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Las Varices en el Embarazo ¿Cómo evitarlas?

Varices en el Embarazo ¿Cómo evitarlas?

En el embarazo es habitual la aparición de varices. El Doctor Fernando Selles, Cirujano Vascular explica a las madres lo que pueden hacer para evitarlas.

¿Porqué aparecen las Varices en el Embarazo?

Pues normalmente las varices aparecen por varios motivos. El más importante de ellos es la tendencia genética de cada persona. Es sabido que la causa mas frecuente de varices en general es la hereditaria. La persona que tiene dicha herencia, tarde o temprano , desarrollara varices de mayor o menor tamaño.

Por otro lado también tenemos que tener en cuenta qué a medida que va transcurriendo el embarazo , las venas , que tiene que subir la sangre al corazón desde las piernas, tienen mas dificultad para drenar esa sangre. El útero va creciendo y comprime las venas que pasan tras él.

Esto produce una dilatación de las venas y la posterior aparición de las varices .

Tipos de varices en el embarazo

Existen diferentes tipos de varices desde las más pequeñas hasta las mas grandes. Unas que son evidentes en la superficie de la piel y otras que no vemos porque están en el interior de las piernas.

¿Son un problema grave las varices en el embarazo?

La aparición de varices no deben preocupar en demasía ya que es un problema banal , pero sí sería recomendable tomar una serie de medidas para evitar que lleguen a molestar y a causar complicaciones.

Las molestias que ocasionan suelen ser: calambres, hinchazón, edemas, pigmentaciones de la piel.

Dentro las complicaciones que pueden existir encontramos las flebitis ( inflamaciones de las varices), trombosis y hemorragias .

Mi consejo es que cualquier embarazada con tendencia a tener varices tome las siguientes medidas para evitar o disminuir la aparición de varices durante el embarazo.

Consejos para evitar la aparición de varices durante el embarazo

  1. Intentar realizar ejercicio moderado todos los días . Andar o nadar 1 hora todos los días.
  2. Usar pantys de compresión normal de embarazo ( se coloca por la mañana y se retira por la noche ). Se pueden comprar en cualquier farmacia.
  3. Si tienen muchas molestias tipo pesadez o calambres, pueden usar a partir del 2º trimestre algún tipo de venotónico (diosmina®, daflon®, venoruton® )
  4. Darse duchas frías en las piernas todas las noches , aplicando posteriormente una crema relajante como legvass® emulsión. Con esta realizar masajes de los dedos del pie hacia arriba con ambas manos , ya que esto ayuda al drenaje del líquido acumulado.
  5. No ganar mas de 9 – 10 kilos de peso en el embarazo , ya que esto dificulta el retorno venoso
  6. Dormir del lado izquierdo para evitar compresiones por el útero en la vena cava que es la que tiene la función de subir la sangre al corazón.

Después del embarazo las varices tienen solución

De todas formas, si pasado el embarazo sigues con varices , deben ser valoradas por un especialista en Angiología y Cirugía Vascular para que determine que terapia es la mejor en cada caso.

Espero os haya servido esta nota . Si es así podéis darle al me gusta o compartirlo con vuestros amigos.

Hasta la próxima

 

Fernando Sellés, Cirujano Vascular
Dr. Fernando Sellés Especialista en Angiología y Cirugía Vascular
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Sexto mes de embarazo, infecciones y vacunas en el embarazo

Anticiparnos siempre que sea posible, el contagio durante el embarazo puede afectar a la salud de la madre y a la del bebé.

Semanas 23 a 27 de embarazo.

 

Uno de los objetivos de las pruebas que se incluyen en las analíticas del primer trimestre es determinar la  inmunidad de la embarazada frente a algunas infecciones.

Pero ¿son estas infecciones las únicas que puede tener una embarazada?, evidentemente la respuesta es no, entonces ¿por qué se incluyen éstas? y ¿qué pasa con las otras?

Para empezar son pruebas que se incluyen en “protocolos básicos” para embarazadas y evidentemente se ven afectados por las características generales y limitaciones de los protocolos en medicina, la información sobre protocolos que comparto en el artículo “¿Pediatría 2.0 de protocolo o personalizada?” aclara mi opinión al respecto.

En este caso, factores como son resultados de epidemias previas, el económico y la gravedad de su repercusión son determinantes para su inclusión en el protocolo, a los que se suman la posibilidad de tomar precauciones para evitar su contagio en casos de no inmunidad, posibilidades de tratamiento y pautas de actuación en infecciones maternas recientes e infecciones crónicas.

Será vuestro médico ginecólogo el que debe decidir si es necesario hacer otras determinaciones y el que interprete los resultados, ya que siempre deberá de hacerlo un facultativo que conozca vuestro historial.

Salvo que sucedan situaciones de riesgo, normalmente no se vuelven a realizar estás pruebas, pero si se da el caso de exposición, debéis ponerlo en conocimiento del equipo que os realice el seguimiento del embarazo, ya que entonces según la situación vivida, si que resulta habitual repetirlas o incluso hacer nuevas determinaciones.

Algunas infecciones que pueden afectar el embarazo se han agrupado bajo el acrónimo TORCH:

T: toxoplasmosis

O: otras infecciones (sífilis, varicela, parvovirus B19, papilomavirus, malaria, tuberculosis, etc.)

R: rubeola

C: citomegalovirus

H: herpesvirus

Las infecciones TORCH son infecciones que pueden originar anomalías congénitas, retraso en el crecimiento, alteraciones del sistema nervioso central, anemia fetal, sepsis, etc.

Debéis saber que una infección tiene diferentes efectos según la fase en la que se encuentra el embarazo, dado el interés que suele despertar la exposición a la varicela cuando la pasan los hijos de embarazadas que ya son mamás, os pongo como ejemplo los posibles efectos de la varicela en el embarazo.

Vacunas en el embarazo

Cuando hablamos de infecciones resulta inevitable hablar de vacunas, un tema controvertido y que suele abrir debate, podéis ver que he escrito bastante sobre vacunas y he compartido tanto las razones para vacunar a un niño como las teorías en contra de la vacunación.

La vacunación en el embarazo no es una excepción en la general polémica sobre las vacunas, pero se consideran indicadas cuando hay un riesgo elevado de exposición a la enfermedad y cuando la infección natural supone riesgos graves para madre y/o feto.

La mejor medida es la vacunación antes del embarazo, todas las futuras mamás deberían llegar al embarazo con el calendario vacunal completo y actualizado, y tanto médicos (pediatras y ginecólogos) como padres deberíamos encargarnos de conseguirlo.

Las vacunas recomendadas en el embarazo son la dTpa (tétanos, difteria y tosferina) y contra la gripe (influenza), ya que se consideran seguras y beneficiosas, no se ha podido demostrar riesgos para el embarazo y los anticuerpos que se forman protegen al bebé de estas infecciones en su forma neonatal.

Las vacunas recomendadas en casos de riesgo de exposición durante el embarazo son las vacunas contra hepatitis A y B, la rabia, el neumococo y meningococo.

Y las vacunas contraindicadas son la triple vírica (rubéola, sarampión, paperas), contra la varicela, tuberculosis, tifoidea y antigripal intranasal. Se incluyen también en este grupo la vacuna contra la fiebre amarilla, aunque en este caso, ante una exposición inevitable a partir del segundo trimestre de embarazo se vacuna, ya que es preferible el riesgo de la vacunación a la enfermedad. Y la vacuna contra la poliomielitis, que no está aconsejada, pero dados los riesgos de esta enfermedad, ante una situación de epidemia se vacunaría a las embarazadas.

Comparando infecciones y vacunas, encontramos ausencias importantes. Actualmente para algunas infecciones no hay vacunas o están en fase experimental, si no hay inmunidad previa al embarazo la única medida es la prevención, es el caso de la toxoplasmosis y del citomegalovirus. Incluso hay casos en los que la única alternativa es prevenir, un ejemplo la listeriosis para las que no hay vacuna y además su contagio parece que no crea inmunidad.

Para completar la información sobre las “controvertidas” vacunas os dejo un enlace a la Asociación Española de Vacunología.

Resumiendo

A lo largo de nuestra vida estamos expuestos a muchas infecciones y es imposible evitarlas todas. El embarazo es una etapa especial en la que el contagio puede afectar salud de la madre y a la del bebé, y por esto, es una etapa en la que intentamos evitar las infecciones con todos los medios a nuestro alcance.

Para disminuir el riesgo de problemas graves para ambos, cada vez hay más conciencia de que lo mejor es prevenir mediante una consulta preconcepcional que nos permitirá diagnosticar y equilibrar posibles problemas antes del embarazo.

Considero recomendables, siempre que se pueda, tanto la consulta preconcepcional como la visita prenatal, sin lugar a dudas, anticiparnos evita problemas.

A partir de ahora, según progresa el embarazo y el desarrollo del feto, los daños potenciales por infección serán más parecidos a las que tendría un bebé ya nacido.

Las vacunas recomendadas en el embarazo protegerán también al recién nacido porque previenen que se contagie con estas infecciones durante los primeros meses de vida.