Categorías
Blog Embarazo

¿Cómo evitar las vaginitis en el embarazo?

Vaginitis durante el embarazo.Vaginitis en el embarazo: Un 75% de las mujeres tiene al menos un episodio de vaginitis por hongos a lo largo de su vida, en especial durante la gestación. ¿Te ha ocurrido alguna vez?.

Nuevamente, nuestro ginecólogo habitual Francisco Zorrilla, autor de consultatuginecologo.com, nos aclara conceptos y nos da consejos útiles.

En primer lugar quiero definirte qué es un vaginitis: Es la inflamación de la mucosa de la vagina. Cuando además se inflama la vulva (genitales externos de entrada a la vagina) lo denominamos vulvovaginitis.

¿Cuántos tipos de vaginitis existen?

Las causas de las vulvovaginitis son múltiples, pero las más importante son:

  • Por hongos: cándidas en la mayoría de los casos.
  • Por bacterias: pueden ser múltiples microbios entre los que habría que destacar por sus implicaciones en el embarazo al steptococus agalactiae.
  • Por virus: las más frecuentes son por el herpes genital.
  • Por parásitos: como los piojos
  • De causa irritativa o alérgica.
  • Por alteraciones específicas de la piel
  • Vaginitis atróficas: no aparecen en la gestación pues ocurren en mujeres postmenopáusicas.
  • Vaginitis inespecíficas: se dan sobre todo en niñas pequeñas.
  • Vaginitis por cuerpos extraños en vagina como juguetes eróticos, etc.

De todas ellas, las más frecuentes en el embarazo son las vaginitis por hongos.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes de la vaginitis en el embarazo?

Obviamente en cada embarazada los síntomas son diferentes, pero las quejas más frecuentes son las siguientes:

  1. Sensación de irritación.
  2. Aumento de flujo vaginal: Es verdad que en la embarazada aumenta de forma natural la cantidad de flujo, como un cambio natural de los genitales.
  3. Picores: es uno de los síntomas más característicos.
  4. Molestias al mantener relaciones

¿Cómo se hace el diagnóstico de vaginitis en el embarazo?

Lo principal es la anamnesis, es decir, el recuento de síntomas que refieres al ginecólogo al hacer la consulta. Si veo que estás embarazada y tienes un aumento del flujo vaginal, con picores y molestias en las relaciones es posible que tengas una infección vaginal por hongos.

Es verdad que en el embarazo aumenta la cantidad de flujo e incluso las molestias con las relaciones, pero no tiene que haber picores.

En segundo lugar podemos tomar un muestra de flujo y mirarla a microscopio para ver los hongos. Este examen en fresco del flujo es una forma sencilla de detectar los hongos en la vagina.

En tercer lugar podemos hacer un cultivo vaginal de la muestra de flujo obtenida por exploración ginecológica. Se manda analizar y en pocos días tenemos un diagnóstico del germen y la información sobre el antibiótico más idóneo para el tratamiento.

¿De dónde vienen los hongos?

Las vaginitis por hongos, las más frecuentes en el embarazo, son producidas por un tipo de hongo llamado cándidas. El 90 % de las vaginitis por hongos son por cándidas y por ello también las denominamos candidiasis.

La flora vaginal está constituida por multitud de gérmenes, al igual que los tenemos en la piel, intestino, etc.

La existencia de hongos en pequeña cantidad en la vagina y sin producir síntomas es habitual. Forman parte de la flora vaginal e intestinal (éste es el reservorio natural de los hongos en el cuerpo).

El término de vaginitis por hongos requiere de dos condiciones:

  • Hongos
  • Síntomas

Cuando se rompe el equilibrio de la flora vaginal, proliferan los hongos en mayor cantidad y producen síntomas. Es a lo que denominamos vaginitis por hongos.

¿Cómo se pueden prevenir las vaginitis en el embarazo?

Como siempre en medicina lo mejor es prevenir. Otro consejo es no automedicarte y consultar con tu médico el tratamiento más adecuado.

Pero veamos qué consejos puedo darte para prevenir las vulvovaginitis en general:

  1. Mejorar la higiene personal: lavado de los genitales una o dos veces al día.
  1. Limpieza de los genitales desde delante hacia atrás para evitar arrastrar los gérmenes del ano hacia la vagina.
  1. Ropa: evitar la ropa ajustada, no dejarse la ropa húmeda puesta durante mucho tiempo, y usar ropa de algodón.
  1. Jabones y lavados genitales: mi consejo es secarte bien los genitales para evitar la humedad. Las embarazadas tienen un aumento de flujo y mayor sensación de humedad en los genitales. Usa jabones de pH adecuados, neutros o muy ligeramente ácidos (jabones íntimos). En general, no es necesario usar jabones especiales (íntimos), pero si los tienes no hay mayor inconveniente.
  1. Evita el uso de compresas u otro tipo de higiénicos (como salvaslip). Es mejor cambiar la ropa interior dos veces al día o con la frecuencia que necesites.
  1. Dormir sin ropa interior para facilitar la transpiración.
  1. Preservativos: si tu pareja tiene infección y no se ha tratado puede, a su vez, contagiarte los hongos. Lo denominamos de una forma gráfica infecciones en ping-pong.
  1. No usar duchas vaginales.
  1. Utiliza papel higiénico adecuado: En algunas ocasiones puedes tener una vulvitis alérgica a colorantes del papel higiénico.
  1. No utilizar productos químicos, espumas, desodorantes vaginales, etc. Todos estos productos se deben evitar por el riesgo de vulvitis alérgica.
  1. Higiene antes y después de las relaciones sexuales: Conviene hacer una limpieza básica antes y después de las relaciones sexuales, y tu pareja conviene que haga lo mismo. En el embarazo bajan las defensas y todo cuidado es beneficioso.
  1. Controlar el estrés: El estrés disminuye las defensas.
  1. Mejorar la dieta: reducir la cantidad de azúcares.
  1. Hacer revisiones periódicas con tu ginecólogo, evitando la automedicación y consultándole cualquier molestias que consideres.
  1. Tomar antibióticos predispone a tener vulvitis por hongos en los días o semanas posteriores. No los uses indiscriminadamente.
  1. Control de la diabetes, ya que mal controlada favorece las infecciones por hongos.
  1. Baños en las piscinas: son frecuentes las infecciones de hongos en embarazadas, en épocas estivales y, sobre todo, si frecuentas la piscina. El calor, la humedad y los cambios en el pH vaginal por el cloro de la piscina son factores predisponentes a las candidiasis.

Espero que estos 17 consejos te resulten útiles para disminuir los episodios de vaginitis por hongos.

Pero recuerda: ante cualquier síntoma acude a tu ginecólogo y no te automediques. Aunque las vulvovaginitis por hongos son las más frecuentes, pueden estar originadas por otras causas.

Categorías
Blog Embarazo Vómitos

¿Cómo mejorar los vómitos en el embarazo?

Vómitos en el EmbarazoTener nauseas e incluso vómitos en el embarazo es un problema tan frecuente como molesto que incluso puede ocasionarte deshidratación.

Hoy, de la mano de nuestro ginecólogo Francisco Zorrilla, autor de consultatuginecologo.com, te damos 23 consejos útiles para reducir la frecuencia de las nauseas y vómitos durante la gestación.

Durante la gestación aumenta la sensibilidad de los sentidos, sobre todo del gusto y del olfato. Se trata de un mecanismo natural para protegerte de ingerir posibles sustancias nocivas para tu bebé.

Por tanto es un mecanismo fisiológico, de difícil solución, pero que podemos mejorar con algunos consejos.

¿Cuáles son las causas de los vómitos en el embarazo?

Las causas concretas no están bien establecidas y, por tanto, te hablo de factores que influyen en que tengas esa molesta sensación de asco y nauseas tan característicos, sobre todo al comienzo de la gestación

  • Predisposición familiar: viene establecida en nuestros genes. Las embarazadas hijas de madres que tuvieron vómitos en el embarazo tienen más riesgo de padecerlos.
  • Predisposición del propio embarazo: No todos los embarazos son iguales. Por ejemplo, si tu gestación es gemelar, la cantidad de hormonas de embarazo es mayor, y mayor los síntomas secundarios como las nauseas y los vómitos.
  • Predisposición individual: Depende de las propias características de cada mujer. Si eres de las que se marean en el coche, o vomitan fácilmente con los anticonceptivos, o en embarazos anteriores. Es característica tu forma de tener los embarazos. Si en un primer embarazo tuviste vómitos es muy posible que se repitan en gestaciones posteriores.
  • Factores sociales: el estrés y la presión social pueden afectarte enormemente durante la gestación. Estás más sensible y vulnerable. Es básico obtener apoyo familiar en tu nueva situación.
  • Factores emocionales: como embarazada, fruto de su cambio hormonal, te vuelves más sensible y vulnerable emocionalmente. Factores como el estrés, la falta de apoyo de marido o de la familia, la sobrecarga por el trabajo, las tareas domésticas o del cuidado de los otros hijos, pueden llegar a afectarte y traducirse en un aumento de los vómitos y nauseas en la gestación.
  • Órganos de los sentidos muy sensibles: El olfato es el órgano más sensible durante la gestación. Habrás observado la cantidad de olores que puedes notar y la sensibilidad que se consigue, que puede llegar a ser insoportable en algunas ocasiones.
  • Factores hormonales: los cambios hormonales propios de la gestación son realmente los culpables de esta situación.

En el embarazo, se producen un intenso cambio hormonal en tu organismo. El objetivo es modificar el entorno en el que se va a desarrollar el embarazo para protegerlo.

Desde el primer momento de la fertilización, tu ovario produce grandes cantidades de progesterona, y la placenta produce hormonas como la gonadotropina corial (entre otras).

La gonadotropina corial (HCG) es la hormona que detectan los test de embarazo para darte la buena noticia de tu gestación.

Ambas son responsables de los cambios que notas en tu cuerpo de embarazada.

¿Cuáles son los 23 consejos más útiles para disminuir los vómitos en el embarazo?

  1. Evita exponerte a los olores que desencadenen las crisis de nauseas.
  1. Ventila bien la casa.
  1. Evita factores predisponentes personales como habitar en sitios cerrados, viajes en coche, etc.
  1. Evita las situaciones de estrés, busca ayuda en el trabajo, en las tareas de la casa y con los otros hijos que tengas.
  1. Solicita apoyo familiar. Necesitas comprensión, no reproches.
  1. Haz ejercicio diario, sobre todo al aire libre.
  1. Disfruta de la vida y de tu gestación. Distráete.
  1. Intenta no tener el estómago vacío. Come poco, pero frecuentemente. Las galletas saladas pueden ser una buena opción. Tenlas a mano.
  1. Come los alimentos que mejor te sienten. Haz pruebas.
  1. Come algo salado nada más levantarte.
  1. No te acuestes recién comida.
  1. Evita las comidas grasas.
  1. Las comidas sólidas mejor que las líquidas y las frías mejor que las calientes.
  1. Evitas las comidas que por su olor te provoquen nauseas. No te empeñes.
  1. Cepíllate los dientes con frecuencia para evitar el efecto nocivo del ácido sobre el esmalte dental.
  1. Bebe líquidos fríos con frecuencia para evitar la deshidratación. A pequeños sorbos.
  1. Las infusiones templadas/frías pueden ayudarte: te, menta, poleo, melisa, etc.
  1. Toma fruta Mejora el estreñimiento también.
  1. Descansa las horas que tu cuerpo necesite. En general , las embarazadas duermen más.
  1. El jengibre puede ser útil. Tómalo en forma natural o en medicamentos.
  1. Toma las vitaminas recomendadas para tu embarazo, como el ácido fólico y el yodo, y además puede ser útil que contengan vitaminas de tipo complejo B.
  1. Si no mejoras puedes consulta con tu ginecólogo el uso de medicamentos que contengan antieméticos como la doxilamina.
  1. Si el cuadro empeora, y los vómitos son tan frecuentes que ni siquiera puede hidratarte, acude tu centro hospitalario para rehidratación con sueros vía intravenosa. Piensa que tu bebé necesita alimento.

Las nauseas y los vómitos son frecuentes durante la gestación. Lo habitual es que desaparezcan y mejores tras los tres primeros meses de la gestación. Aprovecha al primera visita de control de tu gestación para consultarlo con tu ginecólogo.

¡No olvides disfrutar el embarazo!.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Categorías
Blog Embarazo

Cómo evitar el estreñimiento en el embarazo

Evitar el Estreñimiento en el EmbarazoEl estreñimiento es una molestias digestiva que afecta al 30-50% de las mujeres embarazadas. En este nuevo artículo, nuestro ginecólogo Francisco Zorrilla de consultatuginecologo.com, te da consejos útiles para evitarlo.

El estreñimiento no es un problema grave, pero si que puede alterar tu calidad de vida. El traerte este artículo es simplemente, por la gran frecuencia de embarazadas que padecen este problema.

El estreñimiento es un problema que afecta, sobre todo, a personas, mayores. Pero en el embarazo su frecuencia también aumenta. ¿Es tu caso?

¿Cómo se produce el estreñimiento en el embarazo?

Existen dos tipos de estreñimiento por su origen: orgánico y funcional.

Estreñimiento orgánico: Es raro, menos del 5 %. Se produce por una alteración neurológica, problemas obstructivos en el intestino, médicamente que paralicen la motilidad intestinal, etc.

Estreñimiento funcional: es la forma más frecuente y la que habitualmente será el origen de tu trastorno. Es la causa de más del 90% de los casos que vemos en las embarazadas.

El estreñimiento se puede observar durante toda la gestación, pero aumenta aún más al final de la gestación.

Durante el embarazo, tu cuerpo cambia de ambiente hormonal. Las hormonas del embarazo como la progesterona, disminuyen la motilidad intestinal, aumentan la absorción de alimentos en el intestino y te hacen estar más tranquila.

Por tanto, si disminuye la motilidad intestinal el bolo fecal progresa más lentamente en su recorrido, dificultando su salida y, además, permite una mayor absorción de agua. El resultado es un bolo fecal más deshidratado.

El mismo ambiente hormonal hace que tu metabolismo cambie. Lo que comes se absorbe en mayor proporción, para favorecer la alimentación y desarrollo de tú bebé. Esta es la razón de porqué comiendo lo mismo, aumentas de peso.

Siempre se comenta que ¡durante el embarazo, todo engorda!. Pero ello, disminuye el bolo y favorece el estreñimiento.

Durante la gestación estás más tranquila. La progesterona, te relaja y disminuyes la actividad y favoreces el estreñimiento.

El útero con el bebé ocupa un espacio dentro de tu abdomen. Cuanto mayor es tu abdomen conforme avanza tu gestación, menos espacio hay y más difícil es la motilidad intestinal. Es un factor de compresión mecánica.

Finalmente, y por si aún no es suficiente, en algunas ocasiones los ginecólogos te recetamos hierro para corregir la anemia. Tener anemia es muy frecuente. Las necesidades de hierro aumentan en la embarazada. El hierro favorece el estreñimiento.

Para agravar la situación, el tener un bolo fecal más endurecido favorece la aparición de hemorroides. El dolor que producen favorece aún más el estreñimiento, sobre todo tras el parto.

Consejos para evitar el estreñimiento en el embarazo

El objetivo es un cambio global en tus hábitos de vida que favorezcan el tránsito intestinal mediante el aumento de la toma de agua, fibra y ejercicio. Te los comento:

  1. Aumenta tu actividad, haciendo ejercicio todos los días. Los mejores pueden ser caminar, nadar o bailar. Busca lo que mejor se adapte a ti. Lo que más fácil y divertido te resulte, para que seas constante.
  2. Aumenta la cantidad de fibra en la dieta. Comer vegetales de todo tipo. El aumentar la fibra, aumenta el bolo fecal y evita el estreñimiento.
  3. Aumenta la cantidad de líquidos que ingieres cada día. Lo ideal es tomar entre 2 y 3 litros diarios. Ello aumenta del volumen de las heces.
  4. Genera el hábito de ir todos los días al baño. Inclúyelo en tu rutina diaria. Busca los huecos para “sentarte”.
  5. Evita los alimentos astringentes, como el plátano, membrillo, etc.
  6. Limita las medicaciones que pueden causar estreñimiento a lo estrictamente necesario: hierro, antidepresivos, espasmolíticos, etc. En caso de duda, consulta con tu médico.
  7. En caso necesario, y tras agotar las medidas anteriores, puedes tomar pastillas de fibra de venta en herbolarios.
  8. Finalmente si todo lo anterior falla, y para casos muy graves, podemos usar algunos tipos de laxantes. Previamente consulta con tu médico y te irá aconsejando. Existen tres tipos:
    1. Laxantes que aumentan el volumen del bolo. Actúan igual que la fibra y por tanto puedes usarlos en caso necesario.
    2. Laxantes osmóticos. Actúan reteniendo agua entre las heces y aumentando también el volumen del bolo. Pueden usarse sin problemas durante la gestación.
    3. Laxantes estimulantes de la motilidad intestinal. No se usan en la gestación. Si los tomabas antes de la gestación, cambia los hábitos y deja de usarlos.
  9. Uso de enemas. Su uso es puntual puesto que solucionan el problema de una forma transitoria.

En la mayoría de las embarazadas usamos los 7 consejos primeros, pues con ellos se resuelven la gran mayoría de los casos de estreñimiento en la embarazada.

La base de todo es un cambio en los hábitos de vida y de alimentación, que deberás mantener incluso tras la gestación. Con estos hábitos de vida más saludables disminuirás, además, el riesgo de cáncer colon. ¡Ánimo!

Categorías
Blog Embarazo

Los 12 síntomas en el embarazo a consultar con tu ginecólogo

Síntomas en el Embarazo que son normales y cuáles debes consultar.

Conocer qué síntomas en el embarazo son normales y cuáles no, durante la gestación es una de tus mayores preocupaciones como embarazada.

En este nuevo artículo de nuestro ginecólogo Francisco Zorrilla, autor de consultatuginecolgo.com te damos una lista de los 12 síntomas en el embarazo de alarma para consultar con tu ginecólogo.

El embarazo es un estado natural de la mujer y no una enfermedad, pero es normal que sientas cierta preocupación. ¿Será normal…? ¿Debo consultar…?

Las amigas y familiares te cuentan sus versiones de embarazos pasados, pero no siempre esos consejos son los mejores. Cada gestación es diferente.

En mi opinión consulta todas tus dudas con tu ginecólogo o matrona. Piensa que siempre es mejor una consulta de más, que una de menos.

Te enumero un listado de los síntomas en el embarazo o motivos de alarma más frecuentes, relacionados con la gestación:

1.- Sangrado o hemorragia vaginal

El sangrado vaginal siempre debe ser motivo de consulta. En los primeros meses puede indicar una amenaza de aborto. En el segundo y tercer trimestre puede ser un desprendimiento de placenta o una placenta previa, una amenaza de aborto tardío, etc.

2.- Vómitos intensos

Es frecuente, que tengas algunas nauseas y vómitos en los primeros meses de gestación. Pero si son muy frecuentes, y no permiten que te hidrates y alimentes correctamente, es aconsejable el ingreso hospitalario.

3.- Dolor abdominal intenso en los primero meses.

En las primeras semanas en normal un leve dolorimiento abdominal, como la sensación de bajarte la regla. Por el contrario, si tienes un dolor intenso puede significar que la gestación no está dentro del útero. Lo primero es hacer una ecografía y descartar una gestación ectópica (fuera del útero).

4.- Aumento rápido del abdomen en el primer trimestre de embarazo

El abultamiento del abdomen se produce a partir del cuarto mes. En los tres primeros meses de la gestación no se nota que estás embarazada. Si antes de hacer la ecografía de las doce semanas, notas un aumento de volumen en el abdomen habría que descartar un embarazo gemelar o múltiple, la existencia de miomas de rápido crecimiento o una gestación molar (degeneración de la placenta).

5.- Edemas y aumento rápido de peso

Los cambios hormonales propios del embarazo provocan retención de líquidos en tu organismo.

En caso de ser muy intensos, piernas y cara hinchadas o abotagadas y , sobre todo, si la tensión arterial está alta, debes consultarnos.

Mi consejo es no subir de peso más de un kg/mes de media. Si te notas hinchada, pésate todas las semanas y consulta si incrementas más de dos kg/mes.

6.- Elevación de la tensión arterial

Mi consejo es tomarte la tensión al menos una vez al mes. Pero si notas retención de líquidos hazlo frecuentemente.

Lo normal es que la tensión arterial diastólica (la mínima) sea igual o inferior a 80 mm Hg.

Por el contrario, si tienes una tensión arterial diastólica superior a 90, acude a tu centro sanitario para valoración.

7.- Síntomas neurológicos: jaquecas, visión de luces o borrosa o de manchas, etc.

Estos síntomas, en especial con retención de líquidos asociada y tensión alta, indican un agravamiento de la hipertensión durante el embarazo.

8.- Contracciones

Tener contracciones durante la gestación es normal. Se denominan contracciones de Braxton – Hicks.

Tener contracciones rítmicas, intensas y frecuentes antes de los ocho meses, no es normal. Observa que la diferencia entre una y otra situación está en el ritmo y la frecuencia. Tener contracciones irregulares e infrecuentes es normal.

9.- El abdomen no aumenta o lo hace escasamente

Si tu abdomen no crece progresivamente, a partir del cuarto mes de gestación, puede suponer un retraso de crecimiento o una malformación del feto. No se trata de comer por dos, pero tampoco de que pase un mes sin notar que te crece el abdomen.

  1. Crecimiento excesivo del abdomen en el segundo y tercer trimestre.

Éste es el caso contrario. Un crecimiento excesivo, junto con una ganancia de peso mayor de un kg/mes, pueden ser la manifestación de una diabetes gestacional o de un exceso de líquido amniótico.

11.- Perder líquido por vagina.

Si notas que pierdes líquido puede indicar una rotura de bolsa. Es importante distinguirlo del mayor aumento de flujo que ocurre de forma fisiológica durante la gestación.

La fisura en la bolsa es menos frecuente de lo que se piensa, pero no te confíes y, en caso de duda, consulta con tu ginecólogo.

12.- El bebé no se mueve

A partir de los cuatro meses comenzarás a notar los movimientos del bebé. Si en algún momento notas que se mueve menos en las últimas 24-48 horas, debes consultar.

Un escaso numero de movimientos puede indicar un problema de la placenta.

Éstos son los principales síntomas en el embarazo que pueden suponer una alarma y motivo de consulta.

Por otro lado puedes también notar otros síntomas en el embarazo que afecten a otros órganos del cuerpo:

  • Fiebre,
  • Picores generalizados,
  • Molestias de orina,
  • Síntomas digestivos,
  • En caso de accidente de tráfico o golpe en abdomen
  • Síntomas respiratorios
  • Cuadros de hipotensión o mareos repetidos
  • Otros síntomas que tú consideres anormales.

No se trata de vivir el embarazo preocupada. Al contrario, en ausencia de estos síntomas es probable que la gestación transcurra sin mayores problemas.e  de

 En este listado te presento los síntomas en el embarazo de alarma más frecuentes, pero pueden existir otros. En cualquier caso, no olvides disfrutar tu gestación.

Categorías
Embarazo

Ecografía de las 12 semanas. ¿Qué utilidad tiene?

Ecografía 12 semanas de embarazo

La ecografía de las 12 semanas te permite saber si tu embarazo seguirá adelante y cuántos bebés tienes en el útero.

Ecografía de las 12 semanas. En este nuevo artículo, nuestro ginecólogo Francisco Zorrilla de consultatuginecologo.com, te habla sobre qué puedes obtener en una de las tres ecografías más esperadas e importantes del embarazo.

Existen tres ecografía a las que debes prestar especial atención, pues nos ofrecen una información magnífica de cómo se va a desarrollar tu gestación:

  1. Ecografía 12 semanas
  2. Ecografía 20 semanas o morfológica
  3. Ecografía 32 semanas o de crecimiento fetal

En el artículo de hoy te hablo de la ecografía de las 12 semanas, para que sepas en qué consiste y puedas jugar mentalmente con tus ilusiones de ver a tu bebé.

¿Cómo se realiza la ecografía de las 12 semanas?

Por su nombre supondrás la fecha de tu embarazo a la que se realiza, pero tenemos un margen. Podemos hacerla entre las 11 semanas y el final de las 13 (13 semanas+6 días).

Es el comienzo de la gestación, pero la espera se hace interminable y las ilusiones desbordan.

En ginecología usamos dos formas de hacer la ecografía. Vía vaginal y vía abdominal. Las ecografías del primer trimestre se hacen por vía vaginal, pues la resolución de la imagen obtenida, y por tanto la información, son mayores. En el segundo y tercer trimestre solemos hacerlas por vía abdominal.

En la ecografía de las 12 semanas podemos hacerla de las dos maneras.

La ecografía es un método diagnóstico seguro, que en absoluto afectará a tu bebé. Se puede repetir las veces que desees o que tu ginecológo considere para el mejor control de tu embarazo.

En este momento de la gestación, entre el primer y segundo trimestre, usamos la vía abdominal, si bien en algunos casos y por la posición del bebé o para aclarar algo de su anatomía, la hacemos vía vaginal.

Por supuesto, tu ginecólogo te explicará la forma de hacerlo y los motivos. Además, cada vez se emplea más el pedirte que firmes el consentimiento informado sobre qué puedes esperar de esta ecografía.

¿Qué información puedes obtener de la ecografía de las 12 semanas?

Para multitud de mujeres, ésta es la primera ecografía de la gestación. Si solo te revisas en el sistema sanitario público, y dependiendo el programa de control de embarazo de tu país de origen, las fechas pueden variar entre las 11 y 13 (13s+6d).

Te preguntarás ¿qué puedo esperar de esta ecografía?:

¿Está vivo mi bebe?

En esta ecografía sabremos la vitalidad de embrión, es decir, si le late el corazón. Además nos permite ver si el latido es rítmico y frecuente. Si el latido es lento puede ser un signo de mal pronóstico.

Oír su corazón te resultará conmovedor.

¿Tendré más de un bebé?

La ecografía de las 12 semanas nos permite saber el número de embriones. Si en lugar de uno son dos embriones podremos saber si se trata de un bolsa o dos bolsas. Los gemelos en una bolsa (univitelinos) se consideran una gestación de muy alto riesgo.

¿De cuánto tiempo estoy?

La ecografía de las 12 semanas nos permite datar tu embarazo, es decir, saber de cuánto tiempo estas. Para ello medimos el embrión (desde la cabeza a la rabadilla) y obtenemos su CRL (longitud cráneo rabadilla).

Los bebés no se miden enteros en ningún momento de la gestación, pues están plegados.

Comparando dicha medida con las tablas existentes, sabremos de cuánto tiempo estás. De forma aproximada un embrión de 12 semanas mide unos 60 mm de CRL.

¿Qué fecha probable parto (FPP) tendré?

Si el tamaño del embrión al hacer la ecografía corresponde con lo esperado y calculado por la fecha de última regla (FUR), el cálculo de la fecha probable de parto es muy sencillo.

Existen multitud de calculadoras en internet, sobre la fecha de parto. Para hacerlo fácil te doy una regla:

Día esperado del parto: Día de la última regla más 7.

Mes esperado del parto: Mes de la última regla menos 3. (si en el cálculo del día te corresponde un cambio de mes, el mes se calcula restando solo 2).

Ejemplo:

FUR:   7 de diciembre.

FPP: 14 (7+7) de septiembre (12-3)

¿Tiene alguna malformación?

Este no es el momento ideal para detectar malformaciones pues la sensibilidad es muy baja (20-30% entre las 12 y 13 semanas). Ten en cuenta que los órganos no están desarrollados completamente o son muy pequeños para verlos.

No obstante, podemos ver la cabeza, cuerpo y las extremidades, el corazón con su latido, estómago, vejiga, si el cordón tiene sus dos arterias, etc.

¿La placenta y el líquido amniótico son normales?

Por supuesto estudiamos al embrión, pero también más cosas. La placenta es fundamental.

En este momento ya podemos intuir el lugar de anclaje de la placenta y si vas a tener una placenta previa. No obstante, el lugar exacto de anclaje tiende a “subir” conforme avanza la gestación. Sobre las 20 semanas (a veces más tarde) sabremos si la localización de la placenta supondrá un problema.

¿Son normales mi útero y mis ovarios?

En esta ecografía, además de estudiar tu embarazo también revisamos el útero (si existen miomas, por ejemplo) y los ovarios.

¿Cuál es el riesgo de alteración cromosómica?

El riesgo de alteración cromosómica puede sospecharse mediante un análisis de sangre a partir de las 10 semanas, el llamado Test Prenatal No Invasivo, con una fiabilidad (sensibilidad) del 99%. No suele estar financiado en el sistema sanitario público.

El segundo sistema, financiado por el sistema sanitario público en muchos países como el nuestro, es el triple cribado prenatal. Con un análisis de sangre, tu edad (o la edad de la donante de los óvulos) y la medida ecográfica del pliegue nucal de tu embrión obtenemos un cálculo estadístico de tu riesgo de cromosomopatía (Síndrome de Down, Patau y Síndrome de Edwards, como los más frecuentes).

Este sistema tiene la capacidad (sensibilidad) de sospechar hasta el 85% de los embarazos con alteraciones cromosómicas.

En conclusión, la ecografía, ya a las 12 semanas, permite obtener una enorme cantidad de información sobre tu embarazo para que tranquilamente disfrutes del resto de los 9 meses de gestación.

Categorías
Blog Embarazo

15 preguntas sobre el aborto espontáneo

Preguntas sobre Aborto espontáneo. Las dudas cuando pierdes un bebé.

Preguntas sobre el aborto espontáneo: Cuando pierdes un bebé. Un 10% de los embarazos terminan en aborto. Si es tu caso, es normal que te surjan numerosas preguntas.

En este nuevo artículo de nuestro ginecólogo, Dr. Francisco Zorrilla y autor de consultatuginecologo.com, vamos a tratar de darte respuestas sencillas, pero útiles, sobre el aborto espontáneo.

1.-¿Qué es un aborto? ¿Es frecuente?

Cuando tras la falta, y con un test de gestación positivo, acudes a tu ginecólogo para la primera ecografía, puedes obtener varios resultados que veremos más adelante.

Mi consejo es que la primera ecografía la realices sobre las 6 semanas, es decir, a las dos semanas tras el atraso de regla. En este momento podemos ya ver la bolsa dentro del útero, el embrión (uno o dos) y si tiene latido cardiaco.

En este momento el resultado de la ecografía puede ser:

  • Embarazo normal (aproximadamente en el 80% de los casos).
  • No se ve la gestación o el saco es más pequeño por estar embarazada de menos tiempo (10% de los casos). Has ovulado más tarde y tu embarazo es menor.
  • Aborto retenido (10%).
  • Embarazo ectópico o fuera del útero (1%).

Si no tienes otros abortos anteriores la posibilidad de aborto es del 10% aproximadamente.

2.-¿Cuántos tipos de aborto existen?

Tu ginecólogo te hablará de diversos términos, no siempre son fáciles de entender. Veamos los conceptos:

Un aborto diferido o retenido es cuando al realizar la ecografía se observa un embrión dentro del útero pero sin latido cardiaco.

Llamamos huevo huero al aborto en el que existe saco gestacional (bolsa) pero no se observa embrión. En estos casos, te preguntas ¿pero estoy embarazada?. Si, lo estás. Pero en este caso, al no haberse desarrollado el embrión (solo la bolsa) es un aborto igual que el anterior.

Aborto incompleto es cuando has expulsado parte del huevo, pero aún queda parte dentro del útero.

Aborto de embarazo ectópico es cuando el saco gestacional se sitúa fuera del útero. No es una gestación viable y habrá que interrumpirla.

3.-¿Hay que hacer siempre legrado en un aborto retenido?

Tras el diagnóstico existen varias posibilidades que te enumero:

  • Tratamiento médico
  • Legrado
  • Actitud expectante

No siempre es necesario hacer un legrado. Al hacer la ecografía, tu ginecólogo te explicará las posibilidades para que tú decidas qué hacer:

Esperar por si expulsas de forma espontánea el huevo puede ser una solución. No siempre ocurre y los días de espera pueden ser angustiosos.

El tratamiento médico se realiza con fármacos. Es más lento y doloroso. Abortas en casa con la administración de medicamentos.

El legrado suele ser la forma más habitual. Es más rápido, se realiza en 15 minutos y es indoloro, pues se hace con anestesia. Requiere ingreso hospitalario, al menos de forma ambulatoria.

Existen, por tanto, varias métodos. Consúltalo con el ginecólogo que te atienda. Obviamente no es lo mismo con 6 semanas que con 13 semanas. En este último caso no usamos el tratamiento médico.

4.-¿Cuándo puedo volver a quedar embarazada?

La recuperación tras un aborto es muy rápida. Yo aconsejo dejar pasar 2-3 menstruaciones y volver a intentarlo. No es que sea imprescindible pero si aconsejable.

5.-¿Cuándo puedo mantener relaciones tras un legrado?

Tanto si te han realizado un legrado como si has tenido un aborto espontáneo sin legrado, el cuello del útero queda abierto y tienes sangrado durante unos días.

Mantener relaciones sexuales puede favorecer el ascenso de gérmenes de la vagina hacia dentro del útero y tener una infección grave. El consejo es esperar unos 10 días hasta que dejes de sangrar, para volver a mantener relaciones sexuales con penetración.

6.-¿Volveré a tener otro aborto?

El riesgo existe. Éste es un miedo normal. La tasa de aborto tras un primero es la misma, sobre un 10%. Por tanto, no pienses en ello. Lo normal es que el próximo embarazo sea normal.

En el caso de no ser el primer aborto, tu riesgo aumenta hasta el 15% y a partir de ahí irá en aumento.

7.-¿Puedo hacer algo para evitarlo?

Los abortos no se producen porque hagas o dejes de hacer algo. No tienes que culparte de nada. La naturaleza es la que decide qué gestaciones van adelante y cuales no.

8.-¿Es útil la consulta preconcepcional?

La mitad de los embarazos se programan. En estos casos, el consejo es que realices previamente una revisión ginecológica. Aprovecha para tomarte la citología.

La consulta preconcepcional es especialmente útil en caso de que tengas alguna enfermedad previa. Por ejemplo, si eres diabética programa quedar embarazada cuando tus controles de glucemias sean mejores.

9.-¿Debo tomar ácido fólico para una nueva gestación?

Como ya sabrás, siempre recomendamos tomar ácido fólico pues disminuye las posibilidades de que el futuro bebé tenga defectos de tubo neural (sistema nervioso).

10.-¿Debo hacer un estudio tras un aborto?

Las causas del aborto no siempre están claras. Si ha sido tu primer aborto no se recomienda hacer ningún estudio especial. Como te he comentado, lo consideramos como un “accidente” natural.

La mayoría de los abortos se producen porque el huevo es malformado y tiene alteraciones cromosómicas.

Al contrario, si tienes más de dos abortos, tu riesgo de tener otro sube al 15% y el consejo es hacer un estudio sobre las causas de aborto habituales.

11.-¿Debo hacer una revisión tras un aborto?

No es imprescindible, pero sí aconsejable el hacer una revisión ginecológica que, además de comprobar que está todo bien, te tranquilice y ayude a afrontarlo.

Por otro lado, tu ginecólogo te aconsejará las medidas concretas a tomar y que comiences nuevamente con el ácido fólico.

12.- ¿Afecta la medicación del tratamiento médico del aborto para un futuro embarazo?

Ya te he comentado que el aborto se puede tratar con legrado o con medicamentos. De cara a una nueva gestación, el usar uno u otro método es lo mismo.

En el caso de tratarse de un ectópico, el tratamiento médico lo hacemos con metotrexate. Es un fármaco que produce malformaciones y el organismo tarda tres meses en librarse de sus efectos. Por tanto, en estos casos evita buscar gestación en los tres primeros meses tras el tratamiento.

13.- ¿Es necesario el ingreso en el hospital para hacer un legrado?

El tratamiento médico se realiza con pastillas en casa, pero el legrado requiere ingreso en el hospital, si bien se puede hacer de forma ambulatoria.

Generalmente ingresas por la mañana y te vas a casa por la tarde. Un legrado suele durar unos 15 min, pero debes estar en observación postoperatoria unas dos horas.

14.- ¿Cuándo puedo trabajar tras un legrado?

La recuperación tras un legrado es muy rápida. Es una anestesia de pocos minutos y al día siguiente te encontrarás físicamente bien.

15.- ¿Un legrado produce esterilidad?

No tengas temor en este sentido. Hacer un legrado, o mas de uno, no produce esterilidad, en condiciones normales.

Es verdad que existen complicaciones del legrado que pueden ser importantes. Por ejemplo, si tras un legrado tienes una infección de útero o de las trompas puedes quedar estéril.

Por otro lado, en raros casos puede que un legrado deje adherencias dentro del útero (síndrome de Ashermann) y ser causa de aborto en gestaciones posteriores.

Ambas posibilidades son excepcionales.

Los abortos producen innumerables cuestiones. Pero piensa en que tu próximo embarazo va ir estupendamente. ¡Confía en ello!

Categorías
Blog Embarazo

Diagnóstico de Embarazo ¿Cómo puede hacerse?

 ¿Cómo se hace un diagnóstico de embarazo?

Si te falta la menstruación, lo primero es saber si estás embarazada. ¿Qué métodos usamos para saberlo? ¿Es siempre fiable o puede equivocarse?

Este mes, nuestro ginecólogo y colaborador Francisco Zorrilla (autor de consultatuginecologo.com) nos trae un nuevo tema en el que nos habla sobre cómo hacer el diagnóstico de embarazo.

Cuando te falta la menstruación y existe posibilidad de embarazo, con frecuencia te surge la duda… ¿Qué hago, una ecografía o un test de embarazo? ¿Qué es más fiable un test o una ecografía?.

Como ya sabrás, como ginecólogo de mipediatraonline.com suelo hablarte de temas relacionados con el embarazo y hoy vamos a hablar del comienzo, de cómo saber si estás embarazada, cuándo hacer el test, qué test usar y cuáles son las posibles causas de sus fallos.

¿Qué métodos usamos actualmente para hacer una diagnóstico de embarazo?

Existen tres formas de averiguarlo: test de gestación en orina o en sangre y hacer una ecografía. Pero, ¿Cuál es más fiable? ¿Qué hago primero? Veamos…

1.Test de embarazo en sangre de la madre.

A los pocos días de la fertilización del óvulo por el espermatozoide, el huevo formado migra desde la trompa hasta el útero y anida. Si la nidación se producen en la misma trompa lo denominamos embarazo ectópico.

Tras la nidación comienza a formarse lo que será la futura placenta. Este tejido segrega un hormona llamada la gonadotrofina coriónica y en caso de embarazo es detectable en sangre desde los 10 días tras la ovulación. Por tanto, unos tres-cuatro días antes de la menstruación, el test en sangre comienza a dar positivo ya que permite detectar cifra muy bajas de hormona (entre 5-50 UI).

El inconveniente principal es que es más caro y el resultado puede tardarte varios días, puesto que lo hace un laboratorio. Es, por tanto, un método muy poco usado fuera del ámbito hospitalario.

2.Test de embarazo en orina

La base técnica es similar. Hacemos un test en orina para detectar la misma hormona gonadotrofina coriónica.

Cuándo aumenta lo suficiente la cantidad de hormona en sangre, comienza a eliminarse por la orina, y lo detecta el test.

Los test de orina comienzan a dar positivo a partir de las dos semanas de la ovulación y fertilización. Es decir, más o menor a partir de cuando te falta la menstruación.

Su sensibilidad es menor que la de los test en sangre y detectan a partir de las 25 UI (revisa la sensibilidad en el prospecto del test para conocer su calidad y capacidad de detección). Con menos unidades internacionales, mayor es la sensibilidad, mejor es el test y antes detecta la gestación.

La principal ventaja es su coste y comodidad. Un test de gestación en orina puede costar unos 5-15 euros. Lo compras en cualquier farmacia y lo haces tu misma en casa.

3.Ecografía vaginal.

Es la tercera forma de hacer un diagnóstico de embarazo. La ventaja es que permite obtener más información que los métodos anteriores: sabemos si estás embarazada, si el huevo está bien colocado dentro del útero, y si tiene un embrión vivo.

El inconveniente inicial es que requiere unos días de atraso de la regla (10 días tras la falta) para obtener esta información.

Observa que hablamos de ecografía vaginal. En este tiempo tan inicial, la ecografía abdominal ofrece menos información y por eso la usamos menos.

¿Cuántos tipos de test de diagnóstico de embarazo en orina existen?

Existen multitud de marcas y modelos. No es importante si muestran dos rallas o si tienen una cara o si te dicen las semanas de gestación. Lo importante, y lo que creo que debes mirar, es la sensibilidad mínima, es decir, a partir de qué cifras de hormona en orina son capaces de decir si estás embarazada.

Busca el test más barato, pero con una sensibilidad mínima de 25UI.

En múltiples publicaciones se confunde la sensibilidad con la fiabilidad. Se dice el test en sangre en más fiable y recomendable, y no es cierto.

El test en sangre es más sensible pero más caro. Si puedes esperar tres días, te ahorras bastantes euros. Por otro lado, no todos los laboratorios te dan el resultado en sangre al momento. Si tardan solo tres días, es lo mismo que hacerlo en orina.

¿Puede el test dar un resultado falso positivo de diagnóstico de embarazo?

Es decir, puede dar un diagnóstico de que estás embarazada y no sea cierto.

Es una situación poco habitual, pero una pregunta que suele fijarse en tu cabeza con frecuencia. ¿Habrá fallado el test? . Los falsos positivos pueden ser por:

  • Tumores de ovario o de placenta que segregan la hormona gonadotrofina coriónica. El test detecta la hormona pero no hay embarazo. Es muy raro.
  • Huevo huero. Un huevo huero es un embarazo con un saco gestacional dentro del útero pero sin embrión. Es decir, hay bolsa pero está vacía. Hay placenta (hay bolsa) pero no se ha producido el embrión o se ha disuelto en los primeros días. Es un diagnóstico que requiere hacer una ecografía como ya te he comentado.
  • Aborto bioquímico/preclínico/menstrual. Existen varios nombres para esta situación. Básicamente te has quedado embarazada, el test sale positivo y lo abortas en pocos días. En estos casos notas una regla normal o algo atrasada (3-6 días) y, a veces, más abundante. Se trata de un aborto tan precoz que puede que ni te hayas dado cuenta.

¿Puede el test de orina dar un falso negativo en el diagnóstico de embarazo?

Es la situación contraria. Estás embarazada pero el test no lo detecta. Te comento las posibilidades:

  • Test caducado o estropeado.
  • Estar embarazada de menos tiempo. En este caso has ovulado más tarde y tu nivel de hormonas en sangre y en orina es pequeño en el momento de hacer el test. Un resultado negativo obliga repetirlo en unos días para descartar este caso. Hasta un 10% de las gestaciones son de menos tiempo, sobre todo, si eres una mujer con ciclos menstruales largos de más de 28 días.
  • Si empleas menos orina, lees el resultado antes o después del tiempo marcado por el fabricante, mojas en orina la parte de la tira reactiva por donde no es, etc puedes obtener un falso negativo del test.

¿Cómo debes actuar para hacer un diagnóstico de embarazo?

Si te falta la regla, y existe posibilidad de gestación, mi consejo es hacer un test de embarazo en orina:

  • Si es positivo, pide a cita tu ginecólogo para hacer una ecografía a las dos semanas de la falta de regla. En este momento (6 semanas desde la última regla y dos tras la falta de la regla), la ecografía verá si tu embarazo está en su sitio, si es uno o dos embriones y si tienen actividad cardiaca. ¡Enhorabuena!.
  • Si es negativo, y sigues sin tener la menstruación, repite el test a los 4-7 días para confirmar. Si ya es positivo indica que tu embarazo es de unos días menos. Si es negativo, puedes pedir cita con tu ginecólogo para que te valore las causas del atraso de regla.   También puedes hacer el test en sangre (más costoso como ya te he comentado).

Si finalmente estás embarazada comienza a tomar ácido fólico, si no lo estabas tomando ya de forma preconcepcional.

Categorías
Embarazo

¿Es fiable el test prenatal no invasivo?

Test Prenatal No Invasivo

Hoy tenemos una nueva colaboración del que ya es nuestro Ginecólgo-Obstetra habitual:  Francisco Zorrilla de consultatuginecologo.com

Desde hace unos años disponemos del test prenatal no invasivo. ¿Cuál su fiabilidad? ¿Debo hacerlo para conocer si mi futuro bebé tendrá una alteración cromosómica?

En mi último artículo publicado en mipediatraonline.com,  os hablaba de la translucencia nucal y del cribado prenatal del primer trimestre, y hoy hablaremos de su alternativa.

¿Qué es el test prenatal no invasivo en sangre materna?

El test consiste en la realización de un simple análisis de sangre.  El método es muy sencillo y se basa en que, a partir de las 9-10 semanas, pueden detectarse en la sangre de la madre, pequeñas cantidades de tejido fetal que pasan a través de la placenta.

Del estudio de estas células fetales podemos saber si tu futuro bebé tiene alguna de las alteraciones cromosómicas más frecuentes.

¿Cómo se hace el test prenatal no invasivo?

A partir de las 10 semanas,  te extraemos una muestra de sangre en cualquier laboratorio privado y la enviamos para su análisis.  No está financiado por la Sistema Nacional de Salud Español.

Su precio  es de entre 600-800 euros, pero dada la competencia creciente entre las diferentes marcas que van apareciendo, es de suponer que los precios bajen rápidamente. Como siempre la competencia consigue abaratar los precios.

Para hacerlo simplemente contacta con tu ginecólogo o laboratorio de análisis clínicos de confianza, a partir de las 10 semanas. Si lo haces antes, no se obtendrá muestra de células fetales suficiente y no te darán resultados.

Existen varias marcas  en el mercado pero su fiabilidad es similar.

Los resultados tardan entre 1 y 3 semanas, dependiendo de si, por la marca elegida, el análisis se realiza en España o fuera de ella. La fiabilidad es similar.

¿Qué fiabilidad tiene el resultado del test prenatal no invasivo?

El test está diseñado para  sospechar la existencia de alteraciones cromosómicas en el feto. Ten en cuenta que digo sospechar. No es una prueba de certeza o de diagnóstico. Te repito que es una prueba de sospecha.

El test detecta hasta el 99% de las principales trisomías: síndrome de Down, de Patau y de Edwards.

El síndrome de Down aparece en un caso  de cada 700 embarazos. Su frecuencia aumenta con la edad de la madre.

También es muy útil para detectar alteraciones en los cromosomas sexuales y el sexo fetal.

La posibilidad  de acertar en el caso de que el test salga positivo (valor predictivo positivo) varía un poco según las características de la madre. Oscila entre el 37 y el 87% en función de la prevalencia. Te lo explico.

Si tienes más de 40 años, la prevalencia (frecuencia) de alteraciones cromosómicas es mayor. Es decir, si tu riesgo es mayor, el test positivo acertará en casi el 87% de los casos.  Al contrario si tienes 25 años y el test da positivo, acertará en el 37% de los casos.

Esto significa que si el test da positivo debes someterte a una prueba de diagnóstico o de confirmación (como amniocentesis o biopsia corial) SIEMPRE que quieras tener certeza.

Resumiendo, si  hiciéramos la prueba a toda la población conseguiríamos detectar el 99% de los síndromes de Down. Pero el tener un test positivo significa que tu bebe tendrá un Down en  37 – 87% de los casos.

¿Cómo se interpretan los resultados del  test prenatal no invasivo?

Resultado negativo:

Si el resultado es negativo  es muy poco probable que tu bebe tenga alguna de las alteraciones cromosómicas del test. Detecta, como te digo, el 99% de los casos de síndrome de Down.

El cribado prenatal, usado en el sistema sanitario público, detecta  el 85-90%. Por tanto, te dará mucha mayor tranquilidad.

Resultado positivo: 

Indica que debes hacer pruebas invasivas de diagnóstico de certeza, es decir, amniocentesis o biopsia corial.

Recuerda que el  37-87% de los bebes de este grupo, tendrá finalmente una alteración cromosómica.

Test sin resultado:

Si no hay células fetales en sangre materna, suficientes como  para obtener un resultado, repetimos el test.  Ocurre en el 5% de los casos, aún cuando lo hagas con más de 10 semanas de embarazo. Si lo haces antes, este porcentaje es mayor.

La repetición del test está incluida en el precio inicial.

En la mitad de  estos casos, el 2,5% del total, no conseguimos resultados  en el segundo intento.

¿Cuáles son las limitaciones del test prenatal no invasivo?

Recientemente,  en junio 2015,  el American College of Obstetricians and Gynecologists  ha realizado diversas consideraciones y limitaciones sobre este tema y te las resumo.

  1. El test  detecta algunas de las alteraciones cromosómicas más frecuentes, pero no todas.  Conforme van apareciendo nuevas marcas se va ampliando su capacidad diagnóstica. Elige siempre los más recientes (como norma general van siendo más completos y detectando un mayor número de alteraciones).
  2. El test no detecta malformaciones y no sustituye a la ecografía morfológica. La mayoría de los defectos congénitos que aparecen en la población son malformaciones, y no alteraciones cromosómicas.
  3. No es un test de diagnóstico de certeza sino un test de cribado o sospecha. Todos los resultados deben ser cuidadosamente confirmados (o no) por amniocentesis o biopsia corial.
  4. No debe usarse para confirmar un resultado positivo en el triple cribado prenatal (realizado en el sistema sanitario publico actualmente). Si el cribado prenatal del primer trimestre te sale positivo (al ser otra prueba igualmente de sospecha), se hará un prueba diagnóstica de certeza, amniocentesis o biopsia corial.
  5. El coste económico actual lo hace inviable para  ser costeado por el sistema sanitario público. Pienso que cambiará en pocos años.
  6. No es útil para gestaciones gemelares.
  7. Sólo es fiable a partir de las 10-11 semanas y no antes.
  8. Todas las marcas actualmente ofrecen resultados de fiabilidad similares.
  9. En pacientes muy obesas, la no obtención de resultados puede ser mayor del 5%.
  10. En el 2,5% de los casos no tenemos resultado (aún repitiendo la toma de la muestra) y en este grupo  el riesgo de alteración cromosómica es del 20%. Por tanto, lo aconsejable es hacer una prueba invasiva.

¿Cuál es mi opinión?

El test prenatal es el mejor sistema de cribado o de sospecha que podemos ofrecerte hoy día.

Es caro  actualmente (su precio está bajando) y disponible solo en laboratorios privados,  pero es seguro y fiable.

Lo ideal es hacerlo hacia las  10 semanas y posteriormente hacer el triple cribado prenatal. Recuerda  que la ecografía detecta malformaciones y el test no.

Por tanto, hoy día ambas pruebas con complementarias.

En caso de resultado positivo o ausencia de resultado lo aconsejable si se quiere obtener una mayor certeza, hoy por hoy, es hacer una amniocentesis.

Al ser una técnica novedosa, en pocos meses o años tendré que cambiar el contenido de este artículo, pero indicará que la medicina avanza.

Categorías
Blog Embarazo

Incontinencia Urinaria durante el Embarazo

Incontinencia Urinaria en el EmbarazoIncontinencia urinaria en el embarazo. ¿Por qué son tan frecuentes los escapes de orina en embarazadas? ¿Qué puedes hacer para evitarlos?

Laura Rojas, Fisioterapeuta, Ensuelofirme.comEste artículo es una colaboración de Laura Rojas Escudero, Fisioterapeuta del Blog Ensuelofirme.com

Una de cada cuatro mujeres en estado de gestación experimenta pérdidas de orina, de forma involuntaria, ante situaciones como toser, estornudar, reír o coger peso.

Este fenómeno, más habitual durante el último trimestre de embarazo, cuando el volumen abdominal aumenta por el crecimiento del feto y la placenta, se conoce como incontinencia urinaria y a menudo se relaciona con una debilidad de los músculos del suelo pélvico, encargados –entre otras importantes funciones- del cierre del esfínter de la uretra, conducto por el que la orina sale al exterior.

Aunque la incontinencia urinaria en el embarazo es un hecho frecuente, no debe pasarse por alto.

Cada embarazo y cada mujer son diferentes, como lo es cada suelo pélvico, por ello debe estudiarse de forma personalizada cada caso acudiendo a una valoración preparto del suelo pélvico en la que un fisioterapeuta especializado nos indique qué debemos hacer para evitar futuras complicaciones.

¿Por qué aumentan las ganas de hacer pis y aparecen escapes durante el embarazo?

La vejiga es un órgano hueco formado por musculatura lisa involuntaria que se estira para almacenar la orina. Esta distensión muscular desencadena un reflejo que se manifiesta a través de la necesidad o ganas de orinar.

La orina sale de la vejiga por medio de un conducto llamado uretra, en el que existe una zona muscular de control voluntario, el esfínter, que permite o impide la salida de orina mediante su relajación (para orinar) o su contracción (para aguantar la orina, si no tenemos un baño cerca).

Durante el embarazo se produce un aumento de la frecuencia miccional debido a la presión que el útero ejerce sobre la vejiga, disminuyendo su capacidad para distenderse y almacenar la orina y provocando un deseo de orinar más frecuente y con menores volúmenes en su interior.

De cara al último trimestre de embarazo, cuando la presión sobre la vejiga es cada vez mayor, es frecuente que las mujeres sientan ganas repentinas de orinar y que, en algunos casos, esta presión supere la fuerza del esfínter uretral y se produzca la salida de orina de forma involuntaria.

Las pérdidas de orina se asocian a menudo con acciones como toser, reír, estornudar, levantar peso, saltar, etc., situaciones hiperpresivas para la vejiga y para nuestro suelo pélvico, que aumentan la presión sobre la vejiga (ya de por sí “agobiada” por el peso del útero que contiene al bebé y la placenta) y suponen un exceso de tensión sobre los músculos del suelo pélvico, distendiéndolos y debilitándolos.

¿Cómo pueden evitarse los escapes de orina?

Existen distintas herramientas para gestionar con éxito la incontinencia urinaria, tanto durante el embarazo como en el postparto, aunque lo ideal es acudir, a partir del segundo trimestre, a una valoración de la musculatura perineal y abdominal, por parte de un fisioterapeuta especialista en suelo pélvico.

Estos consejos genéricos te ayudarán a tener un mayor control de la musculatura perineal y hacer frente a los escapes de orina:

  1. Entrena tu musculatura perineal: Al igual que cualquier otro músculo del cuerpo, los músculos del suelo pélvico necesitan ser ejercitados para conseguir y mantener una fuerza, tono y elasticidad adecuados, y garantizar así la correcta ejecución de sus funciones, entre ellas la función de continencia de orina, gases y heces. Realizando correctamente y con constancia un plan de ejercicios de suelo pélvico, mejorarás el estado de tu musculatura perineal y ganarás control sobre la misma (relajándola y contrayéndola a voluntad), algo de lo que te beneficiarás tanto a la hora de evitar escapes como de cara al día del parto. RECUERDA: Una contracción del suelo pélvico consiste en cerrar y elevar los orificios perineales (uretra, vagina y ano) hacia el interior de nuestra pelvis, como si quisiéramos evitar que se escapara un gas, o imaginando que cortamos el chorro de orina. Cuando contraigas tu suelo pélvico, no tienes que aguantar la respiración, al contrario: acompaña la contracción de la exhalación del aire por la boca.
  2. Evita las prácticas hiperpresivas sobre el suelo pélvico: Ya que no podemos evitar toser, estornudar o reír, pues, aunque sean hiperpresivas, son situaciones naturales y fisiológicas de nuestro cuerpo, trataremos de evitar el resto de situaciones que suponen un aumento de presión sobre la vejiga y el suelo pélvico como por ejemplo: saltar, correr, gritar o cargar y transportar peso.
  3. Modifica los hábitos que estimulan en exceso tu vejiga: aunque la mayoría de las embarazadas reducen o eliminan totalmente la cafeína de su dieta, has de saber que las bebidas con cafeína o teína (café, bebidas de cola, té), hiperestimulan la vejiga y aumentan su actividad, lo que se traduce en un mayor deseo de orinar y frecuencia de las micciones. Además, se debe evitar el consumo de alimentos picantes, alcohol y bebidas carbonatadas (con gas), que también estimulan la actividad de la vejiga.
  4. Hidrátate correctamente: Nunca hay que caer en el error de reducir el consumo de agua para evitar los escapes de orina. La embarazada debe beber al menos 2 litros de agua al día, distribuidos de forma regular durante la jornada en pequeñas tomas. Con ello conseguirás, además de mantener una hidratación adecuada de cara a evitar el estreñimiento, disminuir el riesgo de sufrir infecciones de orina.
  5. Protégete antes de los esfuerzos: Cada vez que necesites toser, estornudar o cargar algún peso, acuérdate de contraer previamente tu suelo pélvico (imaginando que cierras y elevas los orificios perineales; uretra, vagina y ano). Y recuerda: para hacer una correcta contracción de los músculos del suelo pélvico NO debes contraer los glúteos, ni la musculatura de la cara interna de las piernas (aductores) ni los rectos del abdomen.
  6. Controla el aumento de peso: En general se recomienda que el aumento de peso durante el embarazo no supere los 11-12 kilos. Tanto para evitar la incontinencia urinaria gestacional y postparto, como para sentirte más ágil y evitar otras complicaciones para ti y para tu bebé, es importante cuidar este aspecto ya que, si al aumento de volumen que conlleva el crecimiento uterino, le sumamos un sobrepeso en forma de grasa, los músculos y estructuras del suelo pélvico sufrirán todavía más el aumento de presión y se debilitarán.
  7. Conoce tu patrón miccional con un diario vesical: Una de las herramientas más útiles y sencillas que puedes utilizar para mejorar el control urinario es anotar durante 24 horas el número de veces que haces pis (tanto de día como de noche), el volumen orinado y el número de escapes que se producen así como las situaciones en las que tuvieron lugar. Esto es lo que llamamos diario miccional o vesical, y con él conocerás qué patrón sigue tu vejiga y proporcionarás información de calidad a tu fisioterapeuta si acudes a la valoración prenatal o postparto.
  8. Evita el estreñimiento: Pasar varios días sin ir al WC o realizar importantes esfuerzos cada vez que tenemos que evacuar es una de las prácticas más dañinas para nuestro suelo pélvico. Al debilitamiento que el estreñimiento produce sobre esta musculatura se suma, además, el hecho de que un recto ocupado por heces va a suponer más presión en la zona genitourinaria, empeorando las urgencias y haciendo más difícil controlar la continencia. Una correcta hidratación, la ingesta diaria de fibra y mantenerte lo más activa posible son tres aspectos claves para luchar contra el estreñimiento.
  9. Tonifica tu musculatura abdominal profunda: La práctica de abdominales clásicos perjudica seriamente la musculatura perineal, así que descártalos completamente al en las primeras etapas del embarazo (al final del mismo será imposible que los hagas por el aumento de tamaño de tu abdomen), y olvídate de ellos en el postparto. Lo que sí debes activar y ejercitar es tu musculatura abdominal profunda, el famoso músculo transverso del abdomen, pues se encarga de dar estabilidad al core, al centro de nuestro cuerpo y, además, protege nuestro suelo pélvico. Un movimiento muy sencillo para entrenarlo es el de llevar tu ombligo hacia dentro y hacia arriba, como si quisieras abrazar al bebé con tu tripita, mientras sueltas aire suavemente por la boca.
  10. Mantén una higiene genital adecuada: Las infecciones de orina pueden asociarse a pérdidas involuntarias, por ello es muy importante cuidar la higiene genital en cualquier etapa de la vida, pero especialmente durante el embarazo. Se debe realizar el lavado y secado del área perineal de adelante hacia atrás; evitar la ropa ajustada, usar ropa interior de algodón y evitar baños de espuma, sales olorosas y otros productos que puedan irritar la mucosa vaginal.

Laura Rojas Escudero es fisioterapeuta especialista en suelo pélvico, periodista y coautora del blog En Suelo Firme (www.ensuelofirme.com)

Categorías
Alimentación Complementaria del Bebé Alimentación del Bebé y el Niño Bebé de 4 meses Blog Dieta Sana Embarazo Lactancia Materna

Omega 3 en embarazo y lactancia

Importancia de los Omega 3 en el Embarazo y la Lactancia

Cada vez se habla más sobre las propiedades de los Omega 3 en el desarrollo cerebral infantil. Y se habla cada vez más de aportes en embarazo y lactancia.

Qué son los Omega 3

Los Omega 3 son grasas que el cuerpo no es capaz de producir por sí mismo. Pero que forman parte de él. Son uno de los componentes esenciales del cerebro. Pero también tienen funciones importantes en otros órganos y regulando algunos mecanismos del cuerpo, como la inmunidad, la coagulación de la sangre y el equilibrio de grasas en el cuerpo.

La importancia del Equilibrio de Omegas en la salud

Los Omega 3 actúan en equilibrio con otras grasas, los Omega 6 de origen animal (grasas malas). Y es el equilibrio de ambas en sangre y en la composición de los tejidos lo que determina la aparición o no de muchos problemas en el desarrollo inmunológico y nervioso.

El problema es que la dieta occidental tiene un claro desequilibrio en el aporte de Omega 3/6 de origen animal. Siendo el de los segundos mucho mayor que el de los primeros.

Hay cada vez más estudios que respaldan su importancia de este equilibrio en el desarrollo de funciones cerebrales como:

  • La memoria.
  • La agudeza visual.
  • El control de impulsos.
  • La capacidad de concentración…

Y su papel en la prevención de alergias (alimentarias, respiratorias…) y enfermedades autoinmunes, ya que interviene en la regulación de la inflamación en el cuerpo.

Actúan también manteniendo un equilibrio de grasas en sangre que evita la arteriosclerosis y reducen la tendencia de la sangre a coagular. Ambos combinados reducen la incidencia de infartos y trombosis.

Importancia de los Omegas desde antes de nuestro nacimiento

Cada vez más se destaca la importancia de mantener  este equilibrio a largo plazo y desde etapas lo más precoces posibles.

Se recomienda mantener un aporte suficiente en la dieta de Omega 3 y reducir el de Omega 6 de origen animal desde que una mujer se plantea la posibilidad de buscar un embarazo. Porque cuanto antes se tenga un equilbrio adecuado mejor es el desarrollo del feto y después del niño.

Es típico que hablemos de suplementos de ácido fólico, iodo, hierro… Pero cada vez se están haciendo un hueco más importante en las recomendaciones los suplementos de Omega 3 o tener una dieta rica en pescados azules y vegetales que lo aporten.

Este aporte de Omega 3 es importante en la salud de cualquier individuo, pero garantizarlo desde el inicio del embarazo y durante la lactancia ayuda al desarrollo del niño.

Y una vez el niño alcance una dieta completa es importante mantener ese equilibrio en su propia alimentación.

Por tanto podemos hablar de 4 fases en las que las acciones a realizar son diferentes:

  1. Cualquier adulto se beneficiaría de tener un equibrio adecuado de Omegas. Para ello lo mejor es tener una dieta rica en Omega 3 de origen vegetal y pescado azul y en Omega 6 de origen vegetal y reducir el aporte de Omega 6 de origen animal. Cuando no logramos ese equilibrio en la dieta (que es lo ideal) se puede compensar con aportes de Omega 3 en suplementos.
  2. Si una mujer está planteándose un embarazo conviene tener una dieta lo más variada posible y reforzarla con ciertos suplementos (por si una malabsorción dificulta unos niveles normales a pesar de tener una buena dieta). Entre los elementos clave a tener en cuenta están los Omega 3.
  3. Durante el embarazo sigue siendo esencial una dieta sana y garantizar el aporte de ciertos componentes que son necesarios para un correcto desarrollo y que nuestro cuerpo sólo puede obtener de la alimentación o los suplementos. De nuevo entre ellos no olvides los Omega 3. Pero hay un detalle a tener en cuenta. Los pescados azules grandes de mar tienen tendencia a acumular metales pesados en su grasa. El mercurio por ejemplo tiene efectos perjuciales en desarrollo tanto en el embarazo como tras el nacimiento. Eso hace que mantener un equilibrio de Omegas adecuado en el embarazo se vuelva algo más complicado. Porque para hacerlo deberíamos recurrir a pescado azul pequeño o de río, con menores niveles de mercurio y otros metales pesados. Hay aceites grasos de origen vegetal ricos en Omega 3, pero algunos estudios demuestran mayores beneficios del procedente de pescado azul. Una opción es el aporte de suplementos de Omega 3 que se fabrican teniendo esto en cuenta.
  4. En la lactancia. Estás pasando a tu hijo a través del pecho un alimento que es reflejo de tu dieta. Esta debe seguir siendo variada y equilibrada. Lo hablado sobre los metales pesados en el embarazo es aplicable a la lactancia. Especialmente en los 2 primeros años de vida de los niños en los que su cerebro es más sensible a la intoxicación por metales pesados. Un suplemento en el que se prioriza el aporte de Omega 3 de alta calidad es esencial ante la dificultad de hacerlo por el consumo de pescado azul.

Cuando el niño tiene ya una dieta variada vuelve a estar en la situación 1 en la que todo ser humano debe obtener de la dieta un equilibrio adecuado de Omegas. Pero a veces esto no es fácil o resulta imposible de conseguir a corto plazo y se manifiesta ya en problemas de salud. Los más habituales en niños son:

  • Dermatitis atópica.
  • Alergias respiratorias y alimenticias.
  • Trastorno por déficit de atención.
  • Hiperactividad.
  • Bajo rendimiento escolar.
  • Dificultad para el control de impulsos en la conducta.

En todos estos casos se debe buscar una dieta que equilibre el nivel de Omegas del cuerpo. Pero mientras se logra a medio y largo plazo podemos necesitar un aporte en suplementos de Omega 3 para ayudar en su solución a corto plazo.

Omegafort Premium DHA, Omega 3 para favorecer el desarrollo del bebé durante embarazo y lactancia