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Qué hacer si mi bebé vomita el medicamento

Qué hacer si mi bebé vomita al tomar un medicamento

Cuando un bebé vomita el medicamento hay varias opciones. ¿Repetir la toma? ¿Saltársela? ¿Cómo lograr que se tome el medicamento sin echarlo?

El bebé está malito. Vas al pediatra, lo explora, descubre lo que le pasa, te manda un medicamento y tras tomarlo mejora. ¡Qué bien el plan! Ahora llegas a casa, intentas darle el medicamento y el bebé:

  • No quiere tomarlo y lo escupe.
  • O tras tomarlo echa una bocanada y lo expulsa.
  • O entre los síntomas que tiene uno son los vómitos y da la casualidad de que vomita tras tomarlo.

Entonces surgen las dudas:

  • ¿Le ha dado tiempo a absorberlo?
  • ¿Habrá que repetir la toma?
  • ¿Y si se lo doy y es una dosis excesiva?

Repetir la toma o no cuando un bebé vomita el medicamento

Lo primero que tenemos que plantearnos ante esta situación es si un medicamento es para curar o para aliviar.

Medicamentos que alivian

Tal vez no lo tengas claro, pero hay medicamentos que curan y otros que simplemente alivian.

A veces, ante un problema, recomendamos usar medicamentos simplemente para aliviar los síntomas y hacer más llevadera la enfermedad hasta que se cura. Porque en muchos casos no hay nada que cure. Es lo que ocurre por ejemplo en las infecciones causadas por virus. Que son la mayoría.

Una infección viral se cura sola. No hay tratamiento para eliminarla en la mayoría. Cuando en un catarro recomendamos tomar algo para la fiebre o los mocos no se hace con intención de que se cure. Sino para hacer más llevadero el catarro hasta que el sistema defensivo del bebé lo elimina.

Esto quiere decir que esos medicamentos son prescindibles. Si el bebé lo pasa peor para que se tome el medicamento que las molestias que sufre si no se lo toma, está claro: Prescindimos de él. En el caso de la fiebre podemos recurrir a medios físicos para aliviarla (como quitarle ropa, paños húmedos o bañarlo) y  no intentar darle más el medicamento.

Medicamentos que curan

En otras ocasiones sí que son necesarios para curar. Es el caso de Antibióticos, Corticoides, Broncodilatadores, Tratamientos para los vómitos, sueros de rehidratación…

Cuando no tomarse el medicamento puede suponer un riesgo importante para la salud del bebé debemos garantizar que lo tome. Si es imposible deberemos administrarlo por otro camino diferente a la boca. Muchos de estos medicamentos se pueden administrar por una vía intravenosa. Cuando es imposible que los tome de otra forma y son realmente necesarios para curar al bebé esto implica ingresarle en un hospital.

Pero ¿Lo habrá absorbido o lo habrá echado?

Cuando un bebé vomita el medicamento nada más tomarlo o en menos de 5 minutos es difícil que haya podido absorber nada. Podemos intentar de nuevo que lo tome.

Pero cuando pasa más de media hora desde que lo tomó asumimos que esa toma se ha absorbido y no la repetimos.

Esto es una orientación aproximada. Pero puedes tomarla como regla mientras no te indiquen lo contrario en un medicamento concreto.

Trucos para lograr que tome el medicamento sin vomitarlo

Hay muchas trucos para que un bebé pueda tomarse un medicamento que necesita.

Porque cuando sólo alivia, puede que lo más razonable sea simplemente prescindir de él.

Centrarse en los medicamentos importantes y prescindir de los secundarios

Si han mandado varios medicamentos al bebé viene bien saber cuál o cuáles de ellos son los más importantes. A veces resulta difícil que los tome porque son demasiados. Tal vez consigas que tome uno sólo o dos. Pero no más. Si te han dicho cuáles son los esenciales céntrate en ellos.

Mezclar los medicamentos en la comida

Hay medicamentos que recomiendan no mezclar porque son más efectivos tomados en ayunas. No porque mezclados sean malos, sino porque pierden efectividad. Pero es más efectivo tomarlos mezclados que no tomarlos. Y en los bebés las tomas son tan frecuentes, que realmente vacío no tienen el estómago casi nunca.

Por lo tanto si resulta casi imposible que tome directamente el medicamento y consigues que lo haga mezclado con alimentos, pues se mezcla.

Intenta para lograrlo que sean alimentos que camuflen el sabor del medicamento:

  • Uno amargo (que es el sabor más rechazado) puede mezclarse con cosas dulces para que lo amortigüe.
  • Un medicamento ácido puede mezclarse con leche y hará la acidez menos evidente.

Darlo con el chupe

Si un bebé tiene chupe podemos darle el medicamento con una jeringuilla introducida en la comisura de la boca mientras tiene el chupe. Si vamos introduciendo cantidades pequeñas por el lateral el bebé lo va tragando mientras chupetea.

Cambiar la vía de administración

No son muchos los medicamentos disponibles en supositorio. No hay por ejemplo antibióticos ni corticoides en supositorio. Pero sí que hay para la fiebre o los vómitos por ejemplo. Son una alternativa útil en los niños a los que es difícil dar jarabes sin que los echen.

Otra opción son los aerosoles o nebulizaciones.

Por tanto, si un niño tiende a echar las medicinas cuando se las damos por boca:

– Establezcamos prioridades, eliminando los que no sean imprescindibles para curar.

– Probemos a darlos mezclados en la comida, con el chupe, por otra vía (supositorio o nebulización si es posible).

– Si es imposible y son necesarios de verdad, valoraremos ingresarlo para tratarlo por vía intravenosa.

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Qué hacer si mi bebé vomita

Qué hacer si mi bebé vomita

El Pediatra Jesús Garrido te explica de forma clara cómo actuar cuando tu bebé vomita. La respuesta sin rodeos que necesitas.

¿Qué hacer si tu bebé vomita?

  1. Diferencia vómito de bocanada. Da igual si es mucha cantidad o si sale con fuerza. Si un bebé echa el contenido de su estómago sin mostrar molestias (malestar, dolor, mala cara), es una bocanada. Vómito es cuando la expulsión se acompaña de malestar.
  2. No te preocupes demasiado. Los vómitos son muy comunes en los niños. Y en la mayoría de los casos no son graves.
  3. No le des nada de comer o beber en un rato. Si un bebé vomita y volvemos a darle alimentos o bebidas inmediatamente su estómago tiende a expulsarlo de nuevo e irritarse cada vez más. No le ofrezcas nada hasta que pase al menos 30 minutos sin náuseas.
  4. Fracciona las tomas. Cuando vuelvas a ofrecer líquido o comida hazlo en cantidades pequeñas más frecuentes.
  5. ¿Con qué empezar? Inicia con alimentos o bebidas suaves. Si toma pecho es ideal hacerlo con él.  Como la alimentación de los bebés suele ser suave puede empezar con lo que le apetezca. Pero pequeñas cantidades.
  6. Si no tolera nada debe valorarlo el pediatra cuanto antes. Un bebé puede deshidratarse en cuestión de horas si vomita todo lo que toma. Si los vómitos son intermitentes, vomitando alguna vez y asimilando la mayoría podemos esperar mientras el estado general del bebé no sea malo.
  7. La complicación a vigilar es la deshidratación. Si sigue vomitando el problema es que se deshidrate. Podemos pensar que un bebé se está deshidratando si tras vomitar varias veces seguidas:
    1. Tiene la boca seca.
    2. La piel está pálida y las ojeras marcadas. Es normal que esto ocurra inmediatamente tras el vómito. Pero si hace un rato que no ha vomitado y presenta este aspecto es signo de falta de líquido.

Ante la sospecha de que el bebé se esté deshidratando o si los vómitos se acompañan de muy mal estado general debes acudir a urgencias para que valoren al bebé.

En urgencias hay 3 cosas que harán:

  • Valorar el estado del bebé. Tanto la causa de los vómitos como su hidratación.
  • Cortar los vómitos. Con o sin medicación.
  • Rehidratar si es necesario. Con líquidos por boca o por una vía venosa (con suero).
  • Recomendaciones para tratar al bebé en casa. En función de la causa y el estado de tu bebé.

Si quieres más información sobre los vómitos en bebés puedes acceder al artículo “Vómitos en niños y bebés“.

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Si vomita la medicación ¿qué hago?

Qué hacer si tu hijo vomita la medicina

En respuesta a la pregunta más votada como Peketema esta semana, propuesta por Olga: “Si el niño vomita al haberle dado un medicamento: ¿Hay que volver a darle la misma dosis? ¿La mitad? …”

Esto es algo muy habitual. Vamos a reconocerlo: La mayoría de las medicinas tienen un sabor “mejorable”. Pero en algunos casos es a propósito. Hay medicamentos que con pequeñas cantidades pueden producir intoxicaciones graves. En estos productos especialmente se tiende a no enmascarar el sabor.

Pero lo que por un lado puede ser útil para evitar intoxicaciones, ya que si el niño lo toma por accidente lo más probable es que lo escupa, por otro puede ser un problema para que lo tome cuando es necesario.

En otros casos no es cuestión ni del sabor. Muchos niños son así. Es intentar que se tome algo y lucha al canto. ¡Imposible! Pero cuando no interese que lo haga es capaz de tomarse lo más asqueroso que se te ocurra…

La cuestión es que en la práctica, eso que tu pediatra te pone sobre el papel que debe tomar, y parece sencillo, puede ser un gran problema lograr que se haga realidad.

Voy a la pregunta concreta que plantea Olga en el Peketema, y también a otras que guardan relación con ella:

  • ¿Qué hacer si el niño vomita la medicación tras tomarla?
  • ¿Se pueden mezclar los medicamentos con alimentos para camuflarlos?
  • ¿Es mejor darlos antes o después de las comidas?

¿Qué hacer si el niño vomita la medicación tras tomarla?

Esta es la situación que más suele desesperar. A veces tras tomarlo tranquilamente, a veces tras una pelea el niño vomita. La cuestión es ¿qué hacemos?

Pues depende de varias cosas:

  • ¿Estaba vomitando con frecuencia antes de darle el medicamento? Hay infecciones que van acompañadas de vómitos muy frecuentes, como las gastritis, algunas formas de gripe, algunas infecciones de orina… Cuando esto ocurre y se trata de medicamentos importantes es mejor darlos por otra vía diferente a la boca.
    • Por ejemplo, en algunas infecciones de orina es lo que marca que el niño debe ser ingresado en el hospital para administrarle el antibiótico por vía intravenosa. Ya que si la infección le hace vomitar y sin el antibiótico no se puede curar, hay que asegurar que se haga correctamente el tratamiento o corre riesgo de que la infección de orina se complique.
    • Cuando se trata de otros medicamentos, como por ejemplo el paracetamol, que puede administrarse por otras vías como la rectal, usamos esa vía que permite tratar al niño y evitar los vómitos.
  • ¿Vomita sólo cuando le das ese medicamento concreto o al darle cualquiera? Algo en lo que no pensamos habitualmente. Algunos niños vomitan sólo cuando toman un medicamento concreto. Eso puede deberse a dos motivos principales:
    • Que sea alérgico a ese medicamento o alguno de sus componentes. Pensamos en alergias cuando al tomar un medicamento aparece una erupción, aunque en la mayoría de los casos la erupción no es por el medicamento. Pero cuando lo vomita solemos pensar que es más porque el niño no quiere tomarlo. Si ocurre siempre que lo toma habría que descartar que sea alérgico a él.
    • Que su sabor le resulte especialmente desagradable. Puede ocurrir también. La diferencia con la alergia sería que cuando lo ocultamos en algún alimento y el niño no nota el sabor, no lo vomita.
  • ¿Cuánto rato hace que lo tomó? La mayoría de los medicamentos se absorben entre 10 minutos y una hora después de tomarlos. Si un niño vomita el medicamento de forma inmediata y echa un vómito abundante (no lo escupe), podemos asumir que lo ha expulsado por completo. Ante eso, si el medicamento es importante en el tratamiento (por ejemplo un antibiótico, un corticoide…) podemos volver a darle de nuevo la dosis completa. Estos medicamentos en su mayoría se dan a dosis muy inferiores a las que pueden generar intoxicación y por tanto aunque se haya absorbido algo y lo sumes a una nueva dosis completa no suelen generar problemas. Pero ante la duda lo adecuado es consultar en cada medicamento concreto. Si hace más de una hora que lo ha tomado yo suelo asumir que lo ha absorbido ya y la dosis no debe repetirse.
  • ¿Qué medicamento es? Como he mencionado antes, no es lo mismo lo que haremos en todos los medicamentos:
    • Medicamentos que curan. Son los que de verdad son importantes. Que el niño los tome con la pauta adecuada puede marcar la diferencia entre que se cure o empeore. Es el ejemplo que decía antes de los antibióticos en la infección de orina. La clave es si pueden administrarse bien por vía oral (la más cómoda) o cuando no es posible por los vómitos, si hay otra vía alternativa diferente a la intravenosa. Porque cuando sólo hay esta opción implica ingresar al niño en el hospital y mantenerlo con una vía, algo que siempre debemos evitar si es posible, porque agradable no es.
    • Medicamentos que alivian. Hay medicinas que no curan, ni contribuyen de forma importante en impedir las complicaciones. Simplemente tratan síntomas para que resulten menos molestos. Cuando un niño vomita con facilidad al tomar las medicinas podemos prescindir de estos y centrarnos en que tome sólo los importantes. Yo suelo plantearme como criterio en la consulta que si prescribo más de tres medicamentos diarios (en casos excepcionales 4 ó 5) es que me estoy pasando. Y aunque el niño tenga algunos síntomas que pueden resultarle molestos y para los que hay medicinas que podrían aliviarle, debo priorizar. Porque tengo claro que cuantos más medicamentos prescribo más fácil es que no cumpla el tratamiento. Por eso creo que cuando los mandamos deberíamos indicar a los padres cuáles son los más importantes y cuáles los prescindibles. Estoy hablando de mucolíticos, antitusivos, antihistamínicos, antitérmicos… Medicinas que no curan, pero que si el niño toma reducen el malestar

¿Se pueden mezclar los medicamentos con alimentos para camuflarlos?

Si lees el prospecto de los medicamentos, la mayoría indican que es mejor no mezclarlo con alimentos porque su absorción es mejor con el estómago vacío.

Me parece muy bien conocer la Farmacocinética de los medicamentos… Pero hay que ser realistas y entender que en algunos casos es imposible ajustarnos a lo ideal.

En la gran mayoría de los casos es mejor que se tome la medicina mezclada con alimentos que hacerlo sin ellos y resulte imposible o vaya seguido de un vómito sistemático.

En aquellos en los que realmente es necesario tomarlo con el estómago vacío. No se me ocurre ninguno… Debería indicártelo el médico. Pero sólo cuando realmente el alimento inutilice su acción. La realidad es que en fármacos así la vía adecuada de administración no debería ser la oral…

Si vas a mezclar un medicamento con alimentos:

  1. Ten en cuenta el sabor. Hay dos opciones:
    1. Busca un alimento con un sabor muy agradable e intenso para el niño que suele aceptar siempre. Lo típico es el dulce. Y mézclalo con la cantidad suficiente para que no note que el medicamento va en él.
    2. Piensa en algo de sabor parecido que al niño le guste. Por ejemplo jarabes con sabor a fresa con yogur “de fresa”…
  2. No lo prepares en su presencia. Los hay que ya tienen claro que “¡¡jarabe no!!”. En estos, como sospechen que se lo vas a colar, despídete.
  3. Tienes que mezclarlo en la cantidad mínima de alimento para que no note el sabor, pero tengas seguridad de que se lo acaba.

¿Es mejor darlos antes o después de las comidas?

Depende de los medicamentos:

  • Medicamentos que pueden hacer daño al estómago, como los corticoides y los antiinflamatorios, mejor tras las comidas.
  • Medicamentos que se absorben mejor con el estómago vacío antes de las comidas.
  • Otros Medicamentos que no se incluyen en ninguno de los casos anteriores, mejor antes:
    • Porque si lo vomita es mejor que con la medicina no eche toda la comida.
    • Porque si lo vomita antes de comer puedes probar a dárselo mezclado en la comida.

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Niños que vomitan con facilidad

Hay niños que vomitan con facilidad ante cualquier contradicción. Os explico lo que aconsejo a los padres de estos niños.

Esto se llama “Mericismo”. Algunos niños lo hacen incluso porque les gusta vomitar. Sea porque les gusta, porque ante el llanto, la tos o la simple presencia de algo inusual en la garganta se les desencadena el vómito con facilidad, o porque han descubierto que hacerlo es una herramienta para conseguir cualquier cosa, es un problema y tiene solución.

Es un problema especialmente frecuente entre los 6 meses y los 3 años. A partir de esa edad suele mejorar. Pero hay cosas que podemos hacer para resolverlo antes.

Diferencia con el Reflujo Gastroesofágico (RGE).

El niño con mericismo no muestra signos de dolor cuando vomita. Alguno como decimos incluso disfruta de hacerlo.

En el Reflujo, incluso cuando en muchos casos no llega a expulsar la comida, el dolor acompaña a la subida de la comida por el esófago.

Si quieres saber más sobre este tema, tengo otro artículo: Reflujo en bebés

¿Porqué es un problema que los niños vomiten con frecuencia?

  • No es habitual que uno de estos niños se deshidrate con los vómitos. No estamos hablando de un niño que vomita 10 veces en un día por una infección, sino de niños que pueden vomitar una o dos veces al día como mucho, pero que lo hacen con frecuencia y sin que haya una causa orgánica, como una infección o tomar un alimento que no toleran. Lo que sí puede pasar es que estos vómitos repetidos impidan que el niño gane más peso.
  • Vomitar de forma repetida puede dañar los dientes. El ácido del estómago puede dañar el esmalte si los vómitos son habituales.
  • Suponen un serio problema de “infraestructura” para la familia. Lavadora, lavadora, lavadora.
  • Cuando se desencadenan ante cualquier enfado del niño, puede acabar condicionando seriamente su educación.
  • Si esto se mantiene en el tiempo, puede acabar favoreciendo la aparición de RGE o de hernias de hiato.

Y esta es la solución que yo recomiendo a los padres en mi consulta

Tiene 3 aspectos:

  1. Dar de comer más veces al día y en cantidades menores: Especialmente los líquidos y sobre todo antes de las situaciones que con frecuencia lo desencadenan (por ejemplo antes de llevarlo por la mañana al colegio). Al tener el estómago menos lleno es más difícil provocar el vómito.
  2. Cambios de conducta: En los niños que sabemos que desencadenan el vómito en rabietas, os recomiendo leer el artículo sobre este tema. Una situación muy frecuente que provoca el vómito es forzar al niño con la comida. Si es tu caso, piensa lo siguiente: “Mejor 5 cucharadas dentro que 6 fuera.” A parte de que pelear con un niño para que coma es algo negativo en sí mismo, porque lo único que conseguirás es que a la larga aumente su rechazo frente a la comida.
  3. Tratamiento con medicación: Os lo pongo lo último, porque tenemos demasiada tendencia a medicalizar los problemas de los niños. Y usar medicamentos puede ayudar en muchas situaciones, como esta. Pero no me gusta resolver problemas de conducta (y este lo es en muchos casos) con “jarabes mágicos”. Como padres, entender lo anterior es fundamental para que poco a poco seáis capaces de resolver los problemas de vuestro hijo de forma autónoma.

Entendido lo anterior, en este caso y junto don los dos puntos anteriores, recomiendo a los padres usar un medicamento llamado Motilium (domperidona) en jarabe. Este medicamento actúa sobre el cierre de abajo del estómago abriéndolo y favoreciendo el movimiento del intestino, lo que dificulta los vómitos. Es decir, junto con las otras dos estrategias, reduce la tendencia del niño a vomitar.

La forma de utilizarlo es dándolo antes del desayuno, la comida y la cena durante un par de semanas. Si funciona pero al dejar de darlo, vuelve el problema, puede darse otras dos semanas. Y repetir la pauta hasta que el niño deja de vomitar definitivamente. No os preocupéis si son varios meses: Este es un fármaco que se usa en el tratamiento del Reflujo gastroesofágico en niños de pocos meses de vida y a veces durante cerca de un año o más.

Podéis calcular la dosis de Motilium a dar a vuestro hijo en función del peso con esta calculadora:

Peso en Kg




ml antes de desayuno, comida y cena.