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Adenoides o Vegetaciones Grandes, ¿Se operan?

Hipertrofia de Vegataciones o Adenoides. Una forma de hiperreactividad

Cuando decimos a unos padres que su hijo tiene grandes las adenoides o vegetaciones suele salir el tema de la operación. ¿Cuándo nos planteamos esta opción y qué podemos hacer para no llegar a ella?

Este artículo lo hago en respuesta a la pregunta de Katy Rojas en nuestra comunidad de Facebook:

“Adenoides.. amigadalas grandes.. ¿Operar o no? ¿Será esa la mejor solución? Algun tratamiento alternativo…”

¿Qué son las vegetaciones o adenoides?

Son el principal órgano de producción de defensas que se encarga de responder a las infecciones que entran por la nariz.

Están justo detrás de la nariz, en la parte alta de la garganta.

Todos tenemos vegetaciones. Incluso cuando nos las han quitado, porque no se eliminan por completo y tienden a reproducirse.

¿Por qué crecen las vegetaciones?

Como cualquier órgano del cuerpo, las vegetaciones crecen cuando tienen más trabajo y se reducen cuando tienen una etapa de menor ocupación.

Las vegetaciones son rápidas creciendo, pero lentas en reducirse.

Entendiendo esto es normal que las vegetaciones:

Crezcan en invierno y se reduzcan en verano. Durante el invierno, las infecciones respiratorias son mucho más frecuentes. Esto hace que crezcan rápidamente con cada catarro. Cuando acaba esa infección empiezan a reducirse lentamente. Pero antes de volver a su tamaño previo llega el siguiente resfriado. El resultado es un crecimiento con altibajos, pero constante, que lleva a que al final del invierno tengan su mayor tamaño. Cuando en verano las infecciones respiratorias se espacian dan tiempo a que el tamaño de las vegetaciones se reduzca entre catarro y catarro más de lo que crece en cada episodio. Y al final del verano alcanzan su menor tamaño.

Crecen más entre los 2 y 4 años. El crecimiento como hemos dicho es acumulativo. Los niños empiezan a pasar infecciones respiratorias con frecuencia desde el primer invierno con más de 6 meses. Y la máxima frecuencia de catarros llega en los 2 primeros años de escolarización. Para los 4-5 años el niño ha sufrido, vencido y fichado a la gran mayoría de los gérmenes que hay en su entorno, y las infecciones empiezan a ser mucho menos frecuentes. Por lo que a partir de los 5-6 años las vegetaciones tienden a reducirse progresivamente de tamaño.

¿Qué síntomas tiene un niño con las vegetaciones grandes?

Cuando las adenoides crecen demasiado generan un doble problema:

– Dificultad el paso de aire.

– Producen moco espeso.

Dificultad para respirar cuanto las Vegetaciones crecen

En condiciones normales se debe respirar por la nariz. Aprendemos a respirar por la boca en la etapa de 1-2 años habitualmente obligados por las vegetaciones y la mucosidad nasal de los resfriados. Mientras un bebé pueda respirar por la nariz, nunca lo hará por la boca.

Cuando las vegetaciones crecen, pueden llegar a ser tan grandes que bloqueen completamente el paso de aire que entra por la nariz. Vemos que el niño tiene que respirar por la boca aunque no veamos moco en la nariz.

Esa dificultad empeora cuando el niño se tumba. El motivo es el movimiento del paladar. El paladar es como una cortina que cuelga.

Cuando nos tumbamos, cuelga hacia atrás, y si las vegetaciones están grandes choca con ellas y cierra el paso de aire.

Cuando nos levantamos, cuelga hacia abajo, y abren el paso de aire.

Por tanto hay una dificultad para respirar por la nariz que mejora de día y empeora de noche en cuanto se tumba. 

A veces esa dificultad es tan intensa que produce interrupciones en la respiración mientras duerme de varios segundos. Es lo que llamamos Apnea del Sueño. 

Moco espeso en la garganta cuando las Adenoides están grandes

Las vegetaciones producen moco. Es un moco espeso que escurre por la garganta y el niño se va tragando.

Cuando estornuda puede salir el velón de moco verde o amarillento.

Si está tumbado, el moco se va acumulando en la garganta y llega un momento que puede despertar al niño tosiendo hasta que consigue eliminar la flema de la garganta.

Durante el día si ese moco, en lugar de tragárselo se va hacia la vía respiratoria, puede toser. Es lo que suele ocurrir cuando se despierta y se incorpora, cuando se agita, llora, corre, salta, se rie… Pero suele ser más persistente de noche.

Hay niños con las vegetaciones grandes en los que lo más llamativo es la dificultad para respirar y otros en los que lo es el moco espeso de garganta.

Este moco, cuando está tumbado puede irse con facilidad hacia los oídos. Y esto hace que mu nos niños con las vegetaciones grandes tengan tendencia a las otitis de repetición.

Ya tenemos los dos principales motivos para plantearnos la Operación cuando las Adenoides están grandes:

Apnea del sueño. Porque empeora seriamente la calidad de vida impidiendo el descanso.

Otitis de repetición. Porque puede generar una pérdida de audición irrecuperable.

Alternativas para mejorar la Apnea del Sueño y las Otitis sin recurrir a la Operación

Una operación, incluso tan sencilla como la reducción de adenoides, tiene sus riesgos.

Por lo que para nadie es plato de buen gusto meter a su hijo en un quirófano si se puede evitar.

De hecho, hubo un tiempo en el que se operaba de vegetaciones con mucha ligereza. Yo lo fui. Y me lo hicieron sin siquiera hacer un preparatorio. De haberlo hecho habrían descubierto que tengo un defecto de la coagulación… Todavía recuerdo la cantidad de sangre que eché tas la operación….

Hoy en día tenemos alternativas para reducir el tamaño de las Vegetaciones sin recurrir a la cirugía. No siempre funcionan. Pero cuando lo hacen evitan una cirugía más agresiva.

Para ver lo que podemos hacer para que las vegetaciones no crezcan tanto debemos entender primero

¿Por qué a algunos niños les crecen mucho más las Vegetaciones que a otros?

Como hemos dicho antes, las vegetaciones crecen para aumentar las defensas contra las infecciones que entran por la nariz.  adenoides.. amigadalas grandes.. operar o no? será es la mejor solución? algun tratamiento alternativo…

Ante un mismo catarro cada persona responde de un modo diferente. Hay niños que casi sin fiebre y un poco de moco acaban con el virus en 1 día. Y otros que con ese mismo virus tienen fiebres altas y muchísimo moco durante una semana.

La Hipertrofia de Adenoides (vegetaciones grandes) es un síntoma más de la Hiperreactividad.

Se trata de niños cuyo sistema defensivo responde de forma demasiado exagerada ante cualquier agresión. Parte de esa respuesta es un crecimiento mayor de lo normal de las Vegetaciones. 

Por eso los tratamientos que pueden mejorar a estos niños son medicamentos que reducen la respuesta del sistema defensivo. Son medicinas habitualmente usadas en los alérgicos:

Antihistamínicos. Reducen la congestión de la mucosa y la producción de moco nasal.

Corticoides. Bajan la inflamación y pueden reducir el tamaño del tejido linfático (del que se componen las Vegetaciones).

Inhibidores de los Leucotrienos. Reduce la tendencia de los tejidos a desencadenar reacciones defensivas intensas.

Muchos niños que tiene ya Apnea del Sueño o Infecciones de Oído frecuentes mejoran claramente si:

Pautamos un Inhibidor de los Leucotrienos durante todo el invierno. Sirve como tratamiento de base.

Cuando hay moco claro de nariz toman un Antihistamínico. Reduce la mucosidad clara abundante de nariz y hace que durante el catarro crezcan menos las vegetaciones.

Cuando hay moco espeso de garganta reducimos el tamaño de las Vegetaciones con un Spray de Corticoide Nasal. Lo que reduce antes el tamaño de las Vegetaciones a su tamaño normal, reduciendo la producción de moco y la obstrucción nasal.

La gran mayoría de las Hipertrofias de Adenoides pueden resolverse hoy en día así, no precisando operación.

Cuando a pesar del tratamiento las otitis siguen siendo frecuentes o la calidad de sueño es mala, la operación puede ser necesaria.

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Varicela en Niños

Varicela en niños, qué es, cuánto dura la incubación, cuándo deja de ser contagiosa, cuántos días dura, tratamiento para reducir las marcas tras pasarla.

¿Qué es la Varicela?

La varicela es una infección provocada por un virus de la familia herpes (varicela-zoster).

Puede aparecer en dos formas, la varicela como tal, que es la primera infección.

Pero a veces el virus queda durante mucho tiempo en el cuerpo pudiendo activarse cuando bajan las defensas: La culebrina o Herpes Zóster.

La primera infección por varicela:

Es lo que la mayoría de la gente llama varicela, también llamado payuelas o china.

Suele aparecer en la infancia, aunque algunos no tienen esa suerte y la sufren de mayores.

 

varicela

Lo más característico es una erupción con granos por todo el cuerpo con una burbuja con agua clara en cada grano.

Es una burbuja que se rompe con facilidad dejando una herida que al secarse forma una costra dura que tarda en caer varios días y en algunos casos deja una cicatriz en forma de hueco que puede seguir notándose de por vida.

Puede cursar con fiebre o sin ella.

Varía mucho en intensidad de unas personas a otras. Los hay sin fiebre y otros con más de 40º. A algunos no le salen más de 5-10 granos y a otros no les deja 2 centímetros de su cuerpo libres.

A veces puede ocasionar complicaciones (neumonía o encefalitis por varicela) que pueden ser graves.

Estas complicaciones son frecuentes en adultos, especialmente en personas con las defensas bajas (enfermos de cáncer con tratamiento…) y en niños muy pequeños (especialmente menores de 6 meses) y muy poco frecuentes en niños sanos entre el año y los 12-14 años.

Es contagiosa durante el período de incubación (que dura de 7 á 10 días) y durante la erupción hasta que todas las lesiones se secan.

Es aconsejable evitar el contacto durante el periodo de contagio con los grupos de más riesgo:

Embarazadas. Especialmente si no han pasado la varicela o no saben si lo han hecho.

Inmunodeprimidos. Personas con las defensas bajas. Por ejemplo en enfermos con quimioterapia por cáncer, una varicela puede llegar a ser mortal.

Menores de 6 meses. Especialmente si su madre no ha pasado la varicela. Si la madre la ha pasado el niño suele tener anticuerpos de la madre hasta los 3-4 meses.

Suele pasarse una sola vez en la vida. Aunque hay documentados hasta un 4% de repetidores.

La culebrina o herpes zóster

Los virus de la familia herpes tienen afinidad por los nervios.

Una vez pasada la varicela, la mayoría de la gente no elimina del todo al virus, que puede quedar inactivo en algunos ganglios nerviosos durante años.

Coincidiendo con una bajada de defensas se puede activar y afectar una zona de la piel siguiendo el trayecto de un nervio.

Suele acompañarse de escozor y mucho dolor en la zona afectada.

Aparecen burbujas como las de la varicela, pero muy concentradas y siguiendo una línea que en las extremidades aparece a lo largo de ella (brazo o pierna) y en el tronco como un cinturón que girase en torno a una sola mitad del cuerpo (estas líneas llamadas metámeras son el trayecto de un nervio desde la médula hasta sus terminaciones en la piel.

Hasta que se secan del todo las lesiones, es contagiosa. Aquellos que se contagian no hacen una culebrina, sino la varicela. Así aparecen los brotes de varicela, a partir de un adulto (la culebrina es muy, muy rara en niños) con una culebrina.

Tratamiento de la Varicela para pasarla lo mejor posible y evitar las marcas

La gran mayoría de los niños pasan la varicela como una enfermedad benigna.

Voy a centrarme aquí en el tratamiento que yo recomiendo a los padres para pasarla con las menos molestias posibles y evitando las cicatrices. Aunque casi siempre queda alguna.

Aliviar los síntomas de la varicela

En primer lugar, puede dar fiebre o no. A veces muy alta con una duración de 3 á 5 días (los días en los que van saliendo lesiones nuevas en la piel). Para la fiebre se puede dar paracetamol.

Aunque es poco frecuente, hay una reacción (síndrome de Reye) que parece desencadenarse con la varicela si se toma Ácido acetil salicílico (por eso han retirado la aspirina infantil). Por lo que no debe darse para la fiebre en varicela (tampoco en gripe). Se han descrito también algunos casos con Ibuprofeno, aunque muchos menos.

El picor. La varicela pica bastante. Si pica se rasca. Si se rasca se infecta. Y si se infecta deja señales.

Por lo tanto hay que evitar el picor. Para eso suelo usar un antihistamínico (la dexclorfeniramina) hasta que deja de picar una vez que se caen las costras.

Evitar que se sobreinfecten las vesículas de la varicela

Hay niños que tienen 5-10 vesículas y otros que tienen cientos. Cada vesícula, cuando se rompre es una puerta abierta para que los gérmenes que viven en la piel y no tienen capacidad de atraversarla lo hagan generando infecciones. Lo habitual es que no sean graves, pero pueden llegar a serlo si se extienden rápido, el germen es más agresivo o el niño tiene menos capacidad para defenderse.

Uno de los remedios habituales para el picor de la varicela ha sido el polvo de talco. Yo no aconsejo usarlo, porque cuando las vesículas se rompen y echamos polvo facilitamos el crecimiento bacteriano y por tanto que se sobreinfecte.

Os aconsejo usar clorhexidina en spray 3 ó 4 veces al día en todas las lesiones. La clorhexidina es un antiséptico transparente que reduce las posibilidades de que se sobreinfecte.

Es mejor en spray que la solución con aplicador. Se acaba antes y es más higiénico. Si una vesícula está sobreinfectada y vas aplicando el antiséptico tocando una a una las lesiones, es más fácil que disemines la infección. Especialmente si el germen no es muy sensible a la Clorhexidina.

 

Lesiones de la varicela en la piel

Si alguna se infecta, se nota porque el líquido de las burbujitas se vuelve amarillento o aparece una costra como miel. En esas conviene aplicar una crema antibiótica como la mupirocina, 3-4 veces al día.

 

Lesiones de varicela infectadas

Pero a veces incluso aplicando Mupirocina la infección se propaga. Lo que vemos entonces es una erupción con muchas lesiones más pequeñas que las de la varicela y que no tienen la ampolla típica de 3-5 mm sino simplemente rojas y algunas con una pústula amarillenta de 1 mm o menos.

Si esto ocurre es que se está complicando la cosa. Conviene que te vea su pediatra. En la mayoría de los casos el tratamiento consiste en administrar un antibiótico por boca y aplicar Permanganato Potásico. Un antisétpico que reseca más que la Clorhexidina.

A veces, si la infección se ha extendido ya mucho y el niño tiene mal estado general puede ser necesario tratarla incluso con antibióticos intravenosos.

Evitar las Cicatrices tras pasar la Varicela

Las señales típicas tras la varicela son las cicatrices circulares en forma de hueco de 1-2 mm de profundidad. Se forman porque la costra que forma la varicela al secarse es dura y de 2-3 mm de grosor. Impide que el tejido de cicatrización ocupe ese espacio dejando el hueco. Para evitarlo yo recomiendo aplicar vaselina o ácido hialurónico en las costras.

Ésta las ablanda, haciendo que deje libre el hueco y así crezca hacia arriba la cicatriz hasta la altura de la piel normal.

Si aún así queda el hueco, puede aplicarse cremas de silicona una vez que se han caído las costras. Son cremas que se suelen usar para mejorar las cicatrices tras una operación. La silicona cuando se seca se tensa, estirando la piel para que el tejido de cicatrización se nivele con el resto de la piel.

El Sol tras pasar la Varicela

Las lesiones de la varicela tienen la profundidad suficiente para que tras curarse, incluso cuando no queda hueco, deje una piel de un tono diferente. Es más rosada, ya que la cápa córnea superficial es más fina. Ese tono puede mantenerse durante bastantes semanas.

Al tener menos capa córnea son zonas de la piel más sensible a cualquier cosa que las agreda. Y el sol puede hacer más daño en estas zonas que en piel más madura.

Habitualmente el verano siguiente a la varicela, cuando un niño se pone moreno las zonas en las que ha tenido las lesiones de varicela se pigmentan menos que el resto. Vemos como lunares blancos. Se debe a que al ser una piel más inmadura tiene menos melanocitos que son las células que producen el pigmento que nos protege del sol (melanina).

Conviene proteger del sol estas cicatrices. Por lo que el año que el niño pasa la varicela es aconsejable aumentar las precauciones con el sol en verano.

La Vacunación contra la Varicela

Hay dos vacunas contra la Varicela:

  1. Antes de la adolescencia. Está incluida en calendario vacunal en torno a los 12 años para aquellos niños que no hayan pasado la varicela.
  2. A partir del año. Es una vacuna diferente. Incluida en calendario vacunas a partir de los 15 meses desde 2016.

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Peritonitis en niños

Peritonitis en niños

Si tu hijo tiene Peritonitis, aclara tus dudas. ¿Qué es? ¿Porqué ocurre? ¿Cómo se diagnostica y se trata una peritonitis?

Este artículo pretende aclarar las dudas más frecuentes que tienen los padres de un niño con Peritonitis.

Pero son el Pediatra y el Cirujano los que tienen los conocimientos necesarios para decidir cómo diagnosticar y tratar a vuestro hijo.

¿Qué es la Peritonitis?

El Peritoneo es una membrana que envuelve a las vísceras del abdomen.

En su interior hay un espacio (el peritoneal) en el que habitualmente hay muy poco líquido.

Cuando una infección llega a esas membranas y anida en ellas, las inflama estimulando la secreción de líquido.

Esa inflamación es la Peritonitis.

¿Cuáles son las causas más frecuentes?

Lo más habitual es por perforación del intestino. En su interior hay muchos gérmenes. Y si se perfora permitiendo que pasen al espacio que hay dentro de la membrana crecen en ese lugar.

Las principales enfermedades que pueden acabar en Peritonitis en un niño son:

– Apendicitis.

– Heridas que atraviesan la pared del abdomen.

– Invaginación intestinal.

– Hernias.

– Infecciones de orina graves.

¿Qué siente un niño con peritonitis?

Suele dar un dolor de barriga muy intenso y constante.

No hay ratos que duele mucho y ratos que se pasa. Cuando la barriga duele mucho, pero de forma intermitente son espasmos del intestino.

El dolor es insoportable, continuo y en aumento. No hay momentos en los que el dolor parece desaparecer.

Al tocar la barriga, está dura y el niño reacciona inmediatamente con dolor.

En un principio puede acompañarse de diarrea. Pero a veces, después se paraliza el intestino, estriñéndose.

Casi siempre la fiebre es alta, y hay muy mal estado general. Si cuando pasa el dolor el niño está bien, no es una peritonitis.

¿Cómo se diagnostica la Peritonitis?

Se puede sospechar por los síntomas que la acompañan y hay pruebas que la pueden confirmar:

– La Ecografía o el TAC abdominal pueden usarse para localizar Líquido en el espacio peritoneal.

– Junto a una analítica que nos indique que hay una infección grave. En la analítica suele haber un aumento de los leucocitos (es peor si están bajos porque puede indicar que el sistema defensivo no tiene ya capacidad de respuesta), con muchos neutrófilos, que son los que luchan contra las infecciones bacterianas. Hay también marcadores de infección como la PCR o la Procalcitonina, que en la peritonitis están muy elevadas.

Tratamiento de la Peritonitis

El tratamiento suele precisar de antibióticos a dosis altas por vena y de cirugía para resolver el foco desde el que apareció la infección. Por supuesto esta infección siempre se trata ingresando al niño en el hospital.

Secuelas más frecuentes de la peritonitis en niños

En muchos casos las peritonitis se resuelven sin dejar secuelas. Pero a veces sí pueden quedar algunas:

  • Bridas intestinales. Cuando la infección produce cicatrices en el peritoneo estas pueden estrecharse con el tiempo y dar problemas al comprimir alguna zona del intestino. Por eso en cualquier niño que haya sufrido una peritonitis conviene que sea seguido con más atención. Especialmente debemos vigilar si aparecen dolores de barriga persistentes o vómitos sin causa clara.
  • Recaídas. A veces se consigue eliminar la infección casi por completo, pero queda alguna zona en la que la infección o acaba de limpiarse pudiendo volver a desarrollarse. Por eso en las semanas siguientes a una peritonitis, si aparece fiebre y no hay un foco evidente que la ocasione o no sigue la evolución habitual hay que descartar una recaída de la peritonitis.

Ante cualquier duda, tras una peritonitis, si aparece dolor persistente de barriga o fiebre de origen desconocido, lo mejor es que consultes de nuevo en el hospital donde le operaron.

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Gripe en niños y bebés

La gripe en niños y bebés.

Los síntomas de la gripe en niños y cómo tratarlos, explicado a los padres.

Desde hace un par de semanas han ido aumentando los casos de gripe en Granada.

Este año parece que toca otra vez campaña de “acongojamiento general”.

Según los informes de epidemiología, la mayoría de los casos de este año están siendo de Gripe A. Lo que en la práctica no tiene demasiada importancia.

La gripe es una enfermedad causada por un virus que cambia con facilidad, de modo que cada año se produce una epidemia que afecta a una parte importante de la población durante el invierno.

La única prevención real es la vacunación, que es recomendable en personas con enfermedades que pueden agravarse si se contrae la gripe. En el caso de niños, se recomienda vacunar a niños con bronquitis crónica o con problemas de corazón.

Los síntomas más habituales de la gripe en niños son:

  • Fiebre. Varía según los casos, pero puede alcanzar con facilidad más de 39 y mantenerse cerca de una semana.
  • Dolores musculares. Duelen brazos, piernas y espalda como si se tuvieran agujetas.
  • Cansancio.
  • Malestar genaral. En niños pequeños: muy llorones.
  • Congestión nasal y de ojos.
  • Tos irritativa. No es raro que tras ceder la fiebre puedan estar semanas con una tos muy persistente.
  • A veces, vómitos.

Tratamiento de la gripe en niños:

  • Los antibióticos no sirven.
  • La gripe se cura sola cuando nuestro cuerpo produce anticuerpos contra el virus, en lo que tarda entre 3 y 7 días habitualmente.
  • A los enfermos de gripe se les trata aliviando los síntomas y evitando las complicaciones.
  • Por tanto se tratan la fiebre y el dolor, la congestión y la tos.

Complicaciones más frecuentes de la gripe en niños:

  • En menores de 1 año, sobre todo por debajo de los 6 meses: Bronquiolitis. Se caracteriza por una tos muy persistente, con dificultad para respirar y comer.
  • En mayores: Las más habituales son la Bronquitis y la Neumonía. Su aparición suele coindicir con un aumento de la fiebre cuando ya estaba bajando con empeoramiento de la tos.

Signos de alerta de la gripe en niños:

  • Muy mal estado general.
  • Decaimiento intenso.
  • Dificultad para respirar importante (no congestión).
  • Picos de fiebre que no empiezan a bajar de altura y frecuencia tras 3-5 días. O que cuando ya habían empezado a bajar, suben de nuevo de forma clara.

En todos estos casos es recomendable volver a llevar al niño al pediatra.

Vacunación antigripal en niños

La vacunación contra la gripe no es recomendable en todos los niños. Se indica en niños que tienen enfermedades en las que una gripe puede suponer un desafío importante. Las más habituales son las cardiopatías y las bronquitis crónicas.

Cuando se vacuna por primera vez en niños pequeños suele hacerse partiendo la vacuna en dos medias dosis.

Si tienes dudas al respecto consulta a tu pediatra, que te dará la indicación más adecuada en el caso de tu hijo.

 

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Pekevídeo 18: Tratamiento de las vegetaciones en niños

¿Cuales son las opciones de tratamiento en los niños con las vegetaciones grandes?

En muchos casos los padres han probado de todo sin ningún resultado. Y el niño sigue teniendo moco, dificultad para respirar por la nariz, especialmente cuando se tumba y tos que es más frecuente de noche y al levantarse por la mañana.

En este Pekevídeo os explico una de las opciones para que un niño con las vegetaciones mejore. Porque las soluciones habituales, jarabes, lavados nasales, no sirven para nada en este caso.

Si queréis información por escrito sobre este mismo tema podéis leer también el artículo del mismo nombre: ¿Porqué siempre está con mocos y tos? Las vegetaciones

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Tratamiento de la dificultad respiratoria del Prematuro

María Blanca Garrido García, Pediatra NeonatólogaLa causa más frecuente de dificultad respiratoria en el prematuro es la Enfermedad de la Membrana Hialina. Esto es una explicación para que los padres la entiendan.

El tratamiento de la enfermedad de membrana hialina dependerá de la edad gestacional y de la intensidad de los síntomas del niño.
En los últimos años se ha avanzado mucho en su tratamiento, fundamentalmente por:

  1. La posibilidad de “acelerar” la maduración pulmonar cuando hay riesgo de parto antes de las 24 a las 34 semanas de embarazo poniendo una medicación a la madre, llamada betametasona. Es un corticoide, del que se ponen dos dosis pinchadas, separadas por 12 horas.
  2. La existencia de surfactante de origen animal (en España se usa sobre todo el de origen porcino) que puede ponerse directamente en el pulmón del niño.
  3. La mejora en los cuidados de soporte en general y, sobre todo, de la ventilación mecánica, de formas que consiguen hacer menos daño a los pulmones. 


El tratamiento, de forma muy simplificada, consistiría en lo siguiente:

  1. Poner OXÍGENO, en la cantidad mínima necesaria, puesto que se ha visto que un 
exceso de oxígeno es malo.
  2. SURFACTANTE, es decir, poner una o varias dosis de extracto de surfactante de cerdo 
directamente en el pulmón. Para eso hace falta que el niño esté “intubado”, es decir, que tenga colocado un tubo que va desde la nariz o la boca hasta la tráquea, cerca de la entrada a los dos pulmones. Generalmente los niños de menos de 28 semanas de gestación pueden necesitar ese tubo ya desde el nacimiento porque no sean capaces de respirar por sí mismos por su propia inmadurez. En este caso, con el niño ya intubado, se debe poner el surfactante lo antes posible, a veces incluso en el paritorio. Cuando no necesitan este tipo de ayuda para respirar de entrada, se valora el ponerlo según los síntomas que presente. Su efecto es casi inmediato, en unos minutos, y consigue una mejoría rápida en la mayoría de los casos.
  3. VENTILACIÓN MECÁNICA, es decir, ayudarle con aparatos para respirar. Esta ayuda puede darse de diferentes formas. De lo más simple a lo más complicado serían:
    • “Ventilación no invasiva”, que se llama así porque se da a través de gafas nasales o de mascarilla nasal, sin tener ningún tubo que llegue más adentro. Es lo que se llama comúnmente CPAP nasal y consiste básicamente en aire que entra de forma contínua a través de la nariz para mantener los pulmones un poco abiertos y facilitar la entrada de aire en ellos cuando el niño hace el esfuerzo de respirar. Cada vez se usa más y se van desarrollando nuevas técnicas que ayudan mejor al niño a respirar.
    • “Ventilación invasiva”. Cuando no es suficiente con la ayuda anterior, puede ser necesario pasar a otro tipo de aparatos que requieren colocar ese tubo del que hablábamos, que llega hasta la entrada de los pulmones. Ese tubo se conecta a una máquina, que llamamos ventilador, que mete aire al pulmón a un ritmo que ponemos los neonatólogos. El objetivo es, hasta que el niño esté preparado para hacerlo sólo, decirle como tiene que respirar y ayudarle a hacerlo. La ventilación mecánica no cura por sí misma, pero permite que el pulmón se cure. Debe hacerse con mucho cuidado, porque también puede producir daño en el pulmón y dar lugar a otras complicaciones, por eso estos niños están constantemente vigilados en una unidad de cuidados intensivos neonatales. Lo habitual es que los primeros días sean difíciles y necesiten mucha ayuda de la máquina para respirar pero conforme vayan madurando sus pulmones, la ayuda se irá disminuyendo poco a poco hasta poder retirarse, generalmente volviendo a algún sistema de los anteriores, no invasivos.
    • En casos más graves, puede ser necesario otro tipo de ventilación, la llamada ventilación de alta frecuencia. Este tipo de ventilación impresiona mucho a los padres (y a los profesionales en formación la primera vez que lo ven también). Consisten en meter cantidades muy pequeñas de aire en los pulmones, pero a un ritmo muy rápido, por lo que el efecto visual que producen es de “vibración” del bebé. Realmente es una forma de proteger el pulmón cuando se necesitan presiones demasiado altas para conseguir meter aire en los pulmones (porque el problema del pulmón sea muy grave) o cuando se producen roturas del pulmón que hacen que el aire salga de él y lo presione ( los llamados “escapes aéreos”: neumotórax y enfisema).
  4. Aparte de estos tratamientos concretos, como siempre, habrá que hacer un tratamiento general del niño, lo que se llama un tratamiento de “soporte”, controlando:
    • Temperatura.
    • Nutrición y cantidad de líquidos que se inyectan.
    • Circulación sanguínea (tensión arterial, frecuencia cardíaca…).
    • Control de las infecciones, poniendo tratamiento antibiótico ante la mínima 
sospecha.

Toda esta información es para que entendáis lo que se hace a vuestro hijo si está en esta situación. No para que seáis “expertos” en este tema. Todo lo dicho tiene muchísmimos matices en casos concretos. Matices que los Neonatólogos por su experiencia conocen mejor que nadie. Pedid que os expliquen las cosas, pero no interfiráis en las decisiones. Dejar trabajar a los profesionales en situaciones difíciles es la mejor ayuda que podéis dar a vuestro bebé en esta situación.

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La Obesidad: Prevención y Tratamiento

Hoy os presento a una amiga pediatra. Y lo hago a través de una colaboración suya en esta web. Ella ha escogido el tema, en primer lugar porque le gusta, y segundo, porque es, posiblemente, uno de los problemas de salud infantil más importantes en la actualidad: La Obesidad

Blanca Santos Ruiz nació en Valencia en 1978, aunque su familia se trasladó muy pronto a Granada donde creció y cursó sus estudios.
Estudió Medicina y Cirugía en la Universidad de Granada y la especialidad de Pediatría en el Hospital San Cecilio de Granada.
Desde entonces ha trabajado como pediatra en hospitales y, actualmente, en atención primaria.

Con cierta frecuencia llegan a mi consulta padres porque sus hijos tienen problemas de sobre-peso. Muchos de ellos me piden “una dieta”, una analítica (por si es un problema hormonal) o incluso una derivación a Endocrinología Infantil. Aunque es cierto que algunos de estos niños tienen un problema endocrino que justifica una atención especializada y una dieta restrictiva, en la mayor parte de las ocasiones unas simples pautas de vida saludable pueden solucionar el problema. Quiero puntualizar la diferencia entre poner un niño a dieta (creo que todos los que hemos estado alguna vez a dieta sabemos lo difícil que es mantenerla) y enseñar a toda la familia a llevar un estilo de vida más saludable que beneficia a todos (tanto al niño con problema de sobre-peso como a su hermano que está “hecho un fideo” y a sus padres).

Según los libros, se necesitan tres semanas para que una conducta nueva se convierta en un hábito, por lo que los cambios en el estilo de vida deben ser graduales y no debemos pretender cambiarlo todo a la vez, ni que el niño empiece a perder peso enseguida. De hecho, el peso no es lo más importante: aunque no se perdiera ni un gramo, simplemente el hecho de no engordar más hará que el niño adelgace a medida que crece.

Las pautas que yo doy a mis pacientes son:

1.- Limitar el ocio pasivo a menos de dos horas diarias: el ocio pasivo incluye televisión, ordenadores, vídeo-consolas y todas las demás pantallas, pero también la lectura, juegos de mesa, etc (aunque sea raro encontrar un niño que se pase más de dos horas diarias leyendo).

2.- Un desayuno completo: lácteo, cereales y una pieza de fruta.

3.- Tres piezas de fruta al día.

4.- Dos raciones de verdura al día (si puede ser, en forma de ensalada antes de la comida y la cena).

5.- Limitar las chucherías, fritos, salsas y embutidos.

6.- Implicar al niño en la compra y  preparación de las comidas.

7.- Evitar los zumos y refrescos. Si tiene sed, el niño debería beber sólo agua.

Realizando simplemente uno de estos cambios a la semana se puede conseguir que el niño se acostumbre a comer de una forma más equilibrada sin que suponga tener que ponerse a dieta.
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El niño con piojos

Piojos en niños

Cómo se detectan y se tratan los piojos y las liendres. Un problema muy frecuente durante durante el curso explicado con claridad

Los piojos son un problema muy frecuente entre los 3 y 10 años. Es decir durante la primera etapa de escolarización.

Evidentemente pueden cogerse antes de los 3 y después de los 10 años.

Pero los piojos son más frecuentes en esa edad, porque los niños se relacionan ya con otros niños de forma muy activa. Y además lo hacen sin guardar las distancias.

Qué son los piojos y las liendres

Los piojos son insectos que acompañan al hombre desde que existe en este mundo. Viven en el pelo y se alimentan de la sangre de quien les alberga.

piojo

Las liendres son los huevos que los piojos ponen cerca de la raiz del pelo. Los piojos tardan en salir de la liendre entre 8 y 10 días después de que los pongan. Y dos semanas después, ya es adulto, y es capaz de poner nuevos huevos. Cuando tratamos a un niño que los tiene conviene eliminar las liendres. Ya que los productos que eliminan al insecto no siempre consiguen matar al huevo.

Para retirarlas lo más efectivo son las liendreras.

Liendres

Cómo se contagian los piojos

Como son insectos, se mueven y buscan continuamente “territorios” nuevos que conquistar.

Los piojos no vuelan, como dice alguna gente. Pasan de un niño a otro por contacto del pelo.

Cuando aparecen en una clase, suelen extenderse con facilidad. Especialmente entre los niños más pequeños, porque tienden a no guardar “las distancias”.

Da igual la higiene. Evidentemente al piojo no le gusta el lavado de cabeza diario, pero no le mata y sobrevive perfectamente a él.

Tratamiento de los piojos en niños

Tradicionalmente se han usado productos que contienen Permetrina. La permetrina es un insecticida. No es inocuo. Es tóxico a dosis altas. El problema es que los piojos y las liendres se están volviendo cada vez más resistentes a ella. Los productos para eliminarlos han ido aumentando su concentración. Pero no podemos hacer eso mucho más sin que empiecen a generar problemas para el niño.

Hay gente a la que agobia tanto el tema de los piojos que lava la cabeza al niño de forma periódica con estos champús que contienen permetrina. Eso no es correcto. Como decía, son pesticidas con efectos secundarios que dependen de la frecuencia y dosis que demos al niño.

Hay otras alternativas que contienen Ciclometicona y Miristato de isopropilo.

Nada es inocuo. Por lo que no recomiendo usar de forma preventiva y periódica productos que están diseñados para tratar.

Lo adecuado es usar estos productos sólo cuando tenemos claro que hay piojos.

Cómo aplicar Productos antipiojos:

Depende del producto concreto. Sigue las instrucciones de cada fabricante.

En la mayoría necesitan una aplicación en todo el pelo, lo dejamos durante 10 minutos, y después lavamos la cabeza.

Es suficiente con aplicarlo una sola vez para acabar con todos los piojos. Pero como a veces no acaba con todas las liendres, conviene hacer una segunda aplicación a los 10 días. Con eso acabamos con los nuevos piojos que hayan nacido de las liendres, antes de que tengan edad de poner nuevos huevos.

Cómo tratar los piojos en los niños

Tratamiento colectivo en el colegio

El mayor problema para acabar con ellos, es que mientras dura el curso, cada niño se trata (o no) cuando sus padres detectan el problema. Y el tratamiento los elimina, pero no evita que se contagie de nuevo.

Por lo tanto, mientras quede un niño en clase con piojos, el problema va a volver una y otra vez.

Lo que os recomiendo, es que si detectáis piojos en vuestro hijo, lo comuniquéis a la maestra, para que ella a su vez lo comunique a todos los padres y que el tratamiento sea coordinado. Es decir, que todos los padres apliquéis el tratamiento la misma semana.

A los maestros les recomiendo que coordinen esa aplicación.

Una forma de hacerla más efectiva es pedir que cuando los niños los apliquen (“semana contra el piojo”), traigan a clase la solapa de la caja del tratamiento que han aplicado al niño.

Así el maestro tiene constancia de cuales son los niños que lo han hecho. Y de los que no. De forma que si el problema se repite, se conozca el foco. Por desgracia, a veces, la única forma de combatir la dejadez de algunos es que se sepa que lo son.

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Cómo resolver el 90% de los cólicos del lactante que toman biberón, sin usar medicación

Cómo resolver el 90% de los cólicos del lactante que toman biberón, sin usar medicación

Usando el sentido común para entender qué falla y cambiando lo que hacemos mal, se consigue mucho más.

Si lees este artículo, posiblemente ya tienes claro que tu hijo tiene cólico del lactante. Es más que probable que hayas acudido desesperado a urgencias más de una vez y a uno o varios pediatras en busca de una solución. Y que familiares y conocidos te hayan aconsejado de todo.

Pero, desgraciadamente, si estás leyendo, es que nada te ha funcionado por ahora.

Esa era la experiencia que yo tenía como pediatra cuando acabé la especialidad. Me habían explicado que para el cólico del lactante, había:

– Leches anticólico.

– Biberones anticólico.

– Infusiones.

– Medicamentos.

– “Fórmulas magistrales”, que poco tienen de magistrales y sí muchos riesgos.

– Masajes.

– Posturas.

– Hamacas con vibración, paseos en coche, sacudidas en brazos….

Es posible que ya hayáis probado una buena parte de ellos sin resultado.

Después de esa experiencia, parecía que la postura más lógica era la del “sincero comprensivo”, que te echa la mano por el hombro, y te dice:

“Para los 3 ó 4 meses se pasa, y mientras tanto, sombra de ojos para camuflar las ojeras.”

Pero es que el Cólico del Lactante Sí tiene solución.

Y no en 3-4 meses. Sino en un tiempo mucho más razonable.

De hecho la solución se alcanza mucho antes, cuanto antes se trata de forma adecuada.

¿Y cuál es esa solución para el cólico del lactante?

Yo llegué a ella, replanteándomelo todo, observando a los niños con cólico del lactante y preguntando a los padres.

La clave es, ¿qué tienen en común todos los niños con cólico?

– Comen con ansiedad.

– Ganan un peso normal o habitualmente muy por encima de lo normal.

– Tienen muchos gases.

– Lloran mucho.

Vamos a desmenuzar:

– Si tu hijo no come con ganas, posiblemente no tiene cólico. Es más probable que tenga algún problema (reflujo gastroesoágico, infección de orina, intolerancias alimentarias).

– Si tu hijo gana poco peso, posiblemente no tiene cólico. La lista de causas es similar a la anterior. Y tampoco hay que descartar que esté simplemente pasando hambre.

– Si tu hijo no tiene muchos gases, tampoco entra en la categoría de cólico. Volvemos a la lista superior.

– Si tu hijo no llora mucho, definitivamente no tiene cólico. Dar apretones y ruiditos no es cólico. Pero eso, los padres de un niño con cólico, lo tenéis muy claro.

La realidad, es que lo que llamamos cólico de verdad es:

Un bebé, entre la semana y los 4-5 meses que llora todos los días más de 3 horas de forma inconsolable, come con ansiedad, gana peso de sobra y tiene muchos gases.

Pero esto se puede confundir con otros problemas parecidos que son diferentes.

En el 90% se ajusta a lo descrito.

Y si ese es vuestro caso, esta es la Solución:

– Dadle de comer cada vez que pida y la cantidad que quiera.

– No hay tiempo mínimo entre las tomas. Pero sí máximo: si durante el día pasa más de 2 horas sin comer, despertadlo y ofrecedle el biberón.

Cada vez que pida quiere decir, que si lo ves inquieto, no le pongas el chupe o le des manzanilla, dale biberón con su leche.

La cantidad que quiera, significa que prepares los biberones de forma que cuando no quiera más siempre quede leche. Si se acaba los biberones, es que hay que aumentar la cantidad.

No hay tiempo mínimo entre tomas, es, que si toma y no quiere más, pero 10 minutos después lo ves inquieto de nuevo, prueba a ofrecerle de nuevo el biberón.

Sé que esto contradice muchos consejos que os habrán dado.

Sé que para muchos padres puede resultar contrario a la lógica.

Pero si algo sé, es cuál es el resultado cuando los padres lo aplican. Y es una clara mejoría en pocos días y la práctica desaparición del cólico en menos de dos semanas. Cuando la expectativa que les pintaban eran meses de lo mismo.

Para aquellos que desean entender porqué esto funciona y saber qué hacer en ese 10% de casos en los que la definición de arriba no es exacta para su hijo o lo anterior no funciona, hay más recursos a vuestra disposición:

Un ebook que explica en detalle el tema del cólico y las otras patologías que se confunden con él distinguiéndolas y diciendo como tratarlas:

Bebé sin cólico

Si aún así quedan dudas, yo las intento resolver de forma más personalizada en mi consulta o a través de consultas online para los que no pueden venir hasta Granada.

Intentadlo. De verdad, mi experiencia dice que el Cólico del Lactante tiene Solución.

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Picadura de avispa

¿Qué hacer si a tu hijo le pica una avispa?

Remedios caseros nada más picar y tratamientos para reducir la reacción posterior. ¿En qué casos hay que acudir al médico?

 

En verano son muy frecuentes las picaduras de avispa. Especialmente en las piscinas.

Yo personalmente tengo una especial grima a este bichito.

Su picadura suele producir una sensación de dolor y quemazón intenso. Pero su veneno no es demasiado potente.

El mayor problema que plantea es la reacción alérgica que puede desencadenar y que depende de la persona a la que pica.

Hay a quien no le hace casi reacción y ha resuelto el problema en menos de dos días.

Pero hay gente que pueden tener reacciones tan intensas que les produzcan incluso ahogo o un intenso malestar.

¿Qué hacer si a tu hijo le pica una avispa?

El veneno de las avispas es alcalino, por lo que si, nada más picar, aplicamos alguna sustancia ácida, lo neutraliza.

Puede usarse cualquiera de los ácidos que tenemos más a mano:

Zumo de limón, vinagre…

No conviene apretar la picadura, ya que produce más inflamación.

Sí se puede aplicar frío o agua (pañitos mojados, hielo…)

En personas que sabemos que sufren reacción a las picaduras de avispa, para reducirla podemos usar cremas de corticoides (directamente sobre la zona de la picadura) o antihistamínicos (por boca).

¿En qué casos hay que acudir al médico tras picaduras de avispa?

Hemos dicho que el problema de las picaduras de avispa, es fundamentalmente la reacción alérgica a ellas, que puede ser muy fuerte en algunos casos.

Lo habitual es que haga una reacción en torno a la picadura más o menos intensa.

 

 

En otros casos lo que notamos es:

– Malestar general.

– Dificultad para respirar.

– Inflamación intensa incluso en zonas alejadas de las picaduras.

En cualquiera de esos casos conviene acudir a urgencias.

Si disponéis en casa de algún antihistamínico y corticoide (en los casos conocidos de alergia a picaduras es recomendable tenerlos y que tu pediatra te apunte las dosis en caso de picadura) en casa, dáselos antes de salir hacia urgencias. Ya que a veces la reacción puede ser muy rápida. 

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