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Virus, virus y más virus. La infección más frecuente en niños.

Infección viral muy frecuente

Las infecciones respiratorias causadas por virus son las más frecuentes que viven todos los niños. Algunas ideas clave cuando te preocupa que esté constantemente sufriendo infecciones virales.

Respuesta al Peketema propuesto por Isabel Díaz en nuestra comunidad de Facebook:

“¿Por qué se dan las infecciones respiratorias constantemente en niños… y cómo eliminar ese virus de sus pulmones?”

¿Es normal que los niños pasen muchas infecciones respiratorias?

Sí. Lo es.

Vivimos en un mundo repleto de vida y ocupamos un espacio muy solicitado. Todos los seres vivos tienden a extenderse tanto como les resulta posible. Los virus no son una excepción.

Cuando nacemos estamos expuestos a que en nosotros empiecen a crecer un montón de seres vivos que quieren ocupar nuestro cuerpo.

Pero estamos preparados para defendernos desde el primer día de vida. 

Con algunos acabamos conviviendo sin problema, como nuestra flora normal. Otros son más agresivos y es cuestión de “ellos o nosotros”. La buena noticia es que las muertes por infecciones son muy poco frecuentes en la actualidad. Con lo que en la práctica, ganamos nosotros casi siempre.

Si te preocupa que tu hijo lleve una sucesión de 30 infecciones en el último año, piensa simplemente que va 30 a 0. Los 30 “bichos” están muertos y tu hijo está vivo. Visto desde esa óptica tal vez agobie menos.

Lo normal con el tiempo es que estas infecciones sean cada vez menos frecuentes hasta que sean ya algo excepcional. Cuando vayas a urgencias con la número “chorrocientos”, mira a tu alrededor. Verás que la mayoría de los niños que hay esperando para ser atendidos son menores de 3 años. 

Los virus con los que convivimos son muchos, pero no infinitos. Y antes o después tenemos fichados a la gran mayoría de los que hay en nuestro ambiente. Es un proceso gradual. El primer invierno con más de 6-8 meses tocan un montón, porque no conoce prácticamente a ninguno.

Al año siguiente la cosa ya mejora algo. Y a partir de los 3 años mejora una barbaridad.

La mayoría de estas infecciones entran en el aire, y por tanto suelen empezar con síntomas respiratorios: Mocos y tos , a veces acompañados de fiebre, a veces sin ella.

Luego hay virus que al entrar en el estómago con el moco pueden generar vómitos y cuando bajan al intestino diarrea.

Pero casi todos empiezan con algunos síntomas respiratorios (moco y/o tos).

¿Tratamiento en las infecciones virales?

Lo primero que debes entender es que las infecciones virales se curan cuando nuestro cuerpo identifica al virus, generamos anticuerpos contra él y lo eliminamos. 

Es decir, que es nuestro cuerpo, con sus propios medios quien nos cura.

El tratamiento en una infección viral no cura. Puede servir para aliviar síntomas o para evitar complicaciones, pero no cura.

Cuando entendemos esto hay gente que prefiere no dar nada. Para algunos, los medicamentos sintomáticos no hacen más que estorbar, porque interfieren en la respuesta del sistema defensivo.

Yo no soy tan extremo. Siempre hay matices. Y para mí el matiz importante es: ¿Están los síntomas empeorando de forma evidente la calidad de vida del niño?

Si la respuesta es sí, disponemos de medicamentos que pueden modular la respuesta de nuestro sistema defensivo, de forma que siga defendiéndose, pero mejorando la calidad de vida del niño mientras la infección pasa.

Los antibióticos matan bacterias, pero no sirven de nada en las infecciones virales. Por lo que, aunque la fiebre sea alta, aunque dure más días, no tiene justificación usar antibióticos en las infecciones virales. Porque no sirven para mejorar la calidad de vida del niño, no acortan la infección, no evita que se complique y no es inocuo dar un antibiótico.

Lo que sí importa en las infecciones virales y no siempre se tiene en cuenta

Cuando hablamos de esto muchos padres me dicen: “Todos tenemos que pasar los virus, pero entonces ¿por qué me da la sensación de que es el mío el que está siempre más malo?

No todos respondemos igual ante el mismo virus. Hay niños que reaccionan con un poco de moco, tos y febrícula y en 2 días han liquidado al virus. Y otros que ante el mismo virus de catarro responden de forma mucho más exagerada, con fiebre alta, mucho moco y a veces una tos que llega a ahogar…

El primero está siendo muy eficiente. El segundo está respondiendo de forma mucho más exagerada.

Si tu hijo tiende a hacer estas respuestas mucho más exageradas, haciendo bronquitis, laringitis, vegetaciones grandes, otitis… con frecuencia su problema no es que tenga las defensas bajas, sino que responde en exceso. Tiene un sistema defensivo hiperexcitado que ante el más tonto de los catarros responde como si fuese la 3ª Guerra Mundial.

Lo importante en estos casos es ver cual suele ser su forma exagerada y repetitiva de enfermar y poner tratamientos preventivos que reducen la respuesta exagerada a un nivel normal. 

Estos niños suelen tomar muchos corticoides y antihistamínicos. Tratamientos cuya función es decir al sistema defensivo que reduzca su reacción.

La clave es, en cada niño, ver cuál es su forma de enfermar y establecer una estrategia adecuada para normalizar el funcionamiento de su Sistema Inmunológico.

Haciéndolo, tu hijo puede llegar a ser como ese compañero suyo de clase que pasa las mismas infecciones que él, pero no falta nunca al colegio y acaba con los virus de forma más eficiente….

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Mononucleosis en niños

Mononucleosis

Mononucleosis o Enfermedad del Beso en niños. Una infección que empieza en la garganta pero puede afectar ganglios, hígado… Explicada a los padres.

Cuando un niño tiene una infección en la garganta puede ser producida por virus o por bacterias. Esta distinción es importante porque en las infecciones provocadas por virus no sirven los antibióticos, mientras que en las bacterianas es el tratamiento recomendable.

Una de las cosas que orienta sobre si es de un tipo u otro es la presencia de placas en la garganta.

Solemos pensar que es bacteriana cuando hay placas y que es viral cuando no las hay.

Pero esta sencilla regla tiene sus excepciones:

  • Algunas infecciones bacterianas, como la Escarlatina, pueden no producir placas en la garganta.
  • También hay infecciones virales que pueden generar placas: La típica es la Mononucleosis. La que nos ocupa hoy.

Por eso es frecuente que algunas Mononucleosis aparezcan como una amigdalitis con sus placas, que ha empezado a tratarse con antibióticos, pero no mejora tras varios días.

¿Qué es una Mononucleosis?

Es el aumento de células Mononucleares o Monocitos. Me explico. Cuando hacemos una analítica de sangre básica para ver la composición en células de la sangre hay glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.

Los Glóbulos Blancos son los que se encargan de defender al organismo. Entre ellos hay varios tipos: Neutrófilos (que suelen aumentar en número cuando hay una infección bacteriana), Linfocitos (que aumentan cuando hay virus), Eosinófilos (en alergias y parasitosis) y Monocitos.

Los Monocitos aumentan en las infecciones virales, pero en algunas concretas lo hacen de forma más llamativa. Estas son las que llamamos Mononucleosis.

Los 3 microorganismos con los que ocurre esto de forma típica son: Virus de Epstein-Barr (el que causa la llamada enfermedad del beso), Citomegalovirus y Toxoplasma.

La enfermedad del beso

Es la Mononucleosis a la que se refiere este artículo. Es causada por el Virus de Epstein-Barr. 

La llaman Enfermedad del Beso porque lo típico es que se transmita por saliva y suele aparecer en niños por encima de los 10-12 años. A diferencia de otras infecciones virales que es típico pasar mucho antes. Este contacto íntimo de saliva ocurre habitualmente en las guarderías o en adolescentes.

Hay muchas personas que tienen este virus activo sin que les genere ya molestias, ya que lo pasaron en su momento. Son lo que llamamos “portadores sanos”. Sin tener síntomas de enfermedad pueden transmitir a través de su saliva el virus a otras personas.

Se estima que el 95% de los seres humanos lo ha pasado en algún momento de su vida.

Hay infecciones típicas de ciertas estaciones. No es el caso de la Mononucleosis por Virus de Epstein-Barr. Puede aparecer en cualquier época del año.

Síntomas de la Mononucleosis por Virus de Epstein-Barr

El periodo de incubación de la Mononucleosis por virus de Epstein-Barr es muy variable. Puede ir de 1 a 4 semanas. Lo más frecuente es en torno a 10 días.

En niños pequeños y bebés los síntomas suelen ser poco llamativos. Fiebre, decaimiento, mucosidad… Como cualquier otro virus.

Es en niños más mayores y adolescentes donde vemos la forma típica:

  • Fiebre alta de más de 39º que puede prolongarse entre 5 días y dos semanas.
  • Decaimiento intenso que a veces tarda más de un mes en superarse.
  • Inflamación llamativa de la garganta con placas evidentes de color blanco-gris.
  • Inflamación llamativa de los ganglios, especialmente de los que hay alrededor de la garganta. En algún caso muy llamativos.
  • Inflamación del hígado. En la analítica puede verse que aumentan las transaminasas. Son un indicativo de que hay inflamación en el hígado. Pero es raro que esto genere problemas a parte de dolor de barriga y a veces algún vómito.
  • Inflamación del bazo. No es de las infecciones que más lo hacen crecer. Pero puede aparecer.
  • Edema en párpados. Aparece en un tercio de los casos y no es debido a problemas de riñón, sino a la inflamación de los ganglios que dificultan el drenaje de líquido.
  • Erupción en la piel. Aparece en muy pocos casos. Son muchos puntitos por todo el cuerpo. A veces a partir de haber tomado un antibiótico, lo que hace que se pueda confundir con alergia a ese medicamento.

Diagnóstico de Mononucleosis

Cuando por la evolución y los síntomas sospechamos la Mononucleosis, podemos confirmarla con una analítica de sangre en la que vemos un aumento llamativo del número de Monocitos en sangre.

Para confirmar cuál de los microbios posibles es su causante podemos hacer otra analítica que detecta anticuerpos frente a ellos.

En la analítica es frecuente que veamos también un aumento de las transaminasas debido a inflamación del hígado.

Tratamiento de la Mononucleosis

Al ser una infección producida por un virus los antibióticos no sirven para tratarla. A pesar de la fiebre y las llamativas placas en la garganta.

Sólo hay tratamiento para los síntomas:

  • Antitérmicos para la fiebre y el malestar.

A veces las placas de la Mononucleosis pueden servir de base para que asiente alguna bacteria y entonces aparece un empeoramiento con aumento de la fiebre. Sólo en esos casos puede ser útil el uso de antibióticos. Pero en realidad no es para tratar la Mononucleosis, sino otra infección diferente que ha aprovechado la ocasión.

Cuándo puede volver al colegio tras pasar una Mononucleosis.

La infección está activa mientras siga teniendo picos de fiebre. Cuando pasa 24 horas sin nuevas subidas de la temperatura consideramos que el niño ha superado la Mononucleosis y el virus ya no está activo.

Pero a veces el decaimiento dura más tiempo y el niño puede necesitar unos días más para recuperarse y estar en condiciones de hacer vida normal.

Mononucleosis y Tumores

Uno de los aspectos que resulta más alarmante respecto a la Mononucleosis es que puede favorecer el desarrollo de tumores como el Linfoma.

Pero pensad algo. Si hemos dicho que el 95% de los humanos acaba pasando la Mononucleosis antes o después… Todos tenemos ese riesgo, ¿no?

Os lo digo porque como sabéis mirar en Internet es muchas veces causa para el pánico.

A lo que se refieren con la relación entre estos tumores y el virus de Epstein-Barr es al hecho de que cuando detectamos algunos tumores es frecuente que se haya pasado este virus poco tiempo antes. Pero la inmensa mayoría de los que lo pasan (casi toda la Humanidad), no lo ha desarrollado ni lo hará.

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El virus Boca Mano Pie

El virus boca mano pie es uno de esos que hace estragos en las guarderías. Es muy contagioso, pero no grave.

Hay varios virus que pueden causar cuadros similares, pero el típico suele causarlo el virus Coxackie A16.

Se transmite por la respiración, por saliva, heces… Y es bastante contagioso.

Desde que se tiene el contacto hasta que aparecen los síntomas suelen pasar de 3 á 7 días.

Suele empezar con fiebre, a veces alta y resistente, malestar general, pérdida de apetito y mucosidad. Pero uno o dos días tras la aparición de la fiebre, surgen las ampollas. Suelen concentrarse en la boca y garganta, haciendo que el niño coma peor y con dolor. Y también por la piel, concentrándose más alrededor de la boca y el ano, en las manos y en los pies.

Pueden salir lesiones nuevas durante 3-5 días y tardan en desaparecer de 3 á 5 días más.

Tratamiento del virus boca mano pie:

Pues no tiene. Es decir, no hay nada que lo acorte o cure. Pero cura sólo: Cuando el cuerpo produce defensas contra el virus y lo elimina.

Eso no quiere decir que no podamos hacer nada. En medicina no todo es curar, podemos aliviar. Esta infección es bastante molesta, duele y evita que el niño coma bien. No podremos curarlo, pero podemos hacerle menos desagradable el trance.

Lo que hacemos es combatir los síntomas:

Fiebre y dolor: Podemos darle analgésicos y anti-térmicos. En esta infección el ibuprofeno y el metamizol suelen ir bien (mejor que el paracetamol, porque calma mejor el dolor). Lo usamos si la fiebre supera los 38º o si aunque no tenga fiebre, tiene malestar o dolor significativo.

En las ampollas de la piel, para evitar que se infecten con otros microbios de la piel podemos aplicar clorhexidina en spray 3-4 veces al día. Puede aplicarse también alrededor del ano y en genitales si salen.

Si las aftas de la boca son muy molestas se pueden usar geles de ácido hialurónico para cubrirlas y aliviar las molestias. Se puede aplicar tantas veces como se quiera al día directamente sobre las aftas. Lo que hace es pegarse a la lesión cubriéndola y favoreciendo la cicatrización.