Categorías
Blog

Los dientes de leche

Cuándo salen los dientes de leche, en qué orden, el dolor, la fiebre y la diarrea al salir los dientes.

Como otras muchas cosas para el tema de los dientes no hay muchas reglas fijas.

¿Cuándo salen los primeros dientes?

Hay niños que nacen ya con algún diente y otros a los que no les sale el primero hasta que es mayor de un año.

Diente de leche con un mes
Diente de leche en bebé de un mes

El ritmo al que salen está definido genéticamente y no es ni bueno ni malo que salgan antes o después. El primero suele aparecer entre los 6 meses y el año.

Suele decirse que el niño al que le salen los dientes pronto, suele cambiarlos pronto y al que le salen tarde, suele hacerlo tarde.

Si eso es cierto sería preferible que salieran tarde: Los dientes de leche son como una garantía para la salud de la boca. Golpes y caries mientras se tiene la dentición de leche tienen menos gravedad, ya que en la mayoría de los casos cuando se cambien se arreglará el problema. Si a un niño le duran los dientes de leche más tiempo, más le durará esta protección.

¿En qué orden salen los dientes de leche?

Lo habitual es que empiecen a salir entre los seis meses y el año.
El orden suele ser: Primero los dos centrales de abajo, luego 4 arriba, después los dos laterales de abajo. Más tarde 4 muelas, siguen los colmillos y finalmente otras 4 muelas. Lo que completa los 20 dientes de leche.

Orden de salida de los dientes de leche

Cosas que pueden pasar al salir los dientes:

  • Dolor y fiebre por la salida de los dientes.

Hay quien dice que los dientes de leche no duelen al salir. Será que no han visto niños a los que les están saliendo. Algunos no paran de morder cuanto pillan y lloran con frecuencia (más de noche).
Puede aparecer algo de febrícula (menos de 38º), pero yo siempre recomiendo que si hay fiebre es necesario explorar al niño en busca de otro foco antes de «acusar» sin más a los dientes.
Cuando están muy llorones o con febrícula por la salida de los dientes, yo suelo recomendar el Ibuprofeno en los mayores de 6 meses. Tiene la ventaja respecto al paracetamol de ser además de analgésico y antitérmico, antiinflamatorio.
Y en la salida de los dientes hay un componente de inflamación que se alivia mejor con el Ibuprofeno.

En cuanto a las cremas, hay quien dice que endurecen las encías. Eso no es cierto, pero yo no las suelo recomendar porque la opción anterior es más efectiva cuando de verdad duelen. Y si no duelen mucho no hace falta nada.

  • Diarrea al salir los dientes.

Cuando a un lactante le están saliendo los dientes suele meterse en la boca para morder cualquier cosa que cae en su alcance. Eso favorece que entren gérmenes que pueden cambiar la flora del intestino alterando el ritmo de la barriga. Pero no suele dar una diarrea importante ni precisa tratamiento.

    • Este mismo cambio en la flora puede hacer a veces la caca más agresiva con la piel del culete haciendo que se irrite. Para tratarlo ver tema de la dermatitis del pañal.
    • Se puede incrementar la salivación y al estar continuamente con cosas en la boca unta la piel en torno a esta de saliva con frecuencia lo que puede irritarla. Pueden usarse aquí cremas protectoras como las del pañal (Pasta Lassar), o algo más específicas como Leti Balm Peribucal.
    • A veces cuando el diente va abriendo camino por la encía para salir puede romper algún pequeño vaso sanguíneo que puede formar como una burbuja con sangre. Acaba abriéndose sola, vaciando su contenido y curando sin problemas.
    • En algunos casos pueden salir dientes con formas extrañas, dientes unidos entre sí, dientes de más o falta de alguno…. En la dentición de leche raramente necesintan que se haga nada con ninguno de ellos.

Cuidado de los dientes de leche

  • Limpiar los dientes si vemos restos de alimentación tras las tomas. Es raro que se dejen. Y de hecho la caries en los dientes de leche es muy rara si no tienen azúcar abundante en su alimentación. Es más importante evitar el azúcar que la higiene en sí.
  • Se puede hacer con un cepillo muy blando (el esmalte de los dientes de leche es muy delicado) o con una gasa.
  • No usar el biberón para tomar líquidos azucarados. Hay niños que están casi siempre con el biberón de zumo en la mano. Es frecuente en ellos la caries de los 4 dientes centrales de arriba que en muchos casos acapan cortando estos dientes antes de los 2-3 años de vida.
  • Valoración por el Dentista ante los primeros indicios de caries y revisiones periódicas antes de que aparezcan.

Rarezas en dientes de leche

Una de las variantes de la normalidad que veo con cierta frecuencia son:

– Fusión de dientes de leche.

Dientes de leche fusionados

– Falta de un diente de leche.

Lo importante en estos casos es que no implica que los dientes definitivos salgan igual. A veces ocurre y a veces no. Pero no hay nada que podamos hacer para modificar eso. Suele deberse a alteraciones durante el desarrollo del embrión y lo que haya está ya definido.

Categorías
Alergias e Intolerancias Alimentación Complementaria del Bebé Alimentación del Bebé y el Niño Atragantamiento Bebé de 5 meses Blog Dieta Sana Enfermedades Crónicas en Bebés y Niños Obesidad Infantil Urgencias en Bebés y Niños

¿Por qué es bueno que los bebés tomen alimentos sólidos sin dientes?

¿Es bueno o peligroso dar a un bebé sin dientes alimentos sólidos?

Durante muchos años dije a los padres «¿Cómo iba a tomar un bebé alimentos sólidos  sin dientes?». Ahora entiendo que es bueno que lo hagan.

Soy Pediatra desde el año 2001. Si al tiempo pasado desde entonces sumamos los 4 años de Residencia para hacerme especialista. Son ya muchos años asesorando a los padres.

Como buen alumno, aprendí de mis maestros. Y durante muchos años repetí a los padres lo que había aprendido de ellos.

Agradezco a mis maestros lo que me enseñaron. Pero no son la única fuente de conocimiento, y cuando trabajas dando consejos, te arriesgas a recibirlos también.

Hace años que escucho opciones alternativas, desde algunos padres y profesionales. Lo que algunos llaman con desprecio «cosas modernas». Poco a poco fui profundizando en ellas con una mezcla entre curiosidad y escepticismo.

Y pasa lo que con frecuencia al juguetear con fuego… Me quemé.

«Me he pasado al lado oscuro»

Argumentos que antes daba en contra de dar alimentos sólidos a los bebés antes de que tuviesen dientes

Durante muchos años, ante la sugerencia de dar alimentos sólidos a los niños decía cosas como:

  1. Antes de que un niño tenga dientes no puede tomar alimentos sólidos, porque no puede procesarlos sin dientes. Lo más probable es que acabe ahogándose con ellos.
  2. El intestino del bebé no está preparado para tomar alimentos sólidos y si se los damos va a expulsarlos en las heces sin digerir.
  3. Con los alimentos sólidos el bebé tomará menos cantidad que con los purés y estará peor alimentado.

Los conozco y no los he olvidado. Han sido muchos años defendiéndolos.

Por qué ahora defiendo que es bueno dejar a los bebés tomar alimentos sólidos antes de que tengan dientes

Tras años de decir lo contrario, ahora recomiendo a los padres:

  1. Cuando tu hijo muestre interés por tu comida, déjale que la pruebe. 
  2. Sólo debes evitar antes del año las verduras de hoja verde (intoxicación por nitritos), la miel (botulismo). Y antes de los 2 años evita Marisco y Pescado azul grande (mercurio) y huevo crudo (salmonelosis). Los frutos secos puede tomarlos muy picados y humedecidos para reducir el riesgo de atragantamiento. Pero evita que mastique frutos secos, que no estén triturados y humedecidos mientras te acuerdes de la última vez que se atragantó.
  3. Puede tomar los sólidos que se deshacen con mucha facilidad de forma libre. Sin tener que procesarlos de ninguna manera. Puede tomar los sólidos difíciles de deshacer en trozos tan grandes que no le quepan en la boca de forma que puede chuparlos y mascarlos, pero no tragarlos.
  4. Es mejor empezar a ofrecer los sólidos de esta forma antes de que tenga dientes. 

Ahora voy a explicaros porqué este cambio de planteamiento tan radical. El motivo es una mejor comprensión del desarrollo de los niños.

Cada vez hay más estudios que demuestran que retrasar la introducción de alimentos es una de las causas más importantes del claro aumento de alergias alimentarias que vivimos desde hace años.

Muchos padres y madres están preocupados porque su hijo come poco. Darle la comida triturada es una forma de que coman cantidades mayores. Pero es un error que está favoreciendo el desarrollo de obesidad.

Y muchos tienen miedo a que si le dan alimentos sólidos puedan atragantarse. Aunque he tratado este tema en otro artículo, voy a explicarlo aquí entendiendo el desarrollo de los niños:

Dar alimentos sólidos a un bebé sin dientes para que evitemos el riesgo de atragantamiento

Antes de que los Pediatras explicásemos a los padres cómo debían introducir la alimentación complementaria, antes de que existiesen la batidoras… la especie humana sobrevivió.

Para hacerlo hay una serie de instintos, reflejos y capacidades que el bebé desarrolla de forma innata y en secuencia.

El proceso por el que el niño come sólidos es el siguiente si no interferimos:

  1. Empieza siendo lactante. Pero los movimientos de chupeteo hacen que se desarrolle la musculatura de la lengua, de la deglución y de la masticación.
  2. Tras meses de refuerzo de esos músculos y de los mecanismos necesarios para tragar leche y respirar simultáneamente:
    1. Ya hace arcadas si algo se va hacia la vía respiratoria. Este reflejo, que suele asustar a los padres porque da la impresión de que se está ahogando es precisamente para evitar que ocurra. Lo que hace es generar la arcada cuando detecta que algo que no es aire quiere irse hacia la vía respiratoria en lugar de ir por su camino hacia el estómago. Lo hacen incluso con la leche, el moco… Y lo harán con los sólidos cuando llegue el momento.
    2. El bebé empieza a manipular. Primero observa sus manos desarrollando la coordinación óculo-manual. Con unos dos meses más o menos, el bebé se mete las manos en la boca con frecuencia, lo que estimula la salivación. Muchos lo atribuyen erróneamente a los dientes.
    3. Algo después el bebé llega a hacer la pinza, toma objetos en su mano y tiende a llevarlos a la boca. 
    4. Aparece el reflejo extrusivo. Cuando mete algún objeto sólido en su boca suele moverlo y acaba expulsándolo. Es necesario hacer esto. Para no atragantarse por error es bueno que el bebé tenga claro cómo expulsar lo que tiene en la boca si genera problemas. Y no hay que hacer nada. Este reflejo aparece sólo. Cuando empiezan a tomar alimentos sólidos los padres se desesperan porque tras un rato jugueteando con la comida en la boca es muy poco lo que se comen realmente. Pero debe empezarse así.
  3. Si dejamos que el bebé tome alimentos sólidos que se deshacen con facilidad va reforzando su habilidad para manejar mejor esos sólidos. Ejemplo: Una patata cocida blanda.
  4. Si damos alimentos que no se deshacen con facilidad en trozos tan grandes que no le caben en la boca mejora también los músculos que actúan en la masticación. Ejemplo: Un filete de ternera.
  5. Si un niño se atraganta en esta etapa suele ser por tomar un sólido de dureza intermedia, que puede trocear con las encías y no se deshace luego en la boca con facilidad pudiendo llegar un tapón a la garganta. Ejemplo: Un plátano que no esté maduro. Puede partir un trozo sin dientes, con las encías, pero luego cuesta deshacerlo del todo con la lengua.
  6. Aparecen los dientes: Si por miedo al atragantamiento no hemos dado alimentos sólidos antes, tenemos un problema: El niño ya es capaz con esos dientes de cortar trozos duros que no se deshacen y no ha aprendido a manejarlos. Si ha tomado alimentos sólidos con las limitaciones que he explicado, cuando aparezcan los dientes el niño estará capacitado para tomar sólidos de cualquier tipo y gestionarlos con menos riesgo de atragantarse.

Cosas sorprendentes que ocurren cuando confiamos en la capacidad de los niños

Hace ya un tiempo que recomiendo el BLW.

Lo que veo desde entonces es una maravilla:

Niños con dietas variadas y completas, con menos alergias alimentarias y con menor riesgo de atragantarse que muchos niños, mayores que ellos, que han seguido pautas de introducción que frenan el proceso natural de introducción de la alimentación innecesariamente.

Antes veía niños con 2-3 años que se atragantan si encuentran un tropezón en su puré.

Ahora veo bebés de 7 meses capaces de tomar en su mano una tripa de fuet, cortar y masticar un trozo con sus 4 dientes, y sin atragantarse….

Ninguna estrategia elimina por completo el riesgo de atragantamiento, pero en mi opinión, ésta lo reduce claramente. Es mucho menor el tiempo que el niño tarda en manejar adecuadamente los sólidos.

Entender el proceso de desarrollo de los niños y apoyarlo es mejor que interferir por miedos injustificados, creando problemas que no existían antes.

Me he pasado al lado oscuro, soy uno de esos «pediatras que hacen cosas modernas»….

Categorías
Alergias e Intolerancias Bebé de 9 meses Blog Botiquín para atender Bebés y Niños Bronquitis Cuidados del Bebé y el Niño Enfermedades Crónicas en Bebés y Niños Infecciones en Bebés y Niños Mocos Picor Qué hacer si mi bebé.... Respiratorias Se Despierta Mucho Síntomas del Bebé y el Niño Enfermos Sueño del Bebé y Niño Tos Vómitos

Qué hacer si mi hijo tiene tos

Qué hacer si tiene tos mi bebé, mi hijo, un niño

¿Tu bebé tiene Tos? Te explico claramente cómo actuar, si merece la pena o no tratarla y en caso necesario cómo decidimos los pediatras el tratamiento.

¿Qué es la tos?

La tos es un mecanismo de defensa. Sirve para expulsar de la vía respiratoria aquello que la irrita o puede entorpecer el paso de aire.

Cuando lo que se pretende es expulsar algo de la nariz se estornuda.

La tos aparece cuando lo que se quiere expulsar está en la garganta, la tráquea o los pulmones.

Lo que se produce es primero un intento de llenar los pulmones, inspirando con fuerza y después se contraen de forma brusca los músculos que actúan en la espiración. Así actúa un golpe de tos.

A veces ocurre sin que podamos controlarlo. Otras veces lo hacemos de forma voluntaria.

¿Merece la pena tratar a mi bebé cuando tiene tos?

Si entendemos que la tos es un mecanismo de defensa, no deberíamos tratarla nunca. Pero… sabéis que me encantan los peros….

No siempre los mecanismos de defensa actúan de forma adecuada.

Por ejemplo, en una alergia podemos responder tosiendo frente a algo, como el polen, que no es agresivo en absoluto.

Y el propio mecanismo de la tos puede empeorar seriamente la calidad de vida:

  • Candando. Hay toses muy persistentes que llega un momento en que resultan agotadoras. Pueden llegar a generar dolor por el daño que generan en la mucosa o en los músculos que actúan en la tos.
  • Probocando el vómito. Algunos bebés y niños tienen facilidad para vomitar. Pero, incluso en los que no tienen esa tendencia, una tos persistente puede dar lugar al vómito.
  • Impidiendo dormir. Cuando la tos dificulta que un bebé se duerma o le despierta con frecuencia en la noche, puede afectar seriamente al bienestar de una familia.

En estos casos en los que la tos ya empeora claramente la calidad de vida de un bebé, por supuesto que está indicado tratar la tos. 

Pero hay muchos niños que pueden tener siempre algo de tos. Si es poco frecuente o poco intensa y no afecta mucho a la calidad de vida lo mejor sería no tratarla. 

Hay niños que son bastante malos para darles cualquier medicamento. Aquí aplicaremos el sentido común. Si el tratamiento no es necesario para curar la enfermedad, y el bebé está mejor con su tos que con el cabreo que lía para darle la medicación, no se la des.

Causas más frecuentes de tos en un bebé, como se diferencian y cómo se tratan

Podemos distinguir dos tipos de tos principales:

  1. Tos productiva. Es la que consigue expulsar algo que está irritando la vía respiratoria o entorpeciendo el paso de aire por ella. Lo más habitual es que mueva moco. La llamamos también tos húmeda o con moco. En estas toses, si se trata es para reducir la producción de moco o para ayudar a expulsarlo.
  2. Tos improductiva. Es la que sólo expulsa aíre. A ver, toda tos, hasta la más seca del mundo expulsa siempre algo de moco, gérmenes o irritantes. La solemos llamar tos seca. En estas toses, cuando tratamos, lo que buscamos es reducir la irritación que desencadena la tos y la tos en sí misma.

Muchos problemas empiezan con un tipo de tos y luego cambian al otro. Por ejemplo en la Laringitis es frecuentes que aparezca con una tos seca, y que en pocos días pase a ser una tos productiva.

Otras características de la tos:

  1. Horario:
    1. Nocturna:
      1. Laringitis: Lo típico es que empiece durante la noche. El bebé o niño se acostó bien y de repente se despierta con una tos seca característica que suele describirse como de foca. Suele tratarse con corticoides inhalados y/o orales y antitusivos.
      2. Hipertrofia de adenoides o Vegetaciones: Es una tos con moco que aparece a las pocas horas de acostarse en episodios cortos que cesan cuando el bebé o niño elimina el moco de la garganta. Cuando tienen las vegetaciones grandes pueden toser también al despertarse por la mañana o cuando se agitan durante el día. Suele tratarse con corticoides nasales o en los casos más intensos operando para reducir el tamaño de las vegetaciones.
      3. Bronquitis: Cuando un niño con bronquitis se tumba el moco se acumula en los bronquios lo que suele acabar desencadenando una tos más intensa. Es muy parecida a la de la hipertrofia de adenoides, pero mucho más insistente. El motivo es que en las vegetaciones el moco está en la garganta y es más fácil limpiarla que cuando está en los bronquios. Suele tratarse con corticoides y broncodilatadores inhalados.
    2. Diurna:
      1. Tos irritativa: Es también llamada tos nerviosa. Su origen puede ser una alergia o una infección leve que produce una irritación de la mucosa de la garganta o la tráquea. El problema es que una vez que aparece esa irritación la propia tos puede perpetuarla. En muchos casos un simple catarro puede producir esta irritación. El niño nota el picor de garganta y tose para intentar eliminar aquello que le irrita. Pero esa tos puede también irritar la mucosa dando lugar a un círculo vicioso: Cuanto más tose, más pica, más tose…. De forma que puede mantenerse la tos incluso semanas después de que la causa desaparezca. Suelen tratarse con antihistamínicos y antitusivos.
    3. Tos alérgica. Podría considerarse un tipo concreto de tos irritativa y a veces puede llegar a generar bronquitis. Lo que las diferencia de las toses causadas por infección es que las alergias son más intensas cuando se exponen al alergeno. La más frecuente es la tos por alergia a pólenes. En esta es típico que aparezca por la mañana si salimos a la calle temprano, mejore a lo largo de las horas de más calor si no hay viento y empeore mucho en la tarde-noche cuando las temperaturas empiezan a bajar. Este horario corresponde al de concentraciones mayores de polen en el aire. En otras alergias como las causadas por ácaros o epitelios animales es típico que aparezcan tras exponerse a ellos. Suelen tratarse según su intensidad con antihistamínicos, corticoides…

Si quieres más información sobre cualquier cuadro concreto puedes hallarla aquí:

Catarro en niños y bebés.

Vegetaciones en niños y bebés.

Bronquitis en niños y bebés.

Laringitis en niños y bebés.

 

Categorías
Bebé de 18 meses, año y medio Blog Botiquín para atender Bebés y Niños Cuidados del Bebé y el Niño Dosis en Medicinas para Bebés y Niños Herramientas de Salud Infantil Qué hacer si mi bebé.... Síntomas del Bebé y el Niño Enfermos Vómitos

Qué hacer si mi bebé vomita el medicamento

Qué hacer si mi bebé vomita al tomar un medicamento

Cuando un bebé vomita el medicamento hay varias opciones. ¿Repetir la toma? ¿Saltársela? ¿Cómo lograr que se tome el medicamento sin echarlo?

El bebé está malito. Vas al pediatra, lo explora, descubre lo que le pasa, te manda un medicamento y tras tomarlo mejora. ¡Qué bien el plan! Ahora llegas a casa, intentas darle el medicamento y el bebé:

  • No quiere tomarlo y lo escupe.
  • O tras tomarlo echa una bocanada y lo expulsa.
  • O entre los síntomas que tiene uno son los vómitos y da la casualidad de que vomita tras tomarlo.

Entonces surgen las dudas:

  • ¿Le ha dado tiempo a absorberlo?
  • ¿Habrá que repetir la toma?
  • ¿Y si se lo doy y es una dosis excesiva?

Repetir la toma o no cuando un bebé vomita el medicamento

Lo primero que tenemos que plantearnos ante esta situación es si un medicamento es para curar o para aliviar.

Medicamentos que alivian

Tal vez no lo tengas claro, pero hay medicamentos que curan y otros que simplemente alivian.

A veces, ante un problema, recomendamos usar medicamentos simplemente para aliviar los síntomas y hacer más llevadera la enfermedad hasta que se cura. Porque en muchos casos no hay nada que cure. Es lo que ocurre por ejemplo en las infecciones causadas por virus. Que son la mayoría.

Una infección viral se cura sola. No hay tratamiento para eliminarla en la mayoría. Cuando en un catarro recomendamos tomar algo para la fiebre o los mocos no se hace con intención de que se cure. Sino para hacer más llevadero el catarro hasta que el sistema defensivo del bebé lo elimina.

Esto quiere decir que esos medicamentos son prescindibles. Si el bebé lo pasa peor para que se tome el medicamento que las molestias que sufre si no se lo toma, está claro: Prescindimos de él. En el caso de la fiebre podemos recurrir a medios físicos para aliviarla (como quitarle ropa, paños húmedos o bañarlo) y  no intentar darle más el medicamento.

Medicamentos que curan

En otras ocasiones sí que son necesarios para curar. Es el caso de Antibióticos, Corticoides, Broncodilatadores, Tratamientos para los vómitos, sueros de rehidratación…

Cuando no tomarse el medicamento puede suponer un riesgo importante para la salud del bebé debemos garantizar que lo tome. Si es imposible deberemos administrarlo por otro camino diferente a la boca. Muchos de estos medicamentos se pueden administrar por una vía intravenosa. Cuando es imposible que los tome de otra forma y son realmente necesarios para curar al bebé esto implica ingresarle en un hospital.

Pero ¿Lo habrá absorbido o lo habrá echado?

Cuando un bebé vomita el medicamento nada más tomarlo o en menos de 5 minutos es difícil que haya podido absorber nada. Podemos intentar de nuevo que lo tome.

Pero cuando pasa más de media hora desde que lo tomó asumimos que esa toma se ha absorbido y no la repetimos.

Esto es una orientación aproximada. Pero puedes tomarla como regla mientras no te indiquen lo contrario en un medicamento concreto.

Trucos para lograr que tome el medicamento sin vomitarlo

Hay muchas trucos para que un bebé pueda tomarse un medicamento que necesita.

Porque cuando sólo alivia, puede que lo más razonable sea simplemente prescindir de él.

Centrarse en los medicamentos importantes y prescindir de los secundarios

Si han mandado varios medicamentos al bebé viene bien saber cuál o cuáles de ellos son los más importantes. A veces resulta difícil que los tome porque son demasiados. Tal vez consigas que tome uno sólo o dos. Pero no más. Si te han dicho cuáles son los esenciales céntrate en ellos.

Mezclar los medicamentos en la comida

Hay medicamentos que recomiendan no mezclar porque son más efectivos tomados en ayunas. No porque mezclados sean malos, sino porque pierden efectividad. Pero es más efectivo tomarlos mezclados que no tomarlos. Y en los bebés las tomas son tan frecuentes, que realmente vacío no tienen el estómago casi nunca.

Por lo tanto si resulta casi imposible que tome directamente el medicamento y consigues que lo haga mezclado con alimentos, pues se mezcla.

Intenta para lograrlo que sean alimentos que camuflen el sabor del medicamento:

  • Uno amargo (que es el sabor más rechazado) puede mezclarse con cosas dulces para que lo amortigüe.
  • Un medicamento ácido puede mezclarse con leche y hará la acidez menos evidente.

Darlo con el chupe

Si un bebé tiene chupe podemos darle el medicamento con una jeringuilla introducida en la comisura de la boca mientras tiene el chupe. Si vamos introduciendo cantidades pequeñas por el lateral el bebé lo va tragando mientras chupetea.

Cambiar la vía de administración

No son muchos los medicamentos disponibles en supositorio. No hay por ejemplo antibióticos ni corticoides en supositorio. Pero sí que hay para la fiebre o los vómitos por ejemplo. Son una alternativa útil en los niños a los que es difícil dar jarabes sin que los echen.

Otra opción son los aerosoles o nebulizaciones.

Por tanto, si un niño tiende a echar las medicinas cuando se las damos por boca:

– Establezcamos prioridades, eliminando los que no sean imprescindibles para curar.

– Probemos a darlos mezclados en la comida, con el chupe, por otra vía (supositorio o nebulización si es posible).

– Si es imposible y son necesarios de verdad, valoraremos ingresarlo para tratarlo por vía intravenosa.

Categorías
Alergias e Intolerancias Bebé de 6 meses Blog Digestivas Enfermedades Crónicas en Bebés y Niños Infecciones en Bebés y Niños Síntomas del Bebé y el Niño Enfermos Vómitos

Qué hacer si mi bebé vomita

Qué hacer si mi bebé vomita

El Pediatra Jesús Garrido te explica de forma clara cómo actuar cuando tu bebé vomita. La respuesta sin rodeos que necesitas.

¿Qué hacer si tu bebé vomita?

  1. Diferencia vómito de bocanada. Da igual si es mucha cantidad o si sale con fuerza. Si un bebé echa el contenido de su estómago sin mostrar molestias (malestar, dolor, mala cara), es una bocanada. Vómito es cuando la expulsión se acompaña de malestar.
  2. No te preocupes demasiado. Los vómitos son muy comunes en los niños. Y en la mayoría de los casos no son graves.
  3. No le des nada de comer o beber en un rato. Si un bebé vomita y volvemos a darle alimentos o bebidas inmediatamente su estómago tiende a expulsarlo de nuevo e irritarse cada vez más. No le ofrezcas nada hasta que pase al menos 30 minutos sin náuseas.
  4. Fracciona las tomas. Cuando vuelvas a ofrecer líquido o comida hazlo en cantidades pequeñas más frecuentes.
  5. ¿Con qué empezar? Inicia con alimentos o bebidas suaves. Si toma pecho es ideal hacerlo con él.  Como la alimentación de los bebés suele ser suave puede empezar con lo que le apetezca. Pero pequeñas cantidades.
  6. Si no tolera nada debe valorarlo el pediatra cuanto antes. Un bebé puede deshidratarse en cuestión de horas si vomita todo lo que toma. Si los vómitos son intermitentes, vomitando alguna vez y asimilando la mayoría podemos esperar mientras el estado general del bebé no sea malo.
  7. La complicación a vigilar es la deshidratación. Si sigue vomitando el problema es que se deshidrate. Podemos pensar que un bebé se está deshidratando si tras vomitar varias veces seguidas:
    1. Tiene la boca seca.
    2. La piel está pálida y las ojeras marcadas. Es normal que esto ocurra inmediatamente tras el vómito. Pero si hace un rato que no ha vomitado y presenta este aspecto es signo de falta de líquido.

Ante la sospecha de que el bebé se esté deshidratando o si los vómitos se acompañan de muy mal estado general debes acudir a urgencias para que valoren al bebé.

En urgencias hay 3 cosas que harán:

  • Valorar el estado del bebé. Tanto la causa de los vómitos como su hidratación.
  • Cortar los vómitos. Con o sin medicación.
  • Rehidratar si es necesario. Con líquidos por boca o por una vía venosa (con suero).
  • Recomendaciones para tratar al bebé en casa. En función de la causa y el estado de tu bebé.

Si quieres más información sobre los vómitos en bebés puedes acceder al artículo «Vómitos en niños y bebés«.

Si crees que este artículo te ha ayudado

Compártelo entre tus conocido

para que a ellos también les ayude.

Categorías
Bebé de 3 meses Blog Botiquín para atender Bebés y Niños Calculadoras Constantes de Salud Infantil Cuidados del Bebé y el Niño Dosis en Medicinas para Bebés y Niños fiebre Herramientas de Salud Infantil Infecciones en Bebés y Niños Qué hacer si mi bebé.... Síntomas del Bebé y el Niño Enfermos Urgencias en Bebés y Niños

♨Temperatura normal en un Bebé

¿Cuál es la temperatura normal en un bebé?

¿Cuál es la ♨ Temperatura normal en un Bebé? Valores de referencia según el sitio donde la mides y cómo interpretarla. ¿Es grave o no?

El cuerpo humano tiene capacidad de adaptarse a los cambios de temperatura que hay a nuestro alrededor. De forma que mantiene una temperatura estable entre unas cifras que son las adecuadas para que nuestro organismo funcione.

Los bebés cuando nacen tienen menos capacidad para compensar estos cambios lo que los hace más sensibles a temperaturas extremas.

Una de las dudas más habituales de los padres y madres novatos es: ¿Cuándo es fiebre en un bebé? ¿Cuándo debo preocuparme si la temperatura es muy baja?

Temperatura normal en un bebé

Es la misma que un adulto: Entre 35 y 37º Centígrados.

Estas cifras son tomadas en la axila.

Las temperaturas normales son diferentes en sitios distintos del cuerpo:

  • Temperatura normal del bebé medidas en la boca:
    • Entre 35,5 y 37,5.
  • Temperatura normal del bebé medidas en la ingle:
    • Igual que en la boca: Entre 35,5 y 37,5.
  • Temperatura normal del bebé medidas en el recto (introduciendo el termómetro en el culo):
    • Algo más que las anteriores: Entre 36 y 38º Centígrados.

Si la temperatura está por encima del límite superior en cada sitio, hablamos de febrícula.

Cuando supera en un grado el límite superior hablamos de fiebre.

Por tanto será fiebre si tiene más de 38º en la axila, más de 38,5º en la boca o en la ingle o más de 39º en el recto.

¿Qué hacer cuando la temperatura del bebé sube?

Si el bebé tiene febrícula

En los bebés más pequeños la febrícula puede aparecer simplemente porque esté muy abrigado o en un sitio donde hace mucho calor. Para saber si es por eso o realmente tiene febrícula:

  1. Lleva al bebé a un lugar con temperatura normal (20-25º) y quítale ropa. 
  2. Espera 5 minutos y vuelve a tomarle la temperatura.
  3. Si ha bajado a cifras normales simplemente estaba demasiado abrigado o en un ambiente muy caluroso.
  4. Si sigue con la febrícula o sube es que realmente tiene algo que le causa esa febrícula.
  5. Lo más frecuente es que sea una infección. Pero en bebés puede subir también con facilidad si están un poco deshidratados, tras una comida abundante o por reacción a una vacuna.

Si el bebé tiene fiebre

Cuando sube por encima de lo que consideramos fiebre asumimos que tiene una infección, está deshidratado o es una reacción a una vacuna.

La gravedad de la fiebre y por tanto la urgencia para que sea valorado por un médico depende de:

  • Edad del niño. Cuanto más pequeño más importante es que sea valorado pronto. Especialmente en menores de 3 meses en los que no relacionamos la fiebre con una vacuna puesta hace 24-48 horas.
  • Estado general. Cuanto más decaído esté el bebé más importante puede ser el problema que causa la fiebre.
  • Lo alta y persistente que sea la fiebre. No es lo mismo una fiebre de 38,2 que una de 41º. Y no es igual un sólo pico de fiebre que ha cedido y pasan horas sin que vuelva a aparecer que una fiebre casi constante.

De los tres factores, el principal es el Estado General. Aunque la fiebre sea alta, si el estado general es bueno, resulta tranquilizador. Aunque no sea muy alta, si el estado general es malo incluso cuando la fiebre baja, puede ser más serio.

Cómo controlar la fiebre hasta que lo vea el médico

Hay tres opciones:

  • No hacer nada. Es lo indicado en la febrícula con buen estado general.
  • Medios físicos. Es decir bajar la temperatura refrescando al bebé.
    • Llevando al bebé a un lugar fresco. Si estamos por ejemplo en la playa bajo una sombrilla, ten en cuenta que con un sol intenso puede haber más de 40º grados bajo la sombrilla. Vete de la playa y entra en algún edificio. Busca una temperatura por debajo de 25-28º. Si vas en coche abre las ventanas, busca una sombra o pon el aire acondicionado.
    • Quitándole ropa. Al quitar ropa facilitamos que el cuerpo elimine calor a través de la piel.
    • Hidratándolo. Como he dicho en los bebés puede subir la temperatura con facilidad si se deshidratan. Dale líquido. Si toma pecho, basta con el pecho.
  • Con medicamentos. Cuando los medios físicos no son suficientes y tiene fiebre o malestar podemos usar antitérmicos. Los más usados en España para los niños son el paracetamol, el ibuprofeno (mayores de 6 meses) y el metamizol. Puedes pulsar sobre cada uno de ellos y te llevará a la calculadora de la dosis en función de su peso.
Categorías
Bebé de 4 meses Blog Cuidados del Bebé y el Niño Granos y Erupciones Higiene del Bebé y del Niño Infecciones en Bebés y Niños Infecciones en la Piel Manchas en la piel Piel del Bebé y el Niño

Punto blanco en el Pezón de un Bebé

Punto blanco en el pezón de un bebé.

Punto blanco en el pezón del bebé. Algo bastante frecuente. Te muestro una foto para que lo compares por si tu hijo lo tiene y te explico qué hacer.

En el pecho de los niños y niñas hay varias partes que pueden producir secreción:

  • Glándula productora de leche. La glándula mamaria está ahí. Tanto en niños como en niñas. Cuando nacen hay un aumento importante de hormonas en la madre que pasan a través de la placenta a la sangre del bebé. No son pocos los bebés de ambos sexos que presentan un crecimiento del pecho en las primeras semanas de vida. Como ellos no producen hormona propia y no vaciamos el pecho, esa producción incipiente desaparece. A veces puede quedar una pequeña cantidad de leche retenida que puede acabar saliendo. Pero como los canales eran mínimos en calibre pueden taponarse formando una perla de leche. Igual que en las madres que dan pecho cuando un canal se tapona. Si esto ocurre el punto blanco está en el centro del pezón.
  • En la areola hay también glándulas que producen grasa. La areola es la zona que rodea al pezón, de un color más oscuro que el resto de piel del bebé. Estas glándulas tienen a veces cerrado el poro por el que saldrá la grasa que producen. Cuando esto ocurre se forman quistes de grasa que antes o después se abren al exterior eliminando la grasa que contienen. Lo que vemos en ese caso son puntos blancos en la areola.

Ese punto blanco en el pezón del bebé ¿Es una infección? ¿Debo preocuparme por él?

Ambos casos son secreciones retenidas. Y pueden en teoría infectarse. Pero en la práctica no suele pasar. Antes o después la retención se abre al exterior y libera su contenido sin mayor problema.

En los pocos casos en los que se infecta: 

  • Veremos el punto blanco con inflamación de la piel que lo rodea.
  • El bebé mostrará dolor al tocarle. 
  • Puede tratarse con cremas antibióticas como la Mupirocina. Lo normal es que aplicando la crema la irritación desaparezca en pocos días.

Cómo se eliminan los puntos blancos del pezón de un bebé

Hay muchas manías. Está quien se muerde las uñas, quien se arranca el pelo, quien…

Y están los que no pueden resistirse a reventar cualquier colección de secreciones de la piel. Sí, hablo de quienes no pueden ver una espinilla y resistirse a estrujarla hasta que revienta…

No lo hagas en este caso, por favor.

Estos puntos blancos del pezón del bebé acaban desapareciendo solos sin hacer nada. 

La piel y las mucosas tienen su propio proceso de regeneración que va expulsándolo todo hacia fuera. Puede tardar más o menos, pero al fin acabará desprendiéndose seco o abriendo y vaciando su contenido de forma espontánea.

Si lo aprietas para que se rompa puedes dañar la zona y favorecer que se infecte.

Así que si tu hijo lo tiene, resístete y deja que su puntito se acabe abriendo sólo.

Categorías
Blog Botiquín para atender Bebés y Niños Cuidados del Bebé y el Niño fiebre Qué hacer si mi bebé.... Síntomas del Bebé y el Niño Enfermos

Qué hacer si mi bebé tiene fiebre y escalofríos

Qué hacer si mi bebé tiene fiebre y escalofríosEl Pediatra Jesús Garrido te explica de forma clara cómo actuar cuando tu bebé tiene fiebre y escalofríos. La respuesta sin rodeos que necesitas.

Qué hacer si mi bebé tiene fiebre y escalofríos:

  1. No te preocupes. Es algo normal en los niños que tengan escalofríos al subir la fiebre. Algunos padres se agobian porque creen que es una convulsión. En la convulsión hay sacudidas con pérdida de conciencia. En los escalofríos el bebé no pierde el conocimiento y son temblores, como cuando tenemos frío.
  2. Toma la temperatura. Lo normal es que en un rato haya subido. Ya que los escalofríos son la forma de aumentar la temperatura quemando energía en los músculos.
  3. No abrigues al bebé. Si abrigas al bebé la fiebre subirá con más fuerza. Tampoco te recomiendo que le quites ropa aún. Porque si lo hacemos el cuerpo necesitará quemar más energía para aumentar la temperatura.
  4. Si la temperatura ya está subiendo dale un antitérmico ya. Los escalofríos aparecen para subir la temperatura. Si los escalofríos son intensos la fiebre va a subir con fuerza. Y los antitérmico tardan en hacer efecto. Adelántate. Si tiene menos de 6 meses te recomiendo el paracetamol. En mayores de 6 meses otra opción es el ibuprofeno.
  5. Calcula la dosis de Paracetamol o Ibuprofeno.
  6. Cuando cedan los escalofríos y la piel empiece a ponerse enrojecida quítale ropa. Cuando la fiebre ha terminado de subir, el cuerpo intenta bajar la temperatura llevando más sangre a la piel para eliminar calor. Es el momento de ayudarle a bajar descubriendo la mayor superficie de piel posible.

¿Voy a urgencias o puede esperar?

Si al bajar la fiebre el bebé sigue teniendo mal estado general conviene que vayas a urgencias. La orientación más fiel de lo grave que es una infección es el estado general. Más importante que lo alta que sea la fiebre. En los bebés conviene que el bebé sea explorado por el pediatra para averiguar la causa y tratarla. Es más urgente que le vean cuanto menor sea su edad y peor sea el estado general tras bajar la fiebre. 

Si quieres más información sobre la fiebre en bebés puedes acceder al artículo «Fiebre en Niños y Bebés«

Si crees que este artículo te ha ayudado

Compártelo entre tus conocidos

para que a ellos también les ayude.

Categorías
Alimentación Complementaria del Bebé Alimentación del Bebé y el Niño Bebé de 18 meses, año y medio Blog Cuidados del Bebé y el Niño Diarrea Dieta Sana Digestivas Estreñimiento Estreñimiento en bebés y niños fiebre Higiene del Bebé y del Niño Infecciones en Bebés y Niños Lactancia Artificial Lactancia Materna Obesidad Infantil Piel del Bebé y el Niño Respiratorias Síntomas del Bebé y el Niño Enfermos Vómitos

El recorrido del agua en el cuerpo de un niño o bebé

El agua es el principal componente del cuerpo del bebé. Es importante mantenerlo hidratado y hacerlo con agua de buena calidad.

El agua es el principal nutriente del organismo. Este vídeo explica fácilmente el camino que sigue en el organismo de un niño o bebé.

El agua es el nutriente más importante de los seres vivos. Para los seres humanos no es una excepción.

Y los niños tienen una mayor proporción de su cuerpo en forma de agua.

El vídeo nos muestra de forma esquemática algunos detalles importantes:

  • El agua entra en forma de líquido o con los alimentos.
  • En el intestino la absorbemos y pasa a la sangre.
  • La circulación la lleva a todos los puntos del organismo. Sirve de base de transporte, pasa a los tejidos ocupando espacio entre las células y en su interior.
  • Arrastra además los desechos del organismo que son purificados en el riñón y expulsados en la orina.
  • Pero no todo el agua que ingerimos es absorbida. Una parte debe quedar en las heces. Cuando esa cantidad es muy baja nos estreñimos. Cuando es demasiada aparece la diarrea.
  • La perdemos además a través de la respiración, en la mucosidad y con el sudor…

El cuerpo debe mantener una cantidad casi constante de este elemento. Y está muy bien preparado para hacerlo. Pero cuando hay pérdidas extraordinarias puede necesitar un aporte de agua por encima de lo normal.

Las situaciones que pueden hacer perder agua con más facilidad a un bebé o un niño son:

  • Diarrea. Cuando hay una irritación en el intestino que impide que absorba el agua que el cuerpo necesita. Aunque estemos tomándola en cantidad adecuada, se pierde.
  • Vómitos. Una irritación del estómago hace que lo que entra en él no pase hacia el intestino, sino que se retenga y sea expulsado por arriba. Suele ocurrir cuando el estómago detecta algo que le daña y se activan mecanismos para expulsarlo en lugar de permitir que pase hacia el intestino y lo dañe.
  • Fiebre. Cuando el cuerpo sube su temperatura puede perder agua por dos vías: Sudando y con la respiración, ya que cuanto más sube la fiebre más se acelera la respiración y más agua sale en ella.
  • Exceso de calor en el ambiente. Por ejemplo si dejamos a un bebé en la playa en las horas centrales del día. Aunque esté bajo una sombrilla puede estar a temperaturas muy superiores a 40º C. Y en esas condiciones la única vía para mantener la temperatura del cuerpo es sudar.

Aporte adecuado de agua

En todas estas situaciones es especialmente importante aportar cantidad suficiente a niños y bebés para evitar la deshidratación. Y será mucho más acuciante cuanto menor sea la edad del bebé. Ya que en los más pequeños la capacidad de adaptación es menor.

Cuando falta en el organismo hablamos de deshidratación. En un bebé suele notarse porque la boca está seca, la piel pálida y las ojeras marcadas.

Lo ideal para evitarlo es aportar cantidades pequeñas pero frecuentemente. Así suele ser mejor tolerada que si damos mucha cantidad de golpe. Especialmente será recomendable fraccionar las tomas cuando el bebé presente vómitos o diarrea. Porque cuando toma cantidades más pequeñas es más fácil que se retenga y asimile. Cuando toma cantidades mayores es más probable que se desencadene el vómito o el retortijón que acabe en diarrea.

En el cuerpo hay un equilibrio importante entre minerales y agua. Cuando aportamos un exceso de minerales deben ser eliminados por el riñón. Es parte de su trabajo. Entre las cualidades a destacar de un agua buena para niños y bebés está el hecho de que tenga una mineralización baja. Ya que si no es así, para el riñón supone una sobrecarga tener que eliminar constantemente una cantidad mayor de minerales que el cuerpo no necesita.

Categorías
Blog Embarazo

Calcular el peso de tu bebé en la gestación

El peso de tu bebé durante la gestación. Cómo se calcula y cómo se interpreta.

Cómo se sabe el peso de tu bebé dentro del útero o si su desarrollo es normal. Es fácil con la ecografía. ¿Cómo se mide?.

El peso de tu bebé durante su desarrollo dentro del útero es una de las múltiples dudas y preocupación que te asaltan en el embarazo. Y hoy, nuestro ginecólogo, Francisco Zorrilla de consultatuginecologo.com, nos trae las respuestas.

Es muy difícil que a un bebé le falte alimento. La placenta está diseñada para un funcionamiento eficiente. No trabaja al máximo, sino que su margen es muy amplio para ir adaptándose de forma progresiva a las cada vez mayores necesidades del feto a lo largo de los nueve meses.

Generalmente la placenta tiene un gran margen de funcionamiento. Ni siquiera al final de la gestación “trabaja al máximo”. Por este motivo debes tener tranquilidad y olvidarte de las preocupaciones. Tu bebé se desarrollará correctamente.

¿De qué depende el crecimiento o el peso de tu bebé?

Obviamente no todos los recién nacidos pesan lo mismo. Ni siquiera los bebés nacidos en la misma semana, pesan lo mismo.

Hablamos de medias y de percentiles. Un recién nacido suele pesar unos 3000-3500 gr de media tras los 9 meses de gestación.

Existen varios factores que pueden influir:

  • Genéticos o dependientes del bebé.
  • Maternos
  • Placentarios
  1. Factores genéticos en el peso de tu bebé:

Cada bebé tiene un potencial de crecimiento que viene determinado por sus genes. Sabemos que los hijos de padres grandes o altos, suelen pesar más que si la madre es “pequeña”.

Pero además, y lo más importante, si un feto tiene una alteración génica/cromosómica su potencial crecimiento se ve disminuido.

Cuando observamos un crecimiento intrauterino retardado (CIR) durante los controles ecográficos que realizamos a tu embarazo, lo primero es sospechar o descartar que pueda existir un problema genético en el bebé.

El crecimiento no se altera al inicio de la gestación. Lo observamos a partir del segundo trimestre, sobre las 24 -26 semanas, gracias a las mediciones que hacemos en la ecografía.

2.- Factores maternos en el peso de tu bebé:

Comprenderás que tan importante es el potencial intrínseco del bebé como la “fábrica” que lo alberga. Las condiciones maternas son fundamentales.

Una madre desnutrida o con problemas de salud puede mermar el crecimiento del feto y su peso al nacer.

Al principio de la gestación, cuando el crecimiento fetal no es muy activo o exigente, no se nota. Las medidas ecográficas del feto en la primera mitad de la gestación son normales, aún en los casos de patología materna moderada-grave.

Si como madre presentas una patología, el retraso del crecimiento (CIR) se pondrá de manifiesto sobre las 25-30 semanas.

No existe un tiempo fijo, te hablo de semanas a aproximadas.

Te preguntarás, ¿qué enfermedades maternas son más frecuentes en casos de retraso de crecimiento fetal?:

La más frecuente y conocida quizás sea la hipertensión. Pero pueden influir la malnutrición materna, infecciones (toxoplasmosis, rubéola, citomegalovirus, listeria), alteraciones en la coagulación sanguínea, etc.

La lista de enfermedades o patologías en la madre, que pueden influir en el desarrollo del bebé, es muy extensa. En este sentido, mi consejo es que, si es tu caso, realices una visita de preconcepcional y se lo consultes a tu ginecólogo.

3.- Factores placentarios en el peso de tu bebé:

La placenta tiene funciones de filtro entre tú y tu hijo. Es fácil comprender que las alteraciones de la placenta repercutan en la alimentación del bebé dentro del útero.

Hace las funciones de pulmón, riñón, hígado, hormonas, etc. del feto durante los 9 meses de la gestación.

Cuando la placenta es incapaz de alimentar al bebé hablamos de insuficiencia placentaria.

La placentación, es decir, el proceso de anclaje de la placenta a tu útero, se inicia con la nidación sobre los 5 días tras la fecundación del óvulo por el espermatozoide. Este proceso termina sobre las 16 semanas de gestación.

Enfermedades como la diabetes, la hipertensión, enfermedades inmunitarias, infecciones, o isoinmunización por incompatibilidad del grupo Rh, etc. son algunos de los problemas placentarios que pueden afectarle.

¿Cómo controlamos el peso de tu bebé durante la gestación?

Ésta es la parte principal del tema de hoy. Es sencillo hacer un seguimiento del peso del bebé dentro del útero mediante mediciones ecográficas.

De forma rutinaria, la ecografía que realizamos a las 32 semanas es la más importante para valorar el crecimiento del feto.

Durante la gestación, en mujeres de bajo riesgo, hacemos tres ecografías básicas:

Obviamente, si tu embarazo es de riesgo o si existe alguna de las enfermedades comentadas, realizamos más ecografías.

Para hacer un cálculo del peso medimos al bebé. Pero lo medimos por partes. En ningún momento de la gestación se mide el feto entero, pues está plegado dentro del útero.

En el primer trimestre medimos el CRL: longitud de la cabeza y el cuerpo del embrión.

A partir del segundo y durante el tercer trimestre el feto se mide por partes.

Las medidas más utilizadas son el diámetro de la cabeza (DBP) y su circunferencia (CC), los diámetros o la circunferencia del abdomen (CA) y la longitud de los huesos largos como el fémur o el húmero.

Cómo interpretamos los resultados obtenidos

A partir de estas medidas, el aparato de ecografía calcula el peso fetal estimado, que comparado con tablas de percentiles, no orienta sobre si tu hijo está creciendo bien intraútero.

Un feto se considera con crecimiento normal si su peso está entre el percentil 10 y 90. Si por ejemplo tiene un percentil 9 no quiere decir que le “pase nada”, pero si lo consideramos como un retraso de crecimiento (CIR) y lo vigilamos de forma intensiva.

No te obsesiones porque tu hijo esté en un percentil 25, por ejemplo. Todos somos diferentes y las tablas de pesos se obtienen por medias de las medidas ecográficas que le tomamos al feto.

Consulta con tu ginecólogo cualquier duda y él te irá orientando.