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Octavo mes de embarazo, preparación para el parto

Repaso general, si falta algo aún estamos a tiempo.

Semanas 32 a 36 de embarazo.

Creo que es el momento adecuado para hacer un repaso general de los preparativos para el parto y la atención del bebé recién nacido.

Sugiero que hagamos este repaso con tranquilidad, seguro que lo tenéis todo o casi todo, pero aunque faltase algo o incluso mucho, aún tenemos varias semanas para llegar a un embarazo a “término completo”, que va de 39 semanas a 40 semanas y 6 días de embarazo.

Posiblemente lo de embarazo a “termino completo” os haya resultado novedoso, y lo es. Desde hace poco más de un año, se ha modificado la definición del final del embarazo, que anteriormente consideraba “a término” entre las 37 y 42 semanas, por la siguiente clasificación y definiciones:

Término temprano: de 37 semanas a 38 semanas y 6 días.

Término completo: de 39 semanas a 40 semanas y 6 días.

Término tardío: de 41 semanas a 41 semanas y 6 días.

Pos término: 42  o más semanas.

Aunque lo más importante no son las definiciones, sino que establece que los bebés nacidos “a termino completo” son los que tienen menor riesgo de complicaciones. Los expertos insisten en recomendar, no provocar partos antes de la semana 39 sin una justificación médica.

Y es que ciertamente, aunque las cifras cambian de un país a otro, tanto las inducciones como las cesáreas programadas representan un porcentaje elevado de los nacimientos. La creencia generalizada de que a las 37 semanas el feto estaba maduro y que no existían beneficios entre las semanas 37 y 39, ha potenciado la inducción de nacimientos, que ahora consideramos tempranos. También se deben reevaluar las cesáreas por repetición, ya que una cesárea previa no debe eliminar por sistema, la posibilidad de un parto vaginal en un embarazo posterior.

Datar con la mayor exactitud posible, la fecha del embarazo es importante, os recuerdo el contenido final del artículo del primer mes de embarazo, donde os adelantaba numerosas cuestiones que debíais informar al ginecólogo en la primera cita. En ésta, vuestro ginecólogo realizará una estimación de la fecha inicial de embarazo, que se podrá ver modificada con el seguimiento ecográfico: la ecografía temprana, la ecografía general (semana 12), la ecografía morfológica (semana 20) y el resto de ecografías que os realizará, podrán corregir la fecha inicialmente estimada para el parto.

Pues bien, siempre que sea posible, lo mejor para el bebé es que entre ambas fechas, inicio y fin de embarazo, transcurran entre 39 semanas a 40 semanas y 6 días, embarazo a término completo.

Repaso general

Os animo a que hagáis esté repaso general de una forma divertida, por ejemplo, sugiero pedir colaboración a vuestras amigas, algunas que ya hayan sido madres y otras que lo quieran ser en un futuro, uniendo ilusión y recuerdos…, estoy seguro que resultará una experiencia muy agradable para todas.

De una forma u otra, tenemos que potenciar las experiencias agradables, hagáis lo que hagáis, que no os produzca ansiedad o estrés, no benefician nunca y menos en el embarazo. ¿Comenzamos el repaso?

Conocimientos: preparación al parto

La preparación a la maternidad y paternidad debe incluir el cuidado del embarazo, el parto y el posterior cuidado del bebé.

Durante toda la etapa prenatal (preconcepción y embarazo), tenemos la oportunidad de prepararnos como padres, ya os he hecho esta misma reflexión junto con algunas recomendaciones ¿lo recordáis?, lo idóneo es que ambos progenitores disfruten y compartan la experiencia de concebir, parir, criar y educar a su hijo/a.

Ahora vamos a centrarnos en los cursos de preparación al parto que habitualmente se recomienda realizar a partir del quinto mes de embarazo, pero cuya fecha de inicio real y duración resulta muy variable.

Hay diversidad de opiniones sobre los cursos de preparación al parto, ¿buenos o malos?, ¿útiles o inútiles?, ¿públicos o privados?…bien, pues lógicamente, todo depende del curso y de las expectativas que se tengan. Aunque, si que hay un comentario general para todos ellos, las futuras mamás, independientemente del curso en sí mismo, valoran muy positivamente conocer y compartir experiencias con otras embarazadas.

No siempre es posible asistir o elegir un curso de preparación al parto de calidad reconocida y recomendado. Si no disponemos de referencias sobre el mismo, nuestra actitud puede marcar la diferencia, hay que preguntar sobre todo lo que nos interesa y/o desconocemos.

Son muchos los contenidos que incluyen: teoría informativa sobre señales, tipos y fases de parto, monitorización, plan de parto, anestesia epidural, gimnasia prenatal, cuidado del suelo pélvico, ejercicios de respiración y relajación, posturas, problemas en el parto,donación de SCU, cuidados posparto, atención inicial al bebé recién nacido, lactancia materna y lactancia artificial….

Además, si el centro donde se imparte el curso, cuenta con estas instalaciones, se podrán visitar las salas de dilatación y paritorios, de no ser así, al menos deben mostrar audiovisuales, buscando que el día del parto el entorno resulte conocido.

El objetivo general de cualquier formación de preparación al parto, debería incluir: eliminar miedos, aprensiones y ansiedades, aumentar la confianza y resistencia de la madre, potenciar el apoyo paterno y aumentar el control al conocer de antemano las situaciones posibles.

Además, con frecuencia, es un punto de contacto en el que los fabricantes suministran muestras de sus productos a las futuras mamás, algo de poca importancia, pero habitualmente bienvenidos. Obsequio de suscripciones temporales a publicaciones del sector. O información ampliada sobre otros servicios comerciales, como por ejemplo la conservación privada de la sangre del cordón umbilical.

También es importante escoger un pediatra antes de que nazca el bebé, un profesional adecuado a vuestras necesidades, para seleccionarlo os recomiendo la visita prenatal al pediatra.

Es cierto que si estáis leyendo mis publicaciones, es porque os preocupa estar bien informadas, estoy seguro que, en modalidad presencial, online o de forma autodidacta (seleccionando información que haya sido preparada por buenos profesionales e incluyendo audiovisuales) os habéis preocupado de adquirir formación que os prepare para el parto.

Pero si después de nuestro repaso, echáis en falta ampliarla en algún sentido, aún es un buen momento para adquirir estos conocimientos.

Cosas para el bebé

Aquí debemos diferenciar entre las cosas que debemos llevar al hospital, la “maleta del parto” o canastilla y todo lo que va a necesitar el bebé para empezar a criarlo.

La maleta del parto incluye: lo esencial para el bebé recién nacido y lo esencial para la madre (neceser con básicos de aseo y compresas tocológicas, camisones y ropa interior adaptada a lactancia, bata, zapatillas, calzado y prendas cómodas, y todo aquello que use habitualmente para sentirse bien).

No es esencial, pero también podemos incluir ropa cómoda y bonita para la salida del hospital tanto para la mamá como para el bebé recién nacido, si todo transcurre sin incidentes importantes, serán unos de los mejores días de vuestra vida, ya lo sabéis ¿no?.

Para criarlo, yo os recomiendo los accesorios que relaciono en el artículo “Todo para mi bebé” complementado con las “25 cosas esenciales para un bebé según los padres”.

Por último, algo insustituible y quizás lo más importante que necesita un bebé, si queréis saber lo que es, mirad estos dos enlaces:

“lo más importante para un bebé”

y

“el mejor juguete de tu hijo”

 

Seguramente que no os he descubierto nada nuevo y la mayoría ya lo sabíais, pero lo he rodeado de este pequeño “misterio” porque me parece muy importante que desde ahora y para siempre lo recordeis, la felicidad de vuestro hijo será la recompensa.

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Visita prenatal al pediatra

Cómo escoger pediatra y cuándo hacerlo si sabes que estás embarazada.

Yo trabajo en un hospital y en mi consulta. Cuando en el hospital doy el alta a unos padres y a su bebé recién nacido, una de las indicaciones que damos siempre es que conviene que en torno a la semana, si no hay ningún problema que recomiende otra cosa, debería ser visto por su pediatra.

En la mayoría de los casos eso suscita una pregunta por parte de los padres: “¿Y qué Pediatra escogemos?”

Mi recomendación es que esa pregunta tenga respuesta antes del nacimiento de vuestro hijo. Porque si no es así, especialmente si vuestro bebé necesita ser seguido más de cerca por algún motivo, no tener un pediatra en el que confiéis desde el primer día es un factor añadido de preocupación.

En las últimas semanas de embarazo, la mayoría de los padres empiezan ya a sentir la preocupación de si sabrán ocuparse de su bebé cuando nazca. Y las dudas empiezan a acumularse.

Pensando en esas dudas escribí mi libro “Cuidados del bebé recién nacido” que como es lógico os recomiendo si estáis en esta situación. Pero sin duda, nada tranquiliza tanto como poder aclarar esas dudas en directo charlando cara a cada con un pediatra. Y hacer esto es además una forma de conocer a ese pediatra, para decidir antes de que vuestro hijo nazca, si es la persona en la que deseáis confiar la salud de vuestro bebé. Eso puede hacerse en una visita prenatal.

Os recomiendo que en esa visita prenatal os centréis en:

Averiguar las preferencias de ese pediatra sobre crianza y lactancia para valorar si son compatibles con las vuestras. Una forma sencilla de valorar eso es pedir indicaciones sobre cómo os recomienda que alimentéis a vuestro hijo en las primeras tomas cuando nazca.

Ver si os entendéis bien con él y os dé confianza. Porque al final uno no necesita el “mejor pediatra del mundo”, sino uno con el que se entienda, que sea capaz de aclarar vuestras dudas como padres y os inspire seguridad.

La disponibilidad que tiene para atenderos cuando sea necesario. Hay pediatras que son fantásticos, pero por eso mismo tienen una lista de espera que hace casi imposible consultarle cuando se necesita y no ofrecen sistemas alternativos de consulta a acudir físicamente a ella.