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Los niños, los bebés y el sol

Proteger a los bebés adecuadamente del sol

Cómo exponer a los niños al sol de forma segura, proteger su piel. Aprende a evitar y tratar las quemaduras solares para proteger la piel de tu hijo.

Siempre me gusta recordar este tema al principio del verano, cuando empezamos a plantearnos actividades al aire libre con los niños. Especialmente antes de ir a la playa.

El sol es algo que llevamos esperando todo el invierno, pero en exceso puede resultar peligroso.

No debemos huir de él como si fuésemos vampiros. Pero tampoco exponer a los niños hasta el punto de que se queme la piel.

Siempre que un niño tiene la piel quemada por el sol, es porque ha estado expuesto más tiempo del que su piel puede soportar.

Estamos cuidando bien su piel si nunca se quema. Si lo hace con cierta frecuencia es que debemos actuar mejor.

Eso varía mucho de unos niños a otros. Los hay que no se queman estando horas a pleno sol y otros que con 10 minutos en las horas centrales del día ya se ponen rojos como cangrejos.

Por poca experiencia que tengamos los padres, todos sabemos el tipo de piel de nuestros hijos y según eso la sensibilidad que tienen al sol.

Medidas claras para proteger a los niños del sol

– La mejor protección solar es no estar al sol. Hay que evitar que los niños permanezcan a pleno sol en las horas centrales del día (de 12:00 a 18:00). No solo por las quemaduras solares. También para evitar las insolaciones.

– La segunda mejor protección es la ropa.

Cremas de protección solar. Siempre que tengamos previsto que un niño se exponga al sol más de lo habitual, conviene usar cremas de protección. Yo recomiendo usar en los niños el mayor factor de protección disponible. En la actualidad +50.

Forma adecuada de usar las cremas de protección solar

Debe aplicarse por primera vez en casa. Eso hace que la piel la fije más en profundidad.

Muchos niños llegan a la playa, le aplican la crema, y al agua. Siendo así no permite que se fije y el agua la elimina. Si no se la habéis puesto en casa, tras aplicársela, esperad al menos 15 minutos antes de meter al niño en el agua.

Ninguna crema solar protege más de 2 horas. Por lo que si se prolonga más tiempo la exposición, conviene volver a aplicar la crema de protección.

Quemadura solar y su tratamiento

Las quemaduras solares más leves son un enrojecimiento de la piel. Cuando ya notamos esto es un signo de que debemos quitar al niño del sol. Si la piel está roja, no basta con volver a aplicar crema. Se acabó el sol hasta que desaparezca el enrojecimiento (lo que puede ser cuestión de horas o de días según el daño recibido).

En estas quemaduras leves conviene mojar la piel con agua para refrescarla, quitar al niño del sol y aplicar cremas antiinflamatorias:

– Puede usarse por ejemplo Physiogel AI intensive / 12 horas. Esta crema baja la inflamación, pero no tiene corticoides.

– En casos más intensos que con cedan con la anterior, podemos usar cremas de corticoides como Cutivate o Lexxema emulsión / 24 horas.

Si duele, puede ayudar algún analgésico, como el ibuprofeno o el paracetamol.

Y si pica, algún antihistamínico como la Dexclorfeniramina.

Pero lo primero y principal es quitar al niño del sol.

En algunos casos aparecen incluso ampollas.

Eso quiere decir que debimos quitarlo del sol hace rato. Así que si sigue al sol debes sacarlo inmediatamente.

Y es recomendable que no vuelva a tomar el sol hasta que se curen las quemaduras. Lo que suele tardar en estos casos en torno a una semana.

Como en el caso anterior, lavamos con agua fría y damos analgésicos para el dolor, pero en caso de ampolla prefiero aplicar cremas con corticoides y antibióticos asociados.

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