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Empezar con buen pie la Lactancia Artificial

Ideas para empezar bien la lactancia artificial.

La Lactancia Artificial es la opción cuando un bebé no puede recibir Lactancia Materna. Os doy algunas claves para inicarla con buen pie y que entendáis los problemas más frecuentes que pueden aparecer en las primeras semanas.

Si me preguntas cuál es la mejor alimentación para un bebé desde su primer día de vida te diré sin dudarlo que la Leche Materna.

Pero hay muchos motivos por los que esta opción puede no ser la escogida. Desde preferencias personales, circunstancias vitales hasta el hecho de que no se logre que funcione.

En este último caso es una pena que queriendo dar lactancia materna no se logre. En muchas ocasiones por no disponer de la ayuda necesaria para resolver los problemas que pueden hacer que la Lactancia Materna no sea esa opción positiva para la madre y el bebé que queremos que sea.

Sea como sea, dar Lactancia Artificial no es pecado, ni te expulsa del club de buenas madres…. Es una opción disponible que permite criar a un bebé.

Como defendemos la Lactancia Materna como la mejor opción, se tiende a no hablar de la alternativa, como si explicar a una familia que opta por la Leche Artificial cómo hacerlo mejor fuese un ataque a la Lactancia Materna. En mi opinión no lo es. Es ayudar a unos padres a dar a su hijo la opción escogida de la forma más beneficiosa para él. Ni más, ni menos.

Nuevas tendencias en Lactancia Artificial

En este vídeo me centro en dar las claves para que un bebé se alimente lo mejor posible con Leche Adaptada.

Durante mucho tiempo se han dado pautas rígidas de alimentación y crianza que generan problemas.

Cada vez más optamos por no poner esas normas, sino entender las necesidades del bebé y cómo cubrirlas. Es una forma mucho más flexible y natural de suplir su demanda de alimento. Haciéndolo bien evitaremos llantos por hambre, exceso de gases, bocanadas….

Y también es importante detectar cuándo la leche que está tomando no le sienta bien. Hablaremos por eso de los síntomas más habituales cuando un bebé tiene Alergia a las Proteínas de la Leche de Vaca o Intolerancia a la Lactosa.

Son poco más de 8 minutos que espero que os ayuden en estos primeros días en los que todo son dudas:

Si te ayuda dale un “me gusta y compártelo”.

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Pekemito: La leche materna no alimenta

Grietas en el pezón durante la Lactancia Materna

Uno de los mitos más extendidos: Por encima de los “x” meses la leche materna ya no alimenta y es mejor dejar el pecho y dar biberón si el niño no gana peso.

En los últimos años se está recuperando la “Cultura del Pecho”. Esto significa que por desgracia la generación anterior de madres vivió una época en la que paradógicamente la extensión de la Pediatría significó una desinformación en muchos aspectos.

Hay quien opina que fue algo interesado promovido por las empresas productoras de leche artificial. Yo creo que el motivo fue otro.

La Pediatría es una especialidad médica joven. No por los pacientes a los que tratamos, sino porque no tienen la antigüedad de otras. En España hasta hace unos 60 años no existían los pediatras de forma general. Había médicos especialistas en niños. Pero la mayoría de los niños eran atendidos por médicos generales. De hecho fuera de España son muchos los países donde no hay pediatras de atención primaria.

Pero la aparición de la atención primaria en Pediatría ha sido muy positiva. Tenemos una de las tasas de mortalidad infantil más bajas del mundo.

El problema es, y es aquí donde la perjudicada fue la lactancia materna, que se entendió que para ganar credibilidad como especialidad médica había que hacerlo todo muy científico. Y en esa época ser científico era poner cifras a todo.

Cifras que se definían y algunos siguen definiendo en lactancia materna

Tiempo entre las tomas de lactancia materna. Se instauraron pautas rígidas recomendando no dar el pecho antes de “3 horas”.

Tiempo en cada pecho. Se decían cosas como que no había que dejar al bebé tomar un pecho más de 10-15 minutos.

– Se llegó incluso a recomendar pesar al bebé antes y después de cada toma para saber lo que comía y suplementar si no se alcanzaba la cantidad “necesaria” según tablas de “aportes necesarios”.

Ganancia de peso adecuada. Por debajo de la cual habría que suplementar o sustituir la lactancia materna por artificial.

La realidad respecto a todas estas cifras es que son falsas. Como lo son aplicadas a muchas otras cosas cuando hablamos de seres vivos (horas de sueño, cantidad de comida, capas de ropa…).

Hay que entender que somos seres vivos, y como tales debemos adaptarnos a ambientes y circunstancias cambiantes. Nuestro cuerpo tiene mecanismos de autorregulación para dirigir esos cambios. De modo que independientemente de patrones simplistas unas veces tenemos más hambre, más sueño o más frío y otras menos. Y lo razonable es no oponernos a esos mecanismos de regulación más que cuando tenemos evidencia de que no funcionan bien.

La época en la que se interfirió la lactancia materna con cifras es la época de declive de la lactancia. Simplemente porque se impedía que la lactancia materna adaptase su producción a las necesidades del niño y eso hacía que más pronto que tarde se hiciese insuficiente.

Edad a la que dejar de dar pecho. Que es el tema que nos ocupa hoy.

¿Cuándo deja la lactancia materna de ser un alimento adecuado?

Voy a ser simple. ¿Cuándo deja de alimentar la leche de una vaca lechera? ¿6 meses después de que empiece a producir leche? ¿Un año después? ¿Dos?

¿Sabéis cuanto hace que la produce la vaca cuya leche compras en el supermercado? ¿Te preocupa? ¿O es simplemente leche?

Pues eso.

La composición de la leche materna cambia desde que el niño nace. Al principio es el calostro, con unas características más acordes a la necesidad del Recién nacido. Y luego va evolucionando a lo que llamamos leche madura.

Pero una vez que se alcanza esa “leche madura” se mantiene su composición mientras mantengamos la lactancia materna. Igual que se mantiene de forma estable la composición de la leche de cualquier mamífero (incluida la vaca, la oveja o la cabra que se ordeñan con regularidad).

Pero algunos dicen que llega un momento en que la leche materna va perdiendo propiedades y deja de ser adecuada para alimentar al niño.

No es raro aún (por desgracia) que lleguen madres a la consulta a las que a partir de los 3-6 meses han recomendado dejar el pecho y sustituirlo por leche artificial porque el bebé está ganando menos peso… Y se les ha dicho que el pecho ya con esa edad no les alimenta.

Ideas que no se tienen en cuenta cuando se dice algo así:

Cuando un bebé crece la ganancia de peso de cada semana se va reduciendo, por eso son curvas de peso, no líneas rectas de peso. Esto ocurre sea cual sea la alimentación del bebé.

Por encima de los 4-5 meses algunos bebés ya no suben de peso de forma regular, sino en pequeños saltos. Pueden pasar algunas semanas con una ganancia “muy escasa” y de repente en una sola subir “más de lo normal”. De nuevo es algo normal sea cual sea su alimentación.

La recomendación de enriquecer la lactancia materna con alimentación complementaria con otros alimentos por encima de los 6 meses no nace de que el pecho pierda propiedades. Sino de que hay ciertos nutrientes (el más conocido es el hierro) que el bebé adquirió durante el embarazo a través de la placenta y el pecho aporta en cantidad insuficiente para poder mantenerse de por vida. Esto no es un fallo del pecho, está diseñado para alimentar adecuadamente de forma exclusiva al bebé durante los primeros meses de vida. Pero somos omnívoros, no lactantes perpetuos. Eso no significa que la leche materna deje de poder competir por encima de cierta edad con cualquier otra leche y ser la mejor. Sino que necesitamos una dieta más variada. Por eso los preescolares que rechazan la comida y sólo toman leche tienen problemas de nutrición. Pero da igual que sea materna o de otro tipo. Es que por encima de cierta edad tomar sólo leche no es suficiente.

Sustituir la leche materna por leche artificial no soluciona nada y puede generar problemas. Si un bebé tiene problemas tomando pecho por falta de nutrientes podemos plantearnos solucionar los problemas que hacen que el pecho no sea suficiente, si no se resuelve podemos suplementar (si se hace bien, la mayoría de los casos se hace de forma transitoria para reforzar al niño y una vez que toma mejor, podemos potenciar el pecho para prescindir del suplemento). Pero lo que en ningún caso es una solución es suspender el pecho. La composición de la leche artificial no supera a la leche materna, y puede ser origen de alergias o intolerancias. No tiene sentido cambiar un alimento mejor tolerado por otro que no sabemos cómo tolerará.

Resumiendo: Que la leche materna es el mejor alimento para un bebé durante los primeros meses de vida, y una vez que se introduce alimentación complementaria sigue siendo la mejor leche que puede tomar un niño mientras madre e hijo decidan seguir con la lactancia materna.

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¿Se despiertan más los niños que toman pecho?

¿Se despiertan más los bebés que toman pecho?

Respuesta a una Peketema propuesto por una madre en Facebook: La lactancia y el sueño. ¿Despiertan más cuando toman pecho? ¿O no esta relacionado?

Uno de los motivos por los que muchas madres se plantean ofrecer a su hijo un biberón por primera vez es porque se despierta mucho de noche. Pero la duda que surge es: ¿Realmente los niños que toman biberón duermen mejor que los que toman pecho? ¿Es la solución dar un biberón?

A partir de esta pregunta surgen varias situaciones a tratar:

El bebé recién nacido que llora por la noche a pesar de ofrecerle el pecho a demanda y se duerme al tomar un biberón

Esta situación es muy frecuente. Bebés de pocos días de vida que por la tarde-noche empiezan a pedir con mucha más frecuencia el pecho y acaban desesperando a los padres.

En muchos casos los padres estaban motivados para dar el pecho como alimentación exclusiva y creían que sabían lo necesario para hacerlo. Pero el bebé no para de llorar y tras horas de tomas frustrantes y mucha desilusión, deciden ofrecer el biberón al bebé. En la mayoría de los casos el bebé toma el biberón con ansiedad y por fin se relaja quedando dormido durante horas.

¿Qué le pasaba a este bebé? No es difícil suponer que tenía hambre. Y no nos equivocaríamos.

Hay que entender algo: El pecho debe pasar de no producir nada a generar toda la leche que un bebé necesita en cuestión de horas. En la mayoría de los casos tras el parto el bebé está muy cansado. Han sido muchos cambios y tiene que adaptarse a muchas necesidades nuevas. Eso hace que en las primeras horas de vida el bebé pida alimentarse con poca cantidad y en seguida se queda dormido. ¡Genial! Porque al principio es poca cantidad lo que hay.

En los días siguientes irá tomando cada vez con más frecuencia y cantidades mayores. Habitualmente al ritmo que va necesitándolo va estimulando al pecho a que produzca cantidades suficientes.

El problema surge cuando esta coordinación no es buena y el bebé no estimula suficiente aumento en la producción de leche. Las causas más frecuentes son:

Aguantar el hambre al bebé para que cumpla un horario. Si tiene hambre y lo ponemos a tomar pecho enseguida, el bebé va comunicando al pecho el ritmo al que necesita el alimento. Pero cuando no le dejamos tomarlo cada vez que lo haría empieza a comer con más ansiedad llevando a la situación que describíamos arriba. Muchos padres no reconocen la necesidad del niño para alimentarse y tratan de calmarlo por otros medios.

Entretener el hambre del bebé con chupe, biberón (de leche o manzanilla) o intentar calmarlo con balanceo cuando tiene hambre. Hacer esto provoca que cuando por fin come lo haga con ansiedad y que mientras el pecho no se haya enterado de que hacía falta más.

– Otras veces el problema es una mala postura del bebé al pecho que impide que se alimente bien y vacíe el pecho en lo que realmente necesitaría. El resultado es que las tomas dejan al bebé con hambre y empieza a comer con más ansiedad.

– Una última puede ser un frenillo lingual corto. Cuando lo hay y dificulta la lactancia resulta muy frustrante. Aparecen grietas en el pezón y el niño se cansa sin lograr sacar la cantidad que necesita.

Puede haber alguna más. Pero el resultado, sea cual sea la causa es el mismo. El bebé no duerme por hambre. Y si en ese momento se le ofrece un biberón suele tomarlo y quedarse dormido, agotado tras el esfuerzo.

¿Cómo evitar llegar a ese punto? Pues ofreciendo al bebé el pecho cada vez que está activo, e incluso haciendo por despertarlo si tras 2-3 horas durante el día sigue dormido.

Y si no lo hemos resuelto antes y ya estamos en la situación ¿qué hacemos, le damos el biberón o no?

Depende. Fundamentalmente del grado de desesperación del bebé y de las preferencias de los padres. Pero en algunos casos la solución es dárselo. Y corregir a partir de ese momento los errores que nos han llevado a tener que hacerlo para que no sea necesario en adelante.

Otra situación diferente: El bebé que a partir de los 4-6 meses empieza a despertarse con más frecuencia pidiendo el pecho

Aquí el problema no está directamente relacionado con el pecho. Es algo que ocurre exactamente igual con bebés que suelen dormirse en brazos tomando el biberón.

Y no es un problema de falta de alimento, sino de rituales de sueño.

Conforme un niño crece su sueño cambia. Y llega un momento en que le resulta fácil despertarse, pero para dormirse de nuevo necesita hacer un ritual de sueño. El que se le ha enseñado a hacer desde que nació. Sea tomando pecho o biberón, el ritual del bebé necesita la colaboración de sus padres para volver a dormirse y el resultado empieza a ser un aumento del número de despertares.

Se suele plantear a los padres si el bebé toma pecho que el problema se resolvería dándole un biberón para dormir.

Pero es que a los que se duermen tomando el biberón en brazos les recomiendan que empiecen a darles cereales.

Raramente se resuelve con ninguna de las dos opciones. El bebé no se está despertando por hambre, lo hace porque su patrón de sueño a partir de cierta edad incluye despertares que pueden ser cada 45-90 minutos. Pero sólo sabe volver a dormirse haciendo su ritual, y este incluye la colaboración de los padres (sea para dar el pecho o el biberón).

La solución no es un cambio de alimentación, sino un cambio de ritual de sueño.

En resumen, los niños que toman biberón suelen despertarse menos que los que toman pecho.

Pero no es debido habitualmente a un problema del pecho, sino a que no lo estamos dando de forma adecuada o a factores que tiene más que ver con la forma en la que dormimos al niño que con el hecho de si es tomando pecho o biberón.

La solución a los problemas de sueño no es en ningún caso dejar el pecho. Algunas madres hacen destete nocturno sustituyéndolo por biberón en la esperanza de resolver esto. Pero no mejora más que si cambiamos el ritual de sueño por uno que el bebé pueda realizar sin colaboración.

 

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Cereales con Gluten

cereales con gluten en la dieta del bebé.

ATENCIÓN: ARTÍCULO REVISADO

Escribí este artículo hace más de 6 años. Era básicamente lo que había aprendido como Pediatra en mi formación.

Ya no comparto los argumentos que defiendo en él.

Podría haberlo borrado. Pero creo que es mejor mantener lo que defendía en ese momento para que entendáis que al decir ahora lo contrario no es porque no conozca esta opción previa. Sino porque conociéndola pienso con lo que sé ahora que es un error. Pido perdón a aquellos que leyendo este artículo tal como estaba perdieron la oportunidad de hacerlo de un modo mejor para sus hijos. Pero ha llegado el momento de sustituir claramente una opción por la otra.

Dejo con la letra en rojo lo que afirmaba hace años al final del artículo.

En la actualidad recomiendo lo siguiente:

Baby Led Weaning.

Evitar las alergias con introducción precoz de alimentos. 

La hoja con indicaciones que doy a los padres en mi consulta actualmente. 

Los cereales de bebés tienen demasiada azúcar. Basta con que tome los mismos que tú: Pan, pasta, cuscús, migas, bizcocos, magdalenas y galletas caseras… Y da igual empezar con gluten o sin gluten mientras tú sepas cómo lo ha hecho. Dáselos en cuanto los pida. Retrasar su introducción aumenta las posibilidades de que acabe siendo alérgico al gluten.

Cereales con gluten en la comida de un lactante, cómo y cuándo introducirlos.

Estos son trigo, avena, centeno y cebada.

Se dan en lugar de los cereales sin gluten que tomaba hasta entonces o mezclados con ellos (por ejemplo los 8 cereales con miel).

A partir del momento que toman cereales con gluten pueden tomar por ejemplo pan o galletas de trigo.

El problema es que suelen usarse no como alimento, sino como forma de entretener a los niños. Es muy frecuente ver a un niño en la calle que empieza a llorar e inmediatamente se saca galleta o trozo de pan y se le da. Es una forma muy habitual de que los niños empiecen a “comer mal”. Si se los dais hacedlo en la comida.

Si se lo dais cuando está aburrido o nervioso, estaréis usando la comida como entretenimiento, no como alimento (os recomiendo leer el capítulo sobre la obesidad y sobre la programación de conductas).

La alergia al gluten (celiaquía) es una de las más frecuentes en Europa, por lo que os aconsejo que apuntéis claramente el momento en que vuestro hijo empieza a tomar gluten (aunque sean pequeñas cantidades).

Cuando les sienta mal puede desencadenar reacciones muy variadas. Desde erupciones en la piel, vómitos inmediatos o una diarrea intensa hasta otras menos evidentes (digestiones más pesadas, estancamiento en el peso, estreñimiento y diarrea leves de forma intermitente con dolor de barriga más frecuente que antes de que los tomara…)

Si aparece alguno de estos síntomas menos intensos se suele probar a eliminar el gluten durante al menos 2 semanas. Si los síntomas desaparecen es posible que tenga intolerancia al gluten. Si volvemos a introducir el gluten y vuelven las molestias, la intolerancia ya es más que posible.

Se pueden hacer analíticas que nos dirán si tiene predisposición genética (no todo el mundo puede desarrollar celiaquía) y si tiene anticuerpos (si su cuerpo ya está generando una alergia contra el gluten, y si es más o menos intensa).

Otro paso para llegar al diagnóstico definitivo de Celiaquía de forma definitiva son las Biopsias intestinales. Pero no me parecen imprescindibles para llegar al diagnóstico en la mayoría de los casos.

Para más información os aconsejo:

www.celiacos.org

Es la página oficial de la Federacion de Asociaciones de Celiacos de España.

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Cereales sin Gluten

ATENCIÓN: ARTÍCULO REVISADO

Escribí este artículo hace más de 6 años. Era básicamente lo que había aprendido como Pediatra en mi formación.

Ya no comparto los argumentos que defiendo en él.

Podría haberlo borrado. Pero creo que es mejor mantener lo que defendía en ese momento para que entendáis que al decir ahora lo contrario no es porque no conozca esta opción previa. Sino porque conociéndola pienso con lo que sé ahora que es un error. Pido perdón a aquellos que leyendo este artículo tal como estaba perdieron la oportunidad de hacerlo de un modo mejor para sus hijos. Pero ha llegado el momento de sustituir claramente una opción por la otra.

Dejo con la letra en rojo lo que afirmaba hace años al final del artículo.

En la actualidad recomiendo lo siguiente:

Baby Led Weaning.

Evitar las alergias con introducción precoz de alimentos. 

La hoja con indicaciones que doy a los padres en mi consulta actualmente.

Esto te lo voy a resumir fácil. Los cereales de bebés tienen demasiada azúcar. Basta con que tome los mismos que tú: Pan, pasta, arroz, cuscús, migas, bizcocos, magdalenas y galletas caseras… Y da igual empezar con gluten o sin gluten mientras tú sepas cómo lo ha hecho.

La leche no necesita añadirle cereales. La leche es leche y sabe a leche.

Todo lo que sigue puedes tirarlo a la basura.

Introducción de los cereales sin gluten en la comida de un bebé.

Se venden dos tipos de cereales: Sin gluten (maíz, arroz, mijo…) y con gluten (trigo, avena, centeno, cebada…).

Estos últimos producen una de las alergias alimentarias más frecuentes de occidente: la celiaquía.

Aquel que la sufre no puede tomar ningún alimento que contenga esos cereales, es decir, no puede probar el pan, ni ninguna clase de bollería o pastelería, ni la mayoría de los embutidos, ni rebozados, ni pasta, en los casos más graves ni siquiera alimentos que hallan sido elaborados con utensilios de cocina con los que previamente se halla cocinado cualquiera de los anteriores… Un auténtico latazo.

Sólo pueden tomar con seguridad aquellos productos elaborados cuyo envase tiene una espiga de trigo tachada con la inscripción “libre de gluten”, o naturalmente aquellos que elaboramos nosotros sabiendo que no usamos esos cereales.

No todo el mundo puede ser celiaco. Hay que tener predisposición genética.

El contacto esporádico demasiado precoz favorece que se hagan alérgicos, y la causa principal de ese contacto son las costumbres de dar el trocito de pan como chuchería, la galleta en la papilla de fruta o las “mijitas de…”

Evitad todo eso, sobretodo antes de los 8 meses que es cuando os recomiendo que introduzcáis los cereales con gluten. (no pasa nada si se introducen más tarde, aunque también hay pediatras que los recomiendan antes).

Por tanto se empieza con cereales SIN gluten.

Los cereales se usan como un complemento a la leche y se dan juntos.

Hay cereales que llevan la leche incorporada y se preparan añadiendo sólo el agua. Los hay incluso que se venden en tetrabrik ya preparados con la leche (comprobad que sean sin gluten y con leche de inicio).

Si se está tomando leche artificial se preparará primero la leche como siempre y se le añaden los cereales.

Si no ha tomado antes leche artificial leed el apartado sobre preparación del biberón.

Los cereales pueden tomarse en biberón o en papilla, con cuchara.

Depende de que al niño le guste la cuchara o no.

Suele indicarse que se añada un cacito de cereales por cada mes. Así para el niño de 4 meses serían 4 cacitos. Esto es sólo orientativo.

Hay marcas que espesan más y otras que espesan menos, por lo que yo aconsejo que se añadan según el gusto del niño (a unos le gustan más espesos y a otros más claros) y según la vía por la que se le da (más espeso para la cuchara que para el biberón).

Para el biberón compradle una tetina para papilla ya que con las normales para leche se atascan con el más mínimo grumo.

Para la cuchara, no lo hagáis tan claro que se caiga si no queréis estar 2 horas dándole y que además acabe la mitad desperdigada, ni tan espesa que el niño tenga que casi “masticarla”:

La consistencia de una bechamel suave.

En cuanto a la cantidad de la toma de cereales os digo lo que con el biberón:

Que siempre le sobre un poco, mientras no le siente mal.

Suelen darse dos tomas al día. Generalmente comida y cena o desayuno y cena.

Las dos en las que tenga más hambre.

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Cosas de bebé para alimentar

Pezoneras, sacaleches, sujetadores, discos de lactancia. Biberones, Leche Artificial, Esterilización. ¿Cuáles elegir?

La alimentación y sus accesorios:

En la lactancia materna

Si un bebé toma sólo pecho, el único accesorio de alimentación del bebé es su madre y lo que ella necesite para la lactancia.

Ropa para mamá.

Cuando se da el pecho, lo primero que necesita una madre son sujetadores nuevos. Por un lado porque aumenta la talla y por otro porque debe primar la comodidad y la higiene sobre otras consideraciones.
Si pasas por una tienda de ropa para madres, los sujetadores verás que suelen ser lisos en el centro. La razón no será necesaria que te la explique si has pasado por ello: El pecho en general y el pezón en particular se vuelven muy sensibles, cualquier costura inoportuna puede ser una tortura. Deben tener además facilidad para dejar al descubierto el pecho de forma que a la hora de darlo no sea un engorro.
Junto con el sujetador echarás de menos las pezoneras de algodón: Son discos de algodón similares a los que usáis para desmaquillar que sirven para empapar la secreción de leche entre las tomas, que es más frecuente sobretodo al principio y para evitar igualmente el roce con la ropa en general y las costuras en particular.

La higiene del pecho durante la lactancia consiste simplemente en la ducha diaria con jabones poco irritantes.
A veces, cuando se forman grietas y dar el pecho resulta un suplicio: La solución pueden ser las pezoneras de silicona. Se adaptan al pecho de forma que al tomar protegen y el bebé puede seguir tomandolo.

Si queda aire entre la pezonera y el pezón estimulad un poco para llenar ese espacio de leche antes de acercárselo al bebé. Eso facilita que siga sacando y sobre todo que no lo rechace de entrada y no trague gases.
Cuando aparecen las grietas suele ser signo de que el bebé coge el pezón mal.
Para evitar las grietas y para que saque la leche lo mejor posible, hay que intentar que al mamar con la boca abarque la mayor parte posible del pezón y la areola. Y que el ombligo del niño esté dirigido hacia la madre, de forma que mire directamente al pecho sin tener que girar el cuello.

En lactancia artificial

Si necesita otros aportes distintos al pecho, serán necesarios los utensilios propios para darlos y para la higiene de estos utensilios:

Cuando se sigue dando el pecho hay distintas opciones. Se puede dar el suplemento con jeringuilla, vasito, con sistemas suplementadores de lactancia o con biberón. Hay niños que toman biberón y siguen tomando el pecho sin problema. Pero si queremos mantener el pecho, y al complementar con biberón el niño empieza a no coger bien el pecho es preferible evitar el biberón y complementar con alguno de los otros métodos.

El biberón. Cada vez son más frecuentes los de plástico. Yo sin embargo recomiendo el de cristal, es más higiénico y es un material inorgánico, lo que crea menos problemas. En europa estamos en proceso de ver si se eliminan los Bisfenoles de su composición totalmente. Hay biberones que ya especifican que están hechos de plástico sin bisfenoles.

En cuanto a las tetinas las hay de látex y de silicona.
Las de silicona es más difícil que produzcan alergias por lo que son preferibles.
Hay tetinas, como chupes, para las distintas edades, para papilla y para líquido, anatómicas y que no lo son.
Habrá que usar una preferiblemente anatómica para líquido si es lo que va a tomar (con las de papilla sale con más facilidad pero también pueden atragantarse con más facilidad).
Lo adecuado es que poniendo el biberón boca abajo gotee pero no caiga a chorro.

Sistemas anticólico. A mí me gustan. Resultan algo más engorrosos de montar y limpiar. Pero tienen varias ventajas.

  1. El niño extrae la leche con más facilidad, de una forma más parecida a como lo hace del pecho
  2. Protegen los oídos al evitar que el niño chupe con presión negativa
  3. Evitan que la leche se oxide más al no pasar el aire a través de la leche, lo que conserva mejor la vitamina C y favorece una mejor absorción de hierro.

Si tuviese que recomendar un modelo concreto, para mi gusto sería el Tommee Tippee anticólico.

La limpieza de estos utensilios debe realizarse con un método que elimine el mayor número posible de agentes patógenos, tanto hongos como bacterias. Para ello está el simple lavado, que elimina gérmenes por arrastre y que debe realizarse siempre, pero que no es suficiente en los primeros meses de vida. Los 3 primeros meses en los que el sistema inmunitario del bebé es aún muy débil es recomendable algún otro método suplementario que elimine más gérmenes.
A partir del momento en que el bebé ya tiene más capacidad de movimiento y coge de todo y se lo mete en la boca deja de tener sentido usar otros métodos distintos al simple lavado como cualquier otro utensilio de cocina.
Los métodos más usados durante los primeros meses son la esterilización por calor y por productos químicos.
Los productos químicos suelen ser comprimidos que echamos en agua en la cual introducimos los objetos a esterilizar durante un tiempo determinado. Por ejemplo el Método Milton. Su problema es que es efectivo contra las bacterias pero poco o nada contra los hongos, por lo que es muy frecuente que los bebés que usan este método acaben teniendo hongos en la boca.
La mejor forma de eliminar hongos y bacterias es poner a hervir agua en una olla y añadir una cucharadita de bicarbonato. Cuando el agua esté hirviendo introducimos los objetos a esterilizar y los mantenemos en el agua hirviendo durante 1 minuto, tras lo cual los sacamos de la olla y dejamos que se enfríen y escurran.
Si tenemos bastantes biberones, tetinas y chupes, podemos hacer la esterilización una vez al día y guardarlos todos en un recipiente donde no les caiga polvo para ir utilizándolos poco a poco. Con este método se eliminan los hongos por la acción del bicarbonato que dificulta su multiplicación, y las bacterias por efecto del calor.
Es cierto que estropea más las tetinas, chupes y biberones, y hay que cambiarlos antes, pero es más efectivo que los otros métodos disponibles.

Y por supuesto, si das leche artificial tienes que comprarla. Se empieza con leches de inicio habitualmente. Aunque en niños prematuros pueden necesitar una leche especial según su edad gestacional y peso.

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Comida de Bebé

ebook comida de bebé

Guía de introducción de la Alimentación en los dos primeros años de vida del bebé.

 

Da consejos concretos sobre cómo iniciar la lactancia materna o la lactancia artificial y cómo introducir la alimentación complementaria a tu bebé.

La alimentación es mucho más que dar nutrientes al cuerpo, tiene una relación íntima con el desarrollo afectivo, la educación y las relaciones sociales. Los primeros pasos de un bebé en este campo son decisivos para que, en el futuro, su relación con la alimentación sea sana, placentera y enriquecedora.

Este libro es una guía sobre la lactancia, tanto materna como artificial y la introducción de la alimentación complementaria hasta los dos años.

El objetivo es centrarse en los detalles, con lenguaje sencillo, para resolver las dudas y problemas más frecuentes sobre alimentación en lactantes.

No me gustan los extremismos. Este libro no se dedica a tomar decisiones por ti, sino a darte la información para que tomes tus propias decisiones sobre la alimentación de tu hijo.

Y una vez tomadas esas decisiones para que entiendas los problemas más frecuentes que suelen aparecer y cómo solucionarlos.

Contenidos de Comida de bebé

INTRODUCCIÓN DE LA ALIMENTACIÓN EN EL LACTANTE                                                                    

Porqué una pauta para alimentar a los bebés, algunas normas generales en cuanto a alimentación:

Cantidad de comida, calidad de la comida, la actitud de los padres al alimentar a sus hijos, ¿Leche materna o artificial?.                                                                                                                           

LACTANCIA MATERNA                                                                                                                                          

Cómo funciona la lactancia materna, inicio, postura, frecuencia, duración, higiene, alimentación de la madre, cantidad de leche, ritmo adecuado de ganancia de peso,¿me he quedado sin leche?.

Problemas durante la lactancia:                                                 

El dolor durante la lactancia, las grietas del pezón durante la lactancia, la ingurgitación mamaria, la mastitis, las crisis de crecimiento o baches de lactancia.      

Extracción y Conservación de la leche materna. Manejo de la leche materna extraída.                  

Las asociaciones de Lactancia                                                      

Retirar el pecho                                                                 

PASO DE LA LACTANCIA MATERNA A LACTANCIA ARTIFICIAL         

Abandono de la lactancia materna desde el nacimiento, a los pocos dias después del nacicimiento, antes de los 6 meses, entre los 6 meses y el año de vida, por encima de los 12 meses.               

LACTANCIA ARTIFICIAL                                               

Pautas para dar la el biberón de una forma más natural. ¿Son todas las leches artificiales iguales?. Higiene para preparar el biberón. Postura para dar el biberón. Tipos de biberones. Frecuencia de las tomas de biberón. Cantidad de biberón. ¿Hay que dar agua o manzanilla a un lactante?. El cólico del lactante y las pautas de biberón. Preparación del biberón. La infección por hongos.                                                  

 ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA CON LACTANCIA MATERNA   

¿Porqué no esperar entonces para la introducción de otros alimentos?. Si tienes que empezar a separarte de tu bebé. Los lácteos en la alimentación complementaria al pecho. Orden de introducción de la alimentación complementaria.     

ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA CON LACTANCIA ARTIFICIAL   

¿Cuando empezar?. Motivos para empezar antes de los 6 meses y guía de introducción.                             

ALIMENTOS COMPLEMENTARIOS                       

Cereales sin gluten, fruta, verdura, carne, yogur, cereales con gluten, pescado blanco, huevo, leche de vaca entera.

Otros alimentos a partir del año: Las legumbres, verduras de hoja, miel, pescado azul, marisco, chocolate y vainilla, frutos secos.

Se supone que ya come de todo.


Precio: 5 €

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Paso de la lactancia materna a lactancia artificial

Cómo pasar de la lactancia materna a lactancia artificial o mixta.

 

Existen muchas circunstancias que pueden hacer que se pase de la lactancia materna a la artificial.

No es cuestión de volver a repetir aquí las ventajas claras de la materna expuestas en la introducción sobre alimentación en el lactante.

Si finalmente habéis llegado a la conclusión de que vuestra situación hace deseable el paso a la lactancia artificial, intentaré explicaros el proceso.
Éste depende del momento en que se produce el paso

Abandono de la lactancia materna desde el nacimiento:

Dado que en el momento del parto la naturaleza está diseñada para desencadenar un pico de hormonas (prolactina) que estimule la producción de leche por la madre, si se decide no dar pecho desde el principio y para evitar las molestias asociadas a una subida de la leche que va a ser inútil se puede recurrir a un tratamiento hormonal que puede prescribir el ginecólogo que atiende a la madre en el parto.

Ese tratamiento evita el efecto de la prolactina para suprimir la subida de la leche.
En cuanto a preparación, cantidades, tipo de leche, frecuencia de las tomas os remito al capítulo sobre lactancia artificial.

Abandono de la lactancia materna pocos días después del nacimiento:

Es la situación que en más casos, atiende más a una frustración de las expectativas sobre el pecho que a una necesidad real.
Permitidme que en aquí sí insista en que antes de tomar la decisión pidáis el asesoramiento de alguien con los conocimientos adecuados para, si es posible, salvar la lactancia materna.
Si finalmente se decide el paso, el proceso es el mismo:
Tratamiento para retirar el pecho prescrito por el ginecólogo.
Pautas sobre lactancia artificial como las definidas en el capítulo de lactancia artificial.

Abandono de la lactancia materna antes de los 6 meses:

Es hoy en día la situación más frecuente entre las madres trabajadoras. Y su razón suele ser la incorporación al trabajo después de acabar la baja maternal. Sería deseable para evitarla un incremento de la duración de la baja maternal…
Sin embargo, esta incorporación no tiene porqué suponer el fin de la lactancia materna si el horario laboral no es demasiado prolongado. El pecho puede adaptarse a lo que se le pida si es regular.
En aquellas madres que trabajan por ejemplo en horario matinal (de 8:00 a 15:00) se puede dar pecho antes de irse a trabajar y volver a darlo justo al llegar, con lo que se pierde una o dos tomas como mucho.
Si un par de semanas antes de incorporarse empezamos a reducir esas tomas sustituyéndolas por el alimento que tomará en su lugar (leche artificial, fruta, verdura o leche materna conservada…) conseguiremos en primer lugar quedarnos con la tranquilidad de saber como responde a la incorporación de esos alimentos y en segundo lugar que el pecho vaya reduciendo su producción para esas tomas de modo que el primer día de trabajo no suponga una tortura.
Si pasas simplemente a suprimir esas tomas el día que empiezas a trabajar, el problema es que el pecho se llenaría como si siguieras con el ritmo normal.
Aparte de ser doloroso, como el pecho se adapta a lo que se le pide, si se llena demasiado y no se vacia, empieza a mandar mensajes diciendo que sobra leche, lo que reduce la secreción de prolactina y de leche en todas las tomas.
En cuanto a la cantidad del sustituto del pecho, habrá que probar en esas dos semanas para darle la cantidad que sea capaz de tomar (subiendo hasta que sobre un poco sin forzar).
Si empezamos antes de los 6 meses a introducir la leche artificial, recomiendo que se haga con leche de inicio pasando a leche de continuación a partir de los 6 meses (tras llevar con la de inicio al menos entre dos semanas y un mes).
La introducción de la alimentación complementaria en estos casos seguiría la guía para niños con lactancia artificial.
Si lo que decidimos es suprimir totalmente el pecho, se pueden espaciar las tomas de pecho de forma progresiva sustituyéndolas por tomas de lactancia artificial, fruta, verdura… en el orden especificado en el enlace anterior.
La eliminación progresiva consiste en empezar dando todas las tomas de pecho menos una de cada tres.
En el momento que notemos que el pecho no se llena demasiado pasar a una de cada dos.
Cuando el pecho ya no moleste al saltarse las tomas pasamos a dar una toma de pecho de cada tres.
Si sigue sin molestar una sola toma al día, que se suprimirá en cuanto dejemos de notar presión.
Dependiendo de la madre el proceso puede tardar entre 10 días y un mes.
O si precisamos hacerlo de golpe tomando el tratamiento para retirar el pecho prescrito por el ginecólogo.

Abandono de la lactancia materna entre los 6 meses y el año de vida:

Podemos de nuevo:

  • Mantener el pecho en las tomas en las que lo consideremos oportuno siempre que sean regulares.
  • Reducirlo poco a poco hasta suprimirlo según la pauta descrita justo arriba.
  • Eliminarlo de golpe con tratamiento hormonal prescrito por el ginecólogo.

En cuanto a la leche artificial se podría iniciar con una sola toma de leche de inicio (por simple precaución) y si no aparece ninguna reacción intensa pasar directamente a leche de continuación hasta el año.
Dos semanas después de la leche de continuación podría tomar el yogur natural.
A partir del año podría pasar a leche de vaca entera siempre que llevara al menos 2 semanas tomando yogur sin problemas.
La introducción de la alimentación complementaria seguiría la guía de introducción de la alimentación en niños con leche artificial, introduciendo aquellos alimentos que no tomase aún en el orden descrito dejando al menos 2 semanas entre dos distintos.
En cuanto a cantidades como siempre: Hasta que se quede sin hambre, pero sin forzar.

Abandono de la lactancia materna por encima de los 12 meses:

Las tres opciones:

  • Mantenerlo en las tomas que podamos si tienen regularidad.
  • Reducirlo poco a poco hasta suprimirlo.
  • Eliminarlo con tratamiento hormonal prescrito por el ginecólogo.

Con esta edad la gran mayoría de los niños están preparados para digerir sin problemas la leche de vaca entera.
Podemos aún así, hacer una primera toma con yogur natural.
Si no hay ningún problema, dar una pequeña cantidad de leche entera de vaca.

Para aquellos que quieran introducir la leche de forma más segura (opción que yo os recomiendo):

  • Aplicar unas gotas de leche entera sobre la cara interna del antebrazo y esperar una hora.
  • Si no aparece enrojecimiento, aplicar un poco de leche entera en los labios y esperar una hora.
  • Si no aparece irritación, aplicar un poco de leche entera en la lengua o la cara interna de las mejillas y esperar una hora.
  • Si todo sigue bien, dar una toma pequeña de leche entera (unos 50 ml=50 cc).
  • Si no hay problema puede tomar leche entera.

Observad en las siguientes semanas si empieza a tener diarrea, vomitos o dolores de barriga más frecuentes.
Cuando esto ocurre conviene hacer un pequeño experimento:
Echad agua oxigenada a las heces del niño. Si forma burbujas es que en la caca hay sangre en pequeñas cantidades, lo que puede ser signo de inflamación del intestino. Si esto ocurre, suspended la leche de vaca entera y comentádselo a su pediatra.
Si no aparece ninguno de los problemas descritos, la leche entera suele darse en dos o tres tomas al día (yo recomiendo que sin superar los 500 ml de leche al día).

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Alimentación del Bebé y el Niño Embarazo

Lactancia artificial

Lactancia artificial. Pautas para dar la el biberón de una forma más natural

 

Actualmente hay una amplia variedad de leches artificiales que permiten alimentar perfectamente a aquellos niños que por distintos motivos no pueden tomar el pecho o cuyas madres han decidido no darlo.

Higiene para preparar el biberón:

Recomiendo esterilizar el biberón hirviéndolo con agua y bicarbonato.
Se pone una olla con agua y una cucharadita de bicarbonato. Cuando rompa a hervir se introducen los biberones, tetinas, chupes…
Con que hiervan durante un minuto es suficiente.
Se dejan escurrir y pueden guardarse en un recipiente de plástico o cristal para ir usándolos a lo largo del día.
Es recomendable seguir esterilizando hasta los 3-6 meses.
El límite es variable porque para mí deja de tener sentido la esterilización en el momento que el niño ya lo coge todo y se lo mete en la boca. Y eso hay niños que lo hacen con 3 meses y otros que con 5.
Desde ese momento se debe lavar como los demás instrumentos de cocina, pudiendo usarse sin problema el lavavajillas.

Postura para dar el biberón:

Tanto el bebé como aquel que le da el biberón deben buscar la posición más cómoda posible.
En la lactancia artificial aparece otro factor a tener en cuenta:
La postura del biberón. Debe inclinarse ligeramente con la tetina hacia abajo evidentemente y manteniendo el nivel de leche cubriendo la mayor parte posible de la tetina. Si se pone demasiado horizontal es fácil que tome muchos gases, especialmente si al ir tragando ha ido entrando aire, ha formado muchas burbujas y la tetina está llena de ellas. Los biberones del Dr Brown, que tiene un sistema de flujo de aire, pueden hacer la toma más fácil y evitar que traguen aire. Hay biberones con tetinas que dejan salir más o menos cantidad en función de la postura en que los ponemos. Eso también conviene tenerlo en cuenta.

 

Frecuencia de las tomas de biberón:

Si el biberón es el sustituto del pecho no hay motivos para que las reglas sean diferentes:

No hay tiempo mínimo entre toma y toma.
No más de 5 horas entre tomas los primeros días.
No más de 3 horas entre tomas durante el día
mientras pida con más frecuencia de noche.

Cantidad de biberón:

Si el biberón es el sustituto del pecho no hay motivos para que las reglas sean diferentes:

Debe tomar la misma cantidad que con el pecho.
Es decir: Hasta que se quede sin hambre.

A modo orientativo se dice que un lactante debe tomar 150 mililitros de leche por cada kilo de peso al día.
Pero hay bebés a los que resulta imposible dar esta cantidad y están bien y otros que con esa cantidad no paran de llorar por hambre.
En realidad un lactante debe quedarse sin hambre tras la toma.
Y para saber que se consigue eso hay que comprobar que siempre sobre un poco.
De modo que si damos por ejemplo 60 mililitros en cada toma y se los acaba en todas hasta la última gota, hay que subir a 90 mililitros por toma de modo que sobre un poco.

Pero pensarán muchos:
“Debe haber algún límite, porque los hay lo suficientemente tragones para comer lo que se les eche aunque les siente mal.”
En realidad no: Si le preparas un biberón de 300 ml a un recién nacido, veréis que llega un momento, que por tragón que sea, ya no quiere más.

Otra orientación son las bocanadas.
Si un niño con 120 no echaba o echaba poco y al aumentar la toma a 150 echa más, es que aunque quiere más, no cave y darle más sólo sirve para que lo vomite.
Aún así hay algunos tan tragones que si no se les da, aunque sea para echarlo, no paran de llorar.
En esos yo aconsejo dárselo. Es más caro en leche y en lavadora, pero nada más. Y no dárselo es echar todas las papeletas para que tenga cólico del lactante. Y para reducir las bocanadas suele ser útil dar las tomas con más frecuencia. Así comen con menos ansiedad, menos cantidad en cada toma y las bocanadas se reducen.

El juez final: El peso.
Si cuando reviso a un niño gana el peso adecuado para su edad, es que come lo que necesita. Aunque sea menos que el de la vecina, de lo que diga la lata o de lo que ponga en un libro.
Si no gana ese peso a pesar de que no es capaz de comer más o tomando lo que se podría esperar de su edad como “normal”, hay que pensar si el niño no tendrá algún problema. Los problemas más frecuentes en estos casos son una infección de orina no diagnosticada o una intolerancia a las proteínas de la leche de vaca o a la lactosa (ambos son componente de la leche artificial).

¿Hay que dar agua o manzanilla a un lactante que se alimenta de biberón exclusivamente? No.
Todo lo que el niño necesita está en la leche (alimenta e hidrata).
Si hace calor o suda mucho, o tiene fiebre, simplemente tomará más líquido si lo necesita.
Y si hacéis lo que os recomendé más arriba en cuanto a frecuencia y cantidad de las tomas (dar cuando pida y lo que pida), evitaréis que se deshidrate.
A veces cuando están enfermos lo único que debemos modificar es ofrecerle la leche en cantidades más pequeñas y más frecuente.
El agua y la manzanilla no alimentan, por lo que si damos al niño, llenamos el estómago de algo que no va a alimentarle pudiendo en algunos casos llegar a evitar que gane el peso adecuado.

Una idea más:
Es mi opinión, que la razón por la que el cólico del lactante es más frecuente entre los niños que toman biberón que entre aquellos que toman pecho es que somos más rígidos en las tomas con aquellos que toman el biberón:
Son muchos los pediatras que defienden que “el pecho no tiene horario”, pero si el niño pasa al biberón le establecen pautas rígidas en cuanto a frecuencia y cantidad de las tomas.
Cuando esa pauta establecida no cumple con las necesidades del niño, éste empieza a comer cada vez con más ansiedad lo que desencadena el Cólico del Lactante.
Mi experiencia me dice que en estos niños, se mejora mucho más del Cólico si flexibilizamos el ritmo y la cantidad de las tomas adaptándonos a lo que pide el niño, que con cualquier medicación o cambio de leche.

Preparación del biberón:

Todas las leches artificiales se preparan igual por convenio.
Llevan un cacito para medir el polvo.
La medida es el cacito enrasado.
Es decir lleno hasta el borde, se pasa un objeto plano (suelen llevar enrasador y si no lo lleva vale por ejemplo un cuchillo) para que lo que sobre caiga sin apelmazarlo.
Esta medida es el polvo que hay que añadir a 30 mililitros de agua (un mililitro es lo mismo que un centímetro cúbico).
Así, para 120 mililitros de agua se añadirán 4 cacitos, para 150, 5 cacitos…
Al acabar de prepararlo veremos que aumenta la cantidad.
Si preparamos 120 con 4 cacitos veremos que una vez preparado no hay 120, sino unos 135-140 mililitros.
Por eso para no confundirnos en las proporciones, al preparar el biberón siempre se mide primero el agua y después se añade la leche en polvo.
Si lo hacemos al revés, echamos primero el polvo y luego completamos de agua hasta la medida, habremos echado menos agua y la leche irá demasiado concentrada, lo que causará problemas al niño.

El agua para preparar el biberón se suele decir que sea agua hervida o agua mineral.
Yo prefiero la hervida por dos motivos.
– El agua mineral tiene una serie de controles que garantizan su salubridad, pero pueden fallar. El agua mineral no es agua estéril.
– Y las aguas minerales son eso minerales, o sea que llevan una cantidad de sales disueltas que en algunos casos son excesivas para un bebé.

Si se hierve da igual que sea agua mineral o del grifo, porque una vez hervidas se han esterilizado.
O sea que lo más lógico es preparar el biberón con agua del grifo (si la de vuestra zona es potable, claro) hervida y si no puede hervirse en un momento dado, agua mineral de mineralización baja.

Otras cuestiones:

La infección por hongos:
En algunos de esos casos, el bebé tiene manchas blancas en la cara interna de los labios, las mejillas, las encías y la lengua.

Intenta retirarlas con suavidad.
Si no se quitan, lo que tiene es Muguet (lo que en algunas zonas llaman “arrorre”).
Una infección por hongos (candidiasis) muy frecuente en los lactantes.
Es frecuente que la cojan del biberón o el chupe si no se esteriliza de forma adecuada en los 3 primeros meses.

En esos casos recomiendo una crema (Fungisdín Gel Oral) que se aplica en la tetina del biberón o del chupe antes de ponérselo al bebé (tres veces al día).

También hay que esterilizar chupe y biberón con agua hervida con bicarbonato, y con una gasita mojada en agua con bicarbonato se puede limpiar suavemente la boca del bebé.

Si el niño usa chupe o biberón y tiene hongos, no los esterilicéis con esterilizador o pastillas.

Suele mantenerse la lactancia artificial como alimento exclusivo hasta los 3,5-4 meses.
A partir de ahí se introduce la alimentación complementaria.

¿Son todas iguales? No.

En los últimos 30 años ha habido grandes cambios en la composición de las leches artificiales.
Esos cambios son fruto de la investigación para intentar que su composición sea lo más parecida posible a la de la leche materna.
Hay empresas que gastan muchos recursos en esta investigación, y eso repercute en el precio de la leche artificial.
Hay otras que fabrican una leche como la que las primeras hacían 20 años atrás.
Cualquier avance de las primeras empresas tiene patente, lo que les permite tener una calidad mucho mayor hasta que venza la patente. Momento en el cual las que no investigan pueden incorporarlo a su cadena de producción.
Algunos de esos avances no se introducen ni siquiera una vez libre de patente porque encarece el producto.

Hay por tanto mucha diferencia entre las marcas de primer nivel y las del último.
En España esas diferencias pueden ser de hasta 29 euros frente a 6 euros.

Una aclaración: La leche infantil no es un medicamento, por lo que no tiene un precio fijo establecido en todas las farmacias. En las marcas más caras puede haber diferencias muy importantes.
Se puede encontrar la misma leche a 19 euros en unas farmacias y a 29 euros en otras. La única diferencia son los 10 euros de más que gana algún farmacéutico.

El precio medio de las más completas en España puede rondar los 22-24 euros.
Teniendo en cuenta que una de esas latas puede durar de 7 a 10 días (depende de la edad y lo comilón que sea vuestro retoño), quiere decir que cogiendo la opción más cara, vuestro hijo come todo el mes por menos de 90 euros. Es decir cada día menos de 3 euros.

¿Sois vosotros capaces de haceros un presupuesto para comer por ese precio?
Es la alimentación más barata que tendrá vuestro hijo en toda su vida.
Más barata sólo hay una: El pecho.