino el bebé puede deshacerlos con facilidad con sus encías y lengua. Aunque no tenga dientes podemos dejarle que los tome manejándolos por sí mismo.
  2. Con Alimentos duros. Si un alimento no es fácil de deshacer con dos dedos, sólo puede deshacerse masticando un rato, no podemos ofrecerlo en trocitos hasta que tenga dientes con los que masticar. Pero sí puede ofrecerse en un trozo tan grande que no le quepa en la boca. De modo que podrá chuparlo, pero no comerlo. Poco a poco llegará a trocearlo por sí mismo, lo que significa que ya puede procesarlo en su boca.

¿Y si se atraganta haciendo Baby-led weaning?

Sea porque ha tomado algo que no debía, porque lo haga con el potito, con leche, con su propia mucosidad o haciendo BLW, si un niño se atraganta ponlo boca abajo. 

Me sigue asombrando ver a niños atragantándose, a veces con líquidos fáciles de eliminar, y a los que les rodean mirándoles agobiados sin saber qué hacer. Algunos les soplan, otros les sacuden… Lo que hay que hacer es ayudar al niño a expulsar lo que está ocupando la vía respiratoria. Y ahí la gravedad puede ayudar o entorpecer. Lo más básico es:

  • Si ves lo que le está atragantando y crees que puedes extraerlo de la boca con facilidad inténtalo.
  • Cuando no lo ves o es difícil de extraer ponlo boca abajo (para que la gravedad le ayude a salir) y dale palmadas en la espalda.

Esto es lo básico, básico, básico. Pero un consejo de pasada. ¿Te preocupan estos temas? Mi consejo es que hagas un curso de primeros auxilios y Reanimación Cardio Pulmonar Básica. Es uno de los tiempos “perdidos” que más puedes agradecer en algún momento de tu vida. Ojalá no haga falta. Pero si la hace, saber cómo actuar puede marcar la diferencia.

Preparándonos y usando el sentido común,

podemos acompañar a nuestro hijo en su desarrollo,

sin que nuestros miedos le limiten.

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Atragantamiento en niños

Como pueden actuar los padres en caso de ahogo o atragantamiento en un niño.

¿Con qué edad y con qué objetos se suelen atragantar los niños? Lo primero prevenir.

Aunque en principio uno puede atragantarse en cualquier momento y con cualquier cosa, la realidad nos dice que lo más frecuente tiende a repetirse muchísimo.

Se distinguen dos grupos de edad más frecuentes en los atragantamientos: los lactantes y los preescolares.

  • En los lactantes el causante es siempre un objeto que cabe en su boca y que ha quedado a su alcance por descuido. Por tanto, no se debe dejar al alcance de un lactante ningún objeto que quepa en su boca. Otra causa frecuente es con una bocanada, especialmente en los niños con reflujo gastro-esofágico.
  • En los preescolares suele ser comida, frecuentemente por comer mientras juega.

Respecto a los objetos causantes, los más frecuentes son los frutos secos, un trozo de un globo o una pieza de un juguete. Vamos a hablar un poco de cada uno de ellos.

Los frutos secos son, con diferencia los causantes de atragantamiento más frecuentes en preescolares y en lactantes.

¿Cual es la diferencia entre los frutos secos y el resto de comida? Casi cualquier trozo de comida, cuando lo metes en un medio húmedo se hincha. El pan por ejemplo puede doblar su tamaño. Pero también se deshace en ese medio húmedo. Los frutos secos pueden multiplicar su tamaño por 5 si están en un medio húmedo como los bronquios de un niño y encima no se deshacen. Y eso quiere decir que un trozo de fruto seco de 1 ó 2 milímetros puede hincharse hasta un centímetro (suficiente para bloquear un pulmón).

El segundo objeto responsable de atragantamientos según las estadísticas son los fragmentos de globo. Esto se refiere a los globos de toda la vida, los redondos o alargados de goma. No a los que cada vez se ven más de plástico rígido con formas de caballito, personajes de dibujos animados… Los modernos cuando se pinchan se desinflan sin romperse ya que son más globos rellenos que hinchados. Los antiguos al pincharse revientan, ya que son globos hinchados a presión. Al reventar la mayoría se rompen en varios trocitos de goma. Es con esos trocitos con los que se atragantan por el siguiente mecanismo:

El niño está jugando con su globo. ¿Cómo juega un lactante con un globo? Le da palmadas (generalmente con ambas manos a la vez), lo chupa y lo muerde. En todos los casos el globo está justo delante de su cara. Si explota, ¿qué hace el niño? Pues lo que hacemos todos cuando se nos da un susto. Aspira con fuerza hacia dentro. Luego llorará, pero de entrada aspira con fuerza y retiene la respiración un momento. Si al reventar el globo un fragmento salió disparado cerca de su boca, al aspirar lo arrastra hacia el interior de la vía respiratoria de modo que después, cuando vaya a romper a llorar, no puede, se está ahogando. Esto que puede parecer complicado, es después de los frutos secos el principal causante de atragantamiento en lactantes. Por tanto o no hay globos o son de los modernos que no revientan.

El tercero en frecuencia son distintos fragmentos de juguetes que no cumplen la normativa europea o que se le ha comprado por debajo de la edad recomendada. Aunque parezca una tontería, los juguetes de una edad pueden ser peligrosos para otra. El ejemplo más claro para entenderlo son los juegos de construcción:

Las piezas de los juegos de construcción son más grandes cuanto menor es el niño al que va destinado. De modo que un lactante juega con dados cuadrados de 3 centímetros o más, un niño de entre 5 y 8 años lo hace con piezas de un centímetro o más, y un mayor de 8 años lo hace con piezas más pequeñas porque puede explicársele y que entienda que es peligroso que se las introduzca en la boca.

Incluso en estos casos la normativa obliga a que si son pequeñas tengan al menos un agujero en su centro, de modo que si se atragantan no taponen por completo el paso de aire. Muchas piezas de juguetes presentan algún orificio que parece no tener ninguna función. La función no es otra que evitar el taponamiento total de la vía aérea en caso de atragantamiento. Son este tipo de “tonterías” las responsables de que los juguetes fabricados en los países desarrollados sean más caros. Estas y otras, como que no estén pintados con productos tóxicos, que sean ignífugos…
Los juguetes fabricados sin estas normas se venden por su precio competitivo y no pueden permitirse el lujo de entretenerse en esas “minucias”. Lo cual, lo siento por las tiendas de todo a cien, pero esto va por ellas de lleno.

Hasta aquí la prevención. Ahora vamos a ver cómo actuar cuando un niño se atraganta.

Primera cuestión: ¿Sólido o líquido?

Si el atragantamiento es con líquido, lo que debemos hacer es poner al niño boca abajo. El mismo va a toser para expulsar lo que le atraganta. Pero si está boca arriba, la gravedad empuja de nuevo al líquido hacia la garganta. Mientras que si lo ponemos boca abajo la gravedad ayuda a expulsarlo. Parece una tontería, pero especialmente en los lactantes, vemos muchas veces niños que están tumbados en la cuna, atragantándose y que todo el mundo se agobia, pero nadie hace nada: Cógelo, ponlo boca abajo y dale palmaditas en la espalda.

Cuando se atragantan con sólidos lo primero, si se puede es intentar extraerlo. Y para eso es verlo: Mira la boca. Si ves el objeto que le atraganta y puedes sacarlo, hazlo.

Si no puedes sacarlo, pon boca abajo al niño y dale palmadas en la espalda. Tras las palmadas (suele decirse que se hagan en tandas de 5 palmadas), vuelve a mirar la boca por si ya puedes sacar el objeto.

Si tras las palmadas no sale el objeto presiona de golpe en la barriga. La idea es que eso empuje el aire de los pulmones hacia fuera intentando que expulse el objeto. Se suele hacer 5 compresiones seguidas del abdomen (esto no es hace en niños menores de 2 años, en estos de hace presión sobre el centro del pecho en lugar de hacerlo sobre el abdomen). Tras las cuales si el objeto no ha salido volvemos a mirar la boca por si vemos el objeto y podemos extraerlo. Hay veces que con las compresiones lo expulsa vomitando. En ese caso lo ponemos boca abajo y le damos palmadas en la espalda hasta que se le pasa la tos.

Se repiten las pautas de 5 palmadas, 5 compresiones en la barriga (en lactantes compresiones en el pecho, no en la barriga) mirando entre tanda y tanda la boca por si vemos que el objeto está en la boca y podemos sacarlo hasta que lo conseguimos.

En los niños más pequeños que podemos sostener sobre un brazo las palmadas y las compresiones las hacemos dando la vuelta al niño sobre nuestro brazo (y no se comprime la barriga).

En los niños más grandes las compresiones abdominales se hacen como muestra el dibujo siguiente.

Heimlich en niños

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