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¿Hasta qué edad puedo ser madre?

Hasta qué edad puedo ser mamá

¿Hasta qué edad puedo ser madre?¿Tengo más riesgos en mi embarazo si tengo más de 40 años? ¿Qué complicaciones son más frecuentes a esta edad?

Hasta que edad puedo ser madre es una pregunta que cada vez más mujeres se hacen hoy día.

Las respuestas nos las trae este nuevo artículo de Francisco Zorrilla, ginecólogo y autor de consultatuginecologo.com.

Hace unos días, en mi consulta en Granada, una mujer me hizo varias preguntas y desde aquí quiero darte respuestas:

¿Hasta qué edad puedo ser madre?

¿Tengo más riesgos en mi embarazo si tengo más de 40 años?

¿Qué complicaciones son más frecuentes a esta edad?

¿Qué consejos puede darme?

¿Hasta qué edad puedo ser madre?

La respuesta no es fácil. La edad para ser madre no deja de aumentar cada día. Las razones son varias, pero además a donde no llega el reloj biológico de los ovarios, la ciencia ha puesto a las técnicas de reproducción asistida. El resultado es que puedes tener hijos a la edad que desees.

Hoy día tenemos embarazadas a los 50 años o más. Obviamente con óvulos de donante (donación de ovocitos/ovodonación) y fertilización in vitro, pero al final tienes a tu deseado hijo en casa.

Sin embargo, el que sea posible no significa que no hablemos de los riesgos y complicaciones de “forzar el reloj biológico” de la mujer. A ello voy a dedicar el artículo de hoy.

Por mi parte, asumidos los mayores riesgos, cada mujer tiene los hijos cuando quiere (o puede). Con esta información se trata de que cuides mejor tu embarazo, si es tu caso.

En los países desarrollados, la edad para tener los hijos está en aumento. Factores como encontrar trabajo y la estabilidad económica son los causantes más llamativos.

Por tanto, no existe ya hoy día una edad para ser madre ideal o límite, sino que te hablo de una edad a partir de la cual, los complicaciones y riesgos son superiores. Este límite clásicamente puesto en los 35 años, hoy cabría subirlo a los 40 años en los países desarrollados.

Actualmente, 25-35% de las madres tienen más de 35 años en países desarrollados. De hecho llama la atención que hay un descenso de la natalidad generalizado (1,3 hijos por mujer), pero está aumentando en mujeres mayores de 35 años.

¿Tiene más riesgos un embarazo con más de 40 años?

El hecho de ver cada día más embarazadas a esta edad no debe engañarte. Retrasar la maternidad puede conllevar que no obtengas una gestación o que necesites reproducción asistida.

A estas edades las complicaciones durante la gestación, la tasa de abortos, malformaciones, alteraciones cromosómica, sufrimiento fetal, mortalidad perinatal, etc. son muy superiores.

Te comento las más importantes:

Abortos, alteraciones cromosómicas y embarazos ectópicos.

  • El riesgo de aborto en una gestante es del 10-12%. Este riesgo aumenta y se triplica hasta más del 30% por encima de los 40 años.
  • La mayoría de los abortos proceden de huevos malformados y con alteraciones cromosómicas. Las alteraciones cromosómicas son varias veces más frecuentes a los 40 años y es lógico éste aumento de la tasa de aborto.
  • Lo mismo ocurre con la frecuencia de embarazos ectópicos, que pasa de un 1,5-2% al 3% si tienes más de 40 años (y sobre todo en los conseguidos con reproducción asistida).

Patología médica de la madre.

  • Las complicaciones son varias. Las madres de 40 años tienen más riesgo de diabetes, hipertensión, sobrepeso, complicaciones tromboembólicas, varices, agotamiento, etc.

Complicaciones en el embarazo:

  • Complicaciones en el parto y puerperio.
  • Aumenta la tasa de cesáreas y de partos instrumentales. El agotamiento materno, la menor contractilidad del útero, menor elasticidad de los tejidos, mayores complicaciones con patología médica en la madre, el estrés emocional de un embarazo a esta edad, etc.   duplican la tasa de cesáreas a estas edades a más del 35%.

Consejos para una gestante de más de 40 años.

  • Si tienes 40 años, y tu ilusión es tener un bebé, este artículo no debe desanimarte. No es mi objetivo sino ayudarte que tu embarazo transcurra felizmente.
  • Simplemente necesitarás más cuidados, piensa que se considera un embarazo de alto riesgo y como tal debe tratarse.
  • Obviamente es fundamental el cuidado de tu salud previamente.
  • Realiza una visita preconcepcional. Si es tu caso es fundamental corregir cualquier situación médica anormal. Controlar el peso, la diabetes, la hipertensión, etc. Tu ginecólogo te orientará sobre cuando es el mejor momento para buscar gestación desde el punto de vista médico y obstétrico.
  • Cambia los hábitos de vida, aumentando el ejercicio, el consumo de frutas y verduras, y abandonando tóxicos como alcohol, tabaco, etc.
  • Al ser una gestación de riesgo, las visitas y controles médicos son más frecuentes, al menos Por su puesto depende de tu estado de salud.

Ventajas de tener un hijo a los 40 años.

Para terminar, no podía faltar este apartado. En cualquier caso, la principal ventaja está en el sencillo pero maravilloso hecho de tener un hijo.  Para mí es lo fundamental.

A los cuarenta una mujer (y también un hombre) tiene una mayor madurez personal, profesional, económica y conyugal.

Los hijos son educados con más atención, equilibrio y madurez.

En cualquier caso no olvides que lo más importante no es la “edad para ser madre” sino ¡disfrutar de tu embarazo¡

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Vuelta al trabajo de mamá

La conciliación familiar y laboral es para la mayoría de las madres una utopía. Y la situación en la que eso se hace más evidente es la reincorporación de la madre al trabajo tras la baja maternal.

En España esa baja es de tan sólo 16 semanas. Y yo conozco a muchas madres que son trabajadoras autónomas y se plantean incorporarse mucho antes. La situación económica no acompaña. Y la legislación menos aún.

Quien inventase la frasecita «conciliación familiar y laboral», hizo uno de los chistes macabros más ingeniosos en mucho tiempo.

Tenemos unos horarios que piensan en todo menos en que unos padres puedan compaginar su trabajo con el horario escolar o con el cuidado de los hijos. Ha sido el sistema educativo el que ha ido desarrollando ofertas para cubrir la necesidades organizativas de los padres. Empezando por los comedores escolares, las aulas matinales, las actividades extra-escolares, los cursos o campamentos de verano… El problema es que gran parte de esos recursos son limitados y en la mayoría de los casos sufragados por los padres. Con lo que vemos una pescadilla que se muerde la cola: Hay que trabajar más para cubrir gastos, pero hay que buscar qué hacer con los niños mientras se trabaja más, con lo que volvemos a tener más gastos… Es una espiral que lleva a muchos padres a perderse literalmente la infancia de sus hijos.

Evidentemente en esto hay muchas situaciones diferentes. Hay gente con más margen de maniobra o otros si prácticamente ninguno.

Mientras, se nos cae la baba viendo como países de Europa con sistemas de impuestos que no superan a los nuestros pueden dar a los padres de sus países bajas maternales de hasta 3 años de duración, posibilidad de compatibilizar prestación por maternidad con actividad laboral desde casa a tiempo parcial… Pero no pagan más IVA que nosotros, ni más IRPF, ni más impuestos de sociedades, ni más seguridad social… Simplemente sus gobiernos tienen otras prioridades. En nuestro país hay prestaciones similares, pero sólo para unos pocos. Yo aluciné cuando me enteré de lo que duraba la baja maternal de alguien que trabajaba en la Diputación…

Yendo a lo práctico para el común de los mortales

La mayoría de las madres en nuestro país tiene que pensar antes de los 4 meses:

  1. Cómo adaptar la alimentación del bebé para cuando vaya a trabajar.  Otra nueva situación que juega en contra de la lactancia materna. Estamos hartos de decir que todas las recomendaciones sobre lactancia indican que lo ideal es mantener el pecho como alimentación única hasta los 6 meses de edad del bebé. Eso y el final de la baja maternal a los 4 meses deja a las madres dos opciones: Saltarse la recomendación iniciando antes la alimentación complementaria con el riesgo de aparición de alergias e intolerancias alimentarias, o sacarse leche para que el niño la tome en su ausencia. Esta segunda opción tiene muchos inconvenientes. No todas las madres pueden obtener la leche suficiente para esto. No todas pueden organizar un sistema de conservación y transporte seguro para que le den su leche en buenas condiciones sus cuidadores…
  2. Quién cuidará del bebé durante su horario laboral. Aquí de nuevo tres opciones: Familiar, persona contratada a domicilio, escolarización precoz… Y existen las tres opciones porque las condiciones de las distintas familias pueden variar muchísimo.

Lo que sí os recomiendo es que sea cual sea la opción que prefiráis, vuestra capacidad de maniobra y vuestras posibilidades, conviene planificarlo con el mayor tiempo posible:

– Encontrar la opción de cuidado más adecuada (no pudiendo ser los propios padres, que está claro que sería la deseable), va a precisar su tiempo. Salvo la posibilidad de recurrir a los benditos abuelos, todas las demás llevan un proceso de selección que puede resultar muy agobiante si no se encuentra nada que nos inspire confianza y se va acercando la fecha de incorporación al trabajo.

– No podemos pasar de dar el pecho a demanda un día a ausentarnos 8 horas durante la mañana sin que eso afecte a la lactancia. Si lo hacéis puedo aseguraros que en cuanto lleguéis el primer día del trabajo no vais a ir al baño, sino corriendo a ofrecerle el pecho a vuestro bebé, porque vais a reventar. Y si eso pasa lo normal es que el pecho interprete que sobra leche y empiece a producir menos, si es que nos os cuesta una mastitis. La solución es hacerlo de forma gradual desde unas semanas antes, o llevar saca-leches al trabajo si es factible.

– Tampoco podemos pasar de ser la referencia constante de un bebé a dejarlo ese tiempo con una persona distinta de un día para otro. Tanto el bebé, como la madre y la persona que vaya a cuidarlo van a necesitar de un periodo de adaptación a la nueva situación.

Por tanto planificadlo con tiempo y empezar a adaptar vuestra rutina a la opción escogida de forma gradual con al menos 2 semanas (mejor un mes) antes de la fecha de incorporación al trabajo.

La otra opción

Comprad lotería.

No, ya en serio. Porque el tema lo es, y bastante. Sé que hay gente que tras leer este artículo, especialmente los defensores de la crianza natural, dirán que todo esto es absurdo, un sinsentido. Y que la única opción razonable es que la madre priorice el bienestar de su hijo y que el Estado tiene capacidad pero no voluntad para hacerlo posible.

Esto pasa por un contacto constante de la madre con su hijo durante los (más o menos) tres primeros años de vida del niño. Pero yo sé que siendo lo deseable (y posible en otros países), con la situación actual no es posible para la inmensa mayoría de las madres. No sin asumir un coste social que en muchos casos no tienen margen para afrontar. Con la legislación y situación económica que tenemos, en la práctica para muchas madres significaría quedar fuera del mundo laboral. En algunos casos de forma casi irreversible.

Más vale que nuestro país vaya dando pasos para que esta «conciliación familiar y laboral» sea posible en un futuro cercano, porque sino nos espera un porvenir muy negro.

Basta con que los políticos dejen de pensar que el progreso de un país pasa por hacer un «Metro» en cada capital de provincia y mega-proyectos similares. El metro de Jaén lleva años paralizado. Tras gastar mucho más dinero del que costaría hacer compatible trabajo y crianza en toda la provincia de Jaén en acabarlo, a nadie se le ocurrió hacer un estudio de viabilidad y ahora no hay quien asuma ponerlo en marcha. Otro tanto pasa con el de Granada. Una ciudad con las comunicaciones destrozadas durante años, el Camino de Ronda (una de las vías fundamentales de comunicación de la ciudad) ha visto como la calle se volvía intransitable durante 5 años. Lo que unido a la crisis ha supuesto la desaparición de más de 1000 pequeñas empresas en esa zona. Y me apuesto el cuello a que cuando por fin lo acaben tardará años en ponerse en marcha porque como en Jaén llegarán tras acabarlo a la conclusión de que no es sostenible. En lugar de semejantes proyectos megalómanos sin sentido (pero que dejan buenas comisiones) deberían centrarse más en los problemas reales de la gente. Y la conciliación es uno de ellos.

Pero me parece que es demasiado esperar algo así de los políticos de este país. Ojalá me equivoque.