Categorías
Alergias e Intolerancias Alimentación Complementaria del Bebé Alimentación del Bebé y el Niño Autonomía Bebé de 6 meses Blog Conducta del Bebé y el Niño Convivencia Dermatitis Atópica Dermatitis del Pañal Diarrea Enfermedades Crónicas en Bebés y Niños Piel del Bebé y el Niño Síntomas del Bebé y el Niño Enfermos Vómitos

Alimentación complementaria en bebés

Los objetivos en la alimentación complementaria del bebé

Cómo pasar en los bebés de la leche como único alimento a una alimentación completa. ¿Cuáles son los límites reales a tener en cuenta?

BLW. Introducción de la Alimentación Complementaria.Este vídeo es para verlo con tranquilidad. No es corto. Porque…

Publiée par Mi Pediatra Online sur Mercredi 24 avril 2019

Posiblemente si sois unos padres de un bebé de 4-6 meses estéis un poco perdidos. Lleváis unos meses en los que habréis lidiado a lo mejor con algunos problemas con la alimentación. ¿Cuándo tenía que comer y qué cantidad eran vuestras dudas esenciales desde que nació vuestro hijo.

Pero a estas alturas posiblemente os estén «bombardeando»: ¿Cuándo vas a empezar a darle otras cosas? Yo con su edad ya le daba… La leche ya no le alimenta…

La cuestión es que cuando os decidís a buscar información encuentras muchas contradictorias.

De hecho, en esta misma web hay mucha información sobre el tema, y ahora me he decidido a añadir esto porque pienso que ni siquiera yo he sido lo bastante claro hasta ahora.

Intentaré que este artículo lo sea. Y sobre todo desterrar mitos y centrarnos en lo que de verdad está justificado.

Ideas claras para empezar la alimentación complementaria:

  1. Se llama complementaria porque hasta el año la leche sigue siendo lo esencial. De hecho hay niños que siguen tomando sólo leche hasta casi el año y sin problemas. Eso significa que es importante que lo toméis con naturalidad. Si un bebé con menos de un año no acepta muy bien una toma de comida, le ofrecemos leche y «santaspascuas». Para que un niño esté bien alimentado necesita Macronutrientes (hidratos de carbono, grasas y proteínas), que en la leche están en cantidad y proporción suficiente. Por eso un bebé puede estar meses tomando sólo leche. Pero también están los Micronutrientes (vitaminas, minerales, oligoelementos, aminoácidos y ácidos grasos esenciales…. son cientos diferentes). Aquí lo más difícil es tener una dieta lo suficientemente variada para tenerlos todos. La cantidad es muy pequeña y es fácil de alcanzar, pero para tenerlos todos tiene que tener una dieta muy variada. Si logramos una dieta tan variada que aporte todos los Macronutrientes (leche a demanda) y Micronutrientes (de todo lo demás aunque sea en cantidades muy pequeñas), el niño estará Bien Nutrido.
  2. Otro objetivo es evitar las Alergias Alimentarias. Claramente hemos fallado en esto con la estrategia clásica. Se pensó que retrasar la introducción de los alimentos más difíciles de digerir y alergénicos hasta que el intestino madurase era la estrategia adecuada. Pero ha fallado estrepitosamente. No sólo no han bajado, sino que se han disparado las alergias. Puedes leer aquí el porqué.
  3. El otro objetivo es que la relación del bebé con la comida sea buena. La forma en la que el bebé empieza a relacionarse con la comida en estos primeros años puede marcar mucho tiempo su actitud ante la alimentación. Pelear, por ejemplo, para que «se acabe la comida» es la mejor forma de que la próxima vez que te vea aparecer con ella te ponga mala cara antes de empezar. Entretenerlo para que coma más es hacerlo un comedor pasivo, y luego te quejarás de que tienes que darle de comer con 5-6 años. Cuando el niño está preparado desde que muestra interés por la comida para alimentarse por sí solo.

Cuándo empezar con la alimentación complementaria

Las recomendaciones en las que hay consenso decían (y yo también) que si no hay una causa real para hacerlo en otro momento, se consigue reducir la incidencia de alergias alimentarias si hasta los 6 meses toma sólo leche y desde esa edad no tardamos en introducir una alimentación completa.

Cada vez está más claro que en realidad introducir los alimentos tarde favorece la aparición de alergias alimentarias.

Motivos NO JUSTIFICADOS pero muy frecuentes para iniciar pronto la Alimentación Complementaria:

  • Empezar con zumos de fruta porque está estreñido. Para empezar, la mayoría de los casos de estreñimiento en lactantes no lo son. Son lo que se llama pseudo-estreñimiento del lactante. Y en el estreñimiento, el zumo no es solución, sino la fruta completa con su fibra. Además de que los zumos no me gustan un pelo.
  • Darle cereales en la cena para que duerma mejor. Es muy frecuente que empiecen a plantearse esto los padres cuando entre los 5 y 7 meses cambia el patrón de sueño de los niños. Pero el hecho de que empiecen a despertarse más no tiene nada que ver con el hambre. Si fuese cuestión de eso bastaría con darle más cantidad de leche.
  • Porque a los familiares se les ocurre que ya toca. Pues eso. Que entre las múltiples formas que algunos tienen de inmiscuirse en la forma en la que criáis a vuestro hijo está el decirte cuándo hacer qué. Ya te darás cuenta de que hay quien siempre te dirá que lo hacéis mal. Si lo haces porque no debías y si no lo haces porque ya es hora…

Motivos JUSTIFICADOS para no demorar el inicio de la Alimentación Complementaria:

  • Confianza en los Instintos del bebé. Soy un convencido del método BLW. Este método surgió tras décadas de normas en la introducción de la alimentación que complicaban mucho el proceso y al final se ha demostrado que generaban problemas. Se planteó entonces un ejercicio de humildad: Esto lleva miles de generaciones funcionando si que haya expertos que definan cómo hacerlo. Y lo ha hecho porque el desarrollo normal de los bebés incluye una serie de habilidades y conductas instintivas que van sucediéndose de forma espontánea y funcionan. La clave es que los bebés, en general hacen lo que hacen, “Cuando lo necesitan y están preparados para hacerlo”.  La mejor opción es permitir el desarrollo del bebé tal como manifiesta sus instintos a no ser que tengamos un motivo justificado para interferir.
  • Alergias Alimentarias. Ya se ha demostrado que retrasar la introducción de alimentos no previene las alergias, sino que hace coincidir con más facilidad esa introducción con infecciones en las que el sistema defensivo está activado, buscando al culpable, y es más fácil que cometa un error y culpe al alimento del daño generado por la infección. Así aparecen las Alergias Alimentarias. Cualquier retraso de la introducción de alimentos debe estar muy justificado, porque tiene un coste en forma de aumento de las Alergias Alimentarias. 
  • Complementar con Micronutrientes su dieta. Cuando un niño nace ha recibido durante el embarazo una reserva de micronutrientes (minerales, vitaminas, aminoácidos y ácidos grasos esenciales…) que va a usar durante los primeros meses de vida. Muchos de estos micronutrientes son escasos en la Leche. Los Macronutrientes no son un problema. Proteínas, grasas e hidratos de carbono están en la leche en cantidad y proporción más que adecuadas. Pero antes o después (influyen muchos factores, como la prematuridad, la eficiencia de la placenta, la situación nutricional de la madre durante el embarazo) empieza a tener una carencia de algunos de esos micronutrientes. Surge entonces el instinto de echárselo todo a la boca. Recuerda, el bebé hace las cosas cuando está preparado y lo necesita. Pero a pesar de que lo prueba todo, comer come muy poco. Lo que está buscando ese instinto no es cubrir los Macronutrientes, sino una cantidad muy pequeña pero de una gran variedad de micronutrientes. Para eso sirve que se lo eche todo a la boca, a pesar de que lo expulsa con el reflejo extrusivo. Está coleccionando micronutrientes: Cantidades pequeñas de todo lo que pilla.

El momento que ahora recomiendo para introducir la alimentación complementaria es aquel en que al bebé le llama claramente la atención nuestra comida.

Eso hay niños en los que ocurre a los 4 meses y otros en los que a los 7…

Poner una fecha exacta (6 meses) para el BLW es absurdo: “Hasta los 6 meses menos un día no puede probar nada ¿y al día siguiente puede probar de todo?”.

Algunos lo hacen porque dicen que haciéndolo se defiende la Lactancia Materna Exclusiva. 

Si introduces purés y en un mes tu bebé está tomando 4 papillas al día, claro que te has cargado la lactancia materna. De repente has cubierto el 80% de las necesidades de comida de tu hijo con Alimentación Complementaria. La producción de leche va a bajar en picado. 

Pero si lo haces con BLW, va a probar de todo, pero la cantidad de comida que va a tomar no cubrirá ni el 10% de sus necesidades. Tardará muchos meses, en un proceso gradual, en cubrir una parte significativa de sus necesidades. 

¿En qué orden introducir los alimentos en la dieta de un bebé? Otra alternativa.

Hay tantas guías como pediatras. A modo de ejemplo, para los que prefieran tener una de esas guías en esta web tenéis dos: Una para los niños que hacen lactancia materna y otra para los que hacen lactancia artificial.

Pero os aclaro que aunque presentan un orden «justificado», en realidad hay muy pocos límites reales a lo que debe y cuándo debe introducirse en la alimentación.

Ya no uso listas, porque son un error que genera problemas frecuentes.

Así que os voy a exponer un planteamiento alternativo a esas dos listas para los que escojáis que va más con vuestra forma de ser y especialmente con la del bebé.

Teniendo claro que el objetivo es que nuestro hijo acabe teniendo una alimentación lo más variada posible y que su relación con la comida sea buena, ¿te gustaría que…?

  • ¿…Descubrir alimentos nuevos no sea una lucha sino algo incentivado por su propia curiosidad?
  • ¿…Respetar el ritmo al que él mismo se interesa por los alimentos mientras no haya una causa real para hacer otra cosa?
  • ¿…Que acabe comiendo de forma autónoma y al mismo tiempo tenga una dieta variada y disfrute de las comidas?

Eso es lo que pretende una forma de alimentación llamada Baby Led Weaning. El problema es que la mayoría lo asocia simplemente con la «excentricidad» de alimentar a los bebés sin purés dejando que jueguen con la comida y lo pongan todo pringado para acabar por no comer casi nada.

En realidad consiste en hacer del niño el principal actor de la introducción de la alimentación, aprovechando dos cualidades propias de su edad: La curiosidad y la imitación.

Casi todos los padres que dan sus tomas regladas descubren antes o después que su hijo, que antes tomaba genial los potitos, pasa cada vez más de ellos y sin embargo empieza a pirrarse por nuestra comida. El Baby Led Weaning lo que propone es: ¿Qué problema hay si empezamos por ahí, que es en realidad a donde queremos llegar? Pues eso, no parece muy absurdo. Especialmente cuando no hay un motivo para no hacerlo.

Para que esto funcione es esencial entender que mientras no tengamos un motivo claro para hacerlo de otro modo:

  • La cantidad de comida la marca el niño.
  • En cuanto a la variedad, nosotros ofrecemos variedad y el niño por curiosidad empieza a probar. La única forma en la que inducimos que pruebe alimentos nuevos es ofreciéndolos con más frecuencia.

Los únicos límites temporales en cuanto a variedad realmente justificados son:

  1. No dar antes del año:
    1. Leche de vaca entera. Se suele asumir que a partir del año es cuando la mayoría de los bebés tienen un intestino suficientemente maduro para tomar leche entera. Darla antes puede generar intolerancias con más facilidad. Sí pueden tomar leche adaptada, yogur o queso desde el momento que muestre interés por probarlos.
    2. Miel cruda. En la miel hay con frecuencia esporas de Clostridium botulini. Un germen que en niños pequeños es capaz de producir una intoxicación grave. Es más fácil cuando la flora intestinal no está aún muy madura y cualquier germen como éste tiene más facilidad de crecer. Y mientras la barrera que filtra todo lo que entra en el cerebro es más inmadura. Se considera que el límite a partir del que es seguro darla es en torno al año.
    3. Verduras de hoja verde. Son muy ricas en nitritos y pueden producir una intoxicación. También se recomienda que no tomen mucha cantidad ni con mucha frecuencia durante el primer año de vida..
  2. No dar antes de los dos años:
    1. Cantidades Importantes ni frecuentes de Pescado azul grande y marisco. Son animales que filtran mucha agua y su cuerpo es muy rico en grasa. En esa grasa se acumulan impurezas que por culpa de la contaminación de los mares pueden ser peligrosas. Especialmente los metales pesados son más peligrosos en los niños durante la primera fase del desarrollo cerebral. Se considera seguro darlos por encima de los 2 años. Pueden tomar cantidades esporádicas y pequeñas.
    2. Nada de Huevo crudo. En el huevo puede haber salmonela. Pero en la mayoría de los casos está en escasa cantidad para producir una infección. Nuestro estómago es capaz de destruirla con su secreción ácida mientras no sean muchas las bacterias. Pero los niños pequeños producen menos ácido en su estómago, por lo que una cantidad menor de germen es capaz de producir la infección. De nuevo se habla de los 2 años como la edad segura para tomar merengue, pan mojado en la yema de un huevo frito, o en un huevo semi-cocido (pasado por agua), mayonesa, crema pastelera…
  3. No antes de los 4 años:
    1. Frutos secos si no están triturados y humedecidos. Triturados y humedecidos no hay problema. Aquí el peligro es el atragantamiento. Los frutos secos son la causa más frecuente de muerte por atragantamiento en niños. Y lo son porque cuando nos atragantamos con otras cosas, como pan, galleta, patata frita (otros objetos sólidos que se trituran en fragmentos y pueden aspirarse hacia la vía respiratoria)… son alimentos que en medio húmedo se deshacen. Mientras que los fragmentos de frutos secos se hinchan, de modo que un trocito de 1 mm en el bronquio puede multiplicar su tamaño por 5 y hacer que el niño se ahogue. Pero en cuanto a las alergias, se ha visto que tomar los frutos secos tarde favorece la aparición de alergias. ¿Cómo combinar ambas realidades? Podemos dar frutos secos triturados y humedecidos. Es decir, un bizcocho que en la masa lleve almendra, nuez, cacahuete, avellana… muy molidas no tiene ese problema de atragantamiento. Porque esos frutos secos en la masa han cocido y se han humedecido dilatándose ya. Pasa igual con las salsas que lleven esos frutos secos muy picados y cuezan un buen rato. En estas formas sí es bueno dar frutos secos y cuanto antes.

Quitando estos alimentos, no hay ninguna justificación real para que cualquiera de los demás alimentos no pueda tomarlos un niño de más de 6 meses. Y de hecho se recomienda que para evitar alergias el huevo, o los frutos secos se introduzcan pronto.

Lo que sí es recomendable es que aunque el orden sea marcado por las preferencias del niño, anotemos en algún lugar cuando empezó a tomar cada alimento nuevo. Porque estos datos pueden ayudarnos a identificar alergias si aparecen.

Sólido o puré en la alimentación complementaria

Una de las bases del BLW es dar al bebé alimentos no triturados. 

Lo que el niño muestra interés por hacer es coger todos los objetos (comida incluida) y llevárselos a la boca. 

Siempre cuando sale este tema se plantea el riesgo de atragantamiento. 

Tal como lo explico a los padres:

Antes o después tu hijo gateará y caminará. Dejarás de poder controlarlo constantemente. Y tendrá dientes. 

Si llega a esa situación sin saber manejar los sólidos en su boca el riesgo de ahogamiento sube y mucho.

La pregunta clave es: ¿Prefieres que tu hijo aprenda a manejar los sólidos en la boca contigo delante, o sin ti?

Yo claramente preferiría que fuese con un adulto presente.

Por tanto debemos hacer esa tarea cuando el niño aún no tiene autonomía para desplaces sin control. 

Si queremos además reducir el riesgo de ahogamiento mientras aprende establecemos 3 grupos de alimentos:

  1. Tan duro que no puede partirlo y tan grande que no le cabe en la boca. Con estos alimentos, no teniendo dientes el riesgo de ahogamiento es 0, ya que no puede introducirlos realmente en la boca. Sólo puede chuparlos. Ejemplos: Una manzana pelada entera, una pera pelada entera, Melocotón pelado entero, Ciruela pelada entera…. Trozo grande de pan duro. Filete grande y grueso de carne…. Media naranja cortada y sin pepitas….
  2. Alimentos tan blandos que se deshacen con sólo frotarlos suavemente. Son alimentos que no pueden llegar a la garganta formando un bloque sólido que la bloquee. Puedes atragantarte con ellos como puedes hacerlo con leche, pero no puedes ahogarte. Ejemplos: Sopa de fideos finos bien cocidos, arroz blando bien cocinado, patata cocida muy blanda, zanahoria cocida muy blanda, lentejas tan cocidas que se deshacen fácilmente….
  3. Por último, a evitar al principio: Alimentos que pueda partir, pero cuesta deshacer. Cuando veo como imagen típica de BLW los “fingers de manzana” (tira de manzana en forma de dedo), la verdad. Una tira de manzana puede partirse. Y si ese trozo está duro y se va hacia la garganta puede ahogar a un niño. De hecho la manzana es el alimento con el que hay más atragantamiento haciendo BLW. 

Lo normal es empezar con los alimentos del grupo 1 y 2. Y dejar los del grupo 3 para cuando el bebé lleva ya semanas practicando con los dos anteriores. El grupo 1 y 2 pueden iniciarse cuando aún tiene reflejo extrusivo. El 3º grupo sí tiene sentido que se haga cuando desparezca ese reflejo extrusivo, ya que su desparación indica que el bebé se considera preparado para tragar sólidos.

Lo mejor es que sea capaz de manejar todos los sólidos antes de que tenga dientes y autonomía para explorar por su cuenta.

Evitar malos hábitos alimenticios

  • Evita los alimentos «de consumo». Llamo así a aquellos alimentos que no existían hace 100 años y todos ricos en azúcar: Zumos con leche, yogur de sabores, bios, petit, yogures líquidos para subir las defensas, chuches en general, gusanitos en particular, ketchup….
  • No entretener a los niños (televisión, móvil, tablet…) para que coman. Que coma si tiene hambre, y si no, lo hará en la comida siguiente. Pero no lo conviertas en un comedor pasivo: Zombi embobado que engulle porque le das mientas está distraído en otra cosa.
  • No uses la comida como forma de entretenerlo. No le des el trozo de pan o la galleta cuando está aburrido, no quiere ir en el carro o llora sin más. Las necesidades afectivas se alivian con afecto, no con comida. Si sustituyes afecto por comida acabará teniendo un circuito inconsciente que le dirá: «La ansiedad se quita comiendo» = Obesidad.
  • No pelees con tu hijo para que coma un poco más. Sólo conseguirás hacer desagradable la comida y transformar la comida en lo que no es: Un elemento de juego, disputa o pieza de cambio para otros problemas.

Con esto creo que podéis abordar esta aventura. Todo lo demás que suele decirse es complicar lo que no tiene más ciencia. Hay mucho de tradición pasada de persona a persona en cuanto a cómo hacerlo que no tiene ninguna justificación. Os animo a que en nuestra comunidad de Facebook comentéis vuestra experiencia y las recomendaciones que os han hecho en vuestro caso.

Revisiones sistemáticas sobre distintos aspectos de la Alimentación complementaria a 2019:

https://academic.oup.com/ajcn/article-abstract/109/Supplement_7/956S/5456695?redirectedFrom=fulltext

https://academic.oup.com/ajcn/article-abstract/109/Supplement_7/935S/5456692

https://academic.oup.com/ajcn/article-abstract/109/Supplement_7/879S/5456705

https://academic.oup.com/ajcn/article/109/Supplement_7/852S/5456698

https://academic.oup.com/ajcn/article/109/Supplement_7/872S/5280781

https://academic.oup.com/ajcn/article/109/Supplement_7/890S/5456693

El resumen de todos es que por ahora tenemos poca evidencia para decir nada sobre fechas de introducción de alimentos más allá del hecho de que retrasar esa introducción genera más alergias. Barra libre y no lo retrases…

 

Categorías
Alimentación Complementaria del Bebé Alimentación del Bebé y el Niño Bebé de 4 meses Blog

Baby-led Weaning: Miedo al atragantamiento

Baby-led weaning, miedo al atragantamiento

El BLW es introducir los alimentos dejando que el bebé los pruebe al ritmo que le apetezca. Uno de los mayores miedos que tienen muchos es que se atragante.

BLW o Baby-led weaning es un término inglés que podemos traducir como «Alimentación Dirigida por el Bebé». Es como otras muchas tendencias una vuelta a lo que se hizo siempre abandonando cosas que durante años se han defendido como «lo correcto».

Durante los últimos 60 años se ha enseñado a los pediatras y nosotros hemos recomendado a los padres Listas de Introducción de la Alimentación en los Lactantes. Antes de esas listas cada familia hacía esa introducción de un modo algo diferente. Dependía fundamentalmente de lo que hubiera disponible y del interés que el bebé mostrase por probar.

En el momento que la Pediatría apareció como especialidad Reglada, empezó a Reglarlo todo.

Y ahora algunos estamos en la labor de A-rreglar lo que no debió Reglarse. El Baby-led weaning es parte de este proceso

Me explico. Una Lista del tipo: «A los x meses toca probar X alimento, con y meses toca Y alimento, con z meses toca Z alimento…» es un absurdo que:

  1. Destroza la iniciativa del bebé al querer probar alimentos nuevos. Ya que no se le permite hasta que cumple la norma.
  2. Genera ansiedad a los padres al tener que atenerse a esa norma. Les hace creer que saltársela puede perjudicar a su hijo, cuando no es así.
  3. Hace que padres y niños sigan una pauta que no tiene ninguna base científica. Es imposible que haya una fecha concreta que sea la correcta para introducir cierto alimento en Todos Los Niños.
  4. Empobrece la dieta: Hay mucha variedad de alimentos. Una lista o es breve o es inmanejable, por lo que necesariamente o no hay lista o describe una dieta pobre. Cuando por ejemplo se dice que hay que dejar x días entre la introducción de un alimento y el siguiente estamos enlenteciendo el proceso. Eso limita la variedad de alimentos que el bebé habrá tomado antes de volverse selectivo.

Porque los bebés se vuelve selectivos ¿o no lo sabías?

En la relación de los bebés con la comida podemos definir varias fases:

  1. Una primera en la que el bebé sólo muestra interés por la leche.
  2. Antes o después empieza a mostrar interés por la comida de los mayores. El bebé ya es capaz de tomar objetos en su mano y llevarlos a su boca. En esta fase que dura en torno a un año el niño tiene curiosidad por probar constantemente sabores y texturas diferentes. 
  3. Más tarde o más temprano, la precaución sustituye a la curiosidad. Poco a poco en su afán por experimentar acaba teniendo alguna mala experiencia: Alimentos que le sientan mal, cosas que tienen mal sabor, cosas que queman, pican o amargan… Y el bebé empieza a volverse selectivo rechazando cada vez más aquello que no conoce.
  4. Al final llegamos a una fase en la que se escogen los alimentos de forma consciente. Escogemos lo que nos gusta o sabemos que es mejor para nuestra alimentación. Unos se guían por lo primero y otros por lo segundo.

En este proceso la fase 2 es clave. Esa fase en la que la curiosidad manda.

Podemos comparar la alimentación con un abanico amplio que vamos abriendo en esa fase. Cada vez probamos y aceptamos más sabores y texturas.

Si entorpecemos o enlentecemos innecesariamente la iniciativa del bebé y los padres en esa fase, cuando acabe, tendremos un abanico poco abierto.

Será casi imposible abrir ese abanico más allá, al menos en la fase 3, que puede durar la mayor parte de la infancia.

¿Sabes de niños que ven una mijita de tomate en la comida y se niega a probarla si no eliminas todos los restos de esta verdura?

¿Conoces niños que se niegan a comer alimentos sin triturar hasta los 5-6 años o más?

¿En tu entorno hay niños a los que resulta imposible sacar de una dieta pobre que es lo mismo que tomaba de bebé, años después?

Son muchos los que vemos en la consulta. Acuden porque «comen mal», «están estreñidos», «se provocan el vómito si les das algo fuera de su dieta restringida», «rechazan probar cualquier cosa nueva»…

La causa en la mayoría es no haberles permitido comer lo que querían durante la fase en la que querían probarlo todo.

El miedo a que se atragante haciendo Baby-led weaning

¿Sabes cuál es uno de los mayores enemigos del niño en su desarrollo? El miedo de sus padres. Es inevitable. Nos da miedo la primera vez que come sólido, la primera vez que lo dejamos con alguien, la primera vez que camina… Y seguirá dándonos miedo cuando escoja pareja, cuando se vaya a vivir lejos, cuando decida cuál será su vida…

Ese miedo es nuestro. Y seguirá ahí. Es parte de ser madre o padre. Pero cuando nuestros miedos impiden que nuestro hijo se desarrolle, cuando nuestra precaución acaba siendo perjudicial para nuestro hijo… Es un error.

Hablando del atragantamiento

Desde que un niño tiene capacidad de tomar un objeto en su mano y llevárselo a la boca, existe el riesgo de que se atragante.

No depende de que tú decidas dejarle comer alimentos sin triturar o no. Acabará echándose a la boca cualquier cosa, alimento o no.

Acabará atragantándose. Antes o después.

Pero las posibilidades de que lo resuelva bien aumentan si el niño sabe manejar sólidos en su boca. Y se reducen si no sabe hacerlo.

La solución para que un niño no se ahogue en el mar si vive junto a la playa no es que no lo pise hasta los 25 años, sino que aprenda a nadar cuanto antes.

Del mismo modo, desde que un niño muestra su capacidad e interés por llevárselo todo a la boca, la solución es permitírselo para que aprenda a manejar esos sólidos sin ahogarse.

Premisas para hacer Baby-led weaning de forma segura

Pero igual que no le enseñamos a nadar abandonándolo 10 minutos a ver que pasa, no podemos dejarle sólo comiendo sólidos sin vigilancia.

Y del mismo modo que no le enseñas a nadar en alta mar, tampoco empezamos dándole picatostes o trocitos de ternera a la brasa.

Hay alimentos blando que se deshacen con facilidad y otros que no pueden deshacerse más que masticando un buen rato. Evidentemente hasta que no tenga dientes (más concretamente muelas) con los que masticar, no va a poder triturar alimentos duros. Lo que no quiere decir que no pueda tomarlos:

  1. Alimentos blandos. Si un alimento se deshace con facilidad con dos dedos y no tiene hebras que puedan quedarse a mitad de camino el bebé puede deshacerlos con facilidad con sus encías y lengua. Aunque no tenga dientes podemos dejarle que los tome manejándolos por sí mismo.
  2. Con Alimentos duros. Si un alimento no es fácil de deshacer con dos dedos, sólo puede deshacerse masticando un rato, no podemos ofrecerlo en trocitos hasta que tenga dientes con los que masticar. Pero sí puede ofrecerse en un trozo tan grande que no le quepa en la boca. De modo que podrá chuparlo, pero no comerlo. Poco a poco llegará a trocearlo por sí mismo, lo que significa que ya puede procesarlo en su boca.

¿Y si se atraganta haciendo Baby-led weaning?

Sea porque ha tomado algo que no debía, porque lo haga con el potito, con leche, con su propia mucosidad o haciendo BLW, si un niño se atraganta ponlo boca abajo. 

Me sigue asombrando ver a niños atragantándose, a veces con líquidos fáciles de eliminar, y a los que les rodean mirándoles agobiados sin saber qué hacer. Algunos les soplan, otros les sacuden… Lo que hay que hacer es ayudar al niño a expulsar lo que está ocupando la vía respiratoria. Y ahí la gravedad puede ayudar o entorpecer. Lo más básico es:

  • Si ves lo que le está atragantando y crees que puedes extraerlo de la boca con facilidad inténtalo.
  • Cuando no lo ves o es difícil de extraer ponlo boca abajo (para que la gravedad le ayude a salir) y dale palmadas en la espalda.

Esto es lo básico, básico, básico. Pero un consejo de pasada. ¿Te preocupan estos temas? Mi consejo es que hagas un curso de primeros auxilios y Reanimación Cardio Pulmonar Básica. Es uno de los tiempos «perdidos» que más puedes agradecer en algún momento de tu vida. Ojalá no haga falta. Pero si la hace, saber cómo actuar puede marcar la diferencia.

Preparándonos y usando el sentido común,

podemos acompañar a nuestro hijo en su desarrollo,

sin que nuestros miedos le limiten.

Categorías
Alergias e Intolerancias Alimentación Complementaria del Bebé Alimentación del Bebé y el Niño Atragantamiento Autonomía Bebé de 6 meses Blog Conducta del Bebé y el Niño Control del Tiempo en Salud Infantil Cuidados del Bebé y el Niño Diarrea Dieta Sana Enfermedades Crónicas en Bebés y Niños Estreñimiento Herramientas de Salud Infantil Higiene del Bebé y del Niño Intoxicaciones Obesidad Infantil Síntomas del Bebé y el Niño Enfermos Urgencias en Bebés y Niños Vómitos

Baby Led Weaning

BLW, Intrucucción de la alimentación guiada por el bebé, Baby Led Weaning

Hay niños que no toman purés. Pasan del pecho al sólido. Lo llaman «Baby Led Weaning» (BLW) y te explico en lo que consiste.

Básicamente puede definirse como alimentar a los bebés sin puré. Es una de las corrientes actuales en introducción de la alimentación complementaria.

Como todo tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Hay quien lo defiende a capa y espada, porque para ellos ha sido una gran solución. Y hay quien no le ve el sentido. Como siempre, lo que escribiré a continuación no es más que mi opinión, que espero enriquecer con la vuestra.

Las principales dudas que aparecen por mi experiencia cuando se habla sobre este tema son:

¿Cuándo puede un niño empezar a tomar sólidos?

Y la respuesta, como no puede ser de otro modo, es que en cada niño es diferente. En los defensores del Baby Led Weaning suele plantearse en torno a los 6 meses. La mayoría de los padres que escogen este método, eligieron también el pecho como alimentación única de su bebé hasta esta edad. Es el momento en el que se suele recomendar que se inicie la introducción de la alimentación complementaria al pecho. Pero también puede ser la forma escogida en niños que han tomado leche artificial hasta ese momento.

Pero si no tiene dientes, ¿cómo va el niño a masticar la comida?

De hecho, los purés no son ni tan siquiera un invento humano. Hay muchos animales que mastican la comida antes de dársela a sus crías. Masticar es algo que hacemos con las muelas. Con los dientes se corta, con las muelas se muele o mastica. Y de hecho masticar es un paso importante en el proceso de la digestión.

Por eso, cuando se escoge el BLW, yo no recomiendo dar cualquier cosa al bebé. Mientras no tenga dientes con los que masticar debemos ofrecerle sólo alimentos que puedan desacerse con facilidad. Yo suelo decir a los padres que si puedes deshacerlo con dos dedos sin esfuerzo, tu hijo puede «masticarlo» con la encía.

No deberíamos darle alimentos que precisen de masticación (no puedes deshacerlos con facilidad con dos dedos), hasta que no tenga muelas con las que hacerlo. Y en la mayoría de los niños esto ocurre entre los 6 y los 15 meses.

Pero en la práctica, ¿cómo se hace el Baby Led Weaning?

Se empieza en algunas tomas del día a ofrecer al niño alimentos que puedan «masticarse» con la encía o deshacerse con la lengua, antes o después del pecho. Cuando mejor lo acepte el niño. Si lo hacemos antes del pecho, siempre después podemos ofrecerlo (y es lo mejor si queremos mantener el pecho). Las tomas en las que empecemos a ofrecerlo serán en las que veamos que el bebé lo acepta mejor. Siempre que sea posible es preferible que sea coincidiendo con nuestra comida. De modo que sentemos al niño a comer con nosotros y pongamos la comida que hemos escogido para él a su alcance.

La idea es dejarlo que juegue con ella. La habremos preparado en trozos que el niño pueda manejar con facilidad. Pero es evidente que mucha de la comida acabará en sitios diferentes a su boca. Limpio, lo que se dice limpio este método no es al principio.

La curiosidad innata de los niños hace que tiendan a llevárselo todo a la boca. Vernos comer a nosotros (si es posible, alimentos similares) hace por imitación otra parte del trabajo.

¿Qué alimentos ofrecer en cada edad con el Baby Led Weaning?

Igual que con otras formas de introducción de la alimentación complementaria aquí no hay una norma universal con una pauta fija indiscutible. Yo mismo aconsejo a veces a los padres pautas para introducir la alimentación complementaria en plan «esta semana fruta, en dos semanas verdura, dos semanas después la carne…». Pero esta claro que son arbitrarias y simplificaciones no necesariamente ideales.

Lo que me parece más interesante es:

Tener claro cuando hemos introducido por primera vez cada alimento o familia de alimentos. Eso facilita que se detecten alergias o intolerancias si las hay.

Saber qué alimentos no deberían darse antes de qué edad. Simplificando, prefiero decirlo en orden inverso:

A partir de los 4 años puede comer de todo.

Frutos secos no antes de los cuatro años (peligro de atragantamiento).

Desde los 2 años pescado azul grande (atún, bonito, caballa). Antes no por su contenido en metales pesados.

Desde los 2 años Chocolate: Rico en histaminas, favorece la aparición de alergias y la mayoría cuando lo prueban les gusta y pasan a tomarlo con frecuencia.

También desde los dos años Marisco: Puede causar alergias intensas.

Desde el año: Verduras de hoja verde (acelgas y espinacas son ricas en nitratos y en menores de un año pueden producir intoxicaciones).

Desde el año: Miel (antes del año es causa a veces de intoxicación botulínica).

Desde el año: Pescado azul pequeño como el boquerón o la sardina (más alergénico que el blanco y más difícil de digerir).

Desde el año: Leche de vaca entera si previamente ha tomado otros lácteos procedentes de la vaca sin problemas.

El resto de alimentos pueden empezar a darse prácticamente desde los 6 meses. Habría posibles matizaciones sobre cómo hacerlo, si antes uno u otro en concreto. Pero en realidad no hay un motivo para no darlos a priori.

¿Cuál es el objetivo del Baby Led Weaning?

El objetivo y gran ventaja de este método es conseguir que el niño sea un comedor activo: Que desde muy pequeño sea capaz de comer por sí mismo. Y que su relación con la comida sea de curiosidad e integración en la conducta de los demás.

Muchos padres se quejan de que su hijo puede estar una hora con el plato delante sin comer. Que si no le dieran el niño se moriría de hambre. Y eso es frecuente en niños muy mayores. Iniciar de forma precoz esta forma de alimentación evita muchos de estos problemas. Especialmente si lo hacemos bien.

Y bien significa entendiendo desde el principio que la cantidad de comida que el niño debe comer es variable y que si le dejamos escogerla se auto-regula mejor de lo que lo haríamos nosotros calculando.

Que no debemos pelear con el niño ni presionarlo para que coma más. Y que la variedad es la que nosotros debemos controlar para escoger los alimentos que le ofrecemos y los que no, buscando que tenga una dieta sana y cada vez más variada.

¿Os recomiendo escoger el Baby Led Weaning o la pauta clásica?

Pues depende del niño. Son dos vías posibles. Y del puré se puede pasar al BLW en cualquier momento. Del mismo modo que si van pasando los meses sin que el niño vaya aumentando la variedad de la alimentación con el BLG, podemos probar los purés. La mayoría de niños diría que hacen un sistema mixto en el que damos purés y ofrecemos trozos. Como en otras muchas cosas, depende de las circunstancias de cada familia, de la preferencia de los padres, y de lo que el niño acepte mejor.